Twilight y Rarity recibieron la inesperada visita de nada menos que Spitfire, la capitana de los Wonderbolts.
La pegaso no llevaba su uniforme, aunque a diferencia de los ponis que están bajo el gobierno de Mike, no tenía collar de control alguno.
Rarity: Yo te conozco. Eres de los Wonderbolts. Lo sé porque hace bastante tiempo mi amiga Rainbow quería unirse a vosotras...Antes del regreso de Nightmare Moon, claro.
Decía Rarity que reconoció a la capitana de los mejores acróbatas de Equestria.
Spitfire: Así es. Soy yo.
Respondió la pegaso amarilla con actitud seria. Twilight fijándose de que la pegaso no tenía collar de control como los demás ponis, la preguntó a ésta.
Twilight: ¿Cómo es que no tienes collar de control?
Spitfire: Bueno...Seguramente porque soy la tía de Mike...
Respondió la yegua con algo de pena en eso último. Aquello sorprendió a ambas unicornios donde no pudieron evitar exclamar.
Twilight y Rarity: ¿¡Eres la tía del amo Mike!?
Preguntaron al unísono ambas yeguas que no se podían creer que la capitana de los Wonderbolts, fuese la tía del actual gobernador del reino.
Rarity: ¡No me lo puedo creer! ¿En serio eres la tía de Mike Bluer?
Spitfire: Así es.
Twilight: Jamás me lo habría imaginado ¿Cómo es posible eso?
Spitfire: Es natural. No suelo hablar mucho de esto y casi nadie conocía mi relación familiar con mi querido sobrino. Que sin duda me apena enormemente el camino que ha tomado actualmente.
Comentaba con cierta pena en esto último la pegaso a la vez que miraba a otro lado. Twilight con cierto tono de disgusto, comentó.
Twilight: Cuando hablas del camino que ha tomado ¿Te refieres a cuando ha matado y asesinado a la princesa Celestia, tomado por la fuerza del gobierno del reino y haya tomado a casi toda la población de Equestria como sus esclavos?
Preguntaba con sarcasmo y con gran molestia en su voz la unicornio, ya que se acordaba perfectamente de como por causa de Mike, la princesa Celestia fue cruelmente asesinada. Spitfire al escuchar eso, suspiro mientras contestaba a la pregunta de la unicornio.
Spitfire: Sí. Sé lo que hizo y sinceramente, lamento todo lo que mi sobrino hizo. Ojala nunca hubiera pasado.
Rarity: Según tú eres su tía y por lo visto te tiene un trato mejor que los demás ¿No podrías convencerlo para que dejara de actuar como un tirano caprichoso y egoísta?
La preguntaba la unicornio a la pegaso, donde esta última mirando con cierto enojo a la unicornio blanca, la contestó molesta.
Spitfire: ¿Crees acaso que no lo he intentado? Lo intenté varias veces. Intenté convencer a mi sobrino que dejara su camino de ansia de poder, que se conformara con simplemente acabar con Nightmare Moon y sus seguidores y así traer de nuevo la paz. Por desgracia éste fue a más y se obsesiono por controlarlo todo, alegando que Celestia no servía para nada y qué él llevaría a Equestria a lo más alto.
Explicaba la pegaso a ambas yeguas. Twilight ahí comentó molesta.
Twilight: Ese potro. Él tiene la culpa de lo mal que lo estamos pasando. Sin duda es un monstruo.
Spitfire: Tú no sabes nada. Ninguna de las dos tiene idea de lo que pasó ese chico en su día. Yo estuve allí cuando ocurrió.
Decía con cierto enojo la pegaso por el hecho de que la unicornio violeta hablara mal de su sobrino aun pese a todo el mal que hizo este. Ahí Rarity con curiosidad, preguntó.
Rarity: ¿Tú sabes lo que le paso para ser actualmente así?
Spitfire: Así es. Fue al poco tiempo de que regresara Nightmare Moon. Y pensar que yo antes creía que solo era un cuento para potros.
Flashback.
En Manehattan, en la gran plaza enfrente del ayuntamiento de la ciudad, había cientos de ponis reunidos enfrente del edificio público.
Nightmare: ¡Inclinaos ante la nueva reina de Equestria! ¡Nightmare Moon!
Hablaba en voz alta la yegua oscura desde las mismas puertas del ayuntamiento, cuya voz resonaba por todo el lugar, asustando a los ponis del lugar donde de inmediato se arrodillaron ante ella.
