Bienvenidos mis pequeños hijos amantes de los diablillos sexis y lindos, aquí estamos con otra entrega de esta nueva saga que espero y crezca pronto en popularidad y en capítulos, ok, antes de comenzar con el segundo cap, hay cosas que decir y aclarar sobre el fic que no dije antes y que tengo que avisar para que luego no me pregunten.
Primero que nada, ya vi que me llegaron algunas preguntas o pedidos sobre el harem de Naruto, de ante mano diré que en este fic no diré quienes son o serán parte del harem de nuestro protagonista. Pero lo que si hare, será dejar al final de cada capítulo una lista del número de chicas que ya están planeadas para el harem, en donde dejare los espacios en blanco para las que aún no se muestren en la historia que son parte ya integrado del mismo por decirlo así, mientras que obvio las que ya estén en una relación serán puestas.
Segundo, en esta ocasión ya está más o menos planeado como será el harem, por lo que por desgracia no voy a aceptar sugerencias o pedidos de chicas nuevas solo porque alguno de ustedes la quiera. Pero tal vez, y solo tal vez, podría pasar que agregue una sugerencia, si se tiene una muy buena razón, una explicación o validación, de por qué el que forme parte de una relación de pareja esa chica con Naruto podría ser tanto factible, como que le de cierta importancia a la trama.
Tercero, como tal vez se dieron cuenta, las actualizaciones puede que sean lentas, porque me concentrare un poco más en seguir desarrollando el fic de 'El ninja gorila zorruno de Sainan High', tanto por que es mi historia principal, como que esta es la última, así que tendrán que esperar, lo siento por eso.
Cuarto, como dije y ya notaron en el primer capítulo, en realidad estoy cambiando muchas cosas de los orígenes y el trasfondo de los personajes y la historia del mundo, por lo que si una actitud, acción y/u/o evento que pase aquí, es diferente comparándola con el Canon de DXD, no quiero que me flameen o me digan de cosas, porque les debo aclarar que eso es lo que pasa cuando una variable nueva se mete en el mundo, cambian cosas.
Pero lo que si es que mantendré varios eventos del canon que en verdad son necesarios que pasen por diversas razones, por lo que no se preocupen y piensen que reconstruiré todo, si mantendrá bastante esencia del mundo pervertido de demonios y sobrenaturales que amamos.
Bueno, eso es todo por ahora, así que los dejare con la sección de comentarios y después con el capítulo.
Samuel Santillan: Hola, me alegra que te guste el capítulo, y como dije más arriba, no te diré si dejare que estén esas dos en el harem de Naruto, pero si quieres me puedes dar una opinión o razones válidas para que estas estén en él, y si no estaban antes y encuentro buenas tus razones, puedo agregar una o las dos, pero espero que no te desanime a seguir leyendo este fic.
gaby11: Jaja, amigo, creo que hubo una confusión, que 'WazzapMan' aclaro, a lo que confirmo, lo que estábamos viendo era más bien la perspectiva de un Sacred Gear que estaba siendo por decirlo así, reubicado, no de Naruto, aunque entiendo la confusión, jaja.
Nathaniel II: Primero, gracias por la valoración tan perfecta, eso me hizo el día y el mes. Y segundo a tu pregunta, del super mega evolucionado nivel 9999 Naruto, la verdad con todo eso, creo que podría clasificarlo como un ser primordial de alto poder, sería fuerte al nivel de tal vez vencer a seres que podrían destruir planetas y tal vez sistemas solares, si vamos en un sistema de poder como de Dragon Ball como ejemplo, lo pondría en un nivel superior al Goku de la saga de Majin Bu siendo humildes.
Tal vez sea un poco exagerado dirán algunos, pero considerando que Gai que no tenía chakra en sí, podía hacer golpes que distorsionaban la realidad liberando todo el chakra usando las puertas internas, una hazaña nunca vista en Dragon Ball hasta esa saga, con Naruto, siendo literalmente un tanque de chakra viviente aun con las puertas cerradas, antes de la saga de Pain ya podría superar esas hazañas con facilidad, ahora, con el poder de los Nueve Bijus, el Sabio de los Seis caminos, Kurama completo, Senjutsu, y si a todo eso se le agregara que puede abrir las puertas internas, hasta siento que estoy dejándolo bajo... no espere que me tomara tanto responder esta pregunta XD.
Naru-MJ-sama: Hello, thank you for your words, I am glad that you liked the first chapter, I hope and you like the ones that come later. P.D: Sorry if I was wrong when I wrote this, I don't know any English :(
WazzapMan: Gracias por aclarar esto a nuestro compañero lector 'gaby11', y efectivamente, estas en lo correcto.
Elchabón: Saludos igualmente, gracias, seguiré, espero guste lo que sigue.
Ahora sí, sin más que decir los dejo con el nuevo episodio, que los demonios y ángeles cuiden sus caminos y ¡DISFRUTEN!
Descargo de responsabilidad: no soy dueño de Naruto, High School DXD, sus personajes o cualquier otro personaje que use durante la creación de este fic a menos que sea OC, claro.
Hablando: personajes hablando
Pensando: (personajes pensado)
Comunicándose: Personas comunicándose mentalmente/por radios, llamadas, magia, etc.
Hablando: Seres poderosos, Almas de Sacred Gears hablando.
Pensado: (Seres poderosos, Almas de Sacred Gears pensado)
Ataques: Ataques, Chakra, Magia, etc.
Capítulo 2: Amistades y desarrollos.
La comodidad era increíble, algo que en realidad no era necesario para vivir, pero que se había vuelto tan parte de la vida de los seres humanos, los demonios, dioses y otros tantos seres sobrenaturales, que en muchas ocasiones se terminaban olvidando de que existían y los descartaban hasta que se les quitaban.
Pero como se dijo, no era necesario para que uno sobreviviera, por lo que Shirone no se sorprendió cuando en su corto tiempo de un año de continuo intento de sobrevivir, no recordaba ni una sola vez en la que se sitiera tan cómoda, como sabía que se sentía actualmente. Lo que si la sorprendió fue la comodidad, calor y confort que estaba sintiendo en lo que se supone que era una cueva mojada en medio de una montaña.
Tanto fue su sorpresa, que a pesar del letargo que estaba sufriendo por el por fin haber tenido una noche de descanso, se levantó casi de un salto, como la gata que era, y aparto las mantas que cubrían su cuerpo.
"¿D-Donde estoy?" se preguntó así misma en voz baja, temerosa de las posibilidades que implicaban su reubicación no planeada.
Mirando de forma calculadora la habitación estudio su entorno, y se sorprendió aún más por lo que al final de su estudio recolecto. Lo que vio fue un cuarto, de un estilo tradicional japones, el piso era de tatami, las paredes de madera, la cama donde dormía era en realidad un futón, incluso había estantes con rollos en lugar de libros en las paredes.
Incluso su ropa había cambiado, del desgastado montón de harapos que antes usaba, cambió a lo que parecía una versión super mejorado de estos, siendo ahora un Yukata blanco decorado con flores de color azul, era simple, pero bastante lindo. Aunque eso no era lo que le importaba en ese momento, lo que importaba era saber en manos de quien o quienes había caído.
Lo primero que pensó, fue que los demonios que la estuvieron persiguiendo antes por fin lograron encontrarla y capturarla, pero de inmediato descarto la teoría, si en verdad hubiera sido así la cosa, ella no hubiera abierto los ojos de nuevo.
