Capitulo 10: El Poder de un Lazo

Spider-Man sintió como una daga se clavó en su corazón, pues ante él estaba la persona a la que quiso como su padre y él no podía moverse por el impacto.

—¿Tío Ben? —preguntó el héroe, quien sentía como unas lágrimas se asomaban por sus ojos.

El Tío Ben seguía observándolo con decepción pero pareció que cambió su expresión al poco tiempo.

—¿Hijo? —preguntó el hombre mientras se acercaba para verlo mejor.

—Te he extrañado mucho tío, me haces mucha falta —Spider-Man le confesó mientras lo abrazaba con un deje de nostalgia.

Chat observó cómo estaba reaccionando Spider-Man. Todo le parecía muy sospechoso pues no concebía el hecho de que apareciera así de repente, así que decidió que ir a ver dónde la Spider-Man había lanzado al cucarachón. Cuando llegó al lugar a ver qué había pasado con el akumatizado, observó que Gregkaf todavía seguía clavado en el suelo y parecía que estaba inconsciente.

Spider-Man todavía estaba abrazado con su tío cuando llegó Chat Noir algo más tranquilo pero todavía tenía la sensación de que las cosas estaban fuera de su lugar. El héroe gatuno siguió observando los alrededores para ver si su Lady ya venía, ahí fue cuando vio una cabellera rubia y unos ojos verdes bastantes conocidos para él, su madre estaba allí, su madre que había desaparecido hace varios años.

—¿Mamá? —preguntó Chat Noir antes de salir corriendo hacia ella.

—¿Prima? —preguntó Saulo bastante intrigado a lo que Annette quedó impactada cuando ella estaba al lado de su esposo viendo cómo iba todo.

Chat estaba bastante emocionado cuando la abrazó con algo de fuerza por ese sentimiento tan intenso que tenía en su pecho, ella lo veía con ternura y cariño mientras le acariciaba el pelo de una manera única, a la que él siempre relacionaba a su madre.

—Si esto es un sueño no quiero que termine nunca— pensó el héroe rubio mientras pasaba tiempo con su desaparecida madre quien parecía consolarlo.

—¿Cómo has estado mi pequeño? —ella le preguntó de forma tranquila y relajada.

Chat Noir conversó tranquilo con su madre, quien reaccionaba conforme como su hijo le iba contando. Ella estaba un poco decepcionada de como su amado esposo había reaccionado a su "desaparición" pero a la vez le comprendía, ella sentía como su corazón se desgarraba al saber cómo se sentía y también estaba preocupada por la gente con la que su esposo empezó a relacionarse, en especial con ese hombre que su hijo le había descrito.

—Hijo, ve y ayuda a tu amigo pues el hombre con el que esta planea hacerle daño —Emilie le indicó a su hijo con algo de preocupación—. Cuídate Adrien, cuida de tu padre y también quiero que sepas que yo siempre te amaré.

Chat se sorprendió de que su madre supiera su identidad secreta.

—¿Pero cómo? —Chat Noir preguntó solo para darse cuenta de que su madre había desaparecido.

Spider-Man después de abrazar a su querido tío, lo miró a los ojos y su mirada cambio a una de malicia total.

Ladybug ya estaba cerca de sus compañeros cuando su entorno se cubrió de niebla y cambio a colores grises y sus pasos de volvieron inseguros cuando a la lejanía vio que se acercaba su querido amigo Pete. Él la miraba de una manera que la inquietaba, pues en vez de una mirada inocente y cargada de curiosidad era una cargada de pesar, odio y lujuria.

—¿Pete? —preguntó la chica le preguntó de forma insegura.

—¿Por qué? —él preguntó con un tono de voz grave.

—¿Por qué me odias? —le reprochó con el mismo tono de voz pero cargado de odio.

—Yo no... —Ladybug intentó explicarse pero el Parker la interrumpió.

—¡¿No me odias?! ¡Pero si tú siempre hablas con Alya cosas malas sobre mí a mi espalda! —le reprochó dando un grito que hizo la heroína diera un paso atrás.

Saulo estaba preocupado pues tanto Peter como Marinette estaban teniendo dificultades, así que decidió contactar con Chat para que los apoyara pero antes de que pudiera hacerlo el héroe Gatuno usó su bastón y lo utilizó tal cual como si fuera el báculo sagrado, mientras Spider-Man apenas estaba captando que Chat Noir había lanzado a su tío por los aires.

—¿Qué haces imbécil? —le reprendió al héroe negro, quien lo observó con una sonrisa burlona.

—Estoy salvándote arañita —le contestó en un tono altanero haciendo que Spider-Man lo viera con enojo.

