Desde su encierro, la princesa Celestia empezaba a agitarse en la luna. La princesa sentía que el sello que había colocado su hermana se había debilitado en gran medida, cosa que la extrañó bastante a la princesa del día.

La princesa aprovechó que había recuperado parcialmente su poder para destruir por completo el sello. Aquello sirvió para liberarse de su prisión y volver a Equestria.

Celestia: Libre. No lo entiendo. Nightmare Moon se aseguraría por completo de que el sello no se pudiera romper ¿Cómo es que se ha debilitado tanto?

Comentaba la princesa para sí ante el hecho de haber podido escapar tan fácilmente. La princesa intentó localizar a su hermana con su poder, pero no la encontró.

Celestia: Que extraño. No percibo a mi hermana por ningún lado. Es como si hubiese...No. No debo pensar en eso. Mejor voy a buscarla.

La princesa decidió salir volando para buscar a su hermana en el único lugar que se la ocurrió que podría estar. En nada menos que en el castillo de las antiguas hermanas nobles. Mientras volaba, veía el cielo nocturno y las estrellas donde la luna seguía en su sitio.

Pese a todos sus intentos, no lograba localizar a su hermana de ningún modo. Algo extraño pasaba y estaba dispuesta a averiguarlo.

Finalmente llegó al lugar donde estaba al castillo, aunque se llevó una enorme sorpresa por ello.

Celestia miraba sorprendida como el lugar donde estaba el castillo y por su alrededor, había un enorme cráter, como si algo hubiese explotado por el lugar. La princesa aterrizó y miraba la tierra quemada. Luego miró alrededor donde los árboles que no estaban en las mediaciones del cráter estaban como quemados o destrozados.

Celestia: ¿Qué ha pasado aquí? Primero no localizo a mi hermana y ahora encuentro este enorme cráter en medio de donde estaba el castillo.

Comentaba la princesa que no lograba comprender que estaba pasado. Al final decidió ir volando hasta Canterlot para ver si averiguaba algo.

Fue un largo camino y al final cuando llegó a las afueras de la capital, se detuvo para descansar un rato ya que el viaje la agotó.

Cuando estaba ya descansada, fue caminando a la entrada de la capital. Ahí no vio a ningún guardia, cosa que la extrañó.

Celestia: Que extraño. No hay guardias.

La princesa pasó por la entrada. Ahí vio a los habitantes de Canterlot, que en el momento que vieron a la princesa empezaron a murmurar entre sí y repetir su nombre una y otra vez, llenos de miedo y a la vez alivio.

La princesa fue rápidamente hacia el castillo, donde llegó a la entrada y pasó por ella, donde dentro se encontró con más sirvientes. Dichos sirvientes al verla, se alegraron y sintieron esperanzas. La princesa Celestia los iba tranquilizando para luego ir a la sala del trono, hasta que se cruzó con Rarity donde la unicornio se alegró de ver a la princesa, aunque también estaba preocupada por ello.

Rarity: No puedo creerlo. La princesa Celestia ha vuelto.

Celestia: Tranquila, pequeña pony ¿Dónde está Nightmare Moon?

La trataba de tranquilizar la princesa a Rarity y de paso preguntarla por su hermana. Nada más hacer la pregunta, Rarity aun algo conmocionada, la contestó.

Rarity: La reina Nightmare Moon está muerta, princesa.

Aquella respuesta pilló completamente por sorpresa a Celestia. No se imaginaba ella que su hermana estuviera muerta. Así se explicaba como pudo liberarse tan fácilmente de su prisión, pero la costaba aceptar que su hermana estuviera muerta. Aquella la afectó severamente el hecho de que su hermana ya no volvería jamás.

Celestia: ¿Cómo dices? ¿Cómo que Nightmare Moon está muerta? ¿Cómo ha ocurrido?

Rarity: Ha sido ese potro.

Celestia: ¿Potro?

Rarity: Así es. Apareció en el castillo de la reina de repente. Al principio todos creíamos que era un potro que había perdido la razón por perder a sus padres en cascos de la reina, ya que la amenazó con matarla. Inesperadamente unos extraños ponis de metal aparecieron con él.

Celestia: ¿Ponys e metal?

Rarity: Yo estaba ahí cuando pasó. Aquellos extraños ponis de metal, prácticamente masacraron a la guardia de la reina sin miramiento alguno y luego sometieron a la reina con suma facilidad. Mi amiga Rainbow y yo huimos al temernos lo peor y bien que lo hicimos. Ya que luego hubo una enorme explosión que lo arrasó con todo. Verdaderamente, estamos vivas de milagro y aun me tiembla el cuerpo al recordarlo.