Así que solo quedaba la segunda y tercera opción, o estaba en un sueño bueno, o un tercero intervino y la capturo. Tomando en cuenta de que, a pesar del cambio de ambiente, aun sentía el dolor de sobre exigirle trabajo extra a sus músculos en la persecución con los demonios, el de las quemaduras por algunos de los hechizos que le rosaron, entre otros, descarto la opción del sueño.
Todo el pensamiento y el análisis solo había tomado en su mente cerca de unos 5 o 10 segundos, poco tiempo en comparación con lo que sintió que duro, "Pues, estas en mi casa."
"Específicamente en una de las mansiones del clan Uzumaki." Por lo que se sobresaltó cuando la pregunta que había hecho al despertar fue respondida por una voz masculina joven, seguido de una voz de mujer adulta detrás de la primera.
Mirando el lugar donde se originaron las voces, se encontró con la vista de tres personas cerca de las puertas de entrada del cuarto... que curiosamente apenas noto.
Dándoles un rápido escrutinio a los llegados, descubrió primero al más cercano a ella, aunque fuera solo por unos centímetros, que era un chico, por su apariencia y altura más o menos de su edad, pero aparte de eso, y de su ropa, ella solo podría describirlo de una forma, peculiar. Para empezar, la vestimenta que había elegido usar en el interior de la casa era uno que chocaba bastante con el enfoque tradicional de la 'mansión' donde descubrió que estaba ahora, en vez de yukata o alguna vestimenta tradicional japonesa que ella no conocía, llevaba uno simple pantalones cortos de color azul, junto a una playera de color blanca con un remolino naranja en el centro, y unas pantuflas para interiores.
Lo peculiar empezó en sus rasgos, su pelo para comenzar, era de dos colores. No en el aspecto de que parecía tener múltiples tonalidades de un color, literalmente podía ver como de los mechones amarillo, que parecían besados por el sol, el color predominante, pasaba a tener varias puntas de un color rojo oscuro, más que el de esos Gremory que había logrado ver en raras ocasiones. Junto a eso, estaban las curiosas marcas parecidas a bigotes en sus dos mejillas y para finalizar, sus ojos, como su pelo, era de dos colores, parecía que le gustaba mezclarse bastante, pues el izquierdo era de un color azul cristalino, como el agua más pura del océano y el otro era de un raro tono de purpura.
Ese fue el chico, después de el vio y analizo a las otras dos detrás de él. Estos fueron más fáciles de analizas, ¿Por qué? Por qué en una frase, podría describirlas como 'gemelas contrarias'. La que estaba atrás y a la izquierda del niño, era una mujer joven, como de unos 20 o tal vez 18 años, pero aun así era un poco baja de estatura, así como delgada y de piel blanca. Ella tenía el cabello de color rosado, recto y corto, con el flequillo recto llegando hasta su nariz, pero dejando su ojo derecho y rojo al descubierto. Lleva una diadema negra con flores blancas y un broche de cintas violetas en forma de flor, junto a un conjunto blanco y negro de sirvienta.
Y la que estaba al lado derecho detrás del niño, era casi su copia, con algunas pequeñas diferencias, como que su pelo y ojos, en vez de rosa y ojo, eran los dos de color azul claro, el peinado era el mismo, pero en lugar de mostrar el ojo derecho, mostraba el izquierdo, aparte de eso, no podía ver nada más diferente en ella. Ah no espera, si, que su pecho era un poco más grande que el de su gemela... no sabía por qué se fijó en eso, pero lo hizo.
"..."
Ahora no sabía cómo proceder, en si los tres no parecían una amenaza, en especial el niño que parecía tener su edad. Pero eso solo lo decía por sus apariencias, no podría juzgarlos solo por eso, ya no dejarían que la volvieran a atrapar con la guardia baja.
"... Entonces, ¿Nos dirás tu nombre?" pregunto de la nada el niño.
Shirone solo lo siguió mirando sin decir o hacer mucho más que buscar e idear una posible forma de escapar de estas personas.
"Señorito, recuerde que es de mala educación pedir el nombre de alguien más sin antes decir el suyo." le recrimino ligeramente la chica de pelo rosa, tocando a su vez el hombro e inclinándose un poco para que le escuchara mejor.
Abriendo un poco su boca en señal de comprensión, asintió para sí mismo y volvió a ver a la chica de pelo blanco, ignorando como lo miraba de forma escrutadora a él y a la habitación, "Cierto, perdón. Eh, hola, mi nombre es Naruto ¿Cuál es tu nombre?" volvió a reformular con mayor respeto esta vez.
Aunque para su confusión, solo recibió el silencio y la misma mirada que había estado recibiendo desde que llego y la chica recupero la conciencia.
"..."
Sin saber ahora que había hecho mal, miro detrás de el a la mujer de pelo azul y le hablo, "¿Dije algo malo o porque me mira así?"
Ella miro a Shirone por un segundo, con una mirada triste, sabia porque no hablaba y se comportaba así, pero no tenía idea de cómo decírselo a su cargo sin hacer salir a flote malos momentos para la pequeña frente a ellos.
"No habla por que no confía en nosotros, porque tiene miedo de que la matemos o la entreguemos a los demonios por lo de la matanza de los Nekoshou hecha por ellos."
Pero su hermana no parecía tener esos problemas, aunque no siempre le molesto su actitud tan directa, cuando era en especial cosas como estas, si lo hacía y bastante. Cuando miro a la pequeña niña gato, pudo captar el final de un escalofrío que paso por su cuerpo, claramente causado por recordarle el evento que paso hace un año.
Mientras le dirigía a su hermana una mirada acusadora por su actitud fría, Naruto pareció escandalizado, horrorizado y comprensivo con la pequeña niña y su situación junto con su ahora callada actitud, por lo menos fue así hasta que callo en algo.
"Espera ¿Pero eso que tiene que ver con nosotros? No somos demonios ni estamos afiliados con ellos." pregunto verdaderamente confundido ahora que llego a esa cuenta ¿Qué tenían que ver ellos con esos tipos? Nada hasta donde él sabía.
Eso saco a la niña de su estado de vigilia por unos segundos, no por la declaración en sí, ella sabía que esas se podían falsificar o decir entre dientes, después de todo, incluso los niños mentían, lo sabía más que bien. No, lo que la saco de ese estado fue el hecho de que sintió sus emociones, una pequeña habilidad que en general tenían varios tipos diferentes de yokais, incluyendo los nekomatas, aunque en menor medida, pero de lo poco que pudo sentir, fue que en realidad estaba diciendo la verdad.
Pero aun con eso, no bajaría la guardia, el niño no sabía nada de los demonios o su continua cacería hacia gente como ella, pero eso no descartaba que cuando supiera el porqué de este último, los prejuicios lo hicieran actuar como casi todos los adultos, que era solo una parte del problema. La otra era los adultos, era claro que las mujeres sabían que era ella y su situación, por lo que tendría que ser precavida con ellas.
"..."
"... ¿Vas a hablar o te quedaras todo el día viéndonos?" cansada del continuo silencio de la niña, la chica de pelo rosa hablo con un tono firme y molesto dirigido a Shirone, quien no dejo de verlos.
"... Díganme donde estoy y quienes son ustedes." pregunto o más bien exigió como sus primeras palabras Shirone.
