Capítulo 5

Luego de la conversación con Near se dirigió rumbo a su habitación para cambiarse la ropa y dirigirse a buscar alguna farmacia con el fin de comprar la estúpida píldora. Sentía tanto coraje que entró a su cuarto golpeando fuertemente la puerta y respirando agitada, no sabiendo si su enfado se debía a la actitud marcadamente machista- que jamás se esperó del albino- o bien, por la confesión que el mismo le hizo sobre no querer tener un hijo con ella ni con nadie.

Definitivamente no entendía a ese hombre, primero le aclara su posición con respecto a la posible consecuencia de la noche que pasaron juntos, pero luego le confirma haberlo disfrutado…Dios…no lo soportaba.

Cuando iba saliendo del edificio del orfanato vio en el portón a uno de los subordinados de Near, si mal no recordaba su nombre era Guevanni, y tal parece que la estaba esperando con un auto, se extrañó bastante por aquella presencia del joven:

-¿Te mandaron de niñera?- preguntó burlona, sabía que no era una actitud adecuada pero realmente necesitaba sacarse esa frustración de encima y por lo que veía el pelinegro sería su blanco del resto del día.

- L ordenó que, dadas las circunstancias, no era una idea viable permitirle que estuviera sola- contestó respetuosamente el muchacho. Estaba convencido de que entre su jefe y esa mujer artista sucedía o sucedió algo ya que, se podía notar a leguas el enfado de ella cuando el albino estaba presente y aunque no pareciera, Near se irritaba bastante con la presencia de la castaña.

-Si no hay otra opción…Necesito ir a una farmacia y después al hotel donde supuestamente me hospedo.

-Disculpe la indiscreción pero es parte de mi trabajo preguntar, ¿a qué exactamente va al hotel?- Near les había dado la orden expresa de que vigilaran las 24 horas a la castaña a excepción de cuando esta se encontraba en Wammy´s, así que debían estar preparados para todo.

-Necesito hablar con mi prometido sobre la boda que está próxima, es todo.-contestó hastiada de tanto interrogatorio.

-Muy bien, permítame entonces abrir la puerta del vehículo- contestó el varón.

Mientras iban de camino su mente empezó a divagar un poco en toda la cuestión de la boda, debía estar lo suficientemente preparada para, dada su actual situación, convencer a Vincent de realizar el matrimonio, fue por esto que, mientras buscaba su cambio de ropa le puso un mensaje diciéndole que necesitaba verlo en el hotel urgente.

Gracias a Dios el idiota no puso muchas objeciones y accedió de buenas a primeras, algo que, hasta cierto punto la asombró más le restó importancia.

Una vez que ingresó a la farmacia, se colocó una gorra y unas gafas con el fin de que su identidad no fuera descubierta. Era una artista reconocida, es lógico que no podía exponerse a un nuevo escándalo donde la vieran comprando esa clase de píldora.

La guardó en un bolso de mano pequeño que andaba cuando hacía diligencias rápidas y se dirigió al hotel para esperar a Vincent, ella llegó unos minutos antes ya que, lógicamente debía aparentar que se estaba hospedando ahí.

Le pidió a Guevanni que esperara afuera, no quería que estuviera presente, el aura de Near lo sentía impregnado en ese chico y eso la ponía nerviosa.

Una hora…el maldito de Vincent ya llevaba una horade retraso, ¡era increíble! Estaba rogando por mantener la calma porque debía estar de buenas lo más que le sería posible si quería que él hombre aceptara continuar con la boda para que así, ella obtuviera el dichoso dinero.

Al cabo de unos minutos ingreso por la puerta fresco, como si nada…

-Llegas tarde- le recalcó molesta.

-Mi vida no gira a tu alrededor dulzura- respondió el rubio con aires de playboy que le causaron náuseas- ¿Y bien? ¿Para qué querías verme?

-Quiero que la boda mantenga su fecha original.

-JAJAJAJAJA…- empezó a reír fuertemente el hombre- ¿pero de qué hablas? Por lo visto toda esta situación del acosador de está volviendo loca. No arriesgaré mi vida de esa manera…

-Ayyy…no sabía que aparte de imbécil también eras cobarde- se burló la castaña ganándose una mala mirada de su acompañante- Es obvio que contaremos con la mejor seguridad privada…y el evento no se hará público.

-¿Cuál es tu insistencia en que nos casemos? ¿Tanto quieres que me convierta en tu esposo?- le dijo sonriendo y acercándosele sugerentemente.

