Después de que atravesó "dificultades" para salir de casa, por ejemplo, no podía abrir la puerta, ya que el picaporte lo rechazaba, como un imán en su mismo polo. Craig tuvo que levantarse (Con dificultad) y abrirla. Al bajar las escaleras se topó con otra puerta de la entrada.
Le gritó al azabache desde abajo y este se rio, por el tono lamentable de un niño con el que se quejaba Kenny. No tuvo más opción que llamar a su madre diciéndole que tocaban la puerta, Laura abrió y Kenny corrió hacia el exterior. ¿Cómo se las arreglaría en su búsqueda? Quién sabe, pero no desanimo la oportunidad en sus manos, y continuó, dispuesto a preguntarse y hallar una que otra respuesta.
Craig había tomado medicina, la cual le causo un vasto sueño.
Flash back
-¿Y que fue la entrega especial de ayer?
-Agh, no lo sé. No estoy husmeando en los pedidos de los clientes.-Sostenía un vaso de café negro.
La respuesta molestó a Craig.
-No me entendiste ¿A quién?
Un Tweek nervioso se vio reflejado en la penetrante mirada oscura de Tucker. Le pegó un sorbo al caliente líquido.
-Un cliente especial, agh.
Los chicos que los acompañaban, ambos equipos rivales. Era extraño, pero almorzaban juntos por una vez cada quince días, no sabían exactamente. Trataron de liberar el compactado aire, sólo consiguieron que Craig se levantara de la mesa y los abandonara.
-Tsk… Mentiroso.
Fin del Flash back
Un jaloneo movió el brazo del moreno, quien en segundo abrió los ojos.
Miró a Kenny con sus manos en juntas en suplica o perdón, al costado de la cama. Lo primero que se preguntó fue como consiguió entrar.
-¡Perdón! Creo que después de todo no soy de mucha utilidad.-Bajó la mirada-Fui a la casa de… de…
-Tweek-Agregó Craig con voz ronca.
-Sí, de Tweek. Era como si nadie hubiese estado ahí en años.
-¿Y la cafetería?
-I-igual.-Llevo sus manos sobre su rostro- y, y… Me perdí.
-¿Qué? ¿Cómo? ¿Literal?
-Si. Me pregunte donde estaba. Llegue a pensar que no existía tal lugar como ese en south park.
El ojiazul oscuro posó su mano derecha sobre el hombro del rubio que había caído de rodillas mientras hablaba.
-¿Dónde era ese lugar?
Sintió un ligero espasmo. Kenny abrió la boca, pero estos no desprendieron ningún sonido y guardo silencio por unos segundos.
-Enfrente a la casa de Butters.
-¡Maldición! Le dije que no dejaría que sus recuerdos se perdieran ¿Pero qué hice? Dejarlo solo. Caminar solo.
Con tan sólo en toque de su hombro con las yemas de sus dedos, el dolor del chico entró por sus poros.
-No debo dejarlo desaparecer, debo mantenerlo aquí, pero…pero, ¡No puedo!
-Craig… ¿Voy a desaparecer?
¿Cómo es? ¿Qué es? ¿Cuerpo? ¿Alma? ¿Silueta? ¿O una ilusión? Elije una opción, cualquiera caía lentamente. La mano de Craig lo detuvo antes de tocar suelo.
-¡Kenny! ¡Hey!
-No quiero desaparecer…
-¡Ken!
El mundo de los ojos celestes se oscureció.
Las horas del día pasaron y Kenny aun no despertaba, Craig había caído en sueño por la espera.
La puerta de la habitación se abrió rápidamente, la luz del pasillo se reflejó sobre el espejo.
-¡Hijo! ¿Cómo sigues?
Sacudió a un dormido Craig. Dejo escapar un quejido.
-¿Qué pasa, madre?-Estiró su cuerpo. El momento le hizo recordar aquellos días en el que su madre tenía que venir a despertarlo para que no se le hiciera tarde para la escuela. Sólo quería dormir un poco más, como todo niño sano.
-¿Ya tomaste tus pastillas?
-Aun no.-Bostezó. Sus dedos tocaron el pie de alguien junto a él, sintió un escalofrió recorrer por su espalda.
-¡AAH!
-¡¿Qué pasa?!-Su madre lo miró con confusión.
Contemplo a… Kenny…
-¿Quie-Tocio causando una gresca, cubrió sus labios con ambas manos. Y arqueó su espalda.
La señora Tucker le dio golpecitos sobre esta.
-Toma las medicinas cuando es la hora.
Dejó de toser. No, no tocio por su enfermedad si no porque sus labios expresaría ¿Quién es él?
