Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto, pero esta historia es obra mía.


Capítulo 5. Nara

—Que molesto. —dijo Shikadai mientras se acercaba a sus padres.

Temari frunció el ceño, observando al joven Nara, y Shikadai desvió la mirada fingiendo no sentirse un poco atemorizado.

—No dejes que te intimide —dijo Shikamaru con parsimonia—, a pesar de esa mirada de ogro, sigue siendo una chica.

—No puedo creer que terminé casándome con un vago. —dijo ella mordazmente.

—Como sea. —respondió Shikamaru encogiéndose de hombros.

Temari miro a Shikadai.

—¿Vas a mostrarnos el camino? —más que pregunta, parecía una orden.

—Si... mamá. —contesto el chico en un tono de molestia y aburrimiento.

—Es igual de vago que tú. —fue lo último que se escuchó decir a Temari antes de salir de la academia.

Mientras caminaban, Shikamaru parecía estar en otro mundo y no prestaba atención a los comentarios satíricos de la kunoichi a su lado, solo miraba las nubes a lo lejos. Entre las muchas cosas que le había comentado Tsunade, estaba la muerte de su padre y sensei.

Nada de lo que veía a su alrededor parecía real... ¿Y si todo era un sueño absurdo y despertaba en algún momento?

—Ya llegamos... esta es la sala, allá esta la cocina y al fondo esta su habitación y bla, bla, bla. —dijo cansinamente el más joven de los Nara. —Mamá, tengo hambre ¿Podrías prepararme sashimi?

"Este chico quiere que lo maten" fue lo que pensó Shikamaru.

—Bien —dijo secamente la kunoichi, para sorpresa de Shikamaru. —Pero no pienso ser su sirvienta... ¡Tú, vago! —señaló a Shikamaru—, cortarás el pescado y el mini vago me ayudara con la sopa de miso.

—¡¿Qué?! —exclamaron ambos.

—¿Necesitan que lo repita? ¡Vamos!, no los veo moverse hacia la cocina. —dijo de forma autoritaria la chica.

—Que molesto. —murmuraron ambos.

La cena fue un espectáculo para Shikadai, quien nunca había visto actuar a sus padres de esa manera. Al parecer, a esa edad su madre disfrutaba ensañar a su padre con comentarios mordaces y burlescos, su padre también decía algunos comentarios de vez en cuando con respecto a la chica, que parecían más un murmullo de fastidio. También noto que su madre desde joven ya era mandona, y su padre era fácil para dejarse mangonear por la chica, aquello ultimo también pasaba con sus versiones adultas en la actualidad.

—Dormirás en el sofá. —hablo la kunoichi.

—Tranquila, cualquiera en su sano juicio no dormiría a tu lado. —refuto su padre.

—Cretino.

—Bruja.

Harto ya de escuchar y observarlos actuar de esa manera, Shikadai se levantó abruptamente de la silla y sin decir nada se dispuso a marcharse.

—¿A dónde vas? —pregunto Temari. —Olvidas que has sido tú el que tenía hambre de sashimi. —observó el plato a medio terminar del chico.

—Me largo a dormir. —contesto con fastidio.

—No has acabado tu plato. —dijo ella de forma severa.

—Se me ha quitado el apetito por tanto coqueteo de parte de ustedes.

—¿Coqueteo? —pregunto un extrañado Shikamaru, alzando una ceja.

—No soy idiota papá, recuerda que soy tu hijo, si tienen algo que resolver... —continúo mirándolos muy atentamente de forma molesta, para después encogerse de hombros y con cara de aburrimiento señalar hacia el pasillo —Al fondo esta su habitación... —finalizó sonriendo con un gesto de burla, que Shikamaru identifico, muy parecido al de Temari.

—¡¿Pero qué has dicho?! —exclamó una enojada Temari con un leve rubor en el rostro mientras Shikadai desaparecía del lugar como un perfecto shinobi.

El resto de la cena prosiguió en un silencio sepulcral, Shikadai había hablado de manera tan reveladora sobre aquello que ellos intentaban ocultar, que ni siquiera se atrevían a mirarse a la cara, ni siquiera al marcharse.

