Anteriormente…

—Tsunade y Kakashi me han pedido que sea yo quien les muestre sus hogares —dijo Konohamaru dirigiéndose a los antiguos adultos—, pero como eso me tomaría mucho más tiempo, he decidido que sean sus hijos quienes me ayuden con esto.


Capítulo 4. Lee

El segundo en acercarse a sus padres fue Metal Lee, que corrió hacia ellos.

—¡Bien! ¡Ustedes dos, vengan conmigo! —dijo de manera eufórica.

Tenten lo siguió en silencio, y por extraño que parezca, Rock Lee hizo lo mismo.

El cielo estaba pintado de un tono naranja y la aldea tenia un paisaje diferente.

No hablaron nada en el camino, solo escuchaban parlotear a Metal.

—¡Y esta es nuestra casa! —anuncio Metal al ingresar. —Papá puedes ir a ducharte allá. —señalo en dirección al baño. —¡Te prestare ropa! —dijo animadamente. —Pero en cuanto a… —Metal miro a Tenten en silencio.

—Buscare algo. —se limitó a decir ella. —Tal vez seria mejor si Lee va a bañarse primero y tú me ayudas con la comida, para luego ir yo. —sugirió.

Ambos chicos asintieron, y así hicieron.

A decir verdad, Tenten no quería estar cerca de Rock Lee, se sentía incomoda, pues hasta lo que ella recordaba, él era su compañero, su amigo. ¿En qué momento se enamoró de él?

Mientras preparaban la comida, Metal no dejaba de contarle historias que la mantenían risueña, y una vez terminada la cena, Metal les mostró toda la casa.

Tenten había encontrado en su armario ropa guardada adecuada para ella, aunque se veía muy vieja y ella apenas tenía recuerdos de haberla usado ayer, lamentablemente, a esa edad a ella le gustaba usar pijamas de shorts pequeños y blusas ligeras sin mangas, así que se sintió un poco avergonzada de caminar así junto a dos chicos.

De repente, Lee se detuvo frente a una fotografía, la castaña titubeó, pero la mirada de confusión por parte de Rock y la de tristeza de Metal, la obligo a ir junto a ellos.

—¿Qué sucede? —preguntó.

Y entonces la vio, la pequeña foto mostraba a un sonriente Rock junto a una mujer embarazada, una mujer que no era Tenten.

Tenten miro a Metal, como pidiendo una explicación, y este de manera un tanto melancólica empezó a hablar.

—Papá estuvo casado antes, ella es mi verdadera madre. —dijo para sorpresa de ambos. —Murió, antes de que yo pudiera recordarla y papá no habla mucho de eso. —dijo mirando de soslayo a Lee.

Lee y Tenten estaban anonadados.

Metal continuó—: Esto es un poco vergonzoso, pero fue Hinata-sama quien me lo contó, dijo que después de perder a mi madre, papá se desanimó tanto que preocupo a todos, más aún, a la "tía Tenten" que comenzó a visitarnos muy seguido. —señaló otra foto en la cual estaba Lee sosteniendo un pequeño niño risueño, al cual Tenten hacía muecas.

Tenten llevo su mano y toco con la punta de sus dedos aquella foto.

—Nos acostumbramos a tenerte con nosotros. —continuo Metal, mirando a Tenten. —Tanto, que me fue imposible decirte "tía". —rió para él mismo. —Sakura-sama dijo que papá se avergonzaba demasiado cuando yo te decía mamá… y bueno, supongo que una cosa llevo a otra y terminamos así. —concluyó un apenado Metal.

Lee y Tenten no sabían que decir.

—Mamá… —le llamo Metal. —Gracias por aceptarme y estar a mi lado.

Tenten llevo sus manos a su rostro en un vano intento por ocultar sus lágrimas, todo eso la había conmovido.

Lee inmediatamente llevo su mano al hombro de Tenten.

—Estoy bien. —dijo ella para no preocuparlos y sonrió, aun con lagrimas en sus ojos.

Después de eso continuaron conversando hasta que, entre risas, Tenten descubrió que ya no se sentía incómoda con ambos.

—Papá. —llamo Metal a Lee. —Mmm… si mamá se siente incómoda con eso de dormir en la misma cama… pues, hay un futón en la bodega que esta fuera de la casa y que pueden usar. —y después de decir eso les dio las buenas noches a sus padres y se marchó.

—Tenten, creo que yo usare el futón, puedes acostarte en la cama. —dijo Lee amablemente mientras se dirigía a la bodega.

—Te ayudaré. —propuso ella amablemente.

La bodega no era tan amplia, y al entrar notaron que la bombilla apenas alumbraba. Decidieron dejar la pesada puerta abierta para poder observar mejor.

Mientras buscaban, Tenten paso cerca de una repisa y...

—¡Lo encontré! —anunció, colocando una vieja escalerilla de madera delante, sin percatarse que estaba apolillada.

