Capítulo 11: Lila, la Mentirosa

Era una mañana tranquila en las tierras parisinas, y ya habían pasado unos días desde que Ladybug, Chat Noir y Spider-Man derrotaron a Gregkaf. Marinette se encontraba plácidamente dormida, aunque se le había hecho algo tarde, así que Tikki se dispuso a levantarla con una táctica un poco sutil (la cual no voy a describir aquí), la cual fue muy efectiva haciendo que la joven se despertara de inmediato.

Marinette al levantarse se encontraba algo desorientada y observó a Tikki con el ceño fruncido.

—¿Por qué me levantaste Tikki? —la chica le preguntó haciendo un puchero.

—Porque se te hace tarde para ir al colegio Marinette —le respondió la pequeña Kwami con un tono de voz suave y un poco agudo.

Marinette al oír la respuesta de su amiga, se terminó de despejar para después cambiarse lo más rápido que podía. Cuando estuvo lista guardó lo qué se iba a llevar al colegio y le indicó a Tikki que se metiera a su bolso mientras que a su vez le daba una galleta.

Después de terminar de prepararse salió corriendo para llegar antes de que se le hiciera más tarde pero cuando salió de su casa chocó con una persona que ese momento no pudo identificar hasta que esta le hablo con un tono de voz algo aquejado.

—Mari ¿No sería mucha molestia si te levantaras? ¿Por favor?

La chica estaba bastante apenada en especial cuando reconoció la voz de su amigo, el cual estaba debajo de ella en una posición bastante comprometedora. Cuando se dio cuenta de esto se levantó casi de inmediato con un color de piel rojo como si fuera una gran fresa por lo sonrojada que estaba, una gran fresa peliazul si me preguntan.

—Lo siento Pete —ella se disculpó mientras lo ayudaba a levantarse, haciendo que el joven Parker la mirara con curiosidad.

—Déjame adivinar, se te hizo tarde otra vez ¿Verdad? —Peter le preguntó con una sonrisa algo burlona.

—Ay Pete, cómo es que adivinas —ella le respondió con un tono sarcástico para que después los dos se rieran con fuerza por lo ridícula de la situación y emprendieran el camino hacia el colegio con algo de prisa.

Cuando llegaron a su salón de clases los dos se sorprendieron por la situación que reinaba en el lugar.

Ambos estaban observando lo que pasaba cuando Sabrina y Chloé pasaron a su lado sin hacerles caso.

—¡Ah! ¡¿Por qué Jagged Stone escribió una canción sobre Lila cuando pudo haber escrito una sobre mí?! —la chica rubia se quejó mientras seguía en lo suyo.

—¿Lila? —se preguntó Marinette.

Por su parte Peter decidió recorrer el aula para averiguar que estaba sucediendo, así que decidió acercarse a Rose para preguntarle el porqué de tanto revuelo. Pero antes de que llegara con ella escuchó como Nino hablaba con Kim y Max.

—Lila conoce a todos los directores de Hollywood además prometió hablarle de mi al mismísimo Steven Spielberg.

Peter alcanzó a escuchar a su amigo moreno bastante emocionado causando que se preguntara con más intensidad ¿Quién era Lila?

Cuando Peter llegó hasta donde estaba Rose, quien tenía a Juleka a su lado escuchándola con una sonrisa divertida.

—Hola Rose, hola Juleka —el chico les saludo con un tono amigable, al cual las chicas respondieron con efusividad, en especial Rose— ¿No saben por qué la clase esta algo alborotada?

Rose lo miro con una mirada alegre e ilusionada.

—Lo que pasa Peter es que llegó una chica nueva, ella dice que el príncipe Alí en compañía del príncipe de Landavidis la llevaron en un viaje en Jet, también ha contado bastantes anécdotas muy interesantes como en aquella ocasión en la que el príncipe Gabriel se enamoró de ella o aquella en la conoció a varios directores de Hollywood —Rose le comentó haciendo que Peter alzara una ceja bastante incrédulo, pero en eso Juleka se le acercó al oído.

