Capítulo 22: Explicaciones
—¿Por qué te pusiste pálida Ladybug? —le preguntó Pablo mientras miraba a la heroína que hacia una especie de tic nervioso pero en eso Spider-Man le pidió si podían hablar de eso un poco más tarde puesto que había visto que el General había terminado de hacer sus rezos.
Harcos miraba mucho más tranquilo al mayordomo, él había terminado de expulsar toda esa energía que estaba en su cuerpo y le había tomado algo de su propia energía paro lo importante es que el mayordomo estuviera bien. Rápidamente el General le pidió a Sarah que le trajera una poción revitalizante para que se repusiera y de paso que también le diera una a Chat Noir quien estaba inconsciente en la habitación de su futuro bisnieto, el cual lo veía sorprendido pero no sabía la razón de su sorpresa.
Sarah regresó de su habitación con dos pequeñas botellitas, le dio una a Pablo y le pidió que se la diera a Chat Noir para beberla, Pablo sin rechistar se fue a reanimar a su primo.
Mientras tanto Sarah le dio a oler un pedazo de algodón mojado con alcohol para que Jean Patrick reaccionara, después de eso la pelirroja le dio a beber el contenido de la botellita causando que el mayordomo se recompusiera, y ya una vez repuesto él se retiró alegando que tenía que volver al Le-Grand Paris por unos asuntos pendientes, no sin antes agradecerles a Ladybug, a Sarah y a Spider-Man por ayudarlos.
Una vez que el mayordomo se retiró Harcos miro fijamente a Tony Stark que de alguna manera se puso nervioso pero repentinamente el General dejó de mirarlo.
—Señor —Sarah le llamó la atención a lo que él la miro— ¿Por qué el Mayordomo se puso tan mal?
—Verán —Harcos empezó a explicar.
—Esto no debería haber ocurrido pero no se usó la herramienta de Ladybug para purificar al akuma —el General comentó algo decaído por el desgaste de energía haciendo que Ladybug, Spider-Man y Tony hicieran una sonrisa nerviosa que fue perfectamente percibida por todos los presentes pero Harcos dejaría ese tema para un poco más adelante.
Dante miró a su bisabuelo algo confundido.
—¿Y eso qué tiene que ver General? —le preguntó el castaño haciendo que Harcos sonriera satisfecho por la preguntó y vio que en cierta parte era como su madre, la amiga de su nieto; directa ante todo.
—A eso iba pequeño saltamontes —Harcos le respondió y no pudo evitar usar ese pequeño chascarrillo para aligerar el ambiente.
—Verán si él no hubiera metido sus narices en este asunto, no hubiera pasado nada pero como lo hizo, él está usando su energía para potenciar los akumas y sí o sí Ladybug tiene que purificar cada akuma para evitar un efecto de rebote en el akumatizado y a su vez una especie de metástasis de esa repugnante energía que puede ser fatal para el akumatizado si no se trata adecuadamente —Harcos les explicó haciendo que Tony, Spider-Man y Ladybug tragaran duro.
—Entonces si él no estuviera potenciando los akumas no hubiera pasado eso —preguntó Ladybug algo confundida, a lo que el General asintió dándole la razón y eso causó que la heroína suspirara pesadamente.
—¿Y cómo es que sabe eso? —ella le preguntó pero el General sonrió ladinamente.
—Hice algo más que estar en mi oficina coordinando misiones y cosas por el estilo, así que fui a la sección restringida de la biblioteca del Palacio de Aontas para ver si encontraba algo, ya ven... por lo sucedido la última vez que estuve aquí —Harcos les comentó haciendo que Dante y Nathan miraran sorprendido al General.
—¡¿La sección prohibida?! —los chicos del futuro le preguntaron a lo que Harcos asintió—. Y déjenme decirles que encontré cosas muy interesantes relacionadas con los miraculous.
—Pero volviendo al asunto del akuma —Harcos hizo una pausa mientras miraba a Ladybug, Spider-Man y a Tony Stark poniéndolos nerviosos.
—¿Quién fue el que destruyó al akuma? —les preguntó haciendo que tragaran duro pero Ladybug alzó la mano llamando la atención del General.
