A la mañana siguiente, después de que en toda la noche Kenneth no callara su boca pidiendo una explicación por el extraño comportamiento de Craig, se encontraban frente a una fuente, un lienzo y unos pinceles en la mano, que habían comprado camino hacia allá.

-Oh… ¿así que quieres que sólo te ayude a pintar un cuadro?

-Sí.

Él instructor, quien se encontraba con manchas de pintura habló confusamente. Un chico había aparecido en medio de la nada y le pide que por favor le ayudase con una sola pintura.

-Por favor.

-¿Por qué no entras a clases? Puedo enseñarte desde cero si es necesario.

-No, sólo necesito pintar esto.

-Sí que eres persistente Craig, ¿Tú pintando? ¿En qué mundo estoy?

-Le pagaré lo que sea.

-Ah… Mi clase comienza en unas cuantas horas…-Craig lo mira fijamente-Esta bien. Puedo ayudarte, pero si tardas y mi clase empieza, no podré continuar dándote instrucciones.

-Me parece bien.

...

Tucker tomó su pincel más grueso y lo embarro de color verde, comenzó por pintar un verde pasto. Después un árbol con escasas hojas de verde olivo y un tronco grueso. Siguiendo los pasos del instructor, pudo realizar una luna carmesí.

-Hasta aquí puedo ayudarte. Mis clases están por comenzar.

-Está bien, ¿Cuándo le debo?

-Hmm, cobró 40 pesos la hora y fueron dos, así que 80 pesos está bien.

-Aquí tiene.-Le da el dinero exacto, en realidad, no traía más. Kenneth no pudo aguantar a risa por eso. El maestro se fue a acomodar los asientos de sus alumnos.

-jum, ¿ese que está recargado de ahí, eres tú?

-Sí.

-Hmm, que narcisista.

-Cállate Kenny.

-Ji ji ¿Y por qué pintas un cuadro sobre ti mirando un eclipse?

-Una fotografía ni un recuerdo son suficientes.

-Ah… ¿Qué?

-Shh, quiero concentrarme.

-Bueno~…No es por desanimarte pero, deberías dedicarte a otro hobby.

-¡Que te calles!

-Duh… aburrido.

-Bien, termine. Ahora vayámonos, ya casi llega.

-¿Llega? ¿Quién?

-Vamos Kenny.

-Si~

Extrañamente, Kenny no hizo más preguntas sobre el porqué Craig se comportaba de esa manera, sólo esta mañana lo siguió. Aun dudaba cuando miraba su espalda frente a sus ojos, sin embargo, ese presentimiento que tenía, donde podía confiarle todo a él, permanecía.

Al salir, en el callejón se encontró al chico del mechón rojizo, pasaron de largo, el tiempo se volvió lento cuando cruzaron miradas.


Al día siguiente, miércoles, el día donde Tweek estudió en la biblioteca con Butters, y Craig se había metido en un problema por culpa de Stan.

Abrió la puerta ruidosamente.

-Stotch, ven conmigo.

-C-Craig, ¿Pasa algo?

-Sí, ven.-Él pelinegro jaló del suéter celeste al rubio y lo arrastró fuera del salón ante el asombro de todos.

-Quiero que me ayudes a estudiar.

-¡Leo!-Gritó con una gran emoción y una sonrisa tonta, Kenny quien estaba sonrojado al verlo.

-P-pero espera Craig, aún tengo clases.

-Lo necesito ahora.

-Pero…

-Hey Tucker no lo jales así, vas a lastimarlo. Trátalo con cuidado ¡Hey!

Craig sentó a la fuerza a Butters al lado de él, en la mesa más apartada en la vacía biblioteca.

-¿Sabes que vendrá en el examen de biología?

-Eh… creo que el ADN y los genes.

-Enséñame eso.

-No, no puedo perder clases, ¿Qué tal después?-Flotó sus nudillos y viajo su mirada al suelo. Evitando el contacto visual.

-Argh-Bramó-Bien, faltaré la próxima semana y él profesor me dijo que hoy presentara el examen.

