Capítulo 6: Una Princesa Fragante
Sarah siguió vigilándolos y se percató de que vigilarlos con la mira de su rifle parecía volver loco el sentido arácnido de Peter. Entonces decidió cambiar de posición y utilizar unos binoculares en vez de la mira de su rifle, lo cual le parecía un poco molesto pero no podía arriesgarse y que se dieran cuenta de que los estaba vigilando.
Mientras Peter estaba con sus amigos notó como su sentido arácnido se calmó de repente como si no hubiera pasado nada por lo que pensó que fue alguna cosa de su imaginación, así que le restó importancia para volver a prestar atención a lo que estaban haciendo sus amigos.
Dos días pasaron desde que Gabriel se reunió con sus amigos y decidió que ese hoy le contaría a Juleka lo que era, él porque de que sus padres se encontraran algo renuentes a que viniera a París. Solo esperaba que esto no se saliera de control y que ella se terminara alejando de él.
De manera simultánea Rose se encontraba en la escuela, más precisamente en la clases de química donde la Srta. Mendeleiev estaba explicando sobre la combustión. Ella se encontraba al lado de Juleka viendo el reportaje de Nadja sobre que el príncipe Alí el heredero al trono del reino de Achu, quien haría los honores durante su visita a París reuniendo fondos para el hospital infantil de París.
—Él es tan apuesto y tiene un corazón de oro —Rose soltó un suspiro— ¿Sabes qué Juleka?, le voy a escribir una carta hablándole de mi completa adoración y mi máximo respeto.
Marinette, por su parte entró al aula cayéndose solo para ganarse una reprimenda de la profesora de química. Cuando Rose terminó de escribir su carta la terminó la roció con su perfume, el cual la profesora de química olió y le habló de manera sarcástica, lo cual Chloé aprovechó para burlarse de ella ganándose una mirada de desprecio por parte de Juleka.
La profesora Mendeleiev le confiscó el teléfono y el perfume, aparte de decirle una sarta de cosas que hicieron que Juleka y Peter se indignaran y la observaran con odio a lo cual la docente le restó importancia y volvió a la pizarra a explicar el tema que estaba impartiendo.
—¡Amigo! —Nino le habló a Peter el cuál se volteó a verlo mientras Marinette se detenía para esperarlo—. Ustedes son tal para cual.
—Ninguno de los dos llega a tiempo a la escuela, al parecer ustedes tienen un secreto que no nos quieren revelar —Alya se unió a la conversación.
Al terminar su declaración Alya y Nino intercambiaron miradas entre Peter y Marinette, los cuales se pusieron tan rojos como el cabello de Nathaniel y los observaron con incredulidad.
—No, no es lo que crees Alya —Marinette apartó su mirada de Alya bastante nerviosa—. Na... nada más es una curiosa coincidencia.
Marinette se tranquilizó pero de repente tropezó de las escaleras, Peter observó algo aterrorizado como ella se cayó pero afortunadamente cayó en los brazos de Adrien, quien estaba pasando por ahí.
—¿Estás bien Marinette? —le preguntó el modelo con algo de preocupación mientras la examinaba con la mirada para ver si se había hecho daño.
—Estoy bien Adrien —le contestó la chica algo sonrojada y a su vez trató de controlarse para no hacer nada fuera de lugar pero se fijó en su bolso para no encontrar a Tikki lo cual hizo que se preocupara mucho.
Mientras tanto Chloé se puso a hablar con Sabrina.
—¿Qué crees que haga hoy el Príncipe Alí, Sabrina? —Chloé le preguntó a su amiga pelirroja con un tono arrogante, el cual hizo que Peter frunciera el entrecejo sospechando que la rubia tenía algo entre manos.
—Él entregara juguetes en el hospital infantil —Sabrina le respondió con un tono confundido a lo que Chloé miro al suelo solo para encontrar a Tikki.
—¿Qué clase de juguetito es este? —preguntó la rubia mientras levantaba a Tikki, quien estaba totalmente quieta— ¿Quién lo dejó aquí?
—Ah... seguramente el príncipe Alí nunca ha visto nada como esto, y cuando ponga los ojos en mí... él se olvidará de esos niños— afirmó Chloé mientras jugaba con Tikki.
