Capítulo 13: La Historia de un Soldado
Unos días habían pasado desde que Volpina se había unido al grupo, pero también habían pasado desde que Spider-Man había discutido con Ladybug.
Las palabras que usó el héroe arácnido la habían herido bastante, tanto que ella estaba comenzando a dudar sobre sus convicciones, sabía que eso no era propio de ella pero le afectaba bastante. Ella se preguntaba por qué le afectaban sus palabras si le gustaba Adrien o eso creía... Se preguntaba por qué se sintió cercana a él si apenas tenía un par de meses de conocerlo. Sin que Marinette lo supiera Tikki la miraba de forma triste, ella sabía que todo esto era un mal entendido que podría solucionar si solo se pusieran a dialogar pero también sabía que por el momento eso era imposible. Así que la convenció de que hablara con Annette, a lo mejor ella le podría ayudar o eso esperaba.
Mientras tanto Peter fue a ver a Pablo (Y de paso a Saulo) como era un día libre fue temprano. Cuando llegó al hogar de los Salazar tocó la puerta solo para toparse con la madre de su amigo, la cual lo vio con curiosidad.
—Hola Peter ¿Qué se te ofrece? —Sarah preguntó con simpleza.
—Quería ver si estaba Pablo —Peter le preguntó con algo de nerviosismo, a lo que ella alzó una ceja.
—Sí, de hecho esta es su habitación escribiendo... si gustas puedo hablarle.
—Sí, por favor —Peter aceptó la propuesta de la bruja pelirroja.
Casi al instante ella se golpeó la frente con la palma de su mano a lo que Peter la vio con curiosidad.
—Que modales los míos... —ella se recriminó de una manera algo exagerada y chistosa— ¿Gustas pasar?
Peter asintió y ambos pasaron hacia la sala, y tras eso Sarah fue por Pablo.
Unos minutos después apareció Sarah en compañía de su hijo, quien saludo a su amigo apenas lo vio.
—Gracias Sarah— le agradeció a la francotiradora, a lo que ella le dio una sonrisa afable.
Después de eso ambos amigos fueron a la habitación del joven Salazar, quien al ver su laptop fue a leer lo que llevaba escrito ese día.
—¿Qué es eso Pablo? ¿No será alguna tarea? —le preguntó Peter al ver en la pantalla de la laptop una ventana abierta de Word.
—No Peter... eso es una historia que estoy escribiendo.
—¿Y de qué trata? —Peter le preguntó para después dar un vistazo a la habitación.
—Trata sobre una guerra que ocurrió en Landavidis unos años después de su fundación, más precisamente cuando los romanos quisieron ocupar ese territorio pero fueron repelidos y expulsados por las tropas de Avinatán el primer rey de Landavidis alrededor del año 50 d.C. —le contestó Pablo bastante emocionado.
—Pero Avinatán es un nombre de ascendencia judía ¿no? —preguntó Peter con curiosidad a lo que Pablo asintió.
—Él era hijo de la tribu de Judá y se rumoreaba que descendía del rey David. Antes de la unificación de las trece tribus él se encontraba en diáspora difundiendo la palabra de su maestro —Pablo le respondió calmando su curiosidad.
Después de platicar un rato Peter decidió platicarle el problema que tuvo con Ladybug, a lo que Pablo lo observó con desaprobación, cosa que sorprendió a Peter quien no esperaba esa reacción de su parte.
—Siento no estar de tu lado esta vez Peter pero creo que fuiste bastante duro con Ladybug, vamos hombre ni siquiera la dejaste explicarse.
El joven Parker se quedó pensativo ante las palabras de su amigo sabía que él tenía razón y también que reaccionó de una manera bastante impulsiva.
—¿Por qué no tratas de disculparte con ella? —preguntó Pablo a lo que Peter negó rotundamente.
—Después de lo que dije no creo que me perdone.
Pablo miró la cara de arrepentimiento que él traía pero tal vez él debía pasar por esto para mejorar y no ser tan bocón la próxima vez.
—Claro que te perdonará, lo que no sabemos es cuando —Pablo le respondió haciendo que Peter se sintiera algo mal—. Lo mejor que puedes hacer ahora es tratar de limar las asperezas que tú mismo creaste.
Tras esa conversación Peter miró con atención el violín que estaba al otro lado de la habitación.
—¿Y ese violín Pablo? —preguntó Peter con curiosidad mientras su amigo negaba con la cabeza.
—Es mío, de hecho lo dejé en mi casa en Landavidis pero como lo voy a necesitar para el día de la música le pedí de favor a Horus que si me lo podía traer y he lo aquí —le contó Pablo mientras miraba las partituras que estaban al lado de su Laptop.
