Leonard y Sheldon interrumpieron su juego de ajedrez para ver cómo una enojada Penny peleaba con una aún más enojada Katie.

- ¡Te dije que no quería volver a sacar el tema!

- ¡No puedo creer que nos hagas celebrar San Valentin a nosotros pero cuando hago lo mismo te enojes!

- ¡Eso es distinto!¡San Valentín es para celebrar el amor!¡Acá no hay nada que celebrar en realidad!

- ¡Que tu padre y yo no quisiéramos tener hijos en un principio no quiere decir que no queramos celebrarlo!- exclamó Penny sin pensar, llevada por la pelea.

Los tres miraron a Penny sorprendidos, mientras esta se percataba de lo que había dicho.

- Katie no... En realidad no fue así yo...

- En realidad si lo fue- interrumpió Sheldon- Recuerdo perfectamente cuando dijiste lo horrible que te parecía la idea de tener hijos.

Katie miró a su madre con ira y pena en sus ojos, para luego irse a su cuarto muy dolida.

- Ehm...- exclamó Sheldon ante la mirada acusatoria de Leonard y Penny- Yo mejor me voy a casa, se me hace tarde.

El castaño se levantó y se fue lo más rápido que pudo a su apartamento.

Al día siguiente, en el colegio, Neil hablaba sobre una reunión de la que le había comentado Mike, su compañero de informática, a la cual él quería asistir.

- Y me contas esto porque...- respondió Luke mientras caminaban por el pasillo.

- Porque deberíamos ir, ¡por favor!

- ¡No pienso ir!- afirmó el castaño.

- Por favor Luke, sería una gran oportunidad para conocer gente nueva- rogó Neil.

- Si sería una muy buena oportunidad- lo segundo Elliot.

- ¿Entonces vos vas conmigo?

- Le estás pidiendo a Elliot que vaya con vos? Si que estás desesperado- rió- Igual dudo que quiera ir.

- En realidad, si me gustaría ir- contradijo el castaño.

- ¿En serio queres ir?- cuestionó Neil.

- No, honestamente no, pero mi madre siempre dice que salir de la zona de confort estimula el conocimiento.

- Si okey como sea, iremos.

Al desviar la mirada, Luke vió a Katie en su casillero guardando unos libros. El castaño se había enterado por su padre lo que había ocurrido ayer, por lo que decidió ir a hablarle.

- Hola- le sonrió amable el joven.

- Hola Luke- respondió el saludo la joven tratando de esbozar una sonrisa.

- Me enteré de lo qué pasó ayer y... Quería saber cómo estabas.

- Estoy bien Luke- respondió rápidamente esquivando de alguna manera la pregunta.

- Pero...

- Estoy bien... En serio- En ese momento el timbre sonó- Vamos a clase.

Sin decir más, los dos jóvenes emprendieron un silencioso camino al salón.

Cuando Penny llegó del trabajo, lo primero que vió fue a Leonard salir con una expresión de derrota del cuarto de Katie.

- ¿Sigue enfadada?- preguntó la rubia dejando su cartera.

- Si... Supongo que la entiendo...

- Yo creo que exagera, la mayoría de los niños no son planeados, ¡Ni siquiera Sheldon planeo los suyos!

- No creo que haya sido esa parte la que le molestó Penny.

- ¿Entonces cual parte fue?

- Lo que la hizo sentir mal es que le dijiste que no QUERÍAMOS tener hijos, es verdad que la mayoría de las parejas no planea cuando tener hijos, pero si planea tenerlos. Y al decirle eso seguro la hiciste pensar que nos arruinó la vida o algo así.

- No había pensado eso- se apenó Penny.

En ese momento Luke tocó la puerta, al ver a Leonard, al joven lo envolvió una extraña ola de nervios.

- Hola tíos...- exclamó rascándose la nuca con nerviosismo.

- Déjame adivinar- dijo suspirando exhausto Leonard- ¿Queres ver a Katie no?

- S-Si, estuvo rara en el colegio y por eso quería verla.

- Está enojada así que no creo que...

- Está en su cuarto- dijo Penny interrumpiendo a Leonard- Pasa, le va a venir bien la compañía.

- Gracias- respondió tímido antes de dirigirse al cuarto de Katie.

- ¿En serio después de lo que Amy planteó el otro día sobre ellos dos lo vas a dejar entrar en el cuarto de tu hija?