Explicaba la unicornio, recordando ésta con miedo lo que había pasado. Celestia escuchaba con atención la explicación de la unicornio. La parecía todo muy extraño. Sobre el potro, ponis de metal y que vencieran a Nightmare Moon con suma facilidad. La princesa tenía que investigarlo.

Celestia: ¿Dónde está ahora mismo ese potro? Me gustaría hablar con él.

Rarity: Está en la sala del trono del castillo, pero es mejor que no lo haga, princesa. Ese potro está loco y seguramente querrá matarla a usted también como lo hizo con Nightmare Moon.

La trataba de preverla Rarity a la princesa. Aun así, Celestia no cambió de parecer.

Celestia: No si le hablo directamente. Como dices, sufrió por la perdida de sus padres a manos de la reina. Quizás pueda razonar con él.

Rarity: Muy bien, princesa, pero tenga cuidado.

Celestia: Lo tendré, pequeña. No te preocupes.

La princesa se dirigió hacia la sala del trono. Rarity solo podía observar como se marchaba la princesa. La unicornio sentía una enorme preocupación como a la vez sentía culpabilidad por el hecho de no haber impedido que la princesa fuera para allá. Sentía que aquella sería la última vez que vería a la princesa.

Celestia caminaba por el pasillo en dirección a la sala del trono. Por el camino se topó con los soldados calavera que estaban a ambos lados del pasillo. Aquello captó la atención de la princesa.

Celestia: (No percibo vida en ellos. Deben ser los ponis de metal de los que habló aquella unicornio).

Pensaba para sí la princesa. Los soldados calavera estaban completamente inmóviles en el sitio sin mover ni una pieza. Todos con la mirada fija cuyas cuencas con brillo rojo, resultaban perturbadores. La princesa se sentía enormemente incómoda ante la presencia de aquellas cosas, donde sentía como si la estuvieran vigilándola. Guardianes silenciosos con miradas acechantes donde la princesa no se sentía nada tranquila en su presencia.

Ignorando a aquellos ponis de metal, la princesa siguió su camino. Así hasta llegar a las puertas del salón del trono donde sin dudar ni un instante, las abrió con su magia.

Lo primero que vio fueron a más ponis de metal, solo que éstos tenían forma de robots obreros con casco y todo. Parecía que estaban haciendo reformas. Luego centró su atención en el trono donde le correspondía a ella sentarse, donde veía a alguien en ella.

Veía a un potro blanco tumbado de lado en el trono y prácticamente estaba durmiendo en ella.

La princesa miraba con suma atención al potro, donde el joven estaba durmiendo profundamente. Se le veía tan tranquilo, tan inocente. A simple vista no parecía el quien acabó con la vida de su hermana.

Celestia: Jovencito. Despierta ¿Me escuchas?

Trataba de despertar la princesa al potro, pero éste seguía durmiendo profundamente y luego se revolcó sobre el trono dando la espalda a la princesa. La princesa siguió insistiendo.

Celestia: Jovencito. Necesito hablar contigo. Por favor, despierta.

El potro seguía sin despertarse. Al final la princesa optó por acercarse para despertarlo ella misma, pero apenas dando unos pasos, un rayo impactó en sus pies donde la hizo retroceder. La princesa se sobresaltó por ello a la vez que soltaba un leve grito de sorpresa.

¿?: Al amo no le gusta que le molesten mientras duerme.

Se escuchaba una voz femenina fría como el hielo y carente de emoción. La princesa miró el origen de la voz, donde podía ver como una especie de silueta de alicornio. Aquello último la llamó la atención, ya que no eran frecuentes los alicornios en Equestria aparte de ella y su hermana como su sobrina Cadence.

Celestia: ¿Quién eres tú?

¿?: Soy una de los Caballeros del a Muerte del amo Mike.

Celestia: ¿Caballeros de la Muerte?

Preguntó con curiosidad la princesa hasta que escuchó un leve gruñido proveniente del potro, ya que éste se estaba despertando.

Mike: Whoaaaaa...¿Qué pasa? ¿Acaso uno no puede dormir en paz tras conquistar Equestria?

Gruñía molesto el potro mientras se sentaba en el trono y frotándose los ojos. Cuando pudo ver por fin, vio a la princesa Celestia donde ahí la princesa trató de hablarle.

Celestia: Te llamas Mike ¿No? Quería hablar contigo.

El potro miró a la princesa donde al ver quién era, emuló una sonrisa y ahí alzó la voz como sus brazos.

Mike: ¡Mirad a quién tenemos aquí! ¡Si es la princesa Celestia! ¡La de los flancos más enormes del mundo! Ja, ja, ja.

