En el castillo de Canterlot, el potro estaba sentado en su trono mirando unas pantallas holográficas provenientes de un robot asistente que tenía por ahí. Junto a él estaban Frost y Coyote. Frost estaba de pie sin moverse apenas mientras Coyote recostado en los escalones que llevaba al trono, se estaba bebiendo una botella como si no hubiese mañana.
Mike: Bueno, chicos ¿Cómo van con las ocupaciones en Canterlot?
Preguntaba esto el potro a sus dos miembros de los Caballeros de la Muerte, donde ahí cada uno le respondió.
Frost: Vamos bien, amo. Ya casi hemos ocupado toda Equestria.
Coyote: Si quitamos...Hic...La parte de algunas resistencias de ponis...Hic...Que no están demasiado conformes con su...Hic...Mandato...Desde luego, mira que son pesados...Hic...
Mike: Naturalmente, esos ponis de mente inferior no se dan cuenta de que gracias a mí, Equestria será una nación fuerte y poderosa donde nadie se atreverá a oponerse. Tarde o temprano tendrán que aceptar que yo soy justo lo mejor que pudo haber tocado a Equestria. Je, je, je.
Comentaba con una sonrisa perversa el joven potro. En ese momento entró por la puerta Dark Knight.
Knight: Siento molestaros, su grandiosidad, pero tengo que informaros de algo de gran importancia que incumbe a usted, amo.
Hablaba el unicornio robot a Mike donde el potro ahí preguntó.
Mike: ¿De qué se trata?
Knight: Otro de vuestros familiares, unos que viven en las Pegasus, fueron victimas de un intento de atentado. Por fortuna, nuestros robots se ocuparon de los responsables y vuestros familiares están a salvo.
Contestaba el semental. Al escuchar la primera parte, Mike se puso verdaderamente molesto donde ahí dijo.
Mike: Y con este ya son tres este mes. Maldita sea ¿Cómo se atreven a tratar de hacer daño a mis familiares? Que los responsables sean ejecutados sin piedad junto con los familiares que pudieran estos tener.
Knight: Así se hará, amo.
Acataba la orden el unicornio oscuro haciendo una reverencia para luego marcharse de allí.
Aquella noticia puso de verdadero mal humor al potro. Desde hace tiempo, se enteraba de varios atentados a miembros de su familia. Cuando se hizo el mando absoluto de Equestria, se impuso collares de control a todo el mundo, salvo quienes eran familiares de Mike Bluer.
Aquella diferencia hizo que los familiares de Mike Bluer que por tanto no tuvieran collar, fuesen vistos como parías por la sociedad pony, donde en más de una ocasión se les intentó hacerles daño e incluso asesinarlos. Por lo que tuvo que poner muchos guardias robots para garantizar su seguridad.
Mike: Esto sin duda me irrita de verdad.
Decía molesto el potro. Coyote escuchando eso, se puso de pie donde tambaleando, dijo.
Coyote: El amo está de mal humor. Hora de animarlo un poco.
Decía el semental donde sacando su pistola, disparó al suelo a los pies de un pony disfrazado de bufón, haciendo que éste empezara a bailar. Aquel bufón era nada menos que el expríncipe Blueblood.
Blueblood: ¡Ahhh..! ¡Otra vez no!
Coyote: Vamos...Hic...Haz reír al amo...Vamos...Hic...
Decía el semental donde disparaba su pistola a los pies de Blueblood, obligando a este último a bailar a son de los disparos mientras gritaba de miedo y desesperación.
Blueblood: ¡Por favor! ¡Tened piedad de mí! ¡No puedo soportar estos bailes! ¡Ahhhh...!
Seguía gritando el unicornio, haciendo que Mike mirando muy molesto le contestase.
Mike: ¡Cállate, imbecil! Agradece que al menos tengas un trabajo activo que estar todo el día haciendo el vago inútil, igual que tu estupida tía la antigua princesa Celestia. Vas a estar bailando hasta que se me pase el mal humor, así que...¡Dale caña, Coyote!
Coyote: Como ordene, amo...Hic...
El pistolero seguía disparando su pistola para desesperación de Blueblood donde se veía obligado a bailar hasta que a Mike se le pasara el mal humor y tal como estaba, pasaría bastante tiempo hasta que eso pasara.
Mientras duraba el baile, entraba en la sala nada menos que Spectral, el espía.
Spectral: Mi amo. Los he encontrado.
Informaba el pony con su voz espectral y siniestra. Olvidándose del ridículo baile de Blueblood, el potro le prestó atención a Spectral.
Mike: ¿Has encontrado a esos ponys bichos llamados changelings?
Spectral: Así es. Haciéndome pasar por un changeling, pude encontrar su colmena.
Coyote: Curioso...Changelins que se pueden disfrazarse de ponys, son encontrados por un pony que se disfraza de changeling. Que gracia...Hic...
