Capítulo 4: Pharma

Después de la llamada mientras Saulo estaba pensando en que procedería tras aceptar el trabajo, apareció un destello de llamas doradas como si respondiera a sus pensamientos. Saulo se volteó a ver el destello y para su sorpresa ese destello fue causado por un fénix de plumaje dorado con toques rojos y naranjas de porte imponente.

—Vaya, Horus... —Saulo dijo mientras prestaba atención al fénix.

Una vez que observó al ave notó un maletín de aspecto pesado en sus patas. Saulo se acercó a él y el fénix lo soltó para salir volando hacia su hombro. Saulo lo examinó cuidadosamente mientras el Fénix lo observaba fijamente provocando que el hombre girara su cabeza para verlo. El militar sonrió y procedió a acariciar con cariño al ave para después darle un pequeño bocadillo, el cual empezó a comer con gusto.

Saulo volvió a centrar su mirada en el maletín y notó que tenía una nota escrita de puño y letra por su padre, la cual ponía lo siguiente: "Sé que necesitarán esto, denle un buen uso y cuídense hijo". Tras terminar de leer la nota Saulo la guardó en un bolsillo de su pantalón y procedió a abrir el maletín, y dentro de él había uniformes tácticos de color negro (unos para hombre y otros para mujer) con sus respectivos chalecos antibalas. En otro compartimento estaban dos rifles; uno era de francotirador y otro que era idéntico a ese pero que estaba adaptado para ser un fusil de combate. Y en el último compartimiento estaba un arma que le trajo muchos recuerdos de varias misiones que había tenido antes, en especial de una que había tenido en Escocia hace 20 años aproximadamente. El arma en cuestión era un Colt Single Action Army de calibre 45.

Por su parte Adrien estaba en su habitación "practicando" sus clases de piano pero nada más alejado de la realidad, pues él estaba observando fijamente la ventana pensando en lo que Peter le había dicho el día anterior, un día después de que Rockero Rufián fuera derrotado.

Él estaba perdido en sus pensamientos cuando su kwami le llamó la atención.

—¿En qué piensas Adrien? —el kwami le preguntó— espero que sea en un buen camembert.

—No estoy pensando en tu asqueroso queso Plagg —Adrien le respondió con un tono cansado pero ya estaba acostumbrado a la forma de ser del kwami gato.

Inmediatamente Plagg fue por un trozo de camembert el cual empezó a consumir con mucho gusto haciendo sonreír a Adrien.

—Pero si aún te interesa saber que me pasa... es que es sobre Marinette, me agrada mucho pero no sé qué pensar sobre ella, además está el hecho de que me gusta Ladybug —le comentó el modelo bastante confundido.

—¿Y por qué te complicas la vida? —preguntó el kwami— los humanos siempre se complican las cosas. Todo sería mejor si eligieran al camembert.

Adrien le dirigió una mirada a Plagg por la respuesta que le había dado.

—Está bien pero ¿qué te tiene así? —le preguntó el kwami dando un resoplido.

—Pues el día después de vencer a Rockero Rufián me topé a Peter y Marinette en la escuela y Peter me contó ciertas cosas sin que ella de diera cuenta, como que ella tiene mucho aprecio por mí, lo cual me dejó bastante confundido y anonadado —le contestó el modelo con una expresión confundida y en un tono extrañado.

—¿Y por qué en vez de usar esto? —Plagg le dio unos golpecitos en la cabeza para después darle unos golpecitos en el pecho, más precisamente donde estaba el corazón— usas esto.

—Gracias por tu consejo Plagg —Adrien le agradeció al kwami algo más animado mientras le daba un trozo de su tan apreciado camembert.

Mientras tanto a Tom el padre de Marinette le había dado algo de gripa infecciosa en la noche, con lo cual se levantó bastante mal; sin ganas, sin fuerzas y bastante adolorido. A lo que Sabine su querida esposa lo llevó al médico para que le recetara algunos medicamentos para aliviar su malestar y darle paz al pobre panadero.

—Con esto debería reponerse en una semana si siguen al pie de la letra las instrucciones —les indicó el médico mientras les entregaba una receta para que fueran a comprar las medicinas— que se mejore pronto.

