Capítulo 9.
En el contexto actual en que se encontraban todas las personas involucradas en el caso del acosador asesino, la noticia del embarazo fue lo último que faltaba y que sin duda se traía abajo todo el plan. ¡Estupendo! Apenas si iba a cumplir y mes de gestación y el feto ya le estaba causando problemas, fue el pensamiento del albino.
Vamos con orden. Cuando les dieron todas las "buenas nuevas", el albino mandó a su equipo a trabajar de inmediato, no estaba para habladurías, sermones o chismosos, tenía unas ganas enormes de pegarse un tiro así que ya con eso era suficiente. Después, Roger se pegó a la ventana donde Linda permanecía dormida con un gesto de querer llorar de la emoción, ¿qué diablos le pasaba? Ni que fuera su hija de todos modos. El doctor, únicamente regresó a la habitación a continuar su labor de observación a la paciente para evitar cualquier imprevisto, y Linda, estaba postrada en la cama…
Nada estaba bien, absolutamente nada estaba bien. Su parte más lógica se lo decía: un plan que, ahora sí tenía posibilidades de fracasar, una gran oportunidad para el asesino y ahora, una criatura de por medio…Estaba tan absurdamente molesto, eso era claro, pero más molesto se sentía que esos sentimientos no fueran por las posibilidades de fracaso de su estrategia, sino por el hecho de ver a la mujer en esa camilla con una criatura dentro que apenas pudo salvarse.
Odio y venganza. Más concretamente esos eran los sentimientos que lo invadían. El maldito plan se podía solucionar, es más, ya había pensado una forma alternativa en esos escasos segundos, pero definitivamente el daño hacia Linda no era fácilmente solucionable. No iba a descansar hasta hundir a ese bastardo malnacido en la cárcel, no descansaría hasta que le dieran el máximo de años posible.
Él no era de tomarse los casos personales – desde Kira se prometió esto- pero en esta ocasión, haría una excepción.
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Abrió los ojos lentamente, estaba demasiado desorientada y con un dolor que le impedía mover si quiera un músculo. Trató de levantarse, pero rápidamente sintió un brazo que la acostó nuevamente en la camilla.
-Ohh no Linda. No puedes levantarte de aquí. – el doctor Jeff notó la mirada confundida de la castaña, era un efecto normal después de haberle aplicado el medicamento.
-¿D-Dónde estoy? M-Mi vientre…mi vientre duele. – lo único que atinaba a hacer era frotarse suavemente en un vano intento de minimizar el dolor.
-Si lo sé. Linda, trata de ponerme un poco de atención…- como médico nuevamente trataría de explicar la situación lo más profesional posible, pero muy en el fondo estaba preocupado. Si la reacción de Near fue -aunque aparentemente tranquila- algo turbia, no se quería imaginar a la castaña – Todo parece indicar que fuiste envenenada. Hicimos unos exámenes y con seguridad puedo decirte que el veneno fue consumido vía oral, es decir, algo que ingeriste.
Linda, a pesar de la dificultad, lo escuchaba con atención. Su mirada se dirigió al techo tratando de recordar algo, pero solo se le venía a la mente la cena con Vincent. ¿Fue él? ¿Vincent la envenenó? ¿Por qué? Se estaban empezando a tolerar…
-Y-Yo…fui a cenar con mi p-prometido.
-¿Sentiste un sabor extraño en algo de lo que comiste? – esta vez, el doctor había asumido el papel de interrogador por solicitud de "L".
-No que yo recuerde…aunque…el postre que pedí estaba amargo solo que no le di importancia.
-Comprendo. La información que das es muy valiosa. Ahora…- la mirada de Linda volvió al mayor, ¿había algo más? - ¡Roger, ven! – Linda escuchó unos pasos acercarse hasta que la figura del director de Wammy´s se hizo presente – Bueno, no alargaré más las cosas. Linda, los exámenes que te hiciste arrojaron que estás embarazada. El dolor en el vientre se debe a que, por el veneno estuviste cerca de tener un aborto.
