Capítulo 1: Una Historia Familiar


Rápidamente pasó la semana que Tony Stark le había dado a Peter. Tony le había conseguido un trabajo a Tía May en París para tener una excusa para que ellos fueran a esa ciudad y no hubiera problemas en ese aspecto. Por su parte Ned estaba triste de que Peter se fuera dado que no solo era su mejor amigo, no, era algo más... él era como su hermano, y lo mismo le pasaba a Peter. Él sabía que a donde iba no conocía a nadie, además que no conocía la ciudad o hablaba francés tan siquiera.

—Como quisiera no irme Ned —le comentó algo desanimado—, además no es como si me fuera para siempre.

Ned lo miró a los ojos y apreció realmente el intento de su amigo por animarlo.

—¿Sabes Peter? algo me dice que no volverás aquí… que harás tu vida allá —comentó en un tono melancólico, Peter iba a protestar pero él lo detuvo—. No me preguntes como sé eso porque ni siquiera yo lo sé. Pienso que tendrás una linda esposa francesa y unos hermosos hijos, pero prométeme algo Peter; que nunca perderemos el contacto y que siempre seremos amigos —le propuso con lágrimas en los ojos.

—Te lo prometo Ned, no, te lo juro... te juro que siempre seremos amigos.

Peter lo abrazó de manera simultánea cuando pronunció ese juramente mientras lloraban. Unos momentos después Peter y Tía May subieron al avión que los llevaría hacia París. En el avión Peter iba centrado en sus pensamientos cuando May le tocó el hombro y le dio una sonrisa afable en un intento de tranquilizarlo.

—Peter, sé que es difícil empezar desde cero en un nuevo país y que también pienses que dejas desprotegida Nueva York pero no es así, ellos tienen a los vengadores y apuesto a que si algo muy grave pasa estarás ahí para proteger a quien lo necesite —Tía May le comentó en un intento de darle ánimos—. Te prometo, es más, te juro que en un futuro no querrás irte de esa ciudad.

—Creo que tienes razón May —Peter le respondió algo más animado.

Una sonrisa de llena de determinación se formó en su rostro.

—Vamos hacia un nuevo comienzo —Peter pensó algo más ansioso por lo que le deparaba el futuro.

Una semana pasó desde que la familia Salazar había llegado a París. Tanto Sarah como su suegra Annette estaban disfrutando su estancia en la ciudad y Pablo estaba sorprendido con la cierta familiaridad con la que su abuela se movía por la ciudad pues casi nunca le había tocado ir con ella a esa ciudad.

—Oye abuela, ¿cómo es que te mueves con tanta familiaridad por la ciudad? —Pablo preguntó cuándo su curiosidad le superó completamente.

Annette lo miró, le acarició el pelo suavemente y le sonrió.

—Aquí fue donde nací y crecí, pequeño... también fue en donde conocí a tu abuelo.

—Abuela, sé que nunca te lo pregunté ¿pero cómo conociste a mi abuelo? —Pablo le preguntó con curiosidad.

El muchacho y las dos mujeres se acercaron a una banca y se sentaron. Sarah también tenía curiosidad pues esa era la oportunidad única de escuchar la historia que inspiró a su libro favorito, tomando en cuenta que sería contada por parte de la mismísima autora, así que también se puso a escuchar.

—Fue hace 74 años en la Segunda Guerra Mundial y los alemanes habían ocupado Francia desde hace tres años atrás. Era horrible ver las ejecuciones en las calles o ver cómo se llevaban a la gente para no volverla a ver jamás. Además temer si nos iban a bombardear —Annette cerró los ojos como si recordara esos hechos de forma vivida—. Yo ya me había hartado de esa situación y por eso decidí unirme a la Resistencia, y fue por eso puse a mi hermana pequeña a buen recaudo dando que tenía unos cuantos meses de nacida pues a parte de ella no tenía a nadie, dado a que los Nazis habían asesinado a mis padres por supuestos cargos de ayudar a los enemigos del régimen.

Annette hizo una pausa ante la atenta mirada de su nuera y de su nieto y se dispuso a continuar rápidamente.

