¡Hola~!
Woah~ Este capitulo quedó algo largo, espero no aburrirlos. Ya casi entramos en la etapa final, calculo que le quedan unos cuatro o tres capítulos más y todas sus preguntas serán respondidas... eso espero(?
Bueno, los dejo leer, Bayo~
Pone sus rodillas en el suelo, mira su reflejo, se pálido, despeinado, está totalmente en shock.
Craig Tucker lo recuerda todo.
-Tweek...-Mira al vacío soltando una profunda exhalación.- Donde quieras que estés, ¿Debes de odiarme, no?-Hablaba dolorosamente. Su corazón estaba más que roto.-Soy una basura…
Lo recuerda.
Flash backs.
(Estos flash backs son un pensamiento de Craig por cada mensaje que le llegaba por parte de Tweek en la semana)
Martes.
¿Pintura, eh? Es tan él. Un trazo blanco, que si enciendes una chispa de luz, se llena de colores, tantos colores que me dan nauseas, cuando se interesa por algo no puede estar quieto, se mueve y no para, es desagradable.
Miércoles.
Él es tan aplicado, a pesar de ser promedio se esfuerza tanto que es desesperante, falla y vuelve a intentarlo, no haces más que causarme lastima, ¿Eso quieres? por Dios Tweek, acepta lo que logras, deja de borrar todo y comenzar de nuevo, haces que quiera apartar mi vista de ti.
Jueves.
Él es como una hoja caída en otoño, se deja llevar por el viento, se deja influenciar tanto que es molesto, eres molesto, si no quieres hacer algo no lo hagas. Eres completamente molesto.
Viernes.
Él es como una caja de pandora, no sabes cómo va a reaccionar. Es irritante.
Sábado.
¡Él es lo contario a mí! ¿Por qué sigo con él? A pesar que es molesto, desesperante, irritante, todo mi opuesto. Me revuelve el estómago de odio. Basta, no quiero salir más con Tweek, todo sentimiento se ha vuelto lo contrario hacía él.
Fin de los flash backs.
-¡Perdóname Tweek, por todos mis mierdas de pensamientos! Sabes, no te valoraba, no valoraba tu esfuerzo, tu sonrisa, tu calidez, tu generosidad. Eres increíble Tweek… A comparación de ti yo sólo doy asco.
Él azabache se abrazaba a sí mismo, mordía su labio inferior, se arrepentía de todo lo que hizo, que cada palabra y de cada pensamiento, ¿Por qué tuvo que aprender de esta manera?
-Perdóname también por hacerte llorar-Lo dijo tras soltar una lagrima que resbaló por su pómulo hasta su barbilla, cayendo al agua negra, donde se reflejaba el rostro del chico lleno de sufrimiento.
No puede haber una sensación más horrible que la culpa y el odio hacía uno mismo.
Recordó esa vez, cuando todo se desmorono, donde por fin pudo saltar la mano de Tweek, no sin antes destrozarse él también.
Flash back.
Era el día que Tweek le propuso a Craig verse para conversar, pero fue él mismo quien cancelo. El pelinegro obviamente renegando y echando humos por el mensaje del rubio y del desconocido, "Estas equivocado, él no ira mañana, estará conmigo"
Molesto escogió buscar, encontrar y seguir a Tweek junto a su acompañante, que por lógica tenía una idea de quien podría ser, más que una idea lo sabía.
…
Tucker pegaba su cuerpo a una pared sospechosamente escondiéndose, escuchó el balbuceo característico de Tweak. Intuía que ocurría a sus espaldas, entre árboles y juegos oxidados, pero opto por escuchar, ¿Tal vez no quería verlo…?
La voz de Tweek se detuvo y se contempló un silencio, ¿Por qué lo labios de Tweek callaron?
-Tweek… Tweek… ¿Tú…?-Asomó la cabeza para por fin ver la escena. Ahí estaba esos dos reflejándose en los ojos del azabache, mientras que el naranja del atardecer acompañado con fibras rojizas los cobijaba. Entre los brazos del otro y él de menor estatura enterrando su rostro sobre el pecho del gótico. Esa era la escena.