Chat ignoró la reacción de su compañero y se volvió a donde se suponía dónde estaba Gregkaf y para su sorpresa no lo encontró allí. Entonces dedujo que el "tío" de Spider era el akumatizado, mientras tanto el héroe arácnido fue corriendo hasta donde se había estrellado y vio que su tío se había transformado en una cucaracha antropomórfica gigante.

Mientras tanto Ladybug estaba teniendo dificultades con "Peter" pues este estaba jugando con los sentimientos de la joven hasta tal punto que la confundían, ella ya estaba harta de esta situación así que soltó un puñetazo hacia su "amigo" el cual se llevó la mano hacia donde la chica le había dado el zurdazo, tras esto él la miró bastante sorprendido.

Él no se creía que la chica lo había golpeado, así que la volteó a ver y notó que la heroína estaba furiosa, tan furiosa que si hacia algo estúpido ella lo consumiría como el fuego que una vez consumió a París por culpa de un Ministro de Justicia enfermizamente fanático.

—¡¿Te atreviste a utilizar la forma de una de las personas más preciadas para mí?! —Ladybug preguntó sabiendo que su pregunta no sería contestada por el sujeto que estaba enfrente de ella —. Yo soy muy tranquila pero... si se meten con algo preciado para mí.

La heroína hizo una pausa mientras veía al chico enfrente de ella con una ira increíblemente gélida.

—Lo pagaran muy caro.

Y tras esas palabras Ladybug cargó contra el chico, quien se puso bastante pálido al ver la determinación de la chica, quien logró asestarle un golpe bastante fuerte haciendo que todo volviera a la normalidad. La cosa que había suplantado a su querido amigo desapareció pero de repente Ladybug se sintió muy confundida y no supo a donde ir y caminó hasta que llegó a un paraje llano y yermo, caminó hasta que le dolieron las piernas y no pudo seguir. Así que decidió sentarse en una piedra que estaba por ahí.

Mientras ella estaba ahí, sentía que la desesperación se apoderaba de ella, se sentía tan frustrada y perdida que no sabía qué hacer. Y mientras la heroína seguía con ese malestar llegó una sombra que emanaba una paz que ella nunca había conocido y se sentó a su lado. Ladybug se giró para verlo mejor y notó que era un hombre algo mayor; lo supuso por las canas que reinaban en su cabeza y por algunas arrugas que se veían en su cara.

—¿Qué es lo que te apena pequeña? —el hombre le preguntó a Ladybug con un tono de voz sereno y expresión tranquila, la heroína no sabía si confiar en él o no—. Vamos, si no liberas lo que te nubla el corazón, siempre estarás en tinieblas.

La chica lo vio insegura pues le costaba contar lo que realmente sentía, lo que nublaba su corazón.

—Lo que pasa es que no encuentro el camino para reunirme con mis amigos, siento que he perdido el norte, siento que no les soy útil —Ladybug le dijo al sujeto quien sonrió de forma paternal.

—Me recuerdas tanto a mi amado sobrino, sintiéndose tan perdido, tan preocupado de las pequeñas cosas que no tienen importancia —el hombre le mencionó a la chica, quien lo observó sorprendida.

—¿A qué se refiere señor? —Ladybug le preguntó aún más confundida que al principio.

—Me refiero que en vez de dejar que esas cosas sigan su rumbo sin afectarlos, les dan tanta importancia que se pierden en ellas —le contestó el hombre con un tono de voz tranquilo y paciente.

Eso pareció calmar un poco a la chica, pero hasta cierto punto seguía sin entender.

—Deberías dejarte guiar un poco más por los sentimientos positivos de tu corazón, en vez de dejar todo a la fría lógica que a veces no te lleva a nada más que a una espiral de confusión en la que uno queda atrapado por mucho tiempo —tras decir esto el hombre hizo una pausa y miró a la chica para transmitirle algo de tranquilidad—. Es como este sitio, el cual hasta cierto punto refleja el corazón de quien pasa por él, si te guías por la lógica aquí... te perderás pero si en otro caso te dejas guiar por los sentimientos que emanan de tu corazón lograrás reunirte con los que más te importan.

El hombre acarició el cabello de la heroína, de una forma que haría un padre amoroso al ver a su hijo.

—Cuida de mi sobrino por favor —le pidió el hombre antes de irse—, sé que eres muy importante para él.

Entonces Ladybug emprendió su travesía hacia sus compañeros con una restaurada determinación. Ella se sorprendió de lo rápido que llegó con sus compañeros y rápidamente les dio apoyo contra el akumatizado quien se las estaba haciendo ver de negras a los héroes.

