Capítulo 7. Uzumaki

Sarada y Boruto miraron a sus padres y luego se miraron a ellos mismos, como si se dieran animo para continuar.

Finalmente, decidieron acercarse a sus padres, quienes habían empezado a discutir nuevamente.

—¿Papá? —dijeron al mismo tiempo, lo que basto para interrumpir la discusión, dejando a Naruto y Sasuke con los puños en el aire y sin saber como responder.

Himawari, quien observo la escena, decidió tomar la mano de su mamá, arrastrándola para luego tomar la mano de su papá.

—Vamos a casa. —dijo dulcemente, en medio de sus progenitores.

Boruto metió las manos en los bolsillos. —Es por aquí. —fue lo único que dijo, empezando a caminar por delante de ellos.

Naruto dirigió una mirada de preocupación a Sakura mientras salían, dejando solos a los Uchihas, acto que no pasó desapercibido por Boruto.

Mientras caminaban, Himawari no dejaba de parlotear anécdotas mientras continuaba sujeta a las manos de cada de uno, y ellos la escuchaban atentamente.

—Y entonces, mi hermano le lanzo una bola de nieve a mamá y ella dijo "ahora verás".

Naruto rió levemente, pues no se imaginaba a Hinata así, pero Himawari continuó...

—Y entonces papá dijo... "cuidado Boruto, cuando mamá va en serio es sorprendente". —aquello hizo que Naruto mirara a Hinata, y esta, por los nervios, desvió su mirada y pregunto a Himawari...

—¿Y qué sucedió?

—Que papá tenia razón. —contesto la pequeña. —Pero, cuando mamá lo intentó, se resbaló... y la bola de nieve le pegó a papá en toda la cara.

—Ehh... —se quejo Naruto haciendo un puchero. —Eso fue injusto...

Himawari y Hinata empezaron a reír, pero fueron interrumpidas por el sonido de los estómagos de Naruto y Boruto, quienes rieron nerviosamente ante las miradas de ellas.

—Se parecen mucho… —murmuro muy bajito una sorprendida Hinata.

—Miren, allá esta Ichiraku. —señalo Naruto con alegría, mientras se encaminaba al lugar, pero fue detenido por Boruto bruscamente.

—¡No seas idiota! —reclamó Boruto. —Te reconocerán.

—Usaré el jutsu de transformación. —contesto astutamente. —Hinata también puede hacerlo y…

—Pero no sabemos cómo es nuestro aspecto de adultos, ¿y si terminas transformándote en alguien diferente? —comento Hinata, provocando que Naruto hiciera un puchero, con lo cual Hinata dibujo una pequeña sonrisa de "lo siento".

Boruto puso los ojos en blanco al verlos.

—Él estropeará todo, como siempre ¡créeme! —dijo Boruto a su madre.

Naruto frunció el ceño y Boruto le respondió igual.

—Pe-pediremos para llevar… —comento Hinata, siendo consciente de la tensión entre ellos.

El rubio menor asintió inmediatamente a lo dicho por Hinata.

—Por favor, cuatro órdenes de miso ramen. —se escucho a Boruto, mientras ingresaba con Himawari al local.

—¡Con muchos filetes de cerdo asado! —grito eufórico Naruto desde afuera. —¡De ver..! —pero fue interrumpido.

Hinata rápidamente lo había callado con su mano, para no ser descubiertos. Fue un simple acto reflejo, ni siquiera supo cómo tuvo la osadía de tocarlo, pero allí estaban.

Lentamente, miró a los ojos de Naruto, ese par de orbes azules la observaban muy atentos y curiosos. Ella sintió temblar sus piernas y lentamente aparto su mano de los labios del chico.

Pero Naruto acerco su rostro un poco más al de ella.

—Hinata, tienes la cara roja. —dijo extrañado, con lo cual la chica se puso aún más colorada.

—No p-pasa nada... —respondió con todo su valor, ya que acababa de darse cuenta de que estaban solos.

—Hinata… —él la llamo otra vez. —Tu… eh… yo, casados… —balbuceó. —Lo que quiero decir es… —carraspeó, y llevo su mano a su nuca. —¿De verdad t-te g-gusto? —preguntó, y se sintió como un completo idiota, hacer esa pregunta lo había puesto muy nervioso.

La chica no esperaba una pregunta así de directa, ya sentía que se desmayaría. Abrió la boca, pero no salían palabras, así que, respiro profundo y simplemente asintió.

