OK! Antes que lo olvide:

Y. D. L.

Aprecio completamente tus reviews, lamento no poder responderte directamente pero no creas que he pasado uno solo por alto. A propósito, sé que querías una conversación entre Shoto e Izuku y te prometo que lo tendrás, pero primero tengo que preparar el terreno para hacerlo aún más devastador. Créeme, tú y todos los demás pimpollos hermosos que leen mi historia van a amar este capítulo (aunque a mí… eh, no tanto. Pero para eso es mi bunker súper secreto).

Ajajaja en fin, ahora si… A lo que vinimos:

Ah, bueno la verdad con el párrafo inicial no resta mucho más que agregar jejeje

La última vez nos quedamos con la tan esperada declaración de Izuku respecto a su relación con Endeavor. Esta vez tendremos una visión un poco más profunda de la relación, aunque más que todo desde el punto de vista de los chicos. Y por supuesto la tan reacción de Shoto…

En serio chicos, no lo olviden que los amo n_n

Capítulo 19:

"Eres lo que eres ¡hazte responsable!"

Tan pronto como pronuncio aquellas palabras Izuku no pudo evitar sentir que había roto algo. No estaba seguro de que fuera bueno o malo, ni siquiera podía definir qué era ese algo que acaba de quebrar. Era como… ¿una regla? ¿una norma? No, tenía bastante experiencia para saber cuándo estaba rompiendo una de esas. Entonces, era una… una… un-

¿Un secreto? Bueno, se sentía un poco eso ¿no? Pero solo para-

-"Ah, claro…"-Cuando la luz del entendimiento finalmente alcanzo sus pensamientos no pudo evitar sentirse un poco tonto. Incluso su expresión se convirtió en una sonrisa cargada de ironía dedicada solo a él mismo. Se trataba de un secreto que solo compartían él, Mei y Mirio. Un secreto a voces. Puede que las circunstancias hayan sido diferentes para los tres, pero el resultado había sido el mismo: abandono.

Cada uno tuvo que caminar un camino propio, desconocido desde todos los aspectos sin la guía amorosa y dedicada de una figura paterna. Mei fue abandonada en un deshuesadero cuando tenía solo cinco años de edad, los recuerdos de sus padres fueron rápidamente reemplazados por pedazos de metal y carburadores defectuosos; movida únicamente por el instinto de supervivencia y apoyada por su ingenio natural. Mirio creció sus primeros años con su tío alcohólico que lo hacía trabajar para mantenerlo, cuando su particularidad se manifestó comenzó a usarlo para robar y cuando finalmente sus padres regresaron por él estaba demasiado roto y enojado para siquiera mirarles a los rostros que ya había olvidado antes de huir. Y claro, el mismo Izuku. Al menos él tenía el consuelo de haber perdido a su madre durante su nacimiento, permitiéndose las fantasías infantiles de una madre amorosa durante su niñez. Al menos hasta que fueron reemplazadas por la amargura y el odio hacia un padre que prefirió lavarse las manos de él.

Si, esa era la razón.

Todos habían sufrido su propio infierno en la tierra mientras rebotaban de un lado a otro en el sistema.

Y luego de haber pasado el punto de no retorno, hace mucho tiempo vale agregar, casualmente el verano de ese año los tres terminaron bajo la supervisión de Enji Todoroki. Un sociópata que intentaba desesperadamente enmendar los errores de su matrimonio fallido con tres huérfanos que tenía un sello rojo en la cubierta de sus expedientes:

Caso Perdido.

El mismo Enji era uno. Pero, ahora que lo pensaba, tenía sentido porque aún se mantenían juntos.

Claro, al principio se trataba únicamente de sentir el mórbido confort del sentimiento de ver a alguien ser incluso más miserable y patético de lo que ellos mismo eran. Aunque la comida y el techo gratis también eran buenos incentivos.

Pero de alguna forma, donde los violentos eventos en los que se habían visto envueltos tenían buena parte del mérito, todos habían decidido dejar un momento de lado la amargura y tomarse un momento para convivir en paz:

Mirio era el estereotipo perfecto de hermano mayor odioso y molesto con un ego demasiado inflado.

Mei era esa hermana retraída y asocial que había desarrollado un sentido común algo atrofiado.

E Izuku, tristemente le tocaba el papel de hermano menor al que debían vigilar que no se empalara por caminar con tijeras en la mano.