—En una de las misiones que tuve en la Resistencia nos capturaron y nos llevaron al Bosque de Boulogne para ejecutarnos. Aunque era prácticamente una novata en todo ese mundo, eso no impidió que nos pusieran en una hilera india y de rodillas con las manos en la cabeza y yo quedé como la primera en la fila. Nunca bajé la cabeza y siempre me mostré desafiante contra aquel soldado alemán que me apuntó a la cabeza con su Luger. Él se dispuso a apretar el gatillo de la pistola cuando de repente se escuchó un disparo y el soldado se desplomo con un agujero en la cabeza. Rápidamente sus compañeros se pusieron a cubierto y en una posición defensiva pero de poco les sirvió porque a los pocos minutos después todos terminaron muertos.

Annette hizo una pausa para ver a su nieto y a su nuera. Ella pudo ver una expresión de sorpresa en la cara de su nieto.

—Unos momentos después del tiroteo un hombre salió de entre los árboles del lugar. Su uniforme era negro y tenía un emblema en cada uno de sus hombros; en el izquierdo tenía un emblema, el cual era un fénix con una corona sobre su cabeza y parado sobre un escudo y una espada detrás de él. Si... Sarah, ese era el actual escudo de tu unidad y la de Saulo, la Unidad Protectores. En el derecho tenía la bandera de Landavidis y también el indicativo de su rango, el cual era sargento primero. El hombre era alto y de cabello negro. Tenía un flequillo, el cual tapaba su ojo derecho, y también el color de sus ojos eran negros como el carbón. Era de complexión fornida y su piel era de tez blanca. Tenía la misma espada que Saulo tiene actualmente en su poder, la cual estaba colgada en su espalda. Además tenía una pistola c96 en una pistolera de cuero que estaba en el lado derecho de su cintura e iba armado con un Mauser Kar98k en versión de francotirador.

—¡Es mi abuelo! ¡Mi abuelo te salvó abuela! —Pablo la interrumpió bastante emocionado al reconocer a su abuelo.

—Sí Pablo, tu abuelo me salvó esa noche pero al principio nos llevábamos bastante mal. Pero con el tiempo nos acercamos bastante hasta que él tuvo que irse el 1ro. de Junio para limpiar la zona en la que iba a desembarcar 75,000 soldados landavideses, en los que iban incluidos 10,000 miembros de la Unidad Protectores y el rey Samuel en el "día D" —Annette comentó con una sonrisa—. Un mes después nos emboscaron en esta misma ciudad, más precisamente en la estación de Orsay. Estábamos perdidos, ya no nos quedaban municiones para disparar y estábamos rodeados de Nazis que no pararon de llegar.

La mujer hizo una pausa recordando ese momento.

—Ya estábamos por perder la esperanza cuando el camión en el que llegaban más refuerzos alemanes explotó, y de un callejón salió Harcos armado con un Thompson M1928A1 con cargador de tambor. Él empezó a dispararles a los alemanes con una precisión que daba miedo.

Sarah miró a su suegra sorprendida, pues básicamente ese era uno de sus momentos favoritos del libro, ese y la emboscada a los alemanes en el pueblito de Dronne.

—Él iba disparando desde la cadera e iba caminando lentamente por la calle. Él no les dio la posibilidad de responder y cuando los alemanes le pudieron disparar se movió tan rápido que apenas podía verlo. Y una vez que se los cargó a todos los alemanes del lugar lo vi a los ojos, y su color ya no era el mismo, sino que eran de color plateado con una línea concéntrica.

Pablo se le quedó viendo bastante sorprendido y esbozó una sonrisa orgullosa.

—El ojo ilusorio en su segunda forma —susurró para sí mismo.

—Cuando todo terminó, él me llevó a parte y me contó que hacia allí, a pesar de que le habían ordenado no ir. También me contó un contacto suyo, un tal doctor Richtofen le había contado que alguien nos había vendido y que fue asesinado a traición por el coronel alemán Edmund von Ramm. También me contó que al enterarse de la emboscada fue hacia la armería de su improvisado cuartel y tomó el Thompson y tres cargadores de tambor de 100 cartuchos y que vino lo más rápido que pudo desacatando sus órdenes y dijo que eso le valía un bledo sabiendo que yo estaba en peligro y... —Annette hizo una pausa disfrutando de aquel momento— él dijo que me amaba, que yo lo era lo más importante para él y que si me hubieran matado ese día él se hubiera pegado un tiro en el corazón.

Ella suspiró mientras esbozaba una sonrisa boba en su rostro.

—Yo me sorprendí y estuve feliz de que el correspondiera esos sentimientos que yo desarrollé por él. Estaba tan feliz de que me hubiera salvado que lo besé en los labios en un impulso y eso pareció tomarlo por sorpresa pero momentos después el me correspondió el beso de una manera muy tierna.