Mientras la kwami trataba de quedarse quieta para que no la descubrieran, la charla de Chloé y Sabrina llamó la atención de Rose.
—¿Acaso dijiste Príncipe Alí? —preguntó la chica vestida de rosa bastante ilusionada.
—A ti no —Chloé declaró de una manera muy grosera, lo cual la puso algo triste mientras Sabrina la observaba de manera condescendiente.
—El Príncipe Alí se hospeda en el hotel del papá de Chloé —le mencionó la pelirroja en un tono indiferente.
—Es el único hotel apto para un príncipe y yo seré la primera en conocerlo, eso es bastante afortunado ¿No crees? —Chloé le contestó en un tono muy burlón que a Peter no le gustó nada.
—¿Le podrías dar esto de mi parte, por favor Chloé? —Rose le entregó la carta bastante ilusionada.
—Claro, no hay problema —Chloé le respondió con el mismo tono de voz que había estado empleando.
Tanto a Peter y a Juleka les dio mala espina toda la situación, dado que no confiaban en Chloé.
—Eso sería muy amable de tu part... —Rose le agradeció pero fue interrumpida por la risa de Chloé.
—¿En serio crees que haría eso? —la rubia observó la carta que estaba en su mano— ¿En serio crees que quiero estar cerca de ese olor a pescado?
Tras proferir esas palabras, Chloé rompió la carta y la dejó tirada en el suelo provocando que Rose se pusiera a llorar pero la rubia le restó importancia para después subirse a su limosina. Marinette vio a Tikki en la mano de Chloé y fue corriendo hacia ella.
—¡Chloé aguarda! Ese es mi... —gritó la azabache pero Chloé la observó de forma burlona.
—¡Ya no Marinette! ¡Ahora es mío!
Peter estaba furioso por todo lo que había pasado, en especial estaba furioso con Chloé por burlarse así de la pobre Rose. Él junto a Juleka fueron a consolar a la pobre chica pero ella se fue corriendo darles oportunidad de consolarla.
Por su parte Gabriel estaba decidido a contarle su verdadera ascendencia a Juleka, por lo que fue hacia el colegio para encontrársela. Cuando llegó notó que ella estaba muy enojada por algo que había sucedido de manera muy reciente
—Hola Juleka —le saludó Gabriel con algo de inseguridad.
—Hola Gabriel —Juleka le saludo tratando de calmarse pero se notaba con claridad que estaba furiosa.
—¿Sucedió algo? —le preguntó Gabriel con algo de timidez.
—Pasó algo con Rose —Juleka dio un suspiro— pero aquí no te lo puedo contar, si quieres te lo cuento en otro lado, supongo que ahí tendremos algo de privacidad... lo que menos quiero es que más gente se entere.
Gabriel asintió y antes de partir le propuso que fueran a la casa de su tía abuela Annette, a lo que Juleka aceptó sin mayores contratiempos. En el trayecto la chica se había tranquilizado un poco del coraje que traía pues el hecho de que se burlaran de sus amigos provocaba que le hirviera la sangre, en especial que los hicieran menos como a Rose. Cuando llegaron la casa, los dos fueron directamente a la terraza en la que parecía que no había nadie, aunque Gabriel sabía que su familia no lo espiaría.
—Bueno ¿qué fue lo que pasó? —le Gabriel preguntó de forma tranquila para que ella no se alterara.
—Lo que pasó es que una compañera de clases se burló de Rose y la terminó humillando delante de casi toda la escuela —Juleka le contó de forma tranquila a lo que Gabriel asintió comprendiendo la situación.
—Déjame adivinar ¿fue Chloé verdad? —Gabriel le preguntó a lo que ella asintió.
—No sé cómo ella se puede comportar así... puede que ella tenga dinero pero aun así, ni yo soy así y eso que yo soy el príncipe heredero de Landavidis— Gabriel espetó bastante frustrado por el hecho de que esa rubia se metiera con su amiga que sería incapaz de hacerle algo así a ella, asimismo no se dio cuenta que le dijo a Juleka que él era el príncipe de Landavidis cosa que dejo a la muchacha bastante sorprendida.
—¿Con que el príncipe de Landavidis, eh? —Juleka le preguntó a su amigo.
Gabriel se dio cuenta de que había metido la pata pero trato de no ponerse nervioso por eso.