—¿Por qué? —pregunto abruptamente. Naruto no podía creérselo.

Hinata volvió a respirar, Naruto haría que desmayara en ese momento. ¿Qué debía hacer?

Alzo el rostro y vio a Naruto esperando por una respuesta. Intentando vencer su timidez, cerró sus ojos para armarse de valor y...

—P-porque... —tartamudeo. —Me g-gusta... —su voz tembló. —Tu f-forma de s-ser.

Respiro aliviada después de decir aquello.

—¿Mi forma de ser? —se pregunto Naruto, inconsciente de los estragos que causaba en el corazon de la joven que tenia enfrente.

Ella asintió efusivamente. —No t-te rindes... —balbuceo. —Ante n-nada. —dijo con mucho esfuerzo.

Quería decir mucho más, pero terminaría inconsciente si se atrevía, así que esperaba que con eso bastara.

Por otro lado, escucharla, provoco en Naruto un manojo de sensaciones que no comprendió, pero que le recordó mucho al encuentro que tuvo con ella antes de las rondas finales del examen chunin. Aquel día se había sentido muy desanimado, y ella con pocas palabras logro hacerlo sonreír. ¡Qué cosa mas extraña!

Él volvió a mirarla y se percato de que ella tenia sus ojos cerrados, estaba llevando sus manos a su pecho y respiraba una y otra vez. Parecía que colapsaría.

Sin él saberlo, Hinata intentaba desesperadamente tranquilizar a su pobre corazón que latía desbocado ante su "casi declaración de amor".

Naruto, preocupado, se acercó y poso sus manos en los hombros de ella para sostenerla, parecía que se desmayaría.

Entonces...

Una risilla traviesa rompió la peculiar atmósfera que Naruto estaba sintiendo.

—¿Estás intentando besar a mamá? —pregunto una vocecita curiosa, detrás de Naruto.

Naruto volteo el rostro, encontrándose con la curiosa mirada de Himawari y la mirada seria de Boruto, luego volteo a ver el rostro sonrojado de Hinata, notando la cercanía en la que estaban.

Eso lo hizo sentirse muy nervioso y se apartó rápidamente.

—N-no, yo solo es-estaba…

—¿No puedes quedarte callado mientras compramos? —interrumpió el otro rubio resoplando y observándolo de mala gana. —Ayame-san dijo que por un momento le pareció oír una voz familiar. —le dio abruptamente el pedido de comida a Naruto. —Ten, ha colocado muchos filetes de cerdo.

Naruto frunció el ceño, ese niño podría llegar a ser tan irritante como Sasuke.

—Boruto, ¿cómo pagaste eso? —pregunto Hinata preocupada.

Imendiatamente, el rostro de Boruto se suavizo al dirigirse a ella.

—Le dije que lo ponga en la cuenta de papá. —dijo rascando su mejilla y sonriendo a su madre. —Conozco un lugar en donde podemos comer ahora mismo antes de ir a casa.

Naruto observo al chico, a veces percibía algo de hostilidad cuando hablaba con él, pero con Hinata era diferente, incluso sonreía. ¿Tan mal se llevaba con él?

Para cuando los Uzumakis llegaron a su casa después de comer, ya era muy tarde.

—Jamás pensé en tener una casa tan amplia y bonita. —decía un impresionado Naruto.

—Puedo prestarte algo de ropa —dijo un incómodo Boruto mientras llevaba una de sus manos a su nuca—, pero a mamá no creo que le quede la de Himawari.

—No hay problema. —se apresuró a decir Hinata. —De seguro habrá algo que…

Pero fue interrumpida por Himawari.

—Mamá quiero oír una historia antes de dormir. —dijo mientras bostezaba, llevando de la mano a Hinata y dejando a los chicos.

~~o~~

La noche había caído completamente en la ciudad, y un recién duchado Naruto se encaminaba hacia su habitación, abrió la puerta y se quedó estático con lo que vio.

Frente a él estaba una Hinata que vestía un pequeño short y una blusa blanca sin mangas, él podía ver mucho de su nívea piel, la cual siempre permanecía oculta tras ropa holgada y grandes abrigos.

Naruto no pudo evitar pensar que seguramente la piel de Hinata debía ser muy suave.

Hinata rápidamente se abrazo a si misma. —¡Es lo único que encontré que me queda! —chilló avergonzada.

La ropa de la Hinata adulta le quedaba muy holgada y la de Himawari muy pequeña, había tenido suerte con encontrar esas prendas.

