Taan, taan taaan ¡Tantannnnnnnnn!
Así es damas y caballeros, bellas y hermosos, chiquitas y pimpollos ¡Adivinen quien sigue con vida!
*Entrada triunfal al escenario desde una cortina roja arrojando rosas a su amado publico*
Admito que me retrase un mes, pero no crean ni por un segundo que se desharán de mi tan fácilmente. No señor, continuare escribiendo hasta que lleguemos al apoteósico final y ustedes quieran mi cabeza en una estaca para llevar (y no, no es spoiler. Solo, una pequeña posibilidad XD) En fin, ya en serio. Lo siento chicos por el cap de retraso, es que me llego mucho trabajo y de verdad que me urge ir al dentista. Tengo la horrible sensación de que me salió una caries, pero espero que sea solo un inofensivo pique T_T
Ahora sí, ¡vamos con el capítulo de este mes!
Uy, ahora que recuerdo justamente la última vez lo dejamos en una parte de mucha angustia. Digo, ja puesto a que todos se mueren por saber que pasara con nuestro precioso rubio de ojos azules ¿no? ¿Estoy en lo cierto o me equivoco? Bueno, no se preocupen, todo eso será explicado en este capítulo. Es lo menos que puedo hacer jeje
Por otro lado también tendremos algunos pequeños guiños al punto de vista de los personajes secundarios, el regreso de uno de los personajes favoritos (por ahí alguien lo pidió antes, lamento la espera pero no podía traerlo tan pronto) y además no solo será resuelto un gran misterio respecto nuestro querido Izuku. Noooo.
¡También tendremos algunos pequeños recuerdos de su infancia!
Con eso dicho solo me falta decir: Gócenlo…
Capítulo 20:
"Yuuji"
En cierta ocasión Ryukyu le había preguntado cómo había llegado a trabajar de secretaria. Para Mandalay fue muy fácil responder: fue solo cuestión de las circunstancias. Su hermano y su cuñada acababan de fallecer en un accidente en altamar, y siendo el único familiar cercano la custodia de su sobrino recaía sobre ella. Luego de eso fue cuestión de conseguir un trabajo que no exigiera demasiado y que con algo de suerte pagaran bien. Y de entre todas las entrevistas a la que asistió fue solo una casualidad que la llamaran para el trabajo de secretario en un consultorio de dentista. Y dos años después acabó trabajando como la asistente personal del presidente de una de las firmas de seguridad más importantes del país.
Y hasta el momento era su mejor trabajo. Especialmente por su salario. Pero principalmente porque su jefe era un hombre muy organizado, muy serio y especialmente muy responsable. Lo cual realmente aligeraba su carga de trabajo. Por eso es que se le hacía tan antinatural tener que vigilarlo como si fuera un escolar poniéndose al día con toda su tarea atrasada.
-Mmm-Que incluso su expresión era igual a la de un niño al borde de una rabieta mientras firmaba al pie de uno de los tantos documentos que tenía al frente. Incluso bufo cuando escucho sonar su teléfono:
-¡Ah ah!-Atajo la mujer tomando el aparato de la mesa primero. Señalando a su jefe con el mismo antes de presionar contestar y llevárselo a la oreja-¡Diga!-Fue su completa intensión sonar así de brusca mientras caminaba hacia la cocina.
-Buenas tardes-Pero su intención de no irse de esa casa con todo el trabajo al día se fue al caño en cuanto escucho lo que tenían que decirle del otro lado de la línea-Oh dios, ¡jefe…!-Llamo apresurándose de regreso a la sala.
En cuanto Endeavor escucho que debían ir por Midoriya a la estación de policía casi media pila de documentos acabo hecha ceniza a su alrededor; todo el camino en auto fue a solo un centímetro de romper el límite de velocidad y en cuanto llegaron a la estación fueron recibidos por un pandemónium de oficiales y civiles: perturbación del orden público, amenaza a la seguridad pública, daños a la propiedad. Con cada palabra del oficial que le guiaba a través de la estación tenia hacer un gran esfuerzo por no accionar los aspersores contra incendios. Internamente daba gracias porque tuvieran a Midoriya en una sala de interrogatorios y no en una celda, podría gritarle todo lo que quisiera antes de que-
-Enji…-Pero todo su malhumor se esfumo junto con las llamas en sus hombros cuando vio a Rei salir de una de las salas. Lucia preocupada y muy sorprendida, pero extrañamente tuvo el presentimiento que no era por él.