-Quiero el dinero. Es todo- dijo apartándose del hombre. Justo en esos momentos su presencia le repugnaba como nunca.- ¿Acaso tu no lo quieres?

-Claro que si, pero de nada me serviría si estoy muerto ya que tú serías la heredera universal. Prefiero esperar a que atrapen a ese asesino.

-Vincent yo necesito el dinero ¡ahora! No cuando a ti te nazca- le dijo acercándosele de manera amenazante- Además, públicamente estamos comprometidos y sigues vivo. Por alguna extraña razón tú no eres el blanco de esa molestia.

Ahora que lo pensaba era cierto. El acosador había matado a personas que en algún momento tuvieron contacto con ella por más mínimo que fuera, sin embargo, pese a que Vincent era su prometido nunca había sido amenazado ni nada parecido.

¿Será que…Vincent tenía alguna relación con él? O por el contrario…Vincent era el asesino. Tenía lógica sospechar de él…

-Qué puedo decir…-habló levantándose y encogiéndose de hombros- A lo mejor y ese tipo sabe que esta relación es falsa.

¡Tenía razón! Por una vez en la vida estuvo de acuerdo con lo que el rubio dijo. Si a Vincent no le había sucedido nada era porque el asesino debía tener conocimiento de la farsa que ambos estaban manteniendo…Y justo esto hizo que sus sospechas aumentaran…

-Tienes razón…ha estado acosándome tanto que sería lógico pensar que sabe esto. Pero si lo que dices es cierto entonces tenemos un motivo para que la boda se realice…no te pasará absolutamente nada.

-Quién sabe…puede que no…o puede que sí. Por eso quiero algo a cambio.

-¿No te bastan los millones que recibirás por la herencia?- preguntó bastante irritada.

-El dinero es una parte importante en la vida de todo hombre exitoso, pero otro factor importante son las mujeres. A lo largo de mi vida he cosechado una larga lista de amantes- Linda lo miraba sin creer cómo era posible que de la boca de ese hombre pudiera salir tanta basura- pero, nunca he estado con una mujer virgen – finalizó.

-¿Y qué? ¿Acaso quieres busque una virgen y te la traiga?- preguntó con una sonrisa burlona.

-No. Te quiero a ti- respondió el hombre mirándola de manera lujuriosa y borrando de golpe la sonrisa que a ella se le había formado- Quiero que te acuestes conmigo antes de la boda o no habrá trato.

¿Acaso eso era una especie de broma?

-Yo tenía una ligera sospecha de que tú cerebro no tenías…pero ahora acabas de confirmar mi teoría sobre que eres un estúpido cabeza hueca.- respondió Linda enojada y venenosa.

-¡Mira Nathalia!- habló el rubio golpeando fuertemente la mesa que se encontraba en la habitación principal- deja de tratarme como una basura…¡por que sabes que soy el único hombre que está a tu altura!- finalizó con un grito que la asustó por unos momentos. No tenía conocimiento de que Vincent fuera una persona capaz de reaccionar con violencia.

Debido a la furia que el hombre mostró golpeó el centro de mesa de la habitación haciendo que su bolso y las pertenencias que este poseía, dando a descubrir todo lo que la mujer llevaba dentro, incluyendo la píldora contraceptiva.

Vincent supo reconocer rápidamente aquella pastilla. Él no era idiota y más de una vez obligó a sus amantes a tomar esas pastillas.

-¿Qué hace esto en tu bolso?- preguntó molesto.

-Sorpresa- respondió con una sonrisa- nunca he sido virgen y justo ayer por la noche me acosté con un hombre y lo disfruté muchísimo- le reveló con una mueca de verdadera satisfacción haciendo que el hombre se enfureciera.

Vincent la tomó por el brazo y la empujo contra el mueble del bar de la habitación lastimándola de paso. Estaba muerto de los celos y del enojo. Desde que su padre adoptó a Nathalia siempre le había atraído demasiado, pero cuando se conocieron sus caracteres chocaron tanto que desde entonces no paraban de discutir y lanzarse palabras mordaces.

Él siempre pensó que, con la condición de su padre sobre la boda, al fin tendría a la castaña para él y cumpliría sus deseos más oscuros que había guardado durante tantos años.

-¡Dime que estas mintiendo! Tu no puedes haberte acostado con nadie…¡tú eres mía!- gritó el hombre sin control frente a ella.

