¡Hola! aquí casual, dejando el siguiente capítulo. ¡Disfrútenlo!


Capítulo 2. Un pequeño caos. Parte 2

—¡Lo vi tomar esa dirección! —gritó Sarada al resto del grupo, mientras intentaba ir al paso con ese vestido de maid, cuya falda era muy pequeña y los saltos que realizaba con normalidad ahora le resultaban dificultosos, debido a que la falda se ampliaba en el aire.

—¡Oye Shikadai! ¿Por qué nos seguiste? —preguntó Boruto. —Dijiste que todo esto no era asunto nuestro.

—Ingresaron al Centro de Investigación de mi clan, un lugar al cual mi padre aún no me permite el acceso. —contestó de manera brusca. —Pero parece que se dirige hacia otra dirección. —explico mientras se desataba el nudo de la corbata oscura que venia con ese traje.

—¡Miren! —gritó Inojin. —Ha entrado en ese lugar.

El grupo se detuvo ante la misma puerta chirriante y las aves comenzaron a chillar otra vez.

Boruto la abrió de golpe con una patada, tan prudente como lo fue su padre en su niñez.

—¿Sarada? —preguntaron Karin y Suigetsu en el interior del lugar.

La aludida quedo petrificada por lo que observaba, eran los antiguos compañeros de su padre, todos armados y en posición de pelea.

—¿Quiénes son y que hacen aquí? —pregunto Boruto, que también se encontraba en posición de batalla.

—Mitsuki… —hablo con parsimonia Orochimaru. —Se un buen hijo, y dile a tus amigos que no queremos pelear, simplemente nos marcharemos ahora.

Todos quedaron en silencio, observando a Mitsuki, que estaba en medio de ambos grupos.

Este camino con calma, y se colocó al lado de Boruto y Sarada.

—Lo lamento, pero ahora soy un shinobi de Konoha. —respondió con enojo.

Esto hizo sonreír a su padre, él cual pensaba que su hijo estaba haciendo una pequeña rabieta.

—¡Tú! El que tiene ese frasco en la mano… —hablo Shikadai. —Tú debes ser Orochimaru, eso quiere decir que el Hokage y su grupo aun no te localizan.

"¿Pero como es posible?" se pregunto internamente el Nara. "El Hokage tiene la habilidad para encontrar y saber a quien pertenece el chakra. Uno de ellos debe tener la habilidad de ocultarlo" pensó mirando a los presentes.

—No han logrado localizarlos —murmuro Boruto con una gran sonrisa mientras formaba una esfera de viento en su mano—, entonces... ¡Nosotros haremos tiempo hasta que vengan! —vocifero lanzando el rasengan.

En ese mismo instante, a las orillas de un bosque, muy cerca del antiguo laboratorio de Orochimaru…

—¡Vamos hijo! ¡Que el poder de la juventud explote! —gritaba con euforia un hombre de cejas muy pobladas y vestido con un spandex verde.

—¡Si padre! —contestaba de igual manera aquel chico, que parecía una copia del adulto.

—¡Lee! Déjalo descansar por un momento. —protestaba una mujer de cabellos y ojos color chocolate. —Además, ¿no deberíamos estar en Bunkasai de la academia ahora? Ya debe ser muy tarde.

—Eso es imposible, mi querida Tenten. —contesto Lee. —¡Ve hijo! ¡Ve y sufre como un hombre!

En ese momento, se oyó una pequeña explosión cercana que hizo que las aves del bosque alzaran vuelo asustadas.

—¿Qué rayos está pasando allá? ¡Lee ven conmigo! —dijo Tenten. —No, tú te quedas aquí, podría ser demasiado peligroso. —concluyo, al ver las intenciones de Metal y se marcharon inmediatamente.

~~o~~

—Hay más gente afuera. —dijo Karin al advertir sus chakras.

—Genial, más gente… ¡No se dan cuenta que este lugar no es tan amplio! —grito un exasperado Suigetsu. —No me sorprendería si se viene abajo.

En ese momento, unas molestas y preocupadas madres se encontraban fuera de la puerta del laboratorio, atraídas con el ruido de la explosión.

—El ruido vino de aquí. —dijo Temari.

—Cuando le ponga las manos encima… —refunfuñaba Ino, siendo interrumpida por la llegada de Naruto y los demás.

Para sorpresa de todos, Lee y Tenten también acababan de llegar.

—¿Naruto, que haces aquí? —pregunto la recién llegada. —¿Qué hacen todos aquí?

—Les explicare después. —respondió el Hokage.

—Hay seis niños y cuatro adultos. —dijo Hinata usando su byakugan.

