En la biblioteca vigilado por soldados calavera, estaba una unicornio mirando libros. Aquella unicornio era Twilight.
La unicornio siempre pasaba la mayor parte leyendo libros. Aunque tenía algo de libertad para salir por ahí, siempre y cuando no recibiera alguna señal del collar para no hacer algo indebido, lo único que la interesaba era leer libros.
Para Twilight los libros en cierto modo eran un refugio de la realidad que vivía actualmente. Cuando perdió a su maestra y sus sueños de ser una gran maga unicornio se esfumaron cuando Nightmare Moon regreso y trajo la noche eterna. Cuando Mike Bluer acabó con la segunda, parecía que iba a ver por fin paz, pero por desgracia no fue así.
Mike Bluer mantiene a todos los ponis en un estado de semiesclavitud donde mientras hagan estos lo que él quiere, todo o casi todo irá bien. La gente vivía en parte oprimida por la constante vigilancia de los robots creados por Mike. No tenía noticias de su hermano ni de Cadence o si siquiera estaban vivos estos al igual que de su antiguo asistente Spike donde no tenía ni idea de dónde podría estar. Al menos sus padres estaban vivos y podía verlos de vez en cuando, pero no era lo mismo sin la constante vigilancia de los robots o de los collares de control.
Cada vez había más noticias sobre especies enteras exterminadas por las fuerzas mecánicas de Mike Bluer. El ansia racista del joven alicornio era tan extremo que no vacilaba en eliminar cualquier rastro de cualquier especie no pony inteligente que hubiera en el mundo.
Twilight: Salir de una dictadura para meternos en otra. Qué diferencia hay.
Disimuladamente, sacó una foto escondida donde se veía a ella de pequeña con Celestia en cuando ingresó en la academia para unicornios superdotados. Twilight miraba dicha foto con mucha tristeza.
Twilight: Oh, princesa Celestia...Cuanto la echo de menos. Ojala estuviera aquí para ayudarnos en estos tiempos oscuros.
Twilight miraba la foto sin importarla nada mas, hasta que de repente la foto comenzó a arder, asustando a la unicornio donde tras pegar un grito soltó la foto donde fue reducida a cenizas.
Mike: Pierdes el tiempo, Twilight.
Twilight: ¡Amo Mike!
Exclamó alarmada la unicornio al girarse y ver al joven alicornio con una expresión seria y casi molesta.
Twilight estaba asustada sin decir nada mientras observaba al alicornio. Mike desviando la mirada hacia la foto que acababa de quemar con su magia, dijo.
Mike: ¿Cuánto...?
Twilight: ¿Cuánto qué...?
Preguntó con temor la unicornio por si decía algo que hiciera estallar en cólera al joven alicornio.
Mike: ¿Cuánto vas a tardar en aceptar la realidad?
Preguntó el alicornio con la mirada clavada en la unicornio. A Twilight siempre la ponía muy nerviosa la mirada oscura y perturbadora del joven alicornio. Tan negros donde casi era imposible verle las pupilas.
Twilight: ¿A qué se refiere, amo Mike?
Preguntó aun con miedo la unicornio. Mike al final habló.
Mike: Sinceramente, no entiendo qué vio Celestia en ti. Te puso el futuro de Equestria en ti en vez de soldados de verdad ¿Todo para qué? Para buscar unos estupidos elementos que seguramente ni existan.
Twilight: Pero...Los elementos tienen que ser reales...Sino...
Trató de responder la unicornio, pero al final el alicornio furioso gritó para luego decirla a ésta.
Mike: ¡Maldita sea! ¡No seas estúpida! ¡Si esos malditos elementos hubiesen existido de verdad! ¿No los habrías encontrado ya acaso? ¡Acéptalo! Lo que importa de verdad es el poder. Celestia podría haber acumulado magia y poder para enfrentarse a Nightmare Moon, prepararse para su regreso y derrotarla. Pero no fue así. Se pasó el milenio promoviendo una inútil paz que solo ha servido para debilitar Equestria. Si ella hubiera preparado un ejercito como es debido, Nightmare Moon no habría tomado el poder tan fácilmente.