"Valla, si hablas, por un momento pensé que eras en realidad muda." sin dar oportunidad a que alguna de las dos doncellas detrás de el contestaras, Naruto, si recordaba bien su nombre, tomo la palabra, "Quienes somos, pues yo me presente, pero si no me escuchaste antes lo volveré a decir. Hola soy Naruto Uzumaki, y las chicas detrás de mí son Ram y Rem." presento de nuevo, señalando al final en orden a la chica de pelo rosa y azul a su invitada, "Y en donde estamos pues-"
Antes de que pudiera seguir hablando, su boca fue tapada por la mano de una nerviosa Rem, "S-señorito, recuerde que no puede decir eso." le reprendió a parte de forma leve pero firme.
Esas palabras pusieron aún más alerta a la pobre de Shirone, que estaba ya a poco de explotar ante las dudas y el silencio en que la estaban dejando, ¿Por qué estaban ocultando ahora su posición? ¿Para evitar que no pudiera planear un escape? ¿Para qué no le dijera a algún aliado que ellos crían que tenía? Esto la estaba volviendo loca.
"Ah si, jajaja, perdón por eso." se disculpó a la ligera el pequeño Uzumaki, que luego de hacerlo y recibir también un pequeño movimiento de cabeza negativo con una pequeña sonrisa de Ram, regreso su atención a Shirone, "Lo siento, pero no podemos decirte donde estamos. ¿Me puedes decir tu nombre ahora?"
"¡¿Por qué no me pueden decir dónde estamos?!" pregunto en un grito indignado Shirone, ignorando de nueva cuenta la pregunta de Naruto y tomando con la guardia baja a las dos chicas por el repentino grito, "¡¿Por qué o de que se ocultan?!" grito desesperada de saber algo de verdad útil, dudaba que se lo dijeran, pero no estaba en realidad pensando de forma muy coherente que digamos, y tomando en cuenta la situación en la que estaba, no se le podía culpar por no hacerlo en el medio de las dudas y el miedo.
"Ya se verdad." la voz de Naruto que ahora estaba justo enfrente de ella, la saco de su estado de enojo, haciendo que cambiara a un estado sorprendido por la aparentemente rápida reubicación y su actitud diferente, "Yo también les hago esa pregunta todo el tiempo, pero nunca me dicen nada, así que, si descubres porque es eso, ¿Me lo dices ne?"
Bien, ahora eso estaba haciendo que las cosas empezaran a ser un poco diferentes para Shirone. Desde antes, cuando el grupo ocupante del lugar donde estaba ahora llego, una cierta aura había empezado a llenar el cuarto, uno de calma, una calma que se podría describir que era fresca, refrescante, fría y cómoda.
Al principio no lo sintió en su estado de miedo y angustia, pero ahora que había salido de ese estado, si podía sentirlo. Esa aura que a pesar de que ella creía que sería de miedo, de una que buscaría alejarse lo más posible para no sentirla y buscar el calor, era todo lo contrario, era tranquila, como una tundra helada, pero fresca como un viento frio pasando en medio de un día caluroso de verano, le gustaba y quería sentirla más y más y...
"Oye ¿Estas bien? Te quedaste espaciada." la voz de Naruto saco a Shirone de su estado de aturdimiento, y cuando salió de este, fue recibido con la vista de la cara del chico bi color aún más cerca de su propia cara, lo que la sorprendió, pues se dio cuenta de la que se había movido ahora fue ella.
El chico, en su ignorancia no pareció notarlo o importarle mucho ese acercamiento, pero ella sí lo hizo, y le dio una gran vergüenza esa cercanía. Estando poco acostumbrada a la compañía de otros que no fueran su hermana mayor o que quisieran matarla, no se dio cuenta hasta ahora que ese aislamiento social causaría una inseguridad tan grande si no estaba en esas circunstancias.
Aunque solo fue momentánea, o por lo menos con este chico. Casi de inmediato volvió a sentir esa aura calmante y con la misma velocidad identifico de dónde venía. Contra todos sus pensamientos, y lo que uno pensaría, se dio cuenta de que esa aura tan contradictoria le pertenecía al chico frente a ella. La verdad pensó que su aura, por lo feliz que se veía y hablaba, sería más cálida o algo así.
Pero, de todas formas, se dio cuenta de que esa aura en realidad la hacía querer estar cerca de él, no solo porque era agradable la 'brisa' que emitía, si no que algo en su ser, algo casi genético y antiguo la atraía, y cada vez la hacía querer tener más deseos de estar el mayor tiempo posible con él.
"... Shirone." de pronto se escuchó decir en la habitación, confundiendo a algunos.
Naruto miro a la niña frente a él, inclinando la cabeza confundido, "¿Que dijiste?"
La niña no dejo de mirarlo fijamente, aun cuando se sentía más tímida de lo que pensó que debería, ni cuando sintió como el sonrojo llegaba a sus mejillas. Lo siguió mirando y volvió a repetirse, "Shirone... mi nombre es Shirone, un gusto conocerte."
Cuando se escuchó completamente lo que le dijo, el pequeño Uzumaki solo pudo atinar a sonreír. Feliz de que por fin le dijera su nombre y aparentemente le tomara, aunque sea, un poquito de confianza, "Sí, igualmente, un gusto."
Esa sola interacción, sería el precursor de una hermosa y a la vez curiosa relación ¿De conocidos, amigos, amantes? quien sabe, solo el tiempo lo diría... Ahh, ¿A quién trato de engañar?, ¡Es claro que serán amantes!
-Khuo, dos semanas después, parque-
Los parques son una zona, un entorno que no difiere mucho de país en país. Se describen por lo general como lugares con varios juegos que no difieran mucho y que permiten a los niños el divertirse, conocer a otros niños de su edad e interactuar con ellos, todo en un ambiente que podría considerarse bastante seguro y agradable a la vez.
Lo malo es que los niños no siempre usan esos lugares para eso. Tal es el caso de un grupo de cuatro niños de alrededor de unos 10 o 9 años, específicamente, un grupo que consistía de 3 niños y una niña.
Uno de los niños era el más grande de todo el grupo, siendo más alto que todos por unos pocos centímetros y siendo igualmente más robusto que los demás, su piel era blanca, solo un poco bronceada por estar fuera en el sol. Sus ojos y pelo corto eran de un color oscuro. Y su vestimenta consistía en pantalones cortos de color azul, una playera roja y unas simples zapatillas blancas.
A su lado derecho estaba el niño más bajo del grupo, siendo incluso más bajo que la niña por unos 2 o tres centímetros, delgado, su pelo fue cortado casi hasta dejarlo calvo, por lo que solo se podían ver pequeñas hebras de pelo negro, de ropa, para el día que de hecho a pesar de la estación que estaba a punto de entrar hacia bastante calor, decidió ir con algo más ligero de ropa, siendo su elección una playera sin mangas gris, unos pantalones cortos negros y unas sandalias igualmente negras.
A la derecha del niño gordo, un chico que estaba en el rango más normal del aspecto se paró, viendo lo mismo que sus amigos. Él era el único de pelo diferente, siendo en este caso su pelo corto castaño, junto a eso, sus ojos compartían el mismo color, su ropa era simple como el del resto de sus compañeros, playera blanca de manga corta, unos pantalones cortos azules y unas zapatillas blancas.
Por último, la que era el objeto de observación de los tres chicos, como se dijo anteriormente, era la única chica de ese pequeño grupo. En si, como el niño de pelo castaño, su altura no era nada destacable, como la de una niña promedio de 10 años, su cabello es de color castaño, el cual es un poco largo, lo suficientemente largo como para que lo empezara a llevar en forma de dos pequeñas colas a los lados de su cabeza, sus ojos son verdes y lleva gafas circulares de color rosado. De vestido usaba una camisa de tirantes azul, una falda azul marino y unos zapatos de color negro.