Naruto no se movió. ¿Qué debería hacer? ¿Habría otra habitación a la que él pudiese ir?… La casa era muy amplia, pero la oficina estaba llena de papeleo, mejor era ir a la sala.

—Hinata. —la llamo rascando su cabeza con incomodidad. —Yo iré a la sala.

—Oh…

Se sentía un poco mal por hacerle eso a Naruto, pero seguramente no podría conciliar el sueño con él a su lado.

—Es-está bien... —sonrió.

Naruto sonrió un poco avergonzazdo.

—Hinata… —la llamo. —Mmm… Hoy fue un día extraño, pero termino muy bien ¿no lo crees? —recordó haber despertado para enterarse de muchas cosas que lo entristecieron y otras que lo hicieron feliz, entre esas… ¡Había hecho su sueño realidad!

—S-si, me gusto ir a comer todos juntos.

Naruto percibió la dulzura en su voz y sonrió.

—Buenas noches Hinata…

—Buenas noches Naruto-kun…

~~o~~

Volvió a dar otra vuelta en aquel sofá.

¿Por qué no lograba conciliar el sueño?

Tenía demasiadas cosas en la cabeza, demasiada información. Había tenido una especie de sueño, se había visto hablando con Hinata en una especie de prado, rodeados por luciérnagas, él le había dicho que la amaba, y… ¿Qué pasaba con Sakura-chan? ¿De verdad amaba a Hinata o solo era un capricho?… y si Sakura había sido un capricho, y si había confundido lo que sentía hacia la pelirrosa.

No pudo más.

Se levantó molesto y merodeo por la casa. Inconscientemente llego hasta la habitación donde dormía Hinata y ya estando allí, decidió entrar de forma silenciosa.

La habitación estaba oscura y solo era iluminada por una pequeña lampara de mesa.

Ella dormía y estaba abrazando una especie de almohada grande. Al mirar más de cerca, el rubio noto que era un muñeco con su aspecto. Sorprendido, miro hacia la otra esquina de la cama y noto con gracia que allí había otro, pero con el aspecto de Hinata.

Camino hacia allá y tomo la muñeca en sus manos.

Incluso de muñeca, Hinata se veía adorable, por lo que no pudo evitar reprimir una risilla.

—¿Quién habrá hecho estos muñecos? —murmuro risueño con un tono de voz muy alto.

Aquello provoco que Hinata se moviera en la cama.

Naruto se quedó estático.

—¿Naruto-kun? —la escucho murmurar, y supo que la había despertado.

—Perdón. —dijo murmurando y acercándose al borde de la cama. —Es que… —se rasco la cabeza. —No podía dormir.

"Que patética excusa" se regañó mentalmente "Ahora pensara que soy un pervertido que se mete a las habitaciones de chicas".

—¿Has tenido una pesadilla? —pregunto dulcemente.

—Parecían más bien… recuerdos.

—¿Recuerdos? —pregunto interesada. —¿Qué has visto?

Esa pregunta lo puso nervioso.

—A mí, junto a un lago rodeado de luciérnagas y... —dijo él nervioso. —¿Ese peluche soy yo, verdad? —preguntó, intentando cambiar de tema, justo en el momento en que Hinata se levantaba de la cama.

Hinata se puso de mil colores, soltó un gritito ahogado al verse descubierta y torpemente se enredó con la sabana, cayendo encima de Naruto.

La sabana, voló por el aire y como un paracaídas termino cayendo encima de ellos, cubriéndolos por completo.

—¿Estás bien? —pregunto Naruto.

—Si. —respondió muy bajito.

Debido a la oscuridad del lugar, la muchacha no pudo notar la cercanía de sus rostros, hasta que Naruto se movió un poco y terminaron rozando sus narices.

Ambos sintieron sus caras arder.

—¡Lo siento! —exclamaron al unísono y separándose de inmediato.

Se formó un gran silencio, ninguno se atrevía a mirar al otro.

Hinata respiraba profundamente, se había propuesto no desmayarse.

De pronto, del otro lado de la puerta se escuchó un débil llanto.

—Mamá, papá, tengo miedo… —gimoteo la pequeña Himawari mientras abría la puerta, y ambos se levantaron rápidamente.

—¿Qué sucedió? —preguntó Naruto.

—Tuve un sueño feo. —respondió la pequeña. —¿Puedo dormir aquí? —pregunto sollozando.

—No pasa nada, ven… —dijo Hinata con dulzura, y la pequeña corrió hacia los brazos de ella.