Decía verdaderamente molesto el alicornio. Twilight no se atrevió a decir nada por miedo mientras el alicornio siguió hablando.
Mike: Lo que importa de verdad es el poder. No estúpidas leyendas que no sirven para nada. Perdí a mis padres por culpa de esa yegua de la noche y ahí es cuando acepté la realidad. Para gobernar un reino como es debido, hay que tener poder. Por eso construí a mi ejercito mecánico, para gobernarlos a todos y que todos sigan mis reglas. Si todos hacen lo que yo les digo, todo irá como la seda y Equestria será el reino poderoso que debería haber sido.
Hablaba el alicornio mientras alzaba sus grandes alas de dragón. Twilight aun con miedo en su voz, trató de hablar.
Twilight: Pero...¿Y sí hubiera otra manera de gobernar que no fuese mediante el miedo o la dictadura? ¿Y si probaras a ser más bueno con la gente y promover la paz entre las diversas naciones del mundo?
Preguntaba la unicornio aunque con un enorme miedo por si provocaba la ira del alicornio. Mike no dijo nada, sino que simplemente se quedó mirando a Twilight. Ante dicho silencio, Twilight temió haber hablado de más y que éste la castigase. Al final Mike con actitud seria, la dijo.
Mike: Como se nota que solo eres una estupida nerd que pierde el tiempo en estupideces.
Twilight no dijo nada, se quedó mirando con miedo al alicornio oscuro.
Mike: Paz dices. Como si eso fuera a ser tan fácil. En diversas partes del mundo más allá de Equestria se libran guerras. En el fondo todo el mundo solo lucharía por sus propios intereses en vez de promover la paz. Es algo inevitable. Por eso la única forma de traer la paz es exterminando a aquellos que tenga ideologías diferentes y aceptar las que acepten las mías. Es la única forma de traer la paz a este mundo tan lleno de caos.
Luego el alicornio se dio la vuelta y se disponía a marcharse, pero no antes de echar una última mirada al unicornio decirla a ésta.
Mike: Tú pierde todo el tiempo que quieras en tus estúpidas leyendas. Tarde o temprano tendrás que aceptar la realidad.
Finalmente el alicornio se marchó de allí, dejando sola a Twilight. La unicornio aun seguía nerviosa, pero en parte aliviada por no sufrir algún castigo. Una vez sola, se quedó pensando para sí.
Twilight: El poder...¿No? Que lástima que con todo el poder que tiene ese potro, no lo emplee para un bien mayor.
Comentaba la unicornio donde sentía que el joven alicornio no estaba empleando correctamente el poder que este tenía.
Volviendo con Mike, el alicornio caminaba por el pasillo hasta que se paró al lado de una ventana. A lo lejos en las montañas, veía la construcción de unos enormes cañones que apuntaban en cierto modo al cielo.
El potro ahí sonrió de forma perversa. Desde hace tiempo, el alicornio decidió la instalación de unos enormes cañones para bombardear distintas zonas. Podrían servir para atacar desde lejos a enemigos que se acercaran demasiado a su reino o para castigar a las poblaciones rebeldes.
Para los habitantes de Equestria, dichas armas causaban cierta polémica por el poder devastador de estas. Una vez Mike hizo la primera prueba cuando construyó el primer cañón, bombardeando un poblado abandonado. El resultado fue una gran destrucción ocasionado por los primeros disparos. No solo disparos de obús, también podían lanzar bombas contaminadas con cargas tóxicas, perfectas para contaminar zonas o envenenar al enemigo.
Como se mencionó antes, dichas armas causaban polémica entre la gente ya que las consideraban enormemente extremo, pero nadie tenía el valor para contradecir al alicornio. Una vez un grupo de exmilitares lo afrontaron considerando dichas armas una abominación. El resultado fue que todos fueron arrestados y llevados al calabozo por ordenes de Mike al considerarlos insurgentes.
En algunas ciudades aun quedaba gente que cuestionaban el gobierno de Mike Bluer, pero el joven alicornio no tardaba en acallarlos por la fuerza donde se rendían o eran exterminados por sus tropas robóticas, demostrando así la superioridad de las máquinas por parte del alicornio.