-¿Rei qué-Estaba muy confundido, no comprendía porque su exesposa había entrado antes que él ha hablar con Midoriya. Pero en cuanto le alcanzaron la respuesta llego sola, del otro lado de la ventana de espejo unidireccional estaba su hijo, Shoto-¿Qué está ocurriendo?-Inquirió genuinamente confundido, alternando su atención entre los oficiales y la peliblanca-¿Por qué-
-Señor Todoroki, por aquí-Le insto uno de los oficiales señalando a la puerta de la sala contigua. Su estupor no hacía más que acrecentarse hasta el punto de comenzar a sentir su mente adormecida, por eso fue una sorpresa mayor cuando sintió que alguien le sujetaba del brazo: era Rei.
-Enji, por favor…-Sonaba calmada pero también muy, ¿avergonzada?-No te enojes con él, solo escúchalo.
-Bien-No comprendía porque le decía aquello, dudaba que Shoto sintiera que le debía alguna explicación o que siquiera considerara en dársela. Solo continuo su camino y tras cruzar la puerta a se encontró con algo incluso más extraño, pero llegados a ese punto ni siquiera se molestó en anotarlo.
Midoriya, el chico taimado y frio que siempre lucía una falsa sonrisa en su rostro, se encontraba caminando de un lado a otro dentro de la sala con un brazo cruzado sobre su pecho y el otro flexionado, con el puño contra su boca mientras mordisqueaba la uña de su pulgar, todo con sus hombros levemente fruncidos al frente y una expresión claramente ansiosa en su rostro.
-Mido-
-¡Enji!-Estaba tan ensimismado que ni siquiera noto que su guardián había entrado con él hasta que intento llamarle. Fue entonces cuando finalmente se declaró un ganador en la lista de situaciones extrañas y fuera de lugar. En dos zancadas el ojiverde atravesó la sala y cerro el espacio entre ambos rodeándolo con sus brazos.
No era un simple gesto vacío. Ni un intento por conseguir alguna clase de clemencia para aminorar su posible castigo. No, ese temblor no podía ser fingido.
-"Esta asustado"-Pensó mientras llevaba sus manos a los hombros del chico y le brindaba un suave pero reconfortante apretón. Un gesto simple de calma-Izuku, ¿qué paso?
…
Si alguien, quien fuera le preguntara cual era la parte más difícil de trabajar en servicios sociales, Aizawa sin duda contestaría:
-Que no te pagan por hacer horas extras-Lo cual incluía tener que tomar un tren de emergencia hasta Musutafu luego de recibir una llamada informando que su caso estrella se encontraba bajo custodia policial luego de lo que parecía un intento de ataque terrorista en medio centro de la ciudad. Justo cuando comenzaba a impresionarse de pasar tanto tiempo sin tener noticias de Midoriya, pero tal parece que el karma simplemente se había acumulado y había explotado en un montón de papeleo para él. El lado positivo de todo aquello era que podría sonsacarle una botella de wiski a Todoroki como compensación.
-Endeavor se llevó al chico-La jaqueca ya estaba tocando sus sienes cuando fue recibido en la estación por el mismo jefe; al parecer Todoroki había amenazado a los oficiales de guardia de enviarlos a un permiso medico si no le dejaban salir con el chico. Y mientras la opción de renunciar a su trabajo se tornaba particularmente atractiva para el agente social, el jefe agrego algo mas-Dijo que si llegaba el agente de servicios sociales podría encontrarlo en la clínica de la ciudad.
-Al menos conserva algo de sentido común-Murmuro Aizawa guardando la dirección en su celular-Antes de eso, jefe, necesito escuchar lo que ocurrió con Midoriya exactamente.
-Sí, justamente estamos acabando de poner en orden todo…-Respondió el jefe haciéndole un gesto para que lo siguiera-Al comienzo todo era un caos, pero creo que las cosas finalmente se aclararon.
-Lo dice como si fuera algo malo-Acoto el pelinegro en cuanto llegaron a la oficina.
-No voy a endulzarlo, señor Aizawa…-Respondió el hombre entrelazando las manos sobre su escritorio-Las cosas pintan muy mal para ese chico.