—Dime Ladybug —Harcos le concedió a lo la heroína algo dubitativa le sostuvo la mirada.
—¿Y por qué Chat está inconsciente? —Ladybug le preguntó y ante esa pregunta el General hizo una sonrisa llena de suficiencia.
—Verás cuando destruyeron el akuma Chat Noir de alguna manera estaba vinculado con el akumatizado y eso lo dejó noqueado, pero dejando de lado eso podría decirse que él está bien —les explicó de forma tranquila y paciente.
Harcos suspiró profundamente y volvió a mirar al trío de héroes que se volvieron a encoger en su sitio tratando de no mirarle a los ojos y lo cómico de la situación es que el extrovertido millonario estaba encogido de hombros como si fuera un niño pequeño. Tony no pudo evitar sentir que debía confesar, no es como si el General lo fuera a pasar por las armas ¿verdad?
—Fui yo —confesó el Stark algo abatido sin saber por qué, a lo que Saulo y Sarah alzaron una ceja mientras suspiraban como sabiendo que su amigo cometería algo por el estilo.
—Tenías que ser hijo de Howard Stark —Harcos comentó mientras negaba con la cabeza—. Aunque sé que no tenías malas intenciones, lo que hiciste fue demasiado peligroso, casi comparable como cuando tu padre colaboró a crear la bomba atómica.
El General hizo una pausa ante la atenta mirada de todos los presentes.
Tony sabía que actuó de forma impulsiva pero a su vez sentía que había hecho lo correcto.
—Te voy a pasar unos memos sobre lo que necesitas saber sobre los miraculous para evitar que vuelva a suceder algo por el estilo —Harcos le comentó mientras le ponía una mano al hombro—. Yo sé que aprecias al chico y quieres apoyarlo en todo lo posible pero tienes que tener cuidado para evitar crearle más problemas, y yo te voy a ayudar por el aprecio que le tuve a tu padre Tony —le comentó ante la mirada atónita del multimillonario.
Mientras tanto Adrien miraba como su madre lo observaba afablemente. Ella se acercó para abrazarlo y mimarlo, una vez que hizo eso Adrien la observó de forma anhelante a lo que Emilie sonrió amorosamente y le pasó una mano por su mejilla.
—Te extraño tanto, mamá.
—Lo sé mi pequeño, pero pronto volveremos a estar juntos... solo confía en tu tío —ella le comentó a lo que Adrien la miró confundido.
—¿En mi tío? —Adrien le preguntó.
—Sí en tu tío, él tiene la determinación necesaria y creo que él lo logrará —Emilie le confesó bastante segura en que su primo encontraría la manera de devolverla a su cuerpo junto con la parte restante de Duusu, quien de hecho estaba sentada en su hombro.
Adrien notó a la pequeña kwami en el hombro de su madre, quien se rió al ver la cara del hijo de su amiga pero le restó importancia.
—Creo que debes volver a despertar hijo —Emilie le indicó de forma tranquila a lo que Adrien la miró triste.
—¿Por qué mamá? —le preguntó con pesar a lo que Emilie hizo que él la mirara a los ojos—. Porque tu primo está tratando de ayudarte y también porque necesito que lo apoyes a él, a tu sobrino y a tu tío.
Adrien tuvo que acceder algo desanimado pero Emilie le animó diciéndole que lo vería de nuevo y muy pronto a lo que Adrien se despidió de un abrazo para después irse.
—¿Tú crees que lo logre Emy? —le preguntó Duusu mientras flotaba frente a su amiga.
—Sin ninguna duda Duusu, yo confío en él y en mi primo —comentó Emily con una sonrisa confiada.
—Muy pronto nos volveremos a ver mi amor— pensó la ojiverde con algo de anhelo.
Adrien abrió sus ojos lentamente y se levantó lentamente pues su cabeza le dolía a horrores pero rápidamente se dio cuenta que ya no estaba transformado en Chat Noir.
Adrien trató de preguntarle del porqué no le dijo que eran primos la primera vez que lo vio, hasta le había preguntado su nombre.