Intentado sacar el futón, su blusa se incrusto en un clavo torcido que sobresalía de la madera de la repisa, Tenten tiró con fuerza para sacar el futon... y entonces... la escalerilla cedió y se rompió.

—¡Tenten! —grito Lee.

Se escuchó el ruido de un desgarro de tela, y la repisa cayó y empujo la puerta de la bodega cerrándola en el acto y oscureciendo el lugar. La pequeña bombilla apenas alumbraba y se mecía sostenida por un cable, dando un aspecto tétrico al lugar.

Ella creyó que impactaría contra el suelo, pero Lee se había interpuesto sujetándola con un brazo por la cintura y con el otro mantenía su cabeza pegada al pecho de él.

—¿Estás bien? —pregunto algo adolorido.

—Si. —ella respondió.

Lee noto algo extraño, la cintura de ella parecía estar descubierta al tacto, y al mirarla noto el delicado y pequeño brasier color menta que cubría los pechos de la chica.

Avergonzado, se separó rápidamente.

Ella no comprendió el porque de repente Lee se alejaba como si ella quemara, hasta que miro su pecho y soltó un grito ahogado, cubriéndose con sus manos.

Lee le dio la espalda y empezó a quitarse la camiseta.

Al observar esto, ella se puso aún más nerviosa, pero él, le tendió su camiseta sin mirarla para luego ir a abrir la puerta de la bodega, fallando en el intento, pues, esta solo se abría por fuera.

—Mmm... No podre derribarla de una patada sin provocar que las otras repisas nos aplasten. —dijo él en voz alta.

Tenten se encontraba callada, había tenido una pregunta rondando en su cabeza durante el tiempo que buscaban el futón, ya no podía continuar con la duda, así que, aunque le avergonzara demasiado se armó de valor y...

—Lee... ¿Crees que soy bonita?

El chico se quedó estático, no se atrevía a voltearse y simplemente asintió con la cabeza.

—Y... ¿Qué piensas de Sakura?

Lee no dijo absolutamente nada y permaneció quieto.

—Je... supongo que ella es más bonita. —concluyo con tono de amargura la chica.

—Yo... estoy confundido. —dijo el chico muy lentamente.

—T-ta-al ve-zz... —ella respiro fuertemente. —Tal vez y-yo pueda a-ayudarte. —tartamudeo Tenten.

Lee por fin se dio vuelta para decirle algo, pero lo que vio lo dejo mudo y casi sin aliento… Frente a él, estaba una Tenten sonrosada con el cabello suelto y algo despeinado, producto de la caída, no se había puesto la camiseta, en vez de eso, la sostenía con ambas manos pegadas al pecho y lo peor de todo, es que le miraba de forma expectante.

—¿C-cómo? —fue todo lo que dijo un nervioso Lee.

Ella se acercó, lo que hizo que él retrocediera, chocando contra la pared a un lado de la puerta. La chica puso una mano en el hombro de él y bajo lentamente hasta su abdomen.

—Tenten ¿Q-q-qué estas-s...? —pero la chica no escuchó y acerco su rostro al de él y rozo con suavidad sus labios, pero su mirada se entristeció, se apartó de Lee y se colocó la blusa de forma inmediata.

De pronto, se escuchó un ruido y la puerta se abrió.

Era Metal.

—¿Qué sucedió? —pregunto quitando parte de la repisa que bloqueaba el camino junto con la ayuda de Lee.

—Solo un pequeño accidente... —dijo Tenten de manera seria y salió, dejando atrás a un Lee que libraba una batalla en su cabeza.

—Tierra llamando a papá. —dijo Metal moviendo una mano frente al rostro de Lee.

—¡Ah, sí! El futón. —fue lo que dijo él.

—Te ayudo. —dijo su hijo, y mientras caminaban Metal se atrevió a preguntar. —¿Ha pasado algo? —Lee sin verlo a los ojos le contesto en negación.

—Tú has estado muy callado toda noche y esa expresión en el rostro de mamá, solo la hace cuando esta molesta.

Aquellas palabras sorprendieron a Lee, quien se pregunto si también conocía así a su hijo.

—Además —continuo Metal—, ¿por qué ella iba vistiendo tu camisa? —preguntó con inocencia, provocando un intenso sonrojo en su padre.

—T-Tuve que… fu-fue, un… ac-accidente —fue lo único que explico Lee, dejando muy confundido al chico.

Para cuando Lee entro en su habitación, Tenten ya estaba acostada en la cama, dándole la espalda.

Él coloco el futón en el suelo e intentó dormir.

~~o~~

Veía su vida en sueños, sueños agradables y otros tristes, la escena cambiaba y Tenten le acompañaba a visitar una tumba, leyó el nombre en esta.

"Neji Huyga".

Abruptamente la escena cambio y vio a Neji muriendo en brazos de Naruto.

Despertó agitado, ¿era real? ¿Tsunade-sama no mintió al contarles sus vidas?

Se levantó, necesitaba lavarse el rostro, calmarse y ordenar los recuerdos que tenia de ese sueño.

