Capítulo 17: ¿Los He Visto Antes?

—¡Dante! —gritó el primo de este mientras lo veía con preocupación.

—¡Vamos Nathan! en un par de minutos ellos dos ya van a estar a aquí —Dante le expuso a su primo quien estaba bastante impaciente.

Adrien observaba en silencio como los dos primos discutían sobre algo que en especial lo confundía.

—Oye Dante —Adrien le habló al ojiplateado, el cual lo volteó a ver

—¿Cómo demonios saben que soy Chat Noir? —esto último lo dijo de manera cautelosa mientras vigilaba que nadie más los escuchara.

Dante lo observó con cautela entendiendo la preocupación de este y acto seguido sonrió taimadamente.

—Lo siento... pero eso es algo que discutiremos cuando terminemos con el Coleccionista —Dante le contestó dejando entrever que no diría nada al respecto haciendo que el Agreste menor frunciera el entrecejo.

Dante guió a los tres chicos hasta una zona abierta que se encontraba un poco más adelante; el sitio perfecto para que el Coleccionista fuera a por el rubio. Adrien desconfiaba de esos dos chicos pero no podía dejar que anduvieran por ahí con el conocimiento de su secreto, y así pasaron los minutos cuando un estruendo los puso sobre alerta.

—Tal como preví, él ya está aquí y por ende Ladybug y Spider-Man —Dante expuso a los dos chicos que lo miraban atentamente pero grande fue su sorpresa cuando vio que los que habían llegado siguiendo al akumatizado no eran ellos, sino que eran Saulo y Sarah quienes venían tras él.

Saulo disparó dos veces pero grande fue su sorpresa cuando el akumatizado puso su cuaderno delante de él y está a su vez desapareció los tiros para que posteriormente aparecieran dibujados en el mismo.

—En todo mi historial militar me he tenido que enfrentar a un montón de cosas raras y vas y apareces tú —el militar negó en un suspiró.

El Coleccionista volvió a prestar atención al rubio de ojos verdes quien lo miraba de manera seria

—Sabes Adrien, me dolió que tomaras mi libro... ese libro que Emilie y yo batallamos por conseguir y vas tú, lo tomas y seguramente lo perdiste —el villano le mencionó al joven Agreste quien estaba preocupado pues había perdido lo que al parecer era algo jodidamente importante para su padre.

—Pero eso no importa porque ya no harás más desastres cuando estés dentro de este cuaderno —le indicó el villano mientras acercaba lentamente la libreta a la cara del modelo.

—¡No en mi guardia hijo de puta! ¡Repulsión Gravitatoria! —Dante exclamó mientras hacía volar al akumatizado

—¡No tardes Moradito! —le gritó a modo de provocación.

El matrimonio Salazar miraba seriamente al chico de ojos color plata pues ellos habían alcanzado a escuchar las palabras que había utilizado antes de mandar a volar a su oponente con una habilidad que ambos conocían muy bien.

Adrien estaba impactado pues el chico del que desconfiaba le había salvado dos veces pero cuando el cuaderno del villano, el cual había sido lanzado por este, iba a impactarlo pero una telaraña lo alejó de él pero la misma desapareció para después aparecer como una ilustración del mismo, de manera similar a lo que había sucedido con los disparos de Saulo.

—¡Qué bueno que llegamos a tiempo! porque si no, hubieras terminado como un lindo boceto en ese cuaderno —Spider-Man le indicó a Adrien nuestro amigable vecino quien sonrió al verlo.

Ladybug se acercó preocupada por el modelo y empezó a examinarlo de manera meticulosa.

—¿Te pasó algo? ¿No se cómo un raspón, un corte? —le preguntó Ladybug de manera muy atenta haciendo que el modelo se sonrojara.

—Estoy bien Ladybug y todo gracias a él —Adrien señaló a Dante, quien estaba pendiente de los militares que lo estaban observando a él y a su primo de manera muy sospechosa.

—¿Y quién es él? —le preguntó la heroína con genuina curiosidad.

—No sé, de hecho me topé con ellos de casualidad y los perseguí por... bueno no sé por qué los empecé a perseguir —le contestó el modelo mientras se llevaba una mano al mentón.

Spider-Man vio a los ojo de Dante, ese mismo color de ojos lo había visto solamente con Saulo, así que supuso que debía estar relacionado con él, pero pensó en descartar cuando observó cómo Saulo y Sarah lo miraban, lo miraban con bastante sospecha.