Mike estaba en su trono del castillo con Darkwing haciendo compañía.
Dark: Bueno, Mike. Parece que estás logrando consolidar tu poder por toda Equestria. Debo admitir que mi antiguo maestro Sombra no habría sido capaz de conseguir tanto como lo has hecho tú.
Le comentaba la alicornio sombría elogiando al alicornio llamándolo por su nombre, ya que en cierto modo el alicornio la dio libertad para llamarlo así en caso de que estén en privado. Mike aun así tenía un semblante serio como si algo le preocupase.
Mike: Aun así hay quienes aun se oponen a mi mandato. Y no olvidemos a Shining Armor. Aun sigue suelto por ahí, tratando de incitar a la gente a alzarse contra mi gobierno.
Dark: Sinceramente, Mike. A estas alturas dudo mucho que aun haya alguien que se atreva a oponerse a ti. Y ese Shining Armor hace mucho que no da señales de vida. Es muy posible que sus rebeldes y él se hayan rendido.
Pese a las palabras de Darkwing, Mike no estaba demasiado convencido donde ahí contestó.
Mike: No subestimes a Shining Armor. Antes de que tú llegaras, ese maldito unicornio me causó muchos problemas. Incluso lograba darles esquinazo tanto a mis robots como también a mis Caballeros de la Muerte. Es astuto y muy cauto. Que no haya dado señales de vida me hace desconfiar. Seguro que está planeando como atacar la próxima vez. Siempre que lo ha hecho, lo hace principalmente donde más daño me puede hacer. Cuando más antes acabemos con él y sus rebeldes, más pronto consolidaré mi poder por el mundo.
Explicaba el alicornio donde pese a todo, no dudaba de la posibilidad de que Shining Armor volviese para actuar. Darkwing quiso decirle algo hasta que entró Frost a la sala del trono.
Frost: Amo Mike. Tenemos un problema.
Mike: ¿Qué ocurre, Frost?
Preguntaba Mike con cierto tono de enojo. Sabía perfectamente que cuando Frost decía que había un problema, era algo sin duda importante y molesta. Frost ahí le respondió.
Frost: La ciudad de Campus del Sol está bastante agitada y empiezan a oponerse a su gobierno rebeliones. Es bastante probable que quieran rebelarse
Ante la respuesta, Mike gruñó. Luego poniéndose de pie la dijo a ésta.
Mike: Esos idiotas. Esa ciudad ya lleva dando problemas. Quizás es hora de darles una lección y no solo a ellos, a toda Equestria.
Frost: ¿Quiere que mandemos al ejercito robótico allí para ponerlos en su lugar, amo?
Preguntaba la yegua, pero Mike negando con la cabeza, le contestó
Mike: No. Ya me he hartado de esa ciudad llena de ponis ingratos que no saben agradecer el mundo perfecto que pretendo traer a todos los ponis. Esto es una oportunidad perfecta para probar los nuevos cañones rompetierras que hice construir en puntos estratégicos de mi reino. Manda a Explosive, seguro que estará gustoso de ser el primero en probarlos.
Frost: Así se hará, amo Mike.
La yegua haciendo una reverencia hacia el alicornio, se marchó de allí. El alicornio mirando a Darkwing, la dijo a ésta con una sonrisa perversa.
Mike: Bueno, Darkwing. Espero que te gusten los fuegos artificiales. Je, je, je.
Darkwing no dijo nada, simplemente sonrió con cierta malicia. La verdad la gustaba estar con Mike, él era lo que su antiguo maestro nunca habría logrado en su vida, ser un autentico conquistador del mundo.
Ambos se asomaron al balcón del castillo donde desde ahí veían los cañones donde la mayoría estaban ya construidos y en perfecto funcionamiento.
En la ciudad Campus del Sol, en la plaza mayor de la ciudad estaba una gran aglomeración de ponis descontentos.