-¡No le mientas! ¡Es demasiado inocente que va a creerle a alguien como tú!

-Y-ya veo. Está bien, te ayudare.

-¡No Leo!

-Gracias Stotch.-Revolvió los cabellos rubios del chico de menor estatura.

-¡Heeey! ¡Alto! No lo toques Fucker. ¡Ya tienes a un rubio a quien hacerle eso!-Jadeó sorprendido-¡Infiel!

Craig sonrió provocando más.

De alguna manera Craig logró entender las enseñanzas de Leo.

De nuevo, Kenny se preocupó por el estado físico de Butters, a lo que el azabache lo calmo diciéndole que él lo va a arreglar, cosa a la que, Kenneth no halló respuesta ni pudo seguir la conversación.


Jueves, el día cuando Tweek fue hacer una entrega especial sin decirle nada a Craig.

-…

Craig se encuentra frente a la puerta de pete, con el ceño fruncido y un mal genio notorio.

-¿Qué es esto?

-Una entrega.

-No me refiero a eso, ¿Por qué estás aquí?

-Para entregarte esto.

-…

-Tan sólo acéptalo.

Él gótico malhumorado lo tomó y echo un vistazo a lo que contenía la bolsa.

-¿Café?

-Sí, no está envenenado ni nada por el estilo, no me desharía de alguien de esa forma tan apacible y no es necesario que lo bebas. Adiós.

Él de azul se dio media vuelta y avanzó.

-¡Hey Tucker!

Chasqueó la lengua-¿Qué quieres?-Lo miró por encima del hombro.

-¿Qué estas tratando de hacer?

-…Tratando de arreglar todo.

Siguió su camino ya sin mirar atrás. Pete apretó la bolsa y dejo su mirada el ella, le hacía sentir melancolía.


Viernes, cuando Tweek se encontró un gato y lo llevo con su dueño.

Kenneth se ahogaba en carcajadas, el estómago le dolía pero aun así no dejaba de reír.

-¡T-te ves patético Craig! ¿En serio no puedes atrapar a un gatito?

-¡Ca-cállate y ayúdame!

-¿Cómo voy a ayudarte si no puedo tocarlo?-Aun moría de risa.

-¡No es como si pudiera atravesarte! ¡Bloquea su camino!

-Bien, bien.

El gato con collar negro se dirigía con velocidad a donde Kenny.

-Veeeen~

Las patas del felino giraron antes de chocar con Kenny y siguió a todo paso su huida.

-¿Qué…? ¡Craig, el gatito puede verme!

-Felicidades, ¿y donde esta?

Él rubio volteo a todos lados, incluidos al cielo. Dejó caer los hombros.

-¡¿Lo perdiste?!

-Digamos que no sé dónde está.

Bramó pero no pudo evitar sentir gracia por el momento.

Ambos corrieron a buscarlo, al doblar en una esquina, ahí estaba el gato sentado, meciendo la cola. Kenny se acercó lento con una sonrisa y haciendo ruidos extraños con sus labios. Sin embargo, Craig, con una mirada fulminante se acercó rápidamente.

-¡Espera Craig!

El felino saltó al otro lardo de la barda, que era el patio de una casa.

-¿Tenías que acercarte con esa cara?

-Ignoraré lo que has dicho. Vamos por él.

Brincaron la barda y miraron al gato jugueteando con unas flores.

-Esto terminara mal… lo presiento.

-Concuerdo contigo, McCormick.

Ligeramente rodearon al gato, que con astucia pudo escaparse. Y así estuvieron por minutos, jugando a las atrapadas con un gatito.

Hasta que por fin, Craig lo tomó en sus brazos.

-¡Muchas gracias!-Se despidió la niña, dueña del problemático gato.

-Nada de que gracias, Craig, pídele recompensa, ¡Estoy arañado! No duele pero se ve feo.

-De nada, asegúrate de no dejarlo salir otra vez.

-¡Sí!

La pequeña cerró la puerta.

-Pfff.

-¿Qué?

-Hace mucho que no me divertía así.