-Es la verdad. Me acosté con una persona y él…es mil veces más hombre que tú, me dio la satisfacción que ningún hombre jamás me dará…incluyéndote.

Justo cuando finalizó de hablar el rubio la tomó fuertemente por el cuello asfixiándola. La fuerza que él ejercía realmente a estaba lastimando y lo peor de todo es que sentía perfectamente como el rubio con su mano libre trataba de tocarlas en sus partes íntimas mientras la miraba como si estuviera enloquecido.

Guevanni ingresó justo a tiempo para quitárselo de encima golpeándolo fuertemente de paso mientras ella, ahora en el suelo, se esforzaba por recuperar el aliento.

-¡No dé ni un paso más o me veré en la obligación de disparar!- habló el pelinegro apuntando con su arma al rubio que se reincorporaba del suelo.

-¡Olvídate…Olvídate de celebrar la maldita boda!- gritó el varón mientras salía de la habitación dejando a los restantes.

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Luego de que Vincent dejara la habitación Guevanni la ayudó a incorporarse y verificó su estado, le dolía mucho la garganta gracias a la fuerza con la que el hombre la atacó y no era para menos, en cuanto llegaron a Wammy´s el pelinegro la condujo a la enfermería donde el doctor le aplicó un ungüento para minimizar las grandes marcas moradas que empezaron a adornar su cuello.

Roger apareció tan solo unos minutos después de ser evaluada y ella con calma le dijo que se encontraba bien, solo un tanto golpeada.

-Lo lamento Roger- habló despacio pues esta acción le daba algo de dolor- Vincent canceló la boda y…no estoy segura si podré obtener el dinero.

-Descuida Linda, creo que a pesar del beneficio que esto representaba para Wammy´s no valdría la pena si tendrías que sufrir esta clase de agresiones.

-Trataré de hablar mañana con el abogado del señor Ford, quizá haya alguna otra forma de obtener el dinero mediante una herencia legítima.

-Tómate tu tiempo y descansa. Te llevaré a tu habitación vamos.

Realmente se sentía como en los viejos tiempo. A pesar de que Roger siempre fue la pesadilla viviente de Mello, Matt y ella, cuando se trataba de asuntos serios y de su salud el mayor siempre se preocupó como si de su verdadero padre se tratase.

Se recostó en su cama tratando de procesar todo lo ocurrido y no pudo evitar derramar lágrimas como mecanismo para sacar todo el miedo y la frustración que vivió momentos atrás. Se convencía cada vez más de que Vincent era un monstruo e incluso lo creía capaz de ser un asesino.

La puerta de su habitación se abrió sin que fuera tocada ni mucho menos dieran anuncio, pero ella no tenía que ser un genio para saber que se trataba del albino.

-¿Perdiste los modales que Roger se esmeró por enseñarte?- habló primero tratando de limpiar los restos del llanto de su rostro.

-Guevanni me informó que tu prometido fue quien te hizo esas marcas en el cuello. Te agredió- estaba molesto. No sabía por qué exactamente, pero lo estaba y mucho.

Cuando Linda habló sobre ir por la píldora pidió a su subordinado que no la dejara sola bajo ninguna circunstancia e incluso, le dio un pequeño micrófono, el cual el pelinegro se lo instaló a la castaña cuando este se acercó a abrirle la puerta del auto sin que ella lo notara y fue gracias a esto que él pudo escuchar perfectamente la conversación entre ambos y avisó a Guevanni dándo la orden de ingresar a la habitación al escuchar los gritos del varón.

Aunque claro, eso era algo que él no le diría a ella porque era irrelevante al caso.

Ella no hablaba, simplemente se limitó a quedarse en silencio dirigiendo su mirada al piso de madera de la habitación.

-¿Te volviste avariciosa Linda?- soltó la pregunta tan serio como siempre- Me parece una pérdida de tiempo que sufras agresiones solo por dinero.

-Tu no entiendes por qué lo hago- respondió ella al fin- esta era mi oportunidad de cambiar Wammy´s… de darles a los niños oportunidades que nosotros no tuvimos.

-Wammy´s tiene la mejor educación de Inglaterra…

-No, te equivocas…Wammy´s tiene la mejor fábrica de sucesores de "L". – la mirada de ella en esos momentos era de dolor, uno que supuso se debía al sentimiento de importancia que la castaña debía estar sintiendo. Algo absurdo a su parecer.

