Hola~ no, no los he abandonado, sigo en este mundo (? Una disculpa por tardar tanto tiempo en actualizar, estaba muy ocupada que no podía ni respirar, pero bueno, por fin podré subir nuevo capitulo y ya darle fin a este fic. Los dejo leer.


-¡Ese maldito hijo de puta, esta vez me va a escuchar!-Gritó la madre de Kenny mientras caminaba de un lado a otro. Sus hijos cenaban escuchando a su progenitora maldecir hasta por los mil demonios al inútil que tenía como marido.

-¡Estoy harta de los maltratos de ese bastardo!-Refunfuñó de nuevo.

-Está bien, puedes hacer lo que quieras, ¿Pero no crees que vas a alterarlo y él-

-Hablaré con él.

-Con ese hombre no se puede hablar-Él hijo rubio llevó el vaso de agua a sus labios y tragó la desabrida comida. Echó una mirada a su hermana quien llevaba el tenedor a su boca sin decir nada y tranquilamente masticaba. Esto era el pan de todos los días.


Craig estaba entre sus sabanas recién lavadas, aferrando su mano izquierda a la funda de su almohada. Su corazón estaba roto, Tweek lo lastimó de una forma tan cruel y calmada, en un secreto entre susurros al oído de alguien más. No quería que su pecho doliera de esa manera, significaría todo el sentimiento que resguardaba por el rubio paranoico. Él no quería aceptarlo, su ex-novio se había impregnado en su cabeza y en esa tela recién lavada que ni con litros de aromatizante cubrían su aroma; había sido capturado de una manera desagradable, según él, imposible de negar.


-¡¿Cómo es esto posible?! Tú, mi hermoso hijo, corrompido y manipulado por ese chico-La madre de Butters acariciaba los rubios cabellos del menor estrechándolo en su pecho.

-Esto no se va a quedar así. ¡Los padres de Tweek nos van a escuchar!

-¡No! Él no…-¡Él no tiene nada que ver con esto!

-Los mensajes dicen lo contrario.-Respondió su padre sin despegar su mirada al celular de Leo.

-No te preocupes hijo, él ya no va a contaminarte.

-No, por favor entiendan, ¡En realidad fui yo él que planeo todo!

Stephen metió el celular a su bolsillo del pantalón-Linda, nos vamos a la casa de los Tweak.

-Sí querido.

-No, no, no, ¿Qué puedo hacer?

Los molestos e impulsivos padres bajaron las escaleras seguidos Butters y directamente fueron a su coche estacionado afuera.

-Hey jovencito, tú te quedas aquí, no creas que no estarás castigado por tu comportamiento.

-Pero papá, yo-

-Nada, esto no se discute-Leopold dio un paso hacia atrás y la puerta se cerró en su cara, escuchó el click del seguro.

-¿Qué hago? No quiero involucrar a Tweek, es inocente.

Rápidamente subió a su habitación y busco entre sus cosas el celular que le fue dado por Kenneth. Marcó al menor de los Tweak.


Tweek trataba de leer un libro de historia, tenía que estudiar antes de examen, sin poder captar una sola palabra, se estremece en su silla y toma un sorbo de café, que ya estaba frio.

Dejó caer su cara sobre ese libro. Se encontraba desbastado, no podía sacarse de la cabeza la pelea donde no pudo hacer nada antes de los golpes físicos. Pensar en Craig y Pete le partía en alma, y al recordar se tragaba pedazos de vidrios.

-Craig…-Susurró, sus ojos picaron. Soltaría una lágrima pero fue interrumpido por el sonido de su teléfono celular. -¡Gaaah! Que susto.-Tomó dicho objeto y desconoció el número, pero aun así contestó.

-¿Bueno?

-Hola Tweek…

-¿Eres tú, Butters?

-S-sí, esto, tengo que decirte algo urgente.

-AGH, ¿Qué pasa?

-Mi… mis padres vieron nuestros mensajes, en donde me decías que era buena idea irme con Kenny… fui descuidado, de la nada aparecieron tras de mí y me lo arrebataron, ¡Lo siento!

-¡Jesucristo! No te preocupes, si ello-

-¡Van para tu casa, no pude hacer nada para detenerlos! No… ¡Me dio miedo hacer algo para detener su paso! ¡En verdad lo siento! P-p-perdón Tweek…

-¡GAH! ¡No lloresbutters! Estaré bien.

-No los conoces… no puedo salir de mi casa, las puertas están cerradas y las ventanas no pue…

-Cálmate, sabré como arreglarlo.

-Sniff, perdón… Realmente te has superado a ti mismo, ¿No?

-¿Eh?

-Nada, confío en ti y sé que puedes lograrlo, snif.