Nightmare: ¡Yo soy la única gobernante de este reino y la única a quien obedeceréis y adorareis! ¡Mi palabra es absoluta y nadie más! ¡Será mucho más de lo que la inútil de mi hermana mayor Celestia fue jamás! ¡Mi reinado como la noche serán eternas! Ja, ja, ja.
Se jactaba la reina mientras bajaba por las escaleras. Su risa fue interrumpida cuando notó que dos ponis dejaron de estar inclinados para ponerse de pie y mirar desafiantes a la reina.
El primero era un unicornio mayor de pelaje marrón y crin rubia, su Cutie Mark era una lupa y un cepillo que se usa en arqueología. Mientras la otra era una yegua unicornio de color azul oscuro de crin roja, su cutie-mark era una joya roja.
Semental: No nos inclinaremos ante ti.
Yegua: Puedes creerte la máxima gobernante de Equestria, pero para nosotros no eres más que una yegua hambrienta de poder.
Hablaban ambos ponis donde no mostraba miedo alguno a la reina. Nightmare Moon notó eso donde la molestó bastante que aquellos dos unicornios donde ahí les llamó la atención.
Nightmare: ¿Quiénes creéis que sois para desafiar a la única y verdadera reina de Equestria?
Ahí ambos unicornios sin mostrar miedo alguno, contestaron a la reina oscura.
Semental: Soy Arthur Bluer. Un arqueólogo.
Yegua: Y yo Nathaly Bluer. Su esposa y encargada de una tienda de antigüedades.
Se presentaron ambos revelando ser un matrimonio. Arthur Bluer sin dejar de mirar desafiante a la reina, continuó hablando.
Arthur: Hablas de un gobierno corrupto donde pretendes someternos a tus crueles normas. No tenemos intención alguna de doblegarnos ante ti.
Nathaly: Si algo sabemos muy bien, es que los tiranos como tú, acaban tarde o temprano encontrando su final a causa de su ambición.
La reina parecía molesta de que aquellos ponis no mostrasen miedo alguno ante ella. Incluso notó que algunos ponis de alrededor les estaba inspirando valor. La reina mirando molesta a los dos unicornios, bramó con su gran voz.
Nightmare: ¡Estupidos! ¡Hay que estar muy locos para desafiar a la poderosa Nightmare Moon! ¡Inclinaos ante mí y puede que os perdone esta ofensa!
Arthur: ¡Jamás!
Nathaly: Eres un monstruo que se cree con derecho a hacer lo que la da la gana.
Arthur: Tratas de meter el miedo a la gente con tu oscuridad, solo para que no se rebelen contra ti y acaben con tu dictadura.
Nathaly: No nos importas lo que nos hagas. Sabemos que tarde o temprano acabarás cayendo como la conquistadora cobarde y traidora que eres.
Hablaban completamente desafiantes ambos ponis donde demostraban no tener el más mínimo miedo a la yegua oscura. Nightmare Moon estaba furiosa de verdad por como le hablaban aquellos ponis y quiso poner fin a eso.
Nightmare: ¡Malditos estupidos! ¡Vais a pagar esto con vuestras vidas!
Gritó furiosa la reina de la noche mientras se ponía de pie sobre sus patas traseras y cargaba de magia su cuerno.
Mike: ¡Papá! ¡Mamá!
Gritó un potro que estaba más atrás en el público, siendo éste sujetada por nada menos que Spitfire con su uniforme de Wonderbolt.
Spitfire: ¡Mike, quieto! ¡No vayas! ¡Te matará!
Mike: ¡Pero mamá y papá!
En ese momento unos rayos atravesaron a los dos unicornios. Ahí el tiempo se congeló al instante para el potro.
Lentamente, iban cayendo los cuerpos de los dos unicornios que habían osado plantar cara a la reina de la noche.
Mike: ¡Noooooo...!
Gritó desesperado el potro que de golpe se liberó de la sujeción de su tía y se fue corriendo, atravesando a todos los ponis que había en su camino para llegar hasta los cuerpos de sus padres. Ahí se paró al lado de éstos donde aun seguía vivos, pero con dificultad.
Mike: Papá...Mamá...
Decía el potro con lágrimas en los ojos al ver a sus padres en aquel estado, cuyos pechos estaban sangrando bastante por los rayos que les habían perforado hace nada. Sus padres mirando a su hijo, trataron de hablar.