Comentaba el potro con tono burlón ante la princesa. Pese a todo, Celestia no perdió las formas y ahí trató de hablar con el potro.

Celestia: Veo que sabes quién soy, jovencito. Dime ¿Es cierto que tú has acabado con Nightmare Moon?

Le preguntaba la princesa, ya que la costaba creer que aquel potro realmente hubiese podido acabar con su hermana. En el momento que mencionó el nombre de la reina, el potro puso una expresión molesta y ahí la contestó.

Mike: Esa zorra asquerosa. Esa que venía en plan "mirad, soy la reina de la noche y pretendo traer la noche eterna para que todos vean mis simples e inútiles estrellas como la aburrida luna".

Hablaba el potro mientras imitaba a la reina en gestos y voz.

Mike: Esa desgraciada me arruinó la vida, pero al final, acabé con ella. Je, je, je. Sobra decir que lo disfruté. Ojala lo hubiera visto en primera fila su muerte. Menos mal que tenemos las grabaciones.

Comentaba con una sonrisa perversa el potro mientras pulsaba unos botones del extraño brazalete que tenía en su brazo. Aquel aparato le llamó la atención a la princesa.

Ahí uno de los robots obreros dejó de trabajar y acercándose un poco, de sus ojos salió una proyección holográfica donde en ella salía un video. Ahí se vio a la reina en sus últimos minutos de vida, siendo sometida por los robots gárgolas con sus sistemas de autodestrucción activadas.

Celestia podía ver la expresión de miedo y terror que mostraba Nightmare Moon en sus ojos. Jamás la había visto en aquel estado de miedo, como si la misma muerte la hubiese venido a buscarla y en cierto modo podía considerarse así. Ya que cuando el contador de los robots llegó a cero, todos estallaron. Luego de eso, en el video solo se mostraba estática. El potro riéndose malignamente, comentó.

Mike: Oh, sí...Nunca me canso de ver como esa zorra se desesperaba por querer librarse de la muerte, para al final morir miserablemente como la inútil que es. Ja, ja, ja.

Se jactaba el potro riéndose malvadamente mientras Celestia veía con horror el final de su hermana. Celestia ahí le llamó la atención del potro completamente alterada.

Celestia: ¿Te das cuenta de lo que has hecho?

Mike: Acabar con una zorra homicida. Eso es lo que he hecho.

Respondió con indiferencia el potro, como si no le importase en absoluto lo ocurrido con Nightmare Moon. Celestia estaba dolida, ya que había perdido toda posibilidad de recuperar a su hermana estando esta muerta.

Celestia: Mike...Por favor. No sé que ha pasado, pero tienes que dejar de hacer esto.

Mike: ¿El qué? ¿El de hacerme el amo de toda Equestria y luego hacerme con el mundo entero? Creo que no, princesa inútil.

Respondió de forma negativa el potro ante la petición de la princesa.

Celestia: Tienes que entenderlo. Ahora mismo no estás mentalmente bien. No me imagino los horrores que habrás pasado para llegar a esto, pero si no te detienes ahora mismo, podrías hacer algo que luego lamentes.

Trataba la princesa de convencer al potro de que dejara de hacer lo que estaba haciendo. El potro en cambio, lanzó una enorme y escandalosa carcajada. Así hasta que finalmente habló.

Mike: ¿Y por qué querría detenerme? ¿Y si es esto lo que quiero? ¿Hacerme el amo de todo? Al fin y al cabo no estaría mal. Ya que tú has demostrado ser todo un fiasco como gobernante de Equestria.

La decía con total desprecio el potro a la princesa, donde esta última la molestó como se lo dijo. Ahí el potro se bajó del trono y poniéndose a caminar por alrededor de ella, la iba comentando con tono de enojo y de desprecio.

Mike: Si no recuerdo mal, hacer dos malditos años, mandaste a una unicornio idiota a hacer el trabajito de detener a Nightmare Moon. Algo que usted debería haberlo hecho, pero no la dio la gana levantar su enorme y pesado trasero del trono, que por cierto, está duro que no vea ese asiento ¿Y al final cómo acabo? Que aquella estupida a quien la confiaste la misión, fracasó estrepitosamente. Esto es lo que pasa cuando mandas a una imbécil inútil a hacer el trabajo de un profesional.

Hablaba el potro con ira y odio en su voz. Celestia lo escuchaba atentamente mientras lo seguía con la mirada. El potro seguía hablando.

Mike: Durante dos malditos años, estuvimos sufriendo el tormento de la noche eterna y la tiranía de esa maldita reina. Dos malditos años esperando que tú, la esperanza del reino, viniera a salvarnos. Todo para al final no ser así en absoluto, demostrando que no eres más que una inútil que no sirve para nada.