Al instante, Choji tiraba la puerta haciendo uso de su ninjutsu e ingresaban, encontrándose al ex-grupo Taka peleando con un grupo de niños vestidos con atuendos cosplay.

—¿Pero qué rayos…? —dijo Kiba extrañado por la escena, pero fue interrumpido por la voz monocorde de Sasuke.

—¿Por qué haces esto Orochimaru? Pensé que tenias un acuerdo con Konoha.

—Si hubiese explicado lo que tenía en mente hacer... ¿Crees que el Hokage me habría permitido recuperar este ingrediente guardado celosamente en ese centro de investigación para seguir experimentando? Solo quería ahorrarme la charla con Naruto —sonrió. —En fin, ya tengo lo que necesito, es hora de marcharnos.

De repente, se escuchó crujir todo el lugar y pequeños escombros comenzaron a caer.

—¡Todo va a derrumbarse! —advirtió Karui.

Y en ese momento Orochimaru vio su oportunidad para escapar, y todos se dispusieron a impedirlo.

Boruto se adelantó y lanzo un rasengan preparado con anterioridad.

—¡Boruto, detente! —grito Hinata al percatarse.

Lo que sucedió a continuación, paso demasiado rápido.

El rasengan dio en el brazo izquierdo de Orochimaru, provocando que este dejara por los aires aquel frasco de contenido extraño, Mitsuki alargo uno de sus brazos con la esperanza de atraparlo, pero fallo.

El frasco impacto contra el suelo y al instante una niebla espesa y rojiza broto de el y se esparció rápidamente, provocando el desmayo de todos los adultos presentes.

—¡¿Qué has hecho Boruto?! —chillo una espantada Sarada.

—¡No hay tiempo para discutir! —alzo la voz Chouchou, quien aumento de tamaño intentando sostener el techo, mientras observaba a sus padres inconscientes.

—¡Sáquenlos a todos! —grito Shikadai.

En ese instante llegaba Metal, cuya curiosidad había hecho que desobedeciera a Tenten, y sin hacer preguntas ayudo a los chicos apresuradamente.

Una vez fuera de lo que había sido el laboratorio, exhaustos y con los adultos inconscientes, notaron que todos emanaban un extraño resplandor rojo carmesí.

Se miraron unos a otros e Inojin se atrevió a preguntar. —¿Qué hacemos ahora?

—Dibuja unas aves de tinta gigantes, necesitamos llevarlos al hospital sin que la gente de la aldea lo sepa. —respondió Shikadai, y luego observo sus manos que resplandecían de un rojo brillante, igual que sus padres. —Procuren que nadie se acerque a ninguno de nosotros, podríamos ser contagiosos y hay que informar que Orochimaru ha escapado.

Mientras volaban en el cielo, Chouchou advirtió a los demás de forma alarmada.

—¡Chicos! Algo muy extraño le sucede a mis padres. —los demás también se fijaron en sus progenitores.

—Están… volviéndose jóvenes. —dijo una preocupada y sorprendida Sarada.

Y en efecto, los cuerpos de sus padres habían llegado a tener el aspecto de unos jóvenes de diecinueve años.

—Démonos prisa. —vocifero Shikadai.

Una vez llegados al hospital, Sarada explico al cuerpo médico a cargo que era mejor no tocar a los "heridos" y que llamasen a Tsunade, mientras, los chicos acostaban a los adultos en sus respectivas camas, las cuales únicamente estaban separadas con cortinas azules.

—¡Kiba! —irrumpió una mujer guapa de cabellos y ojos marrones. —¿Qué ha pasado? ¿Por qué luce más joven? —y antes de que alguno de los niños lograse detenerla, esta se abalanzo y abrazo a un Kiba más joven e inconsciente. Al instante el resplandor rojo carmesí estaba impregnado en ella también, con lo que esta se desmayó.

—Genial… que molesto. —murmuro Shikadai al darse cuenta de que su teoría era acertada.

Minutos después, otra mujer irrumpía en el lugar. Era Tsunade, había llegado acompañada de Shizune y un equipo médico, todos altamente protegidos.

Separaron a los "adultos" de los niños, hicieron varios exámenes y "desinfectaron" a todos de ese extraño resplandor, los adultos seguían inconscientes y con un aspecto aún más joven, finalmente ordeno a los chicos ir con ella a la oficina del Hokage, allá los esperaba Kakashi.

—Tengo a dieciocho adultos rejuvenecidos, un fugitivo y un montón de genins vestidos de cosplay… —gruño la rubia con una venita que emanaba de su frente. —¡Ustedes mocosos! ¿Qué fue lo sucedió? —bramo Tsunade.

Shikadai y Sarada procedieron a explicar lo ocurrido.