Arthur: Tranquilo...campeón...Toda va...bien...
Nathaly: Sé fuerte, hijo...Sé que algún día...Serás un buen pony...
Hablaban ambos padres cuyos cascos tocaban a su hijo en el rostro mientras este lloraba.
Arthur: Nunca nos olvides...Hijo...
Nathaly: Te queremos siempre...Pase lo que pase...
Arthur: Y recuerda...Pase lo que pase...Nunca...
No pudo terminar la frase el semental, porque Nightmare Moon disparó otros dos rayos que les impactó al rostro, haciendo que surgiera sangre de ellos y en parte empapasen el rostro del potro donde este se había quedado en shock por ello.
Nightmare: Ya estaba harta de palabrería inútil ¡Que esto os sirva de lección a todos para aquellos que osen enfrentarse a la reina de la noche!
Alzaba la voz la reina de la noche, llenando de miedo a los ponis presentes. Mike no la escuchaba. Estaba el potro centrado en los cuerpos muertos de sus padres donde tocaba a cada uno de ellos con sus pequeños cascos. Sus ojos lloraban con más lágrimas donde se mezclaba con la sangre de sus padres que tenía en su rostro.
Nightmare: Estupidos unicornios. Mira que osar alzarse contra mí. O eran muy valientes o muy estupidos. No creo que obtenga nunca la respuesta. Ja, ja, ja.
Se reía de forma burlona la reina mientras Mike tenía los ojos cubiertos en parte por su crin. El potro apretaba los dientes mientras una ira lo invadía por completo en su interior. En ese momento el potro dijo en voz baja.
Mike: Bruja...
Pese al bajo volumen de su voz, el potro fue escuchado por la reina de la noche donde ahí lo miró con atención.
Nightmare: ¿Cómo dices, pequeño potro?
Mike: Es lo que eres en realidad, Nightmare Moon...Una bruja...Una maldita zorra y una bruja asquerosa...
Respondía el potro donde ahí alzó la vista donde ahí se podían ver unos ojos llenos de ira y odio hacia la reina. Spitfire intentando pasar entre el público, trató de llamarlo.
Spitfire: ¡Mike, para! ¡No la provoques!
Trataba de advertir la pegaso con miedo a que la reina se desquitara ahora con el potro. Pese a todo, el potro la miró a los ojos de la reina y ahí la gritó lleno de furia y odio.
Mike: ¡Maldita bruja! ¡Vas a pagar por lo que has hecho a mis padre! ¡Te mataré! ¿Me has oído? ¡Te juro que mataré! ¡Puede que no sea hoy ni mañana e incluso no en un año! ¡Pero tarde o temprano te mataré y te haré sufrir de forma lenta y dolorosa para que sufras, maldita zorra asquerosa!
Gritó completamente lleno de ira y rabia el potro con todas sus fuerzas. Los ponis del lugar se horrorizaron en cuando vieron al potro gritarla a la reina, temiendo que ahora la yegua oscura lo matara por haberla hablado de aquella manera.
La reina miró por un momento al furioso potro con una expresión neutral. Acto seguido la reina se puso a reírse a grandes carcajadas.
Nightmare: Ja, ja, ja ¿Que tú me matarás? Ja, ja, ja. Que gracioso y que estupido.
Decía con burla la reina sin parar de reírse mientras el potro la seguía mirándola con odio y rabia. La reina ahí continuó hablando sin parar de reírse.
Nightmare: Debería matarte como a los inútiles de tus padres, pero no vale el esfuerzo ni supones una amenaza para mí como el resto de mis futuros súbditos. Por lo que no vale la pena perder el tiempo. Mejor disfruta del poco tiempo que te queda con tus padres mientras puedas ¡Ah! Claro. Están muertos. Ja, ja, ja.
Decía con burla la reina donde se fue volando de allí. Si para entonces Nightmare Moon hubiera tenido conocimiento de lo que iba a pasar en el futuro, posiblemente se habría asegurado de haber eliminado al potro en cuanto podía. Un error que lo iba a pagar más adelante.
Acto seguido el cielo oscurecido de la ciudad comenzó a llover con fuerza. Los ponis del lugar de marcharon para evitar mojarse. Solo se quedó Mike que aun estaba al lado de sus padres muertos. Spitfire sin importarla quedarse mojada y con su crin empapada, se acercó al potro con lastima mientras le decía a este.
