Después de la tormenta de arena | Parte III

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— Ino.. — Temari dijo con algo de sorpresa entrando al comedor y ver a Yamanaka de espaldas tras el mesón de la cocina — apenas son las cuatro de la mañana ¿Qué haces aquí?.

Ella voltio luego de la pregunta y noto como la Sabaku comenzaba a mirarla de arriba abajo, pues ella apenas traía una cobija blanca que envolvía su cuerpo. — Estoy haciendo un tónico para evitar el embarazo — un pequeño rubor en sus mejillas apareció luego de la respuesta.

— ¡¿Cómo?! — La Sabaku pronto sonó totalmente exaltada, sorprendida — ¡¿Quieres decir que has estado con Gaara sin protección?! — se acerco hasta que el mesón estuvo como único medio que las separaba.

— Ah.. si, pero tranquila Temari no pasara nada si tomo esto.. — le sonrió.

— ¿No crees que mejor deberíamos ir al hospital en busca de pastillas anticonceptivas? — Temari sabía el riesgo que todos corrían si Ino se embarazaba de su hermano.

Al ella ser prácticamente la jefa del clan Yamanaka no podría salir de Konoha por la razón que también debía darle un hijo a su clan. Para ser la madre del heredero de Suna primero debía hacer muchos trámites en su país, siendo principalmente la renuncia de su cargo dentro de su familia ya que Sunagakure exigía que la madre del heredero se casara con su Kazekage y viviera en el país para dar la buena imagen de la familia más importante del país del Viento (Bueno después del Daimyo).

Y como Ino no era una de las candidatas escocidas formalmente por los jefes de Estado de ninguno de los dos países, un embarazo por parte de ella empezaría una riña política entre el Fuego y el Viento arrastrando a todos los implicados. Temari lo sabía, por eso le preocupaba tanto, no podría ni imaginar los castigos que ella, Ino y Shikamaru estarían destinados a recibir por actuar fuera de la ley.

— Puedes estar tranquila Temari, me estoy cuidando — decía mientras ponía el tónico en una taza y terminaba de lavar los demás recipientes que había utilizado en la preparación de dicha ''medicina',' incluida apagar la estufa — en Konoha este tónico ha sido de mucha ayuda Temari, yo misma lo he recomendado y la mayoría de mis pacientes me han informado que si funciona.

— ¿De qué está hecho eso? — Pregunto mientras veía el líquido, este tenía un estado medio espeso, su color era conchevino claro con algunas manchitas que flotaban en el y un dátil dulce color rojo.

— Hecho del extracto de algunas plantas de verbena y raíz molida de cactáceas — dijo tomando un pequeño sorbo puesto que aun estaba caliente — solo que le agregue un dátil dulce con una cucharada de miel para que tuviera mejor sabor, normalmente el color del jugo debe ser gris, pero al agregar el dátil rojo este adopta su color y finalmente se ve así.

— Veo que sabes mucho sobre estas cosas — la miro a los ojos — eso es algo en común que tienes con Gaara.

— Uhm — ella pestañeo rápidamente expresando con su confundida mirada un pedido de respuesta.

— Gaara adora las plantas, su pasatiempo favorito son los cactus.. incluso aquí en la casa tenemos un ''pequeño invernadero''

La rubia platinada abrió los ojos con sorpresa mientras escuchaba atenta — ¿Un invernadero dentro de la casa? ¿Eso es posible?

— Mmmm, bueno, no es un invernadero en su totalidad — dijo la rubia de la arena moviendo sus manos en forma de confusión. — Pero tu puedes ir a comprobarlo... En la parte de arriba, en el pasillo contrario de los dormitorios.

Ino rápidamente recordó el corredor donde estaban aquellas tres puertas misteriosas, ese mismo pasillo donde ella y el Kazekage casi tienen su primer encuentro sexual — entonces detrás de una de esas puertas está...

La llamada princesa del viento interrumpió asintiendo mientras le dedicaba una sonrisa. — Pídele a Gaara que te muestre su santuario — dijo subiendo la cobija en la parte de los pechos de la chica ya que este se había caído un poco y la vista era un tanto reveladora — ahora será mejor que vuelvas con Gaara, el frío aun es intenso a estas horas.

Ino volvió a ruborizarse — ¿Qué vuelva con Ga-Gaara...?

Temari le regalo una carcajada mientras vaciaba agua en un vaso — conozco muy bien esa cobija Ino.. — se le notaba bastante que estaba durmiendo en esa habitación.

La rubia solo sonrió tímidamente y luego no espero más y salió corriendo de la cocina con una mano llevando la taza con el tónico y con la otra agarrando la sabana por delante de sus pechos para evitar quedar desnuda. Temari quedo riendo en la cocina tomando un poco de agua, motivo por el cual había bajado a esa hora.

Ino llego a la habitación, la amplia y cómoda alcoba del Kazekage donde él mismo seguía metido en el lecho, boca abajo con su cabeza encima de una almohada, envuelto únicamente entre la seda del juego de cama y aun durmiendo profundamente.

Quedo parada a unos metros de la cama pensando en si debería volver con él o no, ya que quizás un poco de honra como la novia de Sai aun le pinchaba en su conciencia. (ni ella mismo se lo cree xd) Pero en ese momento también interfirió el frío. Tal como había dicho Temari, el aire helado estaba congelando sus hombros desnudos, era una ''decisión'', volver a su cuarto casi desnuda y esperar a que amaneciera soportando ''el aire acondicionado del desierto'' y serle una vez fiel a Sai o ir a los brazos del pelirrojo que obviamente le brindaría calor.

Mordió su labio inferior y no lo pensó ni un segundo más y rápidamente corrió a la cama. Gaara estaba en la orilla izquierda con el rostro hacia ella. Se metió al lecho con cautela, acorruco su cabeza encima de las cómodas almohadas y finalmente soltó la cobija para proceder a jalar la sabana más gruesa que era en la que tapaba el descubierto cuerpo del varón.

Una vez que sintió gran parte de su cuerpo cubierto por la colcha procedió a tomar el tónico sin imaginar que el sutil ruido del líquido bajando por su garganta y el olor del mismo serían suficientes para despertar a su compañero.

— ¡Ahhh! — ella se exalto un poco cuando sintió la mano varonil tocar el lado izquierdo de su abdomen por debajo de la sabana.