-Vas a invertir en niños que no conoces y con los cuáles no compartes ningún vínculo…eso es perder el tiempo- seguía siendo cortante.

-Si eso fuera cierto…entonces el sufrimiento que sentí por la muerte de Matt y Mello sería en vano. Si no existió un vínculo entre nosotros entonces Mello no debió ayudarte a detener a Kira y tu…tu no hubieras aceptado su ayuda. Sin embargo, ambos lo hicieron…trabajaron juntos a pesar del odio que Mello sentía por ti. Así fuese un vínculo hecho de odio, celos y envidia…

Ahí estaba, la Linda de Wammy´s house en todo su esplendor. La misma niña molesta y soñadora que hablaba con metáforas sobre sentimientos que para él no existían pero que, contra todo pronóstico debía admitir como reales porque llegaban y eran comprobados y aceptados por Mello y Matt.

-Si lo quieres es dinero entonces no pierdas tu tiempo. Mi fortuna es tres veces mayor que la de tu padre adoptivo- dijo mientras se acomodaba nuevamente en la silla de la habitación de ella, la misma donde se inició su pasión.

¿Por qué dijo eso? ¿Parecía que él estaba sintiendo celos? ¿O era más bien que su pecho se infló en orgullo luego de escucharla a ella admitir que su único hombre era él? Por que sí, una diminuta y casi imperceptible sonrisa se había dibujado en su rostro cuando la escuchó defender con orgullo la noche que pasaron juntos, debía decir que su ego de macho- hablando en sentido biológico- creció al saber que había complacido a la que, según las etiquetas sociales y patriarcales, sería de ahora en adelante "su mujer".

-¿No me digas que me estas ofreciendo matrimonio?- preguntó burlona.

-Sabes que no creo en eso. Y además, como "L" no puedo arriesgarme a que mi identidad sea descubierta en una actividad como esa.

-Entonces…- dijo mientras se le acercaba y se sentaba nuevamente a horcajadas sobre él- ¿me darás tu fortuna para Wammy´s como un acto de caridad? ¿o es que quieres algo más a cambio?

De nuevo lo estaba seduciendo. No entendía por qué sentía esa necesidad.

-Tu no tienes sexo con cualquiera por dinero Linda…entonces ¿por qué te ofreces así?- preguntó mirándola fijamente, desnudándola con el ónix de sus ojos.

-Tu no haces actos de caridad…entonces ¿por qué ofreces tu fortuna así?- contrarrestó ella con otra pregunta.

-Porque eres la única persona que me ha logrado convencer de hacerlo- respondió él mirándola fijamente. Se había formado entre ellos una atmósfera de intimidad en la que no existía nada ni nadie. – Ahora responde a mi pregunta.

-Porque eres la única persona con la que me acostaría mil veces sin recibir nada a cambio…solo por placer- "amor*" fue lo que su mente corrigió sin que la palabra saliera de sus labios y ella se aseguraría de que quedara guardada durante toda su vida.

-Pídeme que te bese- ordenó el albino con un comportamiento impropio de él, pero sabía que no podía hacer nada. Esa mujer sacaba sus instintos más primitivos, lo hacía volver a sentirse como un Humano, ese que tanto se esforzó en nunca salir pues él no se rebajaba a emociones absurdas…hasta ahora.

-Bésame…bésame Nate- dijo ella sobre sus pálidos labios. Invitándolo.

La caricia no tardó en llegar y ambos se fundieron en un beso apasionado, lleno de necesidad y ganas de devorar al otro, de marcar como propiedad al otro.

Poco a poco la situación empezó a subir de tono, el calor se hacía presente en el cuerpo de ambos jóvenes y los roces de intimidades iniciaban el concierto de gemidos dirigidos por ella.

Lástima que aquello duró poco porque fueron interrumpidos por el teléfono de ella que emitía un sonido alertando la llegada de un mensaje.

Se separó rápidamente por el susto y recordándose que no debía ser tan débil de caer nuevamente con él. Tomó su teléfono y reviso el mensaje que parecía provenir de un número desconocido.

A Near le llamó la atención el silencio de ella, pero de inmediato esta le pasó su teléfono celular y pudo darse cuenta de la razón por la cual ella no emitió palabra alguna:

"Pésima decisión…Vincent Ford morirá ahora…feliz regalo de bodas"

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¡Capítulo 5 up! Espero estén disfrutando del fic.

¿Habrá consecuencias luego de los acontecimientos? Sigan leyendo para saber más.

¡Nos leemos!