DESPUÉS DE LA TORMENTA DE ARENA PARTE VI
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Todo fue demasiado rápido que ni el propio Shikamaru pudo hacer algo para intervenir. El ex miembro de la raíz de Konoha se había acercado al pelirrojo como la velocidad del aire en un tifón, y por si fuera poco ahora lo estaba agarrando bruscamente de la tela de su ropa superior.
Ino estaba estática, sin saber que hacer, la repentina aparición de Sai en Suna y su aparente violenta reacción ya hablaba mucho de lo que estaba sucediendo, ella lo sabía al igual que Shikamaru quien veía con horror la escena ya que estaba pasando exactamente lo que había temido. Definitivamente Sai estaba enterado de todo, de otro modo ¿Por qué estaría tan furioso?. — Esto no me gusta nada.. — dijo antes de que la fiera voz del artista retumbara por todo el lugar.
— ¡COMO TE ATREVES A OBLIGAR A INO A SER TU AMANTE KAZEKAGE! — gruño mientras agarraba con más fuerza al pelirrojo de sus ropas — ENTÉRATE QUE ELLA TIENE QUIEN LA RECLAME — ambos casi estaban cara a cara, mirándose ferozmente — ELLA ES MI MUJER TENLO CLARO, ASÍ QUE BUSCA OTRA CON QUIEN ACOSTARTE.
Todos allí se quedaron helados, la furia de Sai daba miedo pero ¿Cómo sería la reacción de Gaara?, ¡Kami-sama! Esto era una tremenda y difícil situación. — Maldita sea.. — dijo Kankuro con intenciones de sacar los pergaminos para invocar los títeres, y detener lo que se estaba convirtiendo en algo catastrófico. Pero justo en ese momento, la voz de Gaara al fin se hizo presente.
— Yo no he obligado a nadie. — su voz sonó seria pero neutra como de costumbre, al igual que su mirada directa e intimidante — Sin embargo... — continuo, pero esta vez subió una de sus manos para tomar la que el moreno estaba utilizando mientras lo sostenía de aquella manera tan bruta. — no te permito que me pongas ni un dedo encima — procedió a apretar con brusquedad la muñeca del ex-raíz — ¡Soy el Kazekage insensato!. — dijo finalmente soltándose del agarre de Sai.
Sin embargo este no retrocedió y se negaba a ser intimidado por el imponente líder de la Arena. Más ahora que lo había visto de cerca, tenía buen porte, muy diferente a lo que había escuchado sobre su estatura, además era atractivo, hasta él veía aquellos rasgos que resaltaban la figura varonil del pelirrojo. Definitivamente Sabaku No Gaara era un rival peligroso. — Yo no le tendré ningún tipo de respeto a un Kage que es capaz de hacer cosa semejante como pedir servicios de prostitución a una nación donde tal cosa está prohibida — Gaara frunció el ceño en señal de su evidente confusión ¿De qué estaba hablando este chico? — Por lo menos deberías sentir vergüenza y pedirle disculpas al Hokage, ¿O eres tan cínico para seguir con este plan tan desagradable?. — dijo con todo el asco del mundo.
— Supongo que debería decir algo respecto a tus ataques, pero lamentablemente no sé de qué me estás hablando. — contestó el pelirrojo manteniendo su semblante serio pero sereno. No se permitía romper su posición y/o cordura ante lo que parecía ser un malentendido, además esté era uno de aquellos momentos en el que debía mantener su postura y modales como Kazekage. — ¿Te parece si entramos a mi despacho a discutirlo?. Por que ya estás dando un espectáculo muy vergonzoso en una casa que no es...–interrumpido-
— No te servirá de nada hacerte el desentendido. — de repente metió sus manos en el porta-armas que tenía en su pantalón, obviamente estaba buscando algo. — a ver si esto te refresca la memoria y dejas de estar portándote como el señor de sociedad que dejaste de ser después de haber traicionado la confianza de nuestra aldea. — dijo mientras sacaba lo que se veía como un papel. — ¡Toma!
Las pupilas aguamarina se clavaron en lo que ya se veía como un sobre que venía estampado con el sello oficial del Hokage. El moreno acercó lo suficientemente cerca lo que sea que traía escrito aquel documento al pelirrojo para que este lo tomará sin problemas con la esperanza de que de una buena vez admitiera haber obligado a su mujer a prestar servicios que el simple y fácilmente consideraba como prostitución. (Por eso estaba tan enojado)
**Maldición, esto si que es un fastidio** — pensaba así mismo Shikamaru mientras veía a su cuñado abrir el sobre que según él, era el resultado de aquel embrollo que ellos mismos comenzaron por intentar ayudar a un Kazekage que debía engendrar un heredero por el bien de su pueblo y posición.
— ¿Gaara? — Temari hablo con inseguridad cuando su hermano saco el papel y comenzó a checar su contenido. Al igual que Shikamaru, ya sospechaba que estaban a punto de meterse en problemas por lo que habían hecho, porque en sí, ya era una realidad que en Konoha estaban enterados de todo.
Entonces Gaara comenzó con la examinación del escrito:
IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
Directamente de Sunagakure
Recibido en el computador 10 de la oficina 3: Torre Hokage
Of: A-N-O-N-I-M-O
0000000:Saludos no tan agradables, colegas de Konoha.(17:18 p.m)
Torre Hokage:¿Si? ¿Con quien tenemos el gusto? (17:23 pm)
0000000:No hay que ponerle atención a eso, sino a lo que tenemos que informarle. Lo que sucedees que miembros muy importantes y cercanos al gobierno de Sunagakure estamos enterados que ustedes, estando al día, respecto a la crisis que nuestro Kazekage está pasando, se han aprovechando de la situación y han mandado a una de sus shinobis (Ino Yamanaka) a ser parte de la operación ''Heredero para Suna''. (17:25 p.m)
Por lo que, queremos expresar nuestra profunda decepción debido a su intento de querer interferir más a allá de lo que es UN PACTO DE ALIANZA. Y en caso de que haya sido nuestro propio Kazekage quien pidió su ayuda a escondidas de los consejeros y demas miembros del gobierno considerando la estrecha confianza que hay entre nuestras naciones. Os rogamos que desistan porque ustedes ya nos han causado suficientes problemas con el casamiento de Temari-dono con Nara Shikamaru.
Entiendan que Suna se niega a que el poder recaiga en la descendencia de la hermana mayor del Kazekage. Entiendan que como requisito principal se espera que el heredero sea de sangre pura, no una mezcla con un extranjero, por lo tanto le suplicamos que desistan con aquella idea de poner a uno de los suyos en el poder.
Así que por favor mandar traer de vuelta a la Kunoichi del apellido Yamanaka y dejar en paz al Kazekage. Esperamos su comprensión, muchas gracias. (17:37 p.m)
Torre Hokage:Entendemos su preocupación. Pero el pequeño problema es que Konoha no ha enviado a nadie a una presunta misión de seducción puesto que ese tipo de servicios se erradicó hace años. Por lo tanto estamos tan sorprendidos como quizás lo están ustedes, ya que para nuestro conocimiento la señorita Ino Yamanaka únicamente fue enviada como apoyo médico bajo las enseñanzas de la Quinta por si se las requería en medio de la situación denominada ''Tormenta de Arena''.
Ese fue el comunicado del reciente historial del usuario 3 del antiguo equipo 10 de apellido Yamanaka que ya está archivado y estampado en las carpetas oficiales de misiones revisadas, autorizadas y confirmadas por Rokudaime.
Por lo tanto debido a la difícil situación, solicitamos una audiencia directamente con los secretarios privados del Kazekage, para discutir este asunto y llegar a preparar una junta directa entre ambos lideres para intentar reparar una posible grieta entre el pacto de alianza. (17:45 p.m)
000000012356688372|| KZ-02 - 17:45 pm.
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— Esto es...— Decía el pelirrojo un poco anonadado después de terminar de leer el escrito.
