Capitulo LXII

Amelia tenía razón en el curso de toda su investigación no se dio cuenta que en la parte superior de su sombrero llevaba a un pequeño insecto y no cualquier insecto, este era un pequeño escarabajo que no era otra que Rita Skeeter en su forma animago, ella había llegado a Hogwarts para observar la tercera prueba del torneo de los tres magos y cuando vio lo que sucedía con el niño que vivió no dudo en cambiar a su forma animal para poder tener la primicia de lo sucedido, después de todo los nuevos dueños del profeta todo lo que habían pedido era que los artículos que fueran publicados describieran de manera real los acontecimientos.

En ninguna parte especificaron que la forma de recolección de información debiera de ser del todo legal, no podrían ir contra ella, pues pretendía relatar todos los hechos tal cual sucedieron y esperaba que con ese artículo su carrera como periodista terminara de despegar de una vez por todas, ella sabía muy bien que cuando el profeta saliera a la venta al día siguiente iba a causar un gran revuelo en la población, pero su nombre seria recordado, todos sabrían quien había sido la que les llevo la primicia que ahora si el señor oscuro había sido derrotado de verdad.

Así que a la mañana siguiente cuando la familia en pleno se sentó a desayunar en la mansión Potter se encontraron con los siguientes titulares en el protesta "Niño que vivo raptado de la tercera prueba de los tres magos" para saber más vaya a la página uno "Señor Oscuro no estaba muerto" vea la pagina 2 en ella se explicara esta afirmación "Señor oscuro derrotado una vez más gracias al niño que vivió y a los duendes de Gringots" para más detalle lea la página 4.

Todos en la mesa se sorprendieron de los titulares, no esperaban que la noticia llegara tan rápido al público, leyeron cada uno de los artículos y se dieron cuenta que la mujer por primera vez en su vida había contado cada hecho de la manera que ocurrió, lo que los llevaba a su siguiente pregunta ¿Cómo consiguió dicha información?, Pocos eran los que sabían lo acontecido y estaban seguros que ninguno de ellos iba a decirle algo a la prensa.

– ¿Cómo es esto posible?–Hermione hizo la pregunta que todos querían hacer.

–No lo sé, pero la única forma para que supiera esto con lujos y detalles era que hubiera estado en el lugar de los hechos o que escuchará el relato que le dimos a Amelia– Sirius no entendía nada de lo allí escrito, todo era muy específico.

–Como sea, no es importante como haya obtenido la información, después de todo lo allí escrito es verdadero, ahora solo debemos pensar en cómo no va afectar esto– ahora fue Harry quien dio su opinión sobre el asunto.

–Eso es cierto, si ya te veían como su salvador... Con la noticia de que derrotaste una vez más a Voldemort vas a ser más venerado– Narcisa colocó su granito de arena viendo como el chico colocaba una pequeña mueca en su rostro.

–Eso es lo que me temía, creo que siempre si vamos a tener que llevar a cabo los planes de mi hermosa esposa– tomo la mano de la chica y le dio un beso.

– ¿Y eso sería?– pregunto el animago perro que no estaba al tanto de nada.

–Bueno a mi Hermione se le ocurrió que ya que estábamos muy por delante de las clases de Hogwarts podríamos tomar nuestros exámenes de quinto año en el ministerio y así no tener que seguir asistiendo a la escuela, después haríamos lo mismo con los de último año.

–¿De verdad ya no quieren ir a la escuela?–pregunto incrédula la mujer.

–No es que queramos dejar la escuela, en realidad este plan estaba pensado para alejarnos de Dumbledore, pero después de su sentencia estábamos seguros que regresaríamos– explico la castaña sus conjeturas –Pero después de esto– señaló el periódico –Creo que lo mejor que podemos hacer es alejarnos del mundo mágico.

–Aunque me duela admitirlo creo que eso sería lo mejor para ustedes, después de todo también están tomando las clases del lado muggle, podrían hacer sus exámenes mágicos y después dedicarse a estudiar los grados que les faltan del lado no mágico– hablo resignado su padrino.