Junto al hecho de que estos cuatro era el grupo más grande del parque, por lo menos en lo que respectaba a los de los niños, lo que más diferenciaba a este grupo era lo que estaban haciendo.
"Sinf, snif, ¿P-por qué no me dejan de m-molestar?" pregunto entre sorbos y gemidos la niña, que trataba de limpiarse las lágrimas y algunos de los mocos que salían de su nariz por los continuos sollozos que dejaban salir.
"Jaja, porque no hacerlo, después de todo eres horrenda." se rio de forma desagradable el chico más grande y gordo mientras a la vez señalaba a la chica que lloraba, más específicamente en la cara, "Como esos grandes lentes, son tan tontos."
"Sí ¿Y qué pasa con tu cabello? ¡¿Que acaso no te lo puedes ni peinar bien por ti misma?! Jajaja." le siguió a las burlas el chico casi pelo, señalando igualmente el pelo de la niña, que, de hecho, cuando lo veías más de cerca, se podían notar los múltiples pero muy pequeños mechones que salían en diferentes partes de las trenzas gemelas y algunos puntos de su cabeza.
"Jaja, sí ¡Fea! ¡Fea!" termino diciendo el ultimo integrante del trio, apoyando a sus amigos en las burlas en contra de la niña.
Sí, los niños podían ser algunas veces más crueles de lo que uno llegaría a pensar. Y aunque este acto de molestar a la niña, así como sus palabras no podría ser lo clasificadas como lo peor que se le puede decir a una persona, para una niña de 10 años, eran lo peor que se le podía decir.
Prueba de eso, fue como tras de que el trio dijeran sus burlas, la niña empezó a llorar un poco más fuerte, seguido de cerca por como los niños igualmente empezaron a reír más fuerte.
Tristemente, así a veces eran las cosas, algunos se divertían haciendo de la vida de otro más difícil, más miserable o simplemente peor, y pocas veces la gente alrededor de ellos trataba de hacer algo para detenerlos. Ya fuera por miedo de que fueran a recibir un trato similar o, pero si no llegaba a poder hacer algo, o simplemente no les importaba y preferían seguir con sus propios asuntos, el resultado casi siempre terminaba siendo similar, los matones ganan y el acosado no puede defenderse.
A menos que algo cambie, que una variable que no consideraban, llegara a la ecuación.
"¡Oigan! ¡Dejen de molestarla!", se escuchó el fuerte grito que hizo que más de una cabeza se volviera a la dirección de donde provino, donde se encontraron con una vista demasiado peculiar para todos los que los vieron.
Con la vista con la que fueron recibidos los que vieron el origen del grito, fue la del peculiar chico de múltiples colores conocido como Naruto Uzumaki, vistiendo una playera como la de hace dos semanas, solo que, con colores diferentes, el blanco remplazado por rojo y el remolino negro en lugar del naranja, unos pantalones azul marino y zapatillas de deportes blancos.
La vista era extraña para muchos de los presentes, especialmente para los adultos, por el hecho de que, por no conocerlo, era fácil pensar que el niño, uno por su estatura aparentemente d años se había sometido a alguna clase de tratamiento de belleza que pinto su pelo de dos colores, y junto a sus ojos que eran de colores diferentes, se llegaba a varias conclusiones que a algunos no les gusto mucho, mientras que a otros no les importo tanto.
Pero lo que más extraño y llamo la atención de esto, es que, en sí, un niño de 8 años parecía que se estaba enfrentando a tres niños más grande que él, sin mostrar miedo aparente en su rostro por la diferencia de edades, tamaños o pesos.
Los más extrañados del lugar fueron los propios niños que fueron enfrentados por el pequeño Naruto, lo que se demostró por sus caras confundidas... que duraron como unos 5 segundos, antes de que los tres soltaran pequeños bufidos divertidos seguidos de risas estruendosas.
"Jajajaja ¡¿En serio quieres hacerla de héroe?! ¡Camarón!" empezó a decir el chico de pelo castaño y puntiagudo, señalando a Naruto que no dejo de mostrarles una cara bastante seria y enojada.
"Jajaja, debes estar bromeando."
"Jejeje. De verdad no crees que puedas vencernos a los tres, ¿Verdad? Después de todo, además de que somos tres, somos más grande que tú." le siguió de cerca el chico casi calvo y el más grande de forma respectiva, riendo ante lo que para ellos les pareció algo muy estúpido de un niño aún más pequeños que ellos.
"Aja si, tres niños más grandes, pero igualmente idiotas y cobardes." eso de inmediato callo las burlas de los niños, que pasaron de mirarlo con burla a hacerlo con el ceño fruncido.
"¿Qué dijiste?" le gruño el más grande, dando un paso adelante para poder acercar su cara a la de Naruto y tratar de hacerlo ver más intimidante.
"¿Además de idiota y cobarde, sordo? No parece que te vaya a ir bien en la vida grandote. Aunque tal vez te vaya bien como un bulto para parar el agua en una inundación." se burló Naruto, haciendo que ahora el niño rechinara los dientes.
"¡Ahora si pequeño idiota, tú te lo has buscado!"
Parecía que el niño a parte de su mala actitud tenía una mecha muy corta, algo que se demostró cuando el con las pocas burlas que recibió se preparó de inmediato para lanzarle un puñetazo al niño menor que él.
Cosa que notaron muchos de los adultos, que ahora que vieron que las cosas se estaban por poner físicas entre los niños, estaban dispuestos a intervenir y detenerlos.
Solo para sorprenderse y quedarse en sus lugares cuando vieron sorprendidos, como el niño más pequeño, en lugar de recibir el puñetazo como pensaron que pasaría, el simplemente se hizo a un lado, esquivando el ataque con bastante gracia. "Je, sí que eres lento gordito."
Se burlo Naruto mientras a la vez esquivaba un segundo y tercer golpe que venían de los dos niños que le acompañaban al niño más grande, que lo atacaron por la espalda cuando pensaron que estaría distraído parando los golpes que su amigo les daría.
La sorpresa se registró en sus caras por unos segundos, justo antes de que pasaran a la molestia por haber fallado en darle dichos golpes. Por lo que en unos pocos momentos se recompusieron y trataron de volver a darle un golpe, lo que fue recibido de nuevo con el aire vacío tras que Naruto se hubiera movido de nuevo para esquivar los golpes.
Esto se volvió una especie de escena que se repitió en un bucle. Los niños mayores trataron de golpear a Naruto, pero él se movía, contorsionaba o en algunos casos redirigía los golpes para evitarlos, de alguna forma sin parar ni parecer estar en lo más mínimo cansado por estar peleando contra tres niños a la vez.
Lo que en realidad sorprendió no solo a los adultos, si no a la chica que estaba defendiendo. "S-sorprendente..." Susurro la chica peli marrón, que miraba todo en gran detalle. Aunque con una mirada más de cerca, se dio cuenta de algo que parecía que los demás no lo hicieron, "...No está golpeando..."
Esa observación fue algo que fue un tanto sorprendente que lo notara una niña tan joven e inexperta en la pelea, pero de una manera igualmente sorprendente fue algo cierto. Si uno viera como seguía este enfrentamiento de menores, notaria que era cierto, solo un lado estaba tratando activamente de lastimar al otro, y no era el de Naruto.