Comentaba el semental sin dejar de disparar su pistola para que Blueblood siguiera bailando para desgracia de este último. Mike tras recibir la información dada por Spectral, comentó.
Mike: Esos changeling tienen en parte pony, así que los podría engrosar en mi reino. Así que ya sabes, vais allí, les ofrecéis la oportunidad de servirme a mí o ser erradicados. La elección es simple.
Spectral: Como ordene, amo. Aunque hay una cosa que tiene que saber. En su colmena, tienen un especie de trono que anula cualquier magia que no sea changeling. A mí no me afecto ya que no poseo magia alguna y soy puramente tecnológico.
Informaba el pony espía al potro donde ahí Mike pensativo, comentó.
Mike: Eso del trono me interesa. Así que lo tomaremos también y lo conservaremos para futuros experimentos. Sobre esa medida antimagia, no hay problema. La mayoría de mis robots no usan magia, por lo que no hay que preocuparse en absoluto. Je, je, je. Ahora vamos.
Comentaba con malicia el potro abandonando este la sala junto con algunos de sus robots.
Blueblood: El potro se ha ido ¿Por qué tengo que seguir bailando?
Preguntaba Blueblood que estaba al borde del cansancio, pero sin parar de bailar por los constantes disparos de Coyote. Ahí Coyote respondió.
Coyote: Hic...El amo no dijo que parase, así que yo sigo.
Blueblood: ¡Socorroooo..! ¡Que alguien me saque de esta pesadillaaaaa!
Gritaba con su actitud llorona el expríncipe mientras lágrimas salían de sus ojos.
En el reino changeling, una raza parecida a los insectos no estaban pasando por su mejor momento. Los changelings se alimentaba exclusivamente de amor y siempre buscaban nuevos lugares para conseguirlo.
Pero desde que Mike se hizo amo y señor de casi toda Equestria, el amor ha ido disminuyendo en gran medida. Al principio los changeling podían recoger un poco de amor que provenía de Equestria, pero ahora ya no y sus habitantes se estaban muriendo de hambre.
Los changelings estaban bastante débiles por falta de amor y muchos de ellos estaban echados o sentados sin hacer nada.
La reina Chyrsalis estaba en su trono donde aunque parecía algo mejor que los demás, estaba también débil.
Changeling: Mi reina...Esto no puede seguir así. La colmena se está muriendo de hambre.
La iba diciendo uno de los sirviente de la reina. Chrysalis con algo de desgana miró al changeling que la hablaba y ahí le contestó.
Chrysalis: Lo sé, pero desde hace bastante tiempo, Equestria ya no desprende apenas amor que podamos absorber.
Changeling: Todo desde que los rumores cuentan de que Equestria fue conquistada por un poderoso pony, tanto que logró incluso derrotar a Nightmare Moon.
Chrysalis: Sí. Oí yo también los rumores. No sé quién rayos es, pero tiene que ser alguien muy poderoso si pudo derrotar a esa yegua sin problemas. Pensé que con su caída, ya habría algo más de amor para obtener, pero no ha sido así. Si esto sigue así, habrá que emigrar a otro lugar donde podamos obtener amor.
Lo que dijo la reina, sorprendió sobremanera a los changelings presentes.
Changeling: ¿Emigrar a otro lugar? Mi reina. Estuvimos por estas tierras por años. No sé si la colmena entera estará de acuerdo en abandonarla.
Chrysalis: Tampoco es que tengamos muchas opciones. Si nos quedamos, moriremos de hambre.
En ese momento entró corriendo un soldado changeling a la sala del trono.
Soldado: ¡Mi reina! ¡Nos atacan!
Aquello alarmó a la reina y a los presentes.
Chrysalis: ¿Quién nos atacan?
Soldado: ¡Changelings, mi reina! ¡Changelings rivales! ¡Changelings rojos!
Chrysalis: ¿Changelings rojos has dicho?
Preguntó alarmada la reina en el momento que el soldado dijo aquello último. El guardia asintió con la cabeza mientras respondía.
Soldado: Así es, mi reina.
Chrysalis: Maldición. Ella sin duda ha venido a aprovecharse de que estamos debilitados para atacarnos. Hay que preparar a las tropas.
Changeling: Pero, mi reina. Nuestros soldados están muy débiles para luchar.
Chrysalis: Tampoco es que tengamos opciones. No podremos huir porque nos darían caza enseguida. Tendremos que plantarles cara aquí y ahora.
Más tarde, Chrysalis salía junto con un ejercito de soldados donde muchos no tenían muy buena cara debido a la falta de amor. La reina iba delante de su ejercito donde se puso todos en posición para recibir al enemigo.
Luego de un rato se escuchó un zumbido a lo lejos donde se escuchaba cada vez más fuerte. Finalmente todo el mundo los vio.
