Este fic participa en el minirreto de noviembre para La Copa de la Casa 20/21 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black
Resumen: Se mira al espejo y no sé ve. Alcanza a ver la insatisfacción de ser tan sólo una copia de su madre.
Personajes: Helena Ravenclaw ft. Helga Hufflepuff.
Runa: Perdhro invertida. esta runa te invita a superar tu sentimiento de insatisfacción. Sólo mirando en tu interior sabrás dónde se encuentra y podrás tener una relación más sincera contigo mismo.
Beteado por Miss Lefroy Fraser
Libertad
It's grander than fiction, the life that we lead.
Just think of your prospects, my darling take heed:
A sprinkle of glamour, a dollop of charm, trading
Family secrets and recipes long as your arm!
Song of The Witches, S. J. Tucker
Helga tiene mucha más paciencia que su madre.
La deja sentarse al lado de ella en la cocina, mientras está preparando algo y la escucha.
A Helena le gusta eso, que la escuche. Porque su madre nunca lo hace, sólo monologa.
—¿Sabe de alquimia, Helga?
—Algo. Eso harías mejor en preguntárselo a Salazar. —Helga no le sugiere a su madre porque sabe de la impaciencia de Rowena para enseñar a su propia hija.
Helena considera una maldición no haber heredado el intelecto de su madre. Tiene la curiosidad, el interés y se maravilla de igual manera por el conocimiento, pero no es brillante. Tiene que hincar los codos y leer los rollos y pergaminos de su madre muchas veces antes de entender algo.
«¡Eres un castigo, niña! ¡¿Qué es lo que no entiendes?!».
—Mi madre dice que las lecciones de la semana pasada son algo que hasta el más idiota podría entender.
—Pregúntale a Salazar —insiste Helga— y yo hablaré con Rowena si hace falta.
Hay una pausa. La cocina se llena de vapores, el aroma del caldo hirviendo lo llena todo. Helga siempre es una presencia agradable.
—Pero sabes que ese no es el problema, Helena —le recuerda Helga—. Quizá es porque intentas con tanta enjundia parecerte a tu madre, porque ella así lo quiere… Algo no te tiene contenta.
Helga agita la varita y las cucharas de madera se mueven en sus cazuelas.
Decir que algo no la tiene contenta es quedarse corto.
Se mira al espejo y descubre un intento fallido de su madre. Se le escapa de entre los dedos todo aquello que ha perdido por desear ser un reflejo perfecto. Antes tenía sentido, cuando su madre sonreía al verla parecerse a ella; pero ahora sólo la ve como una maldición que no puede llegarle a los talones y Helena se siente una intrusa en su propia piel.
—No le digas a Rowena que dije esto, pero tienes que ignorarla y aprender a mirar dentro de ti —aconseja Helga—. No eres la vasija de los deseos de tu madre, e intentar convertirte en una no te va a llevar a ningún lado. ¿Qué es lo que quiere Helena?
Qué difícil buscar qué es lo que Helena Ravenclaw quiere.
Mirarse al espejo y no ver el experimento fallido o la versión defectuosa de su propia madre.
«¡No es tan difícil! ¡A tu edad sabía muchos más hechizos!»
—¿Libertad? —Su voz sale débil y lo dice como una pregunta. No se atreve a afirmarlo. Es un deseo tan grande que ni siquiera el castillo puede contenerlo.
—Como pregunta no sirve, Helena.
Ella mira, jura que lo está haciendo, y ese es el único deseo que la corresponde. Helena libre. Helena sonriente, lejos del yugo de su madre y del deber ser una «bruja brillante», porque con sólo ser buena no basta.
—No pienses en tu madre, Helena. Mírate sólo a ti.
Todas sus entrañas gritan lo mismo.
—Libertad.
Esa vez, su voz suena fuerte y clara.
Palabras: 500
1) No me acuerdo si ya había escrito de Helena alguna vez. Fue buena experiencia hacerlo, creo que es un personaje complicado al que hay que hacerle justicia.
Andrea Poulain