-Ah… arggh, bien, tengo que bajar, nos vemos.

-S-sí, nos vemos.

Tweek colgó y sin pensar, bajo a la planta baja. Sus padres estaban en la cocina, su madre tenía unos papeles en la mano y él padre una calculadora y unas cuantas carpetas al lado.

-¡Mamá, papá! Tengo algo que explicarles.

-Ahora no Tweek, ¿No ves que estamos ocupados?

-No importa, GAAHHG, sólo escúchenme.

Ninguno de los padres mostró interés.

-Los Stotch se dirigen hacia acá, con un cuento que no es verdad, ¡Bueno, si es verdad pero no como ellos creen! AGGH, verán, Butters me pidió ayuda con ¡AGGH! ALOG-Trabó sus propia lengua- Y Y ¿¡Me están escuchando?!

-¡Te dije que estamos ocupados Tweek!-Su padre levantó su voz y dejo caer el montón de papeles al suelo-¡Perfecto! ¿Ves lo que causas?

-Ah, ah… perdón…-

-¿Así que te metiste en problemas y ellos vienen para acá?-Esta vez su madre habló-Si es tu culpa, tienes que arreglártelas solito.

-¡No es miculpa! ¡GAAH! ¡Estoy ayudándolo! Deben de saber muy bien aghh, como son los padres de Butt-

El sonido de un auto estacionándose interrumpió su testimonio.

-¿Muy tarde?

Tocaron ferozmente la puerta, podría abrir hasta el vecino a tres casas. El señor Tweak no tuvo de otra más que abrir la puerta.

-Buenas noches, ¿Se les ofrece algo?

-Sí, mi esposa y yo estamos aquí para advertirles el comportamiento de su hijo.

-¿Qué sucede con Tweek?-La señora Tweak asomó su cabeza.

-¡Su hijo es una muy mala influencia para nuestro Butters! ¡¿En dónde está?!

Linda abrió la puerta sin avisarle a nadie, entró a zancadas y vio al tembloroso de Tweek a un lado de las escaleras, a paso pesado se dirigió hacia él, la madre de Tweek se molestó y se interpuso en su camino.

-¡Usted no tiene derecho a entrar a una casa así como así!

-Discúlpeme, pero su hijo necesita ser educado.

-¡Perdóneme usted, pero no puede venir a pararse aquí a decirme como debo de educar a mi hijo!

Ambas madres echaron chispas por los ojos.

-Ya Linda cálmate. Lo que pasa es que vimos unos mensajes que Tweek le enviaba a nuestro hijo.

-¿Qué clases de mensajes? ¿Indecentes quizá?

-No, él lo incitó a que se escapara con otra persona.

-¿A que Butters se escapara? ¿Tú Tweek?

-¡GAAAH! ¡Hay una explicación muy razonable!

-¡Y no lo niegas! ¿¡Por qué contaminas a nuestro hijo?! ¡Él es tan buen niño y tú lo desvías del camino! ¡Ya sabía que personas como tú son malas para la sociedad!

-¡Hey, no insulte a mi hijo! ¡Él no tiene la culpa de que usted sea una mala madre!

Los cuatro mayores comenzaron a discutir, entre insultos y algo de jaloneos, Tweek observaba de nuevo.

-Otra pelea más… ya basta…-Tapó sus oídos y cerró sus ojos.

Después de minutos a peleando gritos, gracias al cielo que no pasó a mayores, los Stotch cruzaron la puerta de salida.

-Vete a tu habitación, estas castigado.

-Sí…-Tweek subió el primer escalón y escucho un ruido proviniendo de afuera, no le dio importancia y camino con la espalda curvada y sin ánimos.


-¡¿Cómo te atreves a levantarme la voz?! ¡Ni siquiera saber cocinar y me pides que sea mejor!-El padre de Kenny tenía a la peliroja tirada en el suelo, golpeándola en el estómago.- ¡Hija de perra!

Karen se encontraba en una esquina llorando y tapándose los oídos para no escuchar los gritos de su madre.- ¡Basta papá!-Gritó con sus ojos cerrados y con miedo en su voz.

-¿Qué? ¿Quién eres tú? ¿Mi hija Karen?

Él padre estaba más que ebrio, a tres metros de distancia podías oler su asqueroso olor a tabaco y cerveza barata. Caminó hacia su hija.

-¡Hey bastardo! ¡No te atrevas a tocarla!-Él chico rubio lo amenazó desde la otra esquina de la habitación.- ¡Si le pones un dedo encima juro que te matare!

-¿Cómo puedes decir eso cuando estas temblando de miedo?