— Es la conversación que se imprimió desde una de las computadoras del secretariado del Hokage — respondió Sai — como vez después de nuestra contestación los tuyos ya no respondieron. Digo los tuyos porque como quizás ya te diste cuenta, ese mensaje fue enviado desde una de tus oficinas de secretaría, según el código KZ-02.
— Si lo sé, pero esto es un malentendido, yo...
— ¡DEJA DE BROMEAR! — el artista volvió a irritarse tras darse cuenta que el pelirrojo no aceptaba su culpa aun exponiéndole pruebas (o bueno eso es lo que él cree que está pasando v:) — Como puedes ... decir que es un malentendido estando Ino aquí, más este papel que expresa la evidente desinformación del Hokage ¡Porque no te rindes y admites que...–interrumpido–
— ¡ESTO ES UN MALENTENDIDO, PORQUE RESULTA QUE A MI TAMBIÉN ME HAN ENGAÑADO! — Finalmente Gaara había estallado tras estar en una posible grieta que amenazaba su tan preciada alianza con Konoha por algo que muy bien se trataba de un maldito enredo que alguien había empezado. Y por su puesto, él como Kazekage no iba a permitir que Suna una vez más rompiera sus relaciones con Konoha. — Kankuro ve a la computadora del despacho y busca este mensaje desde el correo 1402KZ-0005 y responde lo antes posible a la sugerencia de reunión con Rokudaime, rápido.
— Enseguida — dijo el castaño tomando rápidamente el camino opuesto del pasillo para llegar al despacho personal de su antiguo padre y que ahora era de su hermano.
— Bien ahora hablaré seriamente con ustedes — giro su mirada a las dos mujeres de las que ahora sospechaba, ignorando completamente a Sai, quien se había quedado callado al comprender lo que estaba pasando. — Me pueden decir.. ¡Qué demonios está pasando aquí! — gruño el pelirrojo exigiendo una respuesta.
Temari cerró los ojos intentando no alterarse después del grito de su hermano mientras que Ino se tapaba su rostro con sus manos al darse cuenta que las consecuencias de un plan que desde el principio tuvo el 70% de probabilidad de ser descubierto.
— Llegaste aquí supuestamente enviada por el Hokage como ''apoyo médico'', para revisar plantas medicinales para no sé qué y con el pretexto de ser psicóloga para ayudarme con mis ''problemas sexuales'' — continuo el pelirrojo mientras clavaba su mirada en la rubia mentalista por unos segundos — pero ahora resulta que el Hokage no sabe nada de ''eso'' cuando me dijiste que sí, pero que no estaba de acuerdo... — ahora miro a su hermana, puesto que ahora sabía que de alguna manera también estaba involucrada. — ¿Se dan cuenta que por culpa de este mal entendido la alianza entre Konoha y Suna está en peligro? — Sai escuchaba atento — con esta conversación que ha salido a luz tanto aquí como en la Hoja las oficinas de gobierno ahora deben estar en caos, por lo que es muy importante que me digan que es lo que pasó o está pasando para parar esta situación antes de que llegue a oídos del Daimyo del país del Fuego, tengan en cuenta que yo ya tengo suficientes problemas con el Daimyo de este país por lo que sería la cereza del pastel que entremos en otra discusión con él y...–interrumpido–
— Está bien ¡ESTA BIEN! ¡YAA!.. te diré todo — Ino finalmente habló sucumbida por la presión que se estaba desatando tras la explosión del asunto, y en ese momento ambos varones pusieron toda su intención en ella porque lo que diría a los dos les interesaba, sobre todo a Sai que ahora mismo estaba muy confundido, después de ver al pelirrojo tan alterado. — Lo que pasó es que...
— No Ino — la interrumpió Temari — Yo asumiré la culpa.
— ¡¿Qué?!, por su puesto que no Temari yo también comparto la mitad de responsabilidad y lo sabes.
— ¿Ino de que estás hablando? — pregunto Sai a punto de entrar en una crisis existencial porque de repente comenzó a sentir que la historia a favor del pelirrojo era la cierta y no la que él conocía, lo que provocó que en su pecho apareciera una incertidumbre de saber si Ino, su Ino y el Kazekage habían o no tenido intimidad. (Nota de la autora: Pobre de Sai).
— Ya basta las dos — Shikamaru pronto intervino desviando la atención de todos allí e interrumpiendo la discusión de las rubias — Sería injusto que una de ustedes tomará toda la responsabilidad cuando yo soy el único culpable de todo — ambas mujeres abrieron los ojos, mientras que el pecho del moreno dio un vuelco mientras lo escuchaba confirmar la historia del Kage de Suna — Gaara como ya había dicho antes...Yo fui quien ideo el plan de mandarte a Ino — miro directamente a su cuñado — El caso denominado Tormenta de Arena fue el escenario perfecto para que mi compañera entrara en acción — bajo su mirada al suelo y continuo — por su puesto con la historia que yo mismo armé, la misma que se contó desde un principio y que no era del conocimiento del Hokage — un silencio incomodo inundo el lugar — Por lo tanto soy el autor intelectual de todo así que si de un castigo se habla, el único que debería recibirlo soy yo.
De repente su espalda se sintió fría, al igual que su sudor que ahora bajaba por su frente, su estómago se tensó y un gran vacío invadió su pecho, no podía creer lo que estaba escuchando. Maldita sea, significaba que él había hecho el ridículo al venir hasta aquí a reclamarle al pelirrojo cuando todo apuntaba a que la culpa había sido de Shikamaru...Y de la propia Ino ¡Mierda, Mierda y más mierda!.
— Con razón desde el principio aquella historia de que el Hokage te había mandado con tutora sexual se me hizo muy absurda — Gaara miro a Ino de reojo de molestia y ella al darse cuenta lo único que hizo fue tumbar su mirada afligida al piso. — Pero aun así, ¿Porque hacer eso? sin el permiso o conocimiento del Estado, sabían que era arriesgado y las consecuencias ni que se diga. — Continuo intentando sacarle una explicación a la rubia.
— Estábamos pensando en ti Gaara — Temari añadió antes de que Shikamaru volviera a abrir la boca, no iba a dejar que su futuro esposo cargara con problema solo — me uní al plan para protegerte del consejo — su mirada se altero un poco — era necesario que aprendieras a...–interrumpida–
— ¿¡A qué Temari!? — reclamó el pelirrojo — ¿Crees que soy demasiado ingenuo para no saber que es el sexo o el matrimonio? Me subestimas... Ya no soy un niño. — añadió expresando su molestia, captando la atención de Sai.
— Quería que aprendieras a amar — la Sabaku continuo y sus siguientes palabras dejaron callado a su hermano, puesto que con ''amar'' él y la rubia se miraron al instante al entender la referencia — No es lo mismo ser un hombre, que saber cuando realmente se quiere a una mujer y eso es lo que yo no quería para ti hermanito — se acerco lo suficientemente a él para tocarle una de sus mejillas — Mi objetivo siempre fue el que encontraras la felicidad — le sonrió tiernamente cuando las mirada se encontraron — Entiende que nunca me perdonaría que unieras tu vida con alguien que jamás te hará feliz.
— Temari...
— No Gaara... Estoy dispuesta a aceptar el castigo que sea por haber actuado de esa manera, pero créeme que habrá valido la pena porque ahora sé que encontraste — apuntó a Ino visualmente — a la compañera de tu vida.
Sus pupilas aguamarina se tensaron ante las palabras de su hermana. Se había conmovido por la forma de arriesgarse por su bienestar ¿Qué más amor materno podía pedir cuando tenía una hermana mayor como Temari?. Definitivamente no la podía dejar desprotegida, ni a Shikamaru quien sería su esposo y por supuesto a la mujer que amaba. — Me reuniré con el Hokage — dijo tomando la mano de su hermana suavemente — voy a intentar sacarlos de esto. — dijo llevando sus manos a sus cabellos recogidos con las 2 coletas para atraer su frente a sus labios y besar sutilmente — todo estará bien.