—¡Qué bueno que llegas bichito maravilla! —le saludó Chat Noir muy a su manera haciendo que la heroína soltara un suspiro de negación que hizo que el héroe rubio se riera orgulloso.

—Hola Ladybug —saludo el héroe arácnido con simpleza.

Ladybug sonrió al verlo y se le acercó haciendo que Chat se sintiera celoso.

—¡Spidey! ¡Chat! —la heroína les dio una mirada llena de confianza— ¡Hay que demostrarle a esta cucaracha quienes son los héroes protectores de París!

Tras eso los tres lucharon contra el akumatizado que seguía haciendo aparecer cosas para atacarlos pero estos, ni lentos, ni perezosos las esquivaron pues tenían confianza en que lo lograrían.

En lo que Gregkaf los seguía atacando, vio algo por el rabillo del ojo, algo que llamó su atención. Los héroes se sorprendieron pero aprovecharon para atacarlo, Spider-Man lo envolvió con su telaraña haciendo que Gregkaf se empezara a zarandear tratando de liberarse y seguir con su ofensiva. Ladybug se dedicó a buscar en donde estaría el akuma, ella estaba concentrada en eso cuando de manera simultánea el akumatizado se liberó lanzando a Spider-Man por los aires. Entonces Chat iba a golpearlo con su bastón en una de sus patas del lado derecho, en la que parecía que tenía una especie de brazalete, pero lo detuvo con otra de sus patas y lo lanzó fuera de su camino.

De inmediato Ladybug dedujo que en esa especie de brazalete estaba el akuma y por lo tanto la clave de su derrota.

—¡Spidey! —Ladybug le habló a Spider-Man.

El héroe la observó con una expresión de confusión.

—¡Trata de quitarle el brazalete que tiene en una de sus patas!

Spider-Man acatando la orden de la heroína lanzó una telaraña para quitarle el brazalete al monstruo, el cual estaba peleando que Chat Noir. Gregkaf al notar que le había quitado el único regalo que había tenido se enfureció provocando que atacara de una manera más agresiva.

—Parece que el malévolo cucarachón se nos puso sentimental —se burló Chat Noir mientras esquivaba los golpes de un furioso Gregkaf.

Una vez que Spider-Man le pasó el brazalete a Ladybug, decidió apoyar a Chat, quien ya estaba algo cansado de pelear con la cucaracha gigante. Mientras el héroe arácnido peleaba con Gregkaf Ladybug le indicó a Chat Noir que usara el cataclismo para destruir ese brillante objeto del cual salió un negro akuma, el cual volaba desesperadamente para huir pero no contó con que Ladybug estaba ahí.

—¡Es hora de terminar con la maldad!

Ladybug atrapó al akuma con su yo-yo y lo purificó para después liberarlo.

—Adiós pequeño akuma —Ladybug se despidió de la pequeña mariposa la cual despareció de ese misterioso plano.

Casi de manera simultánea Gregkaf desapareció, dejando en su lugar a un joven algo chaparro, el cual parecía muy confundido de estar en un lugar como ese.

—¡Oye Saulo! —gritó Ladybug ante las miradas de Ladybug y Chat Noir— ¡Ya sácanos de este lugar!

Instantes después un portal apareció en frente de ellos.

Los Héroes y el pequeño hombre cruzaron el portal para abandonar el mundo de los sueños, el cual les había dado algunos inconvenientes pero no fue nada con lo que no pudieran lidiar. Mientras tanto en el plano normal Ladybug, Chat Noir y Spider-Man despertaron de un profundo sueño e instantes después apareció el mismo joven chaparro, quien fue acompañado por Sarah hacia el exterior de la residencia para posteriormente volver hacia donde estaba Saulo.

—Parece que no fue necesaria la segunda parte del plan muchachos — Saulo les mencionó con una sonrisa causada por el triunfo de los chicos.

—No fue necesario señor, gracias a que los tres nos pudimos encargar del problema —le indicó Ladybug de forma casual haciendo que Harcos los observara con una expresión indescriptible.

—Hijo, al parecer tenías razón en confiar en ellos pero al parecer son bastantes jóvenes —Harcos le mencionó a su hijo para después voltear a ver a los héroes quienes lo miraban con algo de impaciencia—. Perdónenme por ser algo brusco pero si lo hacía más rápido era mejor.

—No hay nada que perdonar General pero mínimo nos pudo haber avisado para prepararnos ¿No cree? —le contestó Spider-Man de forma tranquila y diplomática.