Annette terminó de contar su historia con una gran sonrisa en la cara mientras se pasaba un dedo por los labios recordando su primer beso.

—Oye abuela, si no es mucha indiscreción ¿cómo es que tú y mi abuelo parecen de como de 50 años cuando realmente tienen 95 años? —Pablo le preguntó algo confundido.

—¡Pablo! —Sarah le reprendió rápidamente pero Annette se mantuvo tranquila, hasta se podría decir que le hizo gracia la pregunta.

—Déjalo Sarah, es algo normal que pregunte eso aunque tú ya sepas la razón —Annette le comentó a su nuera con una expresión tranquila y divertida en su cara—. Verás pequeño, después de lo de París logré unirme a los landavideses para llegar a Berlín y después de asaltar la ciudad a mediados de Enero de 1945, explotó una mina por culpa de un compañero y me dejó muy mal herida. Estaba segura que iba a morir, Harcos estaba muy preocupado y muy triste. Él no sabía que hacer, pero de un momento a otro pareció recordar algo e hizo una imposición de manos sobre mí y entró en una especie de trance, y dijo estas palabras: "te transfiero mis habilidades, mi cuerpo y mi alma porque eres lo más importante para mí y sé qué harás un buen uso de ello". Lo que básicamente significa que me convirtió en un protector y por lo tanto iba a sobrevivir e iba tener una vitalidad más larga y también iba a envejecer mucho más lento, básicamente por eso tengo el cuerpo como si tuviera 50 años, cuando en realidad tengo 95.

Pablo quedó asombrado por todo lo que le había contado su querida abuela. En lo que Sarah, Annette y Pablo siguieron platicando ocurrió algo extraño, pues observaron a muchas personas con la misma apariencia y se veían muy tristes y otros se veían confundidos. Sus caras eran blancas y tenían unos círculos en rosa alrededor de sus ojos en conjunto con labial morado y en las puntas de sus pestañas. Sus ojos eran color avellana, su cabello era brillante y rosado con pequeñas rayas de morado claro en dos colas de caballo torcidas hacia arriba en cada lado de su cabeza. En el centro de su cabello al frente había un "ojo" blanco en forma de almendra de manera vertical con una orilla morada claro y una pupila rosa.

Además usaban un vestido rosa con una gorguera, tenían rayas de color morado claro alrededor de la cintura y ojos, como el de su cabello y alrededor de las mangas abombadas y su falda. Los bordes de la gorguera y la falda eran de color rosa claro y sus brazos y piernas tenían guantes y sus leggins eran rosados. Sus uñas largas de color verde sobresalían de los guantes y en el dorso de su mano derecha tenían un ojo rosa con un borde negro. El centro era una joya negra que se abría para revelar un pequeño espejo. En sus pies, utilizaban unos tacones altos con la parte de la suela de plataforma de color rosa y pequeños ojos con pupilas arriba de los pies.

Media hora antes del incidente, Gabriel Salazar se encontraba emocionado pues en un rato se volvería encontrar con su amiga Juleka, a la cual había conocido precisamente el mismo día que había llegado a París.

Gabriel recordó cuando estaba paseando en compañía de sus tíos, su primo y su tía abuela la semana pasada, cuando llegó a la ciudad. Todos iban pasando por frente de la Torre Eiffel y él iba algo distraído admirando el paisaje cuando chocó con alguien. Cuando se fijó con quién había chocado observó a una chica se cabello largo de color negro con las puntas moradas, el cual tenía un flequillo de un lado, el cual era tan largo que le cubría su ojo izquierdo. Ella tenía unos ojos anaranjados, que a consideración de él le parecieron hermosos y el color de su piel era de una tez pálida en una tonalidad rosada, y estaba vestida con una camiseta gris oscuro sin mangas con un cuello alto y bies verde mar en los detalles del cuello y los bolsillos. También tenía una camiseta de encaje traslúcida oscura con un motivo floral y en sus manos tenía unos guantes gris oscuro con detalles de encaje traslúcido con un motivo de diamante y que llegaban poco después de donde comenzaban sus antebrazos y además tenía las uñas pintadas de color gris con diseños negros. También vestía unos leggins morados con unos agujeros arriba de sus rodillas y calzaba tenis negros con suelas y agujetas blancas.