Pasó con dificultad las pastillas rojas por su garganta. Su madre ya había salido del cuarto oscuro.
Acostó su cuerpo distanciado a Kenny. Él llevaba ocho horas dormido, sin "signos de vida" más sólo lo observó y dejó que descansara. No era el único que estaba agotado.
Verlo yacer como un gato en su manto de comodidad, contagio al pelinegro. Cerró los ojos y durmió.
Pensó en gatos, gatos, gato, gato.
¿Gato?
-MALDITO RAYO DE SOL.
Que buena manera de despertar: Maldiciendo.
Somnoliento buscó con sus dedos el celular entre las ligeras y claras sabanas. Lo encontró y lo tomó.
Era otro día, otro mensaje. Que iniquidad que ese fuera el nuevo bocado de cada despertar.
Perturbado, aun le costaba creer que los correos se borraran, desaparecían de la mensajería como por arte de magia. Que más daba buscar una explicación, era absurdo. Pero ahí lo tenía, frente a sus ojos leyendo un descontinuo mensaje.
Tweekers:
¡Craig! Hay un gato muy bonito justo en mis piernas. 5:35 p.m.
Yo:
Oh, envía a una foto, quiero verlo. 5:36 p.m.
Tweekers:
Imagen. (?) 5:38 p.m.
¿No es tierno? 5:38 p.m.
Yo:
Si, esta bonito. Mira el collar, tal vez tenga su nombre, o la dirección del dueño. 5:42
Tweekers:
Dice que se llama "Nyanko" 5:43 p.m.
Y hasta tiene la dirección. Creo que lo regresare a la dueña. Aunque no sé dónde queda esto. ¡Puedo perderme! Pero tengo el deber de entregarlo… ¡Que presión! 5:44 p.m.
Yo:
Suerte. 5:47 p.m.
Tweekers:
Creo que no podré ir a tu casa hoy. 5: 47 p.m.
¿Puedes pasar por la cafetería más tarde? 5:47 p.m.
Yo:
No estoy seguro si tendré tiempo libre. Te aviso. 5:50 p.m.
Tweekers:
Está bien, Craig. 6:00 p.m.
-¿Por qué no fui a verlo ese día? Ahora lo ansió más que nada.
-Pum-
Sintió un golpe en la zona "T" El celular se le había resbalando de las manos y cayó sobre su cara.
-Pfff, JAJAJAJAJA
-¡McCormick!-Le hizo la seña.
Con ataque de risa abrazaba su estómago.
-L-lo siento. Guh estoy llorando…-No contenía la carajada.
Trasmitió su risotada al azabache. Quien reboso una mueca queriéndose reír de sí mismo. Se tomó el puente de la nariz.
-Ah, ah jajaja… Ya… Ya… Me calmo-Limpió sus puras lágrimas. ¿Hace cuánto que no reía de esa manera?
-¿Ya vas a cerrar la boca?
-Uy.
-Veo que ya estas mejor ¿Cómo te sientes?
-Mmh…-Alzó los brazos-¡Bien!-Examinó al chico que tenía el ceño fruncido.- ¿Y tú?-Extendió la mano derecha y con sus dedos tomó la majilla del despeinado Craig.
Su expresión cambio. Rodo los ojos y sonrió.
-Estás bien, la fiebre ya bajo.
Echó su cuerpo para atrás. Acarició con la yema de los dedos la palma de dicha mano.
-Perfecto.
Craig buscó un nuevo cambio y tomó una ducha.
Después bajó a desayunar.
Ruby le pidió ayuda en una tarea.
Limpió su cuarto.
Tendió la desordenada cama.
Kenneth lo miraba RARO, no dejaba de moverse, es más, estaba productivo.
-¡Alto Craig! ¿Eres tú él Craig Tucker? ¿El matón que atemoriza a media escuela? ¿Él asocial?
-Kenny, por Dios cállate. Sí, so-Tocio.
-No dejes de medicarte aun.
-Lo sé.-Tomó el frasco de medicamento.
-Je je ¿Quiénes es la Lady ahora?
El moreno frunció el ceño y lanzó hacia el rubio el frasco blanco, golpeándolo en la frente.
-No me lances tus pasti- Recordó algo urgente que tenía que decirle, que por estúpido o distraídos olvido cortarle-¡Pete!-Gritó.
Lo había nombrado de golpe, la reacción y gestos del chico contrario fueron de esperarse. La mirada homicida se plantó en su semblante.
-Quiero decir, olvide mencionártelo ¡Pete puede verme!
