Capítulo 14: Un Plan y Una Visita Inesperada

Después de que Marinette dedujera que Lila era la versión akumatizada de Lila y de hablar con Tikki la chica decidió desenmascarar a la mentirosa a como diera lugar.

Ella notó que a Juleka tampoco le había caído muy bien que digamos, así que quedó con la chica de vestimentas oscuras para verse en el parque que quedaba cerca del colegio. Aunque en realidad no tenía mucho problema en que fuera Gabriel... de hecho ella podía incluirlo en su plan para encargarse de desenmascarar a la mitómana en el caso que él fuera con Juleka, lo cual era muy probable.

Gabriel estaba acompañando a Juleka a su hogar después de su salida a ver la catedral de Notre-Dame, la cual su construcción le pareció muy magnifica para él e incluso la comparó en magnificencia a la Catedral del Bosque la cual se encontraba en la parte septentrional del país en una ciudad rodeada de bosque, los cuales eran sagrados para las antiguas tribus que habitaron por ahí... además que había sido mandada a edificar por su antepasado Geroi I "El Grande".

Ambos estaban por llegar cuando Juleka recibió una llamada por parte de Marinette, la cual la invitaba al parque que quedaba cerca de la escuela para tratar el "asunto" de Lila "la mitómana" Rossi.

Cuando terminó la llamada Juleka le dijo a Gabriel que debía ir al parque para ver a Marinette para hablar del asunto del otro día, a lo que el chico asintió recordando lo que ella le había contado ese día. Los dos ya estaban en el parque (siendo seguidos de cerca por Saulo quien iba de manera sigilosa). Cuando Marinette los vio supo que plan de acción iba a tomar... ya que Gabriel estaba con ella como pensó que estaría.

—¿Cómo están chicos? —les saludo Marinette de una manera bastante entusiasta a lo que fue correspondida por los muchachos.

—Se preguntaran porque están aquí —les cuestionó como si fuera una reclutadora del ejercito a lo que ambos muchachos asintieron siguiéndole el juego a su amiga.

—Los cité aquí para que me ayuden a desenmascarar a Lila —les contestó causando que Juleka y Gabriel se miraran con curiosidad.

—¿Y cómo se supone que vamos a hacer eso? —le preguntó Gabriel ganándole la palabra a Juleka, quien negó divertida.

—Pues supongo que tu Juleka nos puedes ayudar cuestionándola sobre sobre el príncipe Gabriel —le sugirió Marinette haciendo que Juleka la mirara de manera un poca más seria.

—¿Crees que yo tengo algo que ver con el príncipe de Landavidis? —le preguntó Juleka algo preocupada a lo que Marinette la vio de manera triunfante.

—Porque lo tienes en a un lado de ti —Marinette le contestó mientras señalaba la posición de Gabriel.

—¿Pero cómo? —le preguntó su amigo bastante preocupado a lo que Marinette alzó una ceja pero le restó importancia.

—Verán...

Marinette iban pasando por el hotel Le-Grand Paris cuando vio que Rose, Gabriel y Saulo bajaron de un auto negro y se acercaron a la recepción para ver al encargado. Así que se acercó para saludarlos cuando vio que Saulo le hablaba al portero.

—Claro señor... el príncipe de Landavidis junto con su escolta y una amiga —Marinette alcanzó a escuchar y se detuvo en seco para escuchar mejor.

Vio que el portero iba a hacer algún comentario pero Saulo le mostró su identificación para afirmar sus palabras.

Tras interactuar un poco, Gabriel y Rose se adelantaron dejando a Saulo atrás, quien habló con el portero mientras veía como le dejaba unos billetes en un bolsillo del chaleco.

—¿Puedo contar con que no se sepa que el príncipe Gabriel está aquí? —le preguntó de forma tranquila.

—Claro señor cuente con eso —afirmó el portero a lo que Saulo asintió satisfecho.

La chica se quedó impactada por la revelación involuntaria a manos de Saulo, así que sin pensarlo se retiró rápidamente para que no la viera, pues al parecer era de suma importancia que nadie se enterara que él era el príncipe a juzgar por el acto de Saulo de dejarle dinero al portero.

—Así fue como me di cuenta que eras un príncipe, Gabriel —le terminó de contar la chica algo avergonzada como si hubiera hecho un crimen.