—¡Bueno es hora de acabar con esto! —espetó Ladybug mientras tomaba su yo-yo.

—¡Amuleto encantado! —la heroína exclamó invocando su habilidad especial.

Ladybug miró el objetó que su habilidad le había entrado pero se sacó de onda porque ese objeto era un vaso de agua. Spider-Man miró el vaso que estaba en la mano de la heroína y se preguntó qué diablos iban a hacer con un vasito de agua contra un akumatizado, ni que fuera de azúcar para que deshicieran con él.

—¡Un momento! —exclamó el héroe arácnido llamando la atención de todos, quienes posaron sus miradas sobre él haciendo que se pusiera nervioso.

—No... no es nada —Spider-Man indicó causando que todos volvieran a lo suyo.

—Demonios... ese cuaderno debe tener al menos 100 hojas —exclamó Sarah mientras comprobaba sus municiones.

—Ni combinando nuestros disparos podríamos acabarnos esas hojas para dejarlo inservible, o eso creo —ella le expuso a Saulo quien asintió de acuerdo con su hipótesis.

—Creo que al hijo de nuestros amigos ya se le ocurrió algo Sarah —él le indicó mientras observaba como le estaba hablando en el oído a Ladybug, quien asintió complacida al escuchar lo que él decía.

—Creo que debemos distraerlo a punta de disparos para que no note lo que los chicos quieren hacer —Saulo le sugirió a Sarah, quien cortó cartucho dando a entender que estaba de acuerdo con su esposo y así ambos empezaron a dispararle haciendo que el Coleccionista centrara su atención en ellos.

Mientras tanto la pareja heroica se había separado para rodear al villano aprovechando que estaba distraído deteniendo los disparos que la pareja de militares le estaba propiciando. Spider-Man lanzó una telaraña hacia el moradito para posteriormente sacarlo de la zona de tiro, haciendo que su arma cayera al suelo dejándola a merced de la heroína de vestimentas moteadas.

Ladybug la tomó por la parte de la pasta y se volteó a ver a su compañero, el cual se estaba dando de puñetazos con el moradito a la moda. Ella tiró el agua sobre el cuaderno estropeándolo y quitarle el factor peligro.

—¡No! ¡¿Qué has hecho?! —bramó el Coleccionista bastante molesto.

—Dejarte indefenso por supuesto —le contestó mientras le sonreía taimadamente a modo de provocación.

—Es hora de terminar con esto —Ladybug sujetó fuertemente el cuaderno y lo partió haciendo que el akuma saliera aleteando lo más rápido que podía pero no lo suficiente para evitar ser atrapado por el yo-yo de la heroína moteada.

—¡Es hora de acabar con la maldad! —exclamó Ladybug mientras purificaba al pequeño pero peligroso akuma.

—Adiós mariposita —ella se despidió de la mariposa blanca que se alejaba lentamente a través del cielo.

Una vez que el akuma se había ido Ladybug tomó el vaso vacío y lo lanzó al cielo.

—Ladybug Milagrosa— tras la exclamación de la heroína toda la ciudad volvió a la normalidad, incluida la mansión Agreste la cual había quedado hecha un desastre.

Spider-Man se acercó a su compañera exclamando que lo habían hecho bien. Adrien suspiró profundamente al saber que todo había resultado bien.

—¿Qué diablos me pasó? —preguntó Gabriel Agreste mientras se sujetaba la cabeza.

—Te akumatizaron y casi haces trizas a tu hijo —le dijo Sarah mientras le daba la mano para ayudarlo a levantarse, Gabriel puso una cara de preocupación muy evidente.

—¡Dime que no le hice nada a mi hijo! —exclamó el modista—. No sé qué sería de mi si le pasa algo... menos desde que perdí a Emilie.

—Padre estoy bien —le habló Adrien mientras se alejaba de Dante para acercársele.

—¡Gracias al cielo! —contestó el modista mientras miraba hacia la catedral de Notre-Dame y abrazaba a su hijo bastante más calmado de su preocupación de que en su estupidez casi se hubiera cargado a su hijo.

Una vez que ambos Agreste se hubieran ido el matrimonio Salazar observó a ambos chicos.