Treinta minutos después de hablar con el jefe de policía y de reunir todos los documentos que ameritaba en su trabajo Aizawa finalmente había arribado a la clínica que le habían indicado antes. Fue algo complicado en recepción, puesto que no figuraba ningún paciente con el nombre de Midoriya en el sistema, pero en cuanto mencionó a Todoroki ni siquiera tuvieron que revisar en la computadora. De inmediato lo enviaron al quinto piso, a la unidad de cuidados intensivos:
-¡Todoroki!-Espetó nada más salió del elevador viendo a la izquierda hacia la sala de espera. No fue difícil divisar al mastodonte de metro noventa y cinco que estaba de pie con los brazos cruzados y perdido en sus pensamientos.
-Shota…-Saludo escuetamente en cuanto el pelinegro le dio alcance.
-¿Qué está ocurriendo aquí?-Espeto Aizawa, de paso paseando su mirada por los sofás que había en la sala:
-Aizawa, es mi culpa-Acoto Izuku levantándose rápidamente y acercándose a los adultos, dejando atrás a un chico pelirrojo que sostenía la mano de Hatsume pero les seguía con la mirada. Lucia cansado y nervioso, eso hizo que el mal humor del pelinegro se aplacara ligeramente. Nunca había visto a Midoriya con ese aspecto, ni en sus momentos más oscuros de los cuales había sido testigo. Mucho menos oírle admitir una culpa-Yo-
-Izuku-Pero Endeavor le detuvo, colocándose a su lado y sujetando su hombro suavemente-Yo le explicare todo, tú quédate con Mei-Por un instante el azul y el verde de sus miradas se enfrentaron, pero finalmente Midoriya suspiro mientras asentía con la cabeza antes de regresar a su lugar junto a la pelirosa.
Todoroki se alejaron hasta el otro extremo del pasillo, cerca de las ventanas que dejaban ver a la calle:
-¿Vienes de la estación?-Inquirió suavemente el pelirrojo. A lo que Aizawa asintió levemente con esa mirada que instaba a que continuara-¿Lograron aclarar todo? ¿Retiraron los cargos contra Izuku?
-Afff…-Por mucho que le indignara que esos dos no hicieran otra cosa que complicar su trabajo, Shota no pudo evitar suspirar resignado. Era mucho más fácil cuando consideraba las cosas objetivamente-Si, los cargos por perturbar el orden y provocar una falsa alama fueron retirados en cuanto tuvieron el testimonio de tú hijo-No pudo evitar notar que el ceño del pelirrojo se fruncía ante esa última parte-Pero tiene que asistir a varias vistas y dar su testimonio oficial, además de los cargos en tu contra por llevarte a un menor bajo custodia y amenazar a varios agentes policiales.
-Conozco la ley, solo tendré que pagar algunas multas-
-La prensa ya estaba haciendo preguntas-
-¡No me importa la prensa, esto era más importante!-Estallo el hombre mientras golpeaba el cristal con su brazo y puño cerrado. Aizawa lo taladro varios segundos con su mirada antes de volver a suspirar mientras tomaba su celular del bolsillo:
-Siempre has sido demasiado impulsivo-Espeto mientras revisaba la pantalla del aparato-Ya tengo los documentos de la estación, pero aun no comprendo qué fue lo que ocurrió hoy en el centro de la ciudad ni porque estamos en una clínica, pero especialmente porque todos ustedes tienen esa expresión en el rostro…
Para Endeavor fue sencillo ponerle al tanto, después de todo las palabras de Izuku en la sala de interrogatorios seguía muy frescas en su cerebro. Lo difícil era afrontar las emociones que aquello conllevaba:
-¡Tuve que improvisar, tu hijo iba a explotar y a causar algo mucho peor! Yo solo reaccioné e intenté hacer que todos se alejaran los más rápido posible y gritar "bomba" fue lo primero que se me ocurrió ¿vale? Lo siento, de verdad. Tomare la responsabilidad por todo, pero por favor, por lo que más quieras tenemos que ir al hospital-
-… cuando me dijo lo que Togata, afff-Los tensos hombros del pelirrojo se movieron junto con su suspiro-Escucha sé que no debí llevarme a Izuku de esa forma, pero no podía dejarlo solo y mucho menos quedarme sin saber nada aquí. Solo, afrontare las consecuencias cuando hable con los médicos.