—Esa chica se llama Lila Rossi parece que viene de intercambio igual que tú, pero a diferencia de ti no me fio un pelo de ella —Juleka le susurró en un tono muy bajo para que su querida amiga Rose no la escuchara.

Peter asintió con la cabeza al entender la extraña situación que se desarrollaba en ese instante.

Mientras tanto Marinette se juntó con Alya para averiguar que estaba sucediendo.

—Sí Marinette, ella acaba de entrar a nuestra escuela —Alya hizo una pausa para señalarla —. Ella me dio una entrevista exclusiva para el Ladyblog.

—¿Cómo? —preguntó Marinette.

—¡Porque Ladybug le salvó la vida! —después de esto Alya empuja las caderas de Marinette y le mostró el video de su Ladyblog en el cual ella aparece riéndose de una manera un poco cínica.

—¿Quién se cree esta chica y qué cree que hace con Adrien?— pensó Marinette bastante preocupada al ver la interacción de la italiana con el modelo.

—Ella es asombrosa amiga —afirmó Alya, pues al parecer la chica nueva la había impresionado.

Ante eso, Marinette giró los ojos algo fastidiada por el hecho de que a casi a todos les cayera bien esta mitómana compulsiva.

—Yo creo que ella está mintiendo para caerles bien a todos —le contestó Marinette con el ceño fruncido convencida de que Lila le quería quitar a Adrien por medio de sus mentiras pero decidió mirar a su alrededor y alcanzó a notar que su querido amigo Pete tenía una expresión de incertidumbre bastante evidente y que Juleka miró a Lila con una expresión de molestia que logró camuflar muy bien.

Alya miró como reaccionó su amiga, así que decidió dejar las cosas así... no vaya a ser el diablo que Marinette fuera a exagerar las cosas otra vez y todo se saliera de control.

Unas horas más tarde cuando las clases ya habían terminado todos se fueron a sus respectivos hogares. Peter estaba consciente del temperamento que tenía su amiga en ese momento así que decidió cuestionarla.

Cuando él ya estaba a su lado sintió como su corazón se estrujaba sin saber por qué.

—¿Mari? —Peter le llamó la atención con algo de miedo a molestarla, ella lo volteó a ver con una expresión curiosa en su cara mientras seguían su camino.

—¿Qué pasa Pete? —le preguntó a su amigo mientras lo miraba fijamente.

—¿Por qué has estado molesta casi desde que llegamos al aula en la mañana? —tras esta pregunta ella se sonrojo bastante.

—¿Tan evidente fue? —le preguntó ella con timidez

—Sí, sí lo fue —le afirmó el chico, haciendo que ella se rascara su cabellera con algo de nerviosismo.

—¿No será por Lila? ¿Verdad? —le preguntó Peter algo inseguro haciendo que la chica tragara en seco, sintiéndose bastante avergonzada por ser atrapada tan fácil por él.

—Sí... es por ella —Marinette le respondió haciendo que Peter negara con la cabeza y le sonriera de medio lado.

—¿Celosa? —le preguntó algo burlón haciendo que ella negara con la cabeza algo divertida.

—No... bueno algo... ¡Pero ese no es el punto! —Marinette trató de negarlo bastante nerviosa pero falló miserablemente y tras esto cambio su expresión a una algo más seria.

—Lo que pasa Pete, es que esa Lila no me da muy buena espina —Peter la miró a los ojos con una sonrisa.

—Crees que es una mentirosa compulsiva ¿no? — el chico le preguntó dejándola sin palabras pues adivino lo que ella pensaba.

—S-Sí ¿Pero por qué lo hará? —la peliazul le preguntó a su amigo.

—A lo mejor lo hace para encajar, para encontrar un lugar aquí ¿no crees? —Peter le preguntó a modo de reflexión haciendo que ella se pusiera una mano en la barbilla.