Los tres niños, como el chico de pelo bicolor, estaban tan ileso como él. Aunque no por sus habilidades innatas para la pelea, sino porque al parecer, por alguna razón que escapa a la mente de los involucrados, Naruto se estaba negando activamente en golpear a los otros niños.
Que aun cuando era bastante increíble que el lado con menos números estuviera ganando sin lanzar ni un solo golpe, seguía preocupando a la niña. Preocupándola de que lo que fuera que estuviera evitando que lanzara algún golpe, o lo que le estaba dando suerte para que los niños en verdad no le dieran un golpe, terminara lastimándole o causando problemas.
No sabía que era eso que evitaba que el niño lanzara golpes, pero eso, tenía que parar, tenía que animarlo para que en verdad peleara y terminara, que en verdad se metiera en eso y solo se le ocurrió una forma de hacerlo.
*Golpe*
Algo que no se esperaba nadie, y que vino en la forma de una niña dando el primer golpe en esta pelea unilateral.
La sorpresa se registró rápidamente en todos, desde los niños que estaban en la danza que se hacía llamar pelea, hasta en los espectadores grandes y pequeños. Nadie se esperó, que la pequeña niña, la que hace un momento estaba llorando por unos cuantos insultos que para la mayoría del mundo seria la poca cosa, de algún lugar logro sacar el valor suficiente para lanzar un golpe que daría de lleno en la cara del niño más grande.
"... ¡¿Por qué hice eso?!" ni ella mismo se lo creía, lo que se reflejó en sus pensamientos y su cara de sorpresa cuando en verdad registro lo que hizo.
El único que no se vio sorprendido, fue su defensor, que, en lugar de verse sorprendido, se vio feliz por la acción de la niña. También pareció impulsarlo para seguir su ejemplo, y lanzar el primer puñetazo que seguiría con una gran pelea... de unos 10 segundos.
Tiempo tras el cual los adultos por fin pensaron que estaba empezando a llegar demasiado lejos esta pequeña discusión de niños, por lo que los separaron. Les tomo un poco de trabajo, pero después de que lo consiguieron, que los tres niños acosadores se fueran corriendo a diciendo que esto no había acabado, y que las cosas se calmaron, el parque de nuevo estaba en relativa paz.
El resto de los niños se mantenían un poco alejados del dúo de Naruto y la niña de la que aún no sabía su nombre, que ahora estaban sentados en una banca del parque, callados y con un solo pequeño espacio entre ellos separándolos.
"...".
"...".
Los dos estaban en silencio, no sabían muy bien que decir o como empezar a acercarse el uno al otro, por lo que solo se quedaron ahí, sentados y encerrados en sus mentes pensando en que deberían hacer para empezar a conocerse el uno al otro.
Al final, fue Naruto a quien rápidamente se le ocurrió algo, algo tan sencillo que francamente no supo porque no pensó en eso para empezar, "Hola, no sé si ya es un poco tarde para las presentaciones, pero mi nombre es Naruto, Naruto Uzumaki." Seguido de esa presentación, el Uzumaki extendió su mano hacia la chica, "¿Y tú como te llamas?"
La chica, ahora que su salvador rubio la llamo, logro salir de su momento de incomodidad para pasar a verlo mejor, tras lo cual se sonrojo brevemente al su joven mente darse cuenta de que era bastante lindo aun cuando era dos años menor que él.
Tras poner a trabajar de nuevo su cerebro en algo más que la apariencia de su nuevo conocido, la chica se sacudió un poco y lo miro, "M-mi nombre es Aika, Aika Kiriyuu, mucho gusto."
Y al igual que con su amiga de pelo blanco, parecía que ahora Naruto, podría empezar a tener una nueva amistad con esta chica. Veamos como resultaría esto.
-Inframundo, territorio Gremory-
Los territorios de Gremory que estaban ubicados en el inframundo, normalmente era lugares bastante callados y tranquilos a diferencia de algunos otros territorios de otros demonios de clase alta. Esto era porque en realidad casi nunca había una buena razón para que los residentes causaran mucho ruido.
Fiestas, no era algo que hicieran muy a menudo, a menos que hubiera una fecha u ocasión muy especial, lo cual no era en ese día especifico.
Entrenamientos, si, últimamente no era algo en lo que la familia estuviera muy metida, con eso de la tregua, el fin de la guerra entre facciones de los demonios y todo eso, la verdad no estaba de muy buen humor como para volver a ponerse a entrenar para entrar en más conflictos... o por lo menos eso era en los casos de los mayores.
*Boom*
En uno de los pequeños campos de entrenamientos cerca de la mansión Gremory, el sonido de una pequeña explosión, seguido de una nube de polvo más o menos grande se presentó, deshaciendo el silencio que estuvo rodeando el lugar hasta ese momento.
La razón de esto, fue el grupo de adolescentes que ahora se encontraban en el mencionado lugar, usándolo para hacer la actividad a la que fue destinada su construcción, entrenamiento.
El grupo no era muy grande, conformado por solo siete integrantes, todos adolescentes fácilmente identificables. Para empezar con rostros conocidos, estaban las jóvenes herederas Rias Gremory y Sona Sitri junto con sus respectivas futura y actual reina, Akeno y Tsubaki acompañándolas.
Junto a ellas estaba el joven Sairaorg, junto con otras dos chicas, las dos eran de pelo rubio, una era una hermosa chica como de la misma edad de Sairaorg, o tal vez un poco mayor, con su cabello atado en una cola de caballo y ojos azules. La otra también era un tanto parecida, siendo una hermosa joven de la misma edad de Sona y Rias, con cabello largo y rubio verdoso pálido, ojos rosados largos y rasgados y anteojos que dan la impresión de ser un tanto fríos.
Estas dos eran Kuisha Abaddon, la Reina de Sairaorg, y Seekvaira Ágares, la actual heredera de la familia Ágares, una de las restantes familias de demonios sangre pura del inframundo.
Todos los ahí presentes, aparte de ser demonios, herederos o personas bajo el cuidado de estos, se parecían en el hecho de que estaban vestidos con ropas bastante similares, casi todos estaban vestidos con el mismo tipo de ropa de entrenamiento siendo en si un chándal de entrenamiento, un conjunto que estaban usando todas las chicas, solo que en diferentes colores.
Rias en rojo, Sona en azul, Akeno en morado, Tsubaki en blanco, Kuisha en azul oscuro y Seekvaira en un color verde. El único que vestía algo diferente era el único hombre en el grupo Sairaorg, que vestía unos pantalones cortos de entrenamientos y una playera de manga corta ajustada que ayudaba a mostrar su cuerpo musculoso a los demás, lo que secretamente parecía gustarle a la mayor de las rubias presentes, si el pequeño sonrojo que mostraba cada vez que miraba en su dirección indicaba algo.
Cuando el humo de la explosión bajo, revelo de una forma más clara dos cosas, primero, al grupo de adolescentes y preadolescente, que en general parecía estar bastante desgastado por las actividades recientes, y segundo, revelo el campo de entrenamiento lleno de cráteres de diferentes formas y tamaños, aunque el que más se destacaba era un gran cráter que dividía a los niños en dos grupos.
El primero siendo el de las chicas menores, que mostraban ser las que en peor estado físico habían quedado, con la mayoría de ellas ya teniendo parte de sus ropas desgarradas o rotas en varias partes, partes que mostraban varias partes de su joven y cremosa piel.
Y el otro lado siendo solo formado por Sairaorg y Kuisha, que a diferencia de los preadolescentes demonios, se veían bastante mejor que ellos, con solo un poco de suciedad en sus ropas y cuerpos, demostrando su fuerza y experiencia mayor en comparación a sus contrincantes.