Era un enorme enjambre de changelings, solo que éstos eran diferentes. Para empezar, eran de color rojo sus cuerpos en vez de negro.
Dichos changelings rojos aterrizaron enfrente de unos metros enfrente de los changelings de Chyrsalis. Los changelings rojos emitían rugidos amenazantes como si quisieran matar a gritos a los changelings de Chyrsalis.
¿?: Ja, ja, ja. Hay que ver lo lamentable que está ahora tu colmena, Chrysalis.
Se escuchaba una especie de voz burlona y los changelings rojos se apartaban para dejar paso a alguien.
Era una changeling tipo reina como Chrysalis, también de piel rojo con una larga crin lacea roja sangre y ojos amarillos. Chrysalis reconocía a aquella reina donde con expresión enojada, dijo.
Chrysalis: Bloodeye.
Bloodeye: La misma. Ja, ja, ja.
Contestaba con una risa malvada la changeling roja.
Chrysalis: ¿A qué has venido aquí?
Preguntaba la reina sin dejar su posición en guardia donde desconfiaba por completo de Bloodeye. Esta última la contestó con una sonrisa maligna.
Bloodeye: Vaya pregunta. Obviamente para arrasar y matar a todos y cada uno de vuestra patética colmena. Ya sabes, las colmenas más fuertes tienen que destruir a las más débiles para prosperar y como la tuya está ahora tan débil, es oportunidad perfecta para eliminaros.
Explicaba la reina roja mientras emulaba al final una risa diabólica. Chrysalis sin dejarse intimidar por ésta, la contestó desafiante.
Chrysalis: No te será tan fácil acabar con mi colmena.
Bloodeye: Tal como está tu gente, lo dudo mucho ¡Soldado! ¡Matadlos a todos!
Ordenaba la reina roja a sus guerreros donde estos acataron la orden y cargaron contra el ejercito de Chrysalis.
Chrysalis: ¡Soldados! ¡Defended la colmena!
Ordenaba su reina a su colmena aunque era consciente de que posiblemente era una batalla perdida. Sus guerreros estaban bastante debilitados por falta de amor mientras los changelings rojos estaban a plena fuerza. Aunque si tendría que caer la colmena, sería luchando hasta el final.
Así empezó una encarnizada batalla entre colmenas donde para desgracia de los changelings negros, los rojos tenían las de ganar.
Chrysalis combatía contra Bloodeye con todas las fuerzas que la quedaban, más que dispuesta a defender su colmena.
Bloodeye: Ja, ja, ja. Antes podrías haberme dado batalla, Chrysalis, pero ahora eres débil y patética. Cuando te elimine a ti, me ocuparé del resto de colmenas y pasaré de ser una simple reina, a categoría de matriarca de los changelings. Ja, ja, ja.
Se jactaba la reina roja mientras disparaba sus rayos contra la reina Chrysalis. Esta última esquivaba como podía hasta que al final fue alcanzada por un rayo que la dio de lleno y la derribó contra el suelo.
Chrysalis se levantó malamente ya que estaba muy débil, pero aun así no iba a rendirse.
Chrysalis: Maldita...Siempre fuiste una cobarde que solo se enfrentaba a quienes no podían luchar o defenderse...
Bloodeye: Y lo dice la que solo sabe usar ridículos trucos de disfraces para cumplir sus patéticos planes.
Respondía con burla la reina roja ahora golpeando con sus cascos a Chrysalis donde la tiró al suelo.
Bloodeye: Ja, ja, ja. Nada me encanta más que ver como caen mis enemigos ante mí. Sobre todo si son tus patéticos changelings de tu colmena.
Hablaba la reina roja con una sonrisa perversa mientras empezaba a patear cruelmente a Chrysalis donde esta última estaba demasiado débil para responder.
Bloodeye: Tus changelings están cayendo ante mis fieros guerreros. Vuestra extinción está a pocos pasos. Ja, ja, ja.
Razón con la faltaba a la reina roja. Los changelings rojos estaban masacrando sin piedad a los debilitados changelings negros donde a falta de fuerzas, caían fácilmente ante ellos.
Bloodeye seguía pateando hasta que Chrysalis en un último esfuerzo, esquivó la última y ahí la mordió con todas sus fuerzas, haciendo gritar de dolor a Bloodeye.
Bloodeye: ¡Ahhhh...! ¡Suéltame, maldita! ¡Suéltame!
Gritaba ésta furiosa donde con su otra pata la estaba golpeando la cabeza de la reina Chrysalis, pero esta última no se soltaba y seguía mordiendo con mayor fuerza.
Al final Bloodeye ya harta, concentró la magia de su cuerno y lanzó un potente rayo que empujó a Chrysalis muy lejos y la estampó contra una roca.