Y dentro de toda esa humillante y a la vez extrañamente asimilable analogía existía un punto al aire que los tres habían llenado con la condición silenciosa de no mencionarlo. Lo más seguro es que fuera motivado por el miedo. La inseguridad de estar equivocado. El temor a llevarse una nueva decepción por elección propia. E Izuku había roto su voto al aceptarlo en vos alta con un profundo suspiro:

-Aff…de verdad se siente como si fuera nuestro padre-

Tal vez fuera demasiado dramático, incluso un poco ególatra pensar que la brisa que soplo en ese momento e hizo bailar algunas hojas era una señal dirigida a su persona. Como si de alguna forma el universo dijera "¡Al fin!". Incluso la estúpida sonrisa en la cara de Eijiro parecía recalcar eso:

-¿Tú de que te ríes?-Espeto golpeándole el abdomen pero con las mejillas igualmente encendidas de vergüenza. Lo cual solo incentivo una risa mal disimulada del pelirrojo, desatando un pequeño juego amistoso de empujones y golpes no tan flojos.

Fue por eso que ninguno noto antes la expresión conmocionada en el rostro de Shoto Todoroki tras escuchar la afirmación del ojiverde. Una expresión que solo reflejaba su propia mente y una mirada oculta en la sombra se su fleco que poco a poco se fue transformando en una más clara:

-…-Midoriya y Kirishima continuaban con sus juegos sin notar como las manos del chico frente a ellos se convertían en puños cada vez más densos, ni de como uno de esos puños comenzaba a destilar un aire cada vez as frio.

-O-

-Recuérdamelo otra vez, ¿por qué demonios te estoy invitando?-

-Amenace con decirle a Izuku-

-¡Le robe la cartera a un carterista! En el peor de los casos estoy cobrando su mal karma-

-Jm, ¿quieres debatirlo con Izuku?-

-Cállate y come tú maldito helado-

Aprovechando que Mandalay aún estaba arrojando resmas de papeleo atrasado sobre Todoroki, Mirio y Mei también habían aprovechado la oportunidad para tomarse un pequeño descanso con sus estudios. Por lo que ambos terminaron caminando por las calles del centro sin ningún destino en mente, solo conversando sobre las absurdas expectativas que Enji debía tóner sobre ellos si en serio creía que iban a entrar a la UA y quejándose del calor del verano. Fue justo en ese momento que ambos pasaban por una heladería, pero cuando recordaron que ninguno llevaba dinero Mirio insto a la pelirosa que entrara y empezara a hacer la fila.

Cuando regreso el rubio tenía una pícara sonrisa y agitaba una cartera de cuero en su mano con un llavero que tenía anexado. Mei solo lo miro suspicaz antes de chantajearlo para que le comprara el helado más caro del menú:

-Oye, mira donde van los tortolitos-Ya que ambos estaban sentados junto a la ventana fue fácil ver cuando Izuku y Eijiro pasaron frente a ellos por la acera contraria-¿Quieres seguirlos?

-Parece que alguien ya lo está haciendo…-A la expresión malvada de Mirio, Mei contesto con una voz más aburrida mientras señalaba hacia un chico que caminaba a solo unos metros por detrás de la pareja. Al menos hasta que uso un poco su Zoom y su expresión se tornó más seria.

-¡Mierda!-Incluso Mirio pudo reconocer ese cabello bicolor mientras se levantaba y juraba con claro enojo en su voz.

Estampo el dinero sobre la mesa junto a sus postres aun sin acabar antes de que ambos se precipitaran a salir.

Al principio, a pesar de las protestas del rubio ambos se limitaron simplemente a seguirles desde la acera contraria. Era claro que Izuku era consciente de la persona que le seguía, así que debía estar pasando algo serio por lo que Mei sugirió vigilarlos solo por si acaso. Continuaron así por varias calles, hasta que vieron a Izuku y Kirishima detenerse:

-¿De qué están hablando?-Inquirió Mirio mentiras se ocultaban tras un árbol.

-Mi Quirk es Zoom, no Audición-

-¿Qué no sabes leer los labios?-

-¿Para qué me serviría algo como eso?-

-¡Para momentos como est- Espera…-Se interrumpió a si mismo mirando al frente.