—Te lo iba decir hoy, de hecho por eso fui al colegio... porque yo te quería contar de mi ascendencia como te lo había prometido, aunque no quería contártelo así... pero me frustra que se metan con mis amigos.
—¿Es por eso que no te querían dejar venir tus padres, verdad? —Juleka le preguntó al chico atando cabos, a lo que él asintió— ¿Entonces por qué no me lo dijiste antes?
—Porque no podía, se supone que estoy de incognito pero mis padres me dijeron que si conocía a alguien de confianza me darían permiso de que le contara —le contestó Gabriel sin poder verla a los ojos.
—¿Entonces confías en mí, verdad?— le preguntó Juleka a lo que él asintió algo avergonzado a lo que ella sonrió de forma afable
—En el tiempo que llevo conociéndote podría decir que te podría confiar mi vida ¿Sabes? —Gabriel le afirmó a lo que ella se sonrojó.
—¿Y cómo puedes saberlo con tanta exactitud Gabriel? —Juleka le preguntó con bastante curiosidad.
Ante la pregunta de su amiga Gabriel cerró sus ojos ante la mirada expectante de la chica.
—Con esto lo sé —Gabriel comentó mientras abría sus ojos dejando ver que su color había cambiado de negro como el carbón a un morado bastante claro con una línea concéntrica—, con mi ojo ilusorio
Juleka se sorprendió por la afirmación de su amigo.
—¿Ojo Ilusorio? —preguntó Juleka todavía sorprendida.
—Sí, el ojo ilusorio es una herencia de sangre que posee mi familia, aunque no es exclusiva de ella y se cuenta que proviene prácticamente desde el inicio de la humanidad —Gabriel le comentó a la chica de aspecto gótico.
—¿Entonces tu primo también tiene ese poder? —le preguntó Juleka.
—Claro que sí, solo que no aún no lo ha despertado— le contestó el chico.
—¿Despertado? —preguntó Juleka algo desconcertada.
—Verás, cualquiera que tenga este poder de nacimiento lo tiene inactivo y se despierta con un sentimiento fuerte enlazado al corazón... o eso me contó mi padre —le explicó Gabriel.
—¿Y cuándo lo despertaste Gabriel? —le preguntó ella con bastante curiosidad a lo que Gabriel se sonrojó.
—Yo... yo lo desperté hace 17 días, más precisamente cuando te akumatizaron —le confesó el chico bastante sonrojado.
—¿Papá tú crees que Gabriel ya le haya contado a Juleka su ascendencia? —Pablo le preguntó a Saulo con bastante curiosidad.
—No sé hijo, pero tu primo debe de tener cuidado a quien le dice porque si lo hace de manera indiscriminada tu madre está autorizada a obliviatear a quien considere necesario por el bien de tu primo —le contestó Saulo mientras Pablo hacía una mueca de desagrado.
—¿Y por qué lo hacen?, digo Gabriel ya tiene el ojo ilusorio, no es necesario que mis tíos lo estén sobreprotegiendo —Pablo soltó mientras
Saulo sonrió al ver el parecido que su hijo que tenía con él, en especial cuando estaba enojado o cuando hacia alguna expresión de desagrado.
—Que tenga el ojo ilusorio no lo hace todopoderoso Pablo —Saulo le comentó mientras recordaba un suceso que había ocurrido hace mucho tiempo—. Además comprende a tus tíos, tienen miedo de que le hagan algo en represalia o que lo secuestren para tratar de sacar algún provecho político... hijo no tienes idea lo que me costó convencerlos de que lo dejaran venir con nosotros.
Ante la explicación de su padre, Pablo relajó su expresión y pudo comprender un poco a sus tíos.
—¿Papá cuando crees que yo despierte ese poder? —Pablo le preguntó a su padre algo ansioso.
—Cuando llegue el momento adecuado hijo, cuando sientas algo tan intenso por alguien... cuando ese sentimiento te supere por completo, lo despertarás, te lo aseguro hijo— le contestó Saulo con una voz melancólica por lo que Pablo decidió dejar las cosas así.