-No lo hago.-Kenneth fruncía el ceño y el fuego de odio alumbraba sus pupilas ¡Jamás permitirá que ese desgraciado tocara a su hermana!

-¿Y qué dijiste que vas a hacer si la toco? ¿Matarme? ¿Tú? ¿A tu padre? ¡Ja!

-Hijo de-

Él hombre cayó de rodillas quejándose del dolor, la Sra. McCormick había roto el palo de madera que tenía guardado bajo el sofá, por si se presentaba una situación así, esa era el último recurso.

-¡Toma a Karen y vete a tu habitación y no salgas! ¡Ni se te ocurra llamar a la policía!

Kenny corrió hacia su hermana y la jaló del brazo, casi arrastrándola llegaron a su cuarto y cerró con seguro, que no resistiría mucho tiempo.

-¡Mierda!-Pasó una mano sobre su cabello.-Voy a-

-Hermano, ¿Por qué no puedes llamar a la policía?

-No vendrán.

-¿por qué?

-Por varias razones, cuando seas más mayor te lo explicaré, pero lo más importante en este momento es ayudar a mamá.

Karen abrazó a su hermano, sus hombros temblaban y dejaba salir pequeños sollozos.

-¿Qué hago? ¿Qué hago? Siendo sincero yo solo no puedo, está demasiado feroz… ¡Carajo! ¡No puedo proteger a Karen y a mi madre al mismo tiempo que peleo con él! No, si puedo, no… tengo que sacar a Karen antes de que algo malo pase, ¿Entonces que- ¡Oh!

Buscó su celular entre su cama distendida. Con agilidad marcó a Craig.

-Vamos Tucker, eres él único que conozco que tiene fuerza suficiente para ayudarme con este tipo-El sonido de espera se le hacía eterno, entre más pasaban los minutos más desesperante se volvía-¡Contesta!

-El número que uste-

-¡Mierda, Craig!-Volvió a marcar, de nuevo no contestaron al otro lado.- ¡¿Qué hago?! Bueno… llamare a Stan y Kyle para que se llevan a Karen y a mi madre de aquí…

Coloco el celular en su oreja y espero.

-¿Bueno?

-¡Stan! Qué bueno que contestas, estoy en problemas.

-Oh, ¿Ahora qué hiciste?

-No se trata de eso, necesito que vengas a mi casa y te lleves a Karen a tu casa y la dejes quedarse contigo.

-¿Por qué? Lo siento amigo, estoy muy lejos de mi casa ahora, ¿Es muy urgente?

-¡Si!

-¿Qué está pasando? ¿Está todo bien?

-No, no lo está, ¿Kyle estará en su casa? Él pued-

-Está conmigo.

-¡Mierda!-Kenny golpeo la pared, Karen se asustó y se alejó de él-¡En verdad los necesito ahora! ¡Mi padre se salió de control y no puedo hacer nada!

-Tranquilo, iremos lo más rápido para allá, ¿Quieres que avise-

-No, sólo vengan y llévense a Karen.

-¡Espéranos Kenny!

-¡Si!

Colgó. Sin rendirse volvió a marcarle a Craig. Él no contestó.

-¡Contesta maldita sea, Craig!

Marco de nuevo, pero esta vez a su celular que tenía Leo.


Butters recostado en su cama, abrazaba sus piernas y entierra su rostro el ellas. Muerde sus labios para no llorar. Una gran carga pesa en sus hombros, sabe que cosas desalmadas pueden hacer sus padres, con tan sólo querer "protegerlo" ¡vaya basura!

"Su" teléfono suena contesta rápidamente cuando lee la primera letra del nombre quien llama.

-¿Hola?

-¡Leo! Qué bueno que contestas, necesito que me hagas un gran favor, quiero que le marques a Tweek y que le digas que llame a Craig, ¡Él muy hijo de puta no me contesta y necesito su ayuda ahora!

-Ah, ¡Sí! Déjamelo a mí.

-Gracias Leo-Butters se sonrojo y dibuja una sonrisa en su rostro. Está a punto de decir de nada cuando un gran estruendo se escucha por la otra línea, alcanza a distinguir el grito de una mujer.

-¿Ken? ¿Qué pasa? ¿Ocurre algo?

-Agh, esto… no puedo mentirte… la verdad del porque necesito a Craig es….


Tweek de nuevo frente a ese libro de historia, pelea psicológicamente consigo mismo. Suelta un suspiro exagerado. Nunca le había deseado el mal a alguien como lo hace ahora, odiaba con todo lo que se le puede llamar alma, a los padres de Butters, por supuesto que él quisiera que Leo fuera liberado de todo aquello y más si esta junto a la persona que ama, ¡No podría ser más feliz de otra manera!