—¡Lo siento! ¡Lo siento! —Gabriel trató de disculparse en un francés más que decente.

El muchacho estaba muy preocupado de haberle hecho daño a la chica con la que había chocado, y a su vez se acercó para ayudarle a levantarse y corroborar si se había hecho daño.

—¿Estás bien? —le preguntó mientras la ayudaba a levantarse—, perdona lo que pasa es que no te vi por andar distraído.

La explicación de Gabriel hizo sentir algo mal de manera inconsciente a la chica, cosa que él notó inmediatamente.

—Lo que me pasa por no fijarme por donde camino... que torpe soy —el muchacho murmuró por bajo algo triste pero Juleka lo alcanzó a escuchar.

La muchacha se dio cuenta que él era muy expresivo pero que a la vez él era muy tímido, en cierto modo él le recordó a como era ella.

—Disculpa la mala educación que tengo, no me presenté... mi nombre es Gabriel Salazar mucho gusto —Gabriel se presentó mientras levantaba su mano para estrecharla con la de ella mientras examinaba su reacción— ¿Y el tuyo? ¿Cuál es?

—Mi nombre es Juleka... Juleka Couffaine —se presentó la chica mientras le estrechaba la mano a y le daba una sonrisa tímida—. Perdona por la pregunta ¿pero de dónde eres Gabriel? —le preguntó con algo de timidez.

—No te preocupes Juleka, yo soy de Landavidis. De hecho vengo de vacaciones con mis tíos, mi primo y mi tía abuela —comentó algo sonrojado mientras señalaba de forma discreta a sus acompañantes, los cuales los estaban observando—. ¿Y tú de dónde eres Juleka? —le preguntó algo nervioso

—Yo soy de aquí —ella respondió de forma tímida.

—Gabriel ¿ella es tu novia? —Pablo le preguntó con una sonrisa depredadora, con la clara intención de molestarlo, aunque claramente lo hacía para darle ánimos a su primo muy a su estilo, provocando que Gabriel y Juleka se sonrojaran fuertemente.

—N-no que me dices Pablo, apenas la conocí —Gabriel le respondió de una forma increíblemente tímida.

—Vamos hombre ¿por qué no le dices que sea al menos tú amiga? —el muchacho le aconsejó sin vergüenza y con bastante ánimo. Gabriel lo intentó pero no le salían las palabras de lo increíblemente nervioso que estaba—. No seas tímido primo.

—Te odio Pablo —Gabriel pensó para sus adentros.

—S-sí quiero ser tu amiga Gabriel —Juleka soltó de repente al ver que Pablo no paraba de molestar a Gabriel, sorprendiéndose a ella misma.

Gabriel recordó ese suceso con una sonrisa pues gracias a Pablo pudo hacerse amigo de Juleka, cosa que a él le hubiera costado mucho gracias a su característica timidez. En los días siguientes en los que había visto a Juleka, ella le había presentado a su mejor amiga Rose Lavillant, quien le había caído muy bien. Ella era muy dulce y por lo que vio él, ella se preocupaba por todos los que estaban a su alrededor más que a ella misma, ayudándolos con una actitud positiva y alegre, otra cosa que él notó fue que le gustaba mucho el color rosa y que compartía sus alegrías con todos sus compañeros.

El decidió dar una vuelta aprovechando que su tía abuela, su tía y su primo se encontraba cerca. Cuando pasó por el colegio vio salir a Juleka, y detrás de ella vio a una chica de cabello rubio atado en una cola de caballo, de ojos azules y aspecto creído. Pasaron varios minutos y solo esa misma rubia volvió pero Juleka no aparecía por ningún lado, fue entonces vio a Rose algo preocupada. Él decidió unírsele y ambos fueron a buscarla fueron al baño de chicas y la encontraron un cubículo atrancado con una silla, ambos escucharon a Juleka llorar. Entonces sin perder más tiempo abrieron el cubículo.

—¿Me perdí la foto, verdad? —Juleka espetó con una expresión muy triste mientras los observaba.

—¡Sí! ¡Pero fue otro de los trucos de Chloé! —Rose trató de explicarle.

—¿Por qué debo esperar que sea diferente? Nadie me escucha, nunca me ven, soy invisible incluso en las fotos —soltó Juleka bastante frustrada, provocando que Gabriel se diera cuenta por qué ella se sintió mal cuando dijo que no la vio cuando la conoció.

—¡No digas eso Juleka! ¡No es verdad! —exclamó Rose tratando de calmarla.

