Este fic participa en la actividad extra de mayo de la Copa de la Casas 2019/20 del foro la Noble y Ancestral Casa de los Black

Resumen: Ernie le extiende un paquete envuelto en papel de estraza. «Parvarti tuvo la idea», dice.

Personajes: Dennis C. ft. Ernie M.

Beteado por Miss Lefroy


Cámara fotográfica

Well, maybe there's a God above
But all I've ever learned from love
Was how to shoot somebody who outdrew ya
And it's not a cry that you hear at night
It's not somebody who's seen the light
It's a cold and it's a broken Hallelujah

Hallelujah, Pentatonix (cover)


—Ey, Colin.

Se da la vuelta entre las sábanas y, solo cuando ve que es Ernie el que está parado a un lado del catre, se incorpora. Duerme más de lo que vive y en sus sueños revive continuamente la última vez que vio a Justin y Dennis el día que los encontraron los carroñeros. Sólo él había conseguido escapar con un traslador que había hecho Justin.

Había aterrizado en Cabeza de Puerco, Aberforth lo había mandado con los demás.

—Ey.

No tiene fuerzas ni para decir «hola».

—Parvati tuvo la idea —empieza Ernie— y Michael nos ayudó con unos pocos de sus ahorros. Aberforth no entendía para qué queríamos… Bueno, ten.

Le extiende un paquete.

Colin lo agarra y se lo pone entre las piernas. Ernie se sienta a su lado.

—Espero que te guste. Sé que… Bueno. Es sólo un detalle.

Aprieta los labios. Sus manos están sobre su regazo y Colin las ve moverse incómodas. Al final, empieza a abrir el paquete. Es una caja y en la caja hay una fotografía. Es una nueva cámara.

—Leanne me dijo que también debía comprarte rollos o… No entendí bien. —Ernie se pasa la mano por las orejas—. Quizá debí de haber puesto atención cuando Justin me explicó exactamente cómo funcionaban las cámaras…

—Es muggle —comenta Colin al abrir la caja, interrumpiendo a Ernie.

—Le cambiamos el dinero a Susan. Tenía unas cuantas libras.

Colin deja los restos del papel de estraza en el que estaba envuelto el paquete, la caja y la cámara a un lado.

—¿Por qué?

Ernie se encoge de hombros. Parece incómodo.

—Queríamos darte las gracias. Por haber cuidado de Justin.

Ernie parece hacerse pequeño. A Colin le incomoda que estén allí hablando de Justin. Pensar en Justin siempre lo lleva a pensar en Dennis y en su cara aterrorizada cuando los carroñeros los agarraron y en cómo había estirado la mano intentando alcanzarlo sin lograrlo.

—Creo que cuidó más él de nosotros que…

Justin podía hacer magia. No tenía el detector. Por eso se le habían unido cuando habían recibido el citatorio del Ministerio diciendo que debían acudir al registro de hijos de muggles. Todo había sido sospechoso desde el principio.

Ernie sonríe.

—Justin es un niño rico. No creo que pudiera valerse por sí solo en las calles, lejos de su casa. —Sonríe con cariño y Colin no puede evitar corresponder la sonrisa—. Queríamos darte las gracias. Susan. Hannah. Yo. También Michael y… Todos.

Colin asiente.

A Ernie se le llenan los ojos de lágrimas.

—¿Crees que estén bien? Justin y tu hermano.

—Supongo.

Sus dedos se clavan en sus piernas. Duelen.

No quiere pensar en eso; va a empezar a llorar otra vez. Quizá debe pedirle de nuevo a Padma que le haga poción para dormir sin soñar.

Alza la vista y clava sus ojos en Ernie. Pueden reconocerse a través de la pérdida que tienen pintada en el rostro.

—Tienen que estarlo, ¿no? Tienen que estarlo.

Es una súplica.


Palabras: 500.

1) Tengo mi propia idea de la historia de los Creevey y Justin en la guerra y eso. O sea, un fix it de como Creevey llegó a la batalla a pesar de ser (a) menor de edad y (b) hijo de muggles. Los detalles es que él y Dennis andaban con Justin por la vida hasta que los atraparon y… estoy segura de que ya expliqué más cosas en «Ladrón de magia» (que pueden leer en esta misma compilación para traumarse).

2) En este punto lo único que Colin puede hacer es quedarse en la Sala de Menesteres porque se supone que no está en Hogwarts, así que lo imagino, después de recibir el regalo, tomando fotos a todo el mundo que se estuviera quieto. Para documentar todo. Por si acaso.

3) Si la pregunta es si quiero sus lágrimas, la respuesta es sí.

Andrea Poulain

a 19 de mayo de 2020