—Perdóname por cómo te plantee incluirte en el plan pero es necesario para encargarme de Lila —se disculpó por la actitud que había tomado al principio.

Gabriel se había puesto nervioso por como la chica se había dado cuenta tendría que hablar largo y tendido con sus padres y sus tíos para que no pasara a mayores y lo alejaran de sus amigos. Marinette se dio cuenta de cómo Juleka y Gabriel se habían puesto nerviosos, esto también la empezó a preocupar y entonces decidió preguntarles por qué se habían puesto así.

—El secreto de que yo era un príncipe nada más lo sabían Juleka y Rose aparte de ti —Gabriel hizo una pausa para pensar claramente lo que iba a decir.

—Me dejaron venir únicamente si no contaba mi estatus... de por sí únicamente me dejaron contarle a Juleka y muy a duras penas —recordando la charla que había tenido con su padres por vía video llamada.

—¿Por qué? —les preguntó la chica peli azul con una expresión de confusión muy evidente.

—Porque quieren protegerme de la gente de Kingpin... aunque me parece una pérdida de tiempo por la razón que él ya sabe que yo estoy aquí —Gabriel volteó a su derecha y alzó su brazo para señalarle a su tío que ya se había dado cuenta de su presencia, cosa que sorprendió a Saulo.

—Pero él no tiene el coraje de atacarme porque le tiene miedo a mi tío, quien de hecho es mi escolta —a lo que Juleka quien ya sabía del asunto no le impactó la revelación pero a Marinette la puso muy nerviosa.

—Pero cuando domine mi poder, el me tendrá miedo a mí y ni siquiera se atreverá a tocar a mis amigos y la gente que me importa empezando por Juleka, aunque tengo la sospecha que el poder de mi primo superará al mío con creces —Gabriel comentó con un tono bastante serio remarcando que iba en serio.

—Si quieres que colabore contigo debes convencer a mis padres... Ladybug —Gabriel le indicó a Marinette con simpleza sabiendo que siendo respaldado por su tío, el pequeño secreto de que había despertado su poder y la palabra de la heroína le darían permiso de revelar su procedencia.

—¿Cómo lo supiste Gabriel? —preguntó Marinette bastante preocupada y Juleka solo se limitó a mostrar una cara de asombro.

Gabriel sabía que podía estar jugando a un juego bastante peligroso, así que debía ganarse la confianza de la chica.

—Lo supe cuando comparé las imágenes existentes de Ladybug con una foto tuya... realmente me sorprende los ciegos que son los parisinos... sin ofender Juleka —el joven príncipe se disculpó con su mejor amiga a lo que la chica de aspecto gótico le restó importancia.

—No te preocupes Gabriel, hasta cierto punto tienes razón nunca creí que mi amiga fuera Ladybug y mucho menos en comparar imágenes como lo hiciste tu... bueno aunque Alya estuvo bastante cerca de descubrirla —Juleka se sinceró con Gabriel recordando cuando Alya estuvo a segundos de descubrir el secreto de Marinette cuando casi le pone una foto recortada sobre su cara.

Gabriel notó como chica de pelos azul oscuro se estaba poniendo bastante nerviosa por el hecho que el supiera su secreto.

—En realidad no te juzgo Marinette, sé bastante bien por qué motivo hiciste eso... sería bastante peligroso que algún villano se enterara de tu identidad secreta y aprovechara la oportunidad para atacar a tus seres queridos —Juleka le comentó a Marinette comprendiendo el hecho del porque no les confió el secreto a ellas sus amigas y en especial a Alya su amiga más cercana.

—Yo no voy a compartir tu secreto y estoy segura que los reyes de Landavidis tampoco lo harán —Juleka le aseguró a Marinette quien estaba dudando sobre qué hacer.

—Marinette yo estoy dispuesto a ayudarte a debilitar a Lila, de quien sé que esta akumatizada lo puedo ver mi poder pero ocupo tu ayuda para convencer a mis padres porque si revelara mi estatus de ese modo sin su permiso van a proceder a borrarles los recuerdos que tengan sobre mí y me alejaran de aquí para ponerme a salvo —el joven príncipe le compartió su situación a la heroína quien comprendía su situación pero no podía permitirse exponerse públicamente.