-Es increíble lo mucho que ustedes dos se parecen-Murmuro el pelinegro entre dientes presionando el puente de su nariz. Por un lado estaba impresionado, mucho de escuchar que Midoriya estuviera comportándose de forma no solo responsable sino además que estaba preocupado por alguien que solo había conocido hacia un par de meses-Muy bien lidiaremos con eso cuando regresemos a la estación, ahora tenemos algo más que aclarar…
Esta vez los dos giraron su atención hacia el chico sentado al otro lado del pasillo y que les devolvía la mirada. Los tres sabían que esa conversación se había pospuesto demasiado. Especialmente el ojiverde.
-Familiares de Togata Mirio-Al igual que accionar un resorte Midoriya y Hatsume se lanzaron de sus asientos, seguidos muy de cerca por Kirishima mientras Todoroki se acercaba con prisa. Al principio el doctor tuvo que lidiar con el torrente de preguntas de los más jóvenes, varios intentos fallidos de calmarlos hasta que finalmente el adulto se impuso sobre todo el barullo:
-Soy su guardián-Expuso mientras hacía que Izuku y Mei retrocedieran un par de pasos-Todoroki Enji.
-Muy bien, señor Todoroki…-Mientras el medico revisaba los documentos en el sujetapapeles en sus manos, a su derecha Hatsume se fruncía con los brazos cruzados mientras golpeteaba el piso con su talón impaciente. Del otro lado Izuku buscaba inconscientemente conforte en la mano que apretaba la suya mientras mordía su labio. El pelirrojo solo apretó sus puños dolorosamente, buscando evitar que su mente vagara hacia las posibilidades más desalentadoras-Aun no tenemos muy claros los eventos, pero me alegra informarle que el joven se encuentra fuera de peligro.
En un instante toda esa densa y pesada nube de miedo que había estado presionando sobre sus hombros logro disiparse. Hatsume se llevó una mano al pecho mientras respiraba lenta y profundamente, Izuku dejó escapar todo el aire de sus pulmones e incluso recibió gustoso el abrazo por la espalda de Kirishima mientras exclama un triunfante "Lo sabía". Por su parte Todoroki no pudo evitar suspirar aliviado y a la ves sorprendido. Sus emociones eran una mescla de alivio y de confusión, no podía creer que realmente pudiera sentir ese nivel de preocupación por Togata.
-… logramos tratar a tiempo los remanentes de la hipotermia. Aun necesitamos hacer más pruebas, pero no parece tener daño nervioso por congelamiento. Por otra parte, deberá estar en reposo un par de semanas debido a las fisuras en tres de sus costillas-Esta vez la atención del médico se centró en la pelirosa-Estuviste haciendo RCP hasta que llegó la ambulancia, ¿correcto jovencita?
-S-sí, fue la primera vez y estaba muy nerviosa-Se excusó Mei apenada-No pensé que le haría más daño-
-Al contrario, posiblemente le salvaste la vida-La interrumpió el hombre, colocando su mano sobre el hombro de Hatsume-El desfibrilador de los paramédicos reanimo su corazón, pero las compresiones ayudaron a mantener un poco el flujo de sangre. Gracias a eso ningún órgano sufrió necrosis por falta de oxígeno. Como dije aún faltan estudios, pero el panorama es alentador.
-Bien hecho-Acoto Todoroki palmeando la espalda de Hatsume, quien observaba pasmada la sonrisa orgullosa en su rostro-¿Podemos pasar a verlo?
-No, por el momento-Respondió el hombre, increíblemente sin retroceder a la mirada airada que Todoroki le dirigió inconscientemente. Aunque fue gracias a un codazo de Aizawa que la detuvo-El paciente se encuentra en un coma ligero a causa del shock, se quedara en cuidados intensivos bajo observación hasta mañana.
-¡¿Coma?!-La reacción era más que esperada, incluso Aizawa lucía un poco alarmado:
-Les aseguro que no es nada para preocuparse-Insto rápidamente el médico-Este tipo de coma es muy común, y dado que no fue provocado por un traumatismo craneal no debería tardar demasiado en despertar. Si me disculpan, debo ir al laboratorio ahora.
Una vez que se quedaron solos los más jóvenes se desplomaron simultáneamente en el sofá de la sala de espera. Se sentían aliviados pero sus cuerpos estaban molidos de tanta tensión, y aún quedaba un poco de preocupación remanente que no se iria hasta que vieran al rubio salir por su propio pie de ese lugar. Por su parte Todorki también tomo lugar en una de las butacas, inclinado hacia adelante con los codos apoyados en sus rodillas y las manos entrelazadas al frente. Una honda respiración se apreció en el movimiento de su espalda:
-Muy bien chico, es buen momento ahora-Por su parte Aizawa se quedó de pie, con los brazos cruzados y una adusta mirada en sus gastados ojos clavados en el peliverde-Causaste un caos en pleno centro, tu compañero esta inconsciente y de alguna forma siento que evitaste algo peor. Así que comienza a explicar.