Spitfire: Mike. Tenemos que irnos.
El potro no respondió a las palabras de su tía. Spitfire insistió.
Spitfire: Luego llevaremos los cuerpos de tus padres. Ahora tenemos que marcharnos o cojeremos un resfriado. Mike...
En el momento que la pegaso volteó al potro para verle la cara, se quedó perturbada por unos instantes al verle los ojos del potro. Unos ojos que reflejaban ira y odio infinito hacia la reina. Aquel suceso lo había marcado para siempre en el joven potro.
Fin del flashback.
Spitfire: Y eso es lo que pasó.
Terminó de contar su historia la pegaso. Twilight y Rarity escucharon con suma atención la historia de como Mike perdió a sus padres.
Twilight: Eso es...Terrible...
Rarity: Nightmare Moon mató a mucha gente que se le opuso. Ha tenido que ser verdaderamente duro perder a sus padres de esa forma.
Comentaba con pena ambas yeguas por el hecho de que un potro tan joven hubiese perdido a sus padres tan pronto.
Twilight: Aun así eso no explica como se las ingenió para construirse un ejercito de máquinas él solo.
Ante el comentario, Spitfire trató de responder aunque no sabía muy bien como hacerlo.
Spitfire: Yo tampoco tengo mucha idea de como lo hizo. Tras la muerte de sus padres, mi sobrino se obsesionó con la venganza. Se centró por completo en sus inventos y máquinas donde desde muy temprana edad, demostró una gran capacidad para la tecnología. Antes de que me diera cuenta, él solo construyó un ejercito enorme de máquinas que le siguen sus ordenes sin rechistar y que demostraron ser verdaderamente letales.
Rarity: Me imagino. Recuerdo con que facilidad acabaron con los guardias que estaban con la reina aquella noche.
Comentaba Rarity al recordar aquel día (o más bien noche) donde sin duda para la reina iba a ser el último.
Rarity: También vi a una extraña alicornio con él. Una que derrotó con una enorme facilidad a la reina.
Spitfire: Sin duda debes referirte a Frost. Una de los Caballeros de la Muerte.
Twilight: ¿La conoces acaso?
Spitfire: Así es. Los conocí un día antes de que Mike decidiera llevar a cabo su venganza contra la reina. Mientras que la mayoría de sus máquinas solo se limitan a seguir ordenes, los Caballeros de la Muerte que así es como los ha bautizado mi sobrino, pueden pensar y actuar como auténticos ponis.
Twilight: Máquinas que piensan por ellos mismos. Oí hablar de intentos así en la sede científica de Canterlot donde trataron de crear máquinas que pensaran. Nunca lo consideré probable eso.
Comentaba la unicornio al recordar que se intentó antes crear máquinas pensantes. En ese momento recordó algo y ahí preguntó a la pegaso.
Twilight: Una pregunta, Spitfire ¿Por qué odia tanto el amo Mike a los no ponis?
Preguntaba esto la unicornio, ya que supo hace tiempo que Mike odiaba a las especies inteligentes no ponis. Spitfire rotando los ojos, la contestó en parte molesta.
Spitfire: Es por culpa de una pariente unicornio racista, donde le metió en la cabeza ideas racistas. Ideas que se manifestaron cuando un tiempo antes cuando unos tíos suyos estuvieron a punto de ser asesinados por unos dragones. Desde ese día, mi sobrino detesta a cualquiera especie que no sea un pony. Sobre todo a los dragones.
Explicaba la pegaso amarilla. Ahora Twilight se alegraba de haber hecho que Spike se hubiese ido. De lo contrario, Mike lo habría matado sin dudarlo.
Spitfire: Y también detesta otra cosa, puede que incluso mayor que su desprecio racial.
Rarity: ¿Y cuál es?
Preguntó ahora Rarity. Spitfire con tono muy serio, respondió.
Spitfire: La religión.
En Canterlot, había múltiples incendios controlados. Incendios ocasionados por las tropas robóticas de Mike en nada menos que en todas las iglesias de la capital.
¿?: ¡Regocijaros, habitantes de Canterlot! ¡Pronto os liberaremos de la herejía y la mentira de la religión como de los falsos e irreales dioses!