De manera simultánea, Rose estaba llorando en una banca que estaba cerca de una de las orillas del rio Sena. Ella estaba muy triste por el hecho de que Chloé se hubiera burlado de ella y hasta ella se sorprendió de sentir algo de rencor hacia rubia. Ella se preguntaba que con qué derecho se burlaba de las personas, primero se metió con su querida amiga Juleka, luego siempre se burlaba de Marinette y Peter. Rose sabía que todos esos sentimientos negativos que sentía no eran propios de ella, además también se entristecía porque el Príncipe Alí no recibiría su carta en la ella había escrito todo lo sentía por él.
De repente una obsesión enfermiza se empezó a apoderar de ella y al mismo tiempo sintió una extraña sensación de euforia en lo que empezó a escuchar la voz de Hawk Moth.
—Princesa Fragancia soy Hawk Moth —el villano se presentó con una voz profunda y calmada
—Tu perfume ahora será tu arma secreta, nadie se te resistirá... en especial el Príncipe Alí —el villano declaró con una voz solemne—. Nada más te pediré a cambio los Miraculous de Ladybug y Chat Noir.
Rose se empezó a ser rodeada por un aura oscura, que la fue transformando en la que sería como princesa fragancia.
—Perdónenme por no ser tan fuerte, Juleka, Gabriel, todos, perdónenme— Rose pensó con el ultimo atisbo de conciencia que le quedaba antes de que el akuma tomara el completo control de ella.
—¡Claro Hawk Moth! ¡Ahí voy mi príncipe! —exclamó Princesa Fragante con un tono enfermizamente dulce mientras sonría de manera maligna.
Peter y Marinette se encontraban en la entrada del hotel Le Grand París. Marinette había ido hasta ahí para tratar a recupera a Tikki de manos de Chloé, además ella estaba preocupada por el estado de su pequeña amiga que empezaba a parecer que se iba a enfermar. Por su parte Peter había decidido acompañarla por lo mortificada que estaba, además por el hecho de que le iba a recriminar a esa rubia oxigenada por lo malditamente grosera que había sido con Rose.
—Hola, somos compañeros de Chloé Bourgeois y tenemos que verla —Marinette le explicó al portero.
—¿Son amigos de ella? —el portero le preguntó.
—¿Amigos de Chloé? ¿Es una broma?, digo estamos en la misma clase nada más —le respondió Marinette algo exaltada.
—Si no son sus amigos no pueden pasar —le respondió el portero bastante serio.
—Sí somos sus amigos, somos los mejores amigos ¿verdad Pete? —respondió Marinette de una forma un algo impulsiva y nerviosa a lo que Peter y el portero levantaron una ceja.
—Ajá, Chloé no tiene más amigos que el señor Adrien y la señorita Sabrina —le respondió el portero con una mirada de pocos amigos.
—¿Entonces no nos dejará entrar? —le preguntó Marinette bastante intranquila mientras le daba una sonrisa nerviosa.
—No —le respondió el portero mientras se iba a la recepción.
Peter observó a Marinette y trató de reprimir una risa por lo que le había dicho el portero sobre la respuesta impulsiva de su amiga pero se centró en Marinette, quien observaba un bote de basura mientras tenía una sonrisa en la boca.
—¡Ya sé que vamos a hacer Pete! —Marinette le avisó a su amigo mientras se acercaba a él para explicarle su plan.
Peter levantó una ceja recordando un trabajo de segundo tiempo que tuvo en Nueva York para después asentir bastante satisfecho con la idea. Un rato después se disfrazaron de repartidores y llegaron con cajas de pizza a la recepción.
—Buongiorno signore, traemos unos pedidos para la señorita Chloé Bourgeois —le indico Marinette alterando su tono de voz.
—Hmph... generalmente la señorita Bourgeois pide sushi, además que es demasiada pizza, a lo mejor va a tener una pijamada con la señorita Sabrina —razonó el portero mientras se llevaba una mano a la barbilla.
—Vayan al último piso, es la suite imperial —les indicó permitiéndoles pasar y ellos rápidamente se dirigieron hacia ahí.
Momentos después cuando llegaron al lugar donde el portero les había indicado observaron como Chloé estaba hablando sola mientras veía a Tikki de manera maliciosa.
—Es un regalo para los niños enfermos príncipe —escucharon decir a Chloé, quien seguramente se estaba imaginando un encuentro con el Príncipe Alí.
Marinette estaba a punto de salir corriendo hacia ella pero Peter la detuvo poniendo un brazo delante de ella provocando que la peliazul lo viera con el entrecejo fruncido.