Las horas pasaron y Temari no lograba conciliar el sueño nuevamente. Había tenido un par de sueños extraños, de los cuales recordaba muy poco, pero la habían dejado con una sensación de nerviosismo.

Nunca en su vida había estado tan nerviosa, ¿qué diablos le pasaba?, había hecho misiones sumamente peligrosas en la que arriesgaba su vida y los nervios la atacaban cuando pensaba en tener que vivir al lado de ese cretino que la había humillado en ese combate de los exámenes chunin.

¡Que estupidez!

Si, ese vago había sido muy inteligente al momento de planear su estrategia, pero se había rendido después. ¿Qué clase de shinobi era? ¿Y cómo diablos es que ella lo escogió como esposo? Si no fuera por el mocoso de nombre Shikadai, creería que todo eso era una estúpida broma. Quería recuperar sus recuerdos, ¿y si Shikamaru habría recordado algo?

La chica bufó, y cansada de divagar en sus pensamientos se dirigió a la cocina, notando que la luz estaba encendida. Mientras caminaba fue visualizando la sombra de un muchacho con coleta.

"Shikamaru" pensó al momento en que apresuraba sus pasos. "Tal vez pueda hablar con él y saber si recuerda algo".

—¡Shika...!

—¿Mamá? —pregunto Shikadai con tono de curiosidad.

—S-Sh-Shikadai. —se corrigió rápidamente. —¿Qué haces despierto? —pregunto intentando sonar molesta.

—Pensaste que era papá... —dijo él sonriendo.

—¡No! Claramente dije tu nombre y te he pregun...

—Está en el tejado. —dijo el ojiverde interrumpiéndola. —Siempre que algo le preocupa suele ir allí, tu versión adulta siempre se percata de aquello.

La chica enmudeció.

—Solo vine a tomar algo de agua —explicó—, y por supuesto que haré de cuenta que no te vi por aquí. —dijo mirándola de forma amable.

—Pensé que no te agradaba.

—Eres mi madre, herede de ti la forma de expresar mis… ya sabes… sentimientos. —dijo esto último haciendo una mueca. —Bueno, me voy a la cama.

Temari sonrió, coloco su mano en la cabeza del chico y removió su cabello. —Buenas noches. —dijo dándole un beso en la mejilla.

—¡Mamá, no hagas eso! —farfullo molesto el chico, que se marchó a su habitación con un intenso sonrojo mientras Temari reía.

~~o~~

Sintió una fría brisa recorrer su cuerpo mientras subía al tejado, y lo vio acostado en el techo.

—¿Qué haces aquí?

—Observo el cielo nocturno. –respondió él con simpleza.

Ella dirigió la vista hacia la inmensa oscuridad adornada de estrellas, para luego fijarse en él. Llevaba una simple camisa y unas bermudas ¿acaso no sentía frío?

—¿Cuánto tiempo llevas así?

—¿Estas preocupada por mí? —pregunto burlonamente el chico mientras se sentaba en el frío techo.

—No, solo tenía curiosidad. —farfullo de forma brusca y un poco molesta.

De inmediato, una fría brisa soplo fuertemente, moviendo el cabello de Temari de forma grácil, acto que Shikamaru no paso por desapercibido.

—Deberías entrar. —dijo ella, fingiendo desinterés. —Es una simple sugerencia.

Shikamaru volvió a mirar el cielo.

—¿Tan preocupado estas de tener que vivir así? ¿O acaso te molesta tanto que prefieres pasar aquí la noche? —pregunto ella como si no le importara la respuesta que él dijera.

—No se trata de eso... —murmuro el muchacho. —He recordado un par de cosas sobre mi vida.

—¿Qué cosas? —pregunto mientras se sentaba a su lado, de verdad le interesaba saber todo lo que se supone debería recordar. —Yo tuve un par de sueños extraños que parecían recuerdos, pero casi no logro recordar nada.

—Pues...

