Capítulo 2: Un Nuevo Comienzo
Marinette se sorprendió por la valentía del nuevo amigo de Juleka, el cual fue capaz de darlo todo por ella. Ella siguió sumida en sus pensamientos en lo Tikki se le acercó.
—¿Aún sigues pensando en el nuevo amigo de Juleka, Marinette? —la kwami le preguntó con una voz cantarina.
—Sí Tikki, al menos Juleka consiguió un amigo que tiene el valor de enfrentarse a un akumatizado directamente solo por ella —recordó Marinette con una sonrisa contenta por su amiga.
Mientras tanto en algún lugar de Henacipla un hombre veía el televisor con una expresión tranquila y relajada, pues ese día le había ido muy bien en su trabajo. Él mantuvo esa expresión hasta que en las noticias del canal francés pasaron una nota que le llamó la atención.
—Hubo un ataque en París, al parecer una villana quería tomar el control de la ciudad pero fue detenido por Ladybug y un joven valiente... —narró Nadja Chamack mientras que a su vez reprodujeron un video grabado probablemente por algún turista, en el cual mostraban Gabriel y Ladybug deteniendo a Reflekta.
Tras la nota, el hombre apagó el televisor y se levantó de su sofá para después dirigirse hacia su habitación para encontrarse con su amada esposa, la cual, se encontraba sentada en un lado del lecho matrimonial leyendo un libro que le había recomendado Sarah antes de partir a Francia.
—Al parecer Gabriel encontró a su persona especial —el hombre le contó, provocando que ella apartara la vista de su libro y lo mirara interrogante— pero al parecer heredó los genes Salazar que hacen los problemas vayan a él.
Tras el chascarrillo la mujer se quedó mirando a su esposo con la misma expresión interrogante, a lo que el hombre procedió a contarle todo lo que había visto en el video publicado por el noticiero, lo cual provocó que la mujer de cortos cabellos de color negro esbozara en sus rasgos eslavos una notable preocupación por su hijo.
—Parece que Saulo le enseñó algunas cosillas —el hombre le explicó a la mujer para después proceder a explicarle con más detalle lo ocurrido provocando que la mujer se tranquilizara y mirara relajada a su esposo.
—Eso es maravilloso Geroi, eso es una nueva etapa para él... ya ves que él es muy tímido —le comentó su esposa con una sonrisa tímida sabiendo lo que podría conllevar ese suceso.
—¿Y cómo estuvieron las cosas hoy? —le preguntó provocando que Geroi sonriera con una satisfacción que era palpable.
—Estuvieron algo movidas, ya sabes, en especial sabiendo cómo es de terco el primer ministro Shepherd a veces —Geroi miró a su esposa y le sonrió de forma agradecida y cargada de amor— pero gracias a tus consejos pude convencerlo de aceptar firmar los apoyos para Siria.
Geroi rio de forma seca pero cargada de humor.
—Esto de ser rey es muy complicado Irina, me hiciste mucha falta hoy.
—Yo también sabía que ocupabas de mi ayuda pero ambos sabemos que tenía que ir a tratar unos asuntos importantes con la embajadora de México —Irina hizo una pausa para observar detalladamente a su esposo—. Ambos hacemos un buen equipo y me alegra que pudieras con Shepherd.
Peter y Tía May llegaron a París después de un viaje de 7 horas y media. Rápidamente se transportaron hacia donde iba a ser su nueva residencia (la cual fue cortesía de Tony). Peter decidió a dar un paseo por la zona hasta que en el parque se topó con una chica peliazul con el cabello peinado en dos coletas estaba vestida con una camisa gris oscuro y que debajo tenía una camiseta blanca con cuello negro, también tenía unos jeans rosados y unas zapatillas rosas con detalles en rojo oscuro. La chica se encontraba haciendo un diseño de un vestido que al parecer de Peter le estaba quedando muy hermoso.
—Es muy bonito tu diseño chica —Peter le comentó llamando su atención.
—¿En serio lo crees? —ella preguntó.
—Sí, nunca había visto un diseño tan original y tan fresco —Peter comentó bastante convencido de lo que decía, lo cual provocó que la chica se sonrojara y sonriera de forma sincera—. ¿De casualidad tú eres de aquí?
