El chico bosteza mientras pasa por un parque solitario. Se supone que siempre hay niños jugando y corriendo, subiendo y bajando por todos lados, pero esta vez está abandonado. Oh sí, todos los niños están en clase, donde Craig Tucker debería estar, sentado en el pupitre luchando para no dormirse. Pero no, él está caminando por las calles de South Park. Su vía lo lleva a la Comisaria. Tal vez debería de importarle más las faltas, ya está en último año de preparatoria, ¿Importarle más? Que mierda, no hay nada más importante que siga ese camino.
Llegó al punto donde ayer se encontró con Kenny.
¿Aun seguirá ahí?
La imagen del rubio pervertido emergió en sus pensamientos. En la manera que lloro, en la manera que pidió ayuda, en como lo sostenía y rogaba que lo escuchará. Si, Craig sentía arrepentimiento.
Kenneth no se encontraba en el lugar.
-Como suponía, fue toda una mal broma.-Agradeció el no haberle hecho caso. Aunque, algo incomodaba, como una pequeña piedra en el zapato, no podía estar tranquilo. Opto por despejarse de todo aquello y siguió su sendero.
Espera a que el semáforo cambiara a verde para el peatón. En cuanto este cambió fue una señal de ¿preparados? ¿Listos? ¡Fuera! Al instante la ansiedad, inquietud, histerismo y el temor lo atraparon en una bolsa con un fuerte nudo. Ya estaba ahí, en la entrada.
Vamos, ábrelas, vamos.
Entró. El edificio estaba sereno, unas cuantas personas sentadas esperando su turno. Craig no quería esperar, así que recorrió el piso. Se detuvo frente a un escritorio lleno de papeleo, el señor frente a la computadora lo ojeo, había sido fácil saltarse la espera.
-Buenos días ¿Puedo ayudarlo en algo?
-Si. ¿Podría proporcionarme información sobre el caso de la desaparición de Tweak Tweek?-Él chico nunca había hecho esto. No sabía si podían dársela. No investigo sobre las normas a seguir, se fue por el todo o nada.
-Disculpe ¿Usted es un familiar? Si no es de esta manera, lamento decirle que no puedo darle lo que pide.
-Ah, si así es.
-¿Podría mostrarme una identificación?
-¡Carajo!-Ahora que mintió no podría retractarse. Saco su billetera e hizo como el que busco.
-Disculpe, no la traigo conmigo en este momento.
-No puedo darle información.
-Maldición.-chasqueó la lengua.- ¿La más mínima?
-No.
Contuvo sus ganas de insertarle un puñetazo al semblante del empleado.
-Entonces, podría decirme si lo reportaron como desaparecido, extraviado o secuestrado.-No era pregunta. Craig no se iría con las manos vacías, su mirada lo gritaba muy bien. El señor lo miro con ignorancia. Era tan notable que odiaba su trabajo.
-Bien.-Volteo hacia la computadora. Tecleo unos cuantos números. Hizo click allí y allá. Su rostro se retorció en desconcierto. Miro a Craig y después al ordenador.
-¿Cómo dijo que era el nombre?
-Tweak Tweek.
Su expresión no cambiaba. Cosa que preocupó a Craig, ¿Qué sucedía? ¿Pasaba algo malo? No me digas que… ¿Lo encontraron? ¿Hallaron al responsable? ¿Se sabe cuál fue su final? ¿Final?... No, no, no. Miles de preguntas estallaron dentro de él. Realizó una hipótesis cada vez que el empleado lo miraba. Que desesperación.
¡Mierda! ¡Respóndame de una maldita vez!-Perdía la paciencia.
-Ejem,…-El señor lo miro por última vez, ya no volvió a voltear a la pantalla frente a sus caídos ojos.
-Craig.
-Joven Craig, el nombre de Tweak Tweek no existe, no hay registros sobre él.
-¿Qué? Disculpe, no lo entiendo.
-No hay entradas con ese nombre.