Al momento que regresaba escucho a la kunoichi moverse en la cama de manera inquieta y sollozar levemente, Lee decidió llamarla en un susurros por su nombre, entonces ella se levantó y apenas lo vio empezó a hablar de forma alarmada y agitada.

—¡Tsunade-sama decía la verdad!

¿Entonces todo era cierto? ¿No volvería a ver a Neji en su vida adulta?

Tenten continuo. —Tú… estabas destrozado con la muerte de… —él se acercó y la abrazo.

Según lo que él recordaba, Tenten no lloro nunca en la guerra, o al menos, no como él, pero al regresar a Konoha se derrumbo después del entierro. Él lo sabia, de los dos, ella era quien mas destrozada quedo, aunque no lo mostrara.

—Por favor, ¿puedes quedarte a mi lado? —pregunto ella en tono de súplica.

Lee simplemente se acostó al otro lado, de frente a ella, observándose mutuamente.

"¿Cuánto podría haber recordado?" fueron los pensamientos del muchacho, pero sentía que sería un insensible al preguntarle eso, cuando ella había despertado de forma tan alterada.

Pasaron unos minutos en los que ella parecía haberse calmado, Lee pensó que tal vez podría preguntar algo, pero ella se adelantó a hablar.

—Acabo de recordar muchas cosas… —murmuro. —¿Recuerdas que siempre te había dicho que no podrías ganarle a Neji porque era un genio? ¿Recuerdas eso de la determinación y el esfuerzo contra el talento?

Ella hablaba como si todo aquello hubiese sucedido hace años, Lee pensó que era extraño por el hecho de que sus últimos recuerdos parecían haber ocurrido ayer, aunque tenía algunos recuerdos de su vida adulta que se mezclaban y hacían que aquellas sensaciones se confundieran totalmente.

—Lo recuerdo. —respondió después de una pequeña pausa. —Recuerdo quedar en muy mal estado después del examen Chunin y Tsunade-sama preparándome para una operación, después, todo se vuelve confuso...

Después de una pausa, Tenten continúo hablando con un tono de culpabilidad.

—Siempre te decía que no podías, la verdad es que... me veía a mi reflejada en ti —confeso la muchacha—, yo quería ser como Tsunade-sama y no me era posible, pero a diferencia de mí, tú eras tan obstinado con lo que querías. —soltó una pequeña risa amarga y después de una breve pausa murmuro. —Me gusta verte entrenar con tanto esmero…

Lee no dijo palabra alguna.

—Perdón Lee, por todo lo que dije sobre el esfuerzo, era tu compañera y en lugar de apoyarte... Yo...

—No pasa nada. —se apresuró a decir, interrumpiendo a la chica. —¡De hecho, eso me ayudo a ser más obstinado! —contesto con su típico tono optimista y Tenten soltó un leve risilla, Lee sonrió y pensó en hacerle preguntas sobre esos sueños, pero lo que se escapó de sus labios fue otra cosa.

—Siempre pensé que te gustaba Neji... —parecía que lo decía con tono de reproche. ¿Por qué diablos había dicho eso?

Tenten lo observo con sorpresa, meditó un par de segundos y...

—Eso creí —respondió—, yo... creo que también estoy confundida.

Lee decidió desistir del tema, se sentía demasiado confundido, se giró, miro hacia el techo y dijo...

—En la bodega... tú t-te veías m-muy b-bonita.

Tenten se quedó inmóvil por un segundo, pero luego se acurrucó entre las sabanas y dijo con un tono acusador...

—Dices eso porque me viste semidesnuda. —con lo que Lee se sonrojo demasiado.

—¡No! Yo no, lo que quiero decir, yo... lo siento, no era...

Ella rió divertida al verlo responder tan apenado.

—Lee... —susurro Tenten. —¿Podrías solo besarme?

El chico, aún más avergonzado, se acercó a ella, coloco su mano en la mejilla de la chica y lentamente fue acercando su rostro hasta besarla.

Se separaron entre suspiros, se observaron y sonrieron. Tenten se acurruco en su pecho, Lee la abrazó, y así se sumieron al mundo de los sueños.

Continuara…


Futón: es un estilo de cama tradicional japonesa consistente en un colchón y una funda unidas y suficientemente plegables.

Estaba mirando un relleno de Naruto S., para ser precisos, el capítulo 237 y surgió esto. Últimamente no tengo inspiración… así que espero esto me haya salido bien …disfrútenlo y con el tiempo intentare explicar el lío de Orochimaru.

¡Gracias por leer! (=^・^=)

Muchas gracias por sus lindos comentarios a:

OTAKUFire

Deathparade2810

Akime Maxwell

grandstream173

Karnash

MadeNaruHina26

Complex-and-Burdensome

Leerlos me divierte y pone en mi rostro una sonrisa boba que no se desaparece tan fácilmente. Gracias también a todas esas personas que dan a favoritos o que siguen esta historia.

02/12/2016