Craig se levanta escuchando una fina lluvia, se restriega los ojos, ve hacía la ventana y observa caer las gotas por medio de una abertura entre las cortinas, esa por donde siempre se filtraba un rayo de sol.
Se preguntaba qué día era hoy así que ojeo su celular; era domingo, un domingo lluvioso y perfecto para no hacer nada.
Bajó a desayunar después de escuchar que su madre grito su nombre. Escogió el asiento frente a su hermana, quien ya había comenzado a disfrutar su primera comida del día y al parecer su madre ya había terminado, ella lavaba los trastes sucios. Sin más comenzó a desayunar.
Ya con el plato medio vacío, aun se preguntaba de ese hueco en su memoria.
-Madre.
-¿Si Craig?
-… ¿Por qué falta una semana a la escuela?
-… ¿Eh? ¿Por qué dices…?-Lo miraba con el signo de interrogación plasmado en su rostro. Sí, sabía que había hecho una pregunta muy tonta, pero en verdad, no recordaba nada.
-Mamá, mi hermano se droga.
-Shh niña-Levanto su dedo.
-No me digas niña-Imita la acción del mayor.
-Ustedes dos no hagan eso en la mesa. Hijo ¿Tu pregunta fue en serio?
-… No, sólo me impresiona que toda una semana estuve en cama enfermo.-No era cierto, sí la había hecho con seriedad.
-Yo tampoco, estabas muy mal.
-Ohh.
-No digas "ohh"
Después de terminado el desayuno, Craig subió a su habitación, aburrido por el día, conecto su PlayStation. Sostenía el control en sus manos, mientras tenía su mirada en un segundo, lo observaba, algo le producía, tenía una compresión en su pecho, le aturdía, molestaba, pero por más que buscaba una respuesta no la encontraba. Él había olvidado algo muy importante, a la persona más significativa en su vida y a un amigo que le diría un sincero agradecimiento, pero él no lo sabía.
Mini flash back.
Él es como una hoja caída en otoño, se deja llevar por el viento, se deja influenciar tanto que es…
Fin.
Al a completar un mapa del videojuego decidió ir a sus redes sociales, sólo vagaba por ahí, sin emoción. Recargo su espalda en el respaldo de la silla giratoria y echo su cabeza hacía atrás. Con flojera cruzó los brazos y cerró sus ojos.
Por unos cuantos minutos él durmió. Tuvo un sueño, un sueño donde escuchaba el llanto de alguien, él tenía las manos manchadas de sangre y sus ojos picaban. Tristeza y rabia se mezclaban en el ambiente.
"Espinas" fue una palabra en un diminuto susurro que entendió.
-¡HERMANO!-Ruby abrió la puerta bruscamente y Craig se retorció del susto en su asiento.
-Joder… ¿¡Qué?!
-¡Dijo mi madre que bajes a cenar, sordo!
-¡Bueno, ya bajo!
-¡Apresúrate!
-¡Sí!
En la cena familiar su padre le dio una pequeña charla sobre el consumo de drogas y después le dio dinero. Ambas mujeres se preguntaba, ¿Por qué dinero? ¿No es contradictorio?
El día lluvioso se terminó, a las once de la noche, él azabache recibió un mensaje de parte de su amigo castaño, preguntándole que si mañana iría a la escuela, Tucker respondió que si, a lo que Clyde contesto, "Que bueno, tengo algo importante que decirte mañana, buenas noches Craig."
Craig acostó su cuerpo entre unas sábanas de más, (por la lluvia el cuarto bajo de temperatura) y en su mente rondaba el mensaje de Donovan, ¿Qué sería? ¿Algo bueno o malo? Esa interrogación ocupo sus pensamientos, despojándole de la incomodidad que sentía, dejándolo todo atrás.
Hoy se levanta para un nuevo día, sin pesadez alistó lo necesario para el colegio.
El timbre de mensajería suena y lee aquel mensaje de parte de Clyde.
Clyde:
¿Ya te despertaste? 6:37 a.m.
Yo:
Sí. 6:37 a.m.
Clyde:
¡Bien! Te espero en la escuela. 6:38 a.m.
Yo:
Está bien, ya saldré de casa. 6:39 a.m.
El último mensaje lo mandó Clyde con una tierna carita, Craig se preguntó, como siempre lo hacía, "¿Cómo pueden hacer esas caras? ¿Qué teclas usan?"
Viajo por su mensajería, fue una búsqueda casual sin nada en mente, pero al bajar el mensaje apareció un número desconocido, con su terminación en dos números pares; llamo su atención. Ese número, ese remitente…
-¡Craig!-Gritó su hermana desde las escaleras.
Este no hizo caso por abrir el mensaje, que tal sólo era una nota de voz.
No había anterior conversación, sólo la nota con duración de 36 segundos.
Quería escuchar el audios, él quería, pero su cuerpo decía lo contrario, su mano se puso fría al querer dar en reproducir, sudaba, ¿Qué le pasaba? ¿Por qué esos nervios?
¿Por qué ese miedo?
-¡Hermano!-Volvió a gritar la menor. Al mismo tiempo Craig reprodujo la nota.