— Ino.. ¿Qué es eso que huele algo extraño..? — su voz sonó ''deliciosamente ronca'' estando somnoliento, sus ojos apenas estaban abiertos, sus cabellos caían por su frente más rebeldes de lo normal. Kami-sama, ese hombre era demasiado bello ¿Cómo era posible que se viera tan sexy aun al despertar?.

— Es un tónico.. — ella respondió aun con esa expresión de fangirl atontada en su rostro.

Saco su mano de debajo de la almohada y se froto los ojos — ¿Tónico? — dijo ya empezando a recobrar los sentidos — ¿Por qué? .. ¿Te sientes mal? — apenas se había dado cuenta que aun estaba oscuro y eso lo hizo pensar que talvez la había lastimado ya que para él no era normal que alguien se levantara ''de noche'' en busca de un tónico. — Dime donde te duele — preguntaba acercándose más a ella para tocarle la frente. xD

— No, no.. — ella lo detuvo — es solo una especie de anticonceptivo..

— ¡¿Anticonceptivo?! — aquella palabra hizo que entrara en estado de alerta, pronto la miro con algo de sorpresa tanto a ella como al líquido que tenía entre las manos.

— Tengo que tomarlo.. — dio un sorbo — a menos que quiera verme embarazada..

¡Maldita sea! era cierto.. Tenía que decirlex2 que eso era exactamente lo que quería, que ella fuera la que cargase a su hijo en su vientre. Pero sin embargo no podía solo decirle así como así, algo se lo impedía, no sabía muy bien lo que era pero se trataba de una extraña sensación que lo invadía, cosa que no era común en él porque normalmente no andaba con rodeos solía ser directo. Pero en esta ocasión el esperar y buscar el momento adecuado debían ser su arma de guerra.

— Gaara-sama..

Su voz lo saco de sus pensamientos y volvió a mirarla — ¿Uhm?

— ¿Se quedo petrificado cuando mencione el embarazo? — pregunto dedicándole una divertida sonrisa más una mirada fruncida.

— No.. yo..

— Este tranquilo — dijo mientras terminaba de tomarse el tónico — eso no sucederá — llevo la tasa en dirección de la mesita que estaba a lado de la cama. — La madre de su hijo será a alguien que usted ame — volvió a mirarle — y mientras eso sucede aprovechare para enseñarle todo lo que necesite — dijo dándole una sonrisa.

Su mirada cayó un poco e intento devolverle la sonrisa pero no podía evitar sentirse un tanto ''desanimado'', 'alguien que usted' aquellas palabras le cayeron como balde agua fría.

Pronto se acorruco más dentro de la sabana, él estaba apoyado al colchón con sus codos un poco levantado, ella le dio la espalda y como la colcha estaba algo alzada porque ambos la compartían, la piel desnuda de la espalda quedó descubierta. La cobija blanca que traía inicialmente se había resbalado un poco y ahora solo tapaba su trasero, Gaara tomo la tela de su sabana e intento arroparla completamente, al hacerlo sus dedos tocaron sus hombros por detrás y podo sentir que estaba helada. Entonces, sin pensarlo dos veces se acorruco detrás de ella rodeándola con sus brazos y acorrucando su cabeza en los hombros de ella cerca de la nuca.

Ino rápidamente sintió la calidez del cuerpo masculino, era un manta única que rápidamente la haría entrar en calor , su opresura era delicada y el respirar tibio tras su oreja le era agradable, lo único ''incomodo'' era tener que sentir su miembro a la altura de sus muslos, pero no importaba ya que la tela de la cobija blanca en ese momento era la barrera entre ambos y definitivamente eso era mejor que morirse de frío en su habitación momentánea.

...

Así como el sol comenzaba a salir entre el intenso mar de arena Shijima se dirija al edificio del Kazekage, ya estaba viendo la entrada del mismo delante de ella como a unos nueve metros, checo su reloj y eran exactamente las 6:14 de la mañana. Sonrió victoriosa ya que sabía que Gaara también llegaba por esas horas o quién sabe si ya estaba allí.

Al llegar fue recibida por uno de los guardias y este le dio rápidamente los buenos días, pero ella únicamente siguió su camino directo a las escaleras, tomando poco en cuenta a la persona que le hablaba. Estaba ansiosa por ver al pelirrojo, por empezar con la misión encomendada, por estar cerca de él, por tocarlo, por sentirlo, por...

— ¡Señorita! — la potente voz del hombre que la había saludado hace unos segundos la exalto ¿Acaso le había gritado?

— ¿Si? — giro a verlo un tanto molesta.

— Le estaba preguntando que a donde se dirige.

— ¿No es obvio?.. voy en busca del Kazekage

— Él aun no ha llegado.

Ella abrió sus ojos por unos segundos — ¿Enserio? — rápidamente una sonrisa se le dibujo en el rostro, ¡Era perfecto! Así podría ir a la oficina y lograr darle una gran impresión cuando llegara. Ya podía ver la expresión de su rostro cuando la encontrara allí primero que él — este si.. Gaara-sama y yo tenemos asuntos de que platicar — apunto las escaleras — cuando llegue por favor no le diga nada ¿Si?.

— Eh, no... señorita.. espere.. a Gaara-sama no le gusta que.. — La morena ya había retomado el camino hacia la oficina, dejando al pobre hablando solo — oy me van a regañar por esto.. — se dijo así mismo mientras rascaba su cabeza lamentándose.

Shijima llego rápidamente a la oficina de Gaara, todo estaba en silencio, muchos de los apartamentos aun estaban vacíos y en realidad no le importo darle explicaciones a los pocos shinobi que la vieron dirigirse al lugar del Kazekage, después de todo ya tenía el permiso del consejo y ese era el único poder que necesitaba.

Rodeo el lujoso escritorio tocando suavemente su material, moviendo los papeles que estaban encima, su mano únicamente se detuvo cuando se sentó en el cómodo sillón y procedió a acurrucarse contra él mientras sentía el olor del pelirrojo, oh si, su perfume estaba en toda la habitación y era realmente embriagador. Sin más se cruzo de piernas y miro atentamente la puerta ya que él iba a aparecer tras esa madera en cualquier momento o al menos eso era lo que ella creía.

Pronto el reloj marco las 7:00 a.m. y ella seguía mirando hacia esa dirección, comprendía que unos cuantos minutos de retraso siempre atacaban a cualquiera, Gaara no era la excepción. Pero no fue así.. los minutos siguieron pasando y ella seguía sentada allí con los ojos en la puerta, miro su reloj y ahora rodaban las 7:20 a.m. y él aun no llegaba.