-¿Esto es diversión?-Señaló las marcas de rasguños.

-Sí.

Craig suspiro.


El sábado, el día en que Tweek no salió de casa por estudiar.

Craig se sentó en su escritorio, hojeando el libro de filosofía, no sabía que era lo que Tweek había estudiado, opto por lo último que recordaba que había visto.

Estuvieron todo el día pegados al libro, Craig lo obligo a preguntarle cosas sobre cierto tema.

-Ya es hora.

Era el atardecer, Craig propuso salir un rato para tomar aire, su cuerpo estaba entumido, eso fue lo que le dijo a Kenneth, pero era para decirle, confesarle toda la verdad, ya era sábado y no podía estar ocultándoselo más. Era momento de afrontarlo.

A un lado de la casa del pelinegro, en ese pequeño pasillo que se forma entre dos residencias, se encontraban ambos chicos, Kenny hablando estupideces y Craig, con su pecho acelerado y nervioso, ¿Qué haría si Kenny vuelve a desaparecer? ¿Qué haría Kenny después de saber la verdad?

-Kenny.

-¿Hm?

-Tengo que decirte la verdad.

-¿La verdad? Oh, ¿el motivo de tu comportamiento y todo esto?

-Sí.

-¡Quiero saberla, dila ya!

-Antes que nada, ¡Perdóname Kenneth!

La sonrisa del chico se esfumó, sintió en su pecho un dolor, venía algo malo, trágico y triste, lo presentía.

-En toda esta semana tú, has ido perdiendo tus recuerdos, ¿Verdad? No sólo eso, tienes miedo a desaparecer, tienes temor a que todos te olviden, te preguntas por qué, que hiciste tú para ser un ente invisible. Quieres llorar, aunque actúas que todo está bien, que esto tiene solución, pero te derrumbaste cuando un día te levantaste y no recordaste a tu hermana menor.

Esas palabras estremecieron a Kenneth, quien escuchaba atento, con ojos preocupados y una reacción de ansiedad.

-¿C-co-como sabes eso?-Preguntó queriendo articular una sonrisa y que en su voz no se reflejara la pesadumbre que tenía dentro.

-Lo sé, lo sé porque ya he estado más tiempo contigo de lo que imaginas. Hemos estado repitiendo esta semana…-Tragó saliva-Esta es una realidad que no existe.

-¿Q-qué estas…? ¿Repitiendo? ¿De qué hablas…?

-Sí, en otras semanas tú te has despojado de todo tu dolor, de tus lágrimas, dejaste caer la máscara que tenía una sonrisa forzada y demostraste que dentro de ti estabas asustado. Perdón por no dejar que esta vez te separaras de esos encerrados sentimientos.

-No entiendo Craig.

-Lo sé. Tengo las palabras correctas para hacer que despiertes.

Craig se acercó a Kenny y éste retrocedió. En el fondo no quería realmente saberlo ¡No!

-¡Kenny!-Lo abrazó y le susurró unas palabras al oído.

-¡No! ¡No! ¡No! ¡Por favor detente Craig!-Forcejó el abrazo del chico pelinegro, comenzó a temblar y sus ojos se hundieron en pánico.

-¡Suéltame Craig!-Lo empujó. No quería escuchar nada, ya no más. Comenzaba a recordar, no era bueno, no podría con tanto desconsuelo, podría romperse y si eso pasaba…

-¡Déjame terminar!

-¡No quiero escuchar más! Voy a ignorarlo… sí... No pasó nada así, todo fue un sueño…

-Tsk-Craig se enfadó y volvió a tomarlo de sus temblorosos hombros, lo lastimo por la fuerza con la que posó sus manos.

-Kenny, mírame a los ojos, hey, Kenny.

-¡Noooo! No te escucho.-Tapó ambos oídos. El otro chico retiro sus manos, Kenny se oponía a escuchar las últimas palabras. Luchaba para soltarse, luchaba pero la fuerza era diferencial.

-Lo siento, ¡Lo siento Kenneth! Tú…

-¡NO GRAIG!

