Este fic participa en el minirreto de mayo para La Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black

Resumen: ¿No está Andrómeda? ¿Bellatrix? «Mamá, una está en Azkaban y la otra es una traidora…». Siempre es lo mismo.

Personajes: Narcissa M. ft Druella B.

Beteado por Miss Lefroy Fraser


Vuelta a empezar

Are you going to age with grace?
Are you going to age without mistakes?
When, oh oh oh and oblivion

Oblivion, Bastille


—¡Hija! ¡Hija!

Ya nunca la llama por su nombre. No hay problema.

Narcissa sabe que es porque un día alberga la esperanza de que sean Bellatrix o Andromeda las que respondan a la llamada.

—¿Mamá?

—¿No está tu hermana?

Siempre la misma cantaleta.

—No. —Se dirige rápidamente a las ventanas—. Volviste a cerrar las cortinas. Los medimagos dijeron que necesitabas un poco de sol.

«Una está en Azkaban, mamá, la otra la borramos del árbol genealógico por traidora, ¿no te acuerdas?».

—Ya nunca vienen a visitarme. —La queja de su madre es amarga.

Narcissa asiente.

—¿Ya comiste? Si no le diré al elfo doméstico que te traiga la comida.

Su madre se queda mirando a la nada un momento.

—Creo que… No sé —termina diciendo—. ¿Estás segura de que no está tu Andromeda? —insiste.

—No, mamá.

—¿Salió con sus amigas?

Un momento es todo «se les olvida venir a visitarme» y otro cree que todavía viven sus tres hijas bajo el mismo techo.

Narcissa deja salir un suspiro de cansancio.

—Sí, mamá, salió con sus amigas.

—Pues más le vale no legar después de las diez.

Narcissa asiente y va a la cocina a buscar al elfo doméstico. Le parece que está otra vez llorando entre las cosas de su padre. (No se equivoca, lo encuentra devastado al lado de una caja de puros; si al menos así hubiera sido su elfo doméstico, pero no, a ella le tocó un desgraciado que había soñado con el día que lo liberaran).

Se entretiene en la sala hasta que vuelve a oír el grito.

—¡Hija! ¡Hija!

—¿Mamá?

—¿Y Bellatrix? —Su madre parece decepcionada otra vez de verla a ella.

—No está, mamá.

«La encarcelaron por idiota, mamá, nunca aprendió a ser sutil y a cubrir sus actos criminales».

Qué ganas de decírselo.

—Oh. Qué lástima. Quería decirle que invitara a los Lestrange a la cena del sábado, en tres días.

«Hoy es sábado, mamá», quiere decirle, pero se contiene. No tiene caso.

—¿La cena? —pregunta. A veces es todo un trabajo adivinar en qué está pensando su madre.

—¡Sí! ¿En qué mundo vives, Cissy? Llevamos meses planeándola. Por el reconocimiento que le dieron a tu padre…

Se corta y no acaba la idea.

«Mamá, ese reconocimiento se lo dieron en los setentas». Ella estaba por terminar Hogwarts. Bellatrix estaba a punto de casarse. Andromeda aún no huía. Una vida completamente diferente.

—Le diré, mamá —es lo único que dice.

Los medimagos le dijeron que su madre tenía los días contados. Tenía algo en los pulmones. Que la mente le jugara aquellas malas pasadas era lo que hacía todo peor. No podía tener una conversación normal con su madre desde hacía meses, a pesar de que iba a verla cuatro días a la semana.

—¡Que no se te olvide! Siempre se te olvida todo, Cissy.

Narcissa sólo frunce los labios.

—Ah, Cissy, ¿no está Andromeda?

Vuelta a empezar.

Druella nunca dice: «¡Ah, qué bueno que llegas! ¡Justo a ti quería verte!».


Palabras: 500.

1) Druella tiene demencia senil. Estamos en 1993, pasando junio (los Malfoy ya no tienen a Dobby). Rowling no especifica cuando murió, pero fue en algún momento después de 1955, así… que… pues nada. Aquí sobrevivió a su esposo (que murió en 1992).

2) Creo que es obvio que Cissy no era la fav (mi headcanon es que era la favorita de su padre).


Andrea Poulain

a 15 de mayo de 2020