El chico rememoro las escenas que había visto entre sueños... muerte, batallas, compañeros, risas, momentos de estrés, de amargura, los rostros de las personas más queridas para él y eso incluía a la kunoichi que estaba a su lado.

—Recordé la muerte de mi sensei, la voz de mi padre despidiéndose de mi por última vez, una guerra... la Quinta decía la verdad... —suspiró. —Aunque también he podido recordar cosas felices, tu estas en esos recuerdos, aunque suene un poco extraño decirlo.

Eso dejo completamente sorprendida a la kunoichi, quien no esperaba aquello último.

—No sé porque te estoy contando esto. —dijo Shikamaru un poco molesto y avergonzado, al percatarse de su ultimo comentario. —¡Todo esto es un fastidio! y tener los pensamientos revueltos es...

—A mí me gustaría poder recordar algo. —ella lo interrumpió. —Hay un vacío en mi cabeza y no sé ni cómo debería actuar en esta situación.

—Pues, en estos momentos me gustaría jamás haber recordado la muerte de mi padre y mi sensei.

—No seas un cobarde, ellos murieron luchando ¿no? —dijo ella alzando el rostro con orgullo. —Así es como somos los shinobis.

El chico bufó, pero ella continuó.

—Yo perdí a mi madre cuando era muy pequeña, así que se lo que es ese dolor. —hablo en un tono muy bajito. —Disculpa si sueno insensible, pero en verdad me gustaría recordar, no sé si seré o soy una buena madre, me gustaría recordar a Shikadai y cómo es que... —meditó sus palabras. —termine contigo. —dijo finalmente.

Aquello hizo a Shikamaru rememorar ciertas situaciones con la ojiverde un poco subidas de tono.

—¿Estás bien? —pregunto extrañada la kunoichi. —Tu cara esta roja, seguramente te resfriaras por estar aquí...

—Estoy bien. —la interrumpió.

—Me pregunto cómo se lo estarán tomando los demás... —murmuro Temari.

Él miro fijamente a la chica a su lado, algo en ella le parecía endemoniadamente atrayente, pero eso jamás lo diría abiertamente, o por lo menos, no por ahora.

—¿Sabes el nombre de esas estrellas? —pregunto Temari, señalando el cielo.

—Si, esa es la estrella Vega y esa se llama Altair…

Ella asintió. —A Vega se le conoce con el nombre de Orihime y a Altair como Hikoboshi. —comentó y añadió—: Mi madre solía contarme la leyenda de una princesa tejedora de excepcional belleza, llamada Orihime que deseaba conocer a alguien de quien enamorarse, pero el tejer se lo impedía y eso la entristecía...

Shikamaru no dejaba de ver sus labios moverse.

¿Por qué le contaba esa historia?

Se sentía embelesado, y ella continuó sin percatarse de esto.

—Su padre, el "Rey Celestial", preocupado, concertó un encuentro entre su hija y un pastor llamado Hikoboshi. Al conocerse se enamoraron y al poco tiempo se casaron, pero tras la boda ella descuidó sus labores y él hizo lo mismo con su rebaño de estrellas, que se desperdigaron por todo el firmamento. —dijo alzando los brazos como intentado señalar el cielo por completo. —Furioso, el rey los separó en el cielo, dejando uno a cada lado de un río —Temari señaló una hilera de estrellas—, ella imploró para verlo de nuevo, conmoviendo el rey con sus lágrimas, el cual les permitió verse el séptimo día del séptimo mes a través de un puente...

—Te has enrollado con esto de las estrellas ¿eh? —la interrumpió —¿O es que intentas animarme? —pregunto, sintiendo un impulso que parecía no poder reprimir más.

Ella resopló.

—En mi aldea las estrellas suelen observarse con claridad y es una historia que todas las madres cuentan... ¡No se ni para que me molesto en...! —y antes de que acabara la frase, Shikamaru, sin poder resistirse más, le había robado un beso.

Se separó de ella y dijo. —No me preguntes porque diablos lo hice, porque no tengo respuesta.

Estaba listo para recibir un buen golpe por parte de la chica.