—Puede ser Pete... pero la vigilaré, no me fío de ella —Marinette le afirmó a Peter con algo de fuerza haciendo que el esbozara una sonrisa confiada.

Tras caminar unos minutos más, los dos llegaron a la panadería y hogar de Marinette. Cuando los dos estaban en la entrada Marinette invitó a Peter a pasar pero tuvo que declinar porque Tony lo había citado en la casa de los Salazar para algo "importante" según él pero antes de que se fuera Marinette le besó en la mejilla a modo de despedida.

—Cuídate Pete, nos vemos después —la chica se despidió mientras lo abrazaba.

—Claro que lo haré Mari... nos vemos después —se despidió Peter de igual manera.

De manera simultánea Juleka al despedirse de Rose fue directo al rio Sena para pensar las cosas, pues estar una sesión completa con una mitómana era bastante pesado para ella. Gabriel quien paseaba por allí la vio sentada en una banca con una expresión bastante pensativa algo le molestaba... él lo sabía, así que fue hacia ella para saludarla y para ver si podía ayudarla con su problema.

Ella levantó su cabeza y vio a Gabriel quien se sentaba a su lado, él la veía con una expresión que le infundía tranquilidad, él veía sus ojos de iris anaranjados.

Para él ella era preciosa y sabía que por ella sentía algo más que una amistad... solo esperaba que ella sintiera lo mismo. Su querida amiga también lo miro a los ojos... ella sentía que él le infundía algo de su tranquilidad pero después apartó su mirada algo apenada por la situación.

—¿Cómo estás Juleka? —le preguntó Gabriel mientras el giraba su cabeza para ver el río.

—Bien... supongo — Juleka le respondió mientras volteó a ver el mismo punto.

—¿Supones? —Gabriel le preguntó haciendo que la chica se cuestionara entre contarle o no—.Vamos... sabes que puedes confiar en mí.

Juleka decidió contarle lo que pasaba.

—Verás Gabriel, lo que pasó es que hoy llegó una chica nueva a la escuela pero el problema es que ella es una mentirosa compulsiva.

Gabriel asintió con la cabeza dándole a entender que la estaba escuchando.

—Al principio todo estaba bien pero cuando llegó hasta donde estábamos Rose y yo, nos contó que el príncipe Alí y el príncipe de Landavidis o séase tú, la conocían y que la habían invitado a viajar con ustedes en un Jet privado.

Al instante fue interrumpida por la risa de Gabriel, quien trataba en vano de contenerla.

—Yo no he invitado a nadie a viajar en un avión privado y mucho menos he viajado con Alí en la misma aeronave —el príncipe le contestó de manera rápida tratando de recobrar la compostura.

—De todos modos alégrate, pues tú eres una de las pocas personas que puede jactarse de ser amiga del príncipe de Landavidis— Gabriel comentó en un tono algo burlón haciendo que Juleka soltara una pequeña risa que trató de disimular—. De todos modos no dejes que lo que sea que diga deje que te afecte... a lo mejor ella cree que está haciendo lo correcto para encajar pero en realidad es todo lo contrario.

Ambos estaban disfrutando la compañía mutua hasta que el hermano mayor de Juleka pasó por allí y la chica decidió ir con él, no sin antes despedirse de Gabriel de manera algo discreta pero a la vez efusiva.

—Vaya amigo ha hecho mi hermana... me parece interesante— pensó Luka mientras seguía su camino con Juleka al lado.

Por su parte Adrien estaba con Lila en el parque, ella tras pedir prestado (robar) su libro fue a conseguir un collar que tenía la forma de una cola de zorro. Una vez que se sentaron en una banca ella le empezó a contar que era descendiente de una antigua heroína llamada Volpina.

Ladybug quien estaba patrullando por la ciudad miró la escena con los ojos entrecerrados, intuía que estaba pasando pero trató de contener esas emociones negativas que estaban tomando lo mejor de ella. Cuando Lila se acercó demasiado al chico ella se escondió muy cerca de ellos para ver que estaba sucediendo, y ahí fue cuando vio que la chica tiró un libro de aspecto algo viejo cuando Adrien se distrajo por un breve instante.