-Ey viejo, no es-El pequeño arranque de Eijiro fue frenado por la mirada del agente, era bastante intimidante en contraste con su aspecto cansado. Pero aun así el pelirrojo no iba a retroceder tan fácilmente-¡Izuku solo quiso evitar que más salieran lastimados, incluso intento protegerme y casi termina atravesado!
-Eijiro, el punto es que quieren saber cómo lo hice-Para sorpresa de todos fue el mismo Midoriya quien aplaco a su amigo pelirrojo instándolo a que volviera a sentarse al tiempo que él se levantaba y se movía un par de pasos quedando al frente de todos con los brazos cruzados. Suspiro resignado cambiando su postura llevándose las manos a los bolsillos de su pantalón-Fue con mi Quirk, y sí tengo uno después de todo-Agrego mirando en otra dirección con un pequeño mohín-También querrán saber porque lo oculte…
Flash Back:
-¡Ahí va!-Fue una fría tarde de otoño. Debía ser el segundo o tercer hogar temporal al que asignaron a un pequeño Izuku de seis años. Era una casa pequeña, con una familia de tres que quiso hacer su parte de ayuda social aceptando a un pequeño huérfano.
-¡La tengo!-Sin mucho esfuerzo el pequeño pecoso de grandes ojos verdes atrapo la bola de béisbol con sus manos y mostro una enorme sonrisa ante la expresión sorprendida de su compañero de juegos. Un niño de diez años, con el cabello azul y un pequeño lunar en su mejilla derecha cerca del ojo-Diez de diez, me debes tu postre…
-Ya sé, ya sé, no puedo creer que lo lograras-A pesar de haber perdido su postre de la cena el niño no lucía molesto. Simplemente a como la visera de su gorra y se acercó para despeinar al menor-Ese Quirk tuyo es muy injusto, Izu´.
Su nombre era Yuuji Mita, era hijo del típico matrimonio feliz. Papá era gerente de banco y mamá dueña de una boutique y de alguna forma tenían tiempo para criar a un buen chico y aun huérfano. Lo reconozco es el mejor lugar al que me han mandado, sin agravar a los presentes. Yuu-nii era, bueno está claro de qué forma lo veía-
-¡Yuu-nii!-
-Está bien, aquí tienes Izu-Esa era una visión usual dentro de la casa. Izuku llamaba por ayuda cada vez que no lograba alcanzar algo, en este caso la leche que alguien había dejado en los niveles superiores del refrigerador. El cariño del pequeño ojiverde para con el hijo de sus guardianes era más que evidente. No era extraño que Izuku se colara en la cama de Yuuji cuando tenía miedo, que siempre quisiera le pidiera ayuda con sus tareas, también le gustaba cuando Yuuji le leía por las tardes ni que intentara imitarlo en casi todo lo que hacía.
Era el cuadro de la familia perfecta. Así que, obviamente todo termino muy mal:
-Yuu-ni…-Esa mañana, mientras todos desayunaban Izuku se animó a preguntar con la mayor inocencia-¿Por qué nunca usas tu don?
-…-En ese momento un pequeño atisbo de sombra recorrió la mirada del chico. Pero en su inocencia Izuku no lo noto. Simplemente tenia curiosidad, en la casa era normal ver a la madre usando su Quirk de burbujas para limpiar o a su esposo que podía estirarse como goma. Y antes de que ninguno pudiera decir algo fue Yuuji quien contesto-Es que yo no tengo uno, Izu.
-¿Ah no?-Inquirió confundido el menor-¿Por qué?
-Izuku, termina tu desayuno rápido o llegaran tarde a la escuela.
Nunca lo note, pero Yuu-nii realmente lo pasaba al ser un quirkless.
