Muy bien chicos primero quisiera pedirles que vayan directo a Youtube y coloquen a sonar la Semper Fidelis. Sé que siempre soy muy teatral con la fanfarria por las actualizaciones. Pero un poco de acompañamiento musical no estaría mal para variar XD
¡Y es que, HOLAAAA! ¡Este mes pude actualizar todos mis fics! ¿Tienen idea de lo difícil que es escribir NUEVE capítulos de nueve historias diferentes?, por lo que siempre me quedan faltando dos o tres fics que se retrasan. Y luego ustedes me quieren colgar por no actualizar, no que los culpe. Están en todo su derecho de querer matar al autor Jejeje ¡Pero solo vez en cuando, eh!
Y aun con el día extra del año bisiesto me sorprende que fuera justamente en el mes más corto el que pudiera lograr esto XD Pero en fin no vamos a hacer esto más largo de lo que ya es y pasemos a lo bueno:
Ya saben, cualquier opinión (buena, mala, constructiva, cartas bomba, aulladores...) es bienvenida en los reviews. ¡Nos leemos en las notas finales mis amores!
Capitulo 9:
"Misión de Rescate-Parte II"
-Tienes que estar jodiendo-Y a pesar de su tono e incredulidad, la verdad era que Izuku encontraba toda aquella situación sumamente divertida. No, hilarante sería mucho más preciso. Estaba de pie, a mitad de una sucia arena rodeado de un montón de psicópatas apostando por ver quién apaleaba a quien. Ok, no era el lugar ni el momento idóneo para comenzar a desternillarse en carcajadas. Pero es que la cara del idiota de Bakugo en ese momento no tenía precio-¡¿De qué te ríes, bastardo?!
-¡...!-Izuku ni siquiera era capaz de mantenerse erguido. Estaba en cuclillas, abrazándose el estomago que ya empezaba a doler de tanto reír y haciendo un gesto con la otra mano para que le esperaran. Incluso los espectadores comenzaban a murmurar y mirarse confundidos entre sí.
-¿Que está pensando?-Se pregunto Mirio desde su lugar.
-Ya... Ja, un... un segundo...-Finalmente el peliverde comenzaba a mostrar señales de recuperación.
Pero su contrincante no se caracterizaba precisamente por su paciencia. De por sí ya tenía una cuenta grande que saldar con ese idiota de las pecas. En el dojo no podía usar su Quirk, pero aquí en la arena las reglas eran diferentes. Se arrojo directo contra el ojiverde lanzando una fuerte explosión sobre él.
-¡Muérete!-Espeto jadeante y sonriente de su victoria. Solo que por respuesta solo recibió una risa ahogada mal disimulada. Poco a poco el humo de la explosión y el polvo fue disipándose hasta revelar que el ojiverde estaba de pie, apoyado en una pequeña saliente de espaldas al muro que les rodeaba y mirándole burlón completamente intacto:
-"Dios, es tan fácil que da un poco de lastima"-Pensó divertido viendo la mueca de aneurisma del chico frente a él. En cuanto vio que su próximo oponente seria Bakugo Katsuki no pudo más que sonreír triunfal: su don le brindaba la oportunidad perfecta para efectuar su plan. Y Katsuki era muy fácil de provocar.
Mientras tanto, arriba en las plataformas el rubio compañero de Izuku se concentraba en mirar atento al rededor. A juzgar por la forma en que el ojiverde provocaba a su contrincante resultaba obvio que se conocían, y que no eran precisamente amigos. Pero de seguir a ese ritmo Izuku haría su movimiento pronto.
-¡Muere! ¡Muere! ¡Muere! ¡MUERE!-
-Santo dios...-Igual que antes, Izuku esquivaba con relativa facilidad todas las explosiones del rubio cenizo. Solo que en una oportunidad logro sujetar sus muñecas dejando las palmas hacia el exterior-¿Que no sabes decir otra cosa?-Inquirió asestándole un golpe contundente con ambas piernas arrojando al otro varios metros hacia atrás. No había planeado atacar, pero realmente comenzaba a exasperarse con tanta repetidera.
-Bastardo...-Un poco más allá Bakugo se levanto y era obvio que intentaba disimular el dolor. Aunque no estaba seguro si era por la patada o en el orgullo. Y claramente eso le enojaba.
