Lía dejó que Mikey descansara un poco, apenas habían pasado unos diez minutos, ella se recostó contra el tronco.

Los ruidos de la noche fueron interrumpidos por un sonido que hizo que todos los instintos de Lía afloraran. Sus ojos se dilataron, su respiración se agitó. Su cuerpo respondía a una llamada de sus instintos.

No había tiempo que perder. ¡Debía irse pronto!

-Mikey- lo llamó agitándolo por los hombros-Despierta Mikey


-Mikey- escuchó que lo llamaban-Despierta Mikey.

Mikey abrió los ojos, se encontró con Lía mirándolo. Algo andaba mal. Sus ojos estaban dilatados, su respiración era agitada. Se despertó por completo. Se incorporó de un salto.

-¿Lía? ¿Qué pasa?-preguntó mirando a su amiga, estaba demasiado agitada, algo malo estaba sucediéndole.

-No hay tiempo- respondió ella, se levantó rápidamente y se puso su chaqueta. Metió sus cosas menos la bolsa de papas en la mochila y la cerró-Tengo que irme, es urgente.

-¡¿Lía?!- la llamó tomándola de la muñeca

Un aullido, demasiado fuerte como para ser de un perro que anduviera cerca sonó en la oscuridad. Lía cerró los ojos y apretó las manos, como tratando de controlarse. Luego de que su respiración se calmara, se volvió hacía Mikey.

-Lo siento tengo que irme- repitió, apoyó su mano en el hombro de Mikey- Escúchame no puedo explicarme ahora, debo irme. Vete a casa y no salgas durante el resto de la noche ¿Entiendes? Te llamaré en cuanto pueda.

Mikey vaciló, pero la fiereza en los ojos de Lía sobre la seguridad de Mikey le dio a entender que no iba a cambiar de opinión.

-Bien pero júralo. Júrame que me llamaras y que serás cuidadosa.

No podía perderla a ella.

Lía sonrió y le dio un beso en la frente.

-Lo juro- Se separaron- Ahora vete.

Mikey corrió sin mirar atrás.


Lía corrió por el parque, el corazón le bombeaba en el pecho.

Corrió por Central Park, siguió el olor del recién nacido, escuchó sus rugidos. Cuando por fin llegó al lugar, vio al iniciado transformado. Un lobo de color castaño, gruñendo asustando.

Lía saltó del árbol en el que estaba. Por suerte no había nadie en esa parte del parque. Cayó detrás del iniciado.

-¡Oye!-exclamó, el lobo de dio vuelta. Gruñó amenazante-Cálmate todo está bien.

-¿Qué diablos me paso?-exclamó el chico-¿Qué sucede? ¿Soy un monstruo?

-Todo está bien- repitió calmante-Es algo normal y no, no eres un monstruo. Lo que te ocurre es completamente normal.

-¡¿Normal?! ¡Soy un maldito lobo de un metro!-exclamó el chico temblando. Su respiración era demasiado agitada.

-Cálmate. Concéntrate en respirar- Se acercó despacio, alzando una mano, lentamente la puso en la frente del chico-Concéntrate en mis ojos y cálmate. Tienes que calmarte.

El chico tenía los ojos del color ámbar, apoyó su frente en la del chico y lo miro calmada. Pasaron minutos hasta que la respiración del chico se calmó y su cuerpo volvió a su forma humana. Era un chico de cabello negro y piel blanca.

Cayó de rodillas, Lía lo sostuvo, no llevaba nada que le cubriera el pecho y sus pantalones estaban sucios y desgarrados. Lía le puso una mano en el hombro.

-¿Mejor?

-Si gracias-respondió-Gracias me llamo Aiden

-Lía-Llamó una voz, sonrió tranquila y se levantó, miró hacía un costado y vio a Nick yendo hacia ellos. El chico gruñó-No te preocupes, es mi amigo. No es malo.

-¿Estás bien Lía? ¿Estás herida?-preguntó Nick acercándose a Lía pero dejó espacio entre Aiden y él.

-Si lo he controlado- respondió ella, se volvió hacía Aiden y le tendió la mano. Vacilante Aiden tomó su mano y se levantó, era un poco más alto que ella, estaba algo marcado en el abdomen-Aiden él es Nick un buen amigo mío. Tenemos que llevarte a un lugar seguro.

-¿Por qué?

-Es peligroso, puede que Lía haya controlado tu estado pero la luna sigue alzada por lo que sigue habiendo un riesgo de que te descontroles- respondió Nick, Aiden lo miró como si lo hubiesen golpeado. Lía miró a Nick enfadada.

-No te preocupes- lo tranquilizó, apretando cariñosamente su mano. Eso pareció volverlo a la tranquilidad-No dejaremos que pase.

-Tenemos que irnos- Nick miró a Aiden-¿Puedes andar?


Mikey se quedó con la mirada en el techo.

Intentó dormir pero simplemente no podía, no dejaba de pensar en Lía, en sus ojos y la ferocidad en ellos, como una loba protegiendo a sus crías. La única persona que lo había mirada de manera similar había sido Leo.

Ni bien escuchó el sonido del T-phone y vio la imagen de Lía en la pantalla no tardó en responder.

-Hola Mikey.

-Hola Lía ¿Todo está bien ahora? ¿Estás bien?- preguntó sonando demasiado preocupado. Escuchó una pequeña risa de Lía.

-Si ahora si- respondió ella- Siento el haberte preocupado Mikey.

-Bueno sé que tuviste tus razones ¿Cierto?

-Si las tuve pero….

-Entonces eso es suficiente para mí- la interrumpió- mañana nos volvemos a ver pero ¿Podrías hacerme otro favor?

-Claro me encantaría. Así podré reivindicarme- respondió ella-¿Cuál es el favor?


Lía escuchó la risa de Mikey por la línea.

-Has algo con lo que pueda dormir- pidió. Lía rio, ya había llegado a casa y estaba encerrada en su habitación. Eso le dio una idea.

-¿Te gustaría…Una canción de cuna?

-Claro. Asómbrame con tus hermosos cantos de sirena.

Lía rio y escuchó a Mikey a acomodarse.

-¿Listo?

-Canta para mi hermosa sirena.


Lía rio y comenzó a cantar.

I'm still in the night

I fell how the shadow that are around me.

Trying to broke me

Then you hold my hand

You catch my fall

You stop my tears

You are my voice.

Lía miró hacia la ventana. Una brisa refrescante le legó a la cara.

My angel, my angel of shadows

You are my everthing

your light up me

Like the stars in the night

Gave me a reason to continue

even if we are separate

We still together

Let's go to see the moon shine in the dark

Tonight the moon sing

And we are gonna to follow her

My angel of shadow

Cuando terminó escuchó un largo bostezo de Mikey.

-Eso ha sido hermoso sirenita- susurró y Lía reprimió un repentino bostezo-Pero ya es hora de que ambos nos demos un descanzo.

Lía rio despacio.

-Buenas noches Mikey.

-Buenas noches Lía.

Lía colgó y se recostó antes de que se durmiera sentada