Hablaba el potro ahora mirando con total desprecio a la princesa. Celestia seguía escuchando, ya que en parte comprendía su rabia y su ira. Durante mucho tiempo estuvo prisionera en la luna, sin saber por lo que estaba pasando Equestria y sus leales subditos. El potro tras dar vueltas por un rato, se detuvo y con la mirada gacha, habló esta vez con más calma.

Mike: Hace dos años...Después de que Nightmare Moon se autoplocamara reina de Equestria, ocurrió algo...Algo que me marcó para siempre. Ahí es cuando me di cuenta de la realidad...

El potro alzó la vista donde sus ojos reflejaban ira y a la vez tristeza.

Mike: Que si quieres que las cosas cambien, tienes que empezar a cambiar tú mismo. Así que opté por la decisión que en vez de una inútil como tú apareciera para salvarnos, me ocuparía yo de acabar con esa zorra con mis propios cascos. Ahí es donde empecé a crear mi ejercito de robots.

Celestia: ¿Robots?

Preguntó con curiosidad la princesa. Mike ignorando la pregunta de Celestia, continuó hablando.

Mike: Sin que la reina sospechase en absoluto, estuve en secreto construyendo los primeros prototipos de robots. Robots que serían capaces de acabar con la reina y cualquier que se cruzase en su camino. No me fue muy difícil hacerlo, ya que soy un genio en tecnología, en preferencia la robótica. Y se puede decir que obtuve resultados asombrosos. Je, je, je.

Continuaba hablando el potro con una sonrisa cruel y perversa. La expresión del rostro del potro era tal, que por un momento Celestia creyó haber visto a un demonio.

Mike: Gracias a una máquina de mi invención, pude clonar todo el material que necesitaba para construir a mis robots y luego en masa. Así formando todo un poderoso ejercito de soldados mecánicos imparables en muy poco tiempo. Unos que no cuestionan las ordenes, unos que no dudan ni tienen miedo ni remordimiento. Unos que no tienen rival en el campo de batalla.

Celestia ahí se acordó de los soldados calavera que vio de camino. Seguramente eran los robots que hablaba Mike antes.

Mike: Y luego de acabar con esa bruja, me haría el amo indiscutible de toda Equestria. No está mal el plan ¿Verdad, princesa?

La comentaba el potro a la princesa con una sonrisa verdaderamente diabólica y perversa. Celestia estuvo escuchando con total atención las explicaciones del potro. Al final soltó un suspiro y ahí dijo.

Celestia: Mike...Lamento todo lo que has sufrido, pero es mejor que pares esto ya y dejes que yo me ocupe de todo.

Mike: Me temo que no ha entendido lo que he tratado de decirla, princesa.

Celestia: ¿Cómo dices?

Mike: ¿En serio piensa usted que después de lo que ha pasado por culpa de su negligencia, voy a dejar que vuelva al trono? De eso ni hablar.

El potro ahí lanzó una mirada fulminante a la princesa a la vez que la decía a esta.

Mike: Usted no vale para gobernar. En cambio yo, soy más acto para gobernar Equestria. Tengo montones de ideas. Ideas que revolucionaran para siempre Equestria. Je, je, je. Muchos y muy buenas ideas. Je, je, je.

Celestia: Mike, por favor. Escúchame. No tienes que...

No pudo terminar la frase porque Mike con actitud furioso la gritó.

Mike: ¡No se atreva a darme el sermón, princesa inútil! ¡Usted ha demostrado que no se merece ser nuestra gobernante! ¡Usted no es más que una inútil! ¡Una inútil que deja que otros hagan el trabajo mientras está usted haciendo la vaga aparcando su enorme trasero real en un asiento sin hacer absolutamente nada!

La gritaba completamente furioso el potro a la princesa mientras esta retrocedió un poco ante los gritos furiosos del joven.

Mike: ¡Durante dos malditos años la gente esperó que usted viniera a liberarnos! ¡Pero yo sabía la verdad! ¡Sabía que eso nunca pasaría porque usted no sirve para nada! ¡Una inútil que no tiene agallas para defender el reino cuanto más falta hace! ¡Por las malas aprendí que en este mundo solo sobreviven los más despiadados y crueles! ¡Cosa que demostré cuando fui yo quien logró acabar con Nightmare Moon! ¡Ni artilugios mágicos! ¡Ni esa basura de los Elementos de la Armonía! ¡Ni una princesa o héroe venido de la nada! ¡Yo! ¡Yo y mi ejércitos de robots logramos lo que nadie consiguió! ¡Derrotar a esa bruja diabólica mucho más rápido que nadie! ¡Por tanto soy el más acto para gobernar Equestria y no una princesa fracasada como usted, "princesa Molestia"!

