Capítulo 5: Un Día Tranquilo

Cuando regresaban a la casa en la que se estaba quedando los Salazar a Peter se le vino a la mente la plática de Saulo, Sarah y Tony Stark en la cual mencionaban a sus padres, pues desde aquel día ese asunto ha estado en su cabeza (bueno apartando su conflicto respecto a Marinette). Entonces volteó a ver a Saulo el cual estaba platicando con su hijo.

—Eh... Saulo —Peter le llamó la atención al militar, el cual lo volteó a ver con una expresión interrogante en su cara. —¿Tú conociste a mis padres?

La pregunta del muchacho provocó que lo mirara a los ojos y él pudo ver a su yo del pasado reflejado en él.

—Sí los conocí Peter, ellos eran de los mejores agentes con los que he trabajado —Saulo le respondió con un tono algo cansado pero de paso dejó en shock al héroe arácnido.

—¿E... ellos... eran... agentes? —preguntó Peter viendo al militar.

Saulo suspiró antes de continuar.

—Sí... hasta donde yo sabía ellos trabajaban para SHIELD —Saulo le contestó.

Peter no sabía cómo reaccionar... pues no sabía que sus padres eran agentes.

Sus tíos trataron que él tuviera un buen recuerdo de ellos, a pesar de que él apenas tenía recuerdos de ellos, aun así le dolía el hecho que no estuvieran ahí... con él.

—¿Y no sabes cómo murieron? —le preguntó Peter con algo de ansiedad, cosa que el militar notó.

—No supe cómo... pero supe que Kingpin tuvo algo que ver —Saulo le respondió con algo de compresión.

Saulo sintió impotencia ante el hecho que no solo había perdido a su hermano mayor sino también a unos de sus amigos más cercanos. Saulo juró que cuando tuviera a ese bastardo enfrente de él lo haría conocer la desesperación, que se enteraría del porqué lo llamaban "el demonio de ojos plateados" además conocía el sentimiento que estaba experimentando el muchacho, pues él mismo lo había experimentado antes de conocer a su esposa... cuando perdió a su hermano.

Cuando llegaron a la casa, Saulo se vio en la necesidad de esquivar un hechizo color rojo que se dirigía hacia él.

—Parece que mi Madre ya se enteró —Pablo le mencionó a Peter, el cuál le miró con incredulidad.

—¡Crucio! —exclamó Sarah mientras hacia un movimiento con una varita en su mano pero antes de que pudiera lanzar el hechizo Saulo se acercó hacia ella y la abrazó.

—¿Por qué aceptaste? —preguntó la bruja con el ceño fruncido tratando de comprender a su esposo.

—Porque era necesario, algo muy malo puede pasar si dejamos al mariposón actuar a sus anchas, además tú y yo somos los mejores soldados que tiene mi padre— le dijo el soldado provocando que Sarah dibujara una sonrisa en su boca para después proceder a guardar su varita.

—Parece que pasar tiempo con Sirius te afectado algo... ¿No crees? —ella le preguntó.

—Yo creo que sí, ya sabes que él es uno de mis mejores amigos —le respondió el militar con una sonrisa relajando el ambiente.

—Ah, hola Peter —Sarah le saludó mientras se acercaba para abrazarlo.

—¿Sabes? aún recuerdo cuando tú y Pablo jugaban cuando eran pequeños —la pelirroja mencionó recordando a sus amigos y su pequeño hijo.

Pablo y Peter la miraran asombrados por la declaración.

De manera simultánea Gabriel Agreste se encontraba en su estudio. Él no entendía que había hecho mal para que tuvieran que mandar a soldados extranjeros para capturarle, él solo quería recuperar a su amada Emilie y estar juntos los tres como antes de ese puto ataque que la alejó de él y casi provoca la muerte su amado hijo.

Si tan solo esos "héroes" se dignaran a cooperar con él, todo pararía de repente, no habría más akumatizados, no habría más ataques, pero no. Tenían que ponerse en ese estúpido plan y más la exasperante de Ladybug y ahora tendría que lidiar con esos putos militares, en especial con el imbécil de Saulo.

