POV Kenny.
Que solitario es vagar por los pasillos y no sentir las miradas, caminar y no sentir el calor. Estar en una burbuja de aislamiento.
Llego a mi salón de clases. Todos sentados y prestando atención. Una que otra risilla desprendiéndose con astucia para no fastidiar al maestro frente a la pizarra.
Oh, proviene de Cartman, está tratándole de hacer una malicia a Kyle. Ja ja ja. Stan se da cuenta y avisa con señas a Ky. Te cagaron el acto Eric.
Viajo mis ojos por cada uno de los escritorios.
Wendy, Bebe, Red, Heidi, Token, Clyde, Kevin, Stan, Kyle, Cartman. Están ahí, prestando atención, o eso intentan. No está, no vino hoy. Los golpes tardan en desaparecer. Ni con maquillaje podría ocultarlo perfectamente en un día para otro. Butters… Leopold Stoch, perdóname por no haber hecho nada ayer. Perdona mi debilidad, perdona mi ausencia.
Observando el techo mientras susurra "Leo" Suspira y deja caer su mirada a sus pies.
-Leo…-Detiene su paso frente a un casillero. Recarga su hombro derecho en este y vuelve a levantar su mirada celeste al vacío techo.
-Guh, ¿Ya habrá terminado Craig? Escucho unas pisadas acercándose. ¿Sera él?-Gira su cabeza hacía el sonido. Vaya asombro, no era su amigo, si no, el enemigo del pelinegro.-Pete…-Entrecerró sus ojos.
Él rival sostenía su celular y miraba la pantalla. Una silueta naranja llamo su atención…Si, la llamó. Llevo su mirada del aparato hacia Kenny. Lo observó con neutralidad. No detuvo su paso.
Kenneth se estremeció. Si hiciera un top de las miradas con más desinterés y apáticas, sin duda el gótico se llevaría el segundo lugar, el primero Craig. Él rubio no se contó a sí mismo. ESPEREN.
-Pete, pete ¡¿Él me miro?! Puede-Estiró el brazo, preparó su garganta para gritarle al que vestía de negro.- ¡Oh no! Si llego con junto a él, Tucker va a matarme, no sin antes a él.-Bajo su brazo- ¡Pero puede verme! ¡Pero Craig! Aahhh, ¿Qué presión?-Recordó una melena rubia, los labios de dicha persona gritaba tales palabras a los cuatro vientos- ¿Ese era Tweek?-¡AH! No, primer iré por Craig, ¡tengo que decirle ahora!-Giró su cuerpo y corrió con agilidad hacía donde estaba Tucker.
-Quiero jugar PlayStation~ -Dijo con un tono mimado y con una mueca de puchero.- ¡Quiero jugar play-
-Cállate McCormick. Me duele la cabeza.
-Bu Craig Bu. Te dije que tu salud empeoraría.
-Sí, sí.-Contestó quejumbroso desde cama.
-Ah, volviendo al tema del "mensaje" que los libros te mostraron… ¿Estás seguro que las vitaminas no tienen drogas?
-No. Si fuera producto de las drogas lo que mire, no sería tan "inocente"
-"Tu tiempo se agota" Hmm-Cruzó ambos brazos por atrás de su cabeza.- ¿Tiene un tiempo límite? El destino es cruel.
-¿Y si es una broma? Alguien con mucho tiempo de sobra colocó los libros para fastidiar.
Craig negó.
-No Kenny. Es diferente, si fuese una broma ¿Por qué hay suplicio? Es como un hilo trasparente que me enreda y no puedo desatarme. Sólo hay un camino, tengo que seguir ¡Seguirlo hasta el final! Tengo la sensación que sí es así.
-¿Qué tienes el tiempo contado...?
-Ajá.
-N-no digas incoherencias.
-¿Acaso todo lo que no está pasando es coherente? Esto es South Park, no existe tal virtud.
-¡Eso es cuando éramos niños! Nuestra imaginación nos llevaba mucho más allá.
-Más allá… Ken, esta noche estaremos al pendiente sobre los mensajes. Tenemos que saber que sucedió con el anterior y como desaparecen.
Kenneth lo mira pasmado.
-¿Q-qué?
-Me llamaste Ken, solo Leo lo hacía-Respondió con un poco de manto rojizo sobre sus mejillas.
Craig torció sus labios con disgusto.
-No removeré los derechos de autor así que tranquilo. No lo volveré a decir.
-No~ Es algo lindo cuando lo dices Fucker, estas apenado.
-Vete a la mierda-Le mostró su "Fuck you" característico.
McCormick le regaló una sonrisa.
-¿Puedo apagar la luz?
-No.
-¿Por qué?
-Porque vas a dormirte.
-No lo hare, te lo juro.
Craig entrecerró los ojos.-Vas a hacerlo.
-¡Que no!
-Bueno, puedes apagarla.
-¡Ken gana!