De repente Midoriya y Kirishima comenzaron a discutir entre ellos, aunque era obvio que solo era su estúpida forma de coquetear entre ellos. Lo que ocasiono la reacción de Mirio fue que de repente Todoroki hijo se quedó de pie con una clara tensión creciente en sus hombros y todo su cuerpo. Tenía la experiencia suficiente en peleas callejeras para saber cuándo alguien estaba enojado, y si ese idio-

-¡Detenlo!-El grito de Hatsume fue el precursor de una serie de eventos demasiado confusa para todos:

Gracias a sus ojos logro ver como el aire alrededor del costado derecho comenzaba de condensarse y de esa forma apenas tener tiempo de gritarle a Mirio que se adelantara.

Togata reacciono por puro instinto ante el grito de Hatsume. Se abalanzo hacia adelante a todo lo que daban sus piernas, teniendo que atravesar a un par de personas perdiendo su camisa en el proceso, pero llegando a tiempo para sujetar a Shoto con una llave de cuello por la espalda. Obligándolo a levantar la cara al tiempo que era alzado bastante del suelo:

-¡Quieto!-Bramo mientras daba un apretón de advertencia al cuello de su presa.

Sin embargo, fue apenas a tiempo.

La ola de frio que se extendió a su alrededor genero grandes picos y bloques de hielo que se elevaron en un rango bastante amplio. El hielo y la escharcha se elevó a través del cristal por todas las vitrinas y la fachada del edificio a su lado hasta casi llegar a la cornisa del techo. Además, el hielo que se extendió bajo sus pies se extendió rápidamente sobre el concreto y el asfalto, aprisionando no solo los pies de los transeúntes cercanos sino también las ruedas de los vehículos cercanos provocando derrapes y choques. Algunos entre ellos, otros contra los enormes picos de hielo que se levantaban peligrosamente rápido por sobre la escarcha.

Y esa fue la peor parte. Los transeúntes que quedaron pegados al suelo comenzaron a ser atrapados en el hielo, aquellos congelados parcialmente no tenían tiempo para considerarse afortunados mientras otros eran encerrados en lo profundo del hielo o incluso atravesados por fríos bordes, tornando el hielo de un brillante color escarlata.

Uno particularmente grande se formó justo frente al ojiverde. Pudo comprenderlo, esa estaca estaba destina a atravesar su pecho. Era su sangre la que debía salpicar y congelar. Pero entonces…

Termino convirtiéndose en un espectador del destino que debía ser suyo.

-Mierda-

Diez segundos. Ese era su rango máximo.

Pudo ver a Mirio precipitarse a ellos mientras Hatsume gritaba algo a su espalda y supo que debía actuar rápido. Sujeto la mano de Kirishima al tiempo que inhalaba profundamente y llenaba sus pulmones:

-¡BOMBA!-Bramo con todas sus fuerzas. Sintió como toda su garganta comenzara a arder y no le importo. Solo se llevó la mano al bolsillo y saco su celular mientras se giraba para mirar a todas las personas sorprendidas a su alrededor-¡ESTE LUGAR VA A ESTALLAR AHORA!-

Rápido. Rápido. ¡Rápido! ¡Rápido! ¡RÁPIDO!

-¡TRES…!-Amenazaba con su mejor mirada de loco mientras agitaba su celular con el pulgar listo para presionar-¡DOS…!

¡RÁPIDO! ¡RÁPIDO! ¡RÁPIDO!

-¡Quieto!-Mirio ya tenía a Shoto sujeto por el cuello. Tenían solo algunos segundos.

Por fortuna eso sumado a su farol del detonador logro ser lo suficientemente convincente. Los transeúntes le miraban con miedo y comenzaron a correr lejos de los adolescentes. Incluso algunos se apresuraron por el asfalto ocasionando que el tráfico se detuviera. Demonios eso sí que era un golpe de suerte:

-Izu-Kirishima estaba bastante conmocionado ante el repentino caos a su alrededor, ni siquiera alcanzo a intentar comenzar a especular cuando ya le estaban gritando:

-¡Endurécete! ¡AHORA!-Ya fuera por la urgencia de las palabras o de lo repentino. Lo importante fue que el pelirrojo no lo pensó dos veces antes de activar su Quirk en todo su cuerpo al tiempo que una ola de frio los golpeaba y sentía como sus pies de repente estaban helados y pegados al suelo.

-…-Fue en ese momento que de alguna forma lo comprendió.