-Ves como no es tan difícil-Y allí entraba la mayor creencia de Izuku: siempre podías irritar aun más a alguien-Ahora intentemos con una oración completa, ¿puedes?
-¡MUEREEE!-
-Ese es un paso atrás-Comento el peliverde viendo como Bakugo se había lanzado en el aire usando sus explosiones como impulso y luego usado otra para cambiar su trayectoria y lanzarse contra él: esta vez, aunque pudo esquivar la explosión provocada logro alcanzarle-Jmmm-Pero poco le importaban las leves quemaduras en su brazo derecho y su ropa levemente chamuscada. Una leve sonrisa se dibujo en su cara cuando tuvo una idea-Ey mira, cien explosiones y al fin lograste rozarme, eso hace una estadísticas del 0,1% de aciertos ¿no? Qué bueno que esto es clandestino, si no serias un completo fracasado. Como en el dojo, ¿recuerdas? Que conseguiste ser titular solo porque a mí no me interesa...
-¡Ahhhh!-
Hubo una época en la que Izuku habría sentido pena por ese chico. De alguna forma le recordaba a muchos de sus antiguos compañeros: obsesionados por ganar, por encontrar la aprobación de una sombra invisible a su espalda que solo él podía ver. Desesperado por probarse a si mismo su propio valor se dejaba arrastrar muy fácilmente por sus emociones. Era exactamente el tipo de bravucón que gustaba de molestar a Izuku cuando era solo un niño. Pero también el típico solitario que se replegaba dentro de sí mismo, carente de empatía alguna. Todos poseían la misma mirada demente y vacía que solo esperaba, sin esperanza alguna, que todo cambiara.
Hubo una época en la que Izuku había sido así. Lo comprendía, porque él había estado en ese mismo agujero.
Hubo una época en la que Izuku habría sentido lastima por Bakugo Katsuki.
Pero ahora solo podía pensar en una cosa:
-Patético...-Murmuro para sí mismo al mismo tiempo que acortaba la distancia entre ellos dos y pasaba a la ofensiva: un golpe, dos golpes, ¡tres golpes! Y el último directo a la mandíbula. Volvió a esquivar: derecha, derecha, izquierda, y antes de la próxima derecha un golpe directo al estomago y luego ¡uppercut!
¿Quien se creía ese idiota para sentirse de esa forma? El tenía padres, familia y amigos. Algún tiempo atrás Izuku habría pensado aquello mientras sus puños se embargaban de ira y rencor. Pero ¿ahora?
Ahora solo podía reír divertido mientras asestaba golpe tras golpe contra él rubio cenizo. ¿A quién le importaba? ¿Sus padres no lo quisieron? ¿El sistema nunca se preocupo por él? ¿Siempre tuvo que valerse por sí mismo? ¡Al diablo! Hacía mucho que dejo de quejarse por lo que no podía controlar.
¿Y saben qué? ¡Estaba bien! La vida era una mierda, bienvenidos al club.
-¡Vamos estrellita...!-Bramo aprovechando para ponerse a espaldas del rubio y sujetarlo-¿Que pasara si ganas? ¿Papá estará orgulloso, o mamá te dirá que si eres especial?-Bakugo se revolvía histérico buscando soltarse-¿O tienes miedo de que alguien sea mejor? Oh es un don increíble...-Dijo con vos chillona-Serás muy popular. Oh eres muy genial ¿quieres ser mi amigo?
-¡Bastardo!-Izuku recibió una explosión de lleno en su costado pero aun así no aflojo.
-¿Que pasara cuando se den cuenta que no eres nada?-Inquirió-Esa pequeña burbuja de ego, es todo lo que te sostiene...-Debía admitir que se sentía bien. No torturar al musulmán, eso era solo un bono-¡Vamos! ¡Ni siquiera podrías aplastarme contra una pared!
Finalmente, después de tantas divertidas provocaciones, al fin lo logro su objetivo. Bakugo uso ambas manos y provoco una enorme explosión contra el suelo de la arena provocando que ambos salieran despedidos en el aire en un ángulo de casi noventa grados. Y a juzgar por las explosiones continuas estaba decidido a cumplir con el reto del peliverde. Y en ese mismo instante, unos segundos antes de que se estrellaran contra las oficinas superiores, Izuku y Mirio compartieron un pensamiento:
-Sí, esto va a doler-Y se abrieron las puertas del infierno.