-No lo hiciste, sólo quiero ver la luna.
-Uh, ajá.
Ambos se levantaron de sus respectivos lugares sobre la cama de Tucker. El rubio aplasto el interruptor. La luz artificial se fue y la luminosidad de la luna se extendió por la habitación. Los dos chicos volvieron a la acolchonada cama. Kenny se acomodó y con una sábana cubrió sus pies descalzos. Craig, en cambio, recargo su cansada espalda sobre el respaldo. Con celular en mano y esperando la hora 12:00 a.m. Todo podría cambiar al llegar la esperada hora.
-No te vayas a dormir.
-Lo sé. Pero sería entendible, estoy despierto desde las ocho. Tendría razón si digo que tengo sueño ahora mismo.
-No lo hagas. Te echaré de la cama como esta mañana.
-Eso dolió Tucker y ni siquiera fuiste para disculparte.
-¿Puedes sentir dolor?
-Bueno, es más bien un dolor psicológico. Sabes que está doliendo, pero no lo sientes ¿Me entiendes?
-…No.
-Idiota.
-Cállate.
Pasó media hora, eran las 11:48 p.m. Craig había bajado el cuerpo por cada minuto que pasaba. Ya estaba cansado y sobreponiendo que estaba débil.
Estando a cara a cara con Kenny, este miraba el celular en la mano de Craig. Al igual que el apático no despegaba sus ojos de la pantalla en la sección de correo. Kenny pasó su mirada a la cabellera de Craig.
-Craig, ¿Qué tanto amas a Tweek?-Preguntó con tono soñoliento.
-No podría expresarlo.
-Que dulce. Él debe amarte también, demasiado.
-¿Por qué lo dices?-Volteó hacía Kenny. Ambos ojos azules se encontraron de frente.
-Mis vagas memorias me lo dicen. Además, eres genial.
Kenneth sonrió. El otro chico pensó, que situación tan impensable; Junto a Kenny, en la misma cama ¿No era una pisca de engaño?
-Genial… Has visto lo más despreciable de mi persona.
-Siempre eres despreciable con todos. Estas equivocado, lo que yo he visto son tus virtudes.
McCormick jamás había prestado atención a los bellos ojos de Craig, viendo más allá de una sensación fría. Este último fijó su mirada a los labios del primero. Acción que el rubio imitó.
-¡¿Qué está pasando?!-
-¡¿Por qué pienso que Craig es atractivo?!
-¡¿Por qué putas estoy viendo sus labios?!
-¡Estoy sonrojado!
-¡IMPOSIBLE!
-NO.
-NO.
-¡Es todo lo contrario a mis gustos!—
Cierto, ellos no podrían ser infieles, menos por parte del pelinegro, ni por un billón de dólares.
-¡CARAJO!
Sin darse cuenta, el celular se había apagado. El dueño del mismo lo encendió de nuevo para conocer la verdad. El reloj marcaba las 11.56.
El alivio de ambos escapo por un suspiro
-Ves lo que causas.
-¡¿Qué hice?!
Esperando, esperando, comiéndose las uñas de la desesperación.
11:57
11:58 pm. Vamos, vamos, vamos, vamos.
11:59 p.m. Ya casi, casi, casi, casi.
Pum.
12:00 a.m.
-Y… ¿Qué paso?
-… ¿Nada?
-Que desperdicio, te lo dije.
-No, espera.
-¿Qué?
-No puedo apagarlo.
-¿Que?
Apretó el botón al costado.
-¿Qué diablos?
-Tal vez está trabado, préstamelo.-Sin mala intención, arrebató de las manos el celular negro del ojiazul.
-¡Hey! Devuélvemelo.
Forcejeó el brazo de Kenny. Al parecer aquellas pequeñas pertenencias de Craig Kenneth podía rosarlas, muy poco, pero podía sentirlas. No lo suficiente para tomar algo entre sus dedos. El aparato cayó al suelo. Desprendiéndose de la tapa y la batería.
-Oh shit.
-Bien hecho bastardo.
Craig se levantó bruscamente. Buscó la batería que había llegado hasta debajo de la cama.
Lo armó de nuevo e instantáneamente lo encendió. Con los nervios en su garganta y el pánico saliendo de sus dedos abrió el correo.
Hora: 12:07 a.m.
Mensaje:
Yo:
Tweek, ¿Estás trabajando? 4:34 p.m.
Tweekers:
Sí y tengo que salir hacer un pedido especial. 4:36 p.m.
Yo:
¿Pedido especial? 4:36 p.m.
Tweekers:
Sabe. Pero tengo ir a entregárselo en casa. 4:37 p.m.
Yo:
Oh, ¿A quién? 4:38 p.m.
Tweekers:
No lo sé. Es un cliente especial, creo. 4:40 p.m.
Yo:
Ok. 4:46 p.m.