Gabriel le comentó a Marinette algo que la hizo cambiar de opinión, aún tenía sus dudas pero tenía que hacerlo de esa manera para debilitarla y hacerse cargo de la situación.

—Mis padres tratarán toda esta situación como si fuera secreto de estado, así que no tienes nada que temer, te doy mi palabra de honor Marinette —el chico le prometió sabía que por el momento sería de mucha ayuda que le dieran el permiso de decir quién era y tal vez en el futuro también.

Tras convencer a Marinette de hablar con los padres de Gabriel, los tres amigos fueron a la casa de Annette para comunicarse por vía video llamada o eso creía Marinette pero Gabriel fue una habitación contigua de la sala principal en donde estaba Horus, el majestuoso fénix lo miraba con curiosidad como si le estuviera preguntando que si qué necesitaba.

—Horus necesito que me lleves a mí y a unas amigas con mis padres, sé que únicamente le haces caso a mi tío abuelo Harcos y a su familia pero realmente necesitó que me hagas este favor... por favor —Gabriel le pidió de forma sincera y humilde a lo que el fénix soltó un canto hermoso afirmando que lo ayudaría.

Saulo quien acababa de llegar a la casa vio a las chicas en la sala de la casa e intuyó que iba a hacer su sobrino, así que se dirigió a la habitación en donde el estaban el fénix y el joven. Horus al ver a su compañero cantó bastante alegre haciendo que Gabriel volteara a ver al soldado quien lo veía con curiosidad.

—Me imagino que vas a ver a tus padres en compañía de tus amigas y ocupas mi ayuda y la de Horus para hacer eso —comentó Saulo de manera casual haciendo que Gabriel se quedara sorprendido de que su tío supiera eso.

Al ver que el chico no contestaba por la impresión decidió continuar.

—Sé que ocupas ayudar a Ladybug y ello implica que expongas tu identidad Gabriel... si fueran condiciones normales ya hubiera hecho que Sarah obliviateara a Marinette pero ya despertaste tu ojo ilusorio y también conoces algo de defensa personal — Saulo suspiró con algo de cansancio y esbozo una sonrisa algo divertida.

—Sin contar que ya manejas ese poder de manera aceptable aunque te falta algo de dominio pero con eso, mi ayuda y la ayuda de tus amigas podría bastar para convencer a Geroi e Irina, así que vamos Gabriel... entre más pronto vayamos, más pronto volveremos —Saulo termino de contarle a Gabriel mientras Horus voló hasta el hombro de su amigo.

Ambas chicas vieron la hermosa ave que estaba en el hombro de Saulo, ambas se quedaron maravilladas por la apariencia del fénix, a quien las chicas le parecieron bastante agradables.

—Quiero que todos se sujeten de mí —indicó Saulo mientras Horus parecía envolverse en llamas pero no parecía quemarse e inmediatamente todos se sujetaron de él.

—Horus llévanos con Geroi —tras estas palabras del soldado el fénix los teletransportó hasta el despacho principal del Palacio de Aontas en Landavidis.

Geroi estaba revisando unos documentos en compañía de su querida esposa Irina, ella se había ofrecido a ayudarle para revisar los documentos necesarios para un plan económico y humanitario que estaban creando para apoyar a los ciudadanos sirios por la precaria situación de su país. Tan pronto Gabriel y compañía aparecieron a media sala en medio de un fogonazo que hizo que varios guardias del recinto entraran armados para ver sucedía en el despacho pero fueron despedidos por Irina tras normalizarse la situación e informarles que era su hijo y unos acompañantes quienes habían sido los causantes de tal alboroto dejándolos más tranquilos.

Una vez que se fueron los responsables de su seguridad Geroi e Irina voltearon a ver al grupo de su hijo. Saulo al sentir la mirada penetrante de ambos monarcas se encogió de hombros restándole importancia al asunto.

—¿A qué debo el placer de su visita Saulo? —Geroi le preguntó tranquilamente a su primo, el cual se acercó para verlo más claramente.

—Lo que pasa es que Gabriel quiere discutir un asunto personalmente con ustedes —Saulo se limitó contestar a lo que la pareja alzó una ceja por la curiosa situación.

