CAPÍTULO VI: ¿NO ES ELLA?
/
–¡Tú me mataste!
El Uchiha capturó la mano pálida y fría de la chica antes de que esta se estrellara contra su rostro. No comprendía lo que estaba sucediendo...La estaba besando y al segundo ella se alejó con una actitud completamente diferente. Lo dejó extrañado y dolido.
–¿Qué-...?
–¡La guerra! ¡Tú nos condenaste! ¡Morí por tu venganza! ¡No sabes lo que sufrí! ¡Me estaba ahogando por el polvo bajo los escombros, los escuchaba hablar fuera! ¡Me estaban buscando pero yo no podía hablar! Y luego...Ya no recuerdo nada...- Su voz se cortó.- ¡Tú me condenaste a esto! A una muerte tan horrible y dolorosa solo por no permitirme estar a tu lado. ¡Te mataré! ¡Vendrás conmigo al infierno!
–¿Qué dices? ¿Sak-?
–¡Aléjate de ella!-Desde menos de un metro el monje contemplaba asustado todo lo acontecido.-¡Ya no es la misma...! Yo no contaba con esto...¡Su alma se corrompió en el infierno!
–¿Infierno? Imposible...Ella no...
–¡Suéltame! Estáis locos, tú vendrás conmigo, me lo debes.
–Déjala inconsciente, te lo explicaré en mi templo...Allí estaremos a salvo de su alma inestable.
/
Sasuke observaba con la mirada perdida a la joven inconsciente y atada a unos metros de donde se encontraban él y el monje... No sabía que hacer...Las cosas habían empeorado sin saber como.
–Creo saber porqué ella no quería venir...Nos ocultó su estancia en el infierno...Nadie sale de él sin un regalito del demonio...Pobre Sakura...
–Ella no puede haber estado en el infierno, ella no...
–Analicé su alma...Ella antes de morir deseó con todas sus fuerzas estar contigo, con un ser malvado y oscuro, aquel que solías ser...Tu estabas condenado al infierno, la única forma de que ella estuviera contigo era esa y Dios se lo concedió. Ella no podía ser salvada.
–Ella...Incluso en la muerte.
–Incluso muerta te iba a seguir amando en su desgracia...A ningún alma por muy mala que sea le deseo el infierno...Es doloroso, permaneces con hambre, sed, odio y tristeza por la eternidad. Es una penitencia que ella se impuso por ti...En el otro lado hay otra "vida", sería mejor llamarla una"muerte". Solo que es algo eterno. Ella es admirable...O era.
–¿Qué le pasa? ¿Esa es ella?
–¿Quién sabe? No puedo imaginar cual es el castigo que le impuso el demonio para salir de allí...Quizás le dio la vuelta a su sentimiento por ti para que en vez de amarte te odie. A él le encanta jugar con estas cosas, es su forma de entretenerse y alimentarse...
–¿Qué hago? ¿Cómo puedo saber si es ella?
–Eso solo lo puedes saber tú. Aquí en el templo no le ocurrirá nada malo, es el sitio más seguro para su alma, el demonio no puede hacer que haga cosas malas desde aquí. Debes encontrar el elixir y una vez que la traigas a la vida será ella. Pues dejará de ser propiedad del mundo muerto.
–Quiero hablar con ella antes de irme. Luego...Cuídala, monje.
/
Había preparado todo para empezar con la búsqueda, solo quería verla una vez más y comprobar que quedara algo de su Sakura en ella...Un rayo de esperanza que le ayudara a continuar y animara su búsqueda. Algo tangible.
Y allí estaba ella,sentada frente al estanque mientras le daba migajas de pan a los patos. Se veía tan celestial y pura que jamás hubiera imaginado nadie que perteneciera a un ser tan maligno, al demonio...Apretó los puños...Ella sería de él muy pronto, encontraría el elixir y serían inmortales...Se lo merecían.
–Sakura...- Ella se giró al instante y frunció el ceño enfadada.
–¿Qué haces aquí? No quiero verte, voy a matarte a cualquier oportunidad.