La mente de Craig quedó en blanco, algo dentro de él se destrozó, su pecho ardía y su sangre se consumió en un fuego de molestia. Su cuerpo reaccionó por si solo y cuando menos pensó tenía tomado de los hombros a Tweek apartándolo de Pete.
-¡C-Craig! ¡Oh Jesucristo!-Gritó asustado y confuso ante la repentina aparición de Craig que no se miraba para NADA contento.
-¿Qué mierda haces aquí?-Otro que estaba irritado.
-Esa es mi pregunta para Tweek, ¿Qué se supone que haces? ¿Me estas engañando?
-Eso…AHG… yo…-Desvió su mirada a sus zapatos para evitar el contacto visual. Comenzó a temblar notoriamente.
-¿En serio tienes la decencia de venir y pararte en medio de nosotros a decirle que si te engaña?
-Él es mi novio.
-¡Él ya no te ama! ¡Exactamente cómo tu a él! ¿Eso es bueno, no? Te puedes ahorrar palabras.
-¿¡Ah?!-Fulminó a Tweek, este pego un salto de miedo.
-Vamos, díselo Tweek que quieres terminar con él.
Ambos chicos observaron al tembloroso rubio que no podía saltar una sola palabra, ¡Tenía enfrente a esas dos personas dominantes! Sus nervios no lo dejaban.
-Vamos, dilo Tweek, tú puedes.
-Mierda cállate, no lo presiones porque sabes muy bien que eso no es verdad.
-Vete al carajo Tucker, después de cómo lo tratas, después de cómo lo dañas, no quieras atarlo a ti.
-¿De qué demonios estás hablando?-Craig dio un paso hacia pete, este no retrocedió ni un centímetro. Miró al paranoico que un estaba sin lengua y volvió a poner su penetrante mirada fija a los orbes del contrario en su disputa.
-No tienes caso ocultarlo. Cada día que lo evitabas, que lo menospreciabas, cada día que lo hacías sentir una mierda, él venía conmigo.
-Yo nunca he hecho eso.-Echo un vistazo a Tweek, al voltear los ojos, Pete estaba mucho más cerca.
-No en público. ¡Él lo sabía Tucker!
-¿Así que te serviste de que estaba deprimido y te aprovechaste de él, no es así?
-Claro que no.
-¿No me vas a decir la típica "tenía ojos que querían llorar, sólo le preste mi hombro para consolarlo"? Y sabiendo perfectamente que está conmigo, tsk tú Tweek…
-¿Ahora lo vas a tratar como a una zorra? ¿Dónde está tu dignidad?
-No, pero lo conozco mejor que tú para saber cómo manip-Pete tomó de las ropas de Craig.
-Cierra tu puta boca si vas a hablar mierda de él.
Craig se zafó del agarre y con su puño golpeo la mandíbula de pete.
-Tweek no es un ángel puro.-El gótico sobó el lugar del golpe.
-Tú lo contaminaste hijo de perra.-Dicho eso se balanceo hacia Tucker insertándole un puñetazo en su estómago sacándole el aire y dejándolo caer de rodillas.
-Quiero que te quede claro, Tweek ya no quiere estar contigo.
-¡Craig!-Reaccionó el rubio dando paso a donde Craig, pero este se incorporó rápidamente.
-¡Hijo de puta!
Comenzaron los golpes, unos tras otros, golpes en el abdomen, en la nariz, labios, mandíbula; con mano abierta y con nudillos. Se escuchaban el sonido que hacían sus cuerpos al golpear y ser golpeados.
Tweek temblaba, sin poder mover sus pies ni sus manos, tenía mucha, mucha desesperación.
-B-basta…-Susurró el rubio. Miraba frente a él que pete se encontraba debajo de Craig y este no paraba de golpearle el rostro, aun con sangre, él no paraba, dominaba la pelea.