Chrysalis cayó al suelo muy debilitada mientras una furiosa Bloodeye se acercaba a ella y convocando esta una especie de lanza afilada, la dijo furiosa.
Bloodeye: Púdrete en el infierno, maldita.
Estuvo a punto de matar a Chrysalis hasta que de repente una especie de capsula metálica impactó con violencia en el suelo, provocando un fuerte temblor de tierra.
Aquella cosa metálica hizo detener la lucha por un momento.
Bloodeye: ¿Qué es esa cosa?
La misteriosa cápsula se escuchaba sonidos de aire saliendo y una compuerta se abrió. Por ella apareció nada menos que Dark Knight.
La presencia de un pony llamó bastante la atención de todos los presentes. Qué hacía un pony en el reino changeling.
El unicornio miraba por todas partes donde había changelings de ambos bandos donde la mayoría de los changelings negros estaban muertos. Ignorando eso último, el unicornio habló.
Dark Knight: ¡Habitantes del reino changelings! Os hablo a vosotros, incluyendo a los rojos. Venimos a cumplir la voluntad del amo Mike para agregar este reino y a sus habitantes al reino de Equestria. Os vamos a liberar de la mentira de lo que llamáis libertad, para traer el nuevo orden del amo. Uníos al Equestria.
Hablaba con su típica actitud de profeta el unicornio, siendo escuchados por todos. Bloodeye viendo al unicornio, le llamó la atención con actitud molesta.
Bloodeye: ¡Oye! ¡Payaso! No sé quién rayos eres tú ni quien es ese Mike del que hablas. Pero no yo una reina muy ocupada y ni mi gente y yo no vamos a perder el tiempo con tu amo.
Dark Knight: Debo deducir que en representación de los changelings rojos, eso es un no ¿Verdad?
Bloodeye: Por supuesto.
Respondió con arrogancia la reina roja. Dark Knight tras escuchar la respuesta de la reina, cerró los ojos por unos momentos para luego abrirlos y ahí hablar.
Dark Knight: Una lastima. Solo os queda exterminar a los changelings rojos. Después trataremos con los changelings negros.
Aquello último fue captado por la reina roja donde alzó una ceja y ahí decir.
Bloodeye: Muy seguro de ti mismo debes estar si crees que un solo pony patético podría conmigo y mi ejercito.
Dark Knight: Técnicamente no estoy solo. Eye Bat, Poison, Storm Wing. Que comience el exterminio de los changelings rojos.
¿?: Ja, ja, ja. Ya tenía yo ganas.
Se escuchó una voz proveniente del interior del a capsula metálica. De repente surgió una flecha a toda velocidad que atravesó a varios changelings rojos en la cabeza donde eran reventadas en pedazos.
Una figura salió a toda velocidad de la capsula, pasando entre varios changelings rojos donde muchos de ellos sufrían mortales cortes en sus cuellos donde acababan muriendo desangrados.
Unos shuriken impactaron en las frentes de varios changelings rojos, acabando al instante con sus vidas.
La reina roja estaba sorprendida por ver como varios de sus guerreros eran asesinados a gran velocidad.
Bloodeye: ¿Qué rayos?
Finalmente salieron de la cápsula los responsables de los ataques o al menos dos de ellas, ya que la tercera había salido antes.
Unicornio: Bien ¿A quién mato primero? ¡No! Espera. Ya maté a unos cuantos. Ja, ja, ja.
Se jactaba de forma burlona una yegua unicornio de pelaje gris. Crin largo algo abultado de color rojo con detalles negros con cola de igual colores. Ojos de murciélago rojos. Cutie Mark de un ojo de murciélago color rojo con unas alas de murciélago a ambos lados. Llevando una cazadora negra con un carcaj llena de flechas. Una ballesta con los extremos en forma de alas de murciélago y un ojo en la parte inferior delantera del arma.
Terrestre: Presiento que voy a divertirme un poco hoy.
Hablaba ahora una yegua terrestre de pelaje fucsia con la parte inferior de las patas de color negro. Crin de dos tonalidades diferentes de color verde y atada a modo de trenza. Con cola lar de los mismos colores. Ojos verdes. Cutie Mark de un kunai negro con la punta segregando gotas de veneno. Porta una indumentaria tipo ninja color marrón. Empuña armas como katanas y similares donde están cubiertas de diversos tipos de veneno.
Pegaso: Voy a eliminar unos cuantos de un abrir y cerrar de ojos. Ja, ja, ja.
Se jactaba descendiendo por el aire una yegua pegaso de color azul oscuro. Crin corta color morado y cola larga del mismo color. Ojos grises. Cutie Mark de un tornado que desprende rayos alrededor. Con un traje de piloto color gris y unos googles en la cabeza. Llevaba unas garras afiladas que desprenden chispas eléctricas. Sus alas estaban cubiertas por una armadura terminada en cuchillas afiladas.
