-Mis palabras no salen, quedaron atoradas en mi garganta. Mis temblores no se detienen, mi racionamiento llega a su confín. Kenny habla, no entiende. Lee el mensaje, no comprende. Tengo que explicárselo, ¡No puedo! Relájate, cálmate. Exhala e inhala.-Lo aprendío de Tweek, Carraspeo.-Pon tus palabras en orden y habla.
-Mi última conversación con Tweek cambio.
-¿Qué?
-Préstamelo-
Tweekers:
Hum ¿Ahora qué hiciste?
Yo:
¡Nada! Fue culpa de Marsh.
Tweekers:
¿De Stan?
¿Craig?
¿Hola?
Te vieron usando el celular….En fin. Después de clases iré con Butters a la biblioteca escolar, me explicara algo de Biología. Te esperare si es que puedes librarte.
-¡Esto no es!-Apretó su celular.- En la última conversación él me escribió sobre que iría a unas clases de pintura, por ese motivo fuimos hoy.
-Oh… Sigo sin entender. ¿No te habrás equivocado?
-No…
-A ver, préstamelo de nuevo.
El celular pasó de las frías manos de Craig a las cálidas de Kenny. Quien recargó su mano sobre la cama de Craig, para que el celular no resbalara de sus dedos. Este vago por la mensajería, descubría piezas que no encajaban, no iban. Cada mensaje abierto incrementaba lo imprudencial de lo dicho por Craig.
Con el reflejo de la luz artificial en su mirada desconcertada, giró su semblante hacia el chico recostado aferrándose a las sábanas.
-Craig… ¿De qué mensaje hablas? No hay ninguno.
-Es lo que te estoy tratando de explicar. Simplemente ese mensaje desapareció.
-Déjame terminar de hablar. No hay mensajes de Tweek.
-¿Eh?
-Ninguno, salvo el que acabo de leer.
Su estomagó fue atado en opresión. Tuvo nauseas, repentinamente saltó de la cama y con cinco pasos estaba encerrado en el baño.
Kenneth corrió tras él y lo esperó afuera del servicio. El sonido del agua siendo arrastrado anuncio su salida. La perilla dorada lentamente se fue girando, muy lento, más de lo normal que en un firme de suspenso. Al abrirse totalmente la puerta, el pelinegro salió con un cuerpo oscilante, perdiendo el equilibrio y cayéndose sobre los brazos de McCormick.
-¡Hey! ¡Craig! ¡¿Qué sucede?!
-¿Qué me está pasando? ¿Por qué todo da vueltas? Es como un rostro despintado por un balde de agua fría…Kenny… ¿Me estas llamando? Tu voz… desaparece… No… no te alejes…-Cerró sus ojos paulatinamente.
-Bien, pueden retirarse.-El director habló sellando un papel con la firma de Craig y Stan en el.
-No volveré a salvarte el culo Marsh.
-Ya, ya, te dije sólo por esta vez. Te debo una, bye bye.
-Tsk.
Bruscamente abrió las puertas de la biblioteca, entró a zancadas. Estaba molesto por que el idiota de Stan lo había arrastrado a su problema.
-Ese…
-¡AAAHH! ¡No entiendo!
-Sí, sé que es difícil aprenderse tales nombres, pero vamos, tú puedes Tweek-Con una tierna sonrisa despejó por un segundo la duda del rubio paranoico. Pero al ojear de nuevo las palabras que parecían extraídas de la escritura china altero de nuevo su sistema capaz.
-No, no. Voy a reprobar, mis padres me mataran. Me suspenderán la beca agh, no tendré dinero AAAH, me quedare pobre y por no ser listo mis padres me correrán de la casa. ¡Sinhogarysindinero! ¿¡Que haré?!-Tomó sus cabellos rubios-¡Es MUCHA presión!
-C-cálmate Tweek.
-Oye-Unas acogedoras manos se posaron sobre las suyas olientes a café y borrador. Esas manos que hacían que su lugar feliz fuera ahí mismo, sin tener que despegarse de la realidad para estar tranquilo. Acariciaron sus dedos, serenaban sus nervios y sus pensamientos desmesurados.
-Ah Craig.
-¿Qué te he dicho sobre jalar tu cabello de esa forma?-Posó su barbilla sobre la nuca del rubio.
-Lo siento Craig.
-¡Hello~!-La silla al lado de Butters se ocupó por un rubio energético y lleno de carisma.- ¿Qué hacen?
-Hola ken, Tweek y yo estamos estudiando.