-Detente Craig…
Sin embargo el gótico ponía mucha resistencia lo cual era también difícil para Craig.
-Bas…AGH! ¡Ya basta!-No paraban-¡Deténganse, agh!-No lo hicieron.
-¡AGH, CARAJO!-Por la presión del momento se llevó ambas manos a sus cabellos y jalo con fuerza haciéndolo saltar un gemido de dolor. Al escucharlo, los dos chicos se separaron y hablaron intentado detener a Tweek.
-¡Tweek no hagas eso!-Hablaron en unísono.
-¡Deja de fingir que te importa!
-¡Tú qué sabes imbécil!
-¿Ya no lo quieres, no? Deja de preocuparte por él.
-¡No decidas mis sentimientos!
Pete rodó los ojos-Por favor Craig ¿Cómo quieres que no interprete de esa forma después de ver como lo tratas?
-¿Ver? Já, ¿Cuándo?
-Más bien oído, en mi propio cuarto por los labios de Tweek.
-Cierra la puta boca si no quieres que te rompa la cara otra vez.
-Bien, me vale un carajo, yo seguiré diciéndote tu verda-
¡AAAAAAAHHH! ¡Cállense de una maldita vez!
-Tweek-En su interior estaban sorprendidos.
-¡Agh! ¿¡Qué diablos les pasa ignorándome de esta manera?!-Aun sostenía sus rubios cabellos, que en cualquier momento podían desprenderlos.
-Bien, bien, sólo suelta tu cabello.
Con un puchero Tweek realizó la propuesta de Craig. Bajó sus manos lentamente y las cerró en puño. Dirigió su mirada esmeralda al pelinegro de suéter azul.
-Craig, ¿Acaso crees que, agh que no me daba cuenta cuando desviabas tu mirada en los momentos que hablabas conmigo? ¡AH! ¿Las veces que caminabas dándome la espalda sin esperarme? ¡AGGGH! No tenía más opción que callarme frente tuyo-Por cada palabra bajaba su cabeza-A veces puedes llegar a ser demasiado cruel… tienes espinas Craig…
-¿Espinas dices? ¿Y qué hay de ti?
-¿Ah?-Levantó su cabeza rápidamente.
-Te dejaste llevar por él-Ojeo al gótico para luego regresar su mirada a Tweek.
-Ya lo sé, sé que pete se aprovechó de la situación.
-No Tweek.
-¡AGH! ¡Pete, sabes perfectamente que si fue así! Yo te deje hacerlo.
-Tú no tienes la culpa de nada.
-L-la tengo, agh, quería ver sufrir a Craig por eso te utilice.
Pete desvió la mirada.
-Exactamente esa mirada y esa expresión que tienes ahora mismo Craig, quería que sufrieras,-Sus palabras comenzaron a cortarse-Y-yo… M-me h-heriste, pensar, sentir que t-tú ya no me amabas más, ¡M-me d-dolió demasiado! ¡AAAGHH!-El peso sobre sus ojos salió, una tras otra lágrima.
Sí, lo quería ver sufrir, pero, yo también me lastimé, me lastime por verlo sufrir, pensó Tweek sin decirle nada de sus pensamientos al chico.
-Nunca te lo dije ¿Por q-Ah, no es necesario preguntar, pete te metió esas cosas a la cabeza… Tweek, yo…
-¡No Craig! ¡Fueron tus espinas! ¡Que a pesar de tener tantas te acepte! Te entregué mi corazón para proteger y ser protegido por esa espinas… pero lo perforaron-No podía más, destruido soltó el llanto-¡S-s-se encajaron profundamente y lo hicieron sangrar!
Craig pensaba en ese momento "No llores Tweek, por favor para, alto, con tan sólo ver tus lagrimas me haces sufrir" no obstante tragó toda esa cursilería y dijo algo que su corazón no quería.