El modista seguía con sus pensamientos mirando la pintura de su amada cuando Nathalie entró en su estudio llamándole la atención.

—Gabriel hay un tipo que quiere hablar contigo —la secretaria le notificó de forma seria pero con un deje de preocupación en sus rostro.

—Dile que iré de inmediato —el modista le dijo a Nathalie, quien se retiró de manera inmediata.

—Espero que no sea una pérdida de tiempo, pronto estaremos juntos Emilie y seremos una familia feliz junto con Adrien— Gabriel Agreste pensó con un deje de nostalgia y anhelo.

Momentos después el modista bajo a la sala principal para encontrarse con un tipo robusto que andaba trajeado y era calvo. Él estaba acompañado por un hombre igualmente trajeado, de cabellos castaños ondulados y ojos de iris color negro como el carbón, tenía algo de barba perfectamente cuidada y tenía un tono de piel blanca, además de que él desprendía un aura de malicia que lo inquietaba.

—¿Nos conocíamos antes? —preguntó Peter algo impactado.

—Claro que nos conocíamos, pasábamos bastante tiempo con tus padres cuando no tenían misiones —le respondió Sarah con un tono afable.

Inmediatamente después de decir eso. Sarah salió para buscar una fotos que tenía alzadas por ahí, cuando las encontró volvió inmediatamente para mostrárselas. Peter estaba bastante contrariado y se preguntaba por qué no los recordaba, ni el hecho de que era amigo de Pablo desde muy chico.

De hecho pensaba que era una coincidencia muy grande que todo esto pasara desde que llegó a París.

—¿Y por qué el señor Stark nos presentó entonces si ya nos conocíamos? —le preguntó el arácnido mientras miraba a la bruja.

—Porque asumió que ya no nos recordabas y por lo visto tenía razón —Sarah le respondió con un tono casual.

Después platicar un rato con Sarah y Saulo procedió a retirarse pero Pablo lo acompañó pues no tenía algo mejor que hacer ahí.

Mientras caminaban Peter miró con curiosidad a Pablo.

—¿Y cómo supiste que era Spider-Man Pablo? —le preguntó Peter en un tono más bajo para que nadie los escuchara.

—De hecho no lo sabía per se, nada más te vi cómo te quedaste mirando la batalla con la intención de apoyarlos... en especial a Ladybug y por lo tanto se me ocurrió decírtelo pero no me esperaba que realmente fueras Spider-Man —Pablo le respondió a Peter dejándolo bastante impresionado recordando la manera en la que Ned o May se enteraron de su identidad secreta.

Cuando estaban camino a la residencia de Peter se toparon con Marinette, ella andaba algo distraída como ya era costumbre cuando Peter le habló llamando su atención.

—Ah... hola Pete ¿cómo estás? —Marinette le saludó con un tono alegre.

—Estoy bien Mari ¿Y tú? —Peter le preguntó provocando que se sonrojara por la forma en que se dirigió a ella, cosa que Pablo notó.

—Tú debes ser Marinette ¿Verdad? —le preguntó Pablo.

Marinette se sorprendió por el muchacho, cosa que Peter notó.

—Él es mi amigo, se llama Pablo Salazar —presentó al muchacho.

—¿Eres el primo de Gabriel? —le preguntó Marinette algo curiosa.

—Parece que mi fama me precede —afirmó Pablo con un tono bromista.

—Solo dale una oportunidad, él te puede caer muy bien —Peter le aconsejó con una sonrisa que le dio mucha confianza a Marinette.

Había pasado una semana sin que hubiera un ataque por parte de Hawk Moth. Gabriel ya se había extrañado porque según lo que le habían contado Juleka y Rose los ataques eran cosas muy frecuentes y por lo general no pasaban muchos días entre las akumatizaciones (cosa que fue respaldada por Alya y Nino).

Gabriel se preguntaba que si la presencia de su tío como soldado en vez de turista había inquietado a Hawk Moth. Él sabía la reputación que le precedía y aún más desde el Mayo del '98 cuando apoyó al niño que vivió en la batalla final contra Tom Ryddle, y aquel que apoyo a su padre a joder los negocios de Kingpin que hubieran hecho mucho daño a Landavidis de haberse llevado a cabo.

