Este fic participa en la actividad extra de mayo de la Copa de la Casas 2019/20 del foro la Noble y Ancestral Casa de los Black

Summary: Hay una herida en su brazo, sangre sobre su piel y Padma simplemente quiere arreglarlo.

Personajes: Padma P. / Lavender B.

Beteado por Miss Lefroy Fraser


Una sonrisa en la guerra

Where's your heart gone?
What's your head done?
Keep your love close to you

Where's Your Heart Gone, Golden Youth


—Quítate —le espeta a Longbottom— y no estorbes.

No es su propósito ser desagradable pero el chico está estorbando.

—¡Lo siento! Padma…

—Pásame un trapo limpio —ordena Padma—. Tengo que limpiar la herida.

Tiene una poción para eso en la mano. La aprieta demasiado.

—No fue su culpa —interrumpe Lavender—. Nos hubieran dado de todos modos…, eran cuatro. O cinco. No conté bien. Corrimos.

—Calla —espeta Padma. No voltea a verla a los ojos. Sólo es capaz de ver la sangre del brazo—. ¿Te duele?

—Algo —reconoce Lavender.

No es una herida muy grande, pero está ahí y verla molesta a Padma. Quiere curársela. Desaparecerla hasta que no quede ni la cicatriz, hasta que no haya ni una marca de la guerra en la piel suave y perfecta de Lavender.

Frunce el ceño y agarra el trapo que Longbottom le pone en la mano.

Limpia la magulladura con cuidado.

—No vieron quiénes éramos —asegura Neville—. Creo.

—No me distraigas —murmura Padma.

Cuando la herida está limpia, toma una gasa de la caja de primeros auxilios que tiene enfrente, la empapa un poco en poción curativa y se la pone a Lavender en el brazo, cubriendo la herida.

—Corrimos muy rápido —cuenta Lavender—. Sólo que me caí y una roca me hizo eso. Pero no nos alcanzaron a ver. Eran alumnos. Creo que de Slytherin. Aunque alcancé a ver uno de Ravenclaw. Los están obligando a patrullar.

Padma frunce el ceño.

Malditos traidores que venden sus lealtades.

(Mandy le ha dicho mil veces que no es fácil ir contra los Carrow, que no todo el mundo es tan valiente y que hay muchos paralizados por el miedo, pero a ella no le importa. Malditos traidores).

—No nos vieron —repite Neville.

—Pásame la cinta —ordena Padma.

No es que no les esté haciendo caso. Es que lo único que puede ver es la sangre sobre la piel de Lavender. Rojo donde no debería haberlo.

Pega la gasa a la piel cuando Longbottom le pasa la cinta.

—Listo —declara—. Estará curada en un rato.

Neville deja salir un suspiro de alivio y Lavender deja de apretar los labios intentando esconder su dolor. Padma no deja de mirar la gasa que cubre la herida. Rojo sobre la piel clara de Lavender. Es un error. Es algo que nunca debería de pasar.

—Gracias. —El dorso de la mano izquierda de Lavender, la del brazo no herido, se posa sobre su mejilla. Le hace una caricia.

Neville se pone rojo y mascullar: «Seamus quería verme, me voy». No le pone atención porque no le importa. Le importa la mano de Lavender en su rostro, piel con piel. Ese tacto hace que el estómago le dé vueltas.

—¿Estás bien? —pregunta.

—Sí —responde Lavender. Se inclina hacia Padma, así sentada como está en uno de los catres. Busca sus labios para besarla—. Es gracias a ti.

Los labios de Lavender son suaves, cálidos. Hermosos. En medio de una guerra, sonríen.


Palabras: 500.

1) Culpen a mi esposa —e indirectamente a una fanficker llamada Nivva— porque me guste esta pareja. (Además de que fueron felices después de la guerra, me niego a aceptar la versión de las películas, para mí ese canon NO EXISTE).

2) La escena está situada en algún punto del año escolar 1997-98, creo que eso es obvio, pero por si acaso.


Andrea Poulain

a 24 de mayo de 2020