Este fic participa en el minireto de enero para La Copa de la Casa 2018-19 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black

Beteado por Miss Lefroy Fraser

Resumen: A Susan Bones siempre le había gustado la ambivalencia de Blaise Zabini. Su neutralidad aparente. Y todo hubiera estado bien entre ellos si tan sólo él no hubiera tomado partido.

Personajes: Susan Bones / Blaise Zabini


Ambivalente

His crown lid up the way as we moved slowly,
pass the wondering eyes of the ones that were left behind.
Though far away, though far away, though far away,
we're still the same, we're still the same, we're still the same.

King and Lionheart, Of Monsters and Men


De Blaise Zabini siempre le había gustado su ambivalencia. (También su espalda, pero eso no era lo importante). Su aparente neutralidad. Los huevos que tenía para atreverse a despreciar a Harry y al gobierno que había construido, pero para desmarcarse de la lucha de Tom Riddle. La manera en la que defendía las tradiciones mágicas de toda la vida, sin llamar demasiado la atención, sin oponerse demasiado a las ideas de Harry Potter sobre la superioridad de la magia.

Blaise Zabini era el pecado de Susan Bones.

Y siempre había estado bien.

Hasta ese momento, que se encontraban separados por los barrotes de una celda de Azkaban.

—¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué… por qué lo escondiste? —preguntó Susan.

Blaise la miró y Susan lo admiró por intentar mantener la tranquilidad en aquella prisión tan llena de dementores.

—Es mi amigo —fue lo único que dijo.

—¡Te acusan de cómplice de los caballeros de Walpurgis, estúpido!

—Es mi amigo —repitió Blaise y no dijo nada más.

Habían atrapado a Draco Malfoy en su casa. Miembro de los caballeros de Walpurgis, los revolucionarios que luchaban por la libertad, que aseguraban que la segregación con los muggles era la mejor idea, que de ese modo los protegerían de los horrores del mundo mágico.

—¡Nunca creí que los apoyaras!

—¡¿Y qué sabes tú de mí?! —le espetó Blaise, aferrándose a los barrotes—. ¡Nunca me preguntaste! ¡Y a Draco tampoco nadie le preguntó nada! ¡Íbamos a mantenernos alejados de toda esta mierda…!

—¡Pero creen en esos ideales! ¡Defienden a los caballeros de Walpurgis! ¡Se codean con revolucionarios!

—¡¿Y qué?! No soy uno de ellos, Susan, no te equivoques —le dijo con todo el rencor que pudo—. Y Draco tampoco lo sería si tu estúpido bando no lo hubiera empujado hacia allá, si no…

—El Winzengamot va a pedir diez años. Quieren hacer un ejemplo contigo.

—¿Y Draco? —Susan detectó algo que no había oído en la voz de Blaise: pánico.

—No sé. Más de veinte. Él tiene… ya sabes, la marca de los caballeros.

—Susan… —suplicó Blaise. Estiró un brazo que salió entre los barrotes—. Te quiero. Susan. Te quiero. Te juro que te quiero.

Ella sintió que empezaba a llorar.

—Yo te hubiera querido siempre, estúpido.

Se dio la vuelta y empezó a caminar. Todo se había arruinado. Lo último que oyó fue una súplica desesperada.

—¡Susan! ¡No me olvides!


Palabras: 400.

1) No es secreto que me gusta mucho la pareja de Blaise/Susan. La historia transcurre tras la guerra (Harry Potter, el malo de esta versión, la ganó).

2) Me gusta usar lo de los caballeros de Walpurgis en vez de mortífagos. Así suenan a que sí son buenos.

Andrea Poulain

a 15 de enero de 2019