-¡¿Y qué hay de las tuyas?! ¿¡Por qué yo soy el malo?! ¿¡Por qué dejaste que pete se entrometiera?!-Guardaron silencio, al pasar unos segundos Craig hablo adolorido, en su voz se plasmaba la traición que sentía hacía Tweek. Como ver que la persona a quien amabas rompía su promesa y la echaba a la basura.
-Esa es tu mayor espina, dejar entrar a cualquiera-Agachó su mirada y observó cómo su puño manchado de sangre temblaba.
Todos tienen ese lado insensible Tweek, ¿No te has puesto a pensar que tú también me lastimaste? Verte hablando con pete dolía, me hiere… ¿Por qué Tweek?
-¿No me habías prometido no verlo más? Confié en ti… fuiste tú quien me traiciono primero.
En ese momento Pete extendió su mano hacia Tweek para limpiar sus lágrimas, Craig intervino golpeando la mano.
-No lo toques.
-Tsk, está llorando por tu culpa.
-¿Por su culpa? ¡AGGHH! ¡No jodas pete, vete a la mierda!
-¡¿Eh?!
Craig torció sus labios en una burlesca sonrisa.
-¡T-tú también Craig! ¡Ambos! No quiero verlos más…Lo siento pero…Dejen de lastimarme más, no quiero dañarlos más… agh, así que no vuelvan a dirigirme la palabra…. Terminamos Craig, nunca habrá nada entre nosotros pete. A-adiós a los dos.
Tweek les dio la espalda y salió a paso veloz, mientras que su llanto se volvía más bajo hasta desaparecer.
Pete se restregó los ojos, le picaban, iba a llorar, ¡Antes muerto que llorar frente a Tucker! Lo mismo iba para Craig. Todo en silencio, junto al sol Tweek se había ido, dejándolos atrás.
Ambos pelinegros siguieron su camino sin mirarse, sin decir una sola palabra.
Fin del flash back.
-Tweek-susurraba desgastando su frágil voz. La temperatura de su cuerpo disminuía. Su piel se congelaba, con ambos brazos se abrazó a sí mismo. Jadeaba y temblaba, encajaba sus uñas sobre su ropa hasta llegar a su piel gélida.
Observaba su rostro distorsionado en el agua negra, por las ondas que reproducían sus lágrimas amargas al caer.
-T-t-we-ek…-Nombraba y nombraba ese nombre.
Una brisa tocó sus cabellos azabaches. Levantó su mirada y observó al frente. Había una rosa, una flor de pétalos de mil colores, estos cambiaba como si fueran el reflejo de un arcoíris. Una hermosa rosa con un tallo con espinas bien formadas.
Que bella flor, pensó el chico mientras escurrían sus lágrimas. De nuevo agachó la cabeza para encontrarse que ya no estaba su reflejo, no era su rostro la imagen plasmada en el agua.
-Ah…-Vapor salió por sus labios. Lo que sus ojos miraban era un tallo, sin pétalos, una vara con espinas. Su reflejo eran espinas.
-Cierto… Yo soy un simple tallo con espinas, no tengo bellos pétalos como tú Tweek, eres una flor hermosa, como toda flor las tienes, cosa que la hacen aún más deseada, sin embargo, yo sólo tengo espinas… siempre, siempre… ¡sólo tenía espinas y aun así me aceptaste!
Un ligero viento movió los pétalos desprendiendo algunos.
-¡Extendiste tus pétalos hacia a mí y me los entregaste!-Los desprendidos pétalos fueron llevados por el cándido viento hasta las mejillas de Craig, las rosaron con calidez y delicadeza.- ¡Tú me aceptaste! ¡AAAAAHHGG!-Soltó un fuerte grito curvando su espada y agarrándose el pecho y se sumergió en un desgarrador llanto.
-¡N-no quiero perderte! ¡No quiero sentir que ya no estas a mi lado! ¡Quiero que abras tus ojos y vuelvas a sonreírme! ¡Quiero verte vivo!-No podía parar de llorar, aunque se quedara sin lágrimas, aunque jamás vuelva a hablar por desgarrase la garganta él seguía desmostando lo mucho que las heridas de Tweek le causaban.