-Oh, ¿Qué estudian?
-Biología.
-Guh, suerte con eso. Yo dormiré, Kyle me trajo sin descansar todo el día.
-¿Broflovski tuvo una pelea con Marsh?
-Así es, ¿Cómo lo sabes Tucker?
-También fui arrastrado por culpa de eso.
-Pff tú también. Mañana matare a ambos. Pero por ahora dormiré mientras te espero Leo.
-¿Me esperaras? ¿Por qué?
-Sólo te esperare, ¿O puedo acompañarte a casa?
-Mis padres vendrán por mi hoy.
-Cierto, ok, solo te espero. ¿Bien?
-E-está bien.-El rubio menor rebosó una sonrisa que produjo que las mejillas de Kenneth se sonrojaran. Para ocultarlo desvió su rostro a donde Craig, quien hablaba muy de cerca con Tweek. Cruzó ambos brazos sobre la mesa y recargo su cabeza sobre ellos. Volteo su mirada hacia Leopold, la dejo fija en aquella piel tan tersa y delicada, los finos labios se torcían en una sonrisa. Una cálida sonrisa.
-Esté está enamorado-Pensaron en unísono la pareja que observaba del otro extremo de la mesa de estudio.
-Continuemos Tweek.
-Bien, ¿Quieres unirte Craig?
-No gracias, seguiré los pasos de McCormick.-Emito la posición del rubio "dormido" Ambos fingían dormir, ojeaban a sus dos queridos rubios, sus corazones latían de tal manera que podían morir por ellos…
Como lo amo
POV Craig.
-Maldito rayo de sol-Fue lo primero que pensé al despertar. Siento como si hubiera dormido por días. Mi cuerpo está tan pesado…Ah-Un cabello rubio roso mí nariz-¡Kenny!-Estire mi pierna y golpee su estómago. Rodo, cayó al suelo con un sonido bofo.
-¡Auch! ¡¿Por qué hiciste eso?!
-¡¿Tú por qué estabas abrazándome?!
-¿Lo estaba?
-Si.
-Oh, qué pena.
Mi madre abrió la puerta sin previo aviso. Con bandeja en mano me ofreció desayuno a la cama.
-Buenos días hijo, ¿Ya te sientes mejor?
-¿Sentirme mejor? ¿Qué me paso? Creo…
-Bien. Desayuna y no te levantes. Ten-Dejó un frasco verde sobre mi desordenado escritorio.-Son vitaminas, tómalas cada vez que no sientas fatiga.
-Está bien.
Sin otra palabra salió de la habitación.
-McCormick ¿Qué paso anoche? Estaba…Oh Dios, cierto-La calma tan pacifica fue sacudida por los recuerdos, mensajes y conjuntos de "No hay" "No es"-Pase una mano sobre mi cabello.
-¿Te refresco la memoria?
-No, ya lo recordé. La mensajería era una nube borrosa, una cadena de recuerdo trasparente. Vacía y solitaria sin esos correos.-Hoy iremos al colegio.
-De nuevo… Craig, te estas muriendo de débil y aun quieres seguir.
-¿Qué tratas de decir?-¿Soy débil? ¿Debo ya no seguir? ¿Qué Kenneth?
-Tu cuerpo te está avisando que debes descansar.
-Ah, ¿Y? Yo tengo que ir.
-No Craig… Preocuparas a Ruby… Cuando te desmallaste tu padre, madre, Ruby y Karen entraron en pánico. Llamaron al doctor, el vino en menos de 15 minutos, dijo que era anemia. Las dos estaban angustiadas, tienes a una hermana que te quiere mucho.
-¿Crees que con eso me vas a convencer?
-….
Comí mi desayuno tan rápido como pude, el sabor escaseaba, tal vez mis papilas gustativas no estaban en su mejor estado. Tome una ducha y Salí de casa, no sin antes esquivar a mi madre, que al igual que McCormick me prohibía salir.
Entramos a la agitada escuela. Se distorsiona como si fuese territorio desconocido. No hace mucho que no he estado aquí, pero perecen semanas…
-Iré a la biblioteca, ¿Vienes?-Con mi pulgar apunte a dirección de esta.
-Hmm, te alcanzo más al rato. Buscaré a Kyle, Stan y Cartman.
-¿No iras por Butters?
-ÉL…No vendrá hoy.-Bajó su rostro, apretó los puños que, al instante perdieron fuerza.-Por cierto ¿Por qué a la biblioteca? ¿Es por el mensaje?