No puede ser cierto. Tweek desapareció. La policía me interrogo, a mis padres, a Token, Clyde, Kyle, Stan, Butters. Se inició una búsqueda completa.
-¡Revise bien! ¡Debe haber un error!
-No joven Craig, no lo hay.
Craig golpeo el escritorio con furia
-¡¿No puede realizar bien su trabajo?!
-Por favor no me insulte. Si levanta la voz, tendré que pedir que lo saquen a la fuerza si es necesario.-
Craig sin escuchar la advertencia, balanceo su cuerpo con un empujón hacia enfrente.
-¡Deme la jodida información!-Los gritos ya habían llegado a oídos de todos los presentes, que no dudaron en asomar la cabeza.
-¡No hay información alguna! ¿Qué no entiende?
-¿¡Cómo podría entenderlo?!-Tomó de la camisa al pobre señor, que soltó un quejido de miedo. Fue jaloneado con presión.
-Esto es demasiado-Llamo a seguridad.
Dos hombres aparecieron detrás de Craig, quien soltó al viejo y se colocó en defensiva, era un experto peleando. Rompería los huesos de todo aquel que se interpusiera en su camino. En ese estado, no pensaba, no razonaba. Un fragmento de memoria roso en su piel, hubo una vez que Tweek lloro por su comportamiento, lo hizo sufrir.
Toda aquella experiencia logro que se calmara, sin bajar su guardia. Él hombre con uniforme gris se dirigió a él.
-¿Se retirara de aquí con calma o tendremos que usar la fuerza contra usted?
Craig negó. Que más daba, La escena se repitió. Esta vez no eran sus compañeros quien lo sentenciaban, era un montón de desconocidos. Dejó el lugar a zancadas.
Ahora, solo le quedo en revolverse, comer esas palabras, digerirlas y analizar.
"No hay registro sobre el"
Pov Craig.
Mis pies andaban. Mi mente vagaba lejos de lo coherente. Camino, camino y camino. Doy un paso, tras otro, seguido de uno más. Me cuesta, arrastro la suela de mi zapato contra el gélido cemento. Sin ser invierno, todo se torna álgido.
Cuando esas palabras me tocaron, algo dentro de mí se resquebrajo. No sé qué fue, pero está roto. Lo entiendo, porque me duele, mucho, está sangrando. Me cuesta respirar...
El nombre de Tweak Tweek no existe.
El nombre de Tweak Tweek no existe.
No hay registro sobre él.
No hay registro sobre él.
¿A qué se refiere? ¿Qué no hay un Tweak Tweek registrado? ¿Cómo?
¿Por qué no lo hay? ¿Por qué?
Las autoridades están al tanto, ¿Por qué?
Sé que está perdido, ¿Por qué?
El no regresa ¡¿Por qué?!
¡Él no está! ¡¿Por qué?!
Percibí un diminuto chillido, que cada vez se fue haciendo más intenso. No lo escuchaba con claridad. ¿Qué es? "¡PIIIIIIP!"
Oh, es un claxon, se acerca a mí.
¿Por qué no me detengo?
Un gran impulso me llevo hacia atrás. Sin mantener el equilibrio de mis piernas, tropecé y caí. Oí las maldiciones del conductor, pero este siguió rumbo.
-¿Qué?...-Trate de levantarme, pero esta vez, mis piernas no me respondían. ¿Se rindieron? ¿Ya se cansaron de andar? Una gran ayuda se posó en mi hombro derecho. Era Kenny, quien, sus ojos azules se insertaron en los míos. Me transmitió su preocupación, la cual hizo caer en mí mismo.
-Craig… Ten cuidado pedazo de mierda, ¿Estas bien?
-¿Huh?, Si… ¿Qué fue lo que ocurrió? Fue tan rápido.
-Ibas a cruzar la calle con cara de estúpido. No miraste a ningún lado ni mostraste atención al pase peatonal, te detuve. Dame las gracias, de no ser por mí, tal vez estarías aplastado en medio de ahí-Señalo con su índice la calle.