Y así fue, la chica acababa de darle una bofetada, y sin dejarle siquiera recuperarse de la impresión, ella lo tomo de la camiseta y lo acerco de nuevo a sus labios.

Shikamaru al principio se sorprendió demasiado, pero después decidió atraerla a su cuerpo, obligándola a sentarse en su regazo a horcajadas frente a él. La apego tanto a su cuerpo que podía sentir los no tan pequeños pechos de la chica apretujarse contra él a través de la fina tela y eso le gustaba demasiado, jamás se había sentido así.

Shikamaru decidió aventurarse más y mordió el labio inferior de la chica, que abrió más su boca permitiendo al chico profundizar el beso con su lengua. Había reprimido tanto el deseo de devorar su boca, que ahora lo hacía sin ningún reparo en los pensamientos de la chica, de pronto, comenzó a tocar sus piernas, arrastrando consigo aquella molesta tela, ansiaba más... pero algo en su mente le impidió continuar, tal vez el hormigueo en su entrepierna.

Se separó de ella, ambos respiraban agitadamente.

—¡Diablos! No debería hacer esto, tu ni siquiera recuerdas todo, pero en esos sueños tú parecías tan... —se sintió avergonzado. —¡Ni si quiera sé si era un sueño o un recuerdo! y luego vienes acá a buscarme y… ¡¿Me quieres volver loco?!

—¿P-pe-pero que cosas dices? —tartamudeo ella avergonzada, parecía que él le reclamaba por el beso.

Si bien era cierto que ella no recordaba todo con claridad, su cuerpo era un tema aparte... ya que en el momento en que él la besó, su cuerpo reacciono solo, no como su "yo" de quince años, si no como alguien mucho mas adulta.

—Y-yo... —balbuceo con timidez.

—¡Ja!... ¿Dónde quedo la chica de carácter desdeñoso? —él pregunto con tono burlesco mientras sonreía.

Esto molesto a la chica, quien nuevamente volvió a sentir aquel extraño impulso y su cuerpo volvió a reaccionar.

Ella lo empujó, recostándolo en el tejado, al mismo tiempo que de manera lenta deslizaba una mano por debajo de la camisa del sorprendido muchacho, recorriendo el pecho de este.

—¿Quieres jugar de verdad? —murmuro ella a su oído, mientras recorría ahora su abdomen hacia el pantalón del chico, desabrochando el botón.

—¡E-espera…! —vociferó, y se avergonzó de haberlo dicho demasiado alarmado.

La chica soltó una estridente carcajada de victoria, al momento que se levantaba.

—No pensaba hacerlo de verdad. —dijo, y el viento volvió a soplar. —Creo que será mejor que entremos, está empezando a hacer más frío... —pero, al ver que el chico no se movía, sonrió con altanería. —A menos que con esto último te hayas calentado bastante.

Shikamaru enrojeció hasta las orejas y desvió la mirada en un torpe intento de que ella no viera su rostro.

Ella podía sentir sus piernas temblar y su corazón latir desbocado. Ese chico provocaba que ella hiciera cosas muy atrevidas.

"Esto es aterrador" pensó al recordar la reacción de su cuerpo. "Y extrañamente emocionante..."

Continuara…


Sashimi: comida favorita de Shikadai, es un plato japonés que consiste en mariscos o pescados (crudos o cocinados ligeramente), cortados finamente. Es similar al sushi pero sin arroz.

Sopa de miso: es una sopa japonesa cuyo principal ingrediente es el miso.

Tengo entendido que Shikadai heredo mucho de los Nara, pero también heredero de su madre (además de sus ojos) la forma de hablar tan directa y cortante.

Temari es mayor que Shikamaru, lo que puede hacerla más madura, atrevida y… pedófila cof, cof (tose al decirlo). Es por eso que he decidido hacerlos un poco mas maduros que el resto.

Siempre he imaginado que la que sabe llevar las riendas en esa relación es Temari, porque bueno… Es Temari… XD, aunque eso no impide que Shikamaru sea quien tome la iniciativa en el futuro.

¡Gracias por leer! (=^・^=)

05/01/2017