–Sí creo que eso es lo que debemos hacer, pero antes de tomar cualquier decisión debemos ver cuál va a ser la reacción del público– el niño que vivió tenía que ver todo el panorama primero antes de tomar una decisión.

Y tenía razón en ello, pues no eran los únicos que estaban leyendo el profeta en esos momentos, en una habitación del castillo de Hogwarts un tal Albus Dumbledore devoraba cada palabra escrita en el diario, estaba completamente anonadado con esa información, ¡Voldemort no podía estar muerto!, Él sabía muy bien que el llamado señor oscuro habían hecho anclas para mantenerse con vida.

No podían haberlo matado así de fácil, ese papel debía de estar equivocado y él como el mejor mago de la luz en todos los tiempos les iba hacer saber lo equivocados que estaban, su primera parada para aquello era la oficina de Minerva, tenía que ponerse en contacto con el niño que vivió urgentemente y estaba seguro que ella tenía información de dónde se estaba alojando el adolescente.

Al llegar a la oficina de la mujer se la encontró reunida con Snape, ambos tenían un periódico en sus manos –Necesito que me pongan en contacto con Harry, debo hablar urgentemente con él, Voldemort no está muerto...

– ¿Cómo sabes que no lo está? ¿Acaso tú estuviste allí? Si mal no recuerdo estabas en las inmediaciones del laberinto lamentando la pérdida del señor Potter, no moviste ni un dedo para tratar de dar con su paradero, ahora no me vengas con que el señor oscuro no está muerto.

–Ahora Minerva, yo no necesito haber estado allí para saber de lo que te estoy hablando, ¡Voldemort no ha muerto!, Por eso es necesario que hable con Harry.

–Yo debo discrepar en eso– intervino ahora Severus –El señor oscuro está muerto– afirmó el hombre subiéndose una de las mangas de su túnica para mostrarle que la marca se había ido.

Cuando los duendes por fin se deshicieron de lo que quedaba de lo que alguna ver fue el señor oscuro se produjo una reacción en cadena un poco imperceptible para el común del mundo mágico, pero no para los que una vez fueron servidores de Voldemort, pues en el preciso instante que el ritual de destierro se estaba llevando a cabo, estos comenzaron a sentir un ardor en sus antebrazos, la piel se les puso roja y al cabo de unos minutos tal como había empezado había terminado, con la diferencia de que ya no había una marca, ya no había un recordatorio de que alguna vez siguieron a Voldemort.

– ¡Eso no puede ser! ¡Yo sé muy bien que debe estar vivo!– exclamó alterado el viejo –Puede que esté débil pero no está muerto, ¡tengo que hablar con Harry!

–Ya le dijimos Lord Potter no quiere tener nada que ver con usted, así que vaya olvidando esa idea, además vaya reconsiderando eso de andar diciendo que el señor oscuro está vivo, o van a terminar mandándolo a la unidad de cuidados mentales en San Mungo.

– ¡Minerva!, ¿Cómo te atreves a hablarme así?, ya verás que yo tengo razón y cuando el señor oscuro regrese todos vendrán a mi pedirme ayuda.

Con esa última declaración el hombre les dio la espalda y salió de la oficina, su próximo destino la oficina del ministro de magia, si sus colegas no le hacían caso debía ir a una instancia superior, Voldemort no estaba muerto y él como el líder de la luz debía hacérselos saber.

En el ministerio todo también era un hervidero, Cornelius Fudge no podía creer lo que el periódico había publicado, estuvieron a nada de que las fuerzas oscuras regresara e hicieran de la suyas nuevamente, no estaban preparados para una nueva era oscura, después de hablar con Amelia se sintió mas aliviado al saber que todo se había detenido antes de tiempo, pero igual seguía impactado al saber que en las celdas del mismo ministerio tenían a Peter Petigrew y Barty Crouch Junior, ambos prisioneros habían sido entregados por los duendes para que fueran sometidos a la justicia de los magos.