— Oh Gaara — dijo echándose a abrazar a su hermano — Gracias, gracias, gracias. — apretó un poco más su cuerpo con el de su hermano — eres el mejor. — La rubia y el Nara descambiaron sonrisas al ver el momento de los hermanos. Sin embargo sobraba una personita que no compartía en mismo sentimiento.
— Yo a un tengo una pregunta — la voz del artista se escuchó interrumpiendo el tierno momento. Todos se giraron a mirarlo, pero él únicamente tenía sus negras pupilas puestas en la rubia de vestimenta morada — Bijin-san...Quiero que seas sincera, por favor — la expresión en Ino cambio a neutra mientras abría su boquita mostrando un poco sus dientes — tuviste algo que ver con él (refiriéndose a Gaara) — por favor di que no, de otra forma dime que te obligaron, ¡miénteme! que en ese caso yo...–interrumpido–
— Sai... — ella habló — basta, estas actuando de una forma que no eres tú — se acerco unos cuantos pasitos — una de las razones por la cual me dijiste que te gustaba era por mi sinceridad ¿no es así? — las miradas estaban conectadas pero expresaban angustia, ansiedad y culpa — por eso, no me pidas que te mienta.— Ella cerró sus ojos lamentando tener que hablarle con la verdad, porque sabía que le dolería — ahhs.. Sai la verdad es que si, el Kazekage y yo hicimos el amor una y otra vez — en ese momento el varón sintió como si su corazón se detuviera — no me obligó nadie, fui yo quien se entregó por voluntad propia... — miro al pelirrojo de reojo — porque me enamoré y lo disfruté tanto.. — su rostro se puso serio aceptando lo que se le viniera encima, total se estaba desahogando frente al hombre que ella amaba y al que creyó amar — Por su puesto entenderé si en el futuro empiezas a odiarme, créeme que estas en todo tu derecho, sin embargo quiero disculparme — su rostro se torno triste de repente, dejando de mirar al moreno — lo siento tanto, Sai..
Al hombre no le quedo otra que quedarse callado, intentar esconder la mayor parte su rostro bajo su cabello y desear con todas sus fuerzas desparecer de aquel lugar. Sin embargo de repente sintió una mano posarse sobre uno de sus hombros, lo que hizo alzar la mirada de inmediato. — Viendo atrás, créeme que hubiese querido que las cosas no terminaran de esta forma, ya que sé como es amar a Ino, por lo tanto te pido que me golpes — la voz de Gaara entró en sus oídos, pero sus palabras resonaron en su alma.
— Gaara... — dijo Temari sin poder creer lo que escuchaba mientras Shikamaru la tomaba de los hombros cuidando de que no interviniera.
Ino llevo una de sus manos a su boca y la tapo mientras suspiraba y veía a los dos hombres de su vida en pleno drama. Un drama que estaba a favor de Gaara por sus ''llamativas'' y valientes acciones como hombre. Ya que no cualquiera tiene el valor suficiente para dar la cara y ponerse ante un rival.
— ¿Qué estás diciendo...? — Sai hablo casi titubeante, tampoco se esperaba algo así por parte del pelirrojo.
— Te estoy pidiendo que me golpes — dijo una vez más muy seguro de si mismo, retrocediendo unos cuantos pasos y abriendo los brazos para facilitarle el paso al moreno — es lo menos que puedo ofrecerte luego de haberte robado el amor de ella ¿no? — Sai chasqueo los dientes en un pequeño recaimiento de furia — anda que estas esperando, golpéame lo más fuerte que puedas, ¿O quieres que te dé motivos para hacerlo? — preguntó con el propósito de provocar al miembro nuevo del equipo 7. Sin embargo este seguía conteniéndose pero: — Ino ha sido mía muchas veces — Gaara empezó su amenaza de provocación obteniendo con éxito la atención de Sai — desde el primer día que piso mi casa la tuve entre mis brazos — continuo — ¡He tocado todo lo que quizás tu no pudiste!, — comenzó a alzar su voz — ¡He disfrutado de su aroma, su piel, sus besos y de su voz gritando mi nombre! — hubo silencio unos minutos y el chico de la piel extremadamente pálida comenzar a cerrar los puños — la he tenido hasta saciarme, pero aun así sigo teniéndola a la hora y en el lugar que yo quie...
— ¡YA BASTA! — en un pestañear de ojos, los puños del artista estaban sobre las mejillas del pelirrojo, repartiendo golpes en cada lado con ambas manos y para rematar un tercero chocó contra la mandíbula que fue capaz de hacer retroceder unos cuantos pasos a quien era era el hombre más poderoso de Sunagakure.
** No puede ser, incluso ha desactivado la armadura de Arena** — decía para así mismo Temari al ver a su hermano chocando contra la pared del pasillo luego del ataque del ex-raíz — ¡Gaara! — grito cuando la sangre que salía del rostro del pelirrojo llego a sus vistas, aunque los cabellos rojizos que se le había venido para delante intentaran cubrirlo.
**Oh no, esto no se ve bien, ha usado chakra más de lo normal en sus golpes** — Shikamaru pensó en intervenir al darse cuenta de la grave situación cuando el muchacho hizo hacía atrás su cabello revelando las consecuencias de los golpes.
— ¡Aun no he terminado! — gruño el ex-raíz yendo directo hacia el pelirrojo una vez más.
— ¡No!, Gaara debe reunirse con el Daimyo y el Hokage, ¡No debe tener más lesiones! — grito Temari mientras Shikamaru se maldecía al ver que Gaara no movía ni un dedo y al no alcanzarle el tiempo para hacer las posiciones de manos, Sin embargo:
— ¡Sai es suficiente! — Ino se interpuso entre Gaara y el artista — ¡Te han dicho que te detengas! — dijo firme, mirándolo directamente, extendiendo ambos brazos horizontalmente protegiendo al pelirrojo.
— Ino.. no, déjalo yo.. — Gaara intentó protestar mientras se pasaba la manga de su ropa por su boca, intentando limpiar la sangre que caía de la nariz y estaba en los labios.
— ¡No! — ella regaño sin mirarlo y manteniendo su mirada retante ante Sai — cuando vas a dejar de hacer cosas estúpidas, ¡No tenías que hacer esto, solo mírate!... ¡Te comportas como cavernícola! — Gaara abrió los ojos sorprendido al escuchar la voz casi quebrada de ella ¿Acaso estaba a punto de llorar?
— Sai... — Shikamaru también se acerco al varón, tomándolo de los hombros buscando calmarlo — No debes olvidar que es el Kazekage — también lo miro a los ojos — tiene reuniones pendientes con gente importante y sé que comprendes que no puede ir a esas reuniones con moretones ni mucho menos que su gente lo vea en ese estado — palmo su hombro — a lo que me refiero es que te puedes meter en un gran fastidio si sigues golpeándolo, ¿Entiendes?.
— Pero si él fue el que...
— Si ya se lo que dijo, pero entiende que te meterás en un verdadero lio si los fuertes mandos del gobierno se enteran que golpeaste a su Kazekage. — Continuo logrando hacer pensar a Sai quien luego desvió la mirada hacia el pelirrojo y ¡sorpresa! allí estaba ella, utilizando el jutsu médico, mientras la expresión en su bello rostro mostraba una evidente preocupación. Verlos así fue, lo que termino de destrozarle el corazón.
— Debo salir de aquí ahora Shikamaru — le dijo al cabeza de piña quitando la mirada de los dos ''tórtolos''. Se negaba a seguir presenciando actos de cariñitos entre Ino y el líder de Suna.
— Sai...
— No Shikamaru — dijo ya calmado — la situación por la que vine aquí se ha muerto — Hizo una mueca visual a la rubia.
— Te entiendo — Dijo el Nara dándose cuenta de la frustración del ninja artista — ¿Quieres que te acompañe hasta las puertas de Suna?
— ¿Que?, no, no quiero molestarte yo...
— Sai.. — regaño, haciéndole saber que no le haría caso.— después de ti — dijo guiándolo de vuelta por las escaleras.