-Te amo Tweek, y ahora sé que haría cualquier cosa para salvarte. ¡Por favor voz, sé que me escuchas! ¡Te suplico que me des otra oportunidad, otra más para salvarlo!-Miró al cielo oscuro, implorando que la voz le respondiera,-Por favor, por favor, cualquier cosa, lo juro…Dame otra oportunidad, una cuarta oportunidad…
¿Cuarta? Sí, él ya había estado ahí antes, ya le habían ofrecido tres oportunidades para salvar a Tweek, las cuales terminaban de la misma forma, Craig terminaba olvidándolo y suplicando por otra más para salvarlo.
Tres veces él había repetido todo esto, aunque cada vez su dolor y frustración era mayor, porque sabía que había fallado.
-¿Una cuarta? ¿Un simple mortal suplicando por una cuarta oportunidad? Creí haber dejado claro y sin discusión que la tercera era la última.
-L-lo sé, p-pero, ¡Pero por favor, esta vez haré lo que sea! ¡Esta vez no olvidare!
-Si un alma se pierde después de las tres veces, dejara un hueco y eso me perjudica por completo.
-Debo cumplir con mi castigo y asumiré todas las consecuencias para ello.
-Profano, tengo dos peticiones para una cuarta, pero esta vez no podrás volver independientemente si fallas o no.
Craig tragó saliva con dificultad. Lo frio de su cuerpo se había ido, un gran pesar lo abrumaba por escuchar a la voz.
-A-adelante…
-Uno: No debes olvidar tú castigo, remediarlo y con resultados favorables.
Asintió con la cabeza.
-Dos: Ya que robaras una vida me quitaras una alma, no puedo dejar que eso suceda no después de tres oportunidades…
El corazón de Craig palpitaba, ya ni sabía cómo podía aun respirar, las fibras de sus nervios se sacudían violentamente.
-Así que tu deber es darme tu vida a cambio por la del ser que quieres salvar.
Los ojos azules del chico se abrieron enormes, podían salirse de su lugar. No podía creerlo, ¡Tenía que dar su propia vida por la de Tweek! De nuevo su cuerpo se congelo, su sangre se enfrió y el color pálido que apenas volvía se esfumo.
-No, no, no, no quiero morir, pe-pero Tweek, pero tengo… yo…-En eso, todas sus palabras de desprecio hacia el rubio llegaron como un chantaje para hacerlo cambiar de opinión. No le importaba perder su vida a cambio por la de Tweek, al principio si pero después de aparecer frente a él la palabra "culpa" todo cambio. Karma, si, es el karma, tarde o temprano llega a saldar cuentas.
La aprensión por si no lo lograba salvarlo y que todo hubiese sido en vano al igual que dar su vida por nada, lo atemorizaba.
¿Y si no lo logro? Tanto él como yo no seremos salvados.
-¿Recuerdas lo que me dijiste cuando te di la segunda oportunidad?
-…No lo creo…
-"Yo no quiero encontrarlo, yo quiero salvarlo"
Craig mordió su labio inferior y apretó su puño.
-¿Tan endebles son tus palabras?
-…-¿Qué estoy haciendo? Soy Craig Tucker y él es Tweek Tweak, ¿Yo esquivo algo? ¿Me da miedo?-Cerró sus orbes-Ya lo pensé, yo no quiero salvarlo,-Los abrió con un fulgor de determinación creciente-¡Voy a salvarlo! Acepto mi castigo y dar mi vida por él.
-Perfecto, tienes una semana.
-Gracias.
Sintió su cuerpo pesado, cayó de un golpe y el agua oscura comenzó a absorberlo hasta llevarlo a la profundidad.
-No voy a olvidarle, no voy a olvidarle, no voy a olvidarle. Recuerda tu castigo, tu castigo.
…
Y comienza de nuevo su semana para cumplir ambas penitencias.