Un rato después Peter y Pablo fueron a ver a Saulo, quien se encontraba en el cuarto de las armas limpiando su STR con algo de dedicación.
Saulo levantó la vista de su fusil y observó con detenimiento la cara del joven Parker.
Peter al ver la cara de Saulo recordó la pregunta que quería hacerle, así que se le acercó y se la susurró en el oído. Él esperaba que Saulo le pudiera dar un consejo a parte del de su amigo e iba a tratar con los dos para tratar de arreglar las cosas que él había estropeado.
—Te voy a contar una historia Peter, tú también escúchala Pablo que también te va a interesar —Saulo le indicó a su hijo para que también escuchara.
—Una vez un joven soldado estaba pasando por un luto... el luto era por haber perdido a su hermano gemelo en una misión que resultó ser un desastre —Saulo hizo una pausa y continuó—. Tan perdido estaba en su dolor, que perdió el camino y se convirtió en alguien temido. En uno de esos días a ese soldado le asignaron un par de nuevos compañeros, y parecía que la ironía imperaba pues resulta que sus nuevos compañeros también eran hermanos.
Saulo soltó una risa irónica.
—Él mayor era alguien destacado en la rama de antiterrorismo pero la menor era alguien que el desconocía o eso creía en ese momento. Con el tiempo los tres se hicieron bastantes cercanos pero ese soldado se negaba a dejar a florecer esos lazos por el temor de sufrir una perdida en un futuro —Saulo contaba esto con bastante nostalgia cosa que sorprendió a ambos jóvenes.
—Pasado un tiempo la hermana menor increpo a este soldado bastante molesta por su actitud, pero este en un arranque, le dijo que era una molestia y que estarían mucho mejor sin ella provocando que ella lo golpeara y saliera corriendo —Peter se sintió identificado con esta situación y Saulo notó esto—. Cuando se dio cuenta de la estupidez que había hecho, el soldado fue tras ella para disculparse pero no la encontró. Así que la busco pero la búsqueda no dio más resultado que una nota que decía que la había secuestrado para intercambiarla por información estratégica haciendo que el joven soldado se cabreara.
Ambos chicos estaban ensimismados por la historia que les estaba contando, Sarah también se había unido al grupo para escuchar la historia la cual le traía unos recuerdos bastantes agridulces.
—El joven soldado se puso a investigar y con el paso de los días se dio cuenta que un compañero suyo fue preparando las cosas para hacer que ella explotara con él, así que junto con el hermano mayor fueron a por él. Cuando lo capturaron y tras una larga tortura, él les confesó que la había vendido —Saulo hizo una pausa para ver a su esposa quien lo veía atentamente—. Eso hizo que se enfadara y sin más dilación le pegó un tiro en la frente, y ambos fueron en la búsqueda de su compañera. El soldado llegó y junto con el hermano mayor voló la puerta del edificio en la que se encontraba y ejecutaron a todos los que les opusieron resistencia.
—Al llegar a donde la tenían cautiva un guardia la tomó un cuchillo y lo puso sobre su cuello para que no le hicieran nada, el hermano mayor arrojó su FN FAL para demostrar que iba en serio y el soldado tiró su pistola M1911 para que la soltara. Entonces el guardia, recordando sus órdenes, le cortó el cuello a ella ante la mirada atónita y aterrorizada de ambos —Saulo soltó unas lágrimas amargas—. El soldado sintió un golpe muy duro... sintió como si le hubieran atravesado el corazón con una daga al rojo vivo y en movimiento rápido le voló la cabeza al guardia con un certero disparo de un revólver que tenía oculto.
—Tras eso corrió hacia ella y la tomó entre sus brazos pidiéndole perdón. Con una de sus manos trató de parar la hemorragia sin éxito, suplicándole a Dios para que no muriera y de manera milagrosa su herida se cerró salvándole la vida.
Peter tuvo la duda de cómo se cerró la herida que era perfectamente mortal pero Pablo alzó su brazo llamando la atención de su padre.
—¿Papá conociste al soldado?
Saulo formó una mueca que trataba de ser una sonrisa.
—Lo conozco a tal grado como si fuera yo mismo —Saulo le contesto en clave pero de inmediato ambos chicos captaron que se refería a él.
Una vez que Saulo término su historia, Sarah le susurró al oído que todo estaba perdonado... que eso no fue su culpa, eso hizo que el capitán se compusiera y la abrazara deseando que nunca le pasara algo como eso otra vez. Asimismo al detectar su tristeza, Horus apareció en una llamarada majestuosa mientras cantaba una melodía que calmaba el corazón de su compañero, Peter se maravilló por la majestuosa ave, la cual era acariciada por Saulo con bastante cariño.