—¿Algo que quieran contarnos? —Sarah miró de forma acusatoria a ambos jóvenes, Nathan se le acercó lentamente a Dante

—Mi tío nunca me contó que ella diera tanto miedo

Dante miró de reojo a su primo.

—A mí sí —le contestó mientras ambos jóvenes tragaban duro.

Unas horas más tarde Marinette se presentó en las puertas de la mansión Agreste, ella estaba nerviosa por no saber cómo reaccionaría el padre de Adrien a pesar de que él era su ídolo en el mundo del diseño. Tras unos momentos angustiantes la típica cámara apareció y le preguntó que necesitaba

—Venía a hablar con el señor Agreste... Dígale que Marinette la chica que ganó su concurso viene a verlo —la chica, la cual sostenía un libro, le contestó a la voz haciendo que la cámara se ocultara y que las rejas se abrieran lentamente.

Peter estaba concentrado diseñando un dispositivo el cual le ayudaría mucho, un lanzador de telarañas pues normalmente dependía de la que era producida por su cuerpo, él sabía que eso podía ser contraproducente algún día, solo esperaba que no fuera pronto. En eso estaba cuando Tony Stark entró en la habitación repentinamente y sin avisar.

—¿Interrumpo Algo? —preguntó el magnate de forma sarcástica mientras observaba el monitor del chico.

—Te preguntaría algo estúpido pero no tengo tiempo para perder, creo que ya pasó tiempo suficiente para que me informes ¿no crees mocoso? —le preguntó Tony mientras miraba al chico con una ceja alzada.

—Tiene razón señor Stark, ¿pero sobre qué aspecto quiere que le hable? —le preguntó el chico bastante puesto, Tony miró hacia el techo y negó de forma burlona.

—Pues sobre su desempeño —le contestó el millonario.

—Su forma de trabajar se basa en el trabajo en equipo, ellos ya confían en mí, pero siento que nos falta algo y en especial por el tiempo que tenemos siendo héroes —Peter le explicó haciendo que Tony se pusiera una mano en la barbilla.

Tony empezó a reír haciendo que Peter lo mirara fijamente.

—Todo va como esperaba, cuando terminemos con Hawk Moth empezaremos con su entrenamiento.

—¿Terminemos? pero si Sarah y Saulo, hasta el sobrino de ellos, Gabriel, nos han ayudado más que usted Señor Stark —le contestó el joven Parker como si fuera cualquier cosa.

El multimillonario, lo miró fijamente y negó decepcionado pero sabía que el muchacho tenía razón pero no podía dejar las cosas así

—¡Ya verás mocoso, los ayudaré más que esos dos y la bruja ya no podrá restregármelo! —Tony exclamó mientras Peter reía algo contento así que le comentó que ella estaba detrás de él, haciendo que el millonario volteara algo sobresaltado para después ver bastante serio al joven.

—Mocoso con eso no se juega —Tony le explicó con un tono fúnebre.

—Qué bueno que ya lo sabes —le contestó una voz que Stark se volviera a sobresaltar y volteara lentamente.

Cuando terminó de girar su cabeza se encontró con una pelirroja que él conocía muy bien, así es ahí estaba Sarah seguida de Saulo quien veía a los dos seriamente.

—Los dos en la residencia Salazar-Boissieu en menos de una hora —les indicó el militar con un tono de mando que ambos no pudieron contradecir.

—Como tú digas Capinator —le contestó el millonario con un tono sarcástico mientras se iba.

—¿Qué pasó Saulo? —le preguntó Peter mientras miraba a ambos con preocupación.

Sarah lo miró compasivamente.

—Aún no pasa nada pero debemos ir por Ladybug y Chat Noir —le contestó la pelirroja mientras lo miraba de forma tranquilizadora.

—¿Puedo ir con ustedes? —les preguntó el chico algo inseguro.

—¡Claro que puedes! —ella le aclaró bastante contenta.

Peter miro de reojo a Saulo, quien le asintió mientras le daba una media sonrisa.

Después de estar por las calles de París por un rato los tres pudieron dar con Ladybug quien los miró con una ceja alzada mientras cruzaba los brazos.

—¡¿Qué pasa Sarah?! —le preguntó la heroína con algo de cautela.

—Necesitamos que vengas con nosotros, es importante que vengas pues los dos chicos que estaba con Adrien en la tarde no van a hablar hasta que tú, Peter, Tony y Chat Noir no estén presentes y dicen que traen información que puede cambiar el futuro.