Pero ella era paciente y se ordeno seguir allí, se hicieron las 8:00 a.m. y entonces comenzó casi a frustrarse, no quiso mirar el reloj hasta después de unos minutos más y cuando lo hizo ¡Pass! la hora estaba en las 9:35 de la mañana ¿¡Era una broma!?. Los ancianos consejeros le habían dicho que el Kazekage era muy celoso con sus horarios, rara vez llegaba después de las 6:15 am y ahora estaban a punto de ser las diez de la mañana.

Indignada salió de vuelta en busca del guardia, pero sorpresa, ya habían llegado más shinobi , cada guardia se encontraba en un piso, ella se acerco al que estaba en esa planta y pregunto: — ¿Gaara-sama no va a llegar hoy?

— ¿Por qué la pregunta? — el hombre respondió sin prestarle mucha atención.

— ¡El Kazekage aun no está en su oficina! — ella dijo exaltada.

— Oh.. eso si que es raro, pero ¿Qué le vamos a hacer? — la forma tan simple y despreocupada en la que el varón respondía no se le iba bien a la chica de los lentes.

— ¿¡No deberían llamarlo o sancionarlo por llegar tarde!?

— Gaara-sama puede llegar a la oficina cuando quiera jovencita.. — el varón la miro de arriba abajo viendo no tan bien el vestuario de la chica, ella traía lo mismo que el día en que se presentó ante Gaara — en caso de que no piense venir hoy a la oficina es comprensible ya que Temari-sama aun se encuentra en la aldea, es natural que él quiera estar con su hermana porque quizás ya no tengan otra oportunidad de verla más aquí..

Shijima rápidamente recordó a la hermana del Kazekage, aquella joven rubia de las coletas, cara bonita, ojos verdes zafiro oscuro y de temperamento agresivo — ¿A qué se refiere con que ya no la verán más por aquí?

— Definitivamente tu no eres de por aquí, toda Suna sabe que Temari-sama está comprometida con Shikamaru Nara de Konoha. Hace unos meses ella se fue de la aldea oficializando su noviazgo, pero en estos días regreso por la supuesta boda del Kazekage y aun no se ha ido, pero cuando lo haga quizás ya no vuelva en un largo tiempo.

Nara , el conocía ese apellido y al llamado Shikamaru , aquel chico de cabellos negros recogidos en forma de piña , mirada profunda.. ¡Claro!, Él era quien acogerá a su hermana y a Shigezane en su clan ''Los Nara''. ¡Ahora entendía todo! por eso Gaara ni él tuvieron problemas en tratar un asunto tan delicado, por el simple hecho de que iban a ser familia.

— Gracias por explicarme y respondiendo a tu pregunta si soy nueva por aquí.. — dio una reverencia. — Soy Shijima de la tribu Hoki, hermana de Hakuto quien iba a ser esposa del Kazekage, he sido aceptada para ejercer como Shinobi de esta aldea de ahora en adelante.

El hombre pestañeo en ese momento puesto que estaba frente a quien casi fue la cuñada de su líder — Oh.. — también dio la reverencia — mis condolencias respecto a su hermana.

Como se dijo inicialmente, Suna no tenía que enterarse de lo sucedido, para ellos tanto Hakuto como Shigezane estaban muertos por haber jugado con el Kazekage, es más él mismo les había dado muerte a ambos, por eso Shijima tenía que ser cuidadosa con lo que decía de lo contrario estaría poniendo en peligro a Gaara, a su hermana, a su cuñado y a la misma Konoha.

— Si, si.. muchas gracias — ambos se miraron incómodos por unos segundos — bueno este.. entonces a recoger que deje arriba, al parecer Gaara-sama no vendrá temprano hoy, quizás deba irme.

El varón asintió como repuesta mientras miraba como ella se alejaba. Shijima tomo rápidamente el camino hacia el área de orientación, allí estaba el mapa completo del edificio como de la aldea completa, checo y rápidamente busco cierto lugar, para saber a donde debería ir.

Ya segura tomo esa dirección, los pasillos del edificio eran amplios pero el lugar hacia donde iba era todo lo contrario. Pronto se dejaron de escuchar las charlas de la gente que trabajaba, los pasillos fueron más estrechos, a lo largo una puerta se comenzó a ver y cuando estuvo más o menos cerca una mano apareció detrás sujetándola asustándole levemente.

— Ah.. Ambu — dijo aliviada poniéndose ambas manos en el pecho.

— ¿Qué hace aquí?

— Vengo a ver al señor, tengo ordenes de venir a consultarle cosas cuando las necesite — lo miro serio — ahora necesito consultarle algo.

— Espera aquí, veré si está en condiciones de resistirte.

El Ambu desapareció dejando un cierto humo en el aire, la habitación estaba como a tres metros delante de ella, la puerta se abrió luego de alrededor de diez minutos mostrando al Shinobi dándole paso a la entrada. Ella acelero el paso para llegar a la habitación y una vez que paso a lado del shinobi estuvo dentro del apartamento.

El lugar era amplio, aunque parecía solo 1 piso compartido en 4 bloques, camino y la primera pared mostró 2 muebles con pequeña mesita al centro, no había televisor pero si radios, como dentro de una vitrina de época bastante grande en altura. Una pequeña mesa de 4 sillas de madera estaba delante apegada a una pared que claramente se veía que compartía dos caminos detrás, derecho e izquierdo.

Se quedo a lado de uno de los muebles hasta que el hombre apareció del pasillo compartido del lado izquierdo. — Señor... — dijo haciéndole una reverencia.

— ¿Tan rápido estas aquí? — dijo acercándose a ella con cautela — espero que sea una visita acompañada de buenas noticias.

Ella posó su mirada hacia el suelo ya que no venía con ''las buenas noticias'' — yo..— hubo silencio unos segundos, pues no sabía como explicarle lo que quería pedirle. — Vengo de la oficina del Kazekage pero...Gaara-sama aun no ha llegado.

Joseki tomo aquellas palabras como queja, pudo sentirla como una hija viniendo con su padre buscando a que le resolviera el problema — ¿Y qué quieres que haga? — dijo de mala gana — ¿Qué vaya en busca de él y lo regañe? — Shijima agacho su cabeza hacia abajo tras el regaño del anciano — se supone que eres una chica inteligente.. Si el hombre no te busca, obviamente tu tienes que colártele — una vena salió en su frente cuando la vio agachada — ¡Vista al frente cuando estoy hablando! — este habito para él era una falta de respeto.