Tras unos segundos de silencio tras la explosión, y de que se vieran entre sí, un lado jadeando ligeramente, mientras que el otro sin nada más que una calma clara. El ex heredero Bael se puso derecho, dejando caer la postura que había estado manteniendo durante todo momento, "Bien, creo que con eso estamos bien por el momento."
Con solo escuchar esas palabras, el grupo de chicas pre adolescentes se dejaron caer, algunas de culo, otras trataron de guardar mejor su dignidad y trataron de sentarse lo más recatadamente posible en el medio de ese campo medio devastado después de tantas explosiones y ataques.
"Ah, ah, Eso... fue... intenso..." se escuchó decir entre pequeñas respiraciones y jadeos a la única rubia del lado de las herederas, seguidamente de ajustarse sus lentes que estaban a punto de caerse.
Movimiento reflejado por Sona y Tsubaki, a quienes igualmente se le estaban a punto de caer sus lentes, "Sí... ah, ah... ahora empiezo a olvidar porque es que queríamos ser parte de esto en primer lugar." dijo de forma más rápida Sona, quien pareció ser la chica que mejor había llevado esta sesión de entrenamiento, que más bien pareció ser una sesión de tortura.
"P-Porque... ah... dijiste que no querías quedarte atrás... ah, de Rias-sama, Sona-sama." escucho que le recordaban detrás de ella la inconfundible voz de Akeno Himejima, quien, junto a sus jadeos por falta de aire, se escuchaban algunos gemidos de excitación que incomodaron un poco a los presentes.
Ahora, uno se estaría haciendo una pequeña pregunta un tanto comprensible. Si bien uno podía entender que el que Rias, que hace poco más de dos semanas, después de su aplastante derrota contra su primo, le pidiera que la entrenara de una forma más rigurosa a la que estaba acostumbrada, era su razón de estar aquí.
Eso dejaba la pequeña duda de por qué el resto de las herederas y demás chicas estaban igualmente en esta sesión de entrenamiento en el terreno de Gremory.
Y la respuesta sería un tanto simple, en parte siendo contestada por la misma Sona Sitri y la futura reina de Rias. La cosa es que tras ese pequeño enfrentamiento que surgió de una mala situación, los resultados que se vieron seguidos no fueron tan pequeños o poca cosa en comparación.
Comenzando con la decisión que la pequeña heredera del clan Sitri tuvo tras estar presente en la muy unilateral paliza dada a su mejor amiga. Como se mantuvo en calidad de espectadora durante toda la pelea, su tan famosa mente analítica de Sitri, empezó a trabajar, analizando diferentes aspectos de no solo la forma de pelear de Sairaorg y de Rias, si no también analizando la naturaleza del enfrentamiento en sí.
Dándose cuenta de algo que la hizo cambiar su forma de pensar en cierta forma. Desde que tenía uso de razón, su clan, aunque más concretamente sus padres, le enseñaron que el cerebro, siempre podría vencer al musculo en cualquier día de la semana.
Razón por la que era indispensable que siempre que tuviera la oportunidad, debía estudiar diferentes temas, desde estrategia, hasta simples matemáticas, junto a eso, si la ocasión le daba esa oportunidad, debería analizar a sus enemigos y posibles contrincantes para saber cómo ganar usando su cerebro. Pues lo hizo cuando vio pelear a Sairaorg ¿Y con que se encontró?
Con que no pudo encontrar ni una sola manera de ganarle al joven mayor. Uso hasta que casi sintió que su cerebro se quemaría por el sobre uso, pero nunca encontró una manera, una estrategia, nada que pudiera ganarle, o por lo menos nada con el repertorio de habilidades y poderes que poseía.
Se dio cuenta de que al igual que a su amiga, que tenía una seria falta de entrenamiento tanto en lo mágico como en lo físico, a ella le faltaba uno de esos dos rasgos, el físico.
Y que eso, era lo que posiblemente le hacía falta para que, si en dado caso pudiera pasar, el escenario de ella enfrentándose a Sairaorg o alguien más fuerte, por cualquier razón que se pudiera imaginar, sería la clave para poder tener una mínima oportunidad de ganar o mínimo salir menos destrozada que su amiga.
Así que, pensando en eso, decidió seguir la misma idea de Rias y solicitar a Sairaorg que la entrenara, a lo que igualmente estuvo feliz de aceptar.
Eso estaba bien en cuestión de Sona, ahora tenemos conocimientos de por qué se agregó Sona, ¿Pero y la chica Ágares, la reina y posible futura reina?
La respuesta a eso eran un tanto más sencillas, Akeno y Tsubaki terminaron por unirse por consejo/orden de sus reyes. Pues si bien estas dos eran en cierta medida fuerte para su edad y tomaban sus entrenamientos programados en ese momento muy en serio, las herederas consideraron que no les haría daño un nuevo entrenamiento para hacerse más fuertes, a lo que en realidad estuvieron de acuerdo.
Mientras que la causa de la unión de la heredera rubia, fue que en realidad desde hace un tiempo había descubierto lo mismo que Rias y Sona, que le hacía falta un poco de entrenamiento del ámbito más físico. Por lo que de hecho estaba buscando un posible entrenador desde hace un tiempo.
Así que cuando dos de sus amigas de la infancia le vinieron a decir sobre su ahora crecido club de entrenamiento, dirigido por posiblemente uno de los demonios más prometedores en el combate cuerpo a cuerpo de su generación, no se lo pensó mucho y se unió al mismo.
Y ahora, después de experimentar por una semana los entrenamientos de Sairaorg, no sabía si arrepentirse o no de haber aceptado la invitación.
"¡Ga! ¡Mis músculos me están matando!" se quejó Seekvaira en su cabeza de una manera muy poco común en ella, haciendo que a su vez su mente pareciera decantarse por la primera opción.
La única que en realidad no parecía tan mal era Rias, que aun cuando estaba respirando con un poco de dificultad y se doblaba levemente, no se dejó caer completamente al suelo. Si era por terquedad o dignidad, no sabían, pero era claro que no era por que le sobrara energía para seguir entrenando al nivel que Sairaorg consideraba, 'Un pequeño calentamiento'.
Después de dar unas ultimas respiraciones, la Gremory se puso erguida completamente y miro a su primo, que a en todo el tiempo que le tomo recuperar un poco de su aliento perdido, solo se mantuvo parado ahí en su lugar mientras a su vez tomaba un poco de agua que le proporciono Kuisha, quien, como su rey, no estaba tan sin aliento.
"Y-ya puedo... ah, seguir." dijo con un poco de dificultad la semi adolescente pelirroja, llamando la atención de todos ante la forma en que dijo eso, pues que jadeara y que hablara tan entrecortadamente, contradecía más o menos la frase que dejo salir.
Levantando una ceja, el ex heredero Bael inspecciono por un momento a su prima antes de hacerle una pregunta, "¿Estas segura? ¿No quieres mejor descansar un rato más?"
La chica por un momento no pudo procesar adecuadamente lo que le habían preguntado, por lo que se quedó unos cuantos momentos en silencio hasta que por fin logro descifrar cuales fueron esas dos preguntas, "E-estoy segura... N-no necesito descansar... ah, necesito hacerme más fuerte, lo más rápido posible."