Esa respuesta hizo sonreír a Harcos por la formalidad del joven, pues le recordaba mucho a él a como era en su juventud. Chat iba reclamarle de forma exagerada sobre la forma en la que los había mandado al mundo de los sueños pero entre Ladybug y Spider-Man le taparon la boca.

Tony Stark observó a los tres jóvenes con una expresión de orgullo pero en especial a Spider-Man.

—¡Sigue así mocoso! ¡Y un día serás tan grande como yo! —el millonario elogió al chico haciendo que Sarah le diera un golpe algo fuerte.

—Deja de ser tan vanidoso hombre —Sarah le reprendió provocando que Tony viera a Saulo con algo de lastima.

—¿Cómo fue que te casaste con semejante monstruo mi amigo? —Tony le preguntó a su amigo en un susurro, el cual solo se encogió de hombros dándole una respuesta algo ambigua.

Ladybug y Chat Noir no supieron cómo reaccionar al comportamiento del multimillonario y de la francotiradora que un principio les había dado la impresión de ser bastante seria.

—Cariño podrías no matar a Stark ¿Por favor? —Saulo le preguntó a su esposa, quien lo miró fijamente haciéndolo sudar—. Es que no quiero explicarle a Pepper que tú mataste a su futuro esposo y además no quiero hacer más papeleo.

—Nada más porque tú lo dices mi amor —Sarah se alejó un poco del multimillonario quien la vio como si fuera un monstruo.

—De la que me salvé— pensó Tony agradecido con su amigo.

Momentos después el Harcos le murmuró algo al oído a Tony, el cual, momentos después abandonó la terraza en compañía del experimentado militar.

Al día siguiente todo había vuelto a la normalidad en la gran y antigua ciudad de París y todo el mundo se encontraba en el parque, excepto Adrien quien no pudo asistir por sus sesiones de modelaje.

—Es una lástima que Adrien no pudiera asistir Mari —Peter le dijo a su amiga, quien dio un suspiro de resignación

—Lo sé Pete pero ya sabes cómo es su padre al respecto —Marinette le respondió con un tono de voz algo bajo mientras sus demás amigo se reían por una anécdota que les estaba contando Pablo.

—¿Sabes Pete? — Marinette le preguntó y Peter la volteó a ver con una expresión de curiosidad—. Yo quisiera tener más valor para poder decirle a Adrien lo que siento por él.

—¿Y por qué sientes eso Mari? —Peter le preguntó.

—Mírame, soy hija de unos panaderos y una chica "normal"... y en cambio él es un modelo muy reconocido y una gran persona —Marinette le contestó haciendo que el chico la mirara con detenimiento y posteriormente continuaron su charla.

Peter pudo calmar su inseguridad diciéndole que no se menospreciara, que ella era una chica maravillosa y que cualquier chico se enamoraría de ella, le insistió que no apresurara las cosas... que muy pronto iban a cambiar.

Pablo quien estaba al lado de su primo los observó "disimuladamente" y sonrío de forma ladina, pues sabía que su amigo había encontrado su otra mitad... solo que aún no se ha dado cuenta de ello.

De manera simultánea el hombre que fue akumatizado bajo el nombre de Morpheus o Gregkaf estaba regodeándose en su tristeza, en su forma de vivir tan deprimente, estaba jurando venganza contra los héroes que lo habían detenido. Él todavía le era leal a Hawk Moth pero sabía que por el momento no era conveniente contactarlo. Él esperaba una oportunidad para vengarse de todo el mundo, el cual nada más le había escupido en la cara, del cual solo había tenido desprecio y odio.

Hawk Moth sentía todo ese odio y resentimiento, quería utilizar de nuevo a ese chico pero eso no era conveniente por el momento; en especial con esos Protectores aquí. Él ocupaba un aliado clave aparte de Nathalie, ese muchacho sin nombre podía ser una buena alternativa, solo tenía que dejar pasar algo de tiempo en lo que se calmaban las aguas pero eso no le impedía seguir akumatizando gente gracias al regalo que le dio aquel hombre misterioso que vino con Kingpin a su mansión aquel día.

Mientras tanto en la residencia de los Salazar, Annette todavía seguía sorprendida sobre lo que había escuchado de su hijo. Él había mencionado a su amada sobrina, quien había desaparecido misteriosamente hace unos años atrás. Ella tenía la esperanza de que la encontraran pronto, y que ella estaría bien y todo volvería a ser como antes. Además ella sabía que su hijo y su esposo había hecho bastantes esfuerzos para encontrarla, y también sabía que todos esos esfuerzos darían resultados tarde o temprano.