Ella miro rápidamente al frente — pero señor ¿Y cómo se supone que haré eso? .. Ni que viviera en su casa para estar todo el bendito día pegada a él.

Joseki sonrió al instante luego de la respuesta — ¡Al fin has dicho algo inteligente!

La chica se sobresaltó por el tono de la voz del anciano y al mismo tiempo lo miraba confundida ¿Qué le estaba queriendo decir? — No entiendo..

— Ve a recocer tus cosas ahora... Ya que desde hoy dormirás en el lecho del Kazekage.

La chica abrió los ojos muy grandes al entender la situación. — Quiere que yo.. — un poco de remordimiento comenzó a invadirla — no.. eso sería demasiado. Además como voy a..

— Gaara jamás te negara albergue, tu solo tienes que ir y pedírselo.. ¡Utiliza tus encantos por amor a la sagrada Arena!

— Pero aun así..

— Muchacha... Si no puedes con este trabajo dilo de una vez, para comenzar a buscar otra jovencita que esté dispuesta a acostarse con el Kazekage. ¡Suna necesita un heredero ya!.

— ¿Heredero? — dijo con sorpresa — ósea que mi trabajo no es solo tener intimidad con él... ¿Tengo que embarazarme?

— Por Kami-sama muchacha.. ¿Dónde tenías la cabeza cuando te explicamos todo? ¡Obviamente el objetivo es que concibas un bebé!...Y claro para lograr eso debes conseguir que Gaara te toque de lo contrario no servirás de nada. Ay definitivamente me equivoque contigo..Si ni siquiera entiendes nada.

— ¡Espere! ¡Espere! no me saque de la jugada — le rogó, ya de alguna forma estaba interesada en convertirse en la madre del heredero al puesto del Kazekage. Así ganaría posición tanto para ella como para su familia, cosa que ya creían haber perdido por lo sucedido con Hakuto pero miren nada más que vueltas había dado el ''destino''. ¡Esta era una nueva oportunidad! — Estoy dispuesta a hacer de todo Joseki-sama. (Increíble como se le fue el ''remordimiento'' ¿verdad? :D)

— Esa es la actitud — dijo al mirar la seriedad en el rostro de la chica — pero aun así, tendrás que lograr seducir a Gaara, te daré 1 mes entero comenzando de mañana y si no veo resultado alguno para esa fecha serás reemplazada por otra ¿Esta claro?.

Ella asintió con nerviosismo mientras procedía a dar una reverencia — En ese caso tengo que apresurarme en empacar mis cosas.. Iré directamente a la mansión Sabaku No cuando termine.

— No espera — la detuvo — hay que esperar un poco más — la tomo de la muñeca izquierda y la atrajo hasta su torso para susurrarle en el oído.

...

Gaara abrió pesadamente sus ojos al sentir la luz del sol que entraba por los pequeños círculos que había por casi todas las paredes de su habitación. Apenas se percató de la ausencia de la rubia cuando atrajo ambas manos para frotarse los ojos, ella debió estar sobre su pecho.

La visión clara rápidamente llego a sus pupilas y entonces estuvo listo para incorporarse fuera de la cama. Fue directamente a su closet en busca de su ropa ninja habitual y entonces sus ojos se dirigieron al reloj y ¡Madre mía! ya eran las diez de la mañana.

Era la primera vez que se le levantaba tan tarde, estaba tan sorprendido que no espero más y corrió rápidamente al baño para darse un lavado de cinco minutos (hombres xD) aprovechando que sus zapatos estaban allí, no hubo problema en volver a salir para arreglarse, al contrario, al salir de la ducha se vistió a velocidad rayo y el olor de su jabón en ese momento era el único perfume que necesitaba, suerte que allí en el lavabo tenía su desodorante.

Salió del baño luego de lavar sus dientes lo más rápido que pudo sin importar que la ropa que traía ayer estuviera tirada por todo su baño, ya lo arreglaría después. Ahora lo más importante era llegar a la oficina ya que amaba su reputación de madrugador e ignoraba que su gente ni si quiera le daba importancia si llegaba ''un poquito tarde o no''. Pero bueno así era él. (PD: esta situación es como las típicas caricaturas, el vestuario de los personajes suelen tener un vestuario lleno de la misma ropa. Digo esto por si se preguntaron ¿Por qué Gaara sacó su ropa habitual del closet si la noche anterior la dejo tirada en baño?)

Bajó las escaleras rogando que nadie estuviera en la sala, ya que seguramente lo molestarían por haberse despertado tan tarde, pero como tenía tan mala suerte, ¡Allí estaban todos!. Suspiro desde la entrada a la sala principal y luego prosiguió en dirigirse a la puerta sin mirar a nadie.

— Gaara, buenos días ..al fin despiertas ..el desayuno está dentro del microondas — la voz de su hermana sonó cuando él pasaba a lado del mueble en que ella se encontraba, ese sonido ''burlón'' en sus palabras era lo que quería evitar.

— Buen día Otouto ¿Pudiste dormir anoche? — La voz de Shikamaru claramente expresaba una ''segunda intención''. Al contrario de Temari que él lo había tomado como una ''burla juguetona'' al verlo levantarse tan tarde, el Nara había sido algo obvio, ahora comenzaba a sospechar que él sabía sobre lo que había pasado a noche.

Giro su mirada a su hermana y a los demás, pero rápidamente sus aguamarinosas pupilas se clavaron en la rubia que estaba en frente sentada en uno de los muebles apartando su mirada de él cuando giro hacia su dirección, justo en ese momento se comenzó a preguntar porque fue la única en no darle los buenos días . — ¿Kankuro? — pregunto al no ver al castaño sin quitarle la mirada a la Yamanaka.

En ese momento la prisa que tenía en ir a la oficina e investigar al Nara por sus obvias palabras desaparecieron. Ahora lo que más le importaba era saber porque Ino estaba tan distante de repente.

— Salió hace unos minutos, dijo que iría por unos repuestos de títeres que no tenía aquí —respondió Temari y al mismo tiempo Ino se levantaba del mueble escondiendo su cara bajo su fleco y cogía camino hacia las escaleras.

Eso le basto a Gaara para confirmar que algo no estaba bien allí, su mirada esquiva, su silencio y ahora la huida.

— Ya veo.. — Ino acaba de desaparecer tras la pared — Oh..es cierto olvide mi sombrero.. — hizo señas de regreso a las escaleras — ya vuelto.. este, buenos días — dijo y luego salió tras Ino, mientras Temari y Shika reían.

