La piel de mis brazos se eriza al sentir la leve ráfaga de viento que atraviesa la Plaza de la Justicia. Un poco antes de las dos de la tarde, varios agentes salen al escenario, después vienen Doka y Kernel, ambos en su estilo habitual. Ella con chaqueta de piloto verde oliva y pantalones caqui con botas recias y Kernel de traje y corbata.

Una chica capitolina del staff se acerca a ella y le tiende una hoja y un bolígrafo, supongo que para que le firme un autógrafo. Luego se toma una foto entre los dos vencedores y comienza a hablar con ellos. La chica señala la pierna de Doka y ella asiente. Fue hace unos pocos años cuando ella tomó la decisión de amputar su pierna izquierda, la cual quedó dañada tras la victoria. Se la solía ver apoyada en su bastón, engullendo analgésicos como si fueran caramelos. Ahora, con su prótesis biónica, nadie notaría la diferencia a simple vista.

Veo a Doka cruzar una pierna sobre la otra, agarrar el zapato con ambas manos y comenzar a girarlo como si de un tornillo se tratase. La chica retrocede y Kernel a juzgar por su expresión, se burla de ella cuando Doka le ofrece el zapato con su pie aún adentro. Ella lo rechaza, retrocediendo aún más, justo en el instante en que la alcaldesa y la escolta salen por la puerta.

O el escolta. Nunca se sabe con Isaak.

En esta ocasión su look es andrógino. Pantalones burdeos y chaleco azul sobre camisa blanca. Su cabello castaño cae en ondas demasiado artificiosas para ser naturales sobre su frente, sus ojos de un intenso tono de verde, observan con desdén a su compañera. Se acerca a ella y la encara, es obvio que la está regañando a pesar de que no se oye nada de lo que dice. Al final, ella con ademán ofendido entra de nuevo al Edificio de Justicia y él recupera la compostura.

La ceremonia tiene una estructura muy rígida, cuyo protocolo se repasa al milímetro desde el Capitolio para que nadie se salte ningún paso. Primero el himno, luego la lectura de Tratado de Traición por parte de la alcaldesa y los saludos como homenaje a los vencedores previos.

Esa es según mi opinión, la peor parte de todas. Todos ya nos la sabemos de memoria, y durante el tiempo que dura, nuestra angustia se prolonga. Sobre todo a los del sector de los 18 años que son los que más impacientes están por que se lea por fin la papeleta que los libre de esto para siempre.

—... Panem hoy, Panem mañana, Panem por siempre.

La alcaldesa vuelve a enrollar el pergamino tras el discurso. Se supone que debemos aplaudir, pero nadie lo hace. Isaak da un paso al frente nervioso y comienza a agitar los brazos, animando a la gente a hacerlo. Pierde el tiempo si se piensa que vamos a seguirles el juego. Unos aplausos desganados y poco sinceros se escuchan repartidos entre la multitud. Es con eso con lo que se tendrán que conformar.

—¡Bienvenidos a todos la cosecha para la selección de dos representantes del Distrito 3 en la trigésimo novena edición de los Juegos del Hambre! —dice Isaak— Antes de proceder a la selección, me gustaría recordarles a todos que este año se cumplen diez desde la asombrosa victoria de Kernel Dupont. Seguro que eso se merece un aplauso MUCHO más grande que el de antes. ¿No creen?

Esta vez, logra una ovación más animada. La gente por norma general respeta a los vencedores. Son el símbolo de que aunque te cosechen no todo está perdido y que puedes volver.

Son la alegoría de la esperanza.

´—¡Perfecto! Vamos a revelar quién será la valiente chica que los va a representar —el brazo de Isaak se hunde hasta el codo en la pila de papeletas, toma uno del fondo y se acerca al micrófono mientras lo desdobla—. ¡Avery Lee! ¿Puede Avery Lee subir aquí con nosotros?

Alguien grita.

Debido a que soy un poco más alto que los demás chicos del sector, no me resulta un problema localizar el tumulto que se ha creado en el sector de los dieciséis años en la zona de las chicas.

—No, no, no, no. No puede ser... No puede ser... Yo no...