—Sí, yo soy de aquí —ella le afirmó y procedió a verlo de forma curiosa, dado que él le había preguntado eso, por lo que pensó que debía ser de fuera— ¿y tú de dónde eres?
—Yo soy de Queen en Nueva York, pero recientemente me vine a vivir aquí por el trabajo de mi tía —Peter le respondió rascándose la nuca.
—¿Y cuál es tu nombre chico misterioso? —ella le preguntó.
—Mi nombre Peter Parker —le respondió Peter con algo de nerviosismo— ¿y él tuyo cuál es, chica diseñadora?
La chica alzó una ceja por el apodo solo para después sonreír.
—Marinette —le respondió muy alegre y animada.
Después de conversar un rato en el parque ambos notaron que se les había hecho tarde, por lo que Marinette se preparó para regresar a su casa.
—¿Quieres que te acompañe a casa Marinette? —le preguntó Peter
—¿No es mucha molestia Peter? —ella le contestó con otra pregunta.
—No lo es, es más, puedo aprovechar para conocer algo más la ciudad —Peter le contestó con una sonrisa que a ella le agradó.
Ambos fueron hacia la casa de la chica, mientras caminaban iban comentando de forma espontánea cosas curiosas que les habían ocurrido y que iban viendo por el camino evitando contar cualquier cosa sobre sus respectivas identidades secretas.
—Bueno ya llegamos —Marinette le indicó a Peter.
—¿Vives aquí?
Peter le preguntó con algo de incredulidad mientras señalaba la panadería de los Dupain-Cheng, por lo cual ella bajó la mirada pensando que él se burlaría de ella, pero eso no ocurrió.
—¡Eso es genial! —Peter exclamó con asombro.
—No queda muy lejos de donde yo vivo —Marinette escuchó algo asombrada y decepcionada de ella misma por esperar lo peor de él.
—Nos podremos ver más seguido... Bueno, si es lo que tú quieres —Peter terminó diciendo con un tono anhelante e inseguro.
—¡Claro que quiero! —soltó Marinette de manera espontánea para después taparse la boca.
—¡Eso es genial! —Peter sonrió contento— nos vemos después
Después de despedirse, Peter se dio la vuelta para irse hacia su nuevo hogar y ayudarle a Tía May a desempacar.
Mientras iba caminando hacia su hogar, Peter chocó con un distraído Pablo mientras él hablaba de forma animada con una chica de rasgos eslavos que traía un largo cabello lizo color castaño que hacía juego con unos hermosos ojos color ámbar. Ella estaba vestida con unos Jeans de mezclilla algo ajustados y un suéter con cuello de tortuga color naranja y debajo de este llevaba una blusa color blanca y estaba calzada con unos tenis color negro con partes blancas y se notaba que estaba algo más desarrollada para su edad (la cual parecía ser la misma que la de Pablo) también notó que aunque tenía una expresión seria, de vez en cuando le daba sonrisas sinceras a Pablo (Y creo me atrevería decir hasta coquetas).
Pablo, por su parte no se molestó con él por interrumpirlo, es más, hasta se sorprendió como si ya lo hubiera visto antes. Peter se disculpó y él le dijo que no había problema y lo dejó seguir el camino hacia su hogar dejándolo más tranquilo. Una vez que llegó a su hogar ayudó a Tía May, y al terminar se dirigió hacia su habitación para conectarse para poder hablar con Ned.
—Vaya chica acabó de conocer, espero que no termine como lo de Liz —pensó para sus adentros.
Momentos después empezó a conversar con Ned sobre las cosas que le habían pasado cuando llegó a París y sobre la chica que él conoció esa tarde. A Ned le llamó la atención sobre como Peter se refería sobre esa chica. No era como que a Peter le gustara como tal pero de alguna manera le llamaba la atención, pues para él era muy confuso (hasta creía que para Peter también) aunque sabía que Peter lo solucionaría con el tiempo. Él sabía que fue un golpe muy inesperado para su amigo que el padre de Liz fuera el buitre. Solo esperaba que las cosas le salieran bien a Peter, mientras que a su vez que estaba feliz con lo que él le contaba.