—¡Olvídalo mientras Chloé esté en la foto siempre encontrará una manera de mantenerme fuera de ella! —continuó Juleka y Gabriel trató de tranquilizarla pero falló miserablemente.

—¡No Juleka! —Rose trató de convencerla.

—Rose ¡Olvídalo! ¡Olvídenme! —Juleka le exclamó a Rose y a Gabriel mientras huía de la escuela hacía un banco en un parque cercano.

—Rose, ¿qué sucedió para que Juleka se pusiera así? —Gabriel le preguntó tratando de mantenerse tranquilo mientras salían de ahí.

—Lo que pasó es que Juleka sufre lo que parece ser "una maldición". Ella nunca sale bien en las fotos, siempre pasa algo que las arruina. Verás una amiga nuestra que se llama Marinette le dio ánimos de la mejor manera para tomarse la foto escolar, todo parecía que iba a salir bien hasta que Chloé la humilló haciéndole lo que viste —Rose le explicó algo desanimada por su amiga.

—Esa maldita rubia oxigenada —susurró Gabriel entre dientes.

En una habitación oscura se abrió un vitral con vista a París y cientos de mariposas blancas empezaron a volar y un hombre estaba en medio de la habitación.

—Pobre muchacha, sintiéndose tan sola e ignorada. Qué terrible se debe sentir que ni siquiera existes ¡Ven aquí mi pequeño amigo!

Tras el llamado, una mariposa blanca se posó en una de sus manos y el sujeto le contaminó con energía negativa.

—¡Vuela mi vil akuma y dale a esta alma transparente una voz y una visión! —exclamó la voz en tono sombrío mientras el akuma salía volando a través del vitral.

—¡Juleka realmente estaba encerrada en el baño! ¡Realmente debe tener la maldición de la foto de clase! —exclamó Rose sintiéndose mal por Juleka mientras Gabriel estaba impasible.

—Discúlpame Rose pero esa es una tontería. Todo es culpa de esa rubia malcriada —Gabriel le rebatió tratando de calmarse y Rose lo miró con compasión.

—¡Por supuesto, debería haber sabido que Chloé estaba detrás de esto! ¡Tenemos que romper esta maldición! —le respondió Marinette muy inquieta y preocupada por su amiga.

—Podríamos preguntarle al fotógrafo —Rose le propuso algo más animada.

—No tiene sentido, no querría. A menos que la foto desapareciera y el director no tuviera más remedio que volver a tomar la foto ¡con Juleka! —objetó Marinette mientras se le ocurría esa idea.

—¡Eres una genio Marinette! Pero ¿por qué desaparecería la foto? —Rose alagó bastante animada a Marinette mientras que Gabriel ya intuía lo que iba a hacer la chica peliazul.

—¡Ustedes encuentren a Juleka! ¡Yo me encargaré del resto! —Marinette les indicó muy animada antes de irse.

Gabriel le tomó el brazo de manera suave antes de ir a buscar a Juleka.

—Muchas gracias por lo que haces por Juleka —le agradeció mientras le sonreía de forma afable.

Marinette se sorprendió pero sonrió totalmente contenta.

—De nada, nadie se merece eso pero Juleka es mi amiga y la voy a ayudar —le contestó haciendo que Gabriel asintiera satisfecho antes de partir.

Juleka estaba sentada en una banca del parque mientras un akuma volaba hacia su espejo transformándola en Reflekta y provocando que escuchara una voz.

—Hola Reflekta, soy Hawk Moth ¡De ahora en adelante serás la única gente que verás! ¡Nadie te volverá a ignorar nunca más! Sin embargo... tú debes hacerme un favor, tienes que darme los miraculous de Ladybug y Chat Noir —le explicó la voz siniestra en un tono malicioso

—Haré lo que tú digas Hawk Moth —le contestó Reflekta con una sonrisa maliciosa antes de salir hacia la escuela.

—¿Quién... quién es usted? —preguntó el señor Democles con algo de temor.

—¡Nadie me ha notado! ¡Pero esos días han terminado. De ahora en adelante, todo el mundo me notará! ¡Porque todo el mundo se verá como yo! ¡Hora de conseguir una nueva mirada!

Tras decir esas palabras, Reflekta transformó al Sr. Democles a su semejanza y el director se miró impactado.

—¡Pronto habrá Reflektas por todas partes! —Reflekta exclamó antes de seguir cambiando a la gente.