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Unos cuantos minutos después, la comisaría del distrito del recibió múltiples llamadas informando acerca de alboroto en las zonas adyacentes al muelle. Y, aunque al principio el encargado creyó que se trataba simplemente de algunos navales de juerga o unos cuantos borrachos peleoneros la verdad es que rápidamente esa impresión quedo desechada. Varias de las estaciones de bomberos de la ciudad fueron llamadas para controlar el incendio que se propagaba rápidamente entre las bodegas, e hicieron falta casi todos los efectivos de la policía para poner en custodia y arrestar a todos los asistentes de peleas clandestinas que seguían cerca.
-Lo lamento, jefe Makoto...-Del mismo modo era parte del protocolo que en caso de ser necesario solicitar apoyo a las firmas de seguridad que tuvieran convenio con la alcaldía. Y justo en ese momento Ryukyu se encontraba al teléfono, cubriendo a Mandalay quien debía concentrarse entre ciertas hojas de cálculo importantes-En este momento no contamos con mas agentes para enviarle-Decía con algo de hastió. Ese hombre no comprendía las palabras-Si, buenas noches...
-¿Qué ocurre?-Inquirió Todoroki cuando su mano derecha colgó el teléfono.
-El incendio en los muelles-Respondió restándole importancia con un gesto de la mano-Ya enviamos a Bubbles y a Spike, que no molesten mas.
-Jmm-
Por su parte el jefe de la compañía no lograba sacarse de encima esa sensación de inquietud. Pero rápidamente la desplazo a un lado, atribuyéndola a todo el maldito papeleo al cual aun debía hacer frente.
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Una hora después, tumbados debajo del puente de algún parque de la ciudad, Mirio, Izuku y Hatsume se dedicaban a recuperar el aliento luego de correr varias cuadras evitando cualquier contacto con los coches patrulla que se dirigían al mismo lugar del que ellos intentaban alejarse:
-Muy bien...-Decía el ojiverde, tumbado en el cemento usando la pierna de Mirio como almohada-Repasemos una vez más.
-Viejo, me duele incluso respirar-Rebatió el rubio con la espalda apoyada en la pared, demasiado cansado incluso para estirar la mano y darle un zape en la frente al otro-¿Lo dejamos para después?
-Es fácil-Intervino Hatsume, al lado contrario de Togata usándolo igualmente de almohada-Yo me quede hasta tarde en el taller del instituto, nadie se dio cuenta y me quede encerrada. Izuku salió de la casa de su amigo como-se-llame para obligarte a ir sacarme-Dijo con su usual retahíla de palabras continuas sin pausas para la respiración.
-Esa es la versión resumida-Atajo Izuku. Frotando su costado izquierdo, el mismo con el que se había golpeado al irrumpir en donde tenían encerrada a Hatsume. Estaba seguro de que tendría un horrible moretón en unas cuantas horas.
-Me quedo con esa-Declaro el de ojos azules cerrando los ojos y echando la cabeza hacia atrás. Ciertamente no había recibido tantos golpes como Midoriya durante su fuga, pero si había tenido que pasar a un tipo con un quirk del tipo eléctrico y para su mala suerte logro alcanzarle en las zonas tangibles provocando bastante daño-Ahora, durmamos unas horas...
-Estamos a diez calles de la casa-Respondió el ojiverde irguiéndose.
-Púdrete-
-Ya llegamos hasta aquí. Y quiero darme un baño-
-Tú no fastidies, estabas muy cómoda mientras este y yo nos partíamos el lomo para sacarte de allí-
-Yo me partí el lomo, tú solo apostaste-
-Aposte a ti, eso cuenta de algo-
-Uh, ganancias, ¿de cuánto estamos hablando?-
No estaba seguro de cómo o en que momento se habían levantado. Pero cuando Mirio se fijo ya estaban caminando para atravesar el parque, dirigiéndose a casa y discutiendo como si nada. Un extraño sentimiento se apodero de él. "Volver a casa" no era una frase de la cual hubiera hecho acoplo nunca. Usualmente, en situaciones similares, simplemente pensaba en buscar refugio.
En huir.
Ocultarse.
Nunca en Casa.
Era extraño. Y reconfortante.