Hinata la llevo a la cama y la pequeña Uzumaki rápidamente se acomodó en la parte de en medio de la cama.

—¿Papá? —llamó a Naruto.

—Mmm… —dijo este, quien se disponía a salir del lugar y ya estaba tomando el pomo de la puerta.

—¿Puedes abrazarme junto con mamá?

Naruto observo a Hinata, ella le dedico una pequeña sonrisa avergonzada, y él entendió. Ninguno sabia como negarse.

—Cl-claro… —él respondió con cierta timidez, metiéndose en la cama y acercándose a las dos chicas.

—Pero quiero que ambos me abracen —pidió la niña—, para que el monstruo del armario no venga por mí.

Naruto soltó una risilla, y Hinata pareció llamarle la atención con la mirada.

—¿De qué te ríes papá?

—Del monstruo. —respondió altivo. —Si él viene… ¡Lo mandare a volar con mi rasengan! ¡De veras!

Himawari sonrió con alegría, y lentamente, Naruto y Hinata la envolvieron entre sus brazos.

La pequeña se quedó dormida al instante, pero Hinata y Naruto permanecieron observándose en silencio hasta que el mundo de los sueños los llamara también.

~~o~~

A su alrededor había un paisaje extraño, un sapo viejo le enseñaba el arte del sabio o de no sé qué cosa, veía a la aldea destruida, veía a un pulpo gigante haciendo rap, se veía a si mismo corriendo en una guerra, le extraían algo de adentro del pecho y…

"Kurama" pensó al momento que recordaba esa sensación de estar al borde de la muerte.

Despertó en ese instante, sobresaltado.

Ni Hinata, ni Himawari estaban en la cama.

—Por fin me recuerdas mocoso. —dijo una voz ronca proveniente de su interior.

—Kurama. —repitió Naruto.

—Te ves más joven y atolondrado que de costumbre. —dijo esa voz de forma burlesca.

—Vaya, por fin despiertas. —interrumpió la voz de su hijo, que lo observaba desde la puerta. —¿Qué te sucede? —pregunto al ver que su padre respiraba agitadamente.

Naruto le explico lo poco que recordaba.

—Entonces, ¿crees que no son sueños, sino recuerdos? —pregunto Boruto, que desconocía algunas cosas de la vida de su padre, y se sorprendía de que decidiera conversar algo que podría ser muy personal.

—No lo sé. —contesto su progenitor. —¿Dónde están las chicas?

—Mamá está ayudando a Hima a empacar la ropa, hoy es el día en que va de visita a casa del abuelo, seguramente no lo recuerdas por… —dijo mirándolo de arriba a abajo. —Lo que sucedió… —hizo una pausa y continuo —Iba a salir con unos amigos, así que yo la llevare, ya que si van ustedes… —carraspeó. —Al abuelo le dará un infarto si los ve así.

Naruto sintió un escalofrío al recordar al padre de Hinata y su estómago rugió.

Boruto lo dirigió a la cocina. —No te preocupes, mamá jamás te dejaría morir de hambre.

—Ahh… De acuerdo. —dijo Naruto, intentando ocultar su nerviosismo y sentándose a desayunar.

¡No puede ser! Iba a estar solo con Hinata otra vez, y después de lo que paso anoche no tenía ni idea de cómo volver a hablarle.

—Estas actuando extraño. —dijo Boruto. —¿Acaso has hecho una estupidez?

—¿Qué? ¿Yo?… —pero antes de que Naruto siguiera balbuceando, una alegre Himawari fue corriendo a darle el beso de buenos días en la mejilla a su padre, mientras Hinata ingresaba detrás de ella.

Naruto se fijó en la chica.

Llevaba puesta una camiseta blanca holgada que se notaba era de hombre, seguramente del Naruto adulto. En el centro tenía estampado el símbolo del clan Uzumaki, el cuello de la camisa resbalaba por su hombro, permitiendo ver parte de la clavícula de la chica.

Naruto trago duro, le acababan de entrar unos deseos inmensos de besarla en esa zona, pero, sacudió la cabeza. ¿Qué diablos le pasaba? Parecía un depredador, seguro el culpable de esto era ese viejo sabio pervertido.

"Ero-sennin es una mala influencia..." pensó el rubio.

—Querras decir... "fue"... —dijo Kurama en respuesta, y eso dejo consternado a Naruto.

—Hermano ayúdame a elegir un peluche para llevarlo. —dijo alegremente Himawari.