Peter le preguntó a Pablo de que especie era a lo que él le respondió que era un fénix. El chico se sorprendió por la respuesta de su amigo y en un principio creyó que le estaba tomando el pelo. Pero él negó con la cabeza y le iba a explicar pero fue interrumpido por su abuela.
—Realmente es un fénix Peter —le contestó Annette con una expresión divertida.
—¿Realmente existen? —preguntó el chico con bastante incredulidad.
—Claro, de hecho yo tuve la misma reacción que tú cuando lo vi por primera vez.
Peter la vio sorprendido.
—¿Cuándo fue eso? —Peter le preguntó, a lo que Annette le respondió con una sonrisa.
—Unas horas después de que Harcos evitara mi ejecución.
—¿Y es inteligente? —preguntó Peter por impulso a lo que el fénix lo observó con fiereza a lo que Pablo se le acercó al oído.
—Demasiado —tras decir eso Pablo volteó a ver al fénix, quien seguía viendo a Peter con fiereza—. Por eso te está mirando así... parece que le ofendió que cuestionaras su inteligencia.
Unas horas más tarde Marinette fue a ver a Annette para averiguar si podía ayudarla... podría ir con Alya o con Peter pero no creyó que fuera conveniente, específicamente porque ellos no saben que ella es una heroína.
Tras un duro camino lleno de pensamientos que trataban de alejarla de ahí y que fuera corriendo a su habitación para sujetar una almohada mientras escuchaba música triste y se recriminaba el hecho de no ser valiente para enfrentar ese problema. Cuando llegó a la entrada de la residencia de la anterior Ladybug, la chica alejó esos pensamientos mientras acercaba su mano al viejo timbre que se encontraba al lado derecho de la puerta. Marinette estaba por tocar cuando la puerta se abrió para permitir la salida de Pablo, Gabriel y Peter.
—Hola Mari ¿Cómo estás? —le preguntó Peter bastante animado a lo que la chica sonrió encantada por su actitud.
—Bien Pete ¿Qué están haciendo? —le preguntó Marinette mientras se rascaba la nuca con movimientos rápidos.
—Iba a ir con los chicos a encontrarnos con los demás en la Torre Eiffel y de ahí íbamos a ver la catedral de Notre-Dame a ver si tenemos suerte y nos encontramos con Cuasimodo y sus amigas gárgolas —Peter le respondió a lo que la chica rió bastante divertida por la ocurrencia de su amigo.
—¿Quieres venir? —Peter le preguntó, ella casi iba aceptar cuando recordó a lo había venido.
—Lo siento Pete pero tengo unos asuntos pendientes que atender pero te lo compensaré en otra ocasión —Marinette le respondió bastante apenada.
A Peter le pareció bastante tierna por la expresión apenada que tenía.
—Bueno, en otra ocasión será Mari... espero que te vaya bien en tu asunto, nos vemos después —se despidió Peter mientras sentía que su corazón se le iba a salir del pecho.
—Gracias Pete, nos vemos.
Los tres amigos se estaban alejando cuando Marinette le gritó a Pablo llamando su atención.
—¿De casualidad se encuentra la señora Annette, Pablo? —Marinette le preguntó al chico, quien solo alzó una ceja confundido.
—Sí se encuentra... tienes suerte haber llegado en este momento porque en un rato mi abuela iba a salir con mi madre y mi padre a visitar a alguien —le respondió el chico de manera apresurada pero cortés.
Tras responderle a Marinette Pablo fue a hablarle a su abuela, unos minutos después los dos aparecieron tras el umbral de la casa.
Cuando estaban enfrente de Marinette, Pablo le contó a su abuela que ella le hablaba mientras señalaba con la mirada a la chica, la cual se puso nerviosa cuando Annette la volteó a ver.
—Gracias Pablo, ya puedes ir con tus amigos a la catedral —Annette le dijo a su nieto, el cual asintió vigorosamente y se fue con Peter y con Gabriel.
Cuando se fue su nieto, Annette volteó a ver a Marinette quien estaba bastante nerviosa. Ella sonrió internamente pues esa chica le recordaba a cuando ella tenía su edad. Casi de inmediato invitó a pasar a la chica, la cual acepto educadamente. Ya una vez en la sala principal Annette le preguntó que se le ofrecía a lo que Marinette le contestó que quería preguntarle algo, pues había tenido unos roses con un compañero bastante querido por una chica mitómana. Annette escuchó cuidadosamente a Marinette, ella sabía que era un tema delicado, así que no podía decir las cosas por decir... ella tenía que guiar a esta chica.