Su teléfono suena absorbiendo todos sus pensamientos.

-¿Si?

.¡Tweeeek! ¡Ee-essto es terrible!

-¡¿Qué pasa?! Agh, Butters me asustas.

-Me llamo Kenny y me dijo que le llamaras a Craig, lo necesita urgentemente para que lo ayude-

-No llamaré a Craig.

-¿eh? ¿Por qué no?

-¡Porque no! ¿Okay?

-¡Es de vida o muerte Tweek! ¡Por favor!

-Si me mas una explicación puede que lo piense.

-¡No hay tiempo! No le entendí muy bien a Ken, pero dijo que su padre se salió de control y que está apunto de matar a su madre, y que quiere tocar a Karen, ¡y que sólo Craig en estos momentos puede serle de ayuda!

-Oh Dios mio, ¿Él está bien?

-Al parecer, ¡p-p-pero escuche unos golpes y el reaccionó a eso! ¡Tengo mucho miedo que algo le pueda pasar! ¡Y estoy encerrado! ¡Tweek, llama a Craig, por favor!

-¡Lo haré! ¡AAGHH! No Creo que me conteste, de todas maneras, iré yo, no puedo quedarme de brazos cruzados después de escuchar esto.

-¿En verdad? ¡Yo también iré a ayudarle!.. ¿No crees que seremos un estorbo? Si requiere a Craig es porque necesita su fuerza…

-¡La fuerza no lo es todo!

-¡Eso es! ¡Iré por Kenny! ¡No lloraré más!

Colgó si despedirse.

-Pff, ¿Quién más se ha superado a si mismo, Butters?

...

-¡GAAAH! Padre… tengo que ir a un lugar-

-Estás castigado, ¿No lo entiendes?

-Sí, ¡pero es urgente!

-No.

-¿Me dejan arrggh, explicar?

-No. Sube a tu habitación, ahora.

-¡No! ¡Tomare el maldito carro y me iré porque yo quiero!

-¡Hey!, ¿y ese tono?-Regañó su madre.

-¡He dicho que tengo que salir ahora! ¡Un amigo está en problemas!

-Bien, toma las llaves del carro y vete, pero si cruzas esa puerta, no vuelvas en toda la noche.

-¡Por mi AGGHH, está bien!

Dicho y hecho, Tweek tomó las llaves, salió de casa y se subió al auto. No había apreciado el cristal frente a él, pequeñas gotas de agua estaban plasmadas por todo este. De tantos gritos no se había percatado que comenzó a llover.


-Tsk, comenzó a llover. Karen, busca un suéter, saldremos de aquí.

Con celular en mano, le marco al pelinegro, que después de tantos intentos no contestaba el celular.


En casa, Craig escucha la lluvia, su hermosa luz de luna se fue y en cambio tiene el canto que hacen las gotas al chocar contra la ventana.

Su molesto celular había estado vibrando por un largo tiempo. No se inmutaba por el llamado. Sus ánimos estaban a niveles demasiados bajos.

De nuevo esa molesta vibración, está vez, se levanta y va por su pertenencia que no lo dejaba relajarse. Ni siquiera vio de quien eran las llamadas, sólo aplasto por unos segundos el botón y apagó el celular. Chasqueó la lengua.


El rubio se encontraba frente a su padre, tambaleándose de ebrio sin embargo son ojos feroces y molestos.

Bajo la lluvia Karen tomaba la mano de Kenny, era recorrida por la mirada de su padre, asqueroso padre.

Ella tenía tanto, tanto miedo, por nada del mundo quería que su hermano saliera lastimado por su culpa. Observó a Kenneth, no despegaba la vista de ese viejo. Las gotas resbalaban por su cabello. No había tenido tiempo para tomar un suéter o algo con que protegerse, él hombre había derrumbado la puerta de una sola patada.

El monstruo que tenían enfrente, es el mismo monstruo que los atormentaba desde pequeños. Karen lo llamaba padre y Kenneth hombre. Sin dudarlo escupiría en su tumba. Era hora de terminar esto. Saldar cuentas después de tantos años.

-Karen, vete lejos, corre todo lo que puedas y pide ayuda a alguien.

-¡No voy a dejarte! ¡Él va herirte!

-Que te vayas, ¡Ahora!

La chica se intimido por la voz de su hermano ¿Qué más podría hacer, más que correr y pedir ayuda? Sentía ser un estorbo…

-¡Vete!-Kenny la empujó y su padre se balanceó por él.

Karen corrió, entre charcos siguió corriendo…

Y Kenny peleaba con su muralla de golpes y tortura.


Hasta aquí el capitulo, espero que les haya gustado. Nos vemos, bayo~