El rostro de ella no se podía describir. Estaba en blanco…Near únicamente se mantenía serio al otro lado de la ventana.
-¿Q-Qué?...
-Se que esto es un impacto fuerte y sé que iré muy rápido, pero la situación lo amerita. Escucha, aunque por el momento salvé al feto, tu tienes ovarios poliquísticos, si no te administramos el tratamiento adecuado perderás a la criatura de todas maneras.
Oh Dios…Oh Dios…
Empezó a respirar con dificultad, no podía procesarlo todo, no podía ordenar sus ideas, cada vez inhalaba y exhalaba con mayor rapidez y dificultad. Sentía que el aire se le iba de los pulmones, que la cabeza le daba vueltas…
-L-Linda tranquila, trata de respirar despacio…- Roger intentaba controlarla.
Admitía que él estaba nervioso también. La situación era tan compleja, tan tensa, ¿qué opinaba Near de todo esto? ¿Y quién era el padre de la criatura?
-R-Roger…- Linda se agarró fuertemente del traje del mayor – Roger por favor…por favor Roger ¡te lo suplico! ¡No dejes que lo pierda Roger por favor! – Las lágrimas y gritos de histeria de la mujer acabaron con el silencio. Linda estaba rogando intensamente por la vida de ese bebé - ¡Haz lo que sea Roger, pero no dejes que lo pierda! ¡Por favor Roger te lo suplico!
-¡Doctor! El pulso aumentó
-¡Linda cálmate! ¡Vas a perder al bebé! – los gritos de Roger trataban de opacar los de la castaña sin mucho éxito.
-Rápido vamos a dormirla.
Una vez que aplicaron el medicamente Near fue testigo de como Linda poco a poco caía presa de un sueño inducido.
Con un poco más de calma, los adultos en la habitación trataban de hacer lo mejor posible, sin embargo, francamente para Jeff, el escenario no era el más alentador.
-Necesito ese medicamento o no podré mantener a esta criatura por más tiempo. Yo miso practicaré el aborto sisu condición empeora.
Near, al otro lado de la habitación, fue testigo de lo ocurrido. Sus ojos ónix se había oscurecido nuevamente dejando ver un negro casi satánico. Esas palabras no fueron para Roger, fueron para él. ¿El doctor quería que él salvara al feto? Él no aceptaría un niño producto de sus errores…Él no era como Mello…
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Después del incidente, pasó un día completo dormida, así que cuando despertó se quedó lo más quieta posible. Miró la luz artificial de la habitación por lo cual calculó que debía ser de noche. Su mente empezó a funcionar trayéndole los recuerdos lentamente por lo cual no pudo evitar contener sus lágrimas. Era la única forma de expresar todo el dolor y frustración que sentía en esos momentos. ¡Iba a matar a ese hijo de perra! Ese acosador le estaba destruyendo su vida y ahora la nueva que crecía en su vientre.
Se levantó nuevamente tratando de acomodarse mejor, sorprendida de que el dolor había desaparecido, colocó sus manos sobre el vientre aún plano y susurró:
-Por favor…por favor quédate ahí…Por favor no te vayas. Perdóname por todo esto, pero te prometo que me voy a esforzar así que quédate…
-Estoy seguro que no puede escucharte. -La fría voz de Near interrumpió su íntimo momento.
Linda se secó rápidamente las lágrimas. Había olvidado por completo el pequeño Gran detalle del dichoso padre.
-Linda…la criatura está débil, no lo sentirá, deberías…
-¡Cierra tu maldita boca!
-Linda no es momento para que estés de obstinada…- si Linda estaba molesta, él también lo estaba.
