Hola otra vez, no paso mucho desde el primer capitulo ya que mi imaginación salio a flote en segur escribiendo. Espero que disfrutes y que le empeces a agarrar cariño y esfuerzo a la historia.


Habían pasado ya 3 semanas y Luffy había mejorado fácilmente, podría acomodarse fácilmente en la cama y caminar, y sobre todo ya no tenia tantos vendajes como la primera vez, en efecto para el jovencito había sido una larga espera en su recuperación

―Sabo ¿cuándo vamos a la casa? Quiero comer algo decente, aquí la comida es insípida y muy racional - dijo con un puchero que lo hacia adorable por lo que Sabo comenzó a reír, un peso de todo lo que había sucedido seguía siendo su lindo hermano. Luffy hizo una muesca de disgusto y bufo de enfado y uso la cuchara que traía un trozo de brócoli y lo lanzo a la cara de Sabo, esto al sentir el proyecto de brócoli se enfado y se acerco a su hermano amenazadoramente

- Luffy no creas que saldrás vivo de esta -

- ¡Aaaah! Mi hermano intenta asesinarme, por favor ten piedad o le diré a Koala oa Makino que intentaste pegarme - dijo amenazante con una sonrisa, sabia que ellas eran la única debilidad de Sabo. En cuanto al rubio lo escucho, imagina a los regaños de Koala creando un tic nervioso en su ojo izquierdo. Se calmo al instante y se incorporó otra vez acomodándose a una silla cercana, en eso suena su celular, miro a luffy esperando su aprobación, este supo de inmediato quien era aquel que necesitaba la atención de su hermano y le hizo un ademan de que se fuera, rápidamente Sabo se dispuso a contestar la llamada y retirarse de la habitación.

- Habla Sabo, ¿Cuál es la emergencia? -

"Buen día joven amo, le enviaremos notificaciones que todo está listo para ejecutar a la mujer, ella ha estado tomando las medicinas que usted le recomendó por lo que será fácil deshacerse de ella, el Amo no puso una queja alguna, por lo que se deshizo la evidencia de matrimonio, cuentas bancarias y todas sus pertenencias asumiendo una identidad de prostituta. ¿Desea que la eliminemos o usted vaya personalmente?

Sabo lo medito, quería estar con Luffy en el hospital, pero ver la expresión de ella al morir le tentaba, quería ver su expresión de horror al verlo, podría cosquilleo en su estomago haciendo excitante la idea de como mostrarle el verdadero horror que empezaba a reír de locura.

"Joven Amo ¿está usted bien ?, ¿qué son sus órdenes?"

- Iré, no dejen que se salga de su habitación y preparen el medicamento, llegare en unos 20 minutos. -

"Si, joven Amo"

Sabo colgó la llamada y se apoya a la pared y se deslizo hasta caer en el piso, Aun sonreía, pero ya no era por que iba a matar, sino más bien, era una sonrisa afligida, deseaba llorar, pero pareciera que no tenía arrepentimientos por haber convertido en un monstruo despiadado. Él sabía que ya no podría ser alguien común, tenía que salvar su rayo de luz de toda esa oscuridad llamada familiar, tenía que mancharse las manos, ser más listo que todos, ser más poderoso e incluso ser más despiadado por lo que si alguien iba a daño a su hermano, ellos sufrirían las consecuencias incluso si era el padre de Luffy. Paso unos minutos en el piso frio pensando en las palabras que una vez escucho de niño al mirar la foto de Luffy en un expediente mientras yacía sentado en un auto lujoso enfrente de un hombre alto con aura intimidante y frio.

"El es Luffy, tu amo y tu hermano, tu lo protegerás incluso si tienes que salir de tu tumba o del mismo infierno para protegerlo. Entiendes"

"Si, dragón"

Mientras tanto Luffy jugaba con su comida, sabia que su hermano ya no volvería para despedirse, por lo que tenía miedo solo otra vez, quería hablar con alguien y apenas recordaba la presencia de un sujeto o eso él creía, quería recordarlo, así que dejo su comida y saco de la mochila que Sabo le había traído, un lápiz y un cuaderno de dibujo. Se dispuso a abrirlo y miro explícitamente el primer dibujo, era un retrato de su abuelo, aun recordando como era el único que le había mostrado cariño y momentos felices, recordando los golpes de amor que le dio cuando se metió en problemas o las ocasiones donde acampaba detrás de la casa cerca del jardín mientras comían malvavisco y carnes asadas.