Por tal motivo en esos momentos tanto Augusta Longbotton y Amelia Bones estaban trabajando para llamar una sesión de emergencia en el Winzengamont y poder dictarles sentencia, no esperaba otra cosa más que fueran enviados a través del velo de la muerte o en su defecto un beso de dementor, pues la lista de delitos era grande y muy variada, no creían que se fueran a salvar tan fácilmente.

Razón por la cual la aparición del ex director de Hogwarts los tomo por sorpresa, el hombre llego sin ser invitado y como si fuera una figura importante que aun ostentaba todos sus títulos, camino por los pasillos del ministerio con aires de grandeza entrando directamente en la oficina del ministro de magia sin siquiera anunciarse, sorprendiendo a las tres personas que estaban allí, las cuales aparte del ministro eran ni más ni nada menos la jefa del departamento de la ley mágica y Sirius Black.

Este último había asistido a una reunión con el ministro a nombre de su ahijado, a pesar de que –todo estaba claramente detallado en el periódico, fue un acto cortesía que el fuera en persona a corroborar cada uno de esos acontecimientos y tranquilizara al hombre que de verdad Voldemort estaba muerto, además estaba sirviendo de puente para que los magos pudieran contactarse con los duendes de una manera más efectiva y así el ministerio recibiera el informe de lo acontecido.

– ¡Buenos días tengan todos ustedes!, aunque yo pienso que no pueden ser tan buenos... Ministro necesito hablar con usted en privado, tengo información muy importante que le puede interesar acerca de Voldemort, ¡Él no está muerto como dice el periódico!, yo sé muy bien que no es así– fue lo primero que dijo el anciano apenas ingreso a la habitación.

– ¿Cómo puedes estar tan seguro que no está muerto?– pregunto Sirius mirándolo con una ceja alzada.

–Esa es una información que solo le puedo dar al ministro, es por el bien mayor lo que tengo que decir y por eso requiero que ustedes dos se retire– hablo el viejo nuevamente como si fuera una figura importante.

Fudge solo se lo quedo mirando sopesando sus opciones, si bien el anciano alguna vez había sido el líder de los magos de Gran Bretaña ahora estaba en desgracia y después de haber escuchado y leído el relato de sus acompañantes, no estaba seguro de que le pudiera decir algo que echara por tierra esas afirmaciones así que con mucho pesar le dijo: –Lo que sea que tengas que decir puedes hacerlo delante de ellos, después de todo son los que saben lo que paso en el cementerio y afirman que Vol..Vol..Voldemort ya está muerto– le costó un poco pronunciar el nombre del señor oscuro, años siendo un tabú lo había predispuesto a nombrarlo.

– ¡Ministro!, ya le dije que el tema que quiero tratar debemos hacerlo en privado– el hombre ya se estaba colocando rojo de la ira, nunca en la vida lo habian humillado tanto como lo estaban haciendo en ese momento.

–Y yo no le he dicho que no lo vaya a escuchar, solo le estoy diciendo que puede hacerlo delante de ello– señalo a las otras dos personas.

–Bien, será como digas– mascullo entre dientes –Voldemort no está muerto, el señor oscuro no puede morir tan fácil, él ha hecho cosas que no le permiten morir, así fue como sobrevivió aquella noche de Halloween.

–¿Qué tipo de cosas?– pregunto Amelia queriendo saber con qué les iba a salir el anciano, mientras que Sirius solo mantenía una cara seria, sin ningún tipo de emoción, estaba esperando lo que iba a decir para poder atacar.

–Rituales oscuro que no pueden ser nombrados– respondió Dumbledore sin decir nada en concreto.

–Lo siento Albus pero no puedo creer que el señor oscuro aún vive solo porque tú lo digas, necesito pruebas, que me digas algo en el concreto, aquí en mi escritorio tengo un informe detallado de los duendes y uno de Amelia en donde me relatan paso a paso lo que ocurrió, así como pruebas de que lo que aquí está escrito es real, para ellos Voldemort ya no existe y confió mas en esta información que en lo que tú me puedas decir.