—Antes que nada y primero que todo, toma este medicamento para que compongas Adrien, creo que el abrazo del oso no te sentó bien —Pablo comentó mientras le pasaba la poción revitalizante.
Adrien veía la botella con desconfianza a lo que Pablo alzó una ceja.
—¡Vamos! que no te va a hacer daño, verás que cuando te la tomes vas a tener más energía que el correcaminos cuando es perseguido por el coyote —Pablo le comentó en un tono burlón a lo que Adrien tomó valor y se tomó el contenido de la botellita de un trago—. Sé que quieres preguntarme cosas relacionadas con nuestra familia pero nos están esperando abajo primito —le mencionó el pelinegro mientras trataba de no reírse por la expresión que hizo el rubio al tomarse la poción, la cual surtió un efecto inmediato.
Una vez que el joven Agreste se tomó la poción, Pablo le pasó un pedazo de Camembert para el pequeño Kwami negro que estaba mirando pendiente el cómo se desarrollaba la situación.
—Ven Plagg, tengo un pequeño regalo para ti —mencionó Adrien ya con el queso en la mano, acto seguido el kwami tomó el queso de la mano de su portador y lo degustó con una expresión alegre.
—Gracias Adrien, ya me hacía falta un buen queso después de lo de hace rato —comentó con picardía el gatito negro para alegría del joven Salazar.
Unos minutos más tarde Adrien se transformó en Chat Noir y sin tener más alternativa acompañó a su primo hacia la sala principal con una expresión confundida.
Cuando ambos llegaron a la sala vieron que todo estaba relativamente tranquilo a pesar de que Harcos había reprendido a Tony Stark, el cual seguía mirándolo anonadado. Rápidamente Pablo se posicionó al lado de Spider-Man y momentos después Chat Noir se puso al lado de Ladybug y no pudo evitar coquetearle de una forma algo descarada. Haciendo que Annette (quien los estaba viendo) no pudiera evitar recordar a Belmont; su mejor amigo y anterior el Chat Noir.
Spider-Man le llamó la atención a Pablo pues tenía dudas sobre Avinatán, ni siquiera sabía si era el mismo Avinatán del que le había contado.
—Psst... Pablo —el pelinegro le miro rápidamente al igual que Chat Noir, quien no pudo evitar inmiscuirse en el asunto
—¿Qué pasa Spider? —le preguntó Pablo evitando usar el nombre de su amigo castaño.
—¿Viste que Ladybug y yo nos pusimos pálidos cuando mencionaste a Avinatán cuando tu abuelo estaba exorcizando al mayordomo —Spider-Man preguntó, a lo que Pablo asintió comprendiendo a donde iba.
—Sí me acuerdo ¿pero qué pasa con eso? —le preguntó Pablo algo confundido mientras miraba a su alrededor para ver que nadie le estuviera prestando atención.
Spider-Man suspiró pesadamente pero Ladybug le puso una mano en el hombro y le miró fijamente pero de una manera que no lo incomodara para darle su apoyo.
—Verás cuando nos estábamos enfrentándonos a la versión chafa de Chucky, él nos dijo que Avinatán estaba interesado en los 20 miraculous y que a cambio nos daría lo que más deseábamos —le comentó siendo respaldado por Ladybug y Chat Noir, quien no pudo evitar hacer una broma gatastrófica.
—¿Y supongo que creen que es el Avinatán que fue el primer Rey de Landavidis? ¿Verdad? —Pablo preguntó de forma tranquila a lo que los tres héroes asintieron mecánicamente, sincronizados, como si fuera un fino reloj suizo.
—No sabría que decirles chicos... se supone que Avinatán se fue de Landavidis cuando su hijo fue coronado como Rey —comentó Pablo algo contrariado.
—¿Y si encontró una manera para volverse inmortal? —preguntó Ladybug con una mano en la barbilla.
—¿Pero cuál? si ese fue el caso —preguntó Pablo confundido porque de ser cierto eso sería un gran problema.
Spider-Man interrumpió a su amigo.