—Sé que ella no te cae bien, de hecho a mí también me cae bastante mal... pero no nos podemos permitir ser impulsivos mi querida Marinette —Peter le indicó haciendo que ella se tranquilizara un poco, por lo que prosiguieron a seguir a la rubia mimada hasta su habitación.
—Traigo un pedido para la señorita Bourgeois —hablo Peter tras tocar la puerta, alterando un poco su tono de voz para que ella fuera a abrirles.
Cuando Chloé les abrió, Marinette fue a reclamarle por llevarse a Tikki y por lo que le había hecho a Rose descolocando a la rubia. Y sin saber le dio la oportunidad a Peter de escabullirse en el apartamento de chica mimada.
— ¿Dónde estará? —se preguntó Peter mientras buscaba a la kwami.
Y tras varios minutos de búsqueda la vio en frente del espejo del tocador pero como no decidió acercarse. Entonces utilizó sus telarañas para traerla a sus manos provocando que ella se moviera pero Peter decidió no prestarle demasiada atención y salió a escondidas para reunirse con Marinette, pero cuando pasó por donde estaban ellas Chloé lo vio y Peter tomo la mano de Marinette antes de salir corriendo con la rubia mimada atrás de ellos.
Mientras tanto Princesa Fragancia estaba en la recepción del hotel tratando de que le dijeran donde se encontraba su preciado príncipe.
—Vengo a ver al ver Príncipe Alí —preguntó la villana con un tono bastante empalagoso mientras observaba al portero.
—¿Tiene cita con el príncipe, señorita? —le preguntó el señor con un tono fastidiado.
—No es necesario ¡Yo soy su princesa! —Princesa fragancia le resaltó al portero con algo de enfado.
—Si claro, y yo soy el rey Luis XIV —le respondió el portero en un tono bastante sarcástico.
—Esa no es forma de hablarle a una princesa —le recriminó la villana bastante furiosa antes de proceder a rociarle con su perfume especial, poniéndolo bajo su control.
—Estoy bajo sus órdenes mi señora —le indicó el portero con una voz serena dejando a la princesa bastante satisfecha mientras ingresaba al hotel.
—¿Dónde estará mi amado? —se preguntó bastante impaciente no queriendo que él se desesperara por ella (sí, claro).
En otra parte del hotel se encontraba el alcalde André junto con el príncipe y su acompañante aparentemente planificando un evento en el Río Sena, y al parecer al príncipe le gustó por la reacción que tuvo pero su acompañante le recordó todas sus responsabilidades haciendo que su reacción se apagara cambiando su expresión desilusionada. Mientras esto sucedía Chloé, quien había perdido a Marinette y a Peter, tosió y le tocó el hombro a su padre.
—Príncipe Alí permítame presentarle a mi queridísima princesa —André le pasó a Chloé pero el príncipe en un movimiento reflejo se retiró.
—Discúlpeme linda señorita —se disculpó el príncipe algo avergonzado.
De manera simultánea la reportera Nadja Chamack ingresó en la habitación para hacerle una entrevista al príncipe.
—Príncipe ¿Tiene algo que decir sobre su visita oficial a París? —Nadja le preguntó, a lo que príncipe la miro de manera serena y esbozo una sonrisa.
—Estoy muy feliz de estar aquí —respondió de manera formal y tranquila.
De forma repentina Princesa Fragancia ingresó de manera agresiva y puso bajo control a Nadja y su equipo de reporteros (transmitiendo esto a escala nacional).
Saulo aún estaba con su hijo en la sala principal, ambos estaban viendo las noticias en la que estaban transmitiendo el intento de abducción del príncipe por parte de la Princesa Fragancia. Así que fue a una habitación que estaba al lado derecho de la sala de estar, la cual estaba usando como almacén de armas, tomó su fusil lo cargó con sus balas no letales las cuales había usado cuando atacó Pharma, tomó un par de cargadores extra y una granada cegadora para proceder observar a su hijo mientras cerraba la habitación con llave.
—Por nada del mundo vayas a salir de esta casa, si es necesario utiliza tu VP70 la cual está cargada con municiones Pacem para proteger a tu primo y a su invitada ¿entendido Pablo? —Saulo le indicó a su hijo con bastante seriedad a lo que el susodicho asintió comprendiendo la situación solo para ver que su padre desaparecía a través de un espiral que apareció en frente de su ojo derecho.