Al salir del consultorio Tom y Sabine decidieron ir hacia una farmacia que les quedaba cerca de su hogar para conseguir los medicamentos que necesitaban. Al llegar se acercaron al mostrador y se encontraron con un joven de aspecto amable, el cual les saludó y Sabine le entregó la receta para que el pudiera surtirla adecuadamente.

—Aquí están sus medicamentos —les indicó el joven al volver al mostrador mientras les dictaba la receta para comprobar que no se hubiera equivocado al surtirla. —Son 42 Euros.

Sabine checó su cartera para sacar un billete de 50 Euros.

—Le entregó 8 Euros de vuelto —el joven le dijo mientras le pasaba el vuelto— que tenga un buen día y que se mejore

La pareja de panaderos se despidió de la misma manera que lo había hecho el joven, cautivados por la cortesía del joven. Al irse los Dupain-Cheng el joven se fue a trastienda para acomodar algo de mercancía que algún compañero dejó por ahí regada hasta que su encargado le llamó la atención.

—¡Mikael! ¡¿Por qué dejaste ese medicamento ahí en el suelo?! —el encargado le indicó el medicamento que estaba acomodando.

—Pero yo no dejé eso ahí —Mikael trató de defenderse mientras se preguntaba que había hecho mal.

—¡Alexandre me dijo que tú habías hecho eso, y además que tú también tomaste una caja de Alzam y otras cajas de medicamentos controlados y que las escondiste por ahí para llevártelas! —el encargado le reclamó bastante molesto con él, dejándolo bastante más confundido.

—Pero Antoine yo no he hecho eso, yo he estado todo el día en el mostrador si no me crees pregúntale a Nicolle —Mikael volvió a tratar de defenderse pero el encargado no quiso escuchar de razones.

— ¡Vete! ¡Estas castigado hoy, mañana y pasado sin pago! —le indicó el encargado bastante molesto para después retirarse bastante molesto.

—Pero... —mencionó el joven con la voz quebrada mientras unas lágrimas amenazaron con caer de sus ojos.

Nicolle entró a buscar a Mikael para ayudarle pero cuando lo encontró él estaba bastante destrozado.

—¿Qué pasó Mika? —ella preguntó bastante preocupada por él.

—No pasó nada... Nicolle —Mikael afirmó bastante decaído tratando de darle una sonrisa a esa muchacha, a la cual le tenía mucho cariño pero no simplemente no pudo.

Momentos después el joven se despidió de ella y le dijo que la vería hasta dentro dos días después e inmediatamente se retiró dejando Nicolle con un mal sabor de boca y dejándola preocupada e inmediatamente se puso a investigar.

De manera simultánea en otra parte de la ciudad, un vitral se abrió dejando ver a Hawk Moth entre cientos de akumas que estaban volando en la habitación.

—Un trabajador que no se siente valorado, un alma que se siente traicionada y utilizada... una víctima más para mi pequeño akuma —recitó Hawk Moth mientras un akuma se posaba en su mano, el cual llenó de energía negativa— ¡Ve mi pequeño akuma! ¡Y ayúdalo a completar su venganza!

Tras haber recibido la orden el akuma salió volando por el ventanal de la guarida para buscar a su víctima.

Mikael se encontraba en su apartamento bastante triste y sediento de venganza cuando el akuma se posó en el reloj de pulsera que le había regalado su querida Nicolle.

—Pharma soy Hawk Moth... te estoy dando a ti el poder de mostrar a tu jefe que está equivocado y vengarte de tu compañero por tratar de perjudicarte, sólo asegúrate de conseguirme los miraculous de Ladybug y Chat Noir a cambio —le explicó Hawk Moth de manera calmada.

—Acepto Hawk Moth pero primero me vengare del estúpido de Alexandre —le mencionó Mikael mientras se transformaba en Pharma.

Mientras tanto Marinette estaba haciendo un diseño en su habitación cuando Tikki se le acercó.

—¿Qué te pasa Marinette? —le preguntó la pequeña kwami.

—No sé Tikki desde que me levanté estoy así... creo que es sobre Pete y Adrien —Marinette le contestó con un tono de duda y confusión en su voz.