Ante sus palabras, Sairaorg dejo escapar un leve suspiro, pues si bien sus palabras se escucharon un poco débiles y temblorosas, él no se dejaba engañar. Sabiendo que, a pesar de su débil ejecución, traían consigo una terquedad o determinación de seguir que dudaba pudiera apagar con facilidad.
Sin dejar que el hablara, Akeno, que ya estaba un poco mejor se levantó, puso una mano en el hombro de su amiga, y hablo de forma calmada, "Rias... no creo que sea buena idea que sigas entrenando, o por lo menos no mientras estas tan cansada como estas ahora, toma un descanso y luego podrás seguir entrenando."
Rias la escucho, en verdad lo hizo, pero en este momento no estaba pensando con mucha claridad. Quitando de una forma no muy agresiva la mano de su amiga, ella negó y vio de nuevo al ex Bael, "N-no, yo puedo seguir... ah, ah, aun puedo seguir." dijo de forma un tanto suave, pero aun determinada.
Solo que esa determinación que estaba mostrando, en lugar de inspirar a sus amigas a seguir, las estaba preocupando. Preocupando por como esa determinación le podría costar si bien no su vida, porque dudaban seriamente que Sairaorg llegara a matarla aun con el más estricto de sus entrenamientos, si su salud.
Una preocupación que de hecho compartió la reina de Sairaorg, y que estaba a punto de expresar a la prima de su rey. Solo para ser interrumpida por el propio Sairaorg hablando.
"No creo que sea lo mejor Rias, eres la que más se ha esforzado, y claramente no estas lista para poder seguir, descansa y podremos seguir en un rato más." le expreso, aunque esas palabras solo se ganaron que a la mueca cansada de la pelirroja se le sumara un poco de irritación a la mezcla.
"T-te dije... ah, que puedo ¡Seguir!" hablo esta vez con un poco más de peso Rias, no dispuesta a ceder.
Sairaorg no reacciono a lo que dijo, porque en realidad ya se lo esperaba, esa era una cosa que sabia era parte de su prima y que le disgustaba en ciertas ocasiones. Como en esta, por ejemplo. Si, era bueno ser determinada y estar dispuesta a hacer todo lo posible para poder lograr tus objetivos, pero no al precio de tu salud o seguridad.
Una lección que parece, tendrá que darle a su prima, "Está bien."
Todos quedaron sorprendidos cuando escucharon que el ex heredero Bael dejo salir esas palabras de su boca.
"Sairaorg-sama, ¿Está seguro de esa decisión?" pregunto Kuisha, la preocupación en su voz era fácil distinguirlo, "No creo que ella esté en condiciones para seguir."
Sonriendo a su pregunta y declaración, Sairaorg le respondió, "Lo sé, y créeme, yo menos que nadie quiere que se lastime. Por eso tengo algo planeado para algo, tu solo confía en mí."
Aun dudosa de que esto fuera lo mejor, pero aun confiando en su rey, lenta pero dubitativamente retrocedió con un asentimiento.
Y con una señal que les hizo a las otras chicas detrás de Rias, copiaron sus acciones, igualmente de forma dubitativa. Ahora dejando a los dos familiares en un campo amplio, para que pudieran llevar a cabo la siguiente sesión de entrenamiento que parecía tener una lección adicional.
Con el espacio adicional ya proporcionado, Sairaorg y Rias se pusieron en posición de combate, uno notablemente más cansado que el otro.
"Bien Rias, aun puedes parar para descansar un rato más, si llegaste a reconsiderarlo." dio su ultimo aviso el castaño Bael, sin bajar su postura en ningún momento.
Rias, solo acero su mirada hacia su primo, regulando su respiración en busca de recuperar el aliento, logro hacer que se viera más seria y dándole algunos escalofríos a algunas de sus amigas, "Empieza de una vez Sairaorg."
Encogiéndose de hombros ante el pedido frio de su prima, el Bael se tensó ligeramente en preparación para poder lanzarse contra Rias, "Bien, que no te digan que no te lo advertí entonces primita. ¡Comienza!"
Grito al final, a la vez que de un salto busco aproximarse a Rias. La respuesta a esta misma acción fue un tanto lenta como se esperó de la cansada Rias, pero sorprendentemente aun así fue lo suficiente como para poder parar el golpe dirigido a su cara.
Sin dejar que esto lo desequilibrara o lo detuviera, el Bael continuo con un rápido uno, dos, dirigidos al pecho de Rias, que al igual que con el golpe anterior, logro bloquear al levantar sus brazos y crear una guardia apenas aceptable.
La verdad sea dicha, esto si le impresiono un poco a Sairaorg. Puede que solo hubieran sido un par de semanas las que ha tenido para empezar a poner en forma a Rias, pero como el sabia, su cuerpo de demonio le estaba ayudando bastante a aprender y a ganar fuerza.
Razón por la que aun cuando estaba tan cansada como ahora, pareció que los entrenamientos anteriores habían dado los suficientes frutos como para hacerla durar un poco más en esta pequeña pelea.
Aunque no lo suficiente. Después de soportar ese pequeño combo, la factura que tuvo que pagar Rias fue mayor de la que pensó.
Con los brazos ahora temblando por los poderosos golpes, Rias no pudo hacer mucho cuando un segundo combo le termine aterrizando en la cara y en el estómago, dejándola aturdida y sin aliento. Una combinación que de inmediato la hizo caer al suelo.
En ese momento, fue el final de la muy pequeña pelea entre los dos familiares.
Viendo que no se levantaría pronto, les dio el visto bueno para que sus amigas se acercaran a ella, lo que hicieron de inmediato. Y de igual forma, su reina se acercó a él, para ver si necesitaba de algo, a lo que el negó, pero agradeció el gesto.
Un rato más tarde, tras mover el cuerpo inconsciente de Rias a un banco cercano, la chica se empezó a despertar lentamente, claramente aturdida, la chica intento sacudió su cabeza para aclarar su visión borrosa, pero fue detenida por una mano que se puso en su cabeza firmemente, solo lo suficiente para que no se moviera, sin llegar a lastimarla.
"Yo no te aconsejaría que hicieras eso, tu cerebro aún debe estar mareado por el golpe que recibiste." con solo sentir la mano en su frente, había dejado de moverse, sabiendo que intentarlo sería más que inútil, un pensamiento que se afirmó cuando escucho la voz de la persona unida a esa mano. Por lo que solo abrió uno de sus ojos para verle la cara.
"...Entonces ¿Que paso?" pregunto Rias, y aunque estaba viendo a Sairaorg, que era el que estaba sosteniéndola como supuso antes de abrir los ojos, no dirigió exactamente la pregunta a él, si, se la dirigió a él, pero también lo hizo a cualquiera de sus amigas presentes que sabía que estaban ahí y que pudiera responder esa pregunta, de la que ya sospechaba la respuesta.
"Perdiste Rias, Sairaorg te noqueo cuando te golpeo en la cara y el estómago a la vez después de unos 5 segundo de empezar la pelea." le informo en su habitual tono simple pero firme y franco Sona, quien también se ajustó sus lentes.
Bien, fue lo que supuso, no le molesto como se lo dijo su amiga, sabía que así era ella por lo que se lo esperaba, así que siguió con la siguiente orden del día.
Viendo a su primo, se quedó callada un segundo antes de abrir la boca para hablar, "... ¿Qué pasa, tienes algo que decirme?" pregunto Rias cuando lo vio mirándola fijamente por un rato, aunque lo hizo con un poco más de mordisco de lo que quería hacerlo en un principio.