Instantes después Saulo apareció afuera de la habitación en la que estaba el príncipe, Chloé, su padre y los demás que estaban a punto de ser puestos bajo la voluntad de la akumatizada. Saulo tomó la granada y la tiro dentro de la habitación como dictaba el procedimiento, la cual dejo bastante desorientados a los que estaban adentro. Ingreso de manera rápida y sacó al príncipe y a los que estaban bajo control de la akumatizada, al mismo tiempo apareció Chat Noir lo que llamó la atención del militar.
—¡Chat Noir! ¡Yo trataré de distraer a la akumatizada! ¡Tú trata de sacarlos a salvo de aquí! —el capitán le ordenó al héroe gatuno, el cual asintió para después proceder a acatar la orden.
Cuando ellos se iban, Saulo ingresó de nuevo a la habitación y empezó a abrir fuego para darle tiempo a Chat Noir.
Marinette se había despedido de Peter a las afueras de su casa después de recuperar a Tikki. Ella se encontraba bastante preocupada por su amiguita, la cual se había enfermado. En eso vio las noticias para ver si algo sucedió pero solo se vio a Saulo disparándole a Princesa Fragancia, quien parecía ser más ágil de lo que fue Pharma al ver como ella evitaba los disparos del militar, así como este evitaba a los camarógrafos que la akumatizada había enviado con órdenes de atacarlo, así que, con mucho pesar, se transformó en Ladybug sin saber que eso podría pasarle factura más adelante.
Saulo estaba tanteando sus disparos, pues recordó que solo había tomado 90 balas no letales. Él sabía que no debía desperdiciar esos tiros, así que decidió salir de la habitación provocando que Princesa Fragancia saliera tras él.
Una vez que estuvo afuera del hotel él se dirigió a una zona abierta para tratar de combatir con ella. Después de un tiempo bastante prolongado trató de luchar cuerpo a cuerpo pero descubrió que era demasiado peligroso por el perfume que ella tenía. Ladybug se dirigió hacia donde se encontraba la akumatizada para darle apoyo a Saulo, aunque no se fiara completamente de él.
Saulo estuvo por ser puesto bajo control de Princesa Fragancia en varias ocasiones, de las cuales escapó por los pelos. Nada más le quedaban 5 balas cuando decidió activar su ojo ilusorio. Fue entonces cuando sintió una energía negativa bastante familiar, una energía que había sentido en más de 20 años justo después de ese incidente maldito, ese incidente que marcó su vida por varios años. Él estaba aquí y estaba aliado con Hawk Moth, por esa razón ella era más peligrosa que Pharma y que los akumatizados anteriores, a diferencia de estos, la akumatización sacaba lo peor de ella... esto no era como debería ser y esto debería haber acabado ya. El militar iba a cargar de manera más brusca cuando Ladybug trastabilló y Princesa Fragancia aprovechó para ponerla bajo su control pero él la empujó haciéndola a un lado y permitiendo que él aspirara el perfume.
—Ladybug... Huye de aquí... reagrúpate con Chat Noir y Spider-Man —Saulo le indicó a la heroína.
Pero Ladybug se puso en una posición de combate provocando que Saulo la observara furioso.
—¡Es una orden! ¡Lárgate de aquí! —gritó para momentos después relajar sus facciones y observar a Princesa Fragancia de forma sumisa— A sus órdenes mi querida damisela.
La villana sonrió satisfecha de los resultados y al ver que no le quedaba de otra, Ladybug decidió huir.
Ya había pasado un rato desde Chat Noir se había separado del militar, el héroe gatuno sentía que las cosas no iban bien, como si las cosas fueran a empeorar. Y para su mala suerte no se equivocaba, cuando alguien irrumpió en donde todos se encontraban. Saulo entró en la habitación y le disparó dejándolo fuera de combate. Los demás estaban aterrados... estaban bajo merced de Princesa Fragancia, la cual entró momentos después observándolos con una sonrisa arrogante en su boca.
—Mi príncipe, mi príncipe, huele la fragancia de mi eterno amor —la villana le dedicó unas palabras antes de lanzarle algo de su perfume "especial".