Dark Knight: Recordad. Solo eliminad a los changelings rojos. Los negros ya trataremos después cuando exterminemos a los rojos.
Explicaba el semental unicornio mientras sacaba un grande en su brazo izquierdo en forma de rostro blanco de calavera y una espada con empuñadura en forma de cráneo con una larga hoja negra con inscripciones rúnicas en ella. La yegua pegaso con actitud aburrida le contestó.
Storm: Sí, sí, sí. Solo mataremos a los rojos y ya está. No te enroyes, tío plomo.
Poison: A mí me da igual mientras pueda matar a placer.
Respondía la yegua terrestre con una sonrisa sádica mientras sacaba unas katanas de hoja verde.
Eye Bat: Vamos allá entonces.
Bloodeye miraba un tanto impresionada la escena. Tras recuperarse, gritó furiosa.
Bloodeye: ¡Guerreros! ¡Acabad con esos malditos entrometidos!
Los changelings rojos no tardaron en acatar su orden y fueron a atacar al grupo de ponis.
Pero en ese instante, surgieron más capsulas que aterrizaron con violencia contra el suelo, aplastando a algunos changelings rojos en el proceso. De dichas capsulas surgieron unos robots, pero enormes.
Eran como ponys terrestres, pero casi el doble de grandes que éstos y con una gruesa armadura verde con negro que les daban aspecto de ser muy corpulentos. Llevaban unos cascos con forma monstruosa que recordaban a demonios.
Eye Bat: Mira tú. Por fin vamos a tener oportunidad de probar a los "ogros".
Hablaba con una sádica sonrisa la yegua unicornio mientras empuñaba su gran ballesta.
Los changelings rojos al principio se sintieron algo intimidados por los enormes robots, pero enseguida recuperaron el valor y cargaron contra ellos. Pronto se darían cuenta de que no les iba a servir de nada.
Algunos changelings lograban golpear a los ogros, pero éstos ni siquiera se inmutaban. Los robots alzaron sus brazos y golpearon a los changelings con tanta fuerza que los mandaban a volar.
Los changelings rojos trataron de hacerles frente, pero no lograban hacer ni el más mínimo daño a aquellos robots. Los ogros estaban golpeando brutalmente a los changelings. A uno lo agarró de la cabeza con sus cascos y se la aplastó hasta reventarla y esparcir su sangre. Otro ogro alzaba sus patas delanteras para luego caer con todo su pese en otro changeling y aplastarlo sin piedad. Un ogro golpeaba a un changeling a la cabeza con tanta fuerza, que se la arrancó de cuajo y la mandó a volar lejos.
Eye Bat: ¡Venga, chicas! No vamos a dejar que solo se diviertan los ogros.
Poison: Por supuesto. Je, je, je. Tengo ganas de que corra la sangre.
Storm Wing: Pues ¿A qué esperamos? Vamos a masacrar. Ja, ja, ja.
Y las tres yeguas cargaron contra el enemigo para matar a tantos como fueran posible.
Eye Bat caminaba con su ballesta, disparando flechas donde acertaban a varios changelings en la cabeza entre ojo y ojo con una precisión letal. Unos changelings intentaron atacarla por la espalda justo cuando la yegua pasaba por debajo de un árbol seco sin hojas. La yegua simplemente realizó un salto con voltereta donde hizo que los changelings pasaran justo por debajo de ella y con su cola se agarró a una rama, quedando ésta boca abajo y con su ballesta apuntando a sus objetivo.
Eye Bat: Os veooo...
Decía con burla la yegua, disparando una flecha especia donde se clavó en el suelo a los pies de los changelings. Éstos creyeron que había fallado hasta que escucharon un especie de pitido proveniente de la flecha disparar, y ahí dicha flecha sufrió una enorme explosión que mató a los changelings presentes.
Un montón de changelings descendían a toda velocidad hacia la yegua arquera. Eye Bat mirando a éstos, apuntó con su ballesta y la disparó.
La flecha estaba a punto de llegar hasta los changelings hasta que esta se dividió en otras flechas más pequeñas hasta formar un montón, atravesando a la mayoría de los changelings.
La yegua apoyando el arma en su hombro, se dio la vuelta y se fue caminando mientras detrás de ella caían un montón de changelings mortalmente mutilados. La yegua sonrió perversamente al escuchar los cuerpos de changelings muertos chocar contra el suelo.
Poison corría por el suelo armada con sus katanas, realizando veloces cortes donde mataba a todo changeling que se cruzase en su camino. Así hasta que fue rodeada por un montón de ellos que querían matarla a toda costa.
La yegua en el centro, observaba como los changelings se preparaban para disparar con sus rayos mágicos. Lejos de preocuparse, la yegua simplemente sonrió con malicia mientras juntaba sus katanas.