—Ladybug puede ser testigo de que Oso Maloso nos contó que Avinatán había vivido por siglos y también de que habían usado el nombre de Dios para cosas horribles y por eso había decidido crear una utopía usando los miraculous.
Pablo ante la respuesta de su amigo se puso una mano en la barbilla
—Eso tendría sentido por el hecho de Avinatán era un discípulo y también porque era bastante apegado a su Maestro pero a la vez sería contradictorio porque estaría haciendo exactamente lo contrario a lo que Él le había encomendado —comentó el joven Salazar con una mirada bastante seria.
—Veré que puedo averiguar por parte de mi abuelo y les cuento ¿Vale? —él les propuso haciendo que los tres asintieran algo más tranquilos.
Unas horas más tarde cuando nuestros queridos héroes ya se habían retirado, en compañía de Tony Stark, el cual seguía al distraído haciendo que Spider-Man lo viera contrariado pues eso no era parte de la forma de ser de su mentor. Por su parte Dante, Nathan, Pablo y Gabriel se encontraban en la terraza en compañía de Annette y Harcos apreciando la panorámica nocturna de París, la cual siempre era un agasajo visual para el General, en especial cuando estaba acompañado de su querida esposa Annette.
Saulo se encontraba con Sarah en la sala principal mientras ella lo miraba con curiosidad, ella estaba expectante a lo que tuviera que decir, pues él le iba a contar la razón por la cual fue a visitar a Gabriel Agreste hace unos días, justamente cuando se toparon con Dante y Nathan.
—¿Y bien cariño? —le preguntó causando que el negara divertido por la actitud impaciente de ella.
—Verás... al principio tenía planeado visitar a Adrien, pues pensé que ya era momento de que empezara a recordar al resto de su familia —Sarah asintió comprendiéndolo—, pero después pensé que sería la oportunidad perfecta para averiguar una que otra pista para involucrarlo con Hawk Moth, por eso toque el tema de Emilie... porque sé perfectamente que el maldito que le está dando más poder a los akumas fue el mismo que los atacó cuando Adrien tenía 10 años —Sarah asintió recordando ese día cuando a él le notificaron que su prima había desaparecido y que el pequeño Adrien estaba grave.
—También por eso toque el tema de que estaba ayudando a los chicos para ver su reacción, y fue exactamente la que esperaba si él fuera Hawk Moth, no sé si la notaste —la pelirroja asintió recordando el lenguaje corporal que transmitió el modista cuando estaba hablando con él—. Pero lo mejor de todo fue su expresión cuando dije que había localizado a Emilie, su expresión valía oro pero el maldito la cambio rápidamente creyendo que no me había dado cuenta... ojala hubiera llevado una cámara —Saulo opinó de forma burlona mientras se ponía una mano en la barbilla.
—¿Y cuál fue la cereza sobre el pastel cariño? —preguntó ella mientras inclinaba la cabeza para verlo mejor.
Saulo sonrió ladinamente ante el cuestionamiento de su esposa y negó divertido.
—Él se akumatizó para disipar sospechas sobre él.
Sarah se le quedó viendo sorprendida, ella vio como el modista se había alterado por algo que Adrien había tomado sin su permiso pero no creyó que lo había hecho adrede.
—¿Pero cómo? —Sarah solo pudo atinar a decir.
—Verás —empezó a decir Saulo—, no creo que lo de Adrien haya sido a propósito, sino que fue una situación inesperada que le quedó como anillo al dedo; y en especial cuando nosotros fuimos a visitarlo.
La pelirroja estaba pensativa, y pensar que ella creía que su visita estaba comprometiendo la misión pero en cambio los había acercado aún más de completarla. Saulo estaba al pendiente de la reacción de su compañera de vida. Él sabía lo que ella estaba pensando y sabía que ella iba a hacer una pregunta clave, una que él también hubiera hecho.
—¿Y por qué no vamos a por él de una vez y terminamos de una vez este jaleo?
—Verás cariño —comenzó a explicar el Capitán—. La verdad creo que no solo se limita a Hawk Moth/Gabriel Agreste, creo que si esperamos un poco más podremos acabar con Kingpin y el ese maldito que ha sido un dolor de cabeza desde hace 26 años.