"Sí, de hecho, sí." respondió su primo, imperturbable ante su tono, "Dime ¿Sabes de casualidad porque, aunque pudiste llevarme el ritmo antes, ahora no fuiste ni siquiera capas de durar medio minuto?"
Rias en realidad se detuvo a pensar en esa pregunta, no se esperaba que la hiciera, ni que le tomara tanto tiempo el contestarlo, porque hasta ella sabía la respuesta, pero al parecer el hacerle la pregunta fue suficiente para que en verdad la hiciera pensar, tras un rato de pensarlo, su mente por fin proceso una respuesta, "... Porque estaba cansada."
Asintiendo el Bael se cruzó de brazos y miro a la chica fijamente de nuevo a su prima, "Así es, pero, aun así, cuando lo estabas consiente de este hecho, decidiste simplemente ignorarlo y seguir entrenando ¿Por qué razón?"
Bien, esa respuesta también la sabia... pero no la quería responder, "..." por lo que se quedó callada.
Y viendo que no iba a responder, Sairaorg lo hizo por ella, "Por tres razones, primero que nada, aun eres arrogante. Aun piensas que puedes superar muchas cosas con poco esfuerzo, lo que te llevo a creer que eras capas de seguirme aun cuando estabas cansada y yo aun fresco."
No respondió, pero Rias no lo negó. Era consciente de lo cierto de sus palabras, a pesar de que su primo le había mostrado que no era tan fuerte como pensó que era, aún tenía metido en su cabeza las muchas veces que le dijeron lo contrario, de lo rápido que aprendió y se adaptó a las pocas clases que recibió, de cómo la llamaban un prodigio como su hermano y varias cosas más.
Todo, lo que sabia le hizo pensar que había hecho un progreso mayor a lo que demostró actualmente dejándolo en esta situación.
Al no ver que parecía querer dar una respuesta, Sairaorg continuo, "Segundo, estabas cansada, y lo sabias, pero aun así seguiste peleando aun cuando se te dijo que no era buena idea, normalmente eso podría interpretarse como que estas siendo determinada. Pero en realidad todos sabemos que en realidad lo que estabas siendo es testaruda. Algo que no es bueno, es bueno saber cuándo insistir y cuando retirarse en una pelea. En el entrenamiento es igual, tienes que saber cuándo retirarte para no hacerte daño por sobre entrenarte."
Bien, esa fue una lección que en verdad necesitaba oír, y aun cuando la molesto, que tuvo que reconocer, era muy testaruda, más de lo que posiblemente era bueno para su salud en el futuro. Y ahora, al igual que antes no dijo nada, pero en esta ocasión más por pena así misma, que por molestia.
Lo que pareció notarse en su cara, porque su primo pareció dejar que su expresión se suavizara, aunque solo un poco y por un segundo. Después volvió a endurecerla para seguir con su lección, "Y tercero, no lo pensaste en realidad."
Ok, eso dejo callada no solo a Rias, sino también a las demás chicas, "¿Q-que, a que te refieres?" pregunto Akeno, un tanto confundida a lo que se refería, ¿Que tenía que ver el que pensara en esto o no?
"A que vino hacia mi sin una estrategia real." bien, eso aclaraba sus dudas un poco, "Aun con todo lo anterior que expuse, podría haber pensado que fue un buen intento de entrenamiento si hubiera sido hecho con el propósito de probar una estrategia en caso de que estes cansada y tengas que seguir peleando o algo por el estilo. Pero vi en tus ojos, que claramente ni siquiera te paso por la cabeza. Y por eso no deje que siguiera el entrenamiento."
Ahora Rias se sentía más avergonzada por lo cierto que era, era cien por ciento cierto. En ningún momento se le paso por la cabeza el tratar de idear una estrategia para una situación de esa índole, aun cuando era claramente una muy buena oportunidad de hacerlo. Y en ese momento se reprendía ella misma por no pensarlo ella misma, tanto por su mente 'prodigiosa'.
Viendo cómo se estaba auto recriminando, algunas de sus amigas se acercaron a la Gremory para buscar consolarla, lo que ella acepto sin muchos problemas. Sairaorg, que también noto su estado afligido, suspiro y bajo su postura de regaño, "Mira, está bien, entiendo que estas desesperada." dijo llamando la atención de Rias y el resto de sus amigas, haciendo que lo vieran expectantes a lo que iba decir, "Se que estas desesperada, que quieres volverte más fuerte con el fin de poder tomar el control de tu propia vida y lo entiendo. Pero tienes que aprender muchas cosas si quieres llegar a ser así, lo que incluye saber cuándo hay que descansar y dejar de ser terca para poder pensar con mayor claridad. Tienes que aprender a ser una mejor tu Rias."
Bien, esa parte del tipo discurso al final de su lección no fue planeada, pero personalmente le gusto a Sairaorg como quedo. Lo que igual pareció gustarle a Rias y a sus amigas, porque sus expresiones se llenaron con un poco más de felicidad y determinación, "Tienes razón... gracias por eso Sairaorg."
El mencionado sonrió, orgulloso de lograr levantarle, aunque sea un poco el animo a su prima favorita. Sin dejar que esa sonrisa bajara, el ex Bael tuvo una idea que le pareció sería buena según el, así que la expreso, "No hay de que. Bueno, ahora que dejamos eso de lado, les tengo una propuesta."
Eso llamo la atención de todas, que vieron fijamente a su maestro, "¿Qué clase de propuesta?" pregunto Sona, acomodándose de nuevo sus lentes, "Tal vez debería buscar unos con un mejor ajuste." pensó distraídamente mientras esperaba la respuesta.
"Díganme ¿Alguna vez han ido al mundo humano?" pregunto el Bael.
Las miradas confundidas y emocionadas en algunos casos fueron la respuesta que necesitaba, era hora de un pequeño viaje.
-Fin del capítulo-
Jajaja aleluyaaaaaaaa, otro capítulo terminado, uno que espero que disfruten leer. En esta ocasión vieron un capítulo medio flojo en lo que respecta a acción y presentación de personajes, lo que espero que no les moleste, pero si es así, les aclaro que es por una razón en realidad.
¿Cuál es esa razón? Una simple y poderosa... Crear suspenso, porque el siguiente capítulo será un salto temporal, aquí solo les estoy mostrando algunas de las bases que harán varios cambios en el futuro de DXD, solo lo suficiente para que puedan notar que cambios pasarían, pero no para dar un 100% de precisión en las predicciones de los cambios que pasarían.
Ahora, ¿Hasta dónde será el salto temporal? hasta el inicio del canon, si, tal vez un salto un poco grande, pero la verdad siento que, aunque se podrían notar antes algunos cambios interesantes antes de que empiece el canon, es mejor ira ya hasta ahí para evitar mucho relleno que la verdad podría considerarse un poco innecesario, después de todo, para eso tenemos el tan afamado 'Flashback no Jutsu' para apoyarnos.
Bien, como prometí, aquí dejare la lista de los nombres o bueno, espacios en blanco de los que, hasta el momento, son las chicas pensadas para el harem de Naruto.
-Harem-
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Como se nota, en total hasta ahora son 10, un número que no considero tan malo la verdad, y como dije al principio, cada que una chica se 'reporte' aparecerá al final de cada capítulo en esta lista, y aun puede estar sujeto a unos muy pocos cambios si se me dan buenas razones.
Ahora sí, creo que es todo, por lo que sin más que decir, nos vemos en el próximo episodio, lee, comenta, sigue y recomienda.
¡Ja ne!