-Ah…
-¿Cómo que "Ah"? ¡Puede verme!
-Esa basura tiene algo así como poderes sobrenaturales. No es la gran cosa.
-¿No es la gran cosa? Pude sernos de ayuda.
-No, en efecto, puede verte y no ha olvidado por completo a Tweek, pero solo estorbaría.
-Tal vez recuerde que hizo un jueves por la tarde.
El rubio idiota pensó en voz alta. La cago.
-Ups… ¡No es lo que quise decir lo juro! Es más, ¡no entiendo por qué lo dije!
-Tranquilo, no voy a matarte-Susurró-Aun.
-¿Qué dijiste?
-Nada. Entiendo lo que piensas, de cualquier manera no servirá de nada.
-Sé que no me incumbe pero tengo duda. No preguntare ¿Tan mala era su relación con Pete? ¿Tan descompuesta que ni puede tomar una ayuda? ¿Qué sucedió en el pasado de estos tres?
-A las cinco saldremos de casa.
-¿Cinco? ¿Y a dónde vamos?
-Por un gato.
-¿Eh?
Hoy por la madrugada soñé con un gato, un gato blanco. Me miraba con grandes ojos dorados y profundos. Me seguía con su mirada. Mecía la cola, de izquierda a derecha, derecha a izquierda. Estático, solo me observó. Parecía que sonreía. El gato blanco me sonreía.
Traté de acercármele, pero huyó en cuando escuchó mis pisadas.
El reloj de la sala marcaba las 5:00 p.m.
Como Craig dijo antes, partieron.
El amante de la luna callaba cada dos minutos al rubio pervertido que seguía sus huellas.
-Que injusto. Si no quieres decirme cómo fue que le robaste la virginidad al inocente de Tweek, dime por lo menos donde vamos.
¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?
Bramó.
-Te dije que buscando a un gato blanco.
-¡Hay cientos de gatos blancos!
-Debe estar por aquí…-Miro de reojo al celular. Ojeo de nuevo el entorno.
-Kenny, busca un buzón verde hecho mierda.
-Okay~
Se alejaron un poco el uno al otro.
A los pocos minutos de la iniciación de la búsqueda, Kenny grito desde el otro lado de la calle.
Craig corrió hacia él.
-Encontré al buzón mierda… y aun gato blanco…-Apartó su cuerpo y dejó a la vista un gato blanco dormido debajo de la buzonera.
-¿C-como sabias que habría un gato aquí?
Le mostro la imagen mandada por Tweek.
-¡Eso es! ¿¡Que mierda?!-Lo único que se le vino a la mete fue John titor, ¡Tweek viene del futuro!-¡¿Cómo?!-Jaloneo la manga de Craig.
-¿Cómo voy a saberlo?-Soltó el agarre- ¿Ves ese gato? Tweek lo llevo con su dueño.
-¿Se volvió a escapar?
-¿Y justamente volver al mismo lugar?
-Tal vez le guste.
-Tsk-Chasqueó la lengua y frunció el ceño-¿¡Quieres dejar de buscar una explicación lógica!?
-¿¡Ah?! ¿¡Como supones que lo deje de hacer?! ¡Es obvio que buscaría la lógica!
-¿Después de todo?
-Despue-¡No me jodas Craig! Pensé que tú serias quien se guiara por lo racional y yo quien diría locuras, pero terminaste siendo más infantil.
-McCormick ¿Puedes admitir tu posición?
-Ya lo acepte, hace tiempo.-Apretó los puños. El impulso de sacar todo lo que tenía en su garganta permanecía, ¿Qué le diría? ¿Que después de todo no ha logrado nada? Craig lo sabía perfectamente bien.
-¿Qué respondes a ello? Necesitamos teorías, las máximas que se puedan. Examinarlas, desechándolas y acercándonos más a la correcta. Por eso hay que tener en cuenta todas, aunque sean disparatadas, cuentan.
-¿De ese modo haces las cosas? Vaya que tomas tú tiempo el pensar.-Giró su cuerpo.
-Cómo quieres responder con lógica a preguntas como, ¿Por qué nadie puede verte? ¿Por qué tus recuerdos desaparecen? ¿Por qué Tweek ya no existe?
Sonrió con bajos ánimos. Pasó su brazo derecho sobre su estómago y conecto con su antebrazo izquierdo.
-Serán respondidas con una lógica desequilibrada…
-Así es.
-¿Cómo podré responderlas no sin antes perder la cabeza?
-Me hago la misma pregunta.
¿Tan siquiera podremos hallar la respuesta?
Demencia, imprudencia, irracional, ¿Qué viene después?