La heroína no sabía si reír o no por lo absurdo de la declaración pero al ver la cara seria de Saulo se calmó y decidió ir con ellos.

—¿Quién falta? —preguntó Ladybug quien estaba sentada a un lado de un muy sonrojado Peter Parker.

—Falta Chat Noir —le contestó Sarah después de rememorar rápidamente una lista mental.

Ladybug tomó su Yo-yo y le marcó a héroe gato, el cual no tardó nada en contestar y le afirmó que iría directamente para allá.

Mientras tanto en la residencia Salazar-Boissieu ambos primos se encontraban bajo la vigilancia de Annette, quien se había ofrecido a cuidarlos mientras Saulo y Sarah salían a por los demás. Annette pensaba los chico se le hacían familiares pero no sabía el por qué, ella seguía con esos pensamientos cuando su nieto entro por la sala principal acompañado por una chica que ella ya había visto antes, pues se trataba de Nadia.

Dante al ver a Nadia se sobresaltó, cosa que fue notada por la susodicha y Pablo quienes se giraron para prestarles atención.

—Abuela —el pelinegro le habló a Annette quien le dedicó una sonrisa afable

—¿Qué pasa Pablo? —ella le preguntó a su nieto.

—¿Quiénes son ellos? —preguntó señalando a los dos chicos los cuales les miraban fijamente.

—Realmente no sé quiénes son, ni de dónde vienen, solo sé que uno de ellos tiene el ojo ilusorio —le contestó causando que la chica castaña los mirara con una ceja alzada, pues ella sabía todo lo que conllevaba ese poder.

Dante miró a la castaña pero se centró en sus ojos ámbar los cuales les miraban con una expresión seria, Dante desvió la atención para evitar que ella averiguara algo antes de tiempo, pues él la conocía bastante bien... ella podría llegar al meollo del asunto si se involucrara y eso le daba miedo, aunque no esperaba que Pablo estuviera aquí y mucho menos ella, el castaño esperaba que ella se encontrara en Landavidis, lo cual le inquiría que algunas cosas habían cambiado... solo esperaba que Rafael no hubiera "caído" en acción, si no podría llevar a cabo su plan pero también sabía que debían encontrar al "amigo" de Kingpin y para eso ocupaba que Saulo y Sarah estuvieran dispuestos a cooperar.

Si todo salía bien podría evitar un desastre mundial, la muerte de varios inocentes pero lo más importante, la muerte de sus abuelos y de sus "tíos".

Nadia se giró a ver a Pablo quien la miraba con una expresión de curiosidad en su cara, ella sonrió y negó con la cabeza provocando que Pablo hiciera un puchero pero ella se mantuvo firme con una expresión socarrona en su cara para que los dos terminaran riendo bastante contentos.

—Amor joven —Annette suspiró algo nostálgica.

La mujer que ya tenía varias canas negó al saber lo denso que era su nieto pero sabía que solo era cuestión de tiempo para que ambos terminaran frente a un altar pero eso era una fantasía de ella, pues esa chica se llevaba de maravilla con su nieto.

Annette no podía dejar de pensar que había visto a esos chicos en algún lado, cuando algo en su mente hizo clic, ella recordó haber visto a esos chicos con la misma apariencia en una tarde mientras daba un patrullaje por París cuando ella tenía 21 años pero rápidamente descartó la posibilidad de que fueran ellos pues eso había sido hace alrededor de 74 años.

Nathan seguía algo nervioso por estar en esa situación y no podía evitar pensar algo como: "y si hacemos algo que no debemos y nos cargamos todo lo que conocemos"

Pablo miro a Nathan y no pudo evitar pensar que era demasiado parecido a su primo Gabriel y el color de sus ojos también fue algo que lo intrigó pues eran de un color anaranjado que había visto en algún lado pero dejó de lado esos pensamientos cuando las puertas principales de abrieron de repente dejando ver a un Chat Noir bastante confiado pero que al ver a los chicos se calmó, pues ahí estaban las dos personas que conocían su identidad secreta.

—Vaya, con que el buen Plagg ya encontró un digno portador —mencionó Annette con una media sonrisa.

—Y es nada más, y nada menos que el nieto de mi hermana— ante esta declaración Chat Noir miró sorprendido a la anciana.