A modo de ametralladoras, los changelings disparaban de forma incesantes un montón de rayos contra la yegua. Poison se puso a girar a toda velocidad y en todos los ángulos su katanas, desviando los disparos mágicos haciendo que impactaran en los changelings en la cabeza.
Por el reflejo de su katana, la yegua vio como uno que la disparaba por la espalda. Ésta rápidamente se giró y colocando su katana por delante, hizo que el rayo impactara en el arma y se dividiera en dos rayos donde impactó en otros dos changelings en la cabeza. Acto seguido la yegua lanzó un shuriken que acertó en la garganta del quien la atacó y rápidamente saltó sobre él, atravesando sus katanas en el pecho a la vez que lo tumbaba en el suelo, acabando así con él.
Sin girarse, la yegua lanzó otros dos shurikens que acertaron en la frente de otros dos changelings en la frente, acabando así con sus vidas.
Cuando todo acabó, la yegua estaba rodeada de changelings muertos y esta emuló una sonrisa perversa.
Storm Wing estaba volando por el cielo mientras varios changelings iban hacia ella e intentaron atacarla, pero la pegaso se movía muy rápido para ellos.
Storm Wing: ¡Sois más lentos que una tortuga! Ja, ja, ja. No lográis siquiera alcanzarme.
Decía con burla la pegaso, molestando enormemente a los changelings que cargaron contra ella con intención de matarla. La pegaso con gran velocidad, esquivaba todos los intentos de ataques de los changelings.
La pegaso atravesó con sus garras los ojos de un changeling donde ahí gritó de dolor, Sin quitar las garras, la yegua lanzó al changeling a modo de proyectil donde impactó contra otro changeling que la iba a atacar. La pegaso voló hacia ellos y atravesó con sus alas a ambos en sus cuerpos, matándolos en el proceso.
La pegaso se apartó para esquivar unos rayos mágicos lanzados por un grupo de changelings. La pegaso sonreía de forma perversa y a gran velocidad se desplazó hacia ellos, atravesando con sus garras o alas a todo changeling que estaba a su alcance, matándolos al instante de forma perversa y cruel donde la pegaso parecía estar disfrutándolo mientras tanto sus garras como sus alas se impregnaban de sangre de changeling.
Bloodeye veía con asombro como aquellos extraños ponis estaban masacrando a sus guerreros con una facilidad pasmosa.
Bloodeye: ¡No! Mis guerreros están siendo descuartizados ¿Cómo es posible esto?
Dark Knight: Es natural. Fuimos creados para ser superiores y obviamente unos seres inferiores como vosotros, no está a nuestra altura.
Contestaba el unicornio con una actitud inexpresiva. La reina roja miró con furia a éste en el momento que habló.
Bloodeye: ¡Malditos! ¡Acabaré con vosotros yo misma si es preciso!
La reina roja concentró energía de su cuerno y disparó un potente rayo contra el unicornio. Dark Knight tranquilamente alzó su escudo donde bloqueó por completo el ataque.
Dark Knight: Resistirse es inútil. Es mejor que te rindas y te sometas a tu destrucción.
Bloodeye: ¡Nunca!
La reina cargó contra el semental con intención de matarlo con su arma. El unicornio ahí se puso a bloquear con su espada cada uno de los ataques de lanza de la reina.
Bloodeye: ¡Os mataré y esparciré vuestra sangre por toda la tierra changeling!
Gritaba furiosa la reina roja sin cesar en sus ataques contra el unicornio donde este bloqueaba tanto con su espada como con su escudo. Este último de forma impasible la contestó.
Dark Knight: Es poco probable ya que los de nuestra clase, carecen de cualquier tipo de sangre.
Bloodeye: ¡Deja de hablar de esa manera! ¡No entiendo lo que dices, pero aun así me da igual! ¡Si digo que voy a destruiros, os destruiré! ¡Groaaarrr...!
Rugió furiosa la reina roja donde retrocedió unos metros y cargando su cuerno, lanzó un enorme y poderoso rayo rojo contra el unicornio.
Dark Knight: Campo de Fuerza.
Dijo impasible y sin emoción el unicornio mientras alzaba su escudo, generando un campo de fuerza frontal que lo protegió del mortal rayo.
La reina en su estado de ira, mantenía el mortal rayo con intención de destruir al unicornio. Dark Knight tranquilamente avanzaba con su escudo en alto hacia la posición de la reina roja.
Antes de que se diera cuenta, la changeling tenía al unicornio prácticamente enfrente de ella.
Bloodeye: ¡Imposible! ¿Cómo es posible que un simple unicornio sea capaz de plantarme cara al poder de una reina como yo?
Dark Knight: No soy un simple unicornio. Al igual que el resto de los Caballeros de la Muerte, soy un robot creado por el poderoso amo Mike. Fuimos construidos para ser superiores.