Cuando Midoriya le empujo con todas sus fuerzas lejos de él pudo verlo: los grandes filos de hielo que se levantaban caóticamente a su alrededor. Nada más se movió por reflejo a una simple corazonada. Logro reubicar su peso pisando fuertemente con un solo pie y evitando resbalar al quebrar el hielo y parte del concreto, entonces las miradas de ambos se cruzaron:

Los orbes carmesís observaron una mirada aterrada al ver que desahucia su endurecimiento.

Los orbes esmeraldas vieron una amplia y afilada sonrisa que decía que todo estaría bien.

La estalagmita que debía matar a uno de ellos comenzó a emerger al tiempo que Kirishima sujetaba a Izuku de la mano y lo usaba como punto de apoyo, alcanzándolo a tiempo para rodearlo con sus brazos y cubrirlo con su cuerpo. Apenas a tiempo para que la punta de hielo le alcanzara…

… y se rompiera.

-¡…!-El hielo continuo creciendo, empujándolos a ambos con fuerza por varios metros pero sin llegar a rasguñar la piel del pelirrojo. Cuando finalmente se detuvieron, Izuku miro anonadado como Eijiro le dedicaba una sonrisa de alivio-¿Qué-

-No dejare que te sacrifiques-Explico Kirishima con solemnidad, al tiempo que deshacía su endurecimiento y tomaba las manos de Izuku-Y vas a tener que explicarme que paso allí-Agrego un poco más serio.

-Yo, yo vi que…-De repente lo recordó. No tenía tiempo para dar explicaciones. No ahora.

De alguna forma ellos se habían salvado. Con solo la camisa de Kirishima rasgada por la espalda como perdida.

Pero había alguien que había estado mucho más cerca de todo. Justo en el centro del desastre.

Se deshizo del agarre y con algo de brusquedad aparto a Kirishima de su camino, apresurándose por encima del hielo, esquivando el pico que debía matarlo. Por detrás de la pared de hielo se escuchaban débiles sollozos.

-No…-Se sintió como si su alma escapara de su cuerpo junto al resto de su aliento.

La piel estaba azul. Incluso purpura en algunas partes con restos de escarcha. Con sus ojos abiertos mirando a la nada y sus labios ligeramente separados. De rodillas a su lado, con sus ojos ahogados en lágrimas mientras contaba una y otra vez, Mei hacía compresiones de pecho al cuerpo de Mirio.

A solo unos pasos de ellos, con la mirada y el rostro conmocionados, Todoroki Shoto se mantenía de pie. En dos zancadas Izuku le alcanzo y le sujeto del cuello de la camisa con ambas manos levándolo con todas sus fuerzas:

-¡ARREGLALO!-La ira y el miedo inundaban sus ojos al igual que las lágrimas. No sabía si era una demanda, una amenaza o una súplica. Pero fue suficiente para sacar al adolescente de su estupor y asentir con la cabeza antes de ser arrojado junto a Mirio y recibir una aguda mirada de advertencia de parte de Hatsume.

Para ese momento, mientras Todoroki se arrodillaba junto a Mirio del lado contrario de donde estaba la pelirosa, Kirishima ya les había alcanzado y ahora sujetaba la mano de un tembloroso Midoriya, buscando infundirle algo de valor:

-…-Ninguno dijo nada mientras veían a Todoroki posar su mano izquierda sobre el pecho de Mirio. De inmediato el color azul en su piel comenzó a ser desplazado por su tonalidad normal, incluso pudo verse como la escarcha remanente se evaporaba dejando feos hematomas a su paso. Pudieron ser segundos, pero se sintió como una maldita eternidad. Aun así, al ver como poco a poco el semblante del rubio regresaba a su color normal, y sus ojos se cerraban Izuku no pudo evitar suspirar con algo de alivio.

Mei se acercó su mejilla al rostro del rubio, con su mejilla muy cerca de su nariz y boca.

Fue entonces que el mundo se congelo de nuevo:

-No respira-

Continuara…

¿Aún recuerdan lo que dije antes?

¡Los amo, chicos!

Y si eso no es suficiente, recuerden que si me matan se quedan sin fic n_n

¡Muajajajajaja- Cof cof.. Disculpen, Qué tos tan rara ¿no? n_nU

Me muero por leer sus reviews mis amores, recuerden que forman parte de la buena nutrición para mantener a tu autor sano y actualizando mes a mes n_n