Ella ya estaba subiendo cuando sintió que la seguían, él venía tras ella, podía sentir como sus ágiles pasos casi le pisaban los talones. Al llegar al pasillo no paso mucho tiempo para que la mano del varón la tomara del brazo por detrás.

— Ino.. — lo escucho llamarla y a ella no le quedo más que voltear — ¿Sucede algo malo? —pregunto confundido.

— Suélteme.. — ella reprocho, el fuerte agarre estaba siendo algo incómodo.

— No lo haré hasta que me expliques porque esa actitud tan mezquina.

— ¿Y aun lo pregunta? — dijo molesta y sarcástica.

El frunció el ceño, realmente no sabía que le estaba pasando si hasta hace unas horas habían platicado y había dejado que la abrazara (sin mencionar lo que paso en el baño) — No entiendo..— De repente la mano de la chica choco contra su mejilla, revirando por segunda vez su rostro xd.

— Eso es para que se acuerde — dijo logrando soltarse y acto seguido adoptaba por poner sus manos en sus caderas.

— Realmente no sé ..,¡Pero eso duele! — reprocho volviendo a mirarla aun con el ardor en su mejilla por la bofetada que acababa de recibir.

Vaya que ella si golpeaba fuerte..

— ¡Debería darle 10 más por bobo y otras 10 por imprudente!

La miro unos momentos, ella estaba sonrojada ''algo enojada''(súper enojada) y reprochándole. Entonces no tardo en recordar lo que le había dicho anoche: ''Podrás abofetearme después...dejare que me golpes lo que tu quieras..'' Ahora entendía porque le había llamado bobo e ''imprudente'' — Oh.. Ya recuerdo…en ese caso — dijo mientras giraba hacia su otra mejilla, poniéndola al alcance de Ino — por favor prosigue a hacerlo aquí, adelante pégame todo lo que quieras.

Ino no vacilo ni un segundo y rápidamente le dio otra fuerte y sonora bofetada — ¡Esta es por haberse portado como un cavernícola pervertido! — otra bofetada — ¡Esta por haberme tocado indebidamente! — otra bofetada — ¡Y esta para que aprenda a respetar a su mujer!.. ¡Cuando una dice no, es no! — ella dejo de golpearlo después de eso, ya era suficiente, además las mejillas del pelirrojo ya estaban bastante coloradas.

— Hmp — rio satisfecho mientras volvía su mirada al frente, como dijo la noche anterior todo eso era un precio justo tras haber conseguido poseer a la rubia ''enterita''. — Justo por esa simple palabrita todo esto vale la pena.

Ino alzo una ceja y lo miro confundida — ¿Qué?

— El que tu misma te llames mi mujer me es suficiente.

Ino se sonrojo al instante y miro rápidamente a otro lado, esas perlas aguamarina tan intensas y sus ''palabras galantes'' eran peligrosas juntas, si se descuidaba cedería a esos encantos y terminaría besándolo y así no iba el plan, tenía que castigarle por lo de anoche, aunque no lo crean una parte de su ''ego'' estaba lastimado al saber que había perdido toda la flor de su pureza..con él, y de que manera. xd

— A-aun así eso no significa que este disculpado — dijo dándole la espalda.

— ¿Prefieres una disculpa formal? — su voz sonó tras ella mientras escuchaba sus pasos. Jadeo un poco cuando la respiración del muchacho choco tras su nuca, la distancia entre ellos casi era nula.

— Mmm... más o menos — se volteo hacia él un tanto nerviosa, esos ojos verdes estaban al frente de ella, por la distancia un poco más arriba mirándola con la intensidad de su seria expresión. — Ahora mismo estoy enojada con usted..¿Sabe lo que significa?

Gaara la miro unos segundos, estudiándola y si.. su mirada expresaba molestia, y al mismo tiempo mezquindad, la sensación no era muy fuerte pero le era incomodo encontrarse con eso cada vez que la mirase ¿Tenía que disculparse?.. O bueno él pensaba que eso era lo que ella quería para ''tranquilizarse''.

— Yo.. Lo siento..n-no debí haber — un sonrojo apareció en sus mejillas a causa de recordar lo de anoche — aceptas mis disculpas — dijo bajando la mirada, obviamente no iba a decir lo demás era demasiado vergonzoso, lo importante es que estaba siendo sincero.

Ella se cruzo de brazos y arqueo una ceja — ¿Cree que eso es suficiente? — soltó de golpe haciendo que el pelirrojo alzara su mirada rápidamente a ella. — Usted prácticamente me tuvo a la fuerza.. Yo le dije que no lo hiciera ¿recuerda?, pero no-oh. Al señor solo le importo el placer —su voz casi sonó retándolo o espera un momento ¿Le estaba acusando de manera formal?.

— Aguarda un segundo — dijo sarcástico — estas queriendo decir.. — no podía creerlo enserio — ¿Insinúas que yo te forcé? — ahora él parecía reclamarle xD (tomen esto como un momento divertido v:)

—De cierto modo... ¡Si!

La indignación se hizo presente en esos orbes aguamarina — Deja de estar bromeando.. ¡¿Cómo me puedes acusar de algo semejante cuando a sido tu la que se ha estado insinuando?!

— Eso no lo salva de comportarse como un degenerado..

— ¡Por Kami-sama!.. esto si que es el colmo, — él se cruzo de brazos — ya.. te pedí disculpas... es lo único que puedo hacer ya que.. — el acto sexual en su baño de pronto llego a su cabeza — L-lo otro ya...n-no te lo puedo devolver. — dijo con algo de vergüenza mirando hacia otra dirección.

— Puede complacerme con otras cosas además de sus disculpas — él volvió a mirarla, su ceño estaba fruncido mostrando claramente una petición de explicación a eso — ¿Qué podría hacer un hombre para hacer feliz a su mujer?.

Gaara comprendió lo que insinuaba, más o menos había leído eso en ''su librito''. Movió sus manos levemente enfocando chakra e inmediatamente un poquito de arena salió de su calabaza formando un ramo de flores al instante. Hasta él sabía que eso le gustaba a las mujeres.

— Vaya... — ella dijo sorprendida no solo porque supo como responder sino por la habilidad que tenía, realmente podía hacer lo que fuera con la arena, el título del Sabaku No Ouji no le fue otorgado por gusto, pero sin embargo aun estaba un tanto lejos de complacerla — Es hermosa e impresionante, son jazmines auténticos...aunque estén hechos de arena.