Una vez regresé a casa y encontré que su madre estaba limpiándole la cara. Tenía un ojo morado y el labio roto, creo que su mejilla también porque tenía un algodón con antiséptico. Me asuste, mucho, pero dijo que solo se había caído por las escaleras. Sonrió como siempre y dijo que saliéramos a jugar. Me gustaba jugar en el jardín, creo que por eso no note que nunca íbamos al parque…
-Yuu-nii, ¿Por qué no quisiste una fiesta de cumpleaños?-Esa tarde simplemente habían sido ellos cuatro. Los adultos los llevaron al cine y a comer sushi. De regreso en casa la señora Mita saco en pastel del refrigerador y los tres le cantaron cumpleaños al celebrado. Yuuji apago sus once velitas y sonrió con un pequeño atisbo de melancolía en su mirada.
-No me gustan las fiestas-Pero la verdad no era algo que compartieras con un niño de seis-Además, así tendremos más pastel para nosotros...
-Obviamente sus compañeros lo acosaban-Para ese punto en su narración Izuku les dio la espalda a todos y se sujetó del codo tras su espalda-No tenía otros amigos más que un pobre huérfano. Pero, aun así, creo que él era feliz en casa. Eso espero-Mientras hablaba todos le prestaban total atención. Ninguno se atrevió a querer hablar, ni siquiera en los largos minutos que Midoriya se tomó para repasar rápidamente los que consideraba los mejores recuerdos de su amarga infancia.
-Mi Quirk me permite ver el futuro-Dijo, aun sin girarse a ver a nadie-Bueno, no exactamente. Lo máximo que puedo adelantarme son diez segundos y solo puedo ver lo que ocurre a mi alrededor. Es genial, porque puedo ver los resultados de cada decisión que se me ocurra en un instante, es muy útil para ganar peleas-Acoto con una mota de humor antes de volver a tomarse una pausa-A veces lo usaba para ganar en los arcade, y Yuu-nii siempre me regañaba y me hacía regalar los boletos. Era un santurrón.
Aff… en fin, un dia:
Ese día Izuku había recibido una estrella dorada por el trabajo escolar en el que Yuuji le había ayudado durante toda una semana. Se moría de emoción por mostrarle la hoja con su calificación a su amigo, así que apenas el auto de los padres se estaciono el pequeño peliverde salió disparado fuera y directo a la casa. Ni siquiera se quitó los zapatos o su abrigo. A través el salón directo a las escaleras, subiendo de dos en dos los escalones y girando hacia su habitación compartida a la derecha del pasillo.
-Yuu…-Con el tiempo había aprendido que era más fácil usar su Quirk que tocar-… nii?-Pero esta vez lo que vio no fue a su hermano sentado jugando video juegos, ni durmiendo o haciendo su tarea.
-¡Izuku, dile a Yuuji que se cambie saldremos por helado!-La madre anuncio feliz desde el pie de las escaleras mientras veía a su marido cambiar su abrigo. Aunque su ceño se frunció extrañado al no escuchar ninguna clase de reacción-¿Izuku?-Volvió a llamar.
Subió las escaleras confundida y grande fue su sorpresa cuando vio al pequeño Izuku, agachado frente a la puerta con el rostro oculto tras sus manos.
-¿Izu, que pasa?-Inquirió ya preocupada. Se acercó rápidamente y se arrodillo junto al pequeño, notando de inmediato su llanto y los jadeos ahogados tras sus manitas-¿Por qué lloras? ¡Yuuji abre la puerta! ¡…!-En cuanto intento alcanzar el pomo de la misma se sorprendió al ver como el niño se lanzaba para detenerla.
No quería verlo. No quería que ella lo viera. Hacerlo, sería hacerlo real.
Y él solo podía llorar.
Fin del Flash Back.
-En algún punto el acoso se tornó insoportable para él-Su mano se apretó dolorosamente en su codo mientras recordaba la visión que le acompañaría hasta el final de sus días-Puede que colgarse no fuera la solución, pero aun así se veía tan tranquilo… Incluso estaba sonriendo.
Una pequeña lagrima se derramo de su ojo. Yuuji Mita y sus padres fueron lo más cerca que nunca tuvo a una familia. Recordarlos era siempre una mescla de sensaciones. El choque de la nostalgia contra la alegría y la amargura eran siempre abrumadores.
-Esa misma tarde me llevaron fuera de la casa-Acoto con humor negro-Claro, si su propio hijo se suicidó que podrían esperar del huérfano a su cuidado. Entonces solo dolía, mucho. Ahora solo me hace enfurecer.