Sarah escuchó muy bien la explicación de su esposo y creyó en él, pues sus corazonadas siempre daban en el blanco por lo que ella hizo una media sonrisa.
—Sería como matar a tres pájaros de un tiro, ¿Entendiste? —Ella trató de bromear pero casi instantáneamente puso una expresión seria e hizo una mueca como si algo le disgustara—. ¿Y qué va a pasar con el gobierno Francés?
Saulo sonrió ladinamente.
—Descuida, mi padre nos va a cubrir —Sarah lo miró con curiosidad—. Él ya está al tanto de mi plan, se lo comenté después de que llevara a Dante y Nathan a donde se iban a quedar.
Sarah suspiró satisfecha, ella sabía que Saulo era alguien se preparaba con antelación y esta vez tampoco la decepcionó, hasta la tomó desprevenida, lo cual merecía un medito extra... tal vez debería llamarlo "El Hombre del Plan" pero la duda de cómo se enteró que Gabriel se había akumatizado a sí mismo cruzó por su mente.
—¿Cómo te enteraste de que Gabriel se akumatizó a sí mismo? —Sarah preguntó con bastante curiosidad.
Saulo se quedó con una expresión en blanco por un momento pero rápidamente se repuso y puso una expresión avergonzada por olvidar contarle el cómo se dio cuenta.
—Perdón por no contarte pero solo te diré que sentí su aura en el akuma que estaba al espera para poseerlo —confesó con simpleza causando que Sarah negara divertida por la burda explicación.
Ya al día siguiente nuestro trio favorito de héroes se encontraba haciendo un patrullaje por la calles de París para evitar cualquier imprevisto, ellos se encontraban por el Distrito XIV cerca de las famosas catacumbas. Todo se encontraba bastante tranquilo, lleno de gente como de costumbre pero sin incidentes hasta que Nadja Chamack les llamó la atención haciendo que ellos se acercaran. Nadja estaba muy emocionada por un proyecto que tenía entre manos pues por fin y después de mucha insistencia le habían dado una oportunidad en el horario estelar.
—Bueno chicos, quería saber si podrían ayudarme dándome una entrevista —la reportera les pidió a pesar de que tenía a Ladybug enfrente.
Ladybug quería iba a negarse al igual que Spider-Man dado que en ese momento no era el más indicado para hacerlo pero Nadja les sacó de sus pensamientos.
—No sería en este momento, claro está, sino sería mañana por la noche —les indicó haciendo que los antes mencionados se pusieran pensativos.
—Vamos necesito que me hagan este favor, ya se los compensaré después —les suplicó la reportera mientras veía a los ojos a Ladybug quien no podía negarse.
—Está bien Nadja, sería mañana por la noche ¿verdad? —le afirmó Spider-Man mientras este percibía una mirada agradecida por parte de su amiga y compañera.
Nadja se puso muy contenta por la respuesta del superhéroe porque lo asumió como un sí.
—¡Sí! ¡Gracias chicos! —les agradeció la reportera haciendo que Ladybug y Chat Noir se avergonzaran y se rascaran la nuca al mismo tiempo.
—¡No hay nada que agradecer Nadja! ¡Nos vemos por la noche! —le contestó Ladybug de manera efusiva para después irse cada quien por su lado ante la mirada atenta de la reportera.
Una vez qué Spider-Man llegó a su casa, se quitó el traje dejando ver a un Peter Parker que recién había caído en cuenta en lo que había hecho... solo que esperaba que no terminara con la prensa tratándolo como una amenaza como en su natal Nueva York con el diario "el Clarín". Casi de manera inmediata se sacudió la cabeza para concentrarse en arreglarse para pasar con Marinette, solo no esperaba interrumpirla en algún asunto importante que ella estuviera haciendo.
Cuando estuvo listo fue a la casa de Marinette y pasó a la panadería preguntando por ella, solo para ser recibido de una manera bastante efusiva por los padres de su amiga, quienes lo recibieron de una manera muy atenta y servicial.