La tal Avery retrocede en lugar de avanzar. Las demás chicas tratan de hacerla entrar en razón mientras ella sacude la cabeza compulsivamente. No es hasta que no ve a los Agentes de la Paz movilizarse, cuando como por encanto empieza a avanzar a paso ligero hacia las escaleras que van al escenario.

Su cabello es rubio oscuro y está recogido en una coleta despeinada, como el pelo de una muñeca usada que ha pertenecido ya a unas cuantas generaciones de hermanos.

—Avery sólo está nerviosa —explica Isaak, pasando un brazo por el hombro de la chica en cuanto tiene ocasión—. ¿A que sí?

En respuesta, sendas lágrimas brotan de sus ojos.

—¿Alguna voluntaria que quiera venir con nosotros en lugar de Avery? Les recuerdo que el premio es bastante jugoso y podrían llegar a ser vecinos de Doka y Kernel. ¿No les suena bien?

Suelto un pequeño bufido ante la pregunta. Por supuesto que no va a haber ninguna voluntaria, porque seguir vivo y pobre sigue siendo mejor. Además, hacerlo por la fama sería bailar al son del Capitolio. Así es como se ve aquí. La chica no obstante alza la vista al público, examinándolo detenidamente.

—Por favor... Por favor... —suplica, tal vez intentando convencer a alguien.

Pero en la zona femenina nadie se atreve ni a parpadear, en caso de que Isaak confunda el gesto con el de una heroína suicida. Siento lástima al verla aferrarse a esa última posibilidad de salvarse, creo que es normal sentirse así. Lo que no es bueno es mostrarlo.

—Bueno, parece que te vienes de aventura con nosotros, Avery. Veamos quién va a ser tu compañero.

Isaak camina hasta la otra urna y toma un papel. Esta vez, a penas los revuelve, toma uno de los primeros que su mano encuentra. Yo miro al suelo. Siempre se me hizo difícil ese momento entre que él toma el papel y lo lee.

—El chico que les representará en esta edición es... ¡Beetee Latier!

Alzo la vista de nuevo. Lo primero que observo es a los chicos que hay delante mío darse un abrazo grupal sonriendo. Están salvados un año más. A mi lado, en el sector de los dieciocho estalla el júbilo. Tardan unos cuantos segundos más en dejar esa sensación de alivio a un lado y recordar que en algún lugar de la plaza, alguien ha sido condenado. Es entonces comienzan a buscarme.

—Latier... ¿Lo conoces? —susurra uno de los chicos a su amigo.

—No me suena. Debe ser de los jóvenes.

Y eso es lo que desencadena que bruscamente, comience a abrirme paso entre ellos. Todos me miran ahora con lástima. Pero eso no durará mucho, pues la alegría porque ni ellos ni sus amigos sean los elegidos, prevalece sobre la condena a muerte de dos chicos que ni conocen. Lo sé porque a mí me ocurre todos los años.

Aprieto los puños en un intento por controlar mis emociones. No me gusta que me vean tal y como soy. No me gusta que la atención de todo el país esté puesta en mí, que me examinen y analicen a primera vista. Que hagan comentarios en sus casas sobre si voy a durar mucho o poco. Que las familias de los tributos de otros distritos me deseen muerto para que esa persona pueda volver.

—Tú debes de ser Beetee Latier. ¿Cierto? —dice Isaak al micrófono.

Yo asiento pero no digo nada, la multitud me distrae de la ceremonia. Las amigas de Avery lloran. Jun también lo hace. Verla me reconforta un poco, me hace sentir menos solo.

—Y como viene siendo la costumbre, es hora de preguntar si hay algún volunt-

—No te molestes —le corto—. No habrá ninguno. Ninguno.

¿Para qué preguntarán? Lo único que consiguen es darnos falsas esperanzas por unos cuantos segundos más. Jamás nadie se presentó por voluntad propia en este distrito, y ya llevamos casi cuarenta ediciones.

—Eso nunca se sabe. Siempre hay una primera vez para todo. ¿Voluntarios? ¿No? Muy bien, Distrito 3, aquí tienen a sus valerosos tributos. ¡Avery Lee y Beetee Latier!

La chica vacila un poco antes de tenderme la mano.

—Lo s-siento. Está sudorosa... Lo siento -dice bajando la vista—. Qué vergüenza.