-Supongo.
-¿Supones?
-No entiendo por qué estoy aquí, sencillamente eso.
Con cautela abrí aquellas puertas, rechinaron. Era hora de clase por lo cual estaba casi vacía, unos cuantos alumnos con libros, cuaderno y lápiz en mano.
-¡AAAHH!-
Imagine el grito de Tweek como ese día que entré, después de leer el mismo mensaje que anoche. Lo imagine ¿No? ¿Fue mi imaginación…?
Sentí la gran necesidad de correr entre los pasillos, correr y alcanzar su espejismo. Debe estar ahí, entre los libros de pasta gruesa. Mis piernas se movieron por si solas, como un imán atraído por el metal. Pasaba por cada pasillo con estantes llenos de libros, el aroma del somnífero de la literatura entraba a mis pulmones. Eterna, una habitación eterna de estantes, continuaban por cada paso que daba.
Fui inoportunamente interrumpido por una silueta, que al mismo tiempo que detuve mi pisada; él cerró un libro. Nos miramos el uno al otro. Rodó los ojos y acomodó con delicadeza el ejemplar de pasta violeta.
-No puedo hacer otra cosa más que míralo. Lo odio. Me irrita.
-¿Qué tanto ves? ¿Te parece extraño ver a alguien como yo entre muchos libros?-Dijo sin apartar la mirada sobre el volumen situado.
-No realmente. Me es más extraño que no estés fumando tú cigarro.
Él gótico rival giró su cuerpo y se acercó hacia mí.
-Si el me guarda rencor, ¿No lo habrá olvidado? ¿Tweek permanecerá en su memoria? ¿O solo era un sentimiento superficial y pasajero por él?
Pasó de largo. El rose contra mi hombro fue señal de su hostilidad.
Es ahora o nunca.
-Pete, ¿Me guardas rencor?-Sin darme cuenta fruncía el ceño. Esta persona está en mi lista negra. Me sorprendo de mí mismo, no le he roto la cara.
-¿Debería?, sabes, te odio. Me das asco.
-Tsk-Que el maldito engreído no derrame sal sobre la herida. ¡Debo mantener el puto control!-Quiero una respuesta de sí o no.
-Si.
-¿Qué te hace odiarme?
-¿Por qué debo de responder a eso? Resígnate con esa respuesta, después de todo eres un conformista subnormal.-Se alejó a paso sosegado. Sus pisadas terminaron en un eco inaudible entre los estantes.
¡Quiero matarlo!
Caminé un poco más entre los pasillos.
Un manto de aire intervino en mi caminata. Algo me llamaba, gire mi cabeza en su búsqueda. Sólo se interponían libros y más libros en mi mirar.
¿O son ellos?
Son ellos quienes me llaman… La estantería frente a mis ojos estaba repleta de libros gruesos y pesados. ¿Qué es lo que observo? ¿Qué es lo que siento? ¿Qué es lo que estrecha mi corazón?
Voltea, voltea, voltea.
Seguí el juego. Desde arriba baje mi mirada, ¿Qué estoy leyendo? Cada libro recargado sobre la madera tenía una combinación.
"Tú"
Bajé un escalón.
"Tie"
Bajé.
"m"
Bajé
"po"
Bajé.
"se"
"ago"
Llegué al final.
"Ta"
Tu tiempo se agota.
Parpadeo. Estoy… rodeado en un mar de palabras, letras y símbolos. Despeinan mi cabello y me sumergen en su hablar, su significado. El mensaje recorre mi cuerpo, hasta llegar a mis oídos. Un fuerte estruendo escucho en mi interior, aprieto mis manos contra el pecho. Me asfixian, ¡Me asfixian!
Choco en un muro, los me brazos de este me tocan, ¿Me llaman?
-¡CRAIG!
-Oh, es Kenny.
-¡Estas pálido de nuevo! ¡Tus vitaminas!-Siento sus dedos buscando sobre mi sudadera.
-¡Las encontré!-Saca unas cuantas pastillas descoloridas.- ¡Tómalas!
-Las olas del mar me tienen atrapado, Kenny.-
Toma mi mano derecha y sobre esta me entrega dichas vitaminas.
-¿Craig? ¿Qué sucede? ¡Kenny llamando a Craig!-Frunció el ceño.
SLAPM.
Que forma de traerme de vuelta; su mano golpeando mi mejilla fue el salvavidas. Que irónico.
Clavé mi mirada en sus ojos celestes.
-¿Mi tiempo se agota…?