—¿Cuánto más van a rejuvenecer? —pregunto una llorosa Chouchou.

—Cálmate, logramos frenar el proceso con los exámenes que les hicimos, pero desgraciadamente, para cuando lo conseguimos todos tenían el aspecto de chicos de trece años, parece que, lo que sea que creo Orochimaru no afecta a los niños. —comento la Quinta. —Kakashi, tú te encargaras del puesto del Hokage temporalmente, mientras encontramos una solución a esto.

—Ehh… pero yo ya estoy retirado. —comento cancinamente el albino.

—Mi querido Kakashi, tu eres su predecesor. —dijo burlonamente la mujer.

Kakashi suspiro. —Bien, entonces, el grupo de Orochimaru permanecerá aquí bajo vigilancia, en cuanto despierten todos les explicaremos lo que sucedió.

—Bien, Shino es el único que logro permanecer con un aspecto de unos dieciséis años, sospecho que tiene algo que ver con los Kikaichu de su clan, haré que se quede también para que me ayude a buscar un modo de revertir esto. —hablo Tsunade. —Y ustedes mocosos, tendrán que lidiar con padres pequeños hasta encontrar la forma de revertir esto, por lo que tienen prohibido comentar esto por ahí.

En ese momento entraron Mirai y Konohamaru, este último pidió a los chicos volver a la academia y solicitaron hablar con Tsunade y Kakashi, así que los genin fueron enviados afuera, donde los esperaba una confundida Himawari.

Sentados en el suelo, lo chicos empezaron a conversar.

—Pretenden que hagamos de cuenta que no ha pasado nada. —refunfuño una molesta Chouchou.

—No sería correcto que la aldea se enterara que el Hokage es un niño. —argumento Sarada.

—Lo que menos desean ellos es provocar incertidumbre entre los civiles. —objeto Shikadai. —Sin Hokage, las demás aldeas podrían tomarlo como una señal de debilidad.

—Dices que debemos aceptar esto y fingir. —le espeto Inojin.

—No nos queda más remedio. —contesto un fastidiado Shikadai.

—Es mi culpa. —murmuro Boruto. —Lo siento chicos, no debí entrometerme. —se lamentó.

—¡Fue un accidente! —se apresuró a decir Sarada.

—Yo también lo lamento. —dijo Mitsuki. —Desde hace algún tiempo mi padre tenía en mente un proyecto, no pensé que involucraría a Konoha. —el albino soltó un largo suspiro.

—¡Ánimo, chicos! Seguramente la Quinta encontrara una solución. —dijo con optimismo Metal.

Al fondo del pasillo se vio a Shizune correr hacia ellos, paso sin verlos y abrió las puertas de la oficina de forma apresurada.

—¡Tsunade-sama todos han despertado!

Al oír eso, los chicos se levantaron e inmediatamente echaron a correr por donde Shizune había venido.

La primera en entrar fue la pequeña Himawari, que corría con una sonrisa en su rostro.

—¡Mamá! —chillo, pero al instante, se quedó muy quieta observando a una joven muy parecida a ella vestida con ropas de hospital. Rápidamente miro a los lados buscando a su padre. —Hermano, ¿por qué papá se ve igual a ti?

Boruto no daba crédito a lo que veía, su padre era casi un espejo de él.

—¿Ha dicho papá? —pregunto un confundido Naruto.

—¡¿Qué hacen aquí mocosos?! —bramo Tsunade, ingresando al lugar. —¡No se les dijo que regresaran a la academia!

—Abuela Tsunade ¿qué ha pasado? ¿Qué hago en el hospital y quienes son ellos? —pregunto Naruto rascando su cabeza.

Tsunade, vio en todos los supuestos adultos miradas de confusión.

—Esta les parecerá una historia larga pero interesante. —dijo mientras sonreía.

Continuara…


Aclarando algunas cosas:

Kikaichu: son una especie de pequeños insectos que tienen la apariencia de escarabajos, los cuales son criados y utilizados por los miembros del Clan Aburame, formando la base para muchas de sus técnicas secretas. Pensé en usarlos.

Con respecto a Lee y Tenten, pues muchos dicen que son padres de Metal Lee, otros dicen que Kishimoto ha negado esto, o que todavía no se ha mostrado a la esposa de Rock Lee, en fin… decidí ponerlos como pareja… así que haré una historia de ellos a mi manera.

¡Ah! Y la chica que abraza a Kiba, pues al final del manga parece tener pareja (es la chica de los gatos jajaja), decidí incluirla un poco.

Se que todo esto parece un lío, y a algunos no les parezca muy creíble, pero a mi me gusta y solo espero poder atar bien los cabos y dar un buen final.

¡Gracias por leer! (=^・^=)

26/10/2016