- ¡Tenemos un problema más importante Leonard!- exclamó la rubia- Hay que hacer algo con a Katie.

- Bueno, se que ella dijo que no quería hacer nada para su cumpleaños, pero quizás podríamos hacerle algo pequeño para compensarla un poco, como una fiesta sorpresa o algo así.

- Sería buena idea, pero necesitamos algo de ayuda.

Unos instantes después, Luke salió sonriendo de la habitación.

- Hablamos un rato pero dijo que quería estar sola- dijo el joven entrando en el living.

Leonard y Penny se sonrieron y volvieron a ver a Luke.

- Ehm... Juro que no hice nada- se defendió levantando las manos.

- ¿Te gustaría ayudarnos con algo?- preguntó sonriente Penny.

- Claro, ¿Que necesitan?

Al día siguiente, como era costumbre los tres amigos se sentaron a comer juntos en una de las mesas de su trabajo.

-¿Me podrías explicar una vez más porque mi hijo es el responsable de "distraer" a tu hija?- preguntó Sheldon mientras se sentaban.

- Porque son mejores amigos, el es uno de los que más la entiende- siguió Leonard.

- "Mejores amigos", si claro- rió Howard provocando que Leonard rodara los ojos.

- Concuerdo en que la expresión mejores amigos es pequeña para describir la relación que tienen nuestros hijos- explicó Sheldon.

- ¿Que?- preguntó sorprendido Leonard- ¿En serio?

- Pues claro, ellos son más que mejores amigos, su relación es más como de primos o hermanos, algo más fraternal.

Howard y Leonard suspiraron.

- Bueno recuerden que apenas salgamos necesito que me ayuden a llevar las cosas.

- Cuenta conmigo- afirmó Howard.

- ¿Tengo otra opción?- preguntó Sheldon.

- No- contestó Leonard,

- Entonces si.

La clásica tienda de cómics de Stuart se había transformado con el pasar de los años en algo más parecido a una librería, ya que ahora no solo se vendían cómics, si no que el género se había ampliado y ahora se vendían libros de todo tipo. Además, gracias a la insistencia de Denise, ahora está tenía dos pisos.

A pesar de que la inesperada pareja nunca tuvo hijos, por decisión de Denise, disfrutaban ver a sus sobrinos entrar corriendo al lugar al menos una vez a la semana.

- ¿Me podrías repetir el por qué te acompañe aquí en lugar de irme a casa como tenía planeado?- preguntó Katie entrando junto con sus primos al establecimiento.

- Porque... ¿Me quieres mucho?- sonrió divertido el castaño- Y porque querías ver el libro del que te hablé.

Los jóvenes se acercaron a la caja a saludar a su tío.

- Hola niños, Katie feliz cumpleaños por cierto.

- Gracias tío Stuart- sonrió tierna- ¿Y la tía Denise?

- Está algo enferma así que se quedó en la casa, ¿Y Halley y Michael?

- Ehm... En su casa- sonrió Luke.

- Pero no iban a...

- A su casa Elliot- Interrumpió a su hermano para que no dijera nada.

Mientras tanto, en el techo del apartamento, Halley y Michael ayudaban a sus padres con lo que faltaba de las decoraciones.

- Bueno Luke, Elliot y Katie están en la tienda de Stuart para ganar tiempo- dijo Halley dirigiéndose a Penny.

- Genial, creo que en unos minutos ya terminaremos de subir todo- sonrió Penny.

- ¿Queres que le diga que vengan al techo?

- No, gracias Halley pero necesito hablar con ella primero.

- Yo te apoyo- afirmó Leonard poniendo una mano en el hombro de Penny.

- Nunca van a terminar si siguen distrayéndose hablando- dijo Sheldon.

- Tal vez si ayudaras sería más rápido- respondió Howard.

- Estoy ayudando, ¿si no quien les diría que se apuren?

- Como digas- contestó resignado Howard

A Katie le pareció extraño no encontrar a nadie en la casa cuando regresó, a esa hora sus padres ya debían haber vuelto del trabajo. Supuso que estaban en su cuarto, así que simplemente entró a su habitación a leer el libro que había comprado, pero al no poder concentrarse, decidió agarrar su vieja guitarra y practicar algunos acordes.

- ¿Se puede?- preguntó Penny desde la puerta entreabierta.

