Este fic participa en el minirreto de enero para La Copa de la Casa 20/21 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black
Resumen: Wendelin la Rara tiene unos cuantos pasatiempos. El primero es que le gusta que le quemen. El segundo es poner en peligro el estatuto del secreto. Por eso dibuja.
Personaje: Wendelin la Rara.
Profesión: Iluminador (medieval) mágico.
Beteado por Miss Lefroy Hrafna
Edmund, el iluminador
Look how the light of the town
The lights of the town are shining now
Tonight I'll be dancing around
I'm off on the road to Galway now
Teir Abhaile Riu, Celtic Woman
La llaman Wendelin la Rara. Entre los magos y brujas no cae bien porque siempre está poniendo en peligro el Estatuto del Secreto. Le gusta que la quemen.
Siempre es divertido jugar al gato y al ratón con los muggles.
Se inventa nombres e identidades para hacerlo.
Esa vez es un chico. Se llama Edmund y, cuando le preguntan de dónde viene, dice que estuvo un tiempo en un monasterio y que por eso es iluminador. No da más datos.
Tampoco tiene que hacer gran cosa para esconderse. A veces usa magia para simular una barba de tres o cuatro días, pero no más. Los muggles no son muy listos.
Edmund no sabe leer latín, aunque tiene buena caligrafía. Wendelin la Rara es una bruja —no renombrada, pero decente— así que puede leer el latín de los monjes perfectamente. Sabe poemas y muchas historias. Una de sus identidades fue cuentera, pero no le duró mucho. La atraparon muy pronto, porque disimulaba muy poco su magia.
Al principio le sugirieron que fuera copista. El monasterio estaba en necesidad de muchachos trabajadores, dijeron. Pero Wendelin la Rara encuentra demasiado tedioso copiar libros que ya se sabe, así que les enseñó sus dibujos. Y así Edmund el muchacho que había estado en un monasterio se convirtió en iluminador.
Le gusta el trabajo.
Pero espera que en cualquier momento se den cuenta de que hay algo raro en sus dibujos. A veces alguno se mueve. Intenta ser discreta con ello, porque quiere que realmente sea un reto para los monjes descubrir que es bruja. Evita también los colores que son considerados diabólicos y malignos, pero no puede evitar mezclar pigmentos con magia y crear tonos imposibles y jamás vistos.
Adorna los márgenes de toda página que el copista o los monjes le ponen enfrente.
Se oyen pasos abajo.
—¿Está el muchacho? —pregunta alguien.
Ah. Buscan a Edmund.
Se apresura para esconder la varita, que usa para dibujar, que está sobre la mesa entre sus ropas y cualquier otra cosa que grite magia. No tiene calderos ni ninguna poción haciéndose.
—Arriba —responde el dueño de la casa.
Wendelin la Rara sigue dibujando. Está en medio de un tratado sobre animales que es terriblemente aburrido, pero puede ser creativa, porque los monjes rara vez han visto a alguna de las criaturas que allí se describen. Y Edmund, que ni siquiera sabe leer, tampoco las ha visto. En el lugar de un águila dibujó a un fénix que a veces, si uno se queda mirándolo muy fijamente, guiña un ojo.
Unos pasos suben la escalera.
Alguien aporrea la puerta.
—¡Abre! ¡Sabemos tu secreto, hijo del diablo!
Oh. La han descubierto. Una pena. Tendrá que disculparse con los monjes por no poder terminar de ilustrar su tratado de animales. Le estaban quedando los colores preciosos, especialmente mezclados con magia.
Ningún otro iluminador conseguirá efectos tan bonitos como los de ella.
Abre la puerta.
—¿De verdad?
Les sonríe y extiende las manos. La pira está esperando; ella extrañará dibujar.
Palabras: 500.
1) Creo que hay pintores mágicos, pero Wendelin la Rara (o su alter ego, Edmund) no es pintora mágica. Wendelin es iluminadora (o ilustradora, si quieren) de libros medievales. Ajá, sólo de esa gente que ilustraba los márgenes de los libros en la edad media. Literalmente, ese era su trabajo; además que usaban oro y plata para resaltar cosas, por eso lo de manuscritos iluminados. Está inspirado en pedazos de El fuego verde de Verónica Murguía.
2) Espero que, como digo que es la bruja a la que le gustaba quemarse, todos recordemos quién es. XD Bueno, había varias, creo. Pero esta es famosa.
Andrea Poulain