...
— Gaara no seas terco, hay que verte esa nariz — dijo un molesta Temari, regañando a su hermano, por su terquedad de no querer revisarse.
— Que no mujer, estoy bien, esto no es nada — él respondió intentando levantarse ya que las dos rubias lo tenían en una esquina del pasillo intentando curarlo — Déjenme levantarme por favor, he dicho que estoy bien.
— Apenas pude detenerte el sangrado nasal, tengo que tratar el golpe, puedes estar lesionado. Gaara — Ino dijo molesta mirando al pelirrojo al igual que Temari — Como ninja medico te ordeno que no te muevas hasta que termine de sanarte.
— ¡Gaara! Gaara!... — Decía Kankuro viniendo a toda velocidad desde el otro lado del pasillo —¿Gaara?, ¡Oh cielo santo! — notó los golpes en el cara de su hermano y rápidamente olvidó lo estaba por decir — ¿Qué pasó?. — dijo ya exaltado acercándose y viendo como Ino estaba concentrada usando el ninjutsu medico en él.
— Sai lo golpeo... — Respondió la mayor de los hermanos.
— ¡¿Qué!?, ¡¿Cómo!? — pregunto con alteración — Gaara, ¿¡Como que te golpeo!? o mejor dicho ¡¿Te dejaste golpear por ese do-nadie!?.
— Cálmate, no me dejaste terminar — Temari intervino una vez más — Gaara ofreció su propia cara, él le pidió que lo golpeara como...–interrumpida–
— Basta de explicaciones Temari — dijo Gaara levantándose a pesar de las quejas de Ino por mantenerlo quieto — ¿Y bien Kankuro?..¿Qué me tienes sobre ese asunto?
— ¿Ehh?, ¿Qué? — mirada asesina de Gaara, no tenía tiempo para que lo mirara con anonadación por unos simples golpes que tenía en la cara — Ah, si este — el castaño cambio su rostro a serio — Respondí el mensaje, y por suerte no tardaron mucho en responder. — suspiro — Kakashi quiere recibirte lo antes posible, pero les dije que le avisaríamos luego. Ya sabes, por el asunto con el Daimyo y el viaje de tres días tanto de ida y vuelta...
— Lo del Daimyo puede esperar, lo más importante ahora es resolver el problema con Konoha, por lo tanto saldremos mañana mismo para allá.
— ¡Pero Gaara..!— intentó protestar Temari, ya que sabía que el tema del Daimyo no era algo que tomara a la ligera, sin embargo, el pelirrojo ya había tomado su decisión.
— Usare la arena para transportarnos y tomaremos la ruta que se ha tomado para la construcción del tren — miro a todos seriamente — Así únicamente nos tomara 12 horas cruzar el desierto y llegar a las fronteras de ambas partes, por lo tanto estaremos allá en 24 horas.
— Entonces llegaremos con el Hokage mañana por la noche. — dijo Kankuro
— Y la la reunión al día siguiente a primeras horas de la mañana — Gaara asintió ante las palabras de Temari — Sin embargo.. — miro a su hermano — ¿No crees que sería muy arriesgado?... Ósea el malgasto de Chakra..
Gaara sonrió en señal de despreocupación — En la guerra transporté a los Kages al campo de batalla final por 5 horas cuando mi base de chakra apenas se encontraba a la mitad, también ayude a Naruto mientras estaba en su lecho de muerte, sin mencionar las demás veces que he usado esta misma técnica para mi propio beneficio — se acerco a su hermana y puso una de sus manos en su hombro — esto para mi no es nada, Temari, no te preocupes.
— En ese entonces no hay que perder más tiempo — Ino se unió a la conversación, obteniendo las miradas de todos — hay que trabajar en esa cara. Ya que por nada del mundo debemos permitir que alguien vea al Kazekage de esa forma — dijo refiriéndose a los golpes por parte de Sai.
Gaara volteo a ver a sus hermanos — ¿Me veo tan mal? — pregunto ya que no creía que el ''artista'' haya sido capaz de causarle tanto daño. A lo cual ambos asintieron.
— vamos, vamos. — dijo Ino una vez más tomando al pelirrojo de un brazo.
— No es que debo ir a la oficina para..
— Lo dejamos en tus manos Ino — intervino Kankuro, Gaara lo miro — Yo iré a la oficina, deja todo en mis manos Gaara — dijo el castaño guiñándole un ojo a su hermano.
— Pero..
— Pero nada Gaara, ya oíste a Kankuro — también dijo Temari mientras empujaba al pelirrojo en dirección al pasillo de la habitaciones —¿Dónde quieres que te lo deje Ino? — preguntó y la rubia hizo una mueca hacía la propia habitación del varón.
— ¿Estas segura que puedes encargarte de esto? — Kankuro no estaba muy seguro — ¿No será mejor llevarlo al hospital?— Ino hizo caso omiso al comentario de Kankuro y siguió empujando al pelirrojo dentro de la habitación, dejando al castaño en ridículo — ¿Qué tal esta? — dijo de mala luego que la rubia le tirara la puerta cuando logró llevarse al pelirrojo — Ya se está tomando muy enserio el título de primera dama ¿O qué? y ¿Porque esa puerta está tirada?— decía sin poder creerlo y notando la puerta derribada en la habitación de la Yamanaka. xD
Entonces Temari tomo a su hermano de los hombros — Kankuro, relájate, ella es médico, solo está haciendo su trabajo — dijo logrando voltear al castaño al otro lado del pasillo. — ¿Qué te parece si vamos a la cocina? Hay unos buenos pasteles que compre la otra vez, podemos comer mientras te platico como estuvo lo de Sai.
— ¡Oh! es cierto — miro hacia todos lados — y hablando de eso no lo veo a él ni a Shikamaru.
— Shikamaru fue a acompañarlo hasta la salida de la aldea, el pobre no soportó estar ni un segundo más aquí cuando se enteró de la verdad.
— ¿Qué?
— Resulta que Sai era el novio ''oficial'' de Ino
— ¡¿Que?! — Kankuro abrió los ojos con sorpresa, no podía evitar sentir curiosidad — Entonces ella...
La rubia rio por la notoria curiosidad de su hermano por el tema (ejem chismosos xD) — Ay hermanito, la historia es algo divertida — dijo ya empezando a bajar las escaleras, mientras continuaba con el chisme.
...
Mientras tanto en su habitación, el pelirrojo se negaba a acatar las ordenes de Yamanaka — Gaara por favor, te estas portando como un bebé — se quejo ya el varón se había quedado en la puerta y no quería moverse de hay. — Recuéstate por favor, entiende que tienes hinchazón, el golpe fue muy fuerte...
— Todo esto lo hago por ti, pero tu no haces otra cosa que mentirme — él se mantuvo cruzado de brazos mirándola a ella al frente en dirección de su alcoba. Ahora fue ella quien giro su mirada a otro lado, no se esperaba que siguiera con el tema luego de lo que le había dicho a Temari hace unos minutos — ¿Crees que algo así lo voy a dejar pasar así como así? — siguió mientras la miraba cruzarse brazos — Pocas son las personas que me mienten y salen del problema como si nada.
La paciencia pronto se acabo y dijo — ¿Bueno y entonces que es lo que insinúas? — retó con la mirada — si estás enojado o algo por el estilo dime de una buena vez que no quieres que esté más aquí. — se mantuvo callado pero una pequeña mueca de sonrisa se noto entre sus labios lo cual hizo realmente molestar a la rubia (o algo así?) — Es todo, le diré a Kankuro que llame a alguien del hospital — dijo con intenciones de salir de la habitación pero cuando pasó a lado del varón este la detuvo agarrándola del brazo, usando la fuerza suficiente para arrastrarla a la pared y aprisionarla igual a como estaban antes de que el chico de las pintura apareciera.
— ¡Suéltame! ¡Qué te pasa!, !Eres un bruto! — decía con la respiración agitada luego del movimiento brusco y por sentir el cuerpo del pelirrojo aplastándola.