—¿Queeé? ¡No! ¡Ni hablar! —contestó este avergonzado y disgustado. —No quiero ir con eso por la aldea.

La pequeña hizo un puchero y miro fijamente a Boruto.

—¡Ahhh! Está bien… —dijo derrotado, y salió de la cocina junto a la pequeña.

Hinata rio dulcemente, sin percatarse que Naruto parecía estar embelesado con ella.

Ella volteo y lo miro, su rostro dio paso a unas mejillas intensamente coloreadas, al recordar lo sucedido la noche anterior.

Aquella reacción saco al chico de su ofuscamiento, para darse cuenta de que se encontraban solos. Él también se sonrojo ¿Qué se supone que debía decir?

—Lo s-siento. —dijo ella. —Lo q-que paso ayer…

—¡No! Soy yo el que debe disculparse. —farfullo él moviendo las manos rápidamente, provocando que la caja de la leche cayera al suelo, derramándose.

Ella movió la cabeza en clara referencia de que estaba en desacuerdo, mientras levantaba la caja de leche.

—Fue mi torpeza lo que provoco esto… —suspiro con tristeza. —Debes estar confundido, sé que te gusta Saku…

—¡Hinata! —dijo Naruto rápidamente mientras se levantaba para tomarla de la mano. ¿Por qué no quería que ella se atreviese a terminar la frase?

En su afán de acercarse a ella, piso el líquido derramado en el suelo y resbalo, cayendo encima de la chica.

—¡¿Estás bien?! —pregunto preocupado.

—Si…

—Ahora el torpe he sido yo. —dijo riendo.

La chica sonrió abochornada, su corazón latía tan rápido que se sentía desfallecer.

En ese momento, Boruto caminaba a la cocina debido al estruendo escuchado.

—¿Qué diablos habrá hecho ese viejo? —se preguntó.

Mientras, los rostros de Naruto y Hinata se encontraban bastante cerca, ella cerro los ojos para intentar calmarse como en la noche anterior.

Pero para el rubio, verla actuar de esa misma forma era algo que no pudo resistir más, por lo que...

Se acercó y la besó de manera suave y lenta, haciendo que Hinata abriera los ojos totalmente sorprendida.

—¡Mamá, papá! ¿Qué suce…? —Boruto se quedó petrificado.

Himawari, quien también ingresaba en compañía de su peluche, soltó un chillido en forma de una risa estridente y feliz.

Hinata no pudo más, su visión se nublo y todo se volvió oscuro.

—¡Hinata! —escucho a lo lejos a Naruto.

—¡Viejo torpe! ¡¿Qué le hiciste a mamá?! —fue lo ultimo que ella oyó.

Continuara…


¡Lamento haberme tardado tanto!

Se me está haciendo muy complicado escribir, no tengo tiempo ni para respirar, jajaja… ¡Pero no me he olvidado de esta historia!

Y espero sinceramente no les decepcione este capítulo. Quise que la esencia de este capítulo fuese la ternura y timidez. Espero ir poco a poco desarrollándolo todo.

Karinits-san: Muchas gracias, espero el capítulo de los Uzumakis también te agrade. Te mando un gran abrazo.

OTAKUFire: jajaja tienes razón, Sai es Sai.

animeloco: ¡Hola! gracias por comentar, sinceramente me estoy esforzando en hacerlos parecer un poco inmaduros, pero se me resulta un poco difícil jajaja. En fin, espero te siga gustando la historia.

sakura. Vh: jajaja ¡Gracias!, lamento hacerte esperar, pero ya estoy preparando la de los Uchihas.

MiraiiKi: Aww… gracias, justamente por las interacciones que siempre quise ver entre ellos… es que se me ocurrió esta loca historia.

jonatanantonio: si, espero poder tener una "objetividad" como la de Sai (se muere de risa), ¡Gracias por comentar!

MadeNaruHina26: Si, ya me han mencionado que debería hacerlos más inmaduros, jajaja, pero sinceramente me resulta algo complicado, pero espero poder resolverlo pronto, saludos.

marcouzukage: bueno, ya llego la parte de los Uzumakis y espero esto no te decepcione, decidí hacerlo algo tímido y tierno, después se verán más cosas.

Lirio-Shikatema: ¡Que gusto tener a un fan del Shikatema!, espero te guste más la historia con el paso de los capítulos.

TEIET: Gracias, y aquí te traigo la continuación jejeje.

¡Gracias por leer! (=^・^=)

21/05/2017