—¿Y quiénes son tu acompañantes cariño? —Irina le preguntó cálidamente a su hijo, el cual tomó más coraje para hacer lo que iba hacer.

—Ellas son mis amigas madre... ella es Juleka, de quien ya les había hablado —Gabriel le presentó a su amiga más cercana a lo que la reina la miró con curiosidad y asintió tranquilamente bastante complacida y se acercó a su hijo.

—Ella es la indicada ¿no? —Irina le preguntó a su hijo de una forma en la que él solo pudiera oírla causando que el chico se sonrojara y ella se riera.

—¡Madre! —Gabriel le reprendió bastante avergonzado.

—Pero volviendo al tema ¿quién es tu otra amiga hijo? —le preguntó Geroi bastante curioso e intuía que ella era el motivo de su inesperada visita

—Ella es Marinette padre —el chico les presentó a la peli azul quien se puso algo nerviosa al tener a los padre de su amigo enfrente de ella y examinándola cuidadosamente.

—¿Y debo suponer que ella es el motivo de tu visita, verdad? —Geroi le preguntó a su hijo a lo que él asintió.

Gabriel, aunque estaba nervioso, miró a sus padres con determinación y ellos sabían no lo iban a mover de su posición.

—Quería pedirles el permiso para poder revelar sobre mi ascendencia a ciertas personas —Gabriel soltó la petición de golpe causando que tanto Geroi e Irina se miraran a los ojos algo preocupados.

—¿Estás seguro hijo? —le preguntó Irina algo preocupada a lo que su hijo asintió bastante seguro.

—¿Y cuál es el motivo de esta petición Gabriel? —le preguntó Geroi bastante serio tratando de comprender a su hijo.

—Porque es necesario para poder restarle poder a un akumatizado de vital importancia —le contestó el muchacho en un tono igualmente serio a lo que el rey endureció sus gestos pero era obvio que estaba preocupado.

—Sabes por qué te pedimos que ocultaras el hecho de que eras un príncipe ¿verdad? —le preguntó Geroi con dureza.

—Sí... lo hicieron para protegerme de él —le contestó el muchacho refiriéndose a Kingpin—. Pero hasta cierto punto lo considero innecesario padre.

—¿Y cómo estás tan seguro de eso Gabriel? —le inquirió Geroi bastante serio

—Porque él ya sabe que estoy ahí —el muchacho le contestó a lo que los monarcas abrieron los ojos bastante preocupados por su pequeño hijo.

En la habitación se sentía un habiente bastante tenso o al menos eso era para las dos chicas, Saulo estaba listo para abogar por su sobrino en caso de ser necesario.

—¿Él lo sabe? —le preguntó Irina bastante preocupada a lo que Gabriel suavizó su actitud para dirigirse a su madre.

—Sí madre... él lo sabe pero no se anima a acercarse a hacerme daño —le contestó Gabriel ante la atenta mirada de su padre.

—¿Por qué lo dices Gabriel? —le preguntó Geroi con severidad pues se moría por la angustia de que le pasara algo a su querido hijo.

—Porque le tiene miedo a mi tío —le afirmó Gabriel con bastante seguridad y Geroi no pudo refutar ese punto pues sabía que su hijo tenía razón.

—Además que si me dan ese permiso estaríamos a un paso más cerca de derrotar a Hawk Moth además Ladybug está de acuerdo con ese plan... de hecho a ella se le ocurrió el plan que involucra ese asuntó —le contestó Gabriel bastante seguro de su palabra.

—Pero ella no se encuentra aquí y eso me mucho que pensar hijo —le contestó Geroi bastante serio a lo que Marinette notó que todo podía irse a la borda así que decidió intervenir para apoyar a su amigo.

—Disculpe majestad pero creo que me veo en la necesidad de rebatir ese punto —le contestó Marinette de manera educada.

—¿En qué aspecto va rebatirlo señorita? —le contestó Geroi de forma cortés.

—Lo que pasa es que Ladybug si vino su majestad.

Geroi alzó una ceja por la incredulidad.

—Y en ese caso ¿Dónde se encuentra ella? —le preguntó el rey haciendo que Marinette suspirara para tomar valor y transformarse.

Tras transformarse ante la atenta mirada de todos los presentes en el despacho procedió a mirar a Geroi algo incomoda.