Viejo te extraño, ¿Por qué te fuiste sin despedirte ?, ¿Por qué fingiste que me amabas? Dijo mientras lagrimas tibias salían de sus ojos, deseaba no ser tan llorón pero aquellos recuerdos felices lo bombardeaban hasta hacerlo llorar aferrándose al cuaderno deseando que volviera esos tiempos de su niñez

Una vez calmado, limpio su cara con sus manos energéticamente, le había prometido a Sabo que no había llorar por perdidas. Hojeó el cuaderno hasta encontrar una hoja en blanco y tomar su lápiz se dispuso a dibujar un rostro, apenas recordaba por lo que le dificultó el inicio

―Recuerdo que tenia unas pecas por encima de sus mejillas, una nariz afilada como Sabo, sus labios parecidos que nunca sonríen - Decía mientras dibujaba cada facción que él recordaba, pero aún así estaba incompleto, le faltaba los ojos, ¿Por qué no los ¿podría recordar ?, podría tener su subconsciente se lo impedía como si fuera algo malo que iba a hacer.

"Es porque existieron en tus dibujos, se convirtieron en dibujos".

Como si una voz le hablara detenido soltando rápidamente su lápiz, lo había olvidado esas palabras y grabado la desaparición de todos esos espíritus, supo de inmediato que debió ser algo horrible al tratar de recordarlo, de seguro no le había pedido que lo dibujase ya que la mayoría de sus dibujos todos sonreían con sinceridad

- ¿Tratabas de dibujarme ?, realmente eres bueno en eso, aunque te equivocaste aquí - señaló el espíritu el dibujo - no tengo tan ancha la frente y mis labios son un poco más largos -

Luffy impactado al recordar aquel sujeto que lo acompañaba una vez, lo que mira con sorpresa recordando que era él desconocido y como es que había llegado y la promesa que perdió. Sonrió mecánicamente al verlo otra vez que por inercia intento abrazarlo, pero como era un espíritu, lo traspaso y se cayo de la cama. El errante conmocionado por la caída del chico se acercó a él para preguntarle si estaba bien, este le respondió afirmando que estaba bien, aunque un poco adolorido se convirtió lentamente y volvió a su cama, tosió ligeramente, era vergonzoso tratar de abrazar a un fantasma resultando que cayera de la cama

―Creí que no me visitarías, disculpa por dibujarte sin tu permiso, es solo que quería verte. Te extrañe - exclamo sintiéndose culpable.

El errante lo miro, no lo culpaba, sabía que el chico iba a dibujarlo por lo que siempre lo vigilaba de cerca para evitarlo, lo que si se dio una gran sorpresa fue cuando descubrió que el moreno era hermano de aquel loco rubio sería interesante como iba a reaccionar aquel rubio cuando descubriera que el mocoso era visitado por un él.

- No te preocupes, veo que ya estas mejor comparación a cuando te vi aquella vez, de seguro ya falta poco para que te den de alta -

- Solo una semana más, ya puedo caminar, pero dije el doctor que me costara correr o hacer ejercicio hasta después de un par de meses por las fracturas de mi tórax y las lesiones de mi pulmón -

Luffy comenzó a hablar de todo lo que el errante se había perdido durante las tres semanas de su ausencia, los visitantes que llegaron y uno que otra queja de la comida del hospital, el conjunto de dibujos que tenia de su cuaderno, unos eran de paisajes , animales o de los retratos. El pecoso solo atino a sonreír y responder una que otra pregunta que tenía que ver con sentimientos para el autor al joven, ya que la carecía de todo sentimiento. Pasaron las horas hasta que una enfermera entro para suministrarle antibióticos y soluciones nuevas, Luffy al percatarse que alguien abrió la puerta dejo de hablar y dibujar. El errante al ver la enfermera supo de inmediato la situación y se sentó en la silla, Luffy y la enfermera se saludaron, empezaron a platicar amablemente sobre como estaban o la comida que siempre le daban.