-¡No!- nuevamente las lágrimas adornaron sus rostro- Me iré. No vas a reconocerlo, no sabrá que existes ni que eres su padre. Yo lo cuidaré…¡No voy a desecharlo como hicieron con nosotros! No puedo…Yo…te juro que puedes olvidarte de él, no voy a reprocharte nada, no voy a pedirte nada, imagina que no existe, sigue con tu vida yo seguiré con la mía. No va a llevar tu apellido, tu estúpido título estará a salvo te lo prometo…
Claro que lo que decía era cierto. Linda no era tonta, sabía perfectamente lo que decía. Pase lo que pase el nombre de "L" debía seguir intacto, nada podía ponerlo en riesgo y ella lo comprendía. La labor de Near salvaba vidas y si eso se acababa muchas personas sufrirían…
La tensión en el ambiente era casi asfixiante para los dos, aunque le doliera en su -para nada despreciable- orgullo, Linda tenía una buena salida para la situación.
-¡COMPERMISOOO!~ Lamento la interrupción… - el silencio fue interrumpido por Scarleth, la cocinera, que llegaba con todo su esplendor y energía – Ayyy Linda ~ espero que no te moleste, pero Roger me dio las excelentes noticias y me explicó tu situación, así que, me puse manos a la obra. ¡Vamos a hacer que ese bebé reponga fuerzas!
-S-Scarleth…
-Eh, eh…Nada de hablar. Tus energías deben ir totalmente al bebé. Y no te preocupes, en la comida va tu medicamento especialmente…
-Scarleth- la voz del albino la interrumpió. Esa mujer nunca supo como callarse.
-Oh…claro. En fin, preparé mi famosa sopa de hígado con especias…- ¡la sopa del demonio! Fue el pensamiento colectivo de Near y Linda
La relación de los niños de Wammy´s house nunca se pudo caracterizar como de camaradería. Algunos como Matt y Mello se autoplocamaban amigos, pero no había una visión de unidad pues para todos era claro que, en algún punto de su vida, cada quien se iría a velar por su propia vida e intereses. Sin embargo, como un acto de estrella fugaz, es decir, que ocurre una vez cada cien años, la generación de Linda se había aliado para destruir un objetivo común: La sopa de hígado con especias de Scarleth.
Y es que en este planeta había cosas horribles y esa sopa. Hasta Near había participado porque la odiaba, era asquerosa y un insulto a cualquier papila gustativa, pero el intento de comida era tan rico en nutrientes que Roger los obligaba a comerla.
Hicieron una huelga colectiva que fue desarmada rápidamente por los mayores y como castigo los hicieron comerla durante una semana completa. Roger y sus técnicas infalibles de tortura…
-V-Vaya no sé que decir Scar- Linda trataba de pensar una forma de salir de esta. A su lado notó como el albino desviaba la miraba tratando de ocultar una diminuta sonrisa de burla. ¡Desgraciado!
-Oh preciosa descuida, traje para ti y para Nate – cuando escuchó su nombre el albino la miró mal – Es importante. Roger me comentó que seguramente tu serías el papá, así que les daré consejos a los dos. - ¡Iban a matar a ese lengua floja de Roger! – Nate, tu también debes alimentarte bien, cuando las mujeres están embarazadas los varones también pueden padecer los achaques, a mi esposo le pasó.
-¿Achaques? – preguntó el albino.
-Si. Ya sabes, vómitos, ascos, mareos, fatigas, cosas así.
Esta vez, quien volteó su rostro para ocultar su risa fue la castaña. Al menos, antes de irse, se aseguraría de hacer que Near compartiera un poquito de su sufrimiento. Después de todo, él también aportó su granito de arena para ese bebé.
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Capítulo 9 ¡up!
Awww…vomité arcoíris con este cap, pero bueno, todos necesitábamos un descargo de tanta tensión.
Debo informar que inicié curso lectivo universitario, por lo cual hay probabilidades de que no actualice muy pronto.
Por lo demás, disfruten mucho el cap y no olviden los preciosos reviews.
¡Besos y nos leemos!