Terminó de hablar el potro, cuya voz resonaba ira y odio. La princesa que había escuchado toda la frase, soltó un suspiro y al final habló.

Celestia: Mike, siento todo lo que has sufrido, pero no pudo dejar que un potro tan joven y sin experiencia gobierne Equestria. Mentalmente estás enormemente inestable. Por lo que tendré que llevarte a una consulta psiquiatrica en cuanto restablezca el orden aquí.

Decía la princesa, sintiendo ésta una gran pena por el potro mientras se preparaba su magia para detener al potro. Mike en cambio sonrió perversamente donde ahí la dijo.

Mike: Yo que usted no haría eso, al menos que no la importe lo que la pase a su inútil estudiante.

Aquel comentario dejó confundida a la princesa.

Celestia: ¿Cómo dices?

Mike no dijo nada. Simplemente hizo un gesto con la cabeza donde uno de los robots obreros que estaba ahí, proyectara la imagen de nada menos que de su alumna Twilight.

Celestia: ¡Twilight!

Exclamó sorprendida la princesa al reconocer a su estudiante, donde la yegua tenía una cadena al cuello. La unicornio al ver a la princesa, abrió los ojos de total sorpresa y exclamó.

Twilight: ¡Princesa Celestia! ¡Es usted! ¡Sabía que vendría a salvarnos!

Celestia intentó abrazar a su estudiante, pero solo la atravesó como si fuera una fantasma. Mike riéndose perversamente, la comentó a la princesa.

Mike: Obviamente no está aquí, ya que es una proyección holográfica. A lo que vamos. Si te atreves a hacerme algo...

En la proyección holográfica aparecieron varios soldados calavera donde rodearon a la asustada unicornio.

Mike: Mis soldados calavera la coserán a tiros sin piedad.

Twilight: ¡Princesa Celestia! ¡Lo siento mucho!

Se disculpaba la unicornio mientras lágrimas la salían de sus ojos. Celestia preocupada por su alumna, trataba de calmarla.

Celestia: Tranquila, Twilight. No fue culpa tuya.

Mike: Claro que no. Fue culpa de esta inútil por poner a una estupida a hacer una misión imposible de realizar.

Respondía Mike con serio tono de enojo. Luego mirando a la princesa, la dijo a ésta.

Mike: Si aprecias su vida, tratarás de huir de aquí. Al fin y al cabo, es lo tuyo. Dejar a los demás que hagan el trabajo sucio mientras usted huye como una lagartija rabona.

Celestia: Mike, por favor. Recapacita. No estás pensando con claridad. Aun podemos arreglar de forma pacífica y sin que muera nadie más.

Trataba de razonar la princesa con Mike, cosa que el potro no estaba muy dispuesto y negando con la cabeza, la contestó.

Mike: El tiempo de la paz terminó hace más de dos años, princesa. Ahora ha llegado el tiempo de la conquista ¡Frost! ¡Ven aquí!

Llamaba ahora a alguien el potro. La misma voz femenina de siempre le contestó.

¿?: Como ordene, amo Mike.

De las sombras emergió una misteriosa y bella yegua alicornio de pelaje azul gélido. Tenía una larga y poblada crin como una gran cola larga, todo de color blanco como la nieve con detalles grises. Ojos grises. Su cutie mark era un corazón de puro hielo donde tenía en medio una grieta que casi lo dividía. Portaba una especie de cazadora blanca.

La alicornio azul venía caminando donde a su paso dejaba huellas de puro hielo. Su rostro no reflejaba emoción alguna.

Celestia miraba sorprendida a la misteriosa yegua, ya que no se esperaba que fuera una alicornio. Lo más extraño es que no percibía ningún tipo de energía vital en ella, como si no fuese un ser vivo.

Mike: Esa es Frost. Una de mis Caballeros de la Muerte. Y de los primeros robots pensantes que cree.

Celestia: ¿Robot pensante?

Preguntó con curiosidad la princesa que no sabía que era aquello de un robot pensante. Mike rotando los ojos ante la ignorancia de la princesa, la contestó con cierto grado de desprecio.

Mike: La mayoría de los robots que he creado, actúan según el programa que les haya impuesto. Mientras que mis Caballeros de la Muerte son especiales, ya que pueden pensar y tomar sus propias decisiones e incluso aprender. Por eso son la élite del ejercito mecánico con que planeo conquistar primero Equestria y luego el mundo.