La reina roja no entendía nada de lo que hablaba el unicornio ni tuvo tiempo de pensar más, ya que el unicornio cargó de energía su espada y de un tajo partió en dos el rayo de la changeling.
La changeling se sorprendió un poco hasta que se recuperó y disparó un rayo donde el unicornio lo esquivó. La changeling se teletransportó lejos y empezó a disparar a distancia al unicornio. Dark Knight corría hacia la reina haciendo eses para esquivar los disparos de la reina roja.
La reina roja intentó lanzar otro potente rayo, pero el unicornio se desplazó a una velocidad mayor donde la alcanzó casi de inmediato, donde con un veloz tajo la cortó el cuerno a la reina roja.
Bloodeye: ¡Ahhhh...! ¡Mi cuernooooo...!
Gritaba la changeling al sentir como perdió su cuerno. El unicornio parando por un momento para mirar a la reina, la dijo a ésta.
Dark Knight: ¿Lista para ser eliminada?
Bloodeye: ¡Nunca! ¡Maldito! ¡Te mataré con mis propios cascos si es preciso!
Gritaba completamente furiosa donde trató de atacar con sus cascos al semental e incluso morderlo. El unicornio se limitaba a esquivar tranquilamente los ataques de la changeling hasta que finalmente la dio un veloz tajo vertical, luego uno horizontal y luego varios cortes más en lugares vitales de la changeling.
Tras el ataque, la changeling acabó en el suelo bastante herida e incapaz de moverse. Dark Knight se puso cerca de ella con su espada apuntando encima de su cabeza.
Dark Knight: Tuviste tu oportunidad de unirte al amo y servirle bien. Ahora morirás por tu rebeldía.
Bloodeye: ¡Vete al infierno, maldito pedazo de...!
No pudo terminar la frase la reina roja, porque el semental bajó de golpe su espada, atravesando así el cráneo de la changeling donde la mató al instante.
La reina Chrysalis veía con asombro y miedo como aquel grupo de extraños ponis junto con los llamados ogros, prácticamente estaban masacrando con una facilidad pasmosa a los changelings rojos y como el unicornio acabó con la reina roja como si un juego se tratase.
Finalmente tras unos intensos minutos de gran batalla, finalmente los Caballeros de la Muerte junto con sus tropas, acabaron matando hasta el último changeling rojo.
Al terminar el trabajo, los ponis se acercaron a una preocupada reina junto con sus asustados súbditos que miraban con miedo a los ponis.
Dark Knight: Espero que a diferencia de estos changelings rojos, vosotros seáis más inteligentes y os unáis al amo Mike.
Hablaba el semental unicornio. Chrysalis con algo de miedo a los misteriosos ponis, preguntó.
Chrysalis: ¿Quién es ese Mike que tanto habláis?
Eye Bat: ¿Quién va a ser? Nuestro amo y también el soberano absoluto de toda Equestria. Je, je, je.
Respondía la unicornio con una sonrisa perversa donde pulsando unos botones de su brazalete, mostró una imagen de Mike Bluer sentado en el trono de Canterlot. Chrysalis miró un tanto extrañado la imagen y ahí preguntó.
Chrysalis: ¿Ese es vuestro amo? Si no es más que un potro.
Storm Wing: Cuidadito, especie de pony bicho. Ese potro fue quien nos creo y también el que logró acabar con Nightmare Moon y quien con su tecnología, ahora controla los astros del sol y la luna.
Respondía la pegaso con una sonrisa arrogante. Sobraba decir que tanto Chrysalis como sus súbditos, estaban más que impresionados como un potro pudo lograr tales hazañas.
Chrysalis: No me lo puedo creer que un potro haya conseguido tanto poder.
Poison: Je, je, je. Te sorprendería hasta que punto lo logró.
Contestaba la pony ninja con una sonrisa sádica mientras blandía una katana que segregaba un tipo de veneno verde.
Dark Knight: Volvamos al tema principal. Nuestro amo espera dominar todo el planeta y eliminar a las especies no ponis, dejando solo a los ponis o con parte pony como gobernantes de este planeta. Vosotros os salváis porque tenéis parte pony.
Eye Bat: Aunque parezcáis unos insectos bastante feos, pero los análisis de ADN revelan que tenéis parte pony, por lo que podéis salvaros de la aniquilación, siempre y cuando os unáis al amo, claro. Ja, ja, ja.
Hablaba con una sonrisa perversa la unicornio. Chrysalis mirando a los Caballeros de la Muerte y sus ogros, preguntó.
Chrysalis: ¿Y qué pasaría si nos negáramos a unirnos a él?
Poison: Vaya pregunta. Pues simplemente os eliminaríamos de la existencia. Claro está. Ja, ja, ja.
Respondía riéndose como una maniática la yegua terrestre.