Alcalde: ¡Amigos compatriotas! ¡No vamos a seguir tolerando más este gobierno corrupto por parte de un potro que hace lo que viene en gana! ¡Cuando logremos librarnos de estos collares de control, nos rebelaremos contra él y para ello trataremos también de alzar a las masas en contra suya!
Hablaba el alcalde donde todos los ciudadanos de la ciudad lo aclamaban por ello. Ahí dos del público conversaban entre ellos.
Semental: Oye ¿Tú crees que realmente podremos oponernos a ese alicornio?
Semental2: Solo si logramos quitarnos los collares estos aunque no será fácil hacerlo sin que exploten.
Semental: Sí, pero ¿No te parece extraño esto? Se supone que los collares emiten una descarga cuando detectan cualquier signo de rebeldía. Que no hagan nada, me mosquea.
Semental2: Ahora que lo dices. A mí me parece muy extraño. Quizás se habrán estropeado.
Semental: ¿Todos acaso? Creo que algo va a pasar y no será bueno precisamente.
Mientras tanto, Explosive estaba a los mandos del interior de una base donde desde una pantalla tenía una mira.
Explosive: Je, je, je. No saben lo que les viene encima.
Comentaba con una sonrisa perversa el semental. Poison que estaba a su lado, le comentó a éste.
Poison: Lo más gracioso es que el amo Mike por un momento desactivó los collares de toda esa gente de la ciudad. Que irónico. Van a disfrutar de unos minutos de total libertad antes de perderlo todo. Je, je, je.
Hablaba la yegua también con una sonrisa perversa al imaginarse lo que venía. Explosive teniendo la ciudad rebelde en la mira, alzó la voz.
Explosive: ¡Fuego!
Nada más decirlo, pulsó el botón haciendo que los cañones que ya estaban orientados hacia la ciudad, disparasen.
Para los que estaban en la capital, se sobresaltaron al escuchar disparar los enormes cañones al cielo. Para los habitantes era una clara señal de que posiblemente el lugar donde estaban disparando, desaparecería de la faz de la tierra.
En la ciudad Campus de Sol, la gente seguía con sus protestas hasta que se escuchaban unos especies de silbidos.
Semental: Oye ¿Escuchas eso?
Semental2: Parece un especie de silbido.
Los ponis del lugar miraban por todas partes para ver de donde venían aquellos silbidos. Algunos lograron ver la salva disparada por los cañones que se dirigían hacia su ciudad. El alcalde viendo eso para su horror, dijo.
Alcalde: Oh, no...Quizás cometimos un error al alzarnos sin más...
Decía el alcalde lamentando su decisión aunque ya era demasiado tarde para arrepentirse.
Los disparos impactaron por toda la ciudad causando enormes explosiones, arrasando gran parte de la ciudad con ello. Los habitantes de la ciudad completamente aterradas por ello trataron de huir, pero era inútil. Nadie se salvaba de los mortales disparos que iban arrasando la ciudad y matando a sus habitantes.
El bombardeo solo duró unos cinco minutos, pero suficiente para arrasar con toda la ciudad como con todos sus habitantes. Aquel día la ciudad Campus del Sol dejó de existir, quedando solo ruinas de lo que una vez fue una gran ciudad y llena de cadáveres.
Mike y Darkwing fueron testigos de como disparaban los cañones. Al poco rato, Mike recibió desde su brazalete una comunicación donde confirmaba la destrucción de la ciudad, haciendo que el alicornio sonriera con malicia.
Mike: Esa ciudad ya ha tenido su castigo.
Dark: Eso parece. Ha tenido que ser una destrucción de primera. Je, je, je.
Mike: Explosive lo habrá disfrutado. Nadie disfruta más con grandes explosiones y destrucciones como él.
Ambos alicornio se rieron malvadamente por el comentario hecho por Mike.
Más tarde, el alicornio se reunió con sus Caballeros de la Muerte en una sala donde en ella había una mesa de diseño tecnológico. Por ella se proyectaba un mapa de Equestria y de alrededores.
Mike: Muy bien, mis fieles guerreros ¿Cómo va la expansión de mi gobierno?