Gabriel se topó con ella y ésta trató de transformarlo pero él consiguió esquivarla y ponerse a cubierto.

—¡¿Por qué temen?! ¡Nunca es malo un cambio de apariencia!

—Esto es malo Plagg... —Adrien susurró bastante preocupado.

—Hora de transformarse... ¡Plagg¸ las garras! —Adrien exclamó transformándose en Chat Noir.

—¡Oye payasa por aquí! —el héroe gatuno llamó la atención de Reflekta

—¡Oigan es Chat Noir! ¡Él nos protegerá! —gritó una persona escondida.

Al estar peleando contra Reflekta, el héroe gatuno se confió dándole la oportunidad a la villana para transformarlo en una copia más de ella.

—Mucho mejor... ¡Odio a los gatos! —Reflekta exclamó antes de dar unas risotadas para después irse.

—Esto es malo ¿qué haré? —se preguntó Gabriel mientras miraba hacia todos lados tratando de visualizar a la akumatizada.

—¡Hey tú! ¡El que era Chat Noir! —Gabriel le gritó a Chat Noir, llamando su atención— ¿No hay nadie más para enfrentarla?

El héroe gatuno se puso una mano en la barbilla.

—Claro que sí, esta mi Lady... —Chat Noir le respondió algo pensativo.

—¿Y dónde la encuentro? —el muchacho le volvió a preguntar.

—Sí no me equivoco ella va a aparecer por el parque porque allá fue la villana —el héroe le contestó algo pensativo.

—¡Gracias! —Gabriel le agradeció a Chat Noir mientras salía corriendo hacia al parque.

—¡Oye! ¡Vuelve acá! —le exclamó Chat Noir pero se tropezó por culpa del calzado que traía, tratando de perseguir al muchacho.

Una vez que llegó al parque, Gabriel se encontró con su tía abuela, su tía y su primo escondidos tras un parapeto.

—¿Qué pasó tía? —el muchacho le preguntó a Sarah.

—Hay una loca transformando a las personas a imagen y su semejanza —Sarah trató de explicarle pero fue interrumpida por Ladybug.

—¡¿Qué hacen aquí?! ¡Mejor váyanse de aquí, pónganse a salvo! —les indicó la chica vestida de rojo con manchas negras pero Gabriel se dirigió hacia ella.

—¿Oye tú eres Ladybug? —le preguntó el muchacho con una expresión seria.

—Sí lo soy —la heroína le contestó algo confundida, Gabriel se acercó para contarle su plan pero nadie notó que Annette esbozó una pequeña sonrisa.

—Parece que Tikki encontró una nueva compañera —pensó la mujer para sus adentros.

Unos momentos después Gabriel le plantó cara a Reflekta, pero en ésta en vez de transformarlo se le quedó viendo de forma interrogante.

—¡Tú no eres así Juleka! —Gabriel exclamó provocando que ella le sonriera de forma depredadora.

—¿Quién lo dice? Tú el patético chico que no pudo hablarme hasta que se metió el patético de su primo, ¿y cómo soy yo según tú? —le contestó con un tono de burla.

Las burlas de la villana provocaron que Gabriel sintiera un dolor en el pecho y le ardieran los ojos, haciendo que su visión se volviera más nítida.

—¡Oye, no soy patético! —Pablo le gritó a la villana.

—Eres tímida no lo niego, te gustan las cosas escalofriantes, eres muy tranquila, eres una as con el maquillaje, le eres es fiel a sus amigos y los valoras mucho, al igual que yo. ¡Y por eso yo te salvaré! —Gabriel exclamó haciendo que Reflekta recobrara algo de su conciencia, dándole la oportunidad de hacerle una llave para someterla y quitarle su espejo para lanzárselo a Ladybug.

—¡Ahora Ladybug! —el muchacho gritó mientras la heroína lo atrapaba y lo rompía, liberando al Akuma

—¡Es hora de acabar con la maldad! —exclamó Ladybug mientras atrapaba al Akuma para purificarlo.

—Adiós mariposita —la heroína dijo al liberar al akuma y liberarlo hacia el cielo— ¡Ladybug milagrosa! —Ladybug gritó mientras lanzaba su objeto encantado al cielo volviendo todo a la normalidad.

—¡¿Qué pasó aquí?! —Saulo preguntó al llegar al parque bastante preocupado mientras tenía una mano debajo de su chaqueta, y al parecer estaba empuñando algo.