Hablaba con tono como de profeta un semental unicornio de pelaje negro. Su crin algo corta era de color negro más oscuro con un flequillo gris. Cola larga y negra con detalles grises. Ojos grises. Portaba una armadura negra de aspecto demoníaco con calaveras en sus hombros y el torso recordaba a una columna vertebral de diseño demoníaco. Portaba un escudo grande en su brazo izquierdo en forma de rostro blanco de calavera y una espada con empuñadura en forma de cráneo con una larga hoja negra con inscripciones rúnicas en ella.
¿?: ¡Escuchad la palabra del amo Mike! ¡Yo, su heraldo, Dark Knight! ¡Os traigo su verdad! ¡La verdad que os liberará a todos!
Hablaba como si un profeta se tratase el llamado Dark Knight. Todo eso mientras los soldados calaveras armados con lanzallamas, llenaban de fuego el interior de una iglesia dedicada a los dioses. Ahí un cura muy anciano que estaba presenciando desde fuera con horror como su querida estaba siendo incendiada, corrió hacia el unicornio para rogar que parase.
Cura: ¡Por favor! ¡Pare esto! ¡Esta iglesia está dedicada a la diosa y es un monumento nacional! ¡No pueden destruirlo!
Rogaba el anciano tomando este el brazo del caballero de la muerte. Ahí Dark Knight con un fuerte movimiento de brazo, lo apartó a la vez que derribaba al cura. Ahí el unicornio mirando fijamente al anciano, le siguió hablando con su tono de profeta.
Dark Knight: No te preocupes, anciano. Pronto te liberaremos de la falsedad de la religión y serás un pony libre.
Pese a las palabras del caballero de la muerte, el cura de rodillas siguió rogándole a éste.
Cura: ¡No! Por favor. Ser cura ha sido toda mi vida. No puedo renunciar a esto.
El caballero de la muerte se acercó al cura y posando un casco en un lado de la cara, le dijo con tono cordial.
Dark Knight: No te preocupes. En el fondo solo eres una oveja descarriada que ha seguido una senda equivocada. Renuncia a tu falsa fe y te ayudaremos a encontrar el camino adecuado para ti.
Pese a las cordiales y comprensibles palabras del unicornio, el cura no quería renunciar a su fe y siguió hablando con cada vez mayor desesperación.
Cura: Me estás pidiendo lo imposible. Durante toda mi vida me he preparado y dedicado toda mi fe en la religión. No puedo renunciar a mis votos como el trabajo de toda mi vida.
Dark Knight: ¿No estás dispuesto a renunciar a la religión?
El anciano con miedo en su mirada, negó con la cabeza. El caballero de la muerte cerró los ojos y pasando ahora su casco en el hombro del cura, suspiro a la vez que le respondía con tono de lástima.
Dark Knight: Que desgracia. Esperaba que fueras más comprensivo que esos otros dedicados a la religión y su falsa fe.
En ese momento el cura sintió algo que le atravesaba el pecho. Luego miró abajo y para su horror vio como la gran espada negra, le atravesaba el pecho justo en el corazón.
El caballero de la muerte empujó al cura contra el suelo a la vez sacando su espada, dejando al anciano moribundo que se fuera muriendo.
Dark Knight: Que la muerte te de la paz para tu alma perdida.
Hablaba el caballero de la muerte mientras con su casco le cerraba los ojos y simplemente dejaba morir solo al anciano.
El caballero de la muerte se puso de pie justo cuando en la iglesia que estaba detrás de él estalló y todas las vidrieras se rompieron en pedazos al exterior.
Desde el balcón del castillo, Mike junto Frost, observaban como las llamas iban consumiendo las iglesias de la capital.
Mike: Una de las cosas que siempre he detestado es la inútil religión. Como me fastidiaba siempre ver a estupidos rogando a una diosa que no existe, que los salvase cuando nunca ha sido así.
Hablaba el potro con total desprecio mientras Frost con su actitud seria y fría le respondió.
Frost: Sí, amo Mike. Tiene toda la razón.
Mike: Es increíble que con todo lo que ocurrió con esa estupida de Nightmare Moon, haya aun gente que siga a una falsa fe inútil. Si quieres que algo salga como tú quieres, tienes que hacerlo tú mismo. Por eso he ordenado la destrucción total de todas las iglesias y objetos religiosos que hubiese en toda Equestira.
Comentaba el potro aun con tono de desprecio hacia la religión.
Frost: Por supuesto, amo Mike.
Varios robots calaveras cargaban con libros y objetos de aire religiosos, para llevarlos a una gran hoguera y quemarlas todas. También destruían las estatuas dedicadas a dioses y similares.