Preguntaba el alicornio sentado en un especie de trono con Darkwing a su lado tomándolo del brazo. Dark Knight tomó la palabra.
Knight: Vamos progresando. Ya son cada vez menos las rebeliones en el reino de Equestria, amo. Especialmente desde que empleamos los cañones rompetierras para eliminar aquella ciudad rebelde.
Explosive: Oh, sí. Fue una gozada ver como esa ciudad fue destruida con unas pocas salvas. Ardo en deseos de volver a disparar esos cañones de nuevo. Ja, ja, ja.
Hablaba Explosive donde se sentía emocionado por la gran destrucción que causaron los cañones en aquella ciudad. Shadow Storn estando de acuerdo con él, comentó con malicia.
Shadow: Lo que más me gusto fue cuando creyeron que los collares dejaron de funcionar por unos momentos, sin saber que iba a ser su fin. Menudos ilusos. Dudo mucho que a estas alturas alguien se atreva a rebelarse o resistirse.
Poison: Y si se resiste alguien, lo eliminamos y punto.
Eye Bat: Como hicimos con esos idiotas que montaron un motín en un hospital vacío. Oh, sí. Recuerdo como lo volamos en pedazos con todos esos rebeldes dentro.
Decían ambas yeguas para acto seguido reírse con gran maldad.
Inferna: ¡A mí me da igual lo que sea! ¡Quiero hacer arder a todos nuestros enemigos con mi fuego infernal!
Decía enfadada y furiosa la yegua donde su crin se perdía en llamas. Casi parecía como que iba a estallar en llamas por lo furiosa que ésta estaba.
Coyote: A mí me da igual...Siempre y cuando...me pueda echar un trago...Ahora que lo pienso...Estoy seco...necesito combustible...
Hablaba como siempre con actitud de borracho el semental donde estaba tranquilamente sentado en la silla y con sus patas traseras encima de la mesa. El semental sacando una botella por debajo de su capa, echó un trago completo para una vez vacía la botella tirarla por ahí.
Mike: Magnifico. Pronto consolidaré mi poder en Equestria y en el mundo entero. En aquel reino grifo fue fácil conquistarlo y muy pronto los demás reinos se reunirán.
Dark: Eso seguro.
Mike parecía bastante complacido por lo verdaderamente deprisa que se estaba expandiendo su gobierno. En ese momento la puerta se abrió y por ella entró Spectral.
Spectral: Ya he vuelto, amo.
Se anunciaba el robot camaleónico. Mike al verlo, sonrió mientras le comentaba a éste.
Mike: Ah, espectral. Bienvenido ¿Cómo ha sido tu estancia en la tierra de esos mugrientos y sucios dragones?
Preguntaba el alicornio con cierto tono de desagrado en la última parte. Spectral ahí se puso a informar a su amo.
Spectral: Como me ordenó, amo. Me camuflé como un dragón más entre su población y desde ahí pude observar detenidamente a sus habitantes. Debo decir que he investigado bastante como también encontrar muchas cosas interesantes.
Dark: ¿Y qué sabes del lugar, Spectral?
Preguntaba Darkwing con sumo interés en lo que iba a decir Spectral.
Spectral: Estudié a su especie y puedo decir sin posibilidad de equivocarme que son una raza violenta.
Mike: Como todos esos sucios dragones.
Comentaba Mike con odio en su voz, estaba claro que no le gustaban en absoluto los dragones. Darkwing lo notó, pero no le quiso preguntar nada ya que quería escuchar lo que Spectral sabía.
Spectral: Sobre todo los jóvenes que se dan de machos unos y otros. Muchas veces haciendo competiciones inútiles y absurdas donde la mayoría acaban severamente lastimados. Los dragones más grandes suelen actuar de forma despreocupada sin importarles nada, salvo sus tesoros.
Frost: Algunos dragones estaban en Equestria en cuevas o así.
Comentaba Frost con su típica actitud fría y sin emoción. Eye Bat con una sonrisa perversa, comentó.
Eye Bat: Lo que sin duda son una estupenda fuente de ingresos. Solo basta con matar al dragón de la forma más cruel y despiadada posible y quedarnos con sus tesoros, que no es calderilla precisamente. Je, je, je.