Chrysalis miró alrededor y vio los cadáveres de los changelings rojos y su reina cruelmente mutilados hasta el punto que la mayoría costaba hasta reconocerlos. Luego centró su atención en el reguero de sangre que había por todas partes. Estaba claro que no tenían opción, o era someterse al gobierno de Equestria o ser exterminados.
Chrysalis: Aunque aceptáramos, mi pueblo se muere por falta de amor. De poco le serviríamos a vuestro amo.
Eye Bat: Eso no es problema.
Respondía la yegua unicornio con sonrisa arrogante mientras pulsaba unos botones de su brazalete.
Ahí los changelings vieron unos aparatos voladores en forma de platillos con alas como de un satélite emerger del cielo y sobrevolar por el reino. Dichos aparatos se detuvieron en puntos estratégicos del reino y de ellas salieron un campo color rojo cubriendo una amplia zona.
Los changelings que estaban en aquel extraño campo, sentía que iban recobrando parcialmente sus fuerzas.
Eye Bat: Cortesía del amo si aceptabais uniros a él. Estos aparatos desprenden una energía parecida a la que necesitáis para alimentaros.
Explicaba la yegua unicornio donde efectivamente, tanto Chrysalis como sus changelings notaban que iban recobrando sus fuerzas.
Chrysalis: Es verdad. Ya no me siento tan débil como antes.
Storm Wing: Pero no te confundas, pony bicho. Solo os dan lo justo para sobrevivir y que os podáis defender. No para que os hagáis más fuerte por mucho que absorbíais.
Contestaba la pegaso que volaba boca arriba y como si estuviera tumbada en el aire. Chrysalis notó que tenía razón ya que por mucho que estuviera bajo aquel campo, no se hacía más fuerte hasta cierto punto.
Poison: Sed leales al amo y os recompensará. Traicionadlo y seréis eliminados como los bichos que sois.
Decía la yegua terrestre con una sonrisa sádica que hizo que la mayoría de los changelings les inundara el miedo.
Dark Knight: Vuestra lealtad será recompensada con creces. Dejaremos robots aquí para que se ocupen de la..."seguridad" de este reino.
Comentaba el unicornio mientras varias cápsulas emergían del cielo para impactar en el suelo y de ellas surgir robots de varios tipos.
Chrysalis sentía que de algún modo había hecho un pacto con el diablo, aunque tampoco es que tuviera muchas opciones para elegir teniendo en cuenta la situación en que estaba su colmena.
En Canterlot, Mike había sido debidamente informado de la conquistar del reino changeling.
Mike: Así que ya tienen el reino Changeling bajo mi mando. Estupendo.
Comentaba satisfecho el potro que estaba en el comedor con varios platos de comida que le traían algunos sirvientes. Frost que estaba con el potro sentada con él en la mesa, contestó de forma afirmativa.
Frost: Así es, amo. Han tenido que ocuparse de unos changelings rojos que se negaron a cooperar y fueron exterminados. Aunque en parte gracias a ello nos ganamos la lealtad de los changelings de color negro.
Lo último que dijo la alicornio, hizo pensar al potro.
Mike: Mmm...Changelings rojos. No sabía que había changelings de otros colores. Habría que investigar si hay más colmenas con changelings de colores. De todos modos como tú dices, esto sin duda nos vino bien. Ayudar al débil acabando con su enemigo para asegurarnos su lealtad. No es mala táctica. Je, je, je.
Comentaba el potro riéndose malvadamente para luego dar un bocado a un bocadillo que había en la mesa. Frost asintió.
Frost: Por supuesto, amo. Ya quedan pocos lugares de Equestria que no estén todavía controlados.
Mike: Y cuando toda Equestria esté bajo mi control, comenzaré la invasión a otros reinos lejanos. Pronto seré el amo del mundo. Ja, ja, ja.
Comentaba riéndose el potro con una sonrisa sádica hasta que se escuchó una explosión a gran distancia que lo perturbo.
Mike: ¿Qué rayos? ¿Qué pasa?
Una pantalla holográfica se activó revelando a Explosive donde con actitud seria, le informó a Mike.
Explosive: ¡Amo! Una de las fábricas de robots ha sido volada en pedazos a causa de rebeldes.
Mike: Maldita sea. Con esta ya son tres las fábricas que son destruidas.
Comentaba molesto el potro al enterarse de la noticia. Frost tomó la palabra.
Frost: ¿Habéis podido identificar a los rebeldes?
Explosive: ¿En serio hace falta preguntar, preciosa? Solo hay un grupo de rebeldes que estén tan mal de la cabeza como para atreverse a destruir nuestras fábricas.
En la mente de Mike se formó la imagen del quien sin duda era responsable de los ataques y con actitud molesta dijo.
Mike: Shining Armor...
Continuara.
No olvidéis comentar.