Unos instantes después Adrien le hablo a Lila haciendo que se sobresaltara y diera un pequeño salto pero se recuperó casi de inmediato para proseguir con su relato.

—Este collar fue pasando de generación en generación hasta llegar a mí y convertirme en la heroína Volpina —la chica le contó a Adrien, quien sonrió en un intento de no ofenderla.

—Eso es genial Lila —le contestó el modelo algo fastidiado pero sin dejar de ser cortés.

Lila se acercó aún más para coquetearle pero Ladybug ya no aguantó más y salió para revelar que ella estaba allí y hacerle ver a la chica que con su Adrien nadie se metía.

—Hola Lila, vi tu entrevista en el Ladyblog fue un buen trabajo —Ladybug le indicó y tras esto se puso una mano en su mentón—. ¡Ah! recuerdo nuestra conexión instantánea al salvar tu vida y hemos sido mejores amigas desde entonces.

—Ah, de hecho, no recuerdo el día en que te salve. ¡Ah sí! no lo recuerdo, porque ¡nunca! salve tu vida y no somos amigas... solo te ha mentido para ganar tu confianza y las de los demás —le reprocho la heroína bastante molesta.

—¿Entonces? ¿No eres una súper heroína? —Adrien preguntó algo entre confundido y molesto.

—Su único poder para ser súper heroína, son sus mentira, sólo es una súper mentirosa —le aclaró Ladybug con un tono altanero provocando que Lila la viera con odio.

—¡¿Cómo te atreves?! —le recriminó la chica muy molesta para después irse remarcando sus pasos.

El chico rubio miró fijamente a Ladybug.

—¿Que fue todo eso? ¿Por qué le dijiste eso? — Adrien le preguntó bastante confundido.

—Yo no soporto las mentiras, sobre todo cuando son sobre mí —le contestó la heroína con un tono seco para después lanzar su yo-yo e irse, no sin antes tomar el libro que Lila había tirado.

—¿Qué te sucedió Ladybug?— pensó Adrien bastante triste y decepcionado de la heroína de traje moteado.

Spider-Man, quien también estaba haciendo un rondín observó todo lo ocurrido y fue a confrontar a su compañera de batallas. Ladybug aterrizó en un techo y se preguntó si había sido algo ruda con la chica.

—¿No crees que fuiste algo dura con la chica? —le preguntó el héroe arácnido bastante serio.

—Puede que sí Spidey —le respondió Ladybug con el mismo tono entonces el héroe la observó fijamente haciendo que ella apartara la mirada algo apenada.

—¿Por qué lo hiciste? —le preguntó Spider-Man con un deje de decepción.

Entonces Ladybug suspiró algo incomoda, pues se avergonzaba de lo que había hecho hace unos instantes.

—Porque ella le estaba coqueteándole a Adrien a bases de mentiras —tras decirlo ella se tapó la boca sorprendida de que eso hubiera salido de su boca. Instantes después el héroe arácnido negó con la cabeza.

—La ofendiste solo porque estaba con él ¿Verdad? —Spider-Man le preguntó con un tono algo sarcástico.

Ladybug se negó a responder, pues sintió como su corazón se estrujaba al saber al punto al que quería ir Spider-Man.

—¿Sabes que pudiste hacer que la akumatizaran por eso Ladybug? —Spider-Man le preguntó de forma capciosa utilizando un tono de voz grave y duro.

Ladybug cerró los ojos por la reprimenda que el héroe arácnido, él la hacía sentir culpable y ella sabía que él tenía razón.

—Tal vez hiciste eso por celos, tal vez no... pero esa no era forma —le siguió reclamando pero Ladybug tuvo un arrebato y observó a Spider-Man con una expresión furiosa.