— ¿Es así como reaccionaras en cada discusión? — apretó más las muñecas de la chica, puesto que las tenía aferradas contra la pared, mientras las sujetaba con sus propias manos así — veo que tu carácter irritante no ha cambiado mucho.
— ¿¡AJA!? y como quieres que reaccione.. — lo encaró, aunque sus rostros solo estuvieran a centímetros de distancia — No soy de esas mujercitas que se quedan calladas mientras el marido les grita y mucho menos tengo la paciencia para esperar que se te pasé el coraje. — suspiro — tampoco estoy manca ni soy tonta, sabré como defenderme ya que no me he olvidado de lo que hice ¿Ok?.
— ¿Acaso yo grite? — decía mientras sentía la irregular respiración de la rubia cerca de su mandíbula. — únicamente te estoy invitando a reflexionar sobre lo que hiciste, mentirle a un Kage puede resultar alta traición.
— ¿Ah si?, pues no entiendo de que te quejas, muy bien que disfrutaste cogiéndome, Kazekage-sama.
Un hombre, un líder fácilmente podría reaccionar negativamente ante tal imprudencia por parte de una fémina, no solo por cómo le hablaba sino porque le había mentido y él era Gaara del Desierto, dueño de una reputación mortífera que aunque actualmente se encontraba ''inactiva'' no significaba que la haya perdido. Eso lo había demostrado en su reciente altercado con los hermanos Etoro y Metoro Konjiki.
Pero venga, tenía que aceptar que esta parte de la rubia era la que más le gustaba, él era un hombre serio, correcto, dominante y lo menos que quería, era una mujer sumisa que se sometiera todas sus demandas. Para su suerte, la rubia no era de esas, ella era una mujer con carácter, un reto y él amaba aquello, por eso, Ino Yamanaka era tan perfecta para él, teniendo todas las virtudes que esperaba de una mujer: Sexy, con amor y olor a flores, bonita y con carácter explosivo, toda una hembra que lo haría disfrutar mientras intentará ''domarla''.
— Hmp — una pequeña sonrisa se le dibujo en el rostro antes de soltarla.
— ¿Qué fue eso?. — preguntó confundida
— Estaba probándote — ahora él comenzó a caminar hacia la cama — después de todo soy el Kazekage y es mi deber dar aunque sea un pequeño escarmiento a aquellos imprudentes — al llegar a su lecho se hecho encima rápidamente, poniendo una de sus manos detrás de su cabeza, cruzando una de sus piernas mientras miraba de vuelta a la mujer — además, sé que Kakashi les tendrá una sanción aunque yo intervenga.
Ino se cruzo de brazos mientras movía un poco su cadera — ¿Entonces lo que le dijiste a tu hermana no es cierto?
— Yo estoy hablando por Suna, ella pronto será una Kunoichi de la Hoja y lo pase allá ya no será mi responsabilidad ¿no? — cerro los ojos — lo que hicieron es algo serio y ustedes no saldrán con las manos lavadas tan fácil ¿ah? — suspiro casi expresando somnolencia — por lo menos los deben castigar limpiando los baños públicos, en vez de la expulsión, ejecución o la retiración del título de Shinobi.
— En este momento no se si halagar el buen líder que eres o darte una bofetada por no hacer nada por la mujer que se entregó a ti a pesar de las ''dificultades'',¡Tanuki traicionero!.
— Ah bueno si lo dices así, volveré a pensarlo. — seguía con los ojos cerrados.
— AH pues entonces no intervendré más en tu rostro — hizo una reverencia pero en forma de burla — con su permiso Kazekage de las futuras mejillas de globo, este médico se va.
— Que ni se te ocurra. — la arena salió en forma de bala bloqueando la perilla de la puerta evitando que la chica pudiera salir. — Te ofreciste para eso desde el principio ¿no?.
Ahora puso sus manos en su cintura — ¡Si!, eso fue antes de que te pusieras tan...— la arena volvió a salir, pero está vez tomo a la rubia por el abdomen y luego la arrastró a la cama colocándola encima del varón, donde ambos rostros casi chocaron — ¡Oh!, tu cavernícola!, deja de tratarme de esa forma. — se quejo mientras sus ojos se pegaban en los labios del hombre que estaban a centímetros de lo suyos. — acuérdate... que soy una dama, bruto.
Gaara en ese instante abrió los ojos, y vio el bello rostro de su mujer encima suyo, su ojos, sus labios su rubor de mejillas, su olor y unos cuantos de mechones dorados que caían sobre si como cascada y claro sin mencionar el resto de su cuerpo 7w7. — Una dama que se ve realmente hermosa cuando se enoja. — dijo antes de traerla más a el y besarla, retomando el beso que les interrumpieron.
No perdió más tiempo y la envolvió en sus brazos rodeándola tras la espalda aprovechando tenerla encima mientras ella comenzaba a corresponderle subiendo sus manos hacia el rostro para profundizar el beso y disfrutar la miel que aquellos brindaba.
Oh si, por su parte estaba disfrutando que su hombre por fin (otra vez) la estuviera tocando, una de sus manos había descendido a su pierna debajo de su falda y la estaba acariciando mientras ella sentía las heridas de Gaara en sus labios producto del golpe de hace rato, pero aun así el gusto de besar, morder los labios del pelirrojo no cambiaron, seguía volviéndose loca con cada movimiento, pero sin embargo y aunque no quería, tenía que resolver un problemita:
— Gaara espera.. — ella de pronto rompió lo que muy bien podríamos llamar el descambio de saliva.
— ¿Uhm?
— Antes tengo que tratar tus mejillas... se te puede inflamar.
— Que remedio — dijo de mala gana mientras pensaba que últimamente ''algo'' interrumpía lo que ya pudiera estar siendo un buen sexo. — ¿Quieres que me recueste por completo? o...
— No, no — ella interrumpió de repente (otra vez) — tengo una idea, — dijo mientras salía de la cama, directo a la salida, dejando a un pelirrojo ''un poco'' entusiasmado.
...
— ¡¿CÓMO?! — La morena gruño indignada, descargando toda su furia sobre una pequeña y antigua mesita de sala luego de escuchar lo que el anciano le estaba diciendo — ¿Ósea que estoy fuera de la jugada?. — preguntó en toda su frustración.
— Shijima, Shijima — dijo negando con la cabeza — después de haber conocido a esta chica Yamanaka, comprendí que tu no tenías oportunidad de competir con ella. — miro como la chica de las gafas lo miraba con una evidente molestia — aceptemos, acepta que Gaara no voltearía ni a mirarte.
— ¿Y cómo estas tan seguro de que la tal Lianette si te servirá?.
— Lady Lianette es una mujer bella, eso te lo aseguro, a diferencia de su padre desde pequeña se mantuvo, hermosa, y para tu mala suerte y quizás también para Yamanaka Ino, ella además de ser bella, tiene etiqueta y sabe comportarse como toda una dama de sociedad, es la mujer correcta e indicada para el Kazekage de esta época.
— Pero no es justo, tu me prometiste que...–interrumpida–
— Yo quería y aun quiero que Gaara nos dé un heredero para que el primogénito de su hermana no nos perjudique en el futuro, también lo hago por mantener el linaje de Rasa, sin embargo — camino hacia la chica, a encararla e intimidarla, con su mirada y tono de voz mortífero.— Nunca dije que tú serías nuestro único boleto de victoria querida. — Sonrió con malicia, burlándose de la triste cara de la morena — mientras sea una mujer del país o de Suna lo demás no importa, además al ser la hija del Daimyo, Gaara no tiene escapatoria. — dijo y a continuación daba una carcajada de santificación, mientras salía de su ''apartamento'', puesto le habían informado que habría junta de último momento, antes de que la mujer llegara a molestarlo.