Gaara suspiro con desgano, era cierto.. no podía darle una flor verdadera ya que en Suna era imposible conseguir una, pero sin embargo sabía exactamente que hacer — Serías tan amable de seguirme — dijo tomándola de la mano. xd

Ella sonrió cuando se dio cuenta que caminaban justo hacia el pasillo contrario, había logrado lo que quería. Llegaron a las tres puertas, pero él en vez de dirigirse a la del medio, tomo la dirección de la puerta izquierda. La rubia juraba que el invernadero estaba en la puerta del medio la misma de la que él le hablo la primera vez, la que estaba con llave.

El chico empujo la madera y rápidamente a los ojos de la rubia llegó el paisaje ''floral'' — Aquí es donde cuido las plantas que he sacado de las afuera de la aldea, Tenemos un invernadero cerca del hospital pero me era un poco difícil ir hasta allá, así que decidí traérmelas acá. — Explico.

El lugar era amplio, había tres mesas grandes, largas horizontales, una en medio de sus costados pegados contra las paredes, en ellas se encontraban variedades de cactus, cada uno en su recipiente de barro.

La tierra de cosecha mojada rápidamente toco su nariz, por un momento sintió que estaba en su floristería, en su invernadero. Gaara fue el primero en pasar yendo a la parte izquierda donde la mesa de en medio quedaba a su lado derecho y la mesa izquierda en su misma dirección. La distancia entre las mesas era la suficiente para pasear por todo su material e incluso rodearla.

Ella entro mirando todo el lugar, y a su lado estaba un soporte donde permanecían alzados un mandil y los guantes para la siembra. Se acerco en el lado opuesto del pelirrojo por la parte izquierda donde ambos quedaban separados por la mesa del medio. Él se agacho de repente y ella miro debajo y pudo ver que aquellas mesas tenían un segundo soporte donde yacían pequeños barriles con agua y regaderas de jardín.

— Ino..— él la llamo y ella rápidamente lo miro y en sus manos traía una flor una que en su vida no creyó ver en carne propia. — Toma — dijo dándole la preciosa flor. Era en forma de estrella, sus pétalos eran rosados suave pero sus filos se teñía un rosa más fuerte, el centro.. donde nacían los pétalos eran amarillo suave y no contaba con pedúnculo. Ella al instante la recibió entre sus dos manos.

— Esta esta es una flor de..

— De Kudu — lo interrumpió — ella subió su mirada y noto como un leve rastro de sorpresa le invadía el rostro. — También llamada Sabi Star — continuo mirando nuevamente la flor, mientras hablaba con ternura.

''Cuando el agua bendice las tierras secas con la lluvia que dura toda una noche, esta crece al amanecer por lo que también tiene el título de la rosa del invierno — ambos se miraron cuando se dieron cuenta que dijeron exactamente lo mismo — Es la rosa del amor desértica, aquella criatura valiente que nace en la adversidad y da belleza a un infierno caliente.'' — los dos sonrieron cuando terminaron la frase.

Era la primera vez que Gaara experimentaba algo así, ya que a la mayoría de personas con las que había hablado en ese lugar nunca compartieron sus pensamientos, ni entendían lo que decía.

— Veo que te gustan las flores.

— No me gustan.. ¡Me encantan! — afirmo orgullosa. — Mi familia además de ser uno de los clanes más importantes de Konoha por el control mental y la telepatía también es dueña de la mayor y exuberante floristería de toda la aldea.

Gaara expreso sorpresa, la miro atento mientras recordaba a quien alguna vez se presento ante él como el capitán del cuerpo de inteligencia, aquel hombre rubio, fornido de la larga coleta, ojos verdes que fue un gran exponente para la victoria de la guerra anterior. — Inoichi Yamanaka ...¿Era dueño y amante de las flores? — aquel pensamiento salió de su boca expresado en palabras, fue demasiado tarde para cuando se dio cuenta que lo había dicho en voz alta.

Ino lo miro admirada por unos segundos cuando el nombre de su padre salió de los labios del Kazekage, pero al mismo tiempo aquella mirada se desvanecía en un semblante triste que intento esconder bajando un poco su rostro — Papá...adoraba las flores, decía que el ser un ninja no siempre le daba satisfacciones — su voz se entrecorto un poco — él solía ir al invernadero para quitar el estrés — aunque tenía su mirada bajo su cabello, Gaara pudo ver como una lagrima se le escapaba de sus hermosos ojos — perdón.. — Puso la flor en su mano izquierda y la que le quedaba libre la utilizo para limpiar su rostro.

Era la segunda vez que veía llorar a su rubia y no se permitía seguir solo observando. Como si de una necesitad se tratara, él reacciono abalanzándose hacia ella, rodeándola con su brazos, pegándola a su pecho mientras le brindaba protección y consuelo con su cálido y fuerte agarre que termino de consolidarse en un abrazo.

Ahora lo tenía claro, Ino ya no solo era ''su primera vez'', su primer beso o la causa de sus deseos. Era mucho más que eso.

Ella era quien conocía su pasado, quien le había dado su pureza y la persona que compartía su más grande pasión en la vida, ambos amaban, adoraban las flores. Razones para unirse a ella ya habían demás, por lo que ya no quedaban más dudas. Definitivamente ella era la mujer que quería.

— Ino.. Yo.. — Sonó titubeante al dudar si debía decírselo o no en ese momento, ya que algo en su interior le gritaba que era el momento y al mismo tiempo su conciencia le decía que esperara un poco más. ¡Pero no! en ese instante era más fuerte su deber — tengo algo muy importante que decirte...

La rubia alzo su mirada para encontrarse con la de él — ¿Si?

— Es que yo...

— Disculpa.. — La voz de Shikamaru se hizo presente luego del tock tock a lo que la rubia reacciono al instante alejándose de él aunque sabía que el muchacho si los había visto abrazados.

Gaara de mala gana miro a quien sería su cuñado y pregunto intentando no sonar tan molesto por la interrupción, ya que estaba por dar ''un paso importante'' — ¿Qué sucede Shikamaru?

— Perdón si interrumpí su conversación, pero es que abajo esta Hoki Shijima y está pidiendo tu presencia.

Gaara alzo sus inexistentes cejas expresando sorpresa por lo informado por el Nara ¿Qué quería Shijima en su casa? y suponiendo que ella era ''otra'' mandada por el consejo rápidamente dedujo que no era nada bueno.

— ¿Shijima Hoki? — Ino preguntó con un tono claro de no saber de quien se trataba.