-Ya veo, gracias.
-¡Holy shit! Creo que sí te golpeaste la cabeza.
-Vete al carajo Mccormick.
-¡O no!
Ya no respondí. Debía agradecérselo, después de cómo lo trate ayer, debía de compensarlo. Tendría que hacerlo una vez más. Odio estar en deuda con alguien, pero es Kenny, puedo soportarlo.
-Kenny.
-¿Si?
-¿Podrías ayudarme a levarme?
-C-claro.
Pase mi brazo detrás de su cuello, él sujeto mi cintura. Con toda la poca fuerza que me quedaba logre ponerme de pie. Le dije que nos sentáramos en una de las bancas de aquel parque solitario, aun lo estaba.
Me senté. El rubio no pregunto nada, creo que hasta no quería respirar. Debe de pensar que mi comportamiento es inusualmente extraño. Lo sé.
Cada día donde estoy dispuesto a cambiar algo, me niegan avanzar. Me despojan de la esperanza. De una respuesta.
-Craig…-irrumpió el silencio.-Estuve ahí.
-¿Eh?
-Estuve detrás de ti todo este tiempo. Te vi pasar por el callejón cuando regresaba del colegio. Te seguí, por curiosidad. Espere a que el semáforo cambiara, contigo, entre junto a ti a la comisaria, escuche lo mismo que tú.
-Que acosador. Así que no escuche mal.
Todo esto me parece un sueño. ¿Ya lo dije antes? Aún estoy atrapado aquí. No consigo encontrar la salida de esta pesadilla.
-¿Cómo no te note?
-Nadie lo hace, ya te lo dije ayer.
-Pero-aun sigue… Si, estaba tan concentrado que no note tu presencia.
-Tucker… No lo entiendo. ¿Cómo que no hay registro sobre Tweek? ¿Acaso sus padres no levantaron una denuncia?
-Sí, lo hicieron. Me llevaron a la sala de interrogaciones, al igual a mis padres y compañeros de clase, Kyle, Stan y Butters. Eso quiere decir que si estaba ahí. Si hubo una. Entonces… ¿La retiraron?
-¿Por qué harían algo así?
-¿Por qué lo harían?-Recordé el último encuentro con el Sr Tweak.-No estaba en sus cinco sentidos. Esa mirada, estaba distorsionada, fuera de sí.
-¿De quién hablas?
-Del padre de Tweek, me lo encontré ayer. Se encontraba muy desorientado.
-¿Eh? ¿Tiene algo que ver? Si la denuncia no está entonces la retiraron ¿No?
-Debería de quedar un registro. Es necesario que no haya nada para que el historial este limpio.
-¿Si? Yo no entiendo de estas cosas-Yo tampoco- Eso apunta que no se realizó una denuncia.
-Puede ser. ¿Cómo explicamos el gran ajetreo que se hizo?
-¿Y si todo fue falso?
Fue repentino.
-¡¿Qué carajo Kenny?!- Voltee a verlo insólito.
-Bueno…Solo es una suposición, como dijiste antes, todo se queda guardado en tu historial aunque este se borre o anule permanece. No tuvo que haber ninguno antes.
¿Y si lo borraron?
-¿Eh? ¿Por qué lo harían?
-¿Por qué harías algo como eso?
-Hmm, ¿Dinero? ¿Put-
-Mejor cállate. Si, dinero, es una posibilidad. O cualquier otra cosa demandada.
-Oh, okay. Tenemos dos hipótesis. Una…-Kenneth viajo su mirada al cielo.-Espera-De nuevo me miró.
-¿Quiénes son los culpables?