Shijima se quedó dentro de la habitación, con su rostro escondido con su cabello que caía hacia delante mientras las lágrimas empezaron hacerse presente. Se sentía furiosa consigo misma por haber pensado y confiado en los consejeros que el mismísimo Kazekage clasificaba como traicioneros,— **Shijima eres una tonta, ¡Como permitiste que te usarán de esa manera! has perdido todo, lo has perdido a él.. **.
...
— He vuelto — dijo entrando con ciertas cosas que traía en las manos —perdón por el retraso — ella dijo viendo solo de reojo al pelirrojo, mientras caminaba en sentido contrario a donde él estaba.
Gaara miro intrigado a la chica caminar hacia la otra parte de su habitación, había podido ver que de sus manos colgaban lo que pudo denominar como ramas de manzanillas y ciertos frasquitos transparentes con un líquido amarillo, lo demás no pudo identificar — Ino... ¿A donde...–interrumpido–
— Puedes venir por favor. — ella llamó en voz alta, por lo que la enorme habitación se inundo con su voz.
Obediente, se levanto de la cama y caminó en dirección diagonal, directo a la otra parte de la habitación. Al llegar al segundo cuarto, todo estaba normal, su escritorio, sus muebles, y su closet. Entonces su mirada giro hacia delante, como a 1 metro donde estaba otra puerta que estaba abierta, dándole a ver que ella estaba en el cuarto de baño.
— ¿Ino? — dijo asomándose en el marco de la puerta de su baño, y sí, ahí estaba ella, dándole la espalda, frente a la tina, preparando algo en el agua.
— El hecho de que esto controle la temperatura del agua nos ahorrara problemas — dijo sin voltear a verlo, por lo que era obvio que ya se había percatado de su presencia. Así que comenzó a acercarse.
— ¿Qué estás haciendo? — preguntó luego de ver como ella ponía manzanilla en el agua con una mano y con otra el misterioso liquido amarillo de los frasquitos que vio hace unos momentos.
— Normalmente suelo bañarme en agua de lavanda cuando estoy estresada — respondió mientras seguía en la preparación del agua, sin verlo aun, cosa contraria en él ya que la mirada directamente desde su costado derecho. — Pero lamentablemente en el hospital solo tenían manzanilla. — suspiro — es lo casi lo mismo así que no importa.
— ¿Si?, pero no entiendo, ¿Vas a tomar un baño ahora?.
Ahora si las pupilas de la rubia giraron hacia él, mientras en sus labios se dibujaba una sonrisa con algo de malicia — Oh mi querido — subió su mano a la cara del pelirrojo, tocando rápidamente una de sus mejillas — Serás tú quien va a meterse en la tina.
Las inexistentes cejas del varón se alzaron como reacción — ¿Qué? — dijo mientras la veía una vez más alejándose, yéndose del baño.
— Comience a desvestirse por favor, hay que aprovechar que el agua este tibia — dijo ya desde afuera.
— Pero mi próxima ducha es hasta la noche — ella volvió a entrar al cuarto de baño y los ojos del varón se posaron ahora en la tela negra que ella traía.
— Escucha.. — se paró frente a él — esto solo será un remojón de 30 minutos o menos ¿vale? — llevo sus manos al los botones del blusón conchevino del varón — esto es un ''remedio'' que ayudará a mi ninjutsu medico mientras trato las consecuencias del golpe.
El llevo su mano a las de la rubia, deteniendo sus intenciones de desnudarlo — ¿Un remedio? — preguntó sonriendo divertido mientras la miraba con algo de sarcasmo — ¿Es tu mejor forma de decirme que quieres que lo hagamos una vez más aquí en mi baño?.
Las mejillas de Ino rápidamente se tiñeron de rojo mientras adoptaba reacción de ofendimiento. — Ay por favor, escucha nomas lo que estás diciendo.. — dijo girando su rostro a otra dirección mientras se cruzaba de brazos.
— En casó de que este equivocado ¿Y ese trapo qué?, también es parte del ''remedio''. — El tono que usó esta vez fue casi burlón.
— Le daré una última oportunidad para entre en la tina y me deje hacer mi trabajo, — se giró de espaldas — no desperdicie más tiempo por favor.
Gaara sonrió , antes de decidir seguirle el juego a la rubia, que por su puesto era bastante obvio. Minutos después ella miro de reojo hacia atrás cuando escucho el agua, dándole la señal de que él ya estaba dentro de la Tina — Bien ¿ahora qué?, ¿Comienzo a lavarme la cara?.
— De hecho tiene que cerrar los ojos un momento — se giró de vuelta a él, pero manteniendo sus ojos a la altura del rostro, cuidando de que no siguiera pensando mal — sugiero que intente relajarse ¿de acuerdo? — se agacho a la altura de la bañera a uno de los costados — lo que se quiere es que su piel se suavice, así calmare los nervios de su nariz y le relajare los músculos frontales de la encía y evitaremos la hinchazón. — le mostró una vez más la tela negra — si no puede hacerlo, tenga.
— No, — aparto la tela — no necesito eso para relajarme.
— Gaara...
— ¿Dejemos de jugar quieres? — la tomo de la muñeca y la atrajo a su rostro — Sé que estás haciendo esto para...–interrumpido–
— Mañana iremos a Konoha, y quizás sea la última vez que nos veamos — lo miro suplicante — déjame hacer algo bueno por ti aunque sea por última vez.
— Ino... — soltó su mano y luego la dirigió a la mandíbula para acariciarla — No voy a renunciar a ti.
— ¿Qué hay de la hija del señor feudal? — aunque ella no quería tocar ese tema, tuvo que preguntar ya que ¿Cómo lidiar con un amor que ahora estaba más difícil de consumar? — Debes saber muy bien que la situación se volvió más complicada.
— Creí que ya habías entendido que te amo — su tono de voz cambio a neutro y su rostro entro en nada de expresiones — no me importa si tengo que pelear con el Daimyo de este país — ambos se miraron con seriedad. — No pienso perderte, me niego..
— Y yo no permitiré que hagas una tontería que amenace tu título — ella respondió eufórica. — Por lo tanto es mejor que te lo diga una vez más ya que veo que tu tampoco has entendido — lo encaró — en caso de que la abdicación sea inevitable la única forma que servirá para detenerla es...
Él llevo su dedo índice a los labios de la rubia consiguiendo callarla — Lo sé, por lo tanto te prometo que haré lo posible para arreglar las cosas de otro modo — una vez más acaricio la piel de su mujer— ya que me niego a tener hijos con otra que no seas tu. Así que ten por seguro que tendré un plan para que las cosas no terminen como tu piensas...Lo prometo.
— Gaara yo...–interrumpida y sonrojada.–
— Basta de charla — sonrió — te necesito ahora.
La mejillas de Ino se dilataron mientras sonreía con el comentario, que por su puesto estaba dispuesto a complacer — Esta bien, pero cierra los ojos.
— ¿Por qué? — él seguía cuestionando esa parte — ya no tienes nada que ocultarme.
— No, pero será divertido — rodeo la bañera hasta llegar por detrás de la cabeza del varón — tu confía en mi. — dijo rodeaba la tela en el rostro del pelirrojo, tapando sus ojos. — la manzanilla, el agua y el extracto de kuva (el líquido amarillo) te relajarán, de lo demás deja que me encargue yo.
— Supongo que ya no haré objeciones. — dijo mientras arregostaba su cabeza contra el soporte de la bañera e Ino proseguía a empezar con el ninjutsu médico.
Su cuerpo comenzó a dejarse llevar con el movimiento del agua mientras sentía el cálido toque de la mujer sobre su rostro remojando sus cachetes por un lado y por el otro la atención del chakra calentar la piel que rodeaba su cavidad nasal, en su apogeo por calmar los desaires que el golpe de Sai le había provocado.
Se mantuvo así unos cuantos minutos más mientras dejaba su cuerpo en manos del agua que ciertamente relajaba todas las partes de sus músculos. A decir verdad había encontrado la relajación absoluta, sin embargo pronto dejó de sentir las manos de la rubia. — ¿Ino? — llamo pero nadie contestaba — ¿Ya has terminado? — una vez mas no obtuvo respuesta — voy a quitarme esto — dijo ya inquietado por el silencio de la rubia. Llevó sus manos detrás de su cabeza para deshacer el nudo que tenía sus ojos bajo la tela negra y una vez que lo logró y sus pupilas recuperaron la orientación, la imagen que se proyectó frente a él lo ataco de inmediato.