—¡¿Y tú qué sabes Spider-Man?! —Ladybug le gritó haciendo que él se quedara callado pero por dentro él sabía que ella había tocado una fibra sensible.

Tras tener ese arrebato ella se volvió a tapar la boca pero ya era tarde.

—Sé bastantes cosas Ladybug... —Spider-Man le contestó con un tono bastante frío haciendo que ella sintiera como se volvía a estrujar su corazón.

—Y una de ellas es que nunca trataría a una persona así... La que no sabe nada eres tú —le contestó con el mismo tono frío pero esta vez lo dijo con deje de indiferencia haciendo que a Ladybug se le salieran las lágrimas.

—¡Perdóname Spidey! Yo no qui...

Pero ella fue interrumpida por Spider-Man.

—Sí quisiste Ladybug —le respondió con un tono seco para después proceder a lanzar una telaraña e irse.

Tras la discusión con Spider-Man Ladybug fue hacia su hogar, más precisamente a su habitación para destransformarse, después de hacerlo ella se tiró en su cama boca abajo. Ella sabía que había tocado un nervio sensible de su compañero y también sabía que él tenía razón pero a su vez se cuestionaba por qué sus palabras le afectaron tanto, con Chat no pasaba eso ¿Pero por qué con el héroe arácnido si? esa cuestión le taladraba la cabeza pero Tikki consiguió hacer que ella girara su cabeza y la mirara con atención pero hasta cierto punto le costaba.

—¿Por qué actuaste así con esa chica Marinette? —le preguntó la kwami mientras la observaba fijamente mientras la chica le miraba con desgana.

—Por celos Tikki —le contestó Marinette arrastrando las palabras.

—¿Celos? —preguntó Tikki tratando de comprender.

—Sentí celos de que Lila llamara la atención de Adrien y Spider-Man termino pagando por eso —le contestó mientras hundía su cara entre las almohadas de su cama.

—Él trató de hacerme entender que me equivoqué y me desquite con él —Marinette le contó a Tikki bastante desanimada, quien la miró con compasión.

—¿Y por qué no tratas de disculparte con él Marinette? —le preguntó la kwami bastante inocente pero no recibió una respuesta de la peliazul, así que Tikki decidió dejar las cosas así y fue a recostarse al lado de Marinette.

De manera simultánea Lila caminaba por las calles de París. Ella se sentía bastante humillada por Ladybug y bastante molesta porque ella arruinado sus oportunidades con el rubio modelo y consecuentemente sus oportunidades de encajar y de ser aceptada pero no, Lila estaba sedienta de venganza pero no sabía cómo. Una vez quiso ser una gran heroína como Ladybug pero después de ese día todo cambio. Ahora ella reemplazaría a Ladybug y se encargaría de evitar que otra mierda como esta pasara otra vez.

Hawk Moth en ese momento sintió los sentimientos negativos de dos personas pero se decantó por la chica que había sido humillada por su mortal enemiga; Ladybug, pasando de la muchacha peliazul pero de haber sido él hubiera akumatizado a las dos.

Unas horas más tarde el Gral. Harcos Salazar decidió salir de la casa de su esposa para hacer una visita, una vista que era prioritaria para que todo saliera bien y él el pudiera regresarse a Landavidis mucho más tranquilo. Cuando él estaba cruzando la puerta principal el llamado de su amada esposa lo detuvo.

—¿A dónde vas Harcos? —le preguntó Annette mientras cruzaba sus brazos haciendo que el general se volteara a verla.

—Voy a visitar a un viejo amigo —Harcos le contestó haciendo que ella alzara una ceja, tal como lo haría su hijo.

—¿A quién? ¿A Dumbledore? —le preguntó Annette quien se disponía a ir con él

—No Annie —le respondió Harcos mientras que Annette se descolocó por el apodo él le había dicho—. Iremos con Fu ¿Lo recuerdas Annie?

Annette sonrió de manera cómplice.

—Cómo olvidar al viejo Wang —le contestó para después tomar su mano y salir por la puerta de la casa.