Perdón por tardar tanto en actualizar, estaba atada a la escuela, muchos proyectos y exámenes en solo una semana, pero aquí estoy, viva. Gracias por aun continuar leyendo mi confusa historia. Tratare de no dejarlos sin capitulo nuevo cada semana, en fin, disfrútenlo~


El rubio bufó, perseguía los apresurados pasos del pelinegro. Observando esa espalda abatida, la cual no imagino verla de esa forma frente a sus ojos; Mientras le llamaba por su nombre, apellido y apodo.

-Craig.

-Tucker.

-Fucker.-Suspiró-¿Está bien que vayas? Digo, ya tuviste suficiente por este día, ¿No deberías descansar un poco?

-No. Si quieres descansar, adelante.

Kenny rodó los ojos-Lo digo por tu bien, idiota.

-Tsk, estoy bien.

-Ajá. Se nota-Dijo sarcásticamente.

El de ojos azul celeste (Kenny) no percibió que habían llegado a la parada de autobús del centro. Bajo el restringido tejado que estaba sostenido por dos pilares grisáceos, esperaron por el bus. Tardó en llegar. Kenny con todo curioseo, le preguntó a Craig si hacia donde se dirigían.

-¿Y?

-Y… ¿Y?

Craig con el ceño fruncido miraba al de naranja. El último sintió el fastidio del otro por su piel, suprimiendo su confianza. En realidad era pocas las veces que se relacionaba con él. Esta era la primera ocasión donde pudo ver diferentes facetas del chico. Ya que él lo odiaba, más bien evitaba estar con el team Stan, el equipo rival.

Tucker continuaba con la inspección. Esperando la respuesta del quien miraba sus zapatos.

-¿Vas a explicarme el juego?

-¿Juego?

-"Nadie puede verme"

-¿Aun crees que es mentira?

-Precisamente por eso te estoy dando una oportunidad, yo…-El ruido de las llantas y el motor de bus se escuchó. Dobló en la esquina y se detuvo frente a ellos, subieron, dejando atrás la conversación. Tomaron asientos juntos. El viaje fue incómodo, ninguno de los dos soltó una palabra. Fue algo de consideración por parte del rubio, sería excéntrico que el azabache fuera hablando solo en medio del autobús.

Tocaron el timbre para anunciar su parada. Bajaron frente a un kiosco, varias personas que tenían apariencia de hippies estaban reunidas alrededor de la construcción de piedra y metal.

-Veo que aún le queda trabajo por hacer a Cartman.

Craig no entendió lo dicho por Kenneth.

Pasaron del kiosco y se adentraron a una calle cerrada, no había autos estacionados, era un silencioso lugar.

En medio de la cerrada, había unos murales, entre medio de ellos un portón negro. Se dirigieron hacia ahí. El serio tomo el frio hierro y lo abrió, entraron con cautela. Siguieron un camino de concreto rodeado de un cuidado jardín. Pasaron por un callejón, donde al final había una luz. Al salir cambio todo. Había una fuente con agua abundante saliendo desde el extremo del ángel. A su derecha un letrero que decía con letras cursiva y tinta purpura "Clase de piano", a su izquierda con la misma letra pero esta vez de color marrón, "Clase de danza". Muchas otras puertas más con la palabra clase seguido de un arte. Lo más importante era la clase al aire libre. Sin un techo que los proteja de esos rayos solares, cálidos, pero en veces molestos. Estaban al frente (Al lado de la fuente) unas sillas acompañadas de un caballete. Pinturas de diferentes colores, pinceles de distinto grosor. El maestro con salpicaduras de pintura en su protector de ropa. Los alumnos trazando en su lienzo blanco sin vida, sus emociones, haciéndolos hablar, como dijo una vez Tweek.

El maestro los vio y se acercó a ellos con una toallita en las manos.

-¿Puedo ayudarlos en algo?

-Si. ¿Usted le da clases a un chico llamado Tweak Tweek?

-Em, ¿Cómo es el? Soy malo con los nombres pero bueno con los rostros-Rió despreocupado.

-Es rubio, con cabello alborotado, ojos verdes y tiene una peculiar voz.- ¿Habrá notado que en su voz, expresión y mirada se reflejó su afecto al describirlo?

-Y es un maniático con el café~-Habló Kenny sonriendo.-Te falta los más importante.

El más alto lo ignoro.

-Peculiar voz…No, si fuera así lo reconocería de inmediato. No tengo muchos alumnos rubios en mi clase.

Craig ojeo a Kenny, este levanto los hombros.

-Otra vez…-Susurro el pelinegro. Súbitamente sintió su cuerpo pesado, el cansancio se apodero de sus energías y las congelo. Paso una mano sobre su rostro pálido.

-Oh ¿Está usted bien?-Preguntó preocupado el instructor.

-Sí, solo necesito sentarme.

-Por ahí hay unas bancas. Puede relajarse, el ambiente aquí es tranquilizador. ¿Necesita que lo ayude?

-¿En verdad no lo ve?- No, yo puedo.

-Está bien. Tengo que volver a mi clase.-Sin más que decir se dio la media vuelta y regreso con sus alumnos.

Dejó caer su cuerpo.

-Te lo dije.