Los habitantes de Canterlot estaban escondidos en sus casas, viendo con miedo como los robots de Mike destruían cualquier vestigio de religión que hubiera en la ciudad e incluso mataban a todo aquel que no renunciase voluntariamente a la religión. Más de una casa fue asaltada por la fuerza por los robots de Mike, para así llevarse cualquier objeto de carácter religioso para su posterior destrucción.
Mike: Sin duda es hermoso las llamas por la noche.
Comentaba con malicia el potro mientras veía las intensas llamas por toda la capital, cuya intensidad se veía mayor debido a la oscuridad de la noche.
Frost: Completamente de acuerdo, amo Mike.
Respondió la alicornio de hielo con actitud seria y fría.
Volviendo con las tres yeguas, Rarity y Twilight seguían conversando con Spitfire.
Rarity: Oí que ese potro tiene un profundo odio y desprecio a la religión.
Twilight: ¿Cómo eso?
Spitfire: Hubo un tiempo Mike seguía la religión, pero después de lo de Nightmare Moon y la muerte de sus padres, toda su fe cayó y llegó a la conclusión de que la religión no sirve de nada y que los dioses no existen. Sinceramente, después de todo lo que ha pasado, yo también empecé a considerar lo mismo, aunque no apruebe sus métodos.
Comentaba la pegaso en parte comprendiendo los motivos de su sobrino del por qué desprecia la religión, pero no la forma en que se expresaba.
Twilight: Pero hay muchos habitantes de Equestria que aun tiene fe en su religión y que algún día todo se arreglará...Aunque en parte yo esté perdiendo la fe en ello. Ese potro no puede obligar a todo el mundo a que renuncie a años de fe y religión.
Comentaba la unicornio sus razones sobre la religión. Spitfire con aire preocupada, la contestó.
Spitfire: Siento deciros que cuando a mi sobrino se le mete algo en la cabeza, es prácticamente imposible hacerle cambiar de idea incluso aunque yo le hable sobre ello.
Rarity: ¿No le podrías convencer para que reconsiderase lo de la destrucción de las iglesias y objetos religiosos?
Preguntó ahí la unicornio blanca. Spitfire negando con la cabeza, la contestó.
Spitfire: No...Y lo peor es que piensa extender su ideología antireligión más allá.
Twilight: ¿A qué te refieres?
Spitfire: Que mi sobrino considera que la religión es un cáncer que solo sirve para retrasar el desarrollo de las civilizaciones. Que cuando más avanza la ciencia, más se confirma eso. Ya que la ciencia y la religión son prácticamente incompatibles. Y para ello está más que dispuesto a extirpar todas las religiones del mundo para dar paso a la ciencia. Cosa en que está dispuesto a cumplirlo al precio que sea. Aunque tenga que destruir medio mundo para conseguirlo.
Rarity: Cielo santo ¿Hasta que punto llegará su locura?
Spitfire: Mucho me temo que solo está empezando y lo verdaderamente peor está por llegar.
Respondía preocupada la pegaso. Ésta mirando el reloj de la pared, comentó.
Spitfire: Os tengo que dejar. Tengo un grupo de novatos que entrenar, entre ellos una nueva llamada Rainbow que por lo visto, tiene talento donde hay que pulirlo un poco. Hasta luego.
Se despedía la pegaso para luego marcharse de allí, dejando solas a ambas unicornios.
Rarity: Cielo santo ¿Hasta que punto llegará la locura de se potro?
Comentaba preocupada la unicornio blanca. Twilight comprendía a lo que ésta se refería, pero temiéndose lo peor, la comentó a ésta.
Twilight: Y mucho me temo que las cosas empeorarán todavía más. Y yo que antes pensaba que con Nightmare Moon las cosas iban bastante mal.
Rarity: Al menos Rainbow pudo cumplir su sueño de unirse a los Wonderbolts, aunque mucho me temo que no de la forma que ella esperaba siquiera.
Mientras tanto, Mike seguía observando los incendios hasta que Frost recibiendo una comunicación, le informó a Mike.
Frost: Amo Mike. Me informan que pronto las tropas estarán listas para invadir el Imperio de Cristal.
Mike: Excelente. Es hora de quitar a esa vieja ruina de King Sombra, para dar paso a un futuro gobernante más competente. Yo. Ja, ja, ja.
Respondía con una sonrisa perversa el potro mientras se reía de forma diabólica.
Continuara.
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