Sabine fue a hablarle a su hija mientras nuestro querido amigo se quedó con Tom, quien empezó a platicar de forma muy amena con él.
Marinette por su parte se encontraba mirando por su ventana mientras Tikki flotaba sobre su hombro. Ella no sabía qué hacer con respecto con la entrevista pero ya había aceptado, aunque no lo consideraba tan malo ya que Peter también iba a ir. Mientras ella seguía con esos pensamientos Sabine tocó la puerta poniendo en sobre-aviso a la kwami y a la peli azul que rápidamente le indicó a su amiga que se ocultara en su bolso para después proceder a abrir la puerta para que su madre pudiera entrar.
—¡¿Qué pasa mamá?! —Marinette le preguntó con algo de nerviosismo mientras se rascaba la nuca de manera insistente.
—Venía a avisarte que Peter vino a buscarte —le indicó de forma animada pero rápidamente observó con atención a su hija.
—¿Te encuentras bien hija? —le preguntó al ver como estaba actuando su hija.
—Sí... Sí... Sí... mamá... —le contestó Marinette todavía con algo de nerviosismo.
—¿Segura? —le volvió a preguntó solo para recibir un pequeño asentimiento
—Sí mamá, dile que en un momento bajo —Marinette le indicó.
Después de varios minutos Marinette ya estaba lista para salir, así que se dispuso a encontrarse con su amigo, quien de hecho se encontraba con sus padres viendo un pequeño libro que rápidamente ella reconoció y estaba segura que la siguiente foto que iban a ver era "esa foto" si saben a lo que me refiero. Rápidamente Marinette fue a por su amigo que se encontraba con sus padres a cada lado.
—Mira Peter esta es la foto de cuando Marinette empezó a caminar —alcanzó a escuchar la peliazul sabiendo que tenía que apurarse so pena de que pasara aquello que quería evitar.
—¡Ya estoy Pete! —gritó llamando la atención de su amigo parando de golpe y porrazo lo que estaban haciendo.
—Uff... de la que me salvé— pensó ella mientras Peter iba hacia ella ante la mirada cariñosa de sus padres, que no verían con malos ojos si ellos tuvieran una relación.
—¡Oh! Cariño —le habló Tom—. Le estábamos enseñando tus fotos de cuando eras una bebé ¿No quieres verlas con nosotros? —le preguntó a lo que hizo una sonrisa incomoda que pudo disimular bastante bien.
—¡No Papá! ¡Quiero decir que tenía que ir con Pete a hacer un asunto pendiente de... de... de la escuela! —le contestó algo apenada y nerviosa a lo que Peter fue a ayudar a su amiga de la situación en la que se había metido a lo que los señores Dupain-Cheng se le quedaron mirando solo para decir que estaba bien de una manera bastante simpática a los ojos del castaño.
Después de que Peter la hubiera ayudado y haberse despedido de sus padres Marinette acompañó a su amigo a un paseo que era a lo que principalmente había ido por ella, mientras caminaban por las calle, ella decidió ir con él al Bosque de Vincennes que era un lugar que le iba a encantar a su parecer. Mientras se iban alejando de la zona en la que vivía, ella le empezó preguntando cómo estaba a lo que Peter la miro a los ojos haciendo que ella se sonrojara, el chico notó como ella se había ruborizado e hizo una sonrisa.
—Estoy Bien Mari, siempre estaré bien si estás a mi lado —le contestó sin saber que eso era de hecho una declaración.
Marinette lo miro sorprendida e hizo una expresión que al parecer del chico se le hizo tierna, ella sonrió de forma afable.
—¿lo dices enserio Pete? —ella preguntó en un tono bajo pero que Peter perfectamente pudo escuchar.
—Lo digo muy enserio Mari.
—Digo, siempre me animas cuando estoy decaído o me ayudas con Chloé —el castaño soltó una risa que sonó como algo celestial para la peli azul—. Te tomé mucho cariño desde que te conocí en ese parque mientras estabas haciendo uno de tus diseños —Peter le confesó causando que la joven aspirante a modista se volviera a ruborizar.