Él pensaba que Hawk Moth estaba tramando algo, algo tan grande como para alterar su rutina de tal modo. Sentía que nada bueno podía salir de todo esto, él había hablado con Juleka sobre sus preocupaciones y ella coincidió en varios de sus puntos pero le explicó que no dejara que eso lo consumiera, que ella confiaba en que su tío podría con la situación, dado que él le había contado a ella lo referente a su tío (de manera muy superficial por supuesto).

Gabriel miró a Juleka con agradecimiento y él se prometió que en uno de estos días él le diría quien era realmente, solo esperaba que ella lo comprendiera cuando se lo dijera. Gabriel no había tenido amigos antes (sin contar a Pablo o a su prima), él no sabría cómo afrontar la situación si Juleka, Rose, Alya, Nino, Mylène o Iván se alejaran de él.

De verdad los había llegado a apreciar tanto como para considerarlos sus amigos y de cierto modo sabía que ellos también lo consideraban así. Realmente quería y apreciaba a Juleka desde el día que la conoció, desde que la conoció la consideró alguien importante para él y no dejaría que nada ni nadie le hiciera daño otra vez y se prometió que se iría al infierno si pasaba lo contrario.

Después de estar un rato pensativo Gabriel decidió a salir a caminar acompañado por Pablo, aunque no sabía que su tía los acompañaría vestida con su uniforme bajo un hechizo de desilusión.

Adrien se escabulló de su mansión, porque su padre se había vuelto más extraño desde que esos dos hombres lo visitaron y no se sentía a gusto en el ambiente provocado por él. Además estaba extrañado por el hecho de que no hubiera ataques en ese plazo de tiempo, eso era bastante extraño para él, además ya tenía una semana sin ver a su lady y eso era una cosa que lo estaba volviendo loco, tanta tranquilidad lo ponía nervioso porque lo percibía como si fuera la calma antes de la tempestad.

Ya estaba lejos de la mansión, así que decidió ir a por Peter para pasar el rato y tratar de olvidarse de esa situación que lo inquietaba.

Ya era pasado de medio día cuando Adrien llegó a la torre Eiffel y Peter le saludó sacándolo de sus pensamientos.

—¿Qué tal Adrien? —Peter chocó los puños de manera parecida a la que haría Nino cosa que hizo que sonriera un poco.

—Estoy bien Peter, aunque mi padre está más extraño que antes —Adrien le mencionó a lo que Peter frunció el ceño.

—¿Y eso por qué? —Peter le preguntó al rubio.

—Porque hace una semana unos hombres visitaron a mi padre y desde aquel entonces actúa de manera más sospechosa aunque no sé qué pueda ser —le respondió Adrien algo abatido.

Peter al ver como se encontraba el modelo decidió cambiar el tema de conversación para animarle.

—¿Y qué te parece Marinette Adrien? —Peter le preguntó trayendo de nuevo la confusión del modelo pero respondió con lo que sentía.

—Ella es muy buena amiga, pero yo amo a Ladybug —Adrien le respondió a lo que Peter sin saber por qué se sintió mejor pero por otra parte se sintió muy mal por su querida amiga.

—¿Y por qué no te le declaras Adrien? hasta un amigo y yo podríamos acompañarte para llevarle una serenata —Peter le sugirió pero lo de la serenata hizo sonreír a Adrien.

—Lo he intentado pero siempre pasa algo que lo impide —Adrien le respondió ocultando el hecho que siempre se le insinúa siendo Chat Noir, quizá debería intentarlo siendo Adrien, tal vez llevar una doble vida lo estaba volviendo loco.

En eso llegaron Pablo y Gabriel siendo vigilados por Sarah desde un edificio cercano con su rifle de francotirador.

—Hola Peter —le saludó Pablo—, parece que alguien me invocó.

Adrien y Peter sonrieron por la declaración del chico.

—¿Y tú eres...? —Pablo le preguntó a Adrien.

—Adrien Agreste, mucho gusto —Adrien le dijo mientras le daba la mano.