— Veamos qué es lo que quiere — dijo el pelirrojo saliendo de la habitación seguido por Shikamaru y la rubia. Rápidamente bajaron las escaleras, caminaron el tramo que llevaba a la entrada que conectaba ese pasillo con la sala principal y cuando el chico volteo a aquella entrada ahí a unos cuantos metros frente a él, se encontraba Shijima siendo atendida por Temari.

— Oh, allí viene — dijo la Sabaku cuando vio a la cabellera roja acercándose a ellas. Ambas mujeres se levantaron del mueble cuando el pelirrojo rodeo el área de la sala de estar.

Se paró junto a su hermana mientras ambos miraban al frente donde la morena se encontraba y rápidamente las pupilas aguamarinas se centraron en las dos pequeñas maletas que estaban a cada lado de la muchacha.

— Shijima.. — dijo en tono agradable luego de subir su mirada a la chica, quien lo veía con una gran e inocente sonrisa. — Que sorpresa, no esperaba verte tan pronto. — Se acerco a ella y le extendió la mano en forma de saludo a lo que la chica de las gafas sonrió sarcástica al verlo actuar como si esa fuera la primera vez que se veían luego del incidente en el desierto. — ¿Qué te trae por aquí? — Preguntaba mientras a la sala entraban Ino y Shikamaru, quienes se habían retrasado un poco en el camino tras detenerse a tener una pequeña charla.

— Tu me diste el permiso para regresar a Suna ¿Recuerdas?, bueno eso es lo que he hecho — si él actuaba de esa manera ¿Por qué no seguirle el juego también?. Se volvió a sentar en el mueble pero esta vez cruzo la piernas de una manera no tan ''inocente'', aprovechando el vestido que traía — he pasado por tu oficina pero no te he encontrado, pero tranquilo ya me he registrado como Shinobi así que..

— ¿Y eso qué tiene que ver con que estés aquí? .. ya que por tu pinta — miro de reojo las maletas — no estás aquí de pasada ¿no?

Temari miro incomoda a su hermano, ya que él solía reaccionar de forma directa cuando no estaba contento con algo, y como la morena había llegado a su casa con obvias intenciones fue fácil deducir que ''ese motivo'' no le agradaba nada y eso era extraño ya que ¿Por qué Gaara le negaría posada a ella que era un fuerte exponente del delicado asunto ''Tormenta de Arena''?

Pero la pregunta más importa era otra: ¿Por qué Gaara se negaba a recibirla si él era alguien que siempre ayudaba a otros?. ¿Acaso algo estaba pasando que ella ignoraba?.

— Allá en la oficina me recomendaron venir para acá, ya que si seré parte de la guardia interna debo estar cerca del Kazekage y su edificio ¿Tienes algún problema con eso?

Gaara inmediatamente le hirvió la sangre por dentro ya que entendía perfectamente lo de ''allá en la oficina me recomendaron''. En ese momento comprendió la situación que lo había dejado un tanto incomodo desde la visita de Shijima en su oficina.

En efecto Ino era una enviada a petición del consejo, pero al ella ser de Konoha era lógico que mandaran a una segunda mujer que si fuera de Suna a terminar el trabajo que la rubia ya había conseguido ya que él sabía que el orgullo de los consejeros no les permitiría aceptar tan fácilmente que la madre del heredero fuera de Konoha.

(Ojo que esto es lo que piensa Gaara, pero ustedes y yo sabemos lo que en verdad pasa aquí ...o por lo menos yo pienso que si entendieron lo que esta pasandaaa detrás de la situación de Ino y Shijima.)

— Como vez tengo visitas y las habitaciones están todas ocupadas. Aunque esto sea una mansión no cuenta con muchos cuartos, mi familia era tan reservada que nunca hizo habitaciones para huéspedes.

Temari, Shikamaru e Ino rápidamente miraron a Gaara, realmente se estaba negando a recibir a la chica.

Shijima mordió su labio inferior al sentir el evidente rechazo del Kazekage mientras que Ino aunque sabía exactamente que el asunto no era de su incumbencia no podía evitar intervenir, por lo que se acerco a Gaara por detrás y pregunto entre susurros: — ¿Qué está haciendo? Usted sabe tanto como yo que sobra una habitación..

Gaara no volteo, pero si negó con su cabeza discretamente, mientras se cruzaba de brazos, respuesta que le basto a la rubia para saber que era una situación seria. Y claro, Shijima pudo ver la forma en que la rubia entraba en suprema confianza con el pelirrojo.

— ¿Pueden dejarme a solas con Gaara-sama por favor? — Soltó de golpe luego de presenciar el incómodo momento donde el pelirrojo la rechazaba frente a todos allí. Ella tenía aun una última jugada, que le había sido otorgado por Joseki.

Rápidamente Gaara les hizo una seña visual para que lo dejaran a solas con la morena. Ya que él sabía que ella venía dispuesta a seguir con la misión encomendada por el consejo

Y venga, este era el mejor momento para ponerle un alto, porque la única mujer que él quería era Ino, ya lo había decidido.

Entonces, cuando los tres muchachos desaparecieron tras la pared del pasillo que llevaba a las escaleras, Gaara le dedico una de sus miradas serias y penetrantes a la morena. — ¿Es tan grande tu descaro y el cinismo del consejo para llegar hasta estos alcances? — sus palabras casi sonaban como puñaladas, puesto que la expresión de su rostro y su voz tan profunda eran suficientes para ponerle los pelos de punta a cualquiera.

— Tan grande como tu alto intelecto — lo miro de reojo — es realmente impresionante que hayas descubierto tan rápido lo que me han encomendado tus consejeros — rio divertida — el título de Kazekage no lo tienes por gusto — halago al pelirrojo.

— Llevo casi seis años en el trono, los conozco demasiado bien pero ese no es el caso ...

— Es por el bien de la aldea y tu linaje...— ella interrumpió parándose del mueble y rompiendo casi por completo la distancia entre ella y el varón — tu clan y el imperio Hoki son la solución, nuestras sangres están destinadas a unirse.

Gaara le dio la espalda al darse cuenta de sus intenciones. — No, es justamente lo contrario ¿O acaso ya olvidaste lo que paso con tu hermana?.

— Eso no prueba nada, solo fue..

— El fracaso de lo mío con Hakuto es suficiente prueba para que entiendas que tu tribu y mi familia nunca estuvieron destinados a convertirse en un solo Clan.

— Gaara..

— Shijima estoy intentando buscar palabras sutiles para que entiendas que no estoy interesado en ti.