Dijo con tono verdaderamente perverso el potro en la última parte. Celestia miraba horrorizada ante lo que dijo el potro. No se imaginaba que alguien tan joven tuviera una mentalidad semejante.

Mike: Frost. Ocúpate de Celestia.

Frost: Sí, amo Mike.

Contesto la yegua con una actitud fría y sin emoción. Sin más tardar, la yegua lanzó un rayo contra la princesa. Celestia logró esquivarlo haciendo a un lado y ahí vio que donde golpeó el rayo, se quedó congelado.

Celestia: Poderes del frío.

Comentaba la princesa al ver el rayo. Mike mientras caminaba al trono para sentarse en él, comentó.

Mike: Por supuesto. Frost está especializada en poderes mágicos muy potentes, con preferencia al frío y al hielo. Ella es capaz de congelar a cualquiera que se me oponga, hasta dejar congelado sus corazones. Je, je, je. Aun recuerdo como esos inútiles guardias se enfrentaron a ella, para acto seguido convertirse en estatuas de hielo y luego romperse en pedazos. Ja, ja, ja.

Se jactaba el potro con risa perversa mientras se sentaba en el trono. Frost seguía lanzando rayos de hielo contra la princesa, donde Celestia tenía que esquivar los rayos y alzando el vuelo contestó desafiante.

Celestia: ¡Quizás el hielo sea su elemento, pero yo soy la princesa del día y el calor es mi aliado!

La princesa ahora pasó al ataque, lanzando un poderoso rayo de calor contra la alicornio del hielo. Frost miraba la escena sin emoción alguna, para acto seguido aspirar aire y luego lanzar un potente bao helado que congeló el rayo por completo. Celestia se sorprendió a ver como su ataque había sido neutralizado tan fácilmente.

Celestia: ¿Qué? ¿Cómo ha...?

El bao iba hacia ella. La princesa lanzaba rayos de calor para evitar que la alcanzasen, pero parte llegaba hasta ella y su cuerpo se quedaba parcialmente congelado. La princesa tuvo que generar calor en su cuerpo para deshacer el hielo. No tuvo tiempo para más ya que la yegua gélida apareció de golpe justo detrás de ella y la dio un fuerte golpe en la nuca que la tiró contra el suelo.

Celestia: ¡Au! Eso ha dolido.

Se quejaba adolorida la princesa por el golpe. Rápidamente la princesa tuvo que apartarse para esquivar unas púas de hielo que lanzaba la alicornio de hielo contra ella. Frost como una ametralladora, lanzaba más y más púas de hielo contra la princesa mientras esta última se limitaba a esquivar. Así hasta que la princesa pegó un salto y lanzó varios rayos contra la yegua de hielo. Frost creando una garra de hielo en su brazo derecho, se limitó a desviar los ataques con fuertes golpes de garra.

Celestia: Está claro que no es una principiante.

Mike: Je, je, je. Y eso que la fabriqué el año pasado o eso creo. No me acuerdo ya. Ja, ja, ja.

Contestaba el potro riéndose mientras disfrutaba del espectáculo. Celestia queriendo terminar el combate, comenzó a concentrar su magia mientras decía.

Celestia: ¡Es hora darlo todo!

La princesa concentró aun más su poder hasta que finalmente quedó envuelta en fuego como si fuera el sol mismo.

Celestia: ¡Voy a luchar por la libertad de Equestria y de sus habitantes!

Gritó la princesa a la vez que salía volando como un cometa hacia Frost. Pese a todo, Mike estaba tranquilo donde con algo de indiferencia dijo.

Mike: Frost. Acaba ya con esto.

Frost: Sí, amo.

Respondió sin emoción la yegua mientras su crin y cola empezaron a agitarse, donde ahí pasaron a convertirse como hielo con púas heladas. Quedando envuelta en una energía de hielo, cargó contra Celestia.

Ahí ambas alicornios chocaron entre sí, provocando una potente explosión que sacudió la sala del trono por completo.

La princesa en su estado normal, cayó duramente contra el suelo bastante adolorida mientras Frost sin daño aparente, aterrizaba en el suelo.

Celestia se ponía de pie mientras miraba a su inexpresiva adversaria.

Celestia: (No es una alicornio corriente. Tiene mucho poder. Tendré que emplearme al máximo).

Pensaba para sí mientras concentraba todo su poder para lanzar un poderoso ataque contra Frost. Aquello no pasó desapercibido para Mike, que observaba con interés la escena.

Mike: Vaya, vaya. Por lo visto, Celestia quiere darlo todo. Lastima que su esfuerzo sea inútil. Je, je, je.