—Ay, qué cosas dices Pete —Marinette comentó con algo de pena pero no podía dejar de ver los intensos ojos café de su querido amigo.
Ella cerró los ojos y suspiró profundamente para tratar de disipar sus nervios.
—Pero aunque parezca extraño... yo también te tomé mucho cariño y aprecio desde aquel día y también por el apodo que me pusiste ¿Sí te acuerdas? —Marinette le preguntó.
A lo que Peter sonrió y la siguió mirando.
—Claro que sí, chica diseñadora —le contestó con un tono de broma mientras recordaba ese día y disfrutando de la compañía mutua.
Mientras tanto, de manera simultánea una chica de cabellos castaños caminaba por el Parque Passy. Ella había decidido dar un pequeño paseo por ese lugar que le traía tantos recuerdos de cuando ella era más pequeña y sus padres pasaban mucho más tiempo con ella. Cuando su madre no tenía que apoyar a la nueva ministra y su padre no tenía tanto trabajo con los aurores británicos, justo antes de que naciera su querido hermano menor.
Ella caminaba mientras observaba a la gente que había por ahí, a los árboles y plantas que tanto le relajaban. Ella llegó a una especie de cúpula metálica que parecía ser el centro del lugar, cuando de repente escuchó unos acordes de guitarra que le llamaron la atención, eran tan armónicos que parecían transmitirle un sentimiento que le ponía la piel de gallina. La chica rápidamente se dispuso a buscar el origen de aquel sonido que le había fascinado. Rápidamente dio con la causa, la cual era un chico pelinegro con puntas de color turquesa, el cual vestía una sudadera color gris-azulado y tenía una playera con diseños que alusivos a Jagged Stone, también tenía unas muñequeras amarillas-anaranjadas y también vestía unos Jeans rasgados de color negro en combinación con un brazalete de cuero y unos tenis negros con blanco.
Ella observó cómo estaba recostado en el césped mientras usaba una mochila como apoyo para su cabeza, también notó como tenía los ojos cerrados mientras tocaba disfrutando lo creaba al pasar sus manos sobre las cuerdas de su instrumento.
La chica lo observó embelesada hasta que el chico terminó de tocar y se levantó sacudiéndose no sin antes dejar su guitarra a un lado, la chica se le acercó para ver en que podía ayudarle.
—Hola —le saludó el muchacho mientras la miraba con curiosidad.
—H... hola —la chica le contestó algo nerviosa sin saber por qué.
—Noté que te quedaste embelesada por lo que estaba tocando —le dijo el chico haciendo que ella se ruborizara.
—Lo... lo que pasa es que tocabas de una manera bellísima —le confesó la chica de manera tímida causando que el chico la mirara enternecido.
El chico se puso una mano en la barbilla.
—¿Cuál es tu nombre? —le preguntó mientras la miraba fijamente pero la chica trataba de no mirarlo a los ojos.
—Mía —le contestó la chica algo ruborizada pero tomó algo de seguridad y lo miro de reojo.
—¿Y cuál es el tuyo? —le preguntó con simpleza.
—Luka.
—¿Te gustó como toqué? —Luka le preguntó con un tono juguetón a lo que ella sonrió.
—Sí, me pareció hermoso como tocaste, de hecho me recordaste lo que me dijo uno de mis profesores más queridos cuando dijo que la música era una de las magias más maravillosas —le contó ella a lo Luka alzó una ceja.
—¿Ah sí? ¿Y cómo se llama? —le preguntó con el mismo tono juguetón.
—Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore —le dijo su nombre algo contenta.
—Me gustaría conocerlo —Luka le dijo de forma animada.
—Créeme lo harías —Mía le confirmó pero Luka vio a su hermana pasar por él.
—Bueno me tengo que ir pero me gustaría verte en otra ocasión.
—Ten por seguro que lo harás dejando sorprendido al músico pero recordó que tenía que ir al encuentro de su hermana pero no sin antes despedirse de ella.
Una vez que Luka se fue, Mía fue a esconderse para después aparecerse en la habitación del hotel en la que se estaba hospedando con sus padres y sus dos hermanos menores.