La chica hizo un puchero y luego procedió a rodear al varón para ponerse delante y encararlo —¡Esta bien!... Yo quise negociar contigo. — metió una de sus manos en su escote, rebusco tantito y luego saco un sobrecito doblado a la mitad, lo miro desafiante mientras le entregaba el papel.

Gaara no dudo ni un segundo más y abrió el sobre, ojeo su contenido cuidadosamente mientras la mujer observaba cruzándose de brazos. — ¿Esto acaso es una orden? — él casi dijo indignado mientras usaba algo de sarcasmo en sus palabras.

La mujer rodó sus ojos y siguió mirándolo desafiante. — Pudimos negociar, pero tu eres tan terco... que no me quedo de otra que usar ese poder que me dio el Estado — se quejo al estilo Shikamaru — y yo que pensé que no necesitaría eso.

Los labios del pelirrojo se tensaron, una expresión aun más seria se dibujo en su rostro, doblo el papel nuevamente, lo alzo al alcance de la mirada de la chica y procedió a romperlo dos veces hasta que la hoja cayó en cuatro pedazos al suelo.

— ¿Creen que me van a manipular con esto? — la encaro, ella había abierto un tanto su boca luego de verlo romper el documento. — Yo soy el Kazekage. ¡No recibo ordenes de nadie! — La voz del varón se alzo de golpe inundando toda la sala de estar, él ahora si estada verdaderamente furioso. La arena salió de su calabaza y abrió la puerta principal de la casa — Solo lo diré una vez... Quiero que salgas de mi casa.

— Es increíble... Pero mientras más me rechazas, más me interesas, los chicos difíciles siempre han sido mi punto débil, y tu además de ser eso también eres muy atractivo..

— Deja de mentirte a ti mismo Shijima, ambos sabemos que tu solo buscas posición para tu familia, así como lo hacia tu hermana..

— Fíjate que no — lo miro a los ojos — me gustas mucho, tienes lo que siempre he buscado en un hombre y al decir eso no me refiero al poder, apellido o posición — se acerco un poco más a él. — Te amo y por no voy a descansar hasta que seas mío — llevo su mano al rostro del pelirrojo y acaricio suavemente una de sus mejillas en apenas un rose — estoy dispuesta a todo, hasta obligarte a quererme si es posible..

— ¿Te ayudo a sacar tus maletas? — Gaara se aparto de ella para evitar que lo siguiera tocando.

— No.. ¡Porque no voy a salir de aquí! — se tumbo de vuelta al mueble mientras se cruzaba de brazos — ¡Vas a tener que sacarme a la fuerza!

— Shijima..

— ¡Qué no!

Gaara no podía seguir perdiendo el tiempo en esto, así que pensó seriamente en usar su arena para sacarla a la fuerza, pero por supuesto sin lastimarla.

Sin embargo fue interrumpido por el repentino grito de su hermana, llamándolo. — ¡Gaara!

Gaara volteo a mirarla — Creí haber dicho que me dejaran so..— las palabras se ahogaron en su garganta cuando vio a Shikamaru entrar tras su hermana trayendo a una Ino desmallada en sus brazos. — Ino.. — susurro y rápidamente corrió en busca de ella.

— Hay que llevarla al hospital rápido — Shikamaru dijo exaltado.

— Temari, llama al hospital, solicita a Aokiji-san — ordeno mientras le decía a Shikamaru que la recostara en el mueble más grande de la sala. —Ino, respóndeme..— decía mientras se agachaba al alcance de la chica — ¿Qué pasó? — pregunto sin quitar la mirada de ella.

— Estábamos arriba.. y de repente se empezó a quejar, no dijo donde le dolía porque colapso..

Pasaron alrededor de 15 minutos y el doctor solicitado por el pelirrojo llegó. Tsubasa Aokiji un nuevo talento en el hospital, ninja medico prodigio que había tenido un fuerte protagonismo en los exámenes Chunin del año pasado.

Gaara lo había recomendado mucho en el hospital principal de la aldea ya que sus llamativas habilidades curativas le recordaban mucho a Yakushi Kabuto, quien a pesar de sus lazos con Orochimaru y los Akatsuki era un excelente ninja y médico, y habilidades como esas eran requeridas en cualquier aldea.

El joven era de tez blanca, poseía un color de cabello castaño oscuro, largo y despeinado al estilo Sebastian Michaelis, y sus ojos brillaban como una preciosa piedra azabache. El joven enfocaba chakra en las palmas de sus manos y procedía con las posiciones de manos para liberar el ninjutsu médico.

— ¿Ella está bien? — pregunto el pelirrojo minutos después de que el joven médico comenzara a revisar a la chica. Los demás allí solo observaban.

El chico llevo su mano hacia la parte baja de Ino, encima de su abdomen comenzó a poner el chakra verde(ese es color del ninjutsu medico ¿no?) — Estará bien — contesto luego de unos 3 minutos checándola. — luego procedió a tomar el pulso de la rubia una vez que termino de usar el jutsu, — bien, su ritmo cardíaco dejó de estar agitado — se incorporo de vuelta para darle cara al pelirrojo ya que estaba a cuclillas frente al mueble al alcance de Ino — sin embargo sugiero que es importante que repose por los menos por cinco horas más.

— ¿Qué quieres decir con ''importante''? — Shikamaru frunció el ceño mientras preguntaba, él no estaba para adivinanzas.

— Tsubasa-kun..— Gaara pronuncio el nombre del muchacho casi exigiendo una respuesta.

— Ella ha estado ingiriendo fuertes cantidades de verbena y está en estado de ovulación puede resultar algo ''problemática'' — suspiro profundo antes de continuar — al parecer ella ha estado tratando de evitar un embarazado y me temo que se pasó de dosis.

Shijima puso sus ojos sobre Gaara y este derrochaba preocupación evidente. En ese momento se sintió más que ignorada, además ahora comenzaba a entender porque la rechazaba hasta no poder.

Esa rubia tenía mucho que ver, ahora se daba cuenta y por lo que acababa de escuchar.. — ** No lo puedo creer..** — miro a la rubia, pero enfoco su mirada justamente en su vientre —**Esto lo tiene que saber el consejo.**

To be continue...

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Perdón por la tardanza pero es que todo el mes de agosto la he pasado mal (problemas personales) y no me sentía lo suficiente ''bien'' para escribir ya que mi autoestima estaba bajo. Pero ya en estas ultimas 2 semanas ya me he sentido mejor y bueno , aquí me tienen :')