Comentaba con malicia el potro mientras la princesa seguía cargando de energía su cuerno. Su crin brillaba con mayor intensidad y sus ojos se ponían en blanco.

Celestia: ¡Siente el poder del sol!

Gritó Celestia para lanzar un enorme y poderoso rayo, mucho mayor que los otros.

Frost se mantenía impasible hasta que finalmente su crin se tornó de nuevo en hielo puro y cargó de energía su cuerno. A diferencia de Celestia, la alicornio del frío cargó mucho más rápido que ella y acto seguido lanzar un potente rayo justo cuando estuvo a punto de alcanzarla el de Celestia. El rayo congelaba por completo el ataque de Celestia e iba dirigiéndose hacia ella para sorpresa de esta última.

La princesa no tuvo tiempo de reaccionar hasta que fue alcanzada por el rayo y del cuello para abajo, fue encerrada por un gran bloque de hielo.

La princesa Celestia intentaba moverse, pero salvo la cabeza, todo su cuerpo estaba completamente congelado sin posibilidad de moverse. Mike se riéndose a carcajadas, comentó.

Mike: Como no. La inútil princesa de flancos enormes si no pudo con Nightmare Moon en su momento ¿Cómo podría contra una de mis mayores creaciones? Bien, Frost. Acaba con esto de una vez.

Frost: Sí, mi amo.

Respondió la alicornio del hielo con actitud fría mientras se acercaba la indefensa Celestia y ahí creó una enorme hacha de hielo. Celestia horrorizada, no pudo hacer otra cosa que ver como la alicornio del hielo alzaba su hacha, para bajarla de golpe.

Lo último que se escuchó fue el sonido de algo cortando y luego ver como caía rodando la cabeza decapitada de Celestia al suelo. Frost tomó dicha cabeza con el casco y la elevó, para luego congelarla y partirla en pedazos. Luego dio una patada al hielo donde estaba el resto del cuerpo de Celestia, donde se rompió en pedazos.

Twilight: ¡Noooooooo...! ¡Princesa Celestiaaaaaaa...!

Gritaba la unicornio prisionera a la vez que se echaba al suelo y ponerse a llorar al ver como su querida maestra era cruelmente asesinada, ya que a través de una proyección holográfica proveniente de un robot calavera, pudo ver la ejecución.

En la sala del trono, Mike se reía con un gran grado de sadismo mientras comentaba.

Mike: Ja, ja, ja. ¡Esto es genial! Ja, ja, ja. Esto demuestra que mi tecnología es superior a la magia de Equestria. Ja, ja, ja. Decidme que todo el mundo lo ha visto, por favor. Ja, ja, ja.

Frost: Así es, amo. En todas partes han visto como la princesa Celestia ha sido derrotada y aniquilada.

Contestaba la yegua del hielo con su natural actitud fría mientras su crin y cola volvían a su estado normal. Mike con expresión diabólica en su rostro, comentó.

Mike: Bien. Ha llegado la hora de que toda Equestria sepa quién es su nuevo gobernante absoluto.

Asomándose por las puertas de la sala del trono, se veía a Rarity que vio horrorizada como Celestia fue asesinada.

Rarity: Oh, cielo santo ¿Qué será ahora de Equestria?

Más tarde, muchos ponis se reunieron (o más bien obligados por los robots a hacerlo) enfrente del balcón real del castillo de Canterlot. Por dicho balcón se asomaba Mike junto con Frost, más la silueta de un extraño pony semental, que no se distinguía quién era.

Mike con ayuda de un micrófono que tenía en dicho balcón, se aclaró la garganta y finalmente habló.

Mike: ¡Habitantes de Equestria! ¡Como ya sabréis! ¡Nightmare Moon está muerta, gracias al poder de mi tecnología robótica!

Todos los habitantes de Canterlot escuchaban lo que hablaba el potro y no solo ellos, por el resto de Equestria, todos sus habitantes veían a Mike proyectado al cielo mediante hologramas gigantes.

Mike: La inútil de Celestia quiso volver a su cargo de gobernante, pese a que no se lo merecía. Al final tuve que quitarla de en medio. Aunque eso ya lo sabéis. Je, je, je.

Decía esto último el potro mientras emulaba una expresión como si el mismo demonio se tratase.

Mike: Es necesario hacer grandes cambios y reformas en la política de Equestria. No es preocupéis por esto. Ahora yo que estoy al mando, llevaré a Equestria a un nuevo nivel de existencia. Equestria nunca fue lo suficientemente fuerte como para afrontar las amenazas contra ella, pero yo me aseguraré que la nación sea más poderosa, las más organizada y sobre todo la más sólida del mundo. En pocas palabras, una nación liderada por mí.