Después de un rato Peter decidió despedirse de Ned para irse a dormir, pues él se estaba mentalizando para su primer día de clases en el colegio Françoise Dupont y tan sólo esperaba no toparse con alguien que fuera como Flash, alguien que le hiciera la vida miserable pues de no haber sido por Ned y sus demás amigos hubiera sido algo horrible.
A la mañana del día siguiente Tía May le gritó para levantarlo y no se le hiciera tarde más. Peter se levantó de prisa para después cambiarse e ir al comedor donde Tía May le servía el desayuno. Después de desayunar aprisa tomó sus cosas, se despidió de ella y salió corriendo hacia el colegio lo más rápido que podía. Mientras iba corriendo sin fijarse a su alrededor chocó con Marinette, quien igualmente iba a salir corriendo porque se le había hecho tarde, dado que se había quedado dormida al igual que Peter.
—¡Perdón Marinette! —Peter se disculpó para después proceder a ayudarla a levantarse— es que se me había hecho tarde para ir al colegio.
—¿A cuál colegio vas a ir Pete? —le preguntó Marinette.
—Al colegio Françoise Dupont —le contestó Peter de la manera más casual posible.
—¡Pero si es el mismo colegio al que yo voy! —exclamó Marinette.
—Eso es genial, al menos no iré solo —Peter pensó para sus adentros.
Por su parte Sarah y Saulo iban paseando tomados de la mano por uno de los parques de París hasta que vieron a Tony Stark, por lo que ambos decidieron acercarse a él para tener una pequeña charla.
—Hola cretino —saludó Sarah a Tony con un tono meloso mientras ella y Saulo se sentaban a lado de él.
—Los años no pasan contigo Sarah —Tony le respondió mientras le besaba la mano haciendo que Saulo carraspeara de forma incomoda.
—Tony... —habló Saulo— ¿Qué es lo que haces aquí?
—Estoy aquí por viajes de negocios —Tony contestó con una sonrisa burlona.
—Eso que te lo crea tu abuela Stark —Saulo le contestó de una manera muy cortante mientras ponía una mala cara.
—Tú nunca cambias mi querido Saulo —Tony opinó sonriendo de manera burlona.
Entonces Saulo se acercó a su oído y le susurró algo que cambió su expresión burlona y arrogante a una de incertidumbre, haciendo que Sarah también asintiera al saber lo que le estaba susurrando su esposo.
—Bueno cretino, dinos ¿Qué haces aquí? —preguntó ella con un tono altanero.
—Bueno envié para acá al mocoso Parker... el que ustedes conocen. Lo envié para que vigilara a los mocosos de Chat Noir y de Ladybug —Tony respondió de manera cansina solo para que se le quedaran viendo de forma acusatoria—, bueno también para que recopilara datos sobre Hawk Moth... que al parecer puede llegar a ser muy peligroso si se le da la oportunidad.
—¿Y para qué quieres que él investigue a Chat Noir y a Ladybug? —Saulo le cuestionó algo intrigado y con el entrecejo fruncido.
—Porque quiero que se unan a los vengadores... —Tony confesó algo abatido.
—¿Por qué? —preguntó Sarah con una ceja alzada.
—Porque me parecen dignos de ser los próximos después de nosotros, porque siento que algo nos va a pasar en el futuro —Tony soltó con una expresión amarga, cuando su tensión sobrepasó su límite.
Al llegar al colegio, Marinette guió a Peter a la oficina del señor Democles, y al hacerlo fue inmediatamente a su salón dado que le tocaba con la Srta. Mendeleiev.
—¿Así que tú eres el muchacho que transfirieron desde Estados Unidos? —le preguntó el Director Democles, quien dejó los documentos que tenía en su mano para voltearlo a ver.
—Sí, señor... —Peter afirmó pero se dio cuenta que no sabía cuál era el nombre del director.
El señor Democles se dio cuenta que el muchacho no sabía su nombre y se presentó aliviándolo al instante. Después de explicarle como estaba el asunto del traslado lo guió hacia al que sería su salón de clases.