—Lo que me cuentas Marinette es un tema bastante delicado... yo sé que confías en tu compañero y le tienes gran aprecio pero... —Annette suspiró pesadamente—. No debes dejar que esa chica les siga comiendo la cabeza a tus amigos pero debes de hacerlo de una manera más sutil.
—¿Sutil? —Marinette preguntó no entendiendo lo que la mujer de cabellos rubios platinados le quería decir.
—La mayor razón por la que tu amigo y compañero se enojó contigo es por como reprendiste a esa chica... sin ser sutil, la verdad no sé qué te hizo confrontarla así pero esa no fue la manera —Marinette le iba a contradecir pero Annette continuo lo que quería decir—. No te digo que no la hubieras reprendido, si yo fuera tú también lo hubiera hecho.
Marinette asintió de acuerdo.
—Pero hubiera esperado el momento indicado para hacerlo... no en un lugar público donde no faltan los chismosos y la gente que juzgue a los demás por cualquier tontería, haber dime Marinette ¿qué hubieras sentido que si en vez de esa chica te lo hubieran hecho a ti en las mismas condiciones? —Annette le preguntó a la chica quien se quedó pensativa por unos instantes.
—Me hubiera sentido humillada y avergonzada... también hubiera nacido una especie de rencor hacia el que me hubiera hecho eso —tras decir eso la chica quedo shockeada al conectar los puntos—. Podría haber sido akumatizada por Hawk Moth.
Annette asintió complacida por la deducción de la chica.
—Pero volviendo al punto de Volpina, ¿No le encuentras similitud con alguien? —la anterior Ladybug le preguntó a ver si se daba cuenta, aprovechando la deducción que había hecho hace unos instantes.
—Lila... —susurró Marinette algo insegura.
—Además ¿no te parece sospechoso que después de su primer rose pasara lo del banco central apareciera una nueva heroína con temática de zorro, aun cuando su miraculous está a salvo con el maestro Fu? —le preguntó Annette haciendo que Marinette cayera en cuenta que Volpina era la forma akumatizada de Lila Rossi.
Marinette estaba segura que debía encargarse de ese problema, ella todavía dudaba si debía hablar con Spider-Man para limar asperezas y enfrentarse a Volpina en compañía de Chat Noir. Annette notó como la chica todavía se debatía si hablar con su compañero así que decidió apoyar un poco.
—Te recomiendo que hables con tu compañero y arreglen sus diferencias —ella hizo una pausa para pensar con cuidado lo que iba a decir pues inevitablemente esa situación le traía recuerdos dolorosos que creía que había dejado bastante atrás.
—Solo así podrán hacer frente a la amenaza que representa Hawk Moth, pero más importante Marinette... Debes sincerarte contigo misma sobre lo que realmente sientes —Annette le terminó de aconsejar a la chica, la cual se quedó pensativa por sus palabras.
Tras pensarlo un rato Marinette le afirmó con bastante determinación que lo trataría... que pasarían por este obstáculo aunque les costara la vida. Annette estaba complacida por la chica, estaba contenta de que el maestro Fu la hubiera elegido para ser la portadora del miraculous de la mariquita.
Unos momentos después Annette tuvo que despedirse de la chica porque ya se le hacía tarde para la visita que iba hacer a un viejo amigo.
Marinette estaba determinada a terminar con ese estúpido conflicto y su compañero le iba a escuchar quisiera o no. Tikki estaba bastante contenta de que su amiga fue con Annette, la charla que tuvieron pareció devolverle el enfoque a su amiga, ella sabía que Annette tuvo diferencias con su compañero anteriormente... especialmente en el año que conoció al militar que la salvó, ese hecho pareció hacer mella en él, en especial porque la rescató justo cuando ya estaba a punto de rescatarla y quedar como un héroe ante ella.
—Sabes fue bueno venir —le comentó la kwami con una expresión alegre y cantarina que hizo sonreír a la chica.
—Tuviste razón en que viniera a verla, aunque no hablamos sobre muchos temas esa conversación me hizo enfocarme de nuevo en el verdadero problema que es Volpina y también a... —Marinette dejó incompleta esa parte haciendo reír a Tikki.
—¿A? —le preguntó la kwami haciendo que Marinette hiciera un puchero.
—A no ser tan impulsiva —comentó la chica con un aura deprimente a su alrededor.
—Eso Marinette —le contesto Tikki bastante animada haciendo que la chica dijera un urra bastante desanimado mientras iban al hogar de la peli azul para ir conformando el plan para hacerle ver a Spidey que Volpina era la verdadera villana de esta historia.