—Una akumatizada cariño, pero no fue nada con lo que Gabriel y Ladybug no pudieran lidiar —le explicó Sarah con una sonrisa mientras lo abrazaba tranquilizándolo, y este soltó lo que sea que tuviera debajo de la chamarra.

—¿Qué me pasó? —preguntó Juleka algo confundida.

—Fuiste akumatizada pero tu amigo Gabriel me ayudó a liberarte y déjame decirte que dijo palabras muy tiernas sobre ti —le dijo Ladybug mientras le daba golpecitos en las costillas con su codo causando que se avergonzara.

—¿Es verdad Gabriel? —preguntó Juleka asombrada por eso.

—S-Sí es ci-cierto J-Juleka —el muchacho le afirmó algo nervioso y sonrojado, pero se quedó paralizado cuando Juleka lo abrazó de repente.

—Muchas gracias Gabriel —la muchacha le susurró en el oído.

Mientras tanto Ladybug se fue aprovechando que todos estaban distraídos, o eso creyó ella, porque no se dio cuenta de que Saulo se quedó viendo en la dirección en la que se fue para minutos después volver como Marinette.

Un rato después todos los chicos estaban de vuelta en la escuela y Marinette se puso a hablar con el fotógrafo.

—Sé que estás muy ocupado pero una de nuestras compañeras no estaba en la foto que tomaste ¿Podemos hacerlo de nuevo, por favor? —le preguntó al fotógrafo, quien se sujetó la nuca algo pensativo.

—Bueno, llego tarde con todo lo que ha estado pasando... Y el señor Damocles —se trató de excusar pero Marinette parecía querer insistir con el asunto.

—Lo entiendo pero... ¿Podríamos hacerlo después de que hayas terminado aquí en la escuela? ¡Podríamos hacerlo en el parque de al lado! —le propuso Marinette, provocando que este se pusiera una mano en la barbilla algo pensativo.

—Bueno... —se volvió a tratar de excusar pero Marinette volvió a insistir.

—¡Queremos la foto más impresionante tomada por el fotógrafo más impresionante de París! —lo alagó para tratar de convencerlo.

—Bueno, cuando lo pones así... ¡Ok! —exclamó el fotógrafo ya convencido.

—¡Tal vez lo hayas conseguido hoy, pero todo no es como parece ser! ¡Cuidado Ladybug, te destruiré cuando menos lo esperes! —Hawk Moth gritó al aire desde su guarida.

Después de las clases todos estaban reunidos en el parque y prácticamente listos para tomarse la foto.

—Está bien, ¿están listos? —preguntó el fotógrafo.

—¡Buena idea Marinette! —le alagó Adrien con una sonrisa.

—¡Gracias Adrien! —le agradeció Marinette bastante contenta.

—¡Como si quisiera ser parte de su estúpida foto de todos modos! ¡Ridículo! ¡Absolutamente ridículo! —se quejó Chloé como siempre mientras se preparaba para irse en compañía de Sabrina.

—¡La maldición de la foto de la clase está rota! —Rose exclamó una vez tomada la foto, animando a Juleka.

—¡Gracias Marinette! ¡Gracias Gabriel! —les agradeció Juleka con una sonrisa sincera.

—De nada, Juleka —le dijo Marinette algo avergonzada.

—De nada Juleka —le contestó Gabriel con una sonrisa mientras se preparaba para tomarse una foto con ella y sus nuevos amigos.


La Unidad Protectores es una unidad especial formada en el año 1191 por decreto de Geroi I el Grande, en un intento de frenar a los cruzados de las atrocidades que cometían en tierra Santa. Fue fundada después de que el rey Geroi y Saladino llegaran a un acuerdo en conjunto con el rey Ricardo I Corazón de León.

En un principio la unidad estaba bajo el nombre de "La Santa Orden de la Protección" pero alrededor de 1924 cambio de nombre a "Unidad Especial Protectores de Landavidis", coloquialmente conocida como "Unidad Protectores" y son reconocibles por su casi omnipresente uniforme negro y su escudo de armas que es casi idéntico al escudo nacional de Landavidis.

Dato Adicional: Harcos Salazar Rosspier es el primer General Supremo nacido de esta misma unidad.

Sin más que decir les deseo un buen día, tardes o noches y le sugiero comentar sin tienen dudas del algo, si tienen algo que aportar o si realmente les gustó ¿por qué no?. Nos vemos en la próxima.