—¿Sabe quién soy? —le preguntó Chat con bastante incredulidad a lo que Annette asintió.

—Ese cabello rubio y esos ojos verdes son como los de ella —ella suspiró mientras miraba al héroe negro.

—¿Y cómo conoce de Plagg? —Chat Noir le preguntó.

—Yo conocí a su anterior portador, de hecho lo quería como si hubiera sido mi hermano —le contestó mientras Pablo miró con incredulidad a su abuela.

—¿Y cómo es que conociste al anterior Chat Noir abuela? —le preguntó mientras Nadia negaba divertida pues sabia como era Pablo de curioso.

—Veras pequeño, yo fui la anterior Ladybug —ella le contestó sorprendiendo a su nieto y a su amiga.

—¿Y quiénes sabían eso? —le preguntó Dante quien se había unido a la plática.

—Él y Harcos, y sobre él no fue apropósito que digamos —les confesó Annette mientras disfrutaba las expresiones de los presentes.

—¿Cómo que no fue apropósito? —le preguntó Pablo.

—Verás, cuando Harcos evitó mi ejecución hace 73 años no confiaba mucho en él... a pesar que él nos consiguió armas y municiones, nos entrenó y nos enseñó a combatir en guerra de guerrillas y nos cuidaba en todo lo que le era humanamente posible. Pero eso cambió una noche en la que había vuelto de patrullar por París para apoyar a quien lo necesitara, yo llegué lo más discretamente posible que pude y me destransformé —Annette suspiró y observó a todos, quienes estaban muy picados por la historia—. Después de caminar por un par de minutos pasé por unos arbustos cuando escuche que alguien me decía: " buenas noches Ladybug", cuando escuche eso, yo naturalmente me sobresalté y Harcos me saludó delatando su posición, él se me acercó sujetando su Mauser con el cañón apuntado hacia el suelo.

—Yo naturalmente me preocupe, pues alguien que yo consideraba un desconocido había descubierto mi secreto —todos los presentes asintieron en comprensión en especial Chat Noir—. Yo le pregunte el porqué de que estuviera por esa zona. A lo que él me respondió que estaba en vigilancia, que él se había ofrecido pero lo que me dijo después me tomó por sorpresa... él dijo que tenía su respeto, que me admiraba por lo desinteresada que era y que estaba dispuesta a ayudar a los demás sin esperar nada a cambio y que eso era muy apreciado por su familia.

—Yo en ese instante no sabía que él era miembro de la familia real, yo no podía intuirlo pues por lo general ellos no van a la guerra, pero cuando me enteré, supe el verdadero el significado de esas palabras —pero ella fue interrumpida por Harcos que apareció en frente de ellos por acción de Horus.

—Y tienes razón Annie, de hecho yo renuncie mi derecho al trono para ir a la guerra... verás, yo quería ayudar para que ese infierno terminara lo más rápido posible —esa declaración tomó por sorpresa a todos los presentes.

—Abuelo, o sea que tu ibas a heredar el trono y no mi tío abuelo Saúl —le cuestionó Pablo quien miraba asombrado al general quien le sonrió de forma afable.

—Así es pequeño —le contestó el General—. Y no me arrepiento de nada, pues gracias a esa decisión mi mundo cambió para bien.

Nadia ató cabos y miró al General con curiosidad, el General notó eso y le concedió la palabra.

—¿Entonces renunció a todo lo que conllevaría ser de la familia real por ayudar a liberar los países ocupados por los alemanes?

Harcos sonrió complacido por la pregunta.

—Claro que lo hice y realmente no esperaba que me lo retribuyeran al terminar la guerra cuando entramos en Berlín un par de horas antes de los soviéticos.

—Aunque eso no me sorprende y menos de su parte, pues hasta donde sé también el rey de Landavidis, el Rey Samuel VIII el comandó al ejército en persona a través del campo de batalla, a veces tomando el fusil para luchar —comentó Dante con bastante respeto al general.

Annette miró con más respeto a su amado esposo, ella sabía cómo era él pero algo como renunciar al trono eran palabras mayores, nadie renuncia a un lugar de comodidad para entrar a un infierno de forma voluntaria y también estuvo agradecida de que él tomara esa decisión pues si él no hubiera intervenido ella hubiera muerto, aún con la ayuda de su mejor amigo.