Allí estaba ella, en la otra esquina superior de la bañera, frente a sus ojos, completamente desnuda, con una mirada coqueta y risa juguetona, toda lista para entrar junto a él en aquella ''mágica laguna'' con olor a manzanilla. — ¿Cómo es posible que sigas poniendo esa cara de bobo al verme? — dijo mientras metía una de sus piernas dentro de la tina.
— Es que aun no supero, — decía mientras la veía acercarse más y más mientras recogía su cabellera de oro en una coleta, como lo solía hacer en el pasado. — lo hermosa que eres.
Ino sonrió aceptando el piropo, antes de irse encima del varón, antes de sentarse sobre la parte superior de la ingle y agacharse hasta la altura de su rostro.— Lo mismo digo de ti — tomó su rostro de ambos lados para verse uno al otro directamente — eres el único capaz de hacerme vibrar con un solo toque — dijo acercando lentamente sus labios a los de él, saboreando en pequeños pero peligrosos toquecitos, casi parecía que ambos apenas se rosaban, pero no era así.
Gaara, comenzó a rodear su cintura con sus fuertes brazos, envolviéndola, aprisionándola contra sí mismo, mientras sus labios se unían en un movimiento inocente imitando al del agua que corría por el cuerpo de ambos. Ella pronto soltó el rostro de su hombre y estiro sus brazos para sujetarse contra la tina dándole señales visuales al pelirrojo quien ahora tenía los hermosos pechos de su mujer a la altura de su verde mirada.
Su cuerpo se tiro un poco hacia atrás, abriendo un poco más las piernas, con ayuda del varón que sujeto con fuerza la cadera de la chica para que no se desviará del camino, o mejor dicho de su objetivo. — Ahhh..— un sensual gemido salió de su boquita rosada cuando sintió aquella cosa rígida, grande y palpitante invadir su templo vaginal.
Kami-sama, no sabía cuánto tiempo había pasado desde la última vez que lo hicieron, pero venga, ¿Cómo era posible que este hombre la volviera tan loca?, apenas lo bueno estaba comenzando, pero su interior ya estaba contraído, desatado que por un momento creyó que terminaría muy rápido. — ¡Ahhh! — un grito se le escapo al sentir como el varón la nalgueaba lo suficientemente fuerte para levantar el agua a un costado de su muslo derecho y hacerla brincar teniéndolo dentro. — No tenías que hacer eso, que te pasa... — reclamo trayendo su rostro hacía él quien por cierto se encontraba como todo un bebé prendido, en medio de esos dos hermosos, suaves y voluptuosos melones, como se notaba que estaba disfrutándolo. — Eres un bruto.
— Solo quise ayudarte — dijo sonriendo casi con malicia — ¿O prefieres que sea yo quien cabalgue entre tus piernas?.
Ino casi soltó una carcajada, oírlo hablar de esa manera. Le gustaba pero no dejaba de sorprenderla. Quien diría que este era el mismo hombre del que se decía ser el más virgen en todos los asuntos que tenían que ver con temas sexuales. — ¿Te das cuenta de cómo estas hablando? — se mordió el labio mientras comenzaba a mover su cadera de arriba abajo, empezando la masturbación, pero claro, lentamente, tenía tantas ganas de ver al pelirrojo suspirar de placer. — Si tus hermanos o alguien de la aldea te escuchara quizás dirían que no eres tu mismo.
— ¿ Y eso importa ahora? — dijo casi entre suspiros, la rubia estaba comenzando a moverse más rápido y por su puesto lo estaba disfrutando tanto
— Talvez no... — ella una vez más se echó para atrás, con el objetivo de estar frente a frente con el hombre que ahora mismo estaba ''montando'' — pero aun así me parece curioso — rio divertida mientras llevaba sus labios al cuello del varón, dejando rápidamente un camino de besos húmedos que fácilmente se confundían con el agua que estaba sobre sus cuerpos.
— Ahhh.. — Finalmente lo que estaba esperado había pasado, el gemido ronco del varón fue música para sus oídos, porque sabía que la auto-penetración que ella estaba empleando iba de maravilla ¡Y que buena idea había tenido!. El sexo en un jacuzzi siempre fue una de sus fantasías sexuales favoritas, claro que esto era diferente, pero tampoco estaba nada mal. Le encantaba sentirse dominante montando a su hombre.
Sin embargo, aquello le duró poco. Gaara de pronto la tomo de la cadera con ambas manos, poniendo fuerza para lograr levantarse y quitársela de encima, claro pero sin dejar de penetrarla. — Auch... !Ahhh! — ella se quejo por el brusco movimiento, ¿Cómo podía hacerle eso estando en su interior? — Bruto...— decía mientras era incitada por el pelirrojo a enrollar sus piernas en la cadera de él, aprovechando que la tenía cargada.
— Basta de juegos de niños — dijo saliendo de la tina, del baño cargando a su mujer mientras ambas caderas se balanceaban sin perder el acto sexual. Ino se aferro fuerte de la espalda de su Kage, rodeando el cuello del mismo con sus brazos mientras se retorcía por la penetración mientras él la trasladaba a alguna otra parte de la habitación.
Pronto sintió como él la bajaba, su cuerpo estuvo entonces sobre las suaves sabanas de la cama y su hombre encima de ella comenzando a embestirla con fuerza y por consiguiente sacándole sonoros gemidos con cada movimiento, sin importarles el agua que escurría por sus cuerpos, ni siquiera si los escuchaban,
En ese momento su único objetivo era hacerle el amor a su mujer, recorrerla entera con sus labios, apretarla, penetrarla cada vez más profundo, con ''un poquito'' más de fuerza, no le importaba si ella lo lastimara, podía morderlo, rasgarlo lo que quisiera con tal de poseerla como ninguna otra vez.
— Ah, Gaa-Gaara.. — ella gimió en su oído, mientras le acariciaba los cabellos con una mano y con la otra se prendía con todo y garras del hombro del mismo tratando de no perder el control ante tal salvaje movimiento que ahorra remecía la fuerte madera de la elegante alcoba del pelirrojo. — Gaa-Gaara..Ah, Ah... — apenas las palabras le salían de la boca, estaba tan encendida y sorprendida por la forma en que el varón la estaba poseyendo, definitivamente este era quizás uno de los lados que él no le había mostrado y por ¡Kami-sama!, le encantaba esta forma tan salvaje del pelirrojo.
— Ahhhh... — el gemido final por parte del varón pronto llegó y consigo el alcance del orgasmo. Había logrado llenarla con su esencia por completo y esto claro que representaba un buen trabajo de su parte. Total, ahora solo faltaba comprobar si esa misma noche lograba darle en el blanco. (me dicen si entendieron esa referencia xD)
— Uhm.. — ella sonrió luego de verlo desplomarse a su costado boca abajo — ¿Qué pasó? — pregunto casi burlándose — ¿Eso es todo?. — Claramente ella aun no estaba satisfecha.
— No me tientes demonio — dijo con los ojos cerrados, intentando recuperar su respiración.
Una sonrisa más apareció en su rostro — tranquilo estaba bromeando — decía mientras sacaba la cobija menos gruesa para cubrirse ambos, mientras se giraba hacia él, subiéndose un poco en su espalda. — Eres increíble — beso sobre el hombro — pero aun así quiero que me prometas que repetirás esta misma dosis.
— Suenas muy pervertida. — sonrió en medio de una eminente somnolencia, ¿realmente estaba cansando?.
— ¿Dormirás, enserio?.
— Mañana será un día bastante cansando, hay que aprovechar ¿no?
— Apenas son las tres de la tarde, estas exagerando.