- Si supongo- respondió sin levantar la vista de las cuerdas.

- No te escuchamos entrar- afirmó Leonard.

- No sabía dónde estaban y no los quería molestar.

- Katie, ¿Podemos hablar?

- No hay nada que hablar mamá.

- Si lo hay- insistió Penny- Mira Katie, quizás sea verdad que tener hijos no estaba entre mis planes, la idea me aterraba y cuando quedé embarazada no sabía que hacer, tenía muchas dudas, pero finalmente decidí que ya era una mujer grande con todas las herramientas necesarias para criar un bebé.

Explicó la rubia dándole una foto a su hija del día de su nacimiento. En esta, Penny miraba con amor a la tierna bebe que cargaba en brazos.

- Nunca entendí del todo ese amor que le tienen las madres a sus hijos, hasta que te tuve en brazos por primera vez, ese fue uno de los días más felices de mi vida.

- Si y te juro que no lo cambiaríamos por nada.

Con lágrimas en los ojos, Katie abrazó a sus padres sonriendo.

- Bueno, dejando la emotividad a un lado- dijo Penny secándose las lágrimas- Te tenemos un regalo.

- ¿Que?- exclamó sorprendida Katie.

Leonard le dió una bolsa a su hija, en la cual había un vestido.

- ¡Wow es hermoso!- Miraba el vestido negro con brillos la rubia.

- Si y pensamos que podrías estrenarlo hoy- sonrió el castaño.

- ¿Que?¿Donde?

- Cámbiate y vamos linda- dijo Penny tomándole la mano.

Los tres subían las escaleras mientras una impaciente Kate moría por saber que planeaban sus padres.

- ¿Ya me pueden decir?

- Espera, falta algo

Penny se sacó el relicario que le había regalado Leonard para ponérselo a su hija. Esta miró a su madre confundida

- Pero... Esto es tuyo.

- Ahora es tuyo- sonrió abrazándola.

- Me vas a decir cuál es la sorpresa

- Miralo vos misma- sonrió emocionada Penny.

Una vez salieron al techo, Katie vió a su familia gritando sorpresa, vestidos de etiqueta en un muy bien decorado techo.

- ¡Wow!- exclamó la rubia sonriendo.

- Y esto no es todo- afirmó Howard.

Bernadette y él se corrieron para dejar ver a Raj y Anu.

- ¡Tío Raj, Tía Anu!- exclamó corriendo a abrazarlos.

- Vinimos a tiempo y queríamos darte la sorpresa- explicó a su sobrina Raj.

- Ya que tu baile no fue tan bueno, decidimos intentar hacer uno- dijo Halley tocando el hombro de su prima.

- Fue idea de Luke principalmente- Siguió Amy sonriendo.

- Aww- lo abrazó- Gracias Luke, a todos en realidad.

La fiesta comenzó y todos comenzaron a bailar. Cuando Katie vió a Luke sentado en una esquina decidió ir a hablarle.

- Es un baile genial- comenzó a hablar la rubia.

- Si lo es- sonrió el castaño.

- Lastima no tener a nadie con quien bailar.

- Supongo- contestó un poco más nervioso Luke.

- ¿Queres bailar conmigo?

- ¿En serio?

- No hay nadie más con el que quisiera bailar en este momento- respondió tendiéndole la mano.

Fueron con los demás y comenzaron a bailar al ritmo de la música, en ese momento, Katie apoyó su cabeza en el hombro de Luke. Ambos sonrieron mientras bailaban bajo el cielo nocturno.

Al día siguiente, Neil y Elliot se dirigieron al parque para la reunión de la que les había hablado Mike. Cuando llegaron al lugar donde era la reunión, solo vieron a Mike, el peli negro estaba sentado en un banco comiendo papas fritas.

- Hey chicos- les sonrió.

- Hey Mike... ¿Donde están los demás?- preguntó Neil con miedo en sus ojos marrones.

- Esa es una buena pregunta, parece que solo seremos ustedes y yo.

La sonrisa de Neil desapareció en un minuto.

- ¿Es así como son las reuniones? Porque de ser así me encantan- afirmó el ojiverde con una sonrisa.

Por la mañana, Luke esperaba a Katie para ir a clases como solía hacerlo cuando necesitaba un respiro de su mellizo. Pero esta vez había otra intensión en su visita, una invitación.