—Disculpe Srta. Mendeleiev —irrumpió el director Democles al meterse al aula con un muchacho de aspecto inseguro, el cual se debía a que no conocía a nadie exceptuando a Marinette—. Lo que pasa es que venía a dejar al muchacho que transfirieron desde Estados Unidos —dijo señalando a Peter.
—No hay problema señor director —dijo la Srta. Mendeleiev algo molesta—. Tome asiento señor...
La profesora le indicó pero se percató que no sabía su nombre.
—Parker, Peter Parker —le indico Peter algo nervioso mientras tomaba asiento para después mirar de reojo a Marinette.
Después de las clases la profesora en turno se retiró dejando a los alumnos, que inmediatamente fueron a tratar a conocer a Peter.
—¿Es cierto que vienes de Estados Unidos? —preguntó Iván con algo de curiosidad.
—Si... es cierto, vengo de Queen en Nueva York —respondió Peter algo nervioso.
—Oye Peter ¿conoces a Spider-Man? —le preguntó Alya, descolocándolo de alguna forma.
—Sí, conozco a Spider-Man... de hecho podría decirse que somos amigos —contestó Peter algo nervioso.
—Vaya... otro perdedor más, que patético pero supongo que no puedes ser peor que Marinette —comentó Chloé en un tono bastante odioso.
Momentos después Marinette fue a defender a Peter, poniéndose a discutir con Chloé en un tono bastante fuerte.
—Bueno, soñar no costó nada —pensó Peter algo desilusionado por lo que pasó con Chloé.
Marinette trató de animarlo, cosa que ella logró, y él se siguió presentando con los demás. Después de salir del salón se fue acompañado por Marinette hasta que vieron que estaba ocurriendo un asalto a mano armada.
—Bueno Marinette, deja regreso al colegio, es que se me olvido algo —se excusó Peter mientras se volvía a la escuela para después esconderse y vestirse con su traje.
Marinette, por su parte, se fue hacia el metro para transformarse en Ladybug y salió rápidamente para toparse con los criminales. Cuando los enfrentó, estos le empezaron a disparar con sus rifles de asalto AK-47. Ella alcanzó a ponerse a cubierto, pensando cómo actuar en esta situación. Los ladrones no pararon de disparar, hasta que unas telarañas les arrancaron los rifles de las manos. Al ver que ya no le disparaban, salió de su parapeto para enfrentarse a ellos. Al salir, la heroína se topó con un hombre enmascarado vestido con ropa azul y roja con un patrón de telarañas, el cual estaba peleando cuerpo a cuerpo con los ladrones.
—¡Vamos eso es todo! ¡Sus golpes son de niña! —Spider-Man se burló de los maleantes.
—¡Cuidado! —ella gritó mientras lanzaba su yo-yo al ladrón que iba a apuñalar a Spider-Man por la espalda.
—Gracias Ladybug —le agradeció Spider-Man con tono alegre.
Mientras eso sucedía Chat Noir llegó para apoyarlos a detener a los ladrones, noqueándolos con su bastón solo para que después Spider-Man los dejara colgados en un poste..
—¿Quién eres tú? —preguntó Ladybug con algo de incertidumbre.
—¡Yo soy su amigable vecino! ¡El sorprendente Spider-Man! —respondió Spider-Man con un tono de suficiencia.
—¡Vaya otro héroe! ¡Qué genial! —Chat Noir respondió haciendo una pose "cool"— ¿Qué piensas mi Lady?
—Me parece buena gente Chat Noir, podemos darle el beneficio de la duda —ella le respondió mientras se ponía una mano en la barbilla pero ella se dio cuenta que la estaban buscando.
—Bueno lo dejaremos para después, adiós Chat Noir, adiós Spider-Man —La heroína salió lanzando su yo-yo.
—Adiós Buginette, adiós arañita —Chat Noir se despidió antes de salir corriendo hacia un tejado.
Después de que se fueron Ladybug y Chat Noir, Peter decidió contactar con Tony Stark para informarle que se había topado con los susodichos héroes. El chico tomó su teléfono y llamó al multimillonario, el cual se tardó algo en contestar.
—Hey mocoso ¿qué pasa? —preguntó Tony.
