Este fic participa en el minirreto de enero para La Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black
Resumen: Regulus ve pasar por sus ojos todas las promesas que rompió.
Personajes: Regulus Black (ft. Sirius Black).
Beteado por Miss Lefroy Fraser
Promesas rotas
Don't cut me down, throw me out, leave me here to waste
I once was a man with dignity and grace
Now I'm slipping through the cracks of your cold embrace
So please, please
Could you find a way to let me down slowly?
A little sympathy, I hope you can show me
Let Me Down Slowly, Alec Benjamin
Apenas se defiende.
De su varita no salen rayos de color verde, su mano tiembla. No se parece al resto de sus compañeros.
Le falta el aire.
—¡Expelliarmus! —grita el otro—. ¡Depulso!
No le extraña cuando no puede bloquear ninguno de los hechizos, cuando su varita sale volando y aterriza a los pies de su oponente, cuando él es lanzado para atrás y se estrella contra la pared, perdiendo el equilibrio. «Siempre fuiste mejor que yo, ¿recuerdas?», quiere decirle; pero se extienden años de silencio entre ellos.
Alza las manos.
«Me rindo», piensa.
El otro agita la varita. La máscara se rompe en dos y cae al piso.
—Sirius… —murmura.
El reconocimiento ilumina la cara de su hermano. Su rostro determinado, esa expresión de guerrero que tiene, se rompe en un momento. Se desencaja. Por sus ojos Regulus ve pasar todas las promesas que ha roto.
«Promete que no me vas a dejar solo».
Una vez tuvieron once y diez años.
«Nunca», prometió Sirius.
—Reg. —Recompone la expresión, como puede. Se pone la máscara del guerrero que es—. Así que lo hiciste.
No es pregunta, ni siquiera es reproche. Es un hecho.
«Era un honor», quiere decirle Reg. Pero cómo podría Sirius entenderlo, si nunca se había parado a ver las cosas desde su perspectiva, si nunca había experimentado la presión de ser el hijo perfecto para no decepcionar más a la familia.
Regulus baja las manos. Se levanta una manga, la del lado izquierdo, donde está la marca.
—Sí.
Siente que tiene que responder, que le debe esa confirmación. Por lo menos.
—No creí que fueras un asesino, Reg. —A Sirius le sale la voz helada, pero Regulus lo conoce, identifica la tristeza en sus palabras.
—¿Vas a entregarme a los aurores? —pregunta, con un hilo de voz.
«No, no todavía», piensa, «todavía hay cosas que arreglar, todavía tengo penitencias que pagar. Por favor, todavía no».
Sirius parece debatirse en el dilema. Regulus ve la pregunta en sus ojos. ¿Realmente es capaz de entregar a su propio hermano a los aurores y condenarlo a Azkaban? ¿Al que le prometió que no lo abandonaría y, sin embargo, lo hizo?
«Por favor».
No quiere suplicarle.
Sirius se agacha y recoge la varita de Regulus. Se la lanza a los pies.
—Lárgate —espeta—. Nunca estuvimos aquí.
Ninguno de los dos lo sabe, pero es la última vez que hablan.
Palabras: 400.
1) Sólo por si acaso voy a aclarar que está ambientado en el '79 antes de que Regulus muera, pero ya sabe lo de los horrocruxes. Bueno, sabe lo de la cueva y va a traicionar a Lord Voldemort.
2) Por fin se me hizo escribir de Sirius y Regulus, tenía la idea desde hacía años, sólo no encontraba ningún lugar en donde ponerla.
Andrea Poulain
a 15 de enero de 2020