—En frente de usted señor —le contestó la heroína con una actitud confiada a lo que el rey negó divertido.

Irina miraba la situación con bastante cautela así que procedió a cuestionar a Ladybug sobre el plan que tenía, la heroína le contó más a detalle el plan que tenía y prácticamente los había convencido de darle el permiso a su hijo pero nada más faltaba un pequeño detalle para que ambos reyes quedaran satisfechos y tranquilos.

Saulo al notar ese pequeño detalles decidió carraspear con la garganta para llamar la atención de su primo y decirle lo que tenía que decirle.

—Geroi hay un último punto que no te había contado pero desde hace dos meses he estado entrenando a Gabriel —el capitán le indicó a su primo, quien junto con su esposa que quedaron bastantes sorprendidos

—¿En qué aspecto lo has estado entrenando Saulo? —le preguntó Irina algo preocupada a lo que el capitán se sinceró con ellos.

—Lo he estado entrenando para que aprenda a dominar su Ojo Ilusorio —ante esta respuesta ambos padres quedaron bastantes sorprendidos y voltearon a ver a Gabriel con bastante rapidez.

—¿Ojo Ilusorio? ¿Ya lo despertó? —Geroi le preguntó a su primo, el cual asintió bastante orgulloso de su sobrino.

—¿Desde cuándo? —le volvió a preguntar.

—Como desde hace dos meses —Saulo le respondió con simpleza mientras miraba a ambos regentes y fue entonces cuando a Geroi le cruzó un recuerdo por la mente.

—Hace dos meses apareció Gabriel en un noticiero ayudando a Ladybug a detener a una akumatizada ¿o me equivoco? —el monarca le preguntó a su primo quien asintió y le sonrió cómplice a su sobrino.

—¿No fue esa vez que me contaste que Gabriel ya había encontrado a su persona especial? —le preguntó Irina a Geroi pero lo hizo con bastante indiscreción causando que Gabriel se sonrojara y que Ladybug hiciera una pequeña sonrisa apoyando al chico.

—A sí... pero no vi el color de sus ojos... a lo mejor fue por la resolución del video la razón por la cual no se notó —Geroi le contestó a su esposa.

—Hijo debería estar molesto contigo por hacer eso pero me estaría mintiendo a mismo, estoy orgulloso de que tengas el valor de ayudar a los demás y eso demuestra que algún día serás un mejor rey que yo —Geroi le declaró a su hijo quien estaba incrédulo por lo que oía.

Juleka sonrió cálidamente por su amigo pues aunque demostrara esa expresión sabía que esas palabras significaban mucho para él.

—Está bien hijo me han convencido... si te vamos a dar el permiso para eso, solo te pido que lo uses a discreción por favor —Geroi le indicó a su hijo quien lo miró bastante agradecido.

—A propósito hijo ¿ella no es la chica a la ayudaste? —le preguntó Geroi algo curioso mientras le indicaba a Juleka con la mirada.

—Si padre ella fue... de hecho fue a ella la primera que le revele mi ascendencia —le puntualizó Gabriel.

—Entonces fue por ella que despertaste tu poder ¿verdad? —le preguntó su padre algo curioso a lo que Gabriel solo pudo asentir.

—Entonces cuídala hijo porque ella vale mucho... no me preguntes porque como lo sé porque no lo sé —Geroi suspiró mientras le daban ganas de reirse por lo que acababa de decir.

—Además para despertar ese poder tiene que ser gatillada por un sentimiento muy intenso causado por alguien muy importante para ti —Geroi le indicó a su hijo quien lo escuchó con atención aun cuando él y Juleka estaban muy sonrojados.

Ante la escena ambos reyes les sonrieron de forma afable a ambos chicos indicándole que todo estaba bien.

Unos minutos después todo el grupo se despidió de los reyes quienes también hicieron lo mismo antes de volver al asunto que estaban haciendo antes de su inesperada visita. Una vez que Horus los llevó a París de nuevo, Ladybug se destransformó dejando a la vista a Marinette quien estaba contenta de los resultados de su visita, ahora podía continuar con su plan sin contratiempos, así que se llevó a ambos chicos ante la mirada divertida de Saulo.

—Ah... la juventud —suspiró Saulo recordando su adolescencia.