El azabache cubrió sus ojos con el antebrazo, reteniendo cualquier lagrima tibia que podría recorrer su mejilla y humedecer las nítidas sabanas. Apretó sus dientes, tanto que podía lastimarse. Exigía a su cuerpo no temblar. Exigía no bramar y golpear todo material físico frente a él.
Ahora sólo queda afrontarlo. Pararse derecho y decir "Está realidad no va a vencerme"
Kenneth abrazó una almohada y la pagaba a su cuerpo. Miraba a Tucker en silencio.
-Craig, mira…
El nombrado no movió un solo dedo.
-Vamos, mira.
El moreno retrocedió el antebrazo lentamente.
-¿Qué quieres?-Retiró el estorbo por completo. Las yemas de sus dedos rosaron la colcha.
El rubio apuntó con su índice el exterior de la ventana.
¿Qué podría calmar a Craig en una situación así? ¿Qué? Los iris zafiro reflejaron la refulgente luna. Oh sí, Justo eso.
Tomo aire y exhalo. ¿Qué hace tanto que odiaba suspirar? Dejaba al descubierto su lado vulnerable. Esa parte de él que no quiera mostrar a nadie. Desde que era niño, solo se quejaba de las ocurrencias a las cueles era arrastrado, ni ahí suspiraba. Aunque, obviamente nació a quien dedicárselos.
Ambos chicos somnolientos no despegaron sus ojos de la luna. No hasta que sus parpados se sintieron pesados y cayeron en un profundo sueño.
"Clic" "Clic"
Un chirrido molestó el sueño de Kenny. Parpadeo dos veces.
Por un momento desconoció las paredes, la ventana mostrando el crepúsculo del amanecer, la cama, las sabanas y almohadas al lado suyo.
Trago saliva. Tocio por un desazón en su garganta, buscaba el nombre, el nombre, nombre, ¡Nombre! ¡Craig! Intranquilo llevo su mirada buscándolo.
El chico estaba ahí, sentado frente al computador.
-C-c-Craig-Articuló con su voz entrecortada-¡Craig!
El pelinegro sobresalto desde su silla.
-¿Qué? Me asustaste.
-Ah, perdón, ¿Qué haces despierto tan temprano?
Sin despagar los ojos de la pc respondió.
-Me desperté hace media hora y no pude reconciliar el sueño. Estoy revisando las redes sociales de Tweek.-carraspeo para después toser seco. Golpeo su pecho.
-No encuentro nada.
Ya las había revisado antes.
-Tu voz esta ronca.-Se puso de pie y dirigió sus pasos hacia Craig. Miró su rostro.
-¡Por Dios Craig estas enfermo!
Su amigo estaba pálido, con bolsas debajo de sus ojos, con respiración irregular y claramente sus dedos temblaban.
-Llegaste el límite ¡Ve y acuéstate!
-¿Quién eres? ¿Mi madre? Tengo que-
-Tienes que reposar. Si continúas investigando así, no estas al cien por cierto. Desperdicias esfuerzos.-Llevó su mano a la frente del enfermo.
-Y tienes temperatura… En serio, cuida más de ti.
-Cállate, no puedo tomarme el lujo de dormir… ¡El tiempo se acaba!
-¿¡Que tiempo?!
-¡El tuyo y el de Tweek!
-¡¿De qué mierda hablas?! ¿El de Tweek y mío?
-No puedo seguir así, Kenny.-Echó su cabeza para atrás y cruzó los brazos.-Me siento tan extraño. Tengo la necesidad de no ignorar nada, no puedo estar tranquilo. Aunque mi vista este borrosa, aunque no pueda sostenerme en pie, aunque esté lamentable estado tengo que continuar. No puedo detenerme, si no el tren se va…
Miró al chico frente a él. Odiaba que lo miraran con esos ojos, ojos llenos de lastima. Pena hacia su persona.
-Qué asco Kenny, no me mires así.
-¿No confías en mí?
-¿Eh?
-¡Hicimos un trato en el que yo te ayudaría en todo lo que podría! ¿No ves que ya ni puedes mirar con claridad? Yo lo hare, no quiero sentirme un inútil, no de nuevo.
Craig se levantó de la silla. Arrastró sus pies hacia la cama y tendió su cuerpo en ella.
-Kenneth, no eres un inútil... Cuento contigo.
¿Qué ganaría con discutir con McCormick? Nada, y el rubio tenía razón. A penas y podía leer.
El aura de Kenny brilló y cómo un soldado enderezó la espalda.
-¿Qué tenías planeado hacer hoy?
-Investigar a quien fue la entrega especial.
-¿No te lo dijo?
-No.
¿Por qué la sensación de malestar se tornaba en el ambiente? Tornándose denso entre la mirada de ambos. Lo pensaron, los dos lo pensaron, solo quedo ahí, en su mente.
¿Quién fue una de las últimas personas que vio a Tweek y a SOLAS antes de su desaparición?