—¿Y qué crees que te tiene así con respecto con ellos? —le volvió a preguntar la pequeña kwami con tono afable mientras le daba una sonrisa.

Marinette le iba a contestar pero en ese mismo instante llegaron sus padres con las medicinas que necesitaban y ella se dirigió a su encuentro mientras Tikki se escondía en su bolsillo.

Peter se encontraba en su habitación escuchando música pensando que se comportando de una manera muy confianzuda con Marinette, cosa que era muy raro en él. Antes de venir a París era demasiado tímido pero desde que se topó esa chica, además sabía muy bien que su actitud empezó a cambiar desde que empezó a ser su amigo.

Él no sabía cómo sentirse con respecto a ella, lo que sentía por ella era claramente algo más que una amistad pero no tenía mucho tiempo de conocerla, y sin embargo ya era muy importante para él. A lo mejor Ned tenía razón en ese aspecto.

Esos pensamientos lo empezaban a molestar entonces decidió a salir a caminar un rato; a lo mejor una vuelta a la torre Eiffel lo ayudaría.

Él iba caminado cuando pasó por el parque y se topó con el mismo chico con el que había chocado el día que conoció a Marinette y por alguna extraña razón decidió sentarse a su lado.

—¿Qué es lo que te apena amigo mío? —le preguntó Pablo tratando de iniciar una conversación.

—¿Y por qué debería contarte? —Peter le contrarrestó con otra pregunta algo a la defensiva.

—Oye tranquilo, solo quiero iniciar una conversación contigo dado que me diste una buena impresión el otro día, además me dio la sensación de que ya te conocía —le confesó Pablo sin darle demasiada importancia.

—Pero si el otro día solo te interrumpí mientras hablabas con tu novia —le dijo algo alterado a lo que Pablo se sonrojó y se puso algo nervioso.

—Ella no... no es mi no... novia —Pablo contestó bastante avergonzado y nervioso—. Ella es mi mejor amiga, aunque no niego que me gustaría que fuera mi novia.

—Pues el otro día parecía lo contrario... hasta creo que te estaba coqueteando ¿si te diste cuenta, verdad? —le contestó Peter con algo más de confianza con aquel sujeto desconocido a lo que lo dejó sin palabras causándole con una sonrisa.

Pablo se asombró por no darse cuenta que su querida Nadia le estaba coqueteando haciendo que apareciera una sonrisa boba en su boca.

—Esa chica te gusta muchísimo ¿Verdad? —le preguntó Peter tomándolo por sorpresa.

—Siéndote sincero desde que la conocí en un viaje escolar hace un año —dejando a Peter sorprendido por ese detalle que le había confiado— ¿Y cómo te llamas?.

—Me llamo Peter Parker ¿Y tú? —Peter le contestó.

—Mi nombre es Pablo Salazar —le contestó el joven landavidés.

—¿De casualidad Gabriel es tu hermano? —Peter le preguntó con algo de curiosidad.

—No, él es mi primo —le contestó para después preguntarle— ¿Y tú de dónde lo conoces?.

—Verás, Marinette me contó algo de él —Peter le contestó sin darle importancia haciendo que él alzara una ceja.

—¡Ah, Ella! si la vez mándale saludos de Gabriel —Pablo le contestó haciendo que Peter se sintiera algo celoso sin saber por qué.

Pablo notó de casi de inmediato que Peter se había puesto algo celoso.

—No te pongas celoso Peter, Gabriel no quiere andar con Marinette solo está interesado en ser su amigo además de él que está bastante interesado en Juleka, nada más no le digas que yo te dije —le dijo mientras Peter si saber por qué se relajó.

—Pablo ¿Y cómo conociste a Nadia? —le preguntó Peter a lo que Pablo alzó una ceja.

—Bueno, yo la conocí en viaje escolar hace un año… más precisamente la conocí cuando en una exposición me puse a debatir con ella y duramos un buen rato, después de la exposición ella se acercó a mí y nos presentamos... desde aquel entonces somos muy buenos amigos —Pablo le explicó con una sonrisa a lo que Peter se quedó asombrado.