-Izuku-
-Termine en una casa hogar, al otro lado de la ciudad-Prosiguió ignorando el llamado-Una semana después me fugue. Fue fácil regresar, me hicieron aprender la dirección para emergencias y tenía algo de dinero para un taxi. Ya se imaginarán la sorpresa de sus padres cuando abrieron la puerta y me vieron allí…-Aun recordaba sus ojos. Agotados, fatigados y abatidos. Pero, aun así, alegres por verle. Tuvo que respirar hondo para poder continuar-Su padre me explico todo lo mejor que pudo, digo, ¿cómo le explicas a un niño de seis años que su mejor amigo prefirió morir antes que seguir enfrentando una sociedad imbécil que te juzga solo por no ser como ellos?
-Los niños pueden ser crueles-
-¡Me importa una carajo eso!-Finalmente las emociones de Midoriya acabaron explotando ante las palabras de su agente-¡Yuu-nii era bueno, era amable! ¡Sus padres igual! ¡Era diferente al resto de la basura que se hacen llamar personas! ¡¿Y solo porque no tenía alas o no escupía fuego tenían que golpearlo en la escuela?! Nunca dije nada, pero él… Él dijo que había escuchado a sus padres hablar de mí. Querían adoptarme.
En ese momento una enfermera se había acercado ceñuda para instarles a guardar silencio, pero al ver a un chico de cabello verde con la cabeza inclinada y sus puños cerrados tan fuerte como sus ojos llorosos se detuvo; recibiendo además un gesto de alejarse de parte del enorme pelirrojo que se levantó y se acercó para abrazar al chico. Pero solo recibió un manotazo en su pecho:
-No me importa que nunca me hubieran adoptado-Espeto amargamente Izuku sin mirarle a los ojos-Cuando estas en el sistema sabes que tarde o temprano pueden trasladarte, hasta un niño sabe eso. Pero al menos quería conservar a Yuu-nii más tiempo… Afff, de todas formas ya no importaba. Sabía que no podía quedarme con ellos.
-Él, compro esto para ti hace un mes. Me pidió que lo escondiera para que no lo encontraras-Antes de ser llevado de regreso a su nueva casa hogar, la señora Mita le entrego un pequeño regalo envuelto-Lamento no poder hacer más, Izuku…-Esa noche se quedó oculto bajo sus sabanas viejas. Ahogando sus sollozos y abrazando el pequeño libro que aún conservaba como su posesión más valiosa.
-Oculté mi Quirk porque pensé que las personas tal vez no eran tan malas. Sorpresa sorpresa, me equivoque-Espeto ácidamente-De repente todos a mi alrededor comenzaron a comportarse como imbéciles. Y entonces decidí que cualquier idiota que me molestara por ser un quirkless se llevaría mi puño en su cara. Respetaran la memoria de Yuu-nii, lo sepan o no.
Continuara…
Estoy seguro de que nada más empezar todos se preguntaban ¿Qué onda con ese título?
Bueno, ahora que lo saben me encantaría saber cómo se sienten ahora… Quise hacer los flash backs algo más detallados, pero luego preferí dejarlos algo cortados. Ya saben es la memoria de cuando Izuku tenía seis años, quien sabe. Podría haber algo que él no vio.
Por otro lado, TRANQUILOS. Bebé Mirio está a salvo, el próximo capítulo podremos ver su recuperación y algo especial que muchos llevan esperando desde hace un par de capítulos. Mientras tanto…
¿Uh, que ocurría ahora que han escuchado el recuerdo más amargo de Izuku? ¿Cómo lo vera ahora Enji? ¿Su Quirk está muy roto? ¿Y que tendrá que hacer ahora Aizawa con los cargos que nuevamente le imputan a Izuku? ¿Qué encontrara Mirio cuando despierte? ¿Qué pasara con Shoto? ¿Tendremos más de Rei en el futuro? ¿Qué postura tomara Enji al saber que todo es responsabilidad de su hijo?
¡Uhhh las cosas se están calentando de la mejor manera! Siendo honesto está saliendo mucho más sustancial de lo que había planeado desde un principio.
En fin, eso ha sido todo por hoy mis amores. Si siguen algún otro de mis trabajos los invito a ir a revisarlo, y si no lo hacen los insto a hacerlo lo más pronto posible. No es por nada, pero soy bueno n_n
Nos veremos en mayo mis preciosuras y recuerden: cuídense, acaricien a su mascota, no descuiden sus estudios y dejen su review. Son parte vital de una buena alimentación XD
