Este fic participa del Reto#61: "Las grandes protagonistas" del Foro "Hogwarts a través de los años".
Escogí al personaje "Luna Lovegood"
Disclaimer: Yo nada tengo y nada soy, la culpable de todo es JK Rowling que ha escrito la Saga Harry Potter y ha hecho un personaje con una personalidad tan cuerda como la mía...
ESTÁTICA
Se me cayó el alma al suelo, no creía que en ese punto me quedasen algo más que pedazos... Esta definitivamente no era la manera en la cual quería traerla a casa, ni el momento. Su expresión fue mutando suavemente, del miedo a la sorpresa y cuando se asentó en mi rostro finalmente se asentó en la tristeza.
Casi podía escuchar como los cristales caían alrededor de nosotros y su eco era infinito. No quería saber el por que de su tristeza, que lentamente se iba diluyendo en su serenidad habitual. No había tenido caso el haberla lastimado en los meses previos, si al final el horror en el que me encontraba la había terminado envolviendo. Las palabras de mi tía sonaban lejanas y no reaccioné hasta que un fuerte empellón me hizo tropezar.
─No te quedes contemplandolos como imbécil ¡En este instante! ─ la miré azorado ─ Si tengo que ordenártelo una vez más, te encerraré con ellos. No es como si hubieras sido de utilidad alguna al momento.
Caminamos a través de los corredores, agradecí a mi memoria no podía permitirme bajar la varita, pero me resultó imposible levantar la vista, en la celda ya se encontraba el Sr Olivander y Griphook, miraron extrañados a los 2 nuevos prisioneros. Entraste sin decir una palabra y eso fué todo.
En los días siguientes llevarles comida me llenaba de vergüenza; te llevaba parte de mi comida o lo que pudiese sustraer y pasabas de ella, cediéndosela al Sr Olivander, supongo el tenía mas hambre que asco hacia mi persona. Un día pude sustraer unas mantas, que tuvieron el mismo destino que la comida que llevaba a diario, pese a la desnudez de tus piernas. Para ese entonces los otros prisioneros ya te habrán contado algunas historias y no podría estár más hundido ante tus ojos.
─Mañana me quedaré solo... harán una aparicion en Surrey, si caminas a través de la arboleda del lado derecho de la mansión, en 3 horas estarás en las áreas de Wiltshire que no pertenecen a la Mansión─ dejo en su mano mi anillo ─ Si lo usas las barreras te reconocerán como parte de la familia y te dejarán atravesarlas sin alertar a nadie, se darán cuenta cuando estés lejos.
Casi no pude dormir y al día siguiente que baje a alimentarlos seguías ahí. Finalmente levante mis ojos hacia los tuyos, ante mi desconcierto solo me dirigiste una mirada determinada y desafiante, no encontré rastro de asco u odio, me hizo preguntarme si te hubiera levantado la mirada antes, los hubiera encontrado.
Transcurrieron los días, no encontraba otra situación que favoreciere tu escape de las mazmorras; pero la oportunidad se presentó ante nosotros en forma de Harry Potter, solo necesitó un poco de tiempo y oportunidad para liderarlos fuera de las garras del señor tenebroso. Mientras reposo en las baldosas que te albergaron por tantos meses, cuyo frío no es suficiente para disminuir la sensación urente y dolorosa que parece emanar de cada uno de mis huesos; no hago más que pensar en la mirada tan impersonal que me dirigiste antes de entrar por el vórtice, en tus negativas a aceptar las comodides que te ofrecía, a la probabilidad de salir antes de este infierno. Aunque definitivamente el castigo que me hubiese ganado en ese caso no se compararía al de hoy...
Visualizo algo que brilla en una esquina, al parecer escondido entre las frazadas que te había brindado. Es mi anillo de los Malfoy, lo tomo con cierta congoja como un recordatorio de que hasta el final de mí no aceptaste nada, parece que al final el frío de las lozas no me llegará a los huesos, pero el de tu última mirada sí llegará a mi corazón.
Jalo la cobija y caen de ella un par de ciruelas dirigibles, siento tu magia vibrar suavemente sobre ellas, casi como si escuchara tu voz "mi madre dice que mejoran la capacidad de aceptar lo extraordinario", mejoran la capacidad de aceptar lo extraordinario, lo extraordinario... Y la sonrisa que se dibuja en mi rostro se vuelve risa, al tiempo que me se escapan las lágrimas, las primeras que derramo que no son a causa de terror o frustración y me inunda la descabellada idea, que todo esto no es más que una Bizarra y atípica manera para demostrarme que sigues siendo tu. Que incluso detrás de unos barrotes también intentabas cuidarme; ya que más que tú, el cautivo soy yo. Y el no hacer "nada" en este momento, lo siento como la forma diferente, pero más valiente de hacer "todo".
Y así como la risa se desvanecía, una sensación cálida emanaba de las ciruelas, casi como se siente la esperanza. Me da la sensación de volver un poco a ser yo. Mientras me pierdo entre las brumas del sueño me arrulla el recuerdo de tus palabras "Draco, ser diferente no es algo malo. Significa que eres lo suficientemente valiente como para ser tu mismo"
Creo que de nueva cuenta nada salió de mis dedos como lo pensaba en mi cabeza, tenía como una saga de momentos en donde tienes que mirar un par de veces a fin de darte cuenta de la intención real de las cosas con una conexión entre ellas, pero finalmente terminó siendo sólo Luna en el POV de Draco