Mike: Centrémonos en lo principal ¿Tienen ejercito propio o algo que suponga una amenaza para nuestra conquista?
Preguntaba Mike que lo que más le interesaba saber si en la tierra de los dragones pudiese haber algo que amenazase en su conquista. Spectral le contestó.
Spectral: No tienen formado un ejercito. Ni siquiera están organizados. Aunque los dragones pueden ser una amenaza potencial. Sobre todo si los dirige su rey, un tal Torch.
Frost: ¿Torch?
Spectral: Es el rey de los dragones en ese lugar. Por lo visto, tienen la tradición de que cada tiempo, el rey tiene que ceder el trono a un nuevo dragón mediante una competencia.
Explosive: ¿Cuál? ¿Duelo de cuchillos acaso?
Preguntaba con una sonrisa perversa el robot mientras de su armadura sacaba un gran cuchillo tipo militar. Mike con actitud seria, le pidió silencio.
Mike: Silencio, Explosive ¿En qué consiste la competición esa?
Spectral: Es una especie de carrera de obstáculos. Cientos de jóvenes aspirantes participan en dicha carrera y el primer dragón que logre alcanzar un cetro enjoyado denominado el Cetro del Lord Dragón, será el nuevo rey.
Inferna: ¡Menuda porquería de prueba! ¿En serio eso se hace para elegir un nuevo rey dragón? ¡Menuda estupidez típica de esos grandes reptiles de cerebro pequeño!
Gritaba furiosa la yegua de fuego a la vez que su crin se prendía en llamas con mayor intensidad por la furia al saber en qué consistía la prueba, activando a su vez el sistema antiincendios del lugar donde acabó empapando a todos los presentes.
Posion: Vaya...Muchas gracias. Ahora sí que me puedo ahorrar el baño.
Comentaba con sarcasmo la yegua ninja al estar esta empapada al igual que resto mientras las llamas de Inferna se iban apagando en parte con el agua. Tras terminar el riego y que Inferna tratara de mantener su ira bajo control, prosiguieron con el tema.
Coyote: Así que así es como eligen un nuevo rey.
Eye Bat: En vez de quedarse con el actual rey el cetro y el poder para sí. Menuda idiotez.
Comentaban éstos al entender en que consistía la prueba. Mike al ya estar al tanto de la tierra de los dragones, comentó.
Mike: Muy bien. En tal caso habrá que planear la conquista de esa tierra. Cuando el mundo sepa que ni siquiera los poderosos dragones han sido rivales para el poder tecnológico y militar del ejercito mecánico, sabrán que somos un imperio a tener en cuenta y que con nosotros no se juega. Je, je, je.
Comentaba con malicia el joven alicornio al imaginarse que si triunfaba en la conquista en la tierra de los dragones, todo el mundo temería el poder del ejercito mecánico. Eye Bat sonriendo con malicia, le dio la razón.
Eye Bat: Cierto. Nadie se atreverá a enfrentarse a nosotros en cuanto sepan de lo que somos capaces. Muy buen plan, amo Mike.
Darkwing no tan segura, les comentó a los presentes.
Dark: Perdonad, pero ¿Estáis seguros de esto? Sé que poseemos un poderoso ejercito de máquinas, pero ¿Seguro que bastará para acabar con todos los dragones? Los dragones son criaturas poderosas y ni siquiera mi antiguo amo se atrevió a enfrentarse a todos ellos en su reino ¿Cómo planeáis acabar con los dragones?
Ante la pregunta de Darkwing, Mike sonrió con malicia y ahí la contestó.
Mike: No te preocupes, Darkwing. A diferencia de otros ejércitos, mis robots son casi interminables donde no sienten emoción ni miedo ni duda. Por no mencionar que podemos desgastarlos, herirlos y lo mejor, matarlos. Además, tenemos armas más poderosas que aun no hemos sacado todavía.
Dark: ¿En serio?
Storm Wing: Oh, sí. Je, je, je. Las tropas mecánicas que has visto son solo una pequeña parte del total de máquinas que el amo Mike aun tiene.