Fueron 5 segundos de silencio, al escuchar bien se oían gotas chocando con un vidrio ¿Lluvia? ¿Auto?
-¡Craig!
Ruby y ESA voz mencionaron su nombre.
Paralizado, Tucker quedo paralizado por esa voz… Dejo caer su celular y su cuerpo temblaba, no podía moverse ni pensar. Su aliento se fue, sentía que su cuarto se hacía cada vez más pequeño, pequeño, pequeño, hasta encerrarlo en una diminuta caja que lo asfixiaba. Su piel sintió tanto miedo, tenía esa sensación de que alguien estaba a su espalda y en cualquier momento atravesarían su garganta. Cerró sus oscuros ojos con fuerza.
Pov Craig
Abrí mis ojos con lentitud, tenía temor que ese alguien estuviese frente mío. No estaba, al igual que ni las paredes, ni muebles, ni mis pertenencias. Ya no estaba en mi habitación.
-¿Dónde…?
Es un mundo oscuro, gélido, tan extenso, ¿Tiene un fin? A mis pies el "suelo" era agua, tan cristalina pintada de negro, por el reflejo del "cielo" oscuro, oscuridad. Todo es oscuridad, no hay ruido alguno, ni el sonar del viento, escucho mi respiración agitada. No logro comprender, pero… No me sorprende… ¿Ya he estado aquí antes…?
Yo ya he estado aquí antes.
-¿Pero por qué? ¿Qué es esto?-Grité, el eco se esparció por la "nada oscura"
Trató de mover mis pies, estoy temblando, hace mucho frió… Quiero caminar, quiero dar un paso, ¿Por qué me es imposible a pesar de que el agua es tan fluida? ¡Déjame avanzar!
Veo a todos lados no hay nada, ¡Nada!
-¿¡Qué es esto?! ¡Dime! ¡Contéstame!
Yo sé que me va a contestar, ¿Quién lo hará? Vamos, contesta.
-Tu tiempo se agotó.
Una voz grave pero tan angelical, podría pertenecer a un demonio o a un ángel.
-¿Qué…?-Respondo a esa voz. ¿Cómo sabía que me respondería? ¿Ya he hablado con la voz?
-Agotaste tu tiempo, no cumpliste con tu palabra.
-¿A-agotar?
La voz no salía de ninguna parte y al mismo tiempo de todas, arriba el cielo oscuro, abajo del agua negra, de las extensiones sombrías infinitas.
-Lo has perdido todo, Craig.
-¿Perdido…? ¿Qué? No entiendo.
La voz era de una mujer, era de un hombre. De una anciana y un anciano. De una niña y de un niño. ¿Habla mi idioma? ¿Balbucea? ¿La entiendo?
Rompía mi mente.
-Dime otra vez… ¿Por qué estoy aquí?
No hubo respuesta.
-Respóndeme.
No la hay. Quiero destrozar mi garganta para que mis palabras le lleguen.
-¡Respóndeme, por favor! ... Por… favor… tú lo sabes todo.
-No has podido salvar a Tweek.
-¿Tweek…?
Tweek, Tweek, Tweek, Tweek, Tweek.
¡Tweek Tweak!
Cuando menos pensé, me encontraba arrodillado, temblando.
-¡Tweek! ¡Tweek! ¿C-c-como es p-po- AAAHGG- Un fuerte dolor atravesó mi cráneo. Quema, arde, no deja de punzar, todo en mi cabeza revolotea, como si la abrieran sin anestesia y con fuerza me situaran miles, miles de imágenes, sonidos, olores y sentimientos.
Me retuerzo en el suelo. Duele, el dolor se expande por todo mi cuerpo, ¡Las llamas me queman! ¡Basta! ¡Voy a morir!
-AAAAHHHG-Escucho mis gritos desgarradores, ¿Cómo puedo estar gritando así? Veo que mis lágrimas salieron y caen sobre el agua, produciendo ondas.
No se calma, no se va,
-¡Detente, por favor! ¿Quieres verme escupiendo sangre?
Veo el agua y un tono rojizo se dispersa.
-Ya-ya v-veo- Ya no puedo hablar, tan sólo grito de dolor.
Seguí gritando de agonía, mi suplicio se escapaba por mis labios junto a un vapor que se desvanecía rápidamente.
…
¿Cuánto tiempo habrá pasado desde que este dolor comenzó? Se calma poco a poco, estoy tendido en el agua negra, con frió, pero ya sé que es.
Recuerdos, estos son mis recuerdos.
Ya lo entiendo todo.
Veo mi mano tiene saliva y sangre, en un momento quise tapar mis gritos, fue en vano, ¿Esto fue una tortura?
-Perdóname Tweek… perdón Kenny, lo siento Butters… Lo recuerdo.
Estoy llorando, ya no por el dolor, sino por mis recuerdos.
-Perdóname por hacerte sufrir, por hacerte llorar, dije que te salvaría… Tweek, ¡Lo siento mucho! Yo te… te…
No puedo decirlo, una persona tan egoísta como yo no tiene derecho.
Fue mi culpa…
-¿Este es mi castigo?