Mi pecho se contrajo. "Culpables" Hay una persona, o dos, tal vez más, tras de esto. Que solo tratan de lastimar a Tweek o lo están lastimando. ¿Quién podría hacerlo? ¿A él? Bueno, es él. ¿Quién se atrevería a ponerle una mano encima? ¿Quien? ¿Quien? No es cuerda. No hay expresión en su mirada. Su rostro desquiciado. ¿Por qué en mi mente solo están los padres de Tweek? Si coloco esa pieza… la acomodo, ¿encaja? ¿Es una respuesta? ¿Borro la pregunta de mi cuaderno mental? Tiene sentido.
-Los padres de Tweek-murmure.
-¿Qué dijiste?
-¡Los padres de Tweek! Él me dijo que iban seguido a reuniones a la casa de los Stotch ¿y si ellos le metieron algo en la cabeza?
-¿¡Los padres de Butters?! No-
-Sabes muy bien de que son capaces esos hijos de puta, Kenneth.
-Pero sospechar de ambos, ¿No es demasiado?
Lo fulmine con la mirada. Mi sangre hervía, mi corazón acelero mi pulso. Sentí las ganas de correr, tirar aquella puerta. De tan solo pensar que los culpables podrían ser sus propios padres.
-Ellos mismo mintieron sobre su desaparición, alertaron y movilizaron a las autoridades, levantaron una denuncia fantasma. Pagaron por el silencio. Para borrar la información. No hay registro.
-Cálmate Craig. Debemos pensarlo más.
-¿Y si está encerrado en el sótano? ¿Sin comida? ¿Con frio? ¿Miedo? ¿Sufriendo desesperación y llorando por pavor?
-¡Tucker!
Necesito saberlo ahora. Desmentir esta dubitativa hipótesis. ¡Me atrae! Me dice "corre hacia la casa de los Tweak"
Me levante de golpe, no le di tiempo a Kenny de reacción. Mi cuerpo vibra, esta sensación, es, es, adrenalina combinada con furor y recelo, al máximo. Mi piel se enchinaba. Accedí a mis impulsos, NADA bueno sale de eso.
-¡Craig! ¡CRAIG! ¡Carajo!
Me agitaba cada vez más, ya había corrido dos kilómetros. Tenía a la vista esa casa, a unos metros escuche la voz de Kenny. Llegue. Me coloque frente esa estorbosa puerta, la golpee. No hubo respuesta. Volví a golpearla, esta vez con más fuerza, tampoco la hubo. ¿Por qué estoy tan desesperado?
Otro golpazo. Uno más, ¡Perdí la cuenta! Mi puño comenzó a pulsarme por cada golpe que daba. Grite su nombre con ilusión de su voz contestándome desde el interior. No hay voz ni respuesta.
¿¡Por qué no puedo encontrar una?!
-¡TWEEEEEEEEEEEEK!-Rasgue mi garganta al llamarlo. Llegue al punto donde pronunciar su nombre duele.
Deslice mi cuerpo, me arrodille frente esa puerta donde vi entrar y salir a Tweek, seguro, alegre. Mis recuerdos me destrozan. Están acabando conmigo. Recargue mi cabeza en la maltratada madera.
-Ábrete, por favor.
-¡Craig!-La costumbre de Kenny de posar su mano en mi hombro la concebí como un apoyo, una protección.
-Llamaste la atención de los vecinos.
Observe mí alrededor. Unos se asomaban por la ventana tras sus cortinas. Otros con la puerta entre abierta queriendo no despegar el ojo. En realidad me importa una mierda.
-¿No crees que te apresuraste un poco? Es muy pronto para sacar tales acusaciones. Solo fue toda tu desesperación acumulada por días lo que quisiste dejar salir ¿verdad?
-Creo…-Apenas pude mover mis labios para hablar. Kenny tenía razón. Mi tristeza la reflejan mis lágrimas, mi desesperación mis gritos y mi furia mis puños.
-Bien, vamos, levántate. Creo que alguien llamo a la policía. ¿No quieres tener problemas con ellos dos veces en un solo día no?
-Bien.
Como me cuesta ponerme de pie.