La contestaba la pegaso a la alicornio con una sonrisa perversa. Mike mirando a Darkwing, la comentó a ésta.
Mike: Darkwing. Tú ya has visto mis fábricas de robots que tengo repartidas por el reino.
Dark: Sí. Las que usas para fabricar nuevos robots para así garantizar la seguridad y control en el reino.
Contestaba Darkwing ya que hace tiempo pudo visitar alguna de la fábricas de robots que Mike construyó hace tiempo. Donde en su interior fabricaban en pocas horas miles de robots. Mike emulando una sonrisa maliciosa, contestó.
Mike: Pero aun no has visto la fábrica principal.
Dark: ¿La fábrica principal?
Preguntó con curiosidad la alicornio. Mike poniéndose a su brazalete, habló por éste con alguien.
Mike: Aquí Mike. Teletransporta a mi grupo y a mí a la nave, ahora.
¿?: Como ordene, amo Mike.
Se escuchó una voz grave y fuerte en parte intimidante. Darkwing nunca escuchó aquella voz, pero la resultó un tanto perturbadora. En apenas unos instantes, el grupo fue al instante teletransportado a otra parte.
El grupo reapareció en otro lugar que parecía una fábrica de robots.
Dark: ¿Estamos en una de tus fábricas, Mike?
Preguntó con curiosidad la alicornio sombría mirando alrededor donde veía salas de ensamblaje para robots, justo para ver como montaban a un robot calavera. Mike alzando de hombros, la contestó.
Mike: Más o menos. Síguenos, Darkwing.
Darkwing obedeció y siguiendo al grupo, pudo la alicornio sombría ver las diversas fábricas de ensamblaje donde construían robots cada vez más complejos. Incluso construyendo robots enormes de gran tamaño y vehículos militares potentes. Darkwing jamás vio aquellas máquinas de momento y sinceramente, comprendía la seguridad de Mike y sus Caballeros de la Muerte sobre que conquistarían fácilmente el mundo.
Dark: Esto es increíble...
Comentaba Darkwing donde no podía evitar sentirse impresionada por las increíbles construcciones que construían en lugar.
Mike: Créeme. Aun no has visto nada.
El grupo pasó por una compuerta donde los llevó por un pasillo. Recorrieron el pasillo por un rato hasta que llegaron a lo que parecía el puente de una nave.
Dark: Pero ¿Dónde estamos?
Preguntaba impresionada Darkwing al ver que no parecía estar una típica fábrica, sino en el interior de una nave. Una nave que vista desde fuera, era verdaderamente enorme en forma de nave color negro con detalles violetas. Lleno de cañones de todo tipo a lo largo de la nave tanto en su parte superior como en la parte inferior. Por la parte delantera estaba dividida en dos lados donde en su centro tenía lo que parecía la boca de un enorme cañón negro donde líneas rojas circulaban por él. Mike viendo con una ligera sonrisa burlona la expresión de Darkwing, la dijo a ésta.
Mike: Bienvenida a mi fábrica principal de robots.
Dark: Whoaaa...
Dijo Darkwing sin poder ocultar su asombro donde sin duda aquello la impresionaba un montón. Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando se escuchó la misma voz misteriosa de antes.
¿?: Bienvenido, amo Mike.
Dark: ¿Quién ha dicho eso?
Preguntaba sobresaltada la alicornio mirando por todas partes en un intento de ubicar el dueño de aquella voz, pero aparte del grupo y los robots que estaban en el puente no veía a nadie más. Algunos de los Caballeros de la Muerte se rieron por la impresión que tuvo la alicornio. Mike tratando de calmarla, la dijo a ésta.
Mike: Tranquila, Darkwing. Es en realidad la IA de la nave. Está en todas partes de esta nave.
Dark: ¿Una IA? ¿Qué es eso?
Preguntaba confusa Darkwing al no comprender a lo que se refería el alicornio. Mike primero se rió un poco y finalmente se dispuso a contestarla.
Mike: Darkwing. Deja que te presente a...
Continuara.
No olvidéis comentar.