Después de un rato de estar conversando con Pablo, Peter "olvidó" lo que lo tenía bastante confundido pero en ese instante un akumatizado apareció atacando a la gente poniéndola bajo control para tener gente para vengarse. Él utilizó un Neuroléptico bastante potente lanzándoselos a sus víctimas, el cual explotaba haciendo que el fármaco fuera inhalado por el objetivo poniéndolo bajo su control.

Pablo se sorprendió de lo que estaba sucediendo pero decidió esconderse junto con su nuevo amigo pero momentos después escucharon unos disparos, a lo que Peter se asomó para ver que estaba sucediendo.

Lo que Peter vio fue a un militar vestido con un uniforme negro, armado un con rifle que le pareció algo extraño. El militar decidió dispararle a la gente pero se sorprendió que los disparos no hirieran a la gente que estaba bajo control sino que la dejaron inconsciente. Peter prestó atención para ver si lo conocía y efectivamente así fue pues el militar era el hombre que le presentó el señor Stark, él era Saulo Salazar.

—Creo que mi madre se va a enojar con mi abuelo y con mi padre —Pablo suspiró provocando que Peter lo mirara asombrado.

Saulo siguió atacando a Pharma, el akumatizado esquivó los disparos con cierta gracia como si se estuviera burlando de él, como si quisiera que Saulo se enfureciera y se frustrara pero el militar se mantuvo bastante calmado, pues si no fuera así todo se iría al demonio. En lo que el militar seguía atacando al akumatizado llegaron Ladybug y Chat Noir para darle apoyo.

Ladybug utilizó el amuleto encantado, el cual es transformó en un espejo. Peter quien estaba viendo esto les quería ayudar pero no podía con Pablo ahí.

—Vamos, ve a ayudarles Spider-Man —Pablo murmuró para sorpresa de Peter— no te preocupes yo estaré bien.

Una vez que Pablo se alejó, Peter se puso su traje y fue a su encuentro.

—¡Hey tú el feo! —Spider-Man le gritó al akumatizado para llamarle la atención.

Spider-Man aprovechó que Pharma estaba distraído para lanzarle una telaraña a los ojos dándole la oportunidad a Saulo de dispararle en el pecho, lo cual dejó fuera de combate al akumatizado. Ladybug vio el reloj de Pharma y se lo pasó a Chat Noir el cual destruyó con el Cataclismo provocado que el akuma saliera.

—¡Es hora de terminar con la maldad! —Ladybug exclamó para después atrapar al akuma con su yo-yo y lo purificó para después liberarlo—. ¡Adiós mariposita!.

—¡Ladybug milagrosa! —Ladybug exclamó para lanzar el espejo hacia el cielo volviendo todo a la normalidad.

—¡Ah! ¡Puede que lograran vencerme pero para la próxima los aplastaré Ladybug, Chat Noir y Spider-Man! —exclamó furioso el portador de las mariposas.

—Mierda... los landavideses están aquí, debo ser más cauteloso si no quiero que me atrapen— Hawk Moth pensó al recordar a ese soldado que le hizo frente a Pharma.

—¡Bien Hecho! —exclamaron los héroes de forma alegre mientras chocaban los puños.

Saulo se les quedó viendo seriamente mientras alzaba una ceja.

—¿Qué me pasó?— Mikael preguntó muy confundido solo para que momentos después se retirarse para buscar a Nicolle.

Después de que Mikael se fuera, Ladybug se le quedó viendo al militar landavidés de manera acusatoria.

—¡Tú! —Ladybug gritó mientras señalaba a Saulo— ¡Tú trabajas para Hawk Moth!.

Saulo sonrió de forma divertida por la acusación de la heroína.

—¿Sabes? era bastante tentador trabajar para Hawk Moth pero como ya no tenía vacantes me tuve que conformar con ser un simple soldado —Saulo le respondió de manera sarcástica.

—¡Ya ves! ¡Me estás dando la razón! —Ladybug exclamó bastante emocionada.

Chat Noir y Spider-Man se dieron un golpe en la cara, pues al parecer ellos dos si entendieron el sarcasmo y lo absurdo de la situación.