–Eso debiste hacer en vida hace mucho tiempo.-Hizo el amago de avanzar hacia ella, pero paró al ver que ella estaba a la defensiva.- Muerta no tienes derecho...Vas a vivir conmigo quieras o no y lograré que vuelvas a ser tu misma.
–¡No! ¡Jamás volveré a ser una idiota! ¡Mi sitio está en el infierno y el tuyo a mi lado pagando por todo! Tú pagaras tus pegados y yo pagaré el hecho de amart...
–Completa la frase...
–¡De haberte amado!
–Mientes. Aún me amas,aún está la verdadera Sakura allí y me encargaré de que salga. Pórtate bien en mi ausencia.
–¡No soy una niña! ¡Y te mataré antes de que te vayas!
–Lo que digas, molestia.
/
Llevaba semanas buscando el elixir, estaba agotado emocional y físicamente. Su respiración se tornaba errática, había enfermado y sin asistencia médica se le haría complicado toda la búsqueda...No quería retrasarla más.
Si Sakura estuviera allí le habría curado...Pero no estaba seguro ni siquiera de si la Sakura que el pensaba era la misma que era en vida...Sasuke ya no sabía nada...Él solo quería vivir tranquilo con ella y no tenía nada seguro.
–Tsk...-Le dolía todo el cuerpo y tenía fiebre...No sabía que hacer, no entendía de plantas medicinales ni de remedios contra la enfermedad.
–¿Necesita ayuda, señor?
/
Despertó desorientado con el sonido de alguien moliendo algo en un cuenco. Era una niña pequeña. Ella no tardó en percatarse de que se había despertado, se giró y le ofreció una bella sonrisa.
–¡Hola! Veo que ya estas mejor...Soy Kanna.
–Hmp...
–Sé quien eres...Y lo que buscas, mi don es ese, puedo predecir cosas, soy un no-muerto.
Sasuke se quedó asombrado ante la seriedad que la niña tomó al instante. Se veía tristeza en su mirada y él pudo deducir que pese a su apariencia de niña de trece años, su alma era mucho más antigua.
–Tus objetivos son igual esa los míos...Solo que tú ya has encontrado a esa persona...Me dedico a buscar el elixir cada vez que es usado y lo guardo para cuando encuentre a alguien con el que pasar la eternidad...Pero siempre encuentro a personas como tú...Desesperadas por salvar a su otra mitad.
–¿Tienes el elixir?
–Sí...Y te lo daré...No soy un espíritu vengativo, solo busco mi complemento...Aquel ser que perdí hace mucho tiempo...Solo espero que el siguiera vivo tras mi muerte y pudiera hacer su vida...Jamás encontraré a mi amado...
–Gracias...Eres una niña...¿Cuándo.-...?
–Pasó cuando yo estaba viva...Yo era huérfana y él era un monje. Yo acudía todos los días a hacer ofrendas al templo y hablaba con él. Era mayor que yo y dijo que esperaría a que yo fuera mayor para tomarme como esposa. Era muy feliz el tiempo que estaba con él, comía bien y estaba en compañía un rato. Luego tenía que regresar a vivir a mi cabaña, así lo quise yo hasta que cumpliera los dieciséis y me pudiera casar con él.¡Maldita la hora en la que no me fui con él! Me quedé dormida con la fogata encendida, eso prendió fuego a la madera y empezó a tirar la cabaña abajo. Me desperté atrapada entre las llamas y con un trozo de techo sobre mis piernas. No me podía mover...Lo último que recuerdo es a su voz llamándome...Lloré y deseé estar con él algún día en otra vida quizá...Y aquí estoy, alguien me revivió en este cuerpo de barro y he ido recogiendo el elixir para mi cuando encuentre a mi otra mitad...Pero creo que su alma jamás reencarnará...Puede que tenga un futuro allá arriba con alguien. Solo espero que no se quemara conmigo aquel día.
–Lo siento...¿Cómo se llamaba?
–Kenta...Kenta Senju.