—Pablo Salazar —Pablo se presentó mientras le sonreía al modelo como si ya lo conociera.

Gabriel solo negó con la cabeza al saber el verdadero motivo por el cual su primo le sonreía al rubio, en eso Adrien lo volteó a ver.

—Tú debes de ser el amigo de Juleka... Gabriel ¿Verdad? —Adrien le comentó a lo que Gabriel asintió.

—Sí que tienes valor para enfrentarte a un akumatizado de frente, tienes mis simpatías —Adrien le respondió a lo que Gabriel alzó la ceja.

—Eres famoso amigo, apareciste en las noticias por al menos dos días —Adrien le comentó a lo que Gabriel se puso pálido.

—Creo que mi padre va a matarme, espero que mi madre me apoye... bueno si es que ella no me mata primero— Gabriel pensó para sus adentros bastante nervioso.

Después de un rato Adrien ya se encontraba más tranquilo, pues pasar el rato con eso tres lo había ayudado de alguna manera. Mientras tanto Sarah estaba contenta de ver como su hijo y su sobrino hacían más amigos pero procedió a retirarse momentáneamente para reencontrarse con su amado esposo, el cual se encontraba con Tony hablando sobre cosas triviales.

—¿No deberías estar pendiente de tus negocios Tony? —Sarah preguntó de una manera bastante despreocupada.

—Debería, pero decidí tomar unas vacaciones... principalmente para apoyarlos con este tema de Hawk Moth y en segunda para molestar al mocoso con su vida sentimental —Tony Stark le respondió como si fuera el tema más casual del mundo.

—¿Y con quién lo vas a molestar?¿con Liz o qué? —le respondió Sarah mientras Tony sentía como si ella estuviera viendo sus pensamientos.

—Unas fuentes confiables me contaron que anda interesado en una tal Marinette —le respondió Tony de manera relajada— pero no voy a decirle directamente... vas a ser más como a tu estilo: a través de indirectas.

La mirada de Sarah se oscureció por la declaración del multimillonario.

—Sí aprecias tu vida Stark mejor mantén esa boca cerrada... te lo digo como amigo —le aconsejó Saulo en un tono bajo para que no le oyera su amada.

—¡Te oí Saulo! —Sarah le llamó la atención a Saulo, el cual solo bajo sus hombros algo apenado.

—cof cof Mandilón cof cof —Tony "estornudo" haciendo que Saulo le diera una mirada de muerte.

—¡Esa mirada significa Peligro!— Tony pensó mientras pensaba como escribir su testamento en menos de un minuto.

Él sabía que su amigo era un verdadero dolor de cabeza cuando le daba esa mirada, no por nada tenía la reputación que tenía. Aunque sabía que él había pasado por mucho, desde la muerte de su hermano pasando por la desaparición y muerte de sus amigos, llegando hasta el hecho que tuvo que tomar el difícil trabajo de matar a su mentor por el bien mayor.

Sí, él tuvo una vida de mierda pero se alegró de que apareciera una luz en su vida llamada Sarah. Se alegraba de que él se hubiera apoyado en ella para superar esos hechos pero en fin, aún seguía teniendo ese carácter de mierda que tanto lo caracterizaba.

Volviendo con los chicos, ellos se encontraban paseando por las calles de París hablando de cualquier cosa. Todo se encontraba tan tranquilo que por primera vez en mucho tiempo Adrien se sentía libre y que estaba entre gente que le entendía. Él se llevó de maravilla con Gabriel con quien interactuaba como si de alguna forma como si pudiera entenderlo. Además Peter y Pablo en conjunto eran bastante divertidos como si se compenetraran bastante bien a pesar de "apenas" haberse conocido y de alguna manera sabía que podía contar con ellos.

De manera simultánea Marinette se encontraba en su habitación preparándose para salir de paseo con sus amigas en lo que volteó a ver a Tikki.

—No puedo creer que ese militar se hubiera dado cuenta de mi identidad secreta pero al menos me consuela el hecho que no trabaja para Hawk Moth —Marinette le comentó a la pequeña kwami.

—Por lo que me contaste te pusiste paranoica otra vez —le comentó Tikki mientras hacia un puchero.