—S... señor Stark ya contacté con Ladybug y Chat Noir —Peter le indicó.
—Sé que eso te preocupa mocoso, pero tengo unos amigos que les interesaría saber eso. Mejor por qué no te vienes a Square Paul Langevin y nos cuentas lo que sea que tengas que decir estando los cuatro —le respondió Tony con un tono casual.
Para cuando Peter terminó de escuchar se dio cuenta de que Tony le había colgado. Una vez que llegó al parque, Peter localizó a Tony el cual estaba hablando con un hombre y una mujer, los cuales estaban tomados de las manos.
—Ah... tu Saulo eras y sigues siendo un gruñón empedernido, y tu Sarah eras muy optimista al igual que los padres del mocoso —Tony comentó sabiendo perfectamente que Peter estaba escuchándolos.
—Mis padres —pensó Peter algo abatido— ¡Ya llegué señor Stark! —avisó cuándo entró en su campo de visión.
—Ya era hora mocoso ¿Qué pensabas? ¿Qué tenía todo el día? —Tony se quejó de manera sarcástica mientras abrazaba a Peter con uno de sus brazos y con el otro señaló a las dos personas que tenían enfrente.
—Este es Peter Parker, alías el mocoso —Tony lo presentó antes las dos personas que tenía enfrente.
—Soy Sarah Isabel Arenas —se presentó la mujer a Peter con una sonrisa afable— y el gruñón que está a mi lado es mi esposo, su nombre es Saulo Salazar.
Sarah le presentó a su esposo mientras este la miraba con algo de confusión para después mirarla de manera acusatoria y cruzar sus brazos, cosa que provocó que ella lo besara en la mejilla.
—Voy a tomarlo, pero me ofende muchísimo —pensó Saulo con una mirada seria para después sonreírle de lado.
—Ellos son dos miembros no oficiales de los vengadores, son muy buenos y habilidosos. Oficialmente son soldados del ejército de Landavidis, más específicamente a la rama de la Unidad Protectores —le explicó Tony con un tono cansino.
—Señor Stark hoy me topé con Ladybug y Chat Noir y los apoyé a detener un asalto a mano armada, además de que parecen estar dispuestos a darme una oportunidad —le explicó Peter algo asombrado de toparse con esos héroes en lo que básicamente fue su tercer día en Paris, lo cual le pareció bastante sorprendente.
Después de conversar un rato con los tres, Peter se retiró para reunirse con Marinette dado que ya no la vio desde lo del asalto. Así que pasó por ella a su casa pero su madre la señora Sabine Dupain le afirmó que ella no se encontraba en casa. Entonces decidió ir a hacia la torre Eiffel a dar un vistazo cuando se topó con un muchacho de cabello rubio y ojos verdes, y se propuso a averiguar que tenía.
—¿Qué es lo que pasa Adrien? —le preguntó y se sentó a un lado de él.
—Lo que pasa es que a veces creo que mi padre no me quiere como él dice —Adrien le respondió preguntándose por qué hablaba de esto con el nuevo, quizá era el hecho que quería compartirlo con alguien que no fuera Nathalie o Gorila.
—A lo mejor no es eso Adrien, a lo mejor se preocupa tanto por ti y no sabe cómo manejarlo, como si eso lo abrumara, como si hubiera perdido a alguien y tuviera miedo de que le suceda de nuevo —le respondió con un tono triste y algo anhelante como si recordará a alguien, más el hecho que aún tenía esa conversación en la cabeza.
—A lo mejor tienes razón Peter... ¿pero por qué lo dijiste con un tono anhelante? —Adrien le preguntó con curiosidad.
—Porque al menos tú aún tienes a tu padre —soltó algo triste.
—Lo siento Peter, no lo sabía —Adrien se trató de disculpar pero él lo detuvo.
—No hay problema, no lo sabías —le respondió algo más relajado, lo cual relajó de alguna manera a Adrien.
—¿Amigos? —le preguntó Adrien.
—Amigos —le afirmó mientras chocaban sus puños y se sonreían de forma más animada. Entonces se quedaron platicando hasta que llegó Marinette, quien se topó con ellos y Adrien tuvo que irse porque su guardaespaldas había llegado por él.