-Estas muerto.

El acabado rubio se detuvo, dejo de moverse, bajo su mirada, no soltaba ni un sonido.

Perdóname, perdóname, perdóname, se repetía Craig.

Por favor… ¡No te vayas Kenny!

Se balanceó, el cuerpo del rubio perdió fuerza, cayó de rodillas, Craig se arrodillo con él y le pasó una mano sobre su cabello, Kenny aun no reaccionaba.

-Lo siento…

La respiración de Kenny se aceleró descontroladamente, comenzó a temblar más que hace unos segundos. Él otro chico no hizo nada más que abrazarlo, ¡El entendía lo doloroso que era recuperar todos esos recuerdos!

Kenny gritó, liberó todo su dolor en un grito acompañado de un desgarrador llanto. Gritaba mientas se aferraba a sus cabellos. Craig también sentía dolor, verlo llorar así le dolía. Con un nudo en la garganta lo abrazó más fuerte, con fuerza para hacerle saber que él sigue ahí. Que no se irá no sin antes arreglar su pecado.

...

El viento que los recorría pareciese que llego ahí para llevarse lejos el desconsuelo.

Después de unos minutos llorando, la respiración de Kenny se estabilizó. Con poco aliento logró ponerse de pie.

-Tú…-Habló con un hilo de voz.- ¿Por qué me ignoraste esa noche?-Su voz eran tan frágil. Sus lágrimas aun caían.- ¡Si hubier-¡sí tú!

Kenny estaba rotó.

-¡Por tu cul-

-¡Kenneth McCormick!

Una voz se escuchó tras ellos, en la estrada del pasillo.

Un chico con un objeto en la mano, pagado al pecho. Era Butters.

-Stotch… ¿Desde cuándo está ahí? ¿Él habrá…?

-Leo…-¿Por qué tiene que aparecer en un momento así? Ken no será capaz de soportarlo.

-Craig, ¿Kenny está aquí?

-Sí.

Butters caminó, adentrándose al pasillo.

-¿Dónde está en este momento?

-Estas frente a él.

-Oh, ¿P-puede escucharme?

-Sí.

Suspiró, tenía los ojos rojos e hinchados, había llorado antes de venir, mas sus orbes se llenaron de lágrimas.

-Kenny, ¿tú y yo hicimos una promesa, no es así?

El nombrado ni hizo nada, no podía, estaba sin palabras…

-¿Este celular es símbolo de nuestra promesa, verdad?

Kenneth reaccionó al celular en las manos de Butters. Era de él, y ahora que recordaba, sus ganas de haber cumplido esa promesa se incrementaron, al mismo tiempo también su resentimiento por ya no poder hacerlo.

-Kenny…-Diría tantas veces ese nombre porque no quiere olvidarlo, además, le gustaba mucho lo que le hacía sentir tan sólo mencionarlo.-A pesar que no puedo verte, que no pueda recordarte, aun así yo… aun mi sentimiento de amor que tengo por ti, no desaparece, prevalece. D-d-debo de a-amarte-Su voz se quebró. Y sus ojos azules desprendieron hermosas lagrimas.- demasiado…Ken… ¡Te amo! ¡Te amo ken!

-Le-leo…Yo t-también… te amo tanto… te amo, te amo, te amo, ojala pudieras escucharme, ojalá que pudieras tocarme, ¡Te amo!

Butters extendió su mano.

-Craig, ¿Lo estoy tocando?

-Sí.

-¿Qué está haciendo?

-Llorando, quiere sujetar tu mano pero no lo puede hacer…También dice que te ama…y que…"Perdón por haberme ido y no haber cumplido mi promesa"


-Aaaaaaa, mi voz está ronca.

-…

Craig se encontraba acostado en su cama y el de naranja en un tenderete en el suelo con muchas cobijas, tenía una sábana cubriendo hasta su pecho. La ventana estaba abierta y la luz natural se filtraba por ella.

-¿Cómo sabia Leo dónde estabas? Quiero decir, exactamente trajo el celular hacía aquí y… ¿Qué hiciste?