"Pensaba que los fantasmas no dormían como los humanos, me pregunto si sueñan mientras duermen"

Pensó el moreno al verlo fijamente aquel joven alcalde, deseaba dibujarlo mientras dormía ya que para él se encontró apuesto pero si lo hacia podría desaparecer, así que se ideo un plan y solo lo dibujaba sin rostro. Una vez terminado el dibujo volvió a acostarse y dormir. El errante abrió sus ojos una vez que el chico estaba completamente dormido y se marcho de la habitación, camino varios pasillos y quedándose en algunas habitaciones vacías pensando sobre el joven llorando

- Me pregunto que tanto te han lastimado Luffy como para poner esa expresión tan triste y lamentable - dijo mientras jugaba con una taza bretada que había sacado de un niño con leucemia. - ¿Seré capaz de quitarte esa sonrisa si tomo lo que más amas o busca tu felicidad en otra parte? -

Mientras se sumergía en sus pensamientos, varias enfermeras y doctores llegaron a la habitación con una mujer herida, el muchedumbre de la gente hizo molestar al pecoso ya que deseaba estar solo, pero al ver un rostro conocido entre la gente del hospital supo que aquella mujer acostada en la camilla no iba a durar mucho.

"Me pregunto si será una taza o una perla la que busca ese bastardo de tatuajes"

Un moreno con ojeras y una barba de chivo con tatuajes en sus manos caminaba alrededor de la gente hasta notar la presencia del errante disgustándolo mucho, quería que su trabajo terminara bien y si el errante estaba allí significaba que había comido almas en el hospital, eso lo horrorizo mucho, una vez que la mujer murió, el moreno le hizo un hombre de la larga habitación de la habitación, y el errante sin deseos de pelear se salió del lugar y se quedó en la puerta.

"Angela Fritz. Causa de muerte: hemorragias internas por intento de suicidio, hora de la muerte: 2:45 de la madrugada. Sin cambios".

La mano de la ley acariciaron delicadamente el rostro de la mujer que tenia sus ojos entre abiertos, le dio un beso en el frente para después de susurrándole una despedida haciendo que terminara ella de cerrarlos. Tomo distancia de ella y con su mano la atravesó sacándole del pecho una perla brillante oscura con toques marrones y se lo tragó, en ese momento vio los momentos tristes y alegres de la mujer, el cómo sufría abuso tanto físicamente como verbal de todos los que la rodeaban, el abandono de aquellos que querían y la perdida de su bebé ese mismo día del suicidio, el moreno le empezó a salir lagrimas por la afligida alma que apretaba sus manos en forma de puños y se arrodillo hasta que el efecto de la perla pasara, una vez calmado anoto el nombre de la mujer en su libreta y se retiró del lugar

- No ha cambiado nada, aun sigues llorando por todo, si fuera yo no había lamentando tanto - dijo el pecoso esbozando una sonrisa recargándose sobre la pared, al menos no le agradaba su presencia y menos en hospitales

- No deberías estar aquí errante y menos cerca de una parca como yo si aun aprecias la poca presencia que te queda - dijo desafiante la parca acercándose a él, el otro bufo y borro su sonrisa fingida poniéndose serio, la parca al notar la reacción de él supo que había caído en sus provocaciones y dando en el clavo - Realmente sabes lo que te conviene si no quieres que termine contigo, lárgate de mi zona y no vuelvas aparecer―

- ¿Tu zona ?, ¿Te recuerdo que fuiste en tu vida pasada o acaso ya lo olvidaste ?, si no recuerdo mal había mucha sangre y dos hombres rubios matándose entre si por tu culpa,

- ¡Cállate! -

- según tenían entendido uno era tu padre y el otro tu tío ¿no ?, recuerdo que lo disfrutabas cuando ellos se retorcían de dolor. Aun lo recuerdas asesino o mejor dicho ¿psicópata asesino?-