—Sí, si me puse paranoica. Él no me dio muy buena espina que digamos... además que sabes por qué trato de cuidar tanto mi identidad secreta hasta de Chat Noir y ahora también de Spider-Man —la chica le contó.

Marinette soltó un suspiro al decir el nombre del héroe arácnido, cosa que la kwami notó e hizo una sonrisita al notar el potencial del Spiderbug como lo empezó a denominar desde aquel entonces.

—¿Y qué piensas sobre Spider-Man, Marinette? —Tikki preguntó con curiosidad haciendo que la mencionada se sonrojara.

—No... No sé qué pensar sobre él. Desde esa pesadilla, ese nombre me provoca una sensación bastante agradable en el pecho —Marinette se quedó un poco pensativa— ese héroe me inquieta de una manera que no puedo describir pero siento como si ese sentimiento quisiera remplazar lo que yo siento por Adrien, cosa que yo no creo posible.

Marinette formó una expresión confundida en su rostro y se notaba que no podía con eso. Tikki solo rió que su amiga se revolviera con sus propios sentimientos, en vez de tomar atención a los pequeños detalles, si hiciera ese todo sería más simple.

—¿Y con respecto a Peter? —Tikki soltó para ver como reaccionaba Marinette.

—Él es un muy buen amigo, le tengo mucho aprecio desde que lo conocí esa tarde en el parque —Marinette le contestó con bastante determinación.

Tikki sonrió gratamente, ella le iba a decir algo al respecto pero el llamado de la mamá de Marinette avisando que habían llegado sus amigas la interrumpió e inmediatamente Marinette le indicó que se escondiera en su bolso.

Alya, Mylène, Juleka y Rose entraron en la habitación y la chica sonrió al verlas. Cuando estuvo lista se dirigieron a dar un paseo por la ciudad, dispuestas a dar un paseo bastante agradable aprovechando el hecho de que no ha habido ataque a la ciudad en una semana. Mientras caminaban hablando sobre cosas triviales Rose vio de casualidad a Gabriel, quien estaba al lado de Adrien y decidió ir a saludarlo. A su vez vio de manera cómplice a sus amigas que a su vez observaron de manera maquiavélica a Marinette, quien no se había dado cuenta de nada a lo que ellas asintieron y se acercaron a ellos para "saludarlos".

—¡Hola Gabriel! —le saludó Rose llamando su atención, él se volvió a verla para saludarla pero quedó mudo y se sonrojo al ver a su querida amiga Juleka.

—H... hola R... Rose, h... hola J... Juleka—Gabriel le saludó entre tartamudeos, a lo que Juleka lo observó algo enternecida.

—Hola Gabriel —Juleka le saludó con una sonrisa bastante tierna al parecer del chico pero fue interrumpida por Marinette que saludó a su amigo pero al ver a Adrien se quedó muda y puso bastante nerviosa.

—H... hola A... Adrien —Marinette saludó al modelo tratando de mantenerse tranquila pero fracasó miserablemente.

Sus amigas se dieron un golpe en la frente mientras negaban con un movimiento de su cabeza por la pobre interacción entre el modelo y la diseñadora.

—Lo que pasa es que a Marinette le gusta Adrien y nosotras tratamos de ayudarla pero siempre se pone nerviosa con él —Juleka le susurró a Gabriel al ver su cara de curiosidad, quien asintió al comprender la curiosa situación.

—Hola Marinette ¿qué haces? —Adrien le preguntó a la chica, quien lo volvió a ver mientras trataba de controlar sus nervios

—¿Eh? ¡Adrien!, veras, estaba dando un paseo con las chicas aprovechando la tranquilidad de estos días, je,je —Marinette le contestó de una manera un poco impulsiva pero un poco más calmada provocando que las chicas sonrieran algo más satisfechas.

—vaya, que coincidencia nosotros estábamos haciendo lo mismo —Adrien le contestó algo sorprendido.

Después de pasar un rato con su amigo y con su esposo, Sarah volvió a vigilar a su sobrino y a su hijo con la mira de su rifle, sin saber que eso activaría el sentido arácnido de Peter.