– ¡Pero Ministro!, ¡Es cierto! Voldemort no está muerto.

–Hasta que no me digas algo en concreto no creeré esa afirmación.

–Está bien, se los diré– suspiro derrotado el hombre –Voldemort o como verdaderamente se llama Tom Riddle cuando era joven consigue un libro prohibido en el cual venían muchos rituales de magia oscura, uno de ellos era uno que le permitía seguir viviendo a pesar de que fuera herido de muerte, este ritual consiste en fragmentar su alma en pedazos dejándola depositada en objetos, así que cuando la persona muere solo lo hace su cuerpo porque su espíritu queda y existe otro ritual con el cual puede recuperar su cuerpo, mis estudios a través de los años me han hecho pensar que construyo siete anclajes de eso, como vera señor ministro Voldemort no ha muerto.

–Así que tu sabias de la existencia de los horrores todos estos años y solo te sentaste en tu oficina sin hacer nada para destruirlos, ¿Qué dice eso de ti como líder de la luz?– pregunto Sirius tranquilamente desde su lugar.

– ¿Cómo sabes ese nombre?– interrogo asombrado el anciano.

–Como lo es eso a ti no te interesa, lo único que debes saber es que mi ahijado con la ayuda de los duendes hizo en unos meses lo que tú no hiciste en diez años, destruyo todos los anclajes de Voldemort, cuando se enfrentaron en el cementerio el llamado señor oscuro era mortal.

– ¡Eso es imposible!, ustedes no han podido destruir los horrocrux, en todos estos años yo no he encontrado una manera de hacerlo y ni siquiera sé que son...

–Pues mi ahijado ya se encargó de ese problema...– lanzo sobre la mesa todos los objetos que alguna vez fueron poseídos por Voldemort –Nuestros amigos los duendes tienen una manera de sacar el alma del objeto inanimado sin necesidad de destruirlo, estos eran los horrocrux.

– ¡No pudieron haber acabado con todos!, el no podía morir tan fácilmente Y uno de los dos deberá morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida... ¡Harry Potter debía morir para poder derrotar al señor oscuro!Él tiene un horrocrux en su cabeza, la única manera de poder sacárselo es que el muriera.

– Así que todo este tiempo estuviste en conocimiento de que mi ahijado tenía una parte de Voldemort en su cicatriz, ¡y no hiciste nada!, solo te quedaste con los brazos cruzados, pues te tengo noticias, ese horrocrux tampoco existe ese fue uno de los primeros en ser destruidos por los duendes, estaban horrorizados de que Harry andaba con un parasito en su cabeza.Así que no vengas con tu profecía barata que ya Voldemort está muerto y no va a regresar...

–Mientes la única manera de sacar el horrocrux de la cabeza del señor Potter es su muerte...

–Que tu no conocieras otro método, no quiere decir que otros no lo hicieran, los duendes lo hicieron a través de un ritual, nuestro inefables lo podrían haber hecho a través de runas transfiriendo el pedazo de alma a otro objeto, una piedra que se yo y luego lanzarlo por el velo, al menos eso fue lo que me dijeron cuando les hable de lo que había aprendido– intervino Amelia exponiendo lo que ella había aprendido.

–Ves Dumbledore no eres el único ser que todo lo sabe, si hubieras confiado esta información a alguien más, desde hace muchos años ya no existiría el señor oscuro– termino de arremeter el animago perro.

–Todos ustedes están equivocados, yo soy el único que se la verdad, después no vengan a mi pidiéndome ayuda...

Con esas ultima palabras el anciano intento dejar la oficina del ministro, solo para ser detenido por un petrifícus totalus de Amelia para que no se pudiera ir, los días de libertad de Dumbledore se habian acabado, estuvo sentado todos esos años sobre valiosa información y no había hecho nada para garantizar la paz del mundo mágico, se venían tiempos oscuros para el que una vez fue el líder de la luz.