—Yo no trabajo para Hawk Moth, primero me metería un tiro a trabajar con un terrorista de su tipo— Saulo respondió de manera calmada.

—¡¿Entonces para quién trabajas?! —Ladybug preguntó con algo de cautela.

—Yo trabajo para el rey y la gente de Landavidis —le respondió Saulo con voz seria mientras se disponía a recoger los casquillos de los disparos que había hecho.

—¿Y qué haces aquí? —le preguntó la heroína algo más calmada pero atenta a cualquier movimiento que le pareciera sospechoso.

Saulo la observó e hizo un amago de sonrisa.

—Originalmente estaba de vacaciones con mi familia, pero su presidente estaba tan desesperado con la situación de los akumatizados que tuvo que recurrir al rey de mi país para que lo ayudara con la situación y acepté el trabajo de buscar y atrapar al "mariposón" —sonrió al decir esto último mientras que a su vez el apodo que le había dado a Hawk Moth hizo que Spider-Man y Chat Noir se rieran liberando la tensión.

Ladybug iba a decirle algo pero su miraculous y el de Chat empezaron a pitar indicándoles que se debían retirar.

—Después seguiremos con el tema —Ladybug le dijo al soldado con un tono que sugería que no era una petición, sino una orden.

—Cuando quieran Marinette —Saulo le susurró en un tono bajo para que Spider-Man y Chat Noir no le escucharan.

Ladybug se quedó perpleja de que Saulo supiera su identidad secreta pero el llamado de Chat Noir la devolvió a la realidad.

—Hasta luego bugaboo —el gato negro se despidió mientras se desplazaba por los tejados.

Momentos después Ladybug lanzó su yo-yo para retirarse de aquel lugar algo shockeada. Cuando Ladybug y Chat Noir se fueron Saulo se volteó a ver una esquina.

—¡Ya puedes salir Pablo!

Ante el llamado de su padre, Pablo salió con cautela de su parapeto para encontrarse con su padre y con su amigo.

—¿Estás bien hijo? —Saulo le preguntó.

—Sí, papá estoy bien de hecho estaba con mi amigo, el cual está a tu lado —le respondió el muchacho mientras señalaba a Spider-Man.

—¿Sabes que mi mamá te va a matar, verdad papá? —le preguntó Pablo mientras veía que estaba vestido con su uniforme.

—Lo sé, pero acepte de manera voluntaria porque Hawk Moth se puede volver una amenaza si le damos la oportunidad. Además tu abuelo me lo propuso y de paso involucre a tu madre involuntariamente, solo espero que no me lance un cruciatus cuando se entere —Saulo le explicó a su hijo algo pensativo.

Tras recoger los casquillos, Saulo los hecho en una bolsa de su uniforme y se hecho el rifle al hombro para después retirarse en compañía de Pablo y Spider-Man.

Mikael se dirigió al apartamento de Nicolle para encontrarse con ella para hablar sobre lo que pasó. Una vez que llegó, tocó la puerta y fue abierta por una sorprendida Nicolle. Ella lo hizo pasar de inmediato y le preguntó qué había pasado, dado que ella no lo esperaba porque él le dijo que la vería cuando volviera a trabajar al levantarse su castigo.

—¿Qué haces aquí Mika? —Nicolle le preguntó observándolo fijamente.

—Venía a hablar contigo sobre lo que pasó en la mañana, la razón por la cual me castigo Antoine —Mikael le respondió llamando su atención.

Después de explicarle todo lo que había ocurrido Nicolle estaba furiosa con Antoine y con Alexandre, con uno por ser tan crédulo y tan pendejo y con el otro por ser un hijo de puta con su querido Mika. Al ver su reacción Mikael le dijo que no se lo contara a nadie y que cuando volviera a trabajar entre los dos arreglarían las cosas, consiguiendo que ella se calmara y le dieran una sonrisa nerviosa.

Al ver su reacción Mikael le acaricio el rostro, enternecido por su forma de actuar y sin que nada pudiera evitarlo él la beso en los labios con un casto y tímido beso pero cargado de sentimientos que decían que mientras los dos estuvieran juntos todo estaría bien.