- ¡Dije que te callaras errante! - exclamó con furia, aquellos recuerdos que tenían pesadillas que afrontar, sus pecados eran un peso que tenían que cargar asumiendo ser la parca y así salvar su alma "Yo ... yo ... -

―Losé, quieres salvar la poca alma que te queda, ¿Por qué todas las parcas son así ?, tan lamentables, un pesar de que son más fuertes que nosotros los errantes, lloran por cualquier alma que toman. Patéticos -

- Tu no entiendes nada, tu existencia es efímera, lárgate de aquí si no quieres que acabe contigo ahora. - Dijo sacando una espada de su pecho impulsivamente dirigiéndolo a la garganta del errante, este último sus manos empezaron a incendiar un fuego rojo y naranja, tal pareciera que había metido la pata y sabia que con una disculpa no podría librarse de la ira de la parca, por lo que lo detuvo la espada con gran dificultad con su mano incendiada, le dio un puñetazo certero en el abdomen haciendo que la parca soltara su espada y esta desapareciera, el errante lanzo bolas de fuego hacia el moreno y este los cortaba con su espada que volvía a aparecer con sus manos, entonces el errante creo una barrera de fuego y después lanzo una llamarada a la parca para después de fugarse y escapar de la muerte.

Dos días después, en la carretera Sabo conducía felizmente con un regalo para Luffy, era el sombrero de paja que había sido confeccionado por Nami ya que este se vio maltratado y roto de un lado que Nami hizo el honor de reparar. El pensaba en lo feliz que iba a estar su hermanito al ver el sombrero otra vez por lo que acelero para llegar más rápido para ver a su hermana, una vez llegando al hospital noto rastros de misma de diferentes colores, paralizado al conocer de quienes proceden corrió rápidamente hacia la habitación de Luffy asegurando que él estaría bien, una vez llegando a la habitación ignorando la seguridad, abrió rápidamente la puerta y se rápidamente a la camilla pero vio que estaba vacía asustándolo, no lo entendía porque había pasado todo eso si Luffy estaba bien, era imposible. Camino dos pasos atrás pensando en lo peor,

- ¿Sabo estas bien? ¿Sucede algo malo? -

Sabo volteo rápidamente por donde procedió esa voz, en eso noto a su hermano con su bolsa de suero sosteniéndola, se acercó a él lentamente con una expresión afligida por lo que se preocupó su hermano, su corazón no dejaba de latir rápidamente al sentir alivio al verlo aún vivo, no quería perderlo, y lo abrazo por sorpresa, quería sentir su calor, el latir de su corazón, su respiración. Realmente sabia que si algo le sucedería a su hermano no podría perdonárselo

- Todo está bien Luffy, todo está bien. Ya nadie te hará daño te lo prometo, así que no me dejes aun Luffy - dijo separándose de él y con dulzura le acaricio el cabello, Luffy no sabia lo que le ocurrió a Sabo, quería hacerlo feliz así que buscará algo para entretener al rubio hasta de que diviso un regalo

- ¿Ese regalo es para mí? - pregunto el moreno señalando el regalo que estaba en el suelo, una vez volvió a la realidad Sabo miro el regalo y rápidamente lo recogió y se lo entrego a Luffy, el moreno lo abrió y esbozo una sonrisa radiante al ver su sombrero de vuelta, Sabo lo tomo y se lo coloco encima de la cabeza del moreno afirmando que no estaba completo sin el sombrero.

Pasaron un rato platicando y riéndose de recuerdos vergonzosos o felices de su infancia o de la escuela, Sabo le enseño las fotos de los compañeros de Luffy y videos de saludos de ellos y como respuesta Luffy mando un video de él diciendo que volvería y podría muchos momentos divertidos con ellos. Una vez terminado el video, luffy saco su cuaderno de dibujo y comenzó a hojear el cuaderno hasta topar con el dibujo no terminado del errante.

- ¿Cuándo hice este dibujo? - cuestiono el moreno tratando de recordar el retrato incompleto del dibujo, siempre había completado sus dibujos, pero era algo extraño eso, seguido pensando forzando su mente en recordar haciendo una cara de fastidio a lo que Sabo sonrió al ver a su hermano pensando ya que para el rubio su hermanito siempre olvidaba cosas.