Él se giro a lo contrario de su posición y atrajo a la mujer hacía su pecho, recostándola sobre su fuerte brazo — Así esta aun mejor — toqueteo suave el hombro de ella — contigo aquí podría dormir para siempre.
Ella comenzó a acurrucarse — Ah bueno, siendo así la cosa empieza a cambiar — movió su cabeza sobre el lado del corazón de su hombre y se dispuso a cerrar sus ojos junto con él, sin darse cuenta que el sueño también se la cogería después de todo.
...
— He llagado Temari — Dijo un Kankuro, con una cara no muy alegre llegando a la casa.
— Voy en un momento — la voz de su hermana se escuchó desde la cocina, el castaño suspiro como si estuviera bastante cansado y se dirigió a los muebles ignorando por completo a su futuro cuñado quien también estaba allí.
— Te vez terrible — dijo Nara llamando la atención del titerista mientras este se tiraba en el mueble más largo de la sala, de boca abajo. — ¿No has podido con tus 5 minutos como Kazekage? — preguntó usando cierto tono burlón en sus palabras.
— El consejo no está de acuerdo con que Gaara salga de la aldea — respondió el castaño con flojera mientras su cabeza seguía hundida en los grandes y elegantes cojines. — Cuando llegué, mágicamente todooo el maldito grupo de ancianos ya estaba enterado del asunto con la hija del señor feudal y de Ino...El entrometido Joseki se nos adelantó y por alguna razón ha obtenido el mayor respaldo de los consejeros.
Shikamaru quien estaba en el mueble diagonal al de Kankuro, pronto dejo de cruzar las piernas y adopto una posición más seria después de lo que había escuchado. — Y... — lo miro en neutro — ¿Lograste controlar la situación?.
Kankuro incorporo nuevamente su cuerpo y se sentó correctamente dándole ahora si, su vista a su cuñado — por suerte se trata de una situación con ambos líderes de las aldeas — sonrió victorioso — Baki me ayudó a conseguir una respuesta unánime, así que Gaara podrá salir siempre y cuando llegue antes de su reunión con la tal Lianette.
— Oh menos mal, por un momento creí que nos habíamos metido en más problemas — dijo el varón con su típico tono flojo.
— ¡Oye con quien crees que estás hablando! — gruño el castaño al sentir que el cabeza de piña desconfiaba de su habilidad como líder.
— Bien, todo está listo para la merienda de está tarde — dijo Temari apareciendo en la sala de estar — Ahora si Kankuro, ¿Cómo te fue con el consejo?
El castaño ignoro a su hermana mientras se cruzaba de brazos y miraba hacia otro lado, claramente había entrado en un berrinche por el comentario de Shikamaru. xD.
En fin, las horas comenzaron a pasar, la noche había caído y todos ya estaban en sus habitaciones puesto que les tocaba madrugar al siguiente día. Ino bajo de su habitación alrededor de las 8:00 pm en busca de comida para ella y la de su casi marido quien aun dormía, como Dios lo trajo, tapado únicamente con las sabanas.
Para su satisfacción, Temari había preparado unas de las comidas mas populares de Suna que alguna ocasión había probado, esta se trataba de la deliciosa ensalada de pollo con verduras acompañada con arroz. — Oh Temari, te pasaste — dijo al darse cuenta que la rubia de las cuatro coletas les había dejado apartado para los dos.
Pronto subió de vuelta a la habitación del pelirrojo con un charol en mano que sostenía todos los alimentos. — Gaara despierta, mira lo que traigo. — dijo llegando a la cama.
Él abrió sus ojos con pesadez mientras procedía a sentarse para atender a la rubia que por cierto apenas notaba que únicamente traía puesto su buzón conchevino, con los 4 cuatro primeros botones desabrochados dejando al aire una buena vista de sus preciosos senos. — No puedes andar por ahí de esa forma — le dijo cuando ella se sentó de frente, acercando más los alimentos.
Ella reaccionó sonriendo halagada ante los celos del pelirrojo — Ay por favor ni que anduviera fuera de la casa.— Gaara clavó su mirada inquietante en ella en respuesta de que aun así, no debía hacerlo, porque era suya y no le gustaba la idea de que alguien la viera media desnuda, ni quiera su hermano y el amigo de ella de toda la vida Shikamaru. — Ay mi vida — se abalanzo a él, tomándolo de la mandíbula, dándole un besito rápido en sus labios aunque sus cachetes estuvieran llenos de comida, a ella le seguía pareciendo hermoso. — No sabes — besito — como me gusta,.. — besito — que te comportes,.. — besito — de esa manera, — besito — tan protectora — sonó el pegar de sus labios en el último ''besito''.
Con plato en mano y disfrutando de la que quizás era la última comida por parte de su hermana, se tiró hacia atrás sobre el montón de almohadas que tenía su cama mientras veía a su mujer también empezar a comer sin dejar de pensar en lo que haría una vez estando frente a la hija del Daimyo. Aunque no lo demostraba, si estaba preocupado ya que ''rechazarla'' no sería tan fácil y de verdad quería, amaba a Ino, por lo tanto tenía que pensar muy bien en como resolver el problema para de una vez por todas hacer a Yamanaka su esposa.
— ¿Cariño? — la voz de ella pronto lo sacó de sus pensamientos, subiendo su mirada — ¿Estas bien?.
— ¿Yo? — volvió a meterse una buena porción de comida en su boca, para despistarla — Si, si.. todo está bien — decía mientras masticaba.
Ella rio al verlo actuar de esa manera mientras proseguía a seguir ingiriendo los alimentos ignorando lo que por un momento creyó que era algún tipo de crisis existencial del pelirrojo. Este, suspiro luego aliviado cuando ella dejo de mirarlo ya que por un momento podía a permitir que se diera cuenta de su preocupación.
Los platos pronto volvieron sobre el charol una vez que ambos terminaron con la comida. Ino aun estaba ingiriendo el jugo de uvas que había acompañado el pesado arroz y la ensalada de pollo, mientras el pelirrojo intentaba envolverse en las sabanas — ¿Qué estás haciendo? — pregunto Ino luego de terminar con el jugo.
— Haré unas cuantas lagartijas antes de volver a la cama, dormirse con el estómago lleno puede ser dañino sabes. — respondió aun intentando salir de la cama.
Ella se mordió sus labios al enterarse del secreto tras el infartante cuerpo de su Kage — Cariño espera — dijo agarrando el pedazo de sabana que cubría el abdomen del varón mientras este volteaba a mirarla — Tienes razón con eso de bajar la comida — llevo sus dedos de la sabana a la parte baja de Gaara — pero no necesariamente tenemos que hacer el típico ejercicio — le dedico una mirada que mezclaba algo de malicia y provocación al mismo tiempo.
Este por su puesto no tardo en entender la referencia de la rubia y prosiguió a regresar dentro de la cama, atrayéndola nuevamente debajo de su cuerpo, entrando sobre sus piernas una vez más, penetrándola de manera sutil, arrancándole consiguientemente sonoros gemidos con cada embestida mientras un beso lleno de lujuria se desataba junto al acto sexual de ambos, quienes ahora se disfrutaban por segunda vez (en el día) chocando y acariciando sus cuerpos satisfaciendo sus deseos que demandaban sus hormonas sin preocuparse por el tiempo, ya que sabían que tendrían toda una noche para hacer el amor.
.
.
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Continuará.
-Momento de respuestas de la Autora-
Perdón por haberlos abandonado mucho tiempo, pero es que con lo que ha estado pasado en todo el mundo, es normal querer estar con la familia en estos momentos tan duros, y la verdad es que tampoco había tenido cabeza para escribir.
Pero en fin, espero que todos estén bien, y que se estén cuidando bien .
Si he leído sus comentarios y realmente me alegra que os este gustando esta pequeña historia.
Realmente muchas Gracias. Reitero, por favor cuídense mucho.
Nos estamos leyendo en los próximos días con la conti (Ahora si prometo no volver a desaparecerme)
—Saluditos!