-Mmmh-De nuevo, no está. Comienzo a comprender… esto es… inexplicable. Pero está sucediendo ¿no?-Lo dijo para ambos lados, el de Tweek y Kenny. Miro al cielo, en efecto, como dijo el joven instructor, el aire, junto con las plantas, el leve sonido del piano viajando entre las flores a las raíces de los árboles, era relajante.

Como un vidrio siendo arrojado desde un edificio alto, la paz se esfumo, a ver quién aparecía desde el callejón de entrada.

Vestido de negro, como sus ojos. Cabello oscuro con un toque rojizo sobre su flequillo. Su nombre era Pete.

-¿Qué mierda hace él aquí?

-¿Quién?

-Pete.

-¿Pete?-Kenny asomo su cabeza-¿Ese gótico? ¿Quién es él?

-Si ya lo conoces-Miró al suéter naranja.

-¿Si?

-¿Hablas en serio?

-No, espera. Ya recordé. Qué raro, mi memoria me fallo, ja ja ja…-Estaba confundido.

-Este lugar es visible.-El chico se puso de pie y trotó al árbol más cercano. Se escondió tras el.

-Eh… ¿Craig? ¿A caso no te cae bien?

-Si. Me desagrada.

Tucker estaba a punto de decirle que se escondiera por igual, pero no lo dijo. Él solo se colocó a sus espaldas.

-¿Qué?

-Nada.

-¿Ahora seremos espías en vez de detectives?

-No quiero que me vea.

-Ya veo, tienes una mala relación con él. Oh, espera, ¿hubo un tiempo en que Tweek estaba con él verdad?

-Deberías cuidar más tus palabras McCormick.

-Lo siento, lo que dije fue muy incrédulo. ¿Pero si tiene que ver?

-¿Siempre fuiste tan fisgón?

-Sipi.

-En verdad quiero golpearte.

-…. ¡No Craig!-Levantó la voz.

-Shhh no grites.

-¡No pueden oírme Tucker!

-¡No comiences!

-¡¿Comenzar?!

-¡Cierra la puta boca!

-¿¡Tienes arena en la vagina Fucker?! No se puede hablar contigo.

-¡Ya! Dejemos de pelear, que ahora no tengo ganas y no quiero llamar la atención.

-Vaya, realmente te irrito verlo.

Bramó entre dientes.

-Lo que dijiste hace un momento no es cierto, pero tiene algo de verdad. Pete pretendía a Tweek. Y él… hubo un momento donde yo no pude seguir con esto, lo herí, el busco consuelo en Pete, fue mi culpa. Después de semanas enojados y sin dirigirnos la palabra paso algo. Gracias a eso Tweek y yo hablamos bien, y arreglamos las cosas. Kenny… Tweek me prometió no verlo más, no estar cerca de Pete.-Tenia un nudo en la garganta.- Me mintió.

-No Craig, ¿No oíste el instructor? Tweek no venía a estas clases.

-Si lo hacía.

-¿Estás seguro?

-Si. Tomaba el autobús, no hay otra parte donde tenga que ir en uno. Contando que solo hay tres lugares donde dan clases de pintura.

-¡Eso no quiere decir que te estaba engañando!

Craig rió-Estúpido, nunca dije que él me engañaba, dije que me mintió, rompió su promesa. No desconfió de Tweek. ¿Crees que es demasiado decirle que no se acercara a Pete?

-Eh…-Viajo su mirada. Se detuvo en una flor amarilla a los pies de Craig.-Debes tener tus razones.

-No eres tan incrédulo como pensé McCormick.

-Oye.

Mientras ellos hablaban detrás del árbol, Pete se preparaba para trazar sus colores. Él ya tenía su pintura a medias. Ojeo su lado izquierdo, por donde estaba la fuente, había una silla vacía, la cual era su "sentimiento". Pintaba ese lugar vacío.


Esperaron por una hora hasta que todos se fueran, en especial Pete. No quería sentirlo cerca ni cruzar miradas, no después de aquello. Tendría la necesidad de romperle la cara como lo hizo antes. Mirarlo lo enfurecía, el odio aún estaba ahí, dentro de Craig, no podía, por más que apretara los puños y sus dientes rechinaran, al recordar las lágrimas de Tweek, que eran un arma de doble filo, su ira crecía.

-Por fin puedo moverme-Dijo Craig estirando su cuerpo.-Sus tripas gruñeron.-Ah, tengo hambre. Kenny… ¿Kenny?-El chico no estaba. Examinó alrededor. Él no estaba.- ¿Dónde carajos te metiste Kenny?

Recorrió el estrecho callejón. Al salir, por efecto de la luz cerró los ojos. Al abrirlos miro a Kenneth. Este estaba contemplando un mural, su expresión decía que buscaba una forma o significado a aquellos colores combinados.

-Kenny, regresemos.

-¿Eh? ¿Puedo quedarme en tu casa?

-¿Quieres?

El chico salió corriendo a los brazos de Craig. Lo abrazo, no duro mucho el contacto, el otro chico aparto con la mirada.

-Ah, sí, sí quiero.

-Vamos.-Sus ojos zafiro fueron llamados por una combinación de colores en la parte inferior de uno de los muros. Era una mancha pequeña, apartada del hermoso mural con símbolos Hindúes. Azul, rojo, negro y con un toque de amarillo entrelazados. No existía imagen, solo manchas de esos colores. Pesaban en el pecho de Craig,

- Tan solo son trazos...¿Porque siento nostalgia al verlos?