- ¿Qué dibujo es Luffy ?, de seguro puedo ayudarte a recordar - Luffy asintió y le entrego el cuaderno al rubio, Sabo al mirar el bosquejo borro su sonrisa del rostro, sabia de quien o que se tratase, ¿Cómo era posible que su hermano hablara con él ?, eso le hizo preocuparse por lo que le pregunté qué día había dicho ese retrato y su hermano respondió

- No sé, pero siempre le pongo fechas a los dibujos en la parte de atrás de la hoja, déjame checarlo - Luffy hojeo la hoja y noto otro dibujo del mismo sujeto sin rostro, esta vez el dibujo reflejaba el cuerpo completo y estaba sentado en una silla pareciese que estaba dormido, luffy sonrió y toco la hoja, a pesar de que no recordaba lo siento cariño por extraño - Se ve lindo este dibujo, aunque también no lo recuerdo - Sabo noto la sonrisa que había extrañado en ver a luffy, verlo sonreír así le hizo sentir tanta aflicción ¿Cómo era posible esa cosa que había hecho feliz a Luffy ?, tenía envidia por primera vez, quería esa sonrisa fuera dirigida hacia él.

- Luffy las fechas por favor - dijo Sabo ocultando su rostro, no quería ver a su hermano de ese modo, Luffy no notó el cambio de comportamiento de Sabo así que vio el reverso de las hojas y se sorprendió que había sido hace dos días atrás

- Fue hace dos días, ¿Por qué no lo puedo recordar? Que extraño

Sabo se levanto de su asiento sorprendiendo al pequeño y se fue hacia la puerta sin decir nada, luffy extrañado le pregunto si le había sucedido algo y este solo le sonrió

- Voy a comprar unos dulces, vuelvo enseguida -

- Esta bien, ten cuidado y regresa pronto -

Sabo asintió y se retiro de la habitación, se detuvo a unos pocos pasos del cuarto y recordaba aun esa sonrisa de Luffy, no recordaba cuánto tiempo le había dedicado uno así, había pasado mucho tiempo desde que sonrió de esa manera después de que el viejo desapareciera Camino hacia los pasillos mirando a sus alrededores tratando de encontrar al errante, pero solo pudo ver a enfermeras caminando de un lado a otro y pacientes en sus camas, otros caminaban mientras se recuperaban o mujeres con sus bebés siendo visitandolas por sus familiares. Casi estaba saliendo de los pasillos de las habitaciones hasta que vio en frente de él a un moreno con ojeras y tatuajes en las manos, tomo su celular e hizo como si llamase, se acercó hacia la parca y comenzó a hablar.

- Entre y vi miasma en la entrada del hospital, supuse que eran ustedes, pero involucrar a mi hermano en sus peleas. no pienso pasarlo por alto. - dijo con el ceño fruncido apretando su celular, la parca no sabia que tenia que ver el mocoso con la pelea que habían tenido

- Explícate - Demando la parca y Sabo continúo hablando

- El errante conoce a Luffy, tal parece que son amigos y yo sé que eres y que es lo que buscas, eres una parca y si piensan lleva el alma del angel no te lo entregare aun si muero- la parca abrió sus ojos de sorpresa al saber la valiosa información, aquel mocoso era de los conocidos almas puras, los llamados ángeles.

- bien sabido cual es mi trabajo, pero revelar tan valiosa información a mi que soy una parca significa que eres el mas tonto de los tres- dijo con una media sonrisa mientras su cuerpo se evaporaba dejando rastros de humo a su alrededor - el errante ya debe haberlo sabido antes que yo asi que ten cuidado, ese monstruo hará todo lo posible por quitártelo. nos vemos errante...- La parca desapareció envuelto de una oscura, Sabo chasqueo su lengua y volvió a luffy, esta vez lo mantendría vigilado de todos, eso incluía los D.


¡Hola a todos! Espero que les haya gustado el capítulo, sé que las personalidades de los personajes son algo distintos pero no se preocupen, aun conservan su esencia. con forme siga escribiendo la historia habra una que otra sorpresa para deleite de ustedes. gracias por leer