Cuando terminó de hablar el potro, se escucharon a muchos ponis gritar, pero no de apoyo sino de indignación.

Semental: ¡No es justo!

Semental2: ¡Es una basura!

Yegua: ¡Farsante!

Semental3: ¡Pagarás caro lo que has hecho!

Gritaban dichos ponis y justo en ese momento se escucharon el sonido de varios disparos. Acto seguido cayeron al suelo los ponis que habían gritado, con un agujero de bala en le frente.

¿?: Desde luego, hay gente que no sabe agradecer lo que se hace por ellos.

Se escuchaba una voz masculina, proveniente de la silueta que estaba al lado del potro, donde hacía girar con el casco un especie de revolver y de inmediato se guardó el arma. Los habitantes rápidamente se alejaron asustados de los cadáveres que cayeron al suelo.

Aun así las reclamaciones llegaron a oídos de Mike, donde se molestó por ello y gritó.

Mike: ¡Silencio, idiotas! ¡Aquí hablo yo! ¡Deberíais estar agradecidos que alguien con una mente superior como la mía, los gobierne en vez de una estupida princesa que deja que otros hagan el trabajo por ella!

Pese a los disparos iniciales y los cadáveres que habían por el suelo, algunos ponis indignados, le respondieron al potro.

Pegaso: ¡Nuestra princesa fue una gran gobernante! ¡Algo que tú ni en mil años serás!

Unicornio: ¡Sí! ¡Además ella se encargaba de mover el sol y la luna! ¡Algo que dudo mucho que puedas hacer!

La silueta de antes estuvo a punto de disparar de nuevo contra quienes gritaron, hasta que Mike le alzó el casco para detenerlo. El potro emulando una sonrisa verdaderamente perversa y burlona, respondió.

Mike: En una cosa tenéis razón. Yo nunca será como la princesa. Oh, no. Sino mucho mejor. Y sobre el sol y la luna. No os preocupéis por ello. Yo tengo ese campo cubierto.

El potro pulsó unos botones de su brazalete y en ese momento el suelo enfrente del castillo empezó a temblar. Los ponis que estaban cerca se apartaron cuando vieron que una compuerta del suelo se abría. De ella emergía una especie de gran torre negra con el símbolo del sol y la luna en cada lado.

La torre ascendía hasta llegar a la altura del castillo de Canterlot. Cuando estuvo en el punto más alto, Mike pulsó otro botón y la torre empezó a emitir una especie de señal gravitacional.

En ese momento, ocurrió algo inesperado que no sucedió durante el gobierno de Nightmare Moon. La luna comenzó a ocultarse para luego dar paso al sol. La primera vez en dos años.

Mike: Vaya. Sí que hacía tiempo que no veía el sol. Ya casi había olvidado como era el día.

Comentaba con tono burlón el potro mientras se ponía unas gafas de sol. Sobraba decir que todos los habitantes de Equestria se sorprendieron cuando vieron aparecer el sol. El potro al ver las expresiones de sorpresa de la gente, se dispuso a explicar.

Mike: Esta torre creada con mi tecnología, me permite hacer aparecer u ocultar el sol y la luna a voluntad. La diferencia de cuando lo hacía Celestia, es que no emplea la magia, sino un campo gravitacional para alterar ambos astros. Y no requiere estar constantemente pendiente de ella para que funcione. Con esto debería estar ya solucionado ¿No?

Los ponis miraban tanto sorprendids como asustados ante la escena ¿Tanto poder tenía un simple potro como no solo derrotar a Nightmare Moon y a Celestia con suma facilidad, que incluso puede hacer emerger el sol y la luna con una simple máquina?

Hubo un silencio general mientras todos miraban entre sí. Así hasta que finalmente una pony dio dos pasos y con miedo le preguntó al potro.

Yegua: ¿Cómo quiere que le llamemos?

El potro miró a la yegua que le habló y ahí dijo.

Mike: Con "amo Mike", es suficiente. Je, je, je.

Semental: ¡Larga vida al amo Mike!

De inmediato, todos hicieron una reverencia hacia el potro, después de todo ¿Qué otra opción tenían?

Mike sonreía satisfecho ante la escena. Sentía que ahora nada le impediría hacerse el amo de todo.

Mike: Sí. Primero Equestria. Luego el mundo entero. Je, je, je.

Comentaba de forma perversa el potro mientras se imaginaba las posibilidades que tendría, ahora que era el amo absoluto de todo. Nada ni nadie podría hacerle frente gracias a su tecnología superior adelantada a su época. Ahora se le abría una gran puerta, llena de infinidad de posibilidades.

Nota: La imagen de Frost la subí en Deviantart.