-...-Por un instante sus ojos se cruzaron con los orbes verdes de Midoriya y pudo adivinar que pensaba exactamente lo mismo. Un mescla de sentimientos completamente nuevos provocaron una leve media sonrisa en su rostro que la oscuridad se encargo de ocultar.
-¡Ey!-Fue algo repentino, por pura costumbre Izuku reacciono cuando se sintió sujeto por el cuello. Pero su codo solo paso a través del pecho y la cara de Togata, quien solo le miraba sardónico mientras le sujetaba firmemente por el cuello a él y a Hatsume, obligándolos a caminar bastante cerca-¿Que estas haciendo?-Inquirió el ojiverde con suspicacia.
-Acabamos de rescatar a un rehén...-Dijo como si nada mientras seguían caminando-Luego de haber peleado contra un montón de delincuentes, evitado por los pelos a un peligroso jefe de la Yakusa y ganado suficiente dinero para pagar unos cuantos caprichos.
-¿Y... tú punto es?
-Que estoy cansado y quiero que me ayuden a caminar-Respondió con una mentira. No estaba listo para afrontar todos esos sentimientos que lo invadían. Se sentían bien. Solo, no estaba listo. Por el momento, se sentía bien esa cercanía que los otros dos no le negaron-Oye, Hatsume...
-¿Si?-Inquirió la chica, quien iba extrañamente callada.
-Me alegra que estés bien-
-"Eres un pésimo mentiroso"-Pensó Izuku. No refiriéndose a las palabras del rubio, sino a su anterior declaración sobre estar cansado. Pero quien era él para juzgarlo cuando se sentía de la misma forma.
-G-gracias... por rescatarme-Y a juzgar por el tono dubitativo de la pelirosa ella estaba igual.
Si, ninguno de ellos estaba listo para pensar demasiado en lo que acababa de ocurrir ni en cómo se sentían al respecto. El tema de la inteligencia interpersonal era una materia más que reprobada para ellos. Por suerte la vida daba lecciones constantes, algunas muy directas y seguramente, la próxima vez que tuvieran que presentar el examen, podrían al menos aprobar con un decente seis.
-¿Estas cojeando?-Inquirió de repente Izuku.
-¿Qué? ¡Claro que no!-
-Sí, definitivamente tiene problemas para caminar-
Mirio estaba a punto de saltar en defensa de su orgullo y su gran resistencia mientras sus compañeros lo rodeaban por la cintura cada uno con un brazo y seguían caminando. No le tomo más de dos segundos entender las verdaderas intenciones de esos dos y la sonrisa en su cara se ensancho:
-Vale, lo reconozco...-Dijo mientras afianzaba sus agarre en los hombros de los otros-Me duele el tobillo.
Ya antes de los eventos de aquella noche los tres habían pasado por cosas muy similares en sus vidas, algunas diferentes o más intensas. Habían aprendido a valerse por sí mismos y solo cuidarse sus propias espaldas. Pero ahora, habían enfrentado un montón de problemas solo para rescatar a uno de ellos: peleas, gritos, disparos y una no muy heroica huida. Ahora todos regresaban a casa, amparados en la oscuridad de la noche y juntos como alguna vez soñaros estar en sus mas infantiles fantasías.
Y aparte con un plan para mentirle en la cara a la persona que debía cuidar que no se metieran en esa clase de problemas.
Si eso no los hacía familia, ¿entonces qué?
Continuara...
¡SI BABY! ¡Eso es a lo que yo llamo formar lazos!
Y ni crean que esto se pondrá Fluffy a partir de aquí. No señor. Solo diré que las cosas seguirán igual pero de una manera completamente diferente. Ok sí, eso sonó demasiado críptico. Pero ya se pueden ir haciendo una idea ¿no?
Ciertamente comenzaremos a ahondar un poco más en el tema de los sentimientos y la familia.
¡PERO CON ENDEAVOR! MUAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
Así es, damas y caballeros. Finalmente vamos a conocer los motivos que mueven a este hombre, sus sentimientos y si, ¡su pasado también! Claro que no será todo cosa de un solo capitulo. Y ni siquiera será por voluntad propia, claro que no. Todo será cosa de Izuku, obvio, que vendrá armado con pico, pala y kilos de C4 para derrumbar los muros de ese hombre. Aunque, sus muros también se verán asediados...
Créanme mis amores, esto solo va a ponerse mejor y mejor.