—No importa —contesto—. La mía también debe estarlo.

—Imagino que es normal —dice, otra lágrima se le escapa—... Ay no. Otra vez no. Sé que debería aguantarme, pero es difícil, más de lo que parece. Siempre dicen eso de quedar bien en televisión, parecer fuerte para que tu cuota sea buena y llames la atención y todo eso, pero hay que tener la sangre más fría para lograrlo. ¿Cómo puedes conservar tú la calma?

Esta chica habla demasiado. ¿Cómo puede hacerlo, recién cosechada? Yo no llevo ni tres minutos siendo tributo y sólo quiero que me dejen en paz.

—No lo hago —contesto—. Símplemente tengo otras formas de manifestarlo.

Y sin esperar a su respuesta comienzo a seguir a Isaak fuera del escenario.


Me gusta escribir el momento de la cosecha jajaja. Es el primer momento para conocer a la chica. El concepto de Avery se me ocurrió hace un tiempo. Una chica que hablase por los codos, incapaz de quedarse callada. Lo iba a usar para algún SYOT, pero como ya casi no se hacen pensé que quedaría genial como compañera de distrito de Beetee. El nombre cambió muchas veces. Se llamaba Sian originalmente pero dejó de gustarme. Avery me pareció perfecto. Creo que en realidad es un apellido, en Harry Potter hay un mortífago random que se apellida así. Además me recuerda a "avería" y siendo el Distrito 3 es consecuente. Lee es porque comencé a ver Naruto (sí, no lo vi en su día porque soy un #teletubbieespecial, y comienzo a verlo a mis años xD) y estoy traumada con Rock Lee. Me pareció que el apellido y el nombre casaban muy bien juntos.

Veremos qué sucede con ella.

Cami, me alegra saber de ti después de tanto tiempo. Espero que todo vaya bien. El fic de Wiress es largo, es cierto aunque lo bueno que tiene es que está terminado y puedes saber lo que pasa al final sin tener que esperar xD. Si te animas, espero que te guste y lo disfrutes. Creo que este Beetee me va a dar algún dolor de cabeza. Pero me deja más tranquila saber que Kernel está ahí. Él podrá domarlo.

Cire, también me alegra saber de ti. Esas facetas que dices también las tiene aunque creo yo que en menor medida, veo a Beetee más interesado en la práctica que en la teoría, pero sabiendo que la teoría es también importante. No se si conocen el test de Myers-Briggs en el que te encasillan en una de 16 personalidades. Se lo hice y le salió ISTP. Creo que le queda bien. ¡Isaak ya apareció! Él era más abstracto por aquellos tiempos, incluso a veces se vestía de chica xD. Me gusta verlo en la gama del género no binario, aunque con tendencia a la masculinidad. Aquí llevaba el pelo más largo que en EFDUR. :3

Kiko, gracias por seguir también a Beetee! :) Iba a hacerlo un poquito más delincuente, pensé que la motivación que no encontraba en los estudios podría encontrarla de la emoción de robar sin ser pillado, pero al final descarté esa idea. La idea de los tatuajes surgió cuando le estaba buscando un avatar. Había un chico que era perfecto pero tenía tatuajes. Y pensé que por qué Beetee no podría tenerlos también jajaja. Ale me dijo que imagina a Beetee con un tatuaje en honor a Wiress (tras sinsajo), así que me gusta pensar que sí que se lo hizo. Un reloj en el omoplato izquierdo. También tengo ganas de escribir a Doka. En estos primeros capítulos sólo está de figurante y me impaciento.

Por cierto, tuve una idea para acelerar las actualizaciones de esta historia. En noviembre comenzará el mes NanoWrimo. Para los que no lo conozcan, es un reto en el que uno intenta escribir 50000 palabras de una historia en un mes. Podría usarlo para adelantar bastante. Obvio lo que llevo hasta ahora no contaría, pero a partir de las despedidas y de llegar a 50000 palabras podríamos incluso entrar a la Arena antes de año nuevo. Sé que la Arena va a ser dura de escribir, pero estos capítulos son ligeros. Podría ser factible.

Gracias por el apoyo y por leer. ¡Hasta el próximo capítulo!