-Le deje una nota en su libreta. "¿Amas a Kenneth McCormick?" debió de estarse debatiendo antes de salir de casa y venir con ese valor.

-Ya había llorado antes y lo volví hacer llorar, aah, soy cruel… No sé qué pensar. Habla carajo.

-¿Qué quieres que diga?

-Hmm, ya te pedí perdón por echarte la culpa sin pensar, soy tan infantil… a ver… respóndeme una pregunta.

-Dila.

-¿No tienes curiosidad por la promesa que hicimos Leo y yo?

-Cuando me encontré a Butters en el lago, me contó algo sobre escaparse juntos, ¿Es esa?

-Sí…

-Puedes decirme, voy a escucharte.

-Fue un día que Butters llegó llorando a mí, ya estaba cansado de las veces que él venía y me contaba el tormento que sus padres le hacían sentir. Ya llevaba tiempo pensando que… que escapáramos juntos, así que por impulso se lo dije.-Torció sus labios en un sonrisa y sus mejillas se tornaron rosadas-Hubieras visto su expresión, fue realmente linda e inocente, al verlo, no me tuve duda que lo quería proteger, quería agarrar sus cosas e irnos lejos, muy lejos, dejando todo atrás. Tan sólo sacarlo de ahí e huir, era lo que quería. Lo planeábamos en la escuela, y cuando no podíamos hablar, nos mandábamos mensajes.

Tomó aire y ojeo a Craig, era cierto, él lo escuchaba.

-Después de semanas planeándolo, decidí contárselo a Stan y Kyle, ¿Adivina quién pego un grito en el cielo, como una madre enfurecida?

-Broflovski.

-Exacto, y Stan me apoyo. Lo discutimos por horas, Ky miraba por nuestro bien, me pregunto dónde íbamos a vivir, como nos mantendríamos, le dije que eso no importaba por el momento, se enojó por mi respuesta tan vaga, Stan trato de calmarlo y ahí fue donde comenzó la pelea entre ellos. Duraron días son hablarse, durante ese periodo casi pasaba algo terrible, los padres de Leo husmearon en sus mensajes, por suerte él borraba nuestra conversación sobre escaparnos. Así que decidí darle ese celular que traía hoy consigo, de algún modo creí que estarían seguros…

-¿La pelea donde Marsh me involucró fue porque había discutido con Broflovski?

-Sí, se encontraba molesto, se le hizo fácil desquitarse con él primero que lo provocara. ¿Te metiste a ayudarlo en la pelea?

-Algo así, eran muchos para él solo, no era justo.

-Lo bueno de esa pelea fue que gracias a ella Ky y Stan se reconciliaron y frente mío…No sabía que Ky pudiese llegar a ser así de sexy…

-No quiero saber eso, ¿Y, en que quedaron ustedes? Ah, ahora que recuerdo Tweek me dijo que estaba ayudando a Stotch sobre algo, no quiso decirme con que, ¿Stotch es tan cercano a Tweek?

-Ambos decidieron apoyarnos en todo, hasta estaban dispuestos a mandarnos dinero si lo necesitábamos... Amo a esos chicos. Supongo que sí era con nuestra huida, él me dijo que podía confiar en él. Y sí que es de esperarse, ni a ti te lo dijo.

-Por mí eso está bien.

-Y eso fue todo, le prometí que lo sacaría de esa casa y que estaríamos juntos por siempre… Bueno, hay que dormir Craig.

-Sí.

Pasaron unos minutos y ninguno de los dos podía pegar los ojos, Craig daba vueltas por la cama.

Demonios, no puedo dormir, ¿Qué es lo que pasara mañana? ¿Mañana voy a…?

-Craig, ¿No puedes dormir?

-No.

-Genial.

Kenny saltó a la cama del pelinegro.

-Oye, bájate de aquí.

-¿Podrías… puedes contarme cómo fue que sucedió? Cómo Butters fue capaz de hacerlo, ¿Qué ocurrió esa noche?

-¿